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#PotoCine | “Zapatos Rojos”, ópera prima para compartir
La Orquesta tuvo oportunidad de charlar con Carlos Eichelmann y Natalia Solián, director y actriz en su primer trabajo cinematográfico con importantes nominaciones en los premios Ariel
Por: Bernardo Vera
“Zapatos Rojos” (México/Italia – 2022) es una película sobre la travesía de Artemio –interpretado por Eustacio Ascacio–, un hombre de avanzada edad que vive tranquilo en una comunidad rural en el norte del país. Cuando recibe la noticia de que su hija fue encontrada sin vida en la Ciudad de México, decide trasladarse a la capital del país para reencontrarse con su cuerpo y darle un funeral apropiado. Pero eso solo es la superficie de la trama, ya que la presencia de Damiana –interpretada por Natalia Solián– convierten a Artemio en un pez fuera del agua; lejos de casa, en una ciudad que no para, con situaciones desconocidas y emociones nunca antes exploradas para ambos.
El filme es la ópera prima de Carlos Eichelmann Kaiser, director de cine originario de San Luis Potosí, y la primera participación de Natalia Solián como actriz profesional en la pantalla grande; además de la participación de Eustacio Ascacio en una producción cinematográfica, ya que en la vida real es un minero jubilado y nunca había tenido acercamiento con la actuación profesional.
La Orquesta tuvo la oportunidad de charlar con Carlos Eichelmann y Natalia Solián, quienes contaron su participación en este proyecto estrenado en 2022, que ya obtuvo reconocimiento en festivales de México, del extranjero y obtuvo varias nominaciones en la última edición de los Premios Ariel: ópera prima; revelación actoral; fotografía; diseño de arte; y música original.
Para Natalia, una película como “Zapatos Rojos” habla de una situación complicada para nuestra sociedad, pero también brinda la oportunidad de que el espectador obtenga un desahogo mediante lo que provoca abordar temas como este. Carlos, por su parte, mencionó que su película se desarrolla en torno a una situación de violencia de nuestro país; no obstante, eso se vuelve un elemento secundario para hablar de otro problema más profundo: la culpa, la soledad y la redención.
“Los temas que toca la película, o que tú ves en la película son totalmente secundarios y residuales. Si yo te digo de qué se trata la película, habla de la relación que tenía con mi padre. Y luego, claro que vivo en México. Y luego, claro que vivo en esta época. Y luego, claro que pasan las cosas que pasan en la película y están ahí, pero de una manera residual, secundaria. No era lo más importante de la película, pero es inevitable porque somos mexicanos y porque vivimos en esta época”, explicó Carlos Eichelmann.
Natalia Solián contó que el proceso para construir el personaje de Damiana fue uno de los más completos que ha experimentado, ya que la interpretación del guion y los llamados fueron acompañados por el equipo. Mencionó además que Carlos Eichelmann fue una persona disruptiva, que desde su masculinidad desarrolló una amplia sensibilidad a la creación de la historia, aspecto que no es habitual en nuestra cultura.
“Hay cosas que nuestra sociedad va denostando sobre el que un ser masculino pueda apropiarse de lo femenino, y hay pocos hombres rebeldes que se atreven a enfrentar esa figura. Yo creo que Carlos es uno de esos personajes, y fue fantástico. En ese sentido, creo que todas las mujeres necesitamos encontrar hombres así, para alimentar esa capacidad de sentir seguridad y yo lo tuve mucho ahí”.
El cineasta de origen potosino ha llevado su filme “Zapatos Rojos” a varios festivales en su misma categoría. Esto le ha permitido detectar que las óperas primas, a pesar de los errores y áreas de oportunidad, tienen en común el arrebato de su director para plantear las historias.
“Hay errores que definitivamente intentas no volver a cometer jamás y otras cosas que puedes ir puliendo, pero sí siento que debe ser muy importante no pulir demasiado, y no perder esta especie de grito y de arrebato que tienen las óperas primas. Casi todas tienen esta cosa… muy de conciencia, de no pensado, de arrojo. Yo creo que es algo que hay que conservar y ojalá que no se pierda”, manifestó.
La recepción que “Zapatos Rojos” ha tenido ha sido una experiencia “avasalladora” para Natalia, y le abre paso a dos pensamientos. Por una parte, el sueño de encajar en el circuito del cine, los festivales, las premiaciones, y el darse cuenta que es su sitio. Mientras que por el otro, la idea de retar ese sueño.
“Estoy un poco como creyendo y no creyendo, y no recibiendo, y luego tratando de poner en duda, porque si no se vuelve muy aburrido. Me gusta pensar que nada es un definitivo, y que todas estas cosas que recibimos ahora, se celebran o se duelen un día, y luego al día siguiente estamos otra vez en ceros y hay otra vez que empezar a construir desde cero. Está bueno pensarlo así”, compartió Natalia.
Carlos Eichelmann señaló que, a pesar de desarrollar su trabajo al interior del país, nunca se ha ido de su tierra natal. Además de que San Luis Potosí siempre ha sido una inspiración para él, y su raíz lo trae de vuelta “aunque intente que no sea así”; se dijo orgulloso de representar a San Luis Potosí a cada lugar al que le toca ir y presumirlo.
“Nunca me fui, en realidad. Siento que somos raíces sutiles, y mi raíz está aquí, a mí me jala siempre estar aquí. Todo lo que escribo, inevitablemente, aunque intente que no sea así, acaba siendo así y todo lo que escribo acaba siendo en San Luis Potosí. Pertenezco aquí, soy de aquí y es una tierra, es una raíz que me jala profundamente”.
Finalmente, Carlos reflexionó sobre la creación de su ópera prima y el que alguien decida apostar por un talento emergente en la industria cinematográfica:
“La única persona que le apuesta al talento emergente eres tú, porque en México es muy complicado hacer una película, más si es una ópera prima, pero al principio estás absolutamente solo. Si tú estás convencido de que es necesario, que es importante, que es esencialmente relevante… Si tú crees eso, si tú lo crees de verdad, ese proyecto va a existir. Con más dinero, con menos dinero, con un fondo, con otro, sin ningún fondo, pero va a suceder. Y siempre, confía en esa visión”.
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#4 Tiempos
SLP no es grande… pero su problema de transporte sí | Columna de Ana G Silva
Corredor Humanitario
Ya no es molestia. Ya no es inconformidad. Es hartazgo puro.
Y no, no voy a buscar una palabra más bonita, porque no la hay para describir lo denigrante que resulta usar el transporte público en San Luis Potosí.
Los camiones potosinos son, sin exagerar, de los más caros del Bajío. Hoy el pasaje cuesta 12.50 pesos y, aun así, el servicio es lento, viejo, sucio, impredecible y profundamente irrespetuoso con el usuario.
En Guadalajara, una de las ciudades más importantes del país, el transporte cuesta 8 pesos. En Querétaro, sí, puede llegar a 12 pesos, pero ahí el transporte sí sirve: pasa seguido, es relativamente puntual y no te condena a perder media vida esperando.
Aquí no.
En San Luis Potosí hay personas que esperan 20, 40 minutos o hasta una hora para que pase un camión. Una hora. Solo para subir. Eso no es un “detalle operativo”. Eso es trato indigno.
Aquí mismo, los potosinos repiten que atravesar la ciudad en coche toma 15 o 20 minutos. Pero gracias a un sistema de transporte público miserable, ese mismo trayecto se convierte en una hora con veinte, de los cuales 60 minutos son solo de espera.
En la Ciudad de México, con tráfico brutal y distancias enormes, puedes tardar dos horas en un traslado, sí, pero no esperas. El metro, el pesero, la combi pasan cada 4 o 5 minutos. La ciudad será un caos, pero el transporte no te abandona.
Aquí el usuario espera como si pidiera limosna.
Y por si fuera poco, muchas rutas dejan de operar a las 8 de la noche. Entonces la pregunta es obligada: ¿qué diablos pasa con quienes salen a las 8, 9 o 10 de la noche de trabajar?
Antes, el transporte público funcionaba al menos hasta las 10:30 pm. Hoy ya no. ¿La solución? Que el usuario pague Uber o taxi. Y eso no es ocasional: Es diario, es de lunes a viernes, de lunes a sábado. Para quien gana el salario mínimo —o apenas un poco más— esto es un golpe directo a la cartera.
Y aun así, todavía se atreven… Margarito Terán, líder de los transportistas, dice que 12.50 pesos no les alcanza, que no les “presta” para dar un buen servicio y que necesitan subir el pasaje a 15 pesos (aunque de todos modos se la pelan, porque legalmente no pueden aumentar la tarifa más allá de lo que marca el Índice Nacional de Precios al Consumidor, INPC) .
Seamos serios. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes les ha señalado, año tras año, que circulan unidades con más de 10 años de antigüedad, algo que no debería permitirse en la zona metropolitana. Esto no empezó ayer. Pasó con Ricardo Gallardo, pasó con Juan Manuel Carreras y pasó antes.
Han sido omisos profesionales.
Prometen arreglar camiones. Prometen capacitar choferes. Prometen mejorar rutas. Y lo único constante es el mal servicio.
¿Quién no ha sufrido a un chofer grosero? ¿Quién no ha visto a uno hablando por teléfono, con la música a todo volumen, prepotente, echando carreritas con otro camión? ¿Quién no ha vivido eso de que se juntan dos unidades y una avanza a paso de tortuga, importándole poco o nada si el usuario lleva prisa?
Y luego está el clásico: acortar la ruta, aunque no sea su recorrido, porque “ya van tarde”. Y el usuario que se joda: se baja antes, camina, llega tarde, pierde tiempo y pierde dinero.
Eso no es transporte público. Eso es desprecio sistemático al usuario.
Por eso lo digo sin rodeos: si no pueden prestar un servicio digno, háganse a un lado.
Permitan que el Gobierno del Estado busque otra concesionaria que sí pueda, que sí quiera y que sí le alcance. Porque en otros estados ya quedó demostrado que con menos dinero se puede ofrecer un servicio muchísimo mejor.
Y ya ni siquiera es por el precio. Es por el tiempo robado, el maltrato, las unidades decrépitas, la falta total de respeto.
Basta de tratar al usuario como ciudadano de segunda.
Y ojalá —de verdad ojalá— que la secretaria Araceli Martínez Acosta se suba una semana, solo una, al transporte público para ir a trabajar. Que espere, que se desespere, que llegue tarde. A ver si así entiende la indignación diaria de miles de potosinos.
Porque el transporte público no es un favor. Es un derecho. Y en San Luis Potosí, hoy, ese derecho está secuestrado por la mediocridad.
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Ciudad
¿Será removido el lirio de la presa San José en 2026?
Mientras el Ipicyt mostró la posibilidad de emplear el lirio en El Realito, la CEA insiste en removerlo totalmente del embalse
Por: Redacción
Pascual Martínez Sánchez, titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA), informó que se continúa trabajando en el saneamiento del río que va desde la cortina de la presa El Peaje hasta San José y en el retiro definitivo del lirio de esta última.
Según Martínez Sánchez la primera parte del proyecto, de conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) consiste en el entubamiento de un porcentaje del agua de El Peaje para que sea utilizada en el área metropolitana, la siguiente fase incluiría un saneamiento integral de la zona y los drenajes que pudieran estar obstruidos o dañados.
La segunda parte de este proyecto planea la remoción completa del lirio de agua de la presa San José, a pesar del llamado del alcalde municipal, Enrique Galindo, al cultivo controlado de estas plantas.
Un estudio realizado por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt) encontró metales pesados en las raíces de los lirios, si bien dichos metales contribuyen a la limpieza del agua, no deberían ser tratados como un desecho simple.
La propuesta del Ipicyt mostró la posibilidad de emplear el lirio también en El Realito como controlador natural de la limpieza de la misma, mientras que la CEA insiste en removerlo totalmente.
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Destacadas
SLP apunta a erradicar el analfabetismo en 2026: SEGE
El titular de la dependencia dijo que la entidad ocupa el primer lugar en alfabetización a nivel nacional
Por: Redacción
El 2026 podría ser un año histórico para San Luis Potosí, pues Juan Carlos Torres Cedillo, titular de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE), señaló que este año el Estado podría erradicar el analfabetismo entre la población.
El secretario apuntó que San Luis Potosí actualmente ocupa el primer lugar nacional en alfabetización, y se están redob lando esfuerzos en la educación para adultos, en donde además de la primaria y la secundaria, se está buscando que también puedan completar la preparatoria .
Torres Cedillo comentó que ya se encuentran en conversaciones con Armando Contreras Castillo, titular del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), con el fin de firmar un convenio que certifique a San Luis como uno de los estados que elimina el analfabetismo.
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