Destacadas
Homicidios dolosos han crecido 262% en los últimos 10 años en SLP
Según datos de SESNSP, en los primeros seis meses de año han ocurrido 231 homicidios dolosos, más del doble de los suscitados en el mismo periodo de 2009
Por: Redacción
Un 262 por ciento ha aumentado el homicidio doloso en San Luis Potosí durante los últimos diez años, según datos del Secretariado Ejecutivo Del Sistema Nacional De Seguridad Pública, donde consta que de enero a junio del 2019 se registraron en el estado un total de 231 homicidios dolosos, lo que representa más del doble si se compara con los 88 homicidios dolosos registrados en el mismo periodo de tiempo pero del 2009.
Las causas más comunes tras estos homicidios son agresiones por armas de fuego, agresiones por ahorcamiento, estrangulamiento y sofocación, además de las agresiones con objetos cortantes y objetos no especificados.
Por otro lado, los datos del SESNSP muestran una clara tendencia al alza en entidad potosina desde el 2009 pero parecen haber comenzado a ceder, al menos en lo que va de este año.
Por ejemplo, durante los primeros seis meses del 2014 se presentaron 119 homicidios dolosos, cifra que superó por 31 casos al mismo periodo de 2009, aunque continúa como una cifra menor si se compara con los 231 asesinatos ocurridos en lo que va del año 2019.
Los datos de los dos últimos lustros revelan un crecimiento en el número de homicidios durante los primeros seis meses del año similar al 135 por ciento de 2009 a 2014 y del 194 por ciento del 2014 al 2019, esto representaría un crecimiento exponencial que durante ese período de 10 años no había decrecido.
Incluso los 95 “homicidios dolosos por arma de fuego” que se acumularon de enero a diciembre del 2014, no alcanzan a compararse con los 152 de la misma naturaleza en lo que va del 2019.
Sobre el homicidio en San Luis Potosí
Según datos del Inegi, en San Luis Potosí, este año hubo 20 homicidios por cada cien mil habitantes , indicador que pasó de los 8 homicidios por cada cien mil en 2009, a más del doble en la actualidad.
Cada año, este indicador y la cantidad de muertos han aumentado sistemáticamente, salvo una pequeña reducción en los años 2014 y 2015, cuando se calcularon 10 homicidios por cada cien mil habitantes en la estadística del Inegi.
A pesar de la tendencia negativa, en comparación con los 286 asesinatos registrados en los seis primeros meses del 2018, los 231 casos de este año parecieran mostrar una baja, la primera de la última década.
De acuerdo con las organizaciones Impunidad Cero y Jurimetría, el 94.5 por ciento de los casos de homicidio doloso registrados en el estado de San Luis Potosí durante el 2017 quedaron impunes; y según el estudio “Impunidad en homicidio doloso en México: reporte 2018”, se ubicó al estado potosino como la sexta entidad con mayor porcentaje de impunidad en la República.
En 2017, Jaime Pineda, secretario de Seguridad Pública estatal, comentó que el aumento a la inseguridad se atribuye a dos causas: el crecimiento económico de la comunidad, lo que la hace un destino atractivo para la delincuencia, y la colindancia con estados convulsos como Tamaulipas y Veracruz. “Hay que ver con qué tipo de estados colindantes está San Luis Potosí, qué tipo de vecinos tenemos. Tenemos una colindancia con Tamaulipas, que tanta pega, la colindancia con Veracruz, con Zacatecas.
José Guadalupe González, vocero de la organización Ciudadanos Observando, comentó también en entrevista para un medio de comunicación nacional que “a la llegada, en 2015, del gobernador Juan Manuel Carreras, delitos como homicidios, secuestros y extorsiones comenzaron a incrementarse de manera alarmante”.
Destacadas
Siete altares, siete copas: La fe y la sed. Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Es jueves, siempre lo es.
En San Luis Potosí, el jueves no es un día de la semana, es un estado de la conciencia. Es el momento exacto en que la piedra cantera comienza a exudar un sudor frío, una mezcla de incienso y aguardiente. Hoy, las puertas de los siete templos se abren de par en par para recibir a los que buscan perdón, mientras que, a pocos metros, las puertas batientes de las cantinas reciben a los que buscan olvido.
La tradición dicta siete paradas. Siete altares donde se expone el cuerpo de un Dios que sufre. Pero en este “primer cuadro” de la ciudad, la geografía del dolor es compartida. El parroquiano camina la misma banqueta que el devoto, y a veces, son la misma persona.
En ese cuadro delimitado en el que, por cierto, hay más estaciones para el alivio del cuerpo que para el alivio del alma. (7 Iglesias y al menos 25 bares).
El poeta y ensayista, Alfredo García Valdez, lo supo escribir con el mejor tino: “la cantina es espacio y tema, forma, ambiente, sujeto y paisaje, ese laboratorio donde el alma se descompone para volverse a armar”.
Es el templo lo mismo que de vividores que periodistas, que el del albañil que carga el mundo o del cirujano que sueña con salvarlo. Allí, la melancolía se corona con la misma solemnidad con la que se corona de espinas al que va camino al Gólgota.
¿Qué diferencia hay entre el pecador que se arrodilla frente a la imagen de la Virgen de los Dolores, que el hombre que se desploma sobre la barra de El Tampico, La Montaña, o el Banco?.
Ambos cargan una cruz. Cristo cayó tres veces, y en el suelo falaz de una taberna, ¿quién no ha besado el polvo, literal o figuradamente?
Las caídas en la cantina obligan a levantar el propio peso porque ahí se cae a solas, mientras el cantinero —ese sacerdote de a deshoras— oficia la misa del último trago.
La última cena se repite en cada ronda. “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre”, se traduce en el pan compartido y el vino que quema la garganta antes de que la tormenta estalle.
En las siete estaciones eclesiásticas, se recuerda el sudor de sangre en Getsemaní; en los siete bares, se suda el delirio de la derrota, del desamor, de la euforia y la tristeza perfumada de fiesta y del “sírveme otra” como si fuera el “hágase tu voluntad y no la mía”.
En la cantina también se comparte el vaso, la palabra, la herida y a veces la soledad : La que se tiene o la que viene.
Observo la procesión silenciosa de la fe y la ruidosa procesión de la sed.
Aquí cerca de San Agustín las velas se consumen rezando por los pecados del mundo. El sacrificio del cordero.
En la cantina de más adelante, los vasos se vacían urdiendo poemas que nadie escribirá. Es el punto de encuentro definitivo: el santo sufrimiento.
Unos lo entregan a la divinidad para que tenga sentido, otros lo ahogan en el alcohol para que deje de tenerlo.
Me quedo con esa imagen: la ciudad dividida entre el incienso y el paseo por el duro adoquín en el suelo que conecta lo mismo iglesias que cantinas.
Siento una profunda admiración por la fe que mueve los pies de los creyentes hacia los altares y al mismo tiempo siento una profunda admiración por la impredecible condición humana de aquellos que, a pesar de la caída, piden (pedimos con fe) una última ronda antes de que el mundo se acabe.
Una ronda más antes de la traición. Una ronda más antes de lo que viene, y que con mayor o menor sufrimiento, más o menos espinas y caídas, también nos va matar: la vida.
Es lo mismo cuando el cantinero avisa que es hora de cerrar que cuando el sacristán apaga la última vela.
Todos, tanto los fieles borrachos como los piadosos pecadores- caminamos hacia la misma noche.
Porque hay noches en las que el alma pesa y no siempre se sabe rezar, por lo tanto…se bebe. En este jueves, que siempre lo es, la ciudad lo entiende sin decirlo. Nadie interrumpe, nadie corrige. Es un mismo tránsito, algunos con fe, otros con sed, pero todos con algo encima.
Dos “tradiciones”, una milenaria y otra mundana. Las dos que se encuentran no en la moral, no en el juicio, sino en esa condición profundamente humana que no distingue entre el altar y la barra: el dolor, la caída y la posibilidad, siempre incierta, de poder volver a levantarse.
Culto Público, en jueves, que siempre lo es, pero no tan santo no es tan distinta la oración que el trago, ni la cruz del vaso.
También lee: “Cayetana… me gustaría creerte” | Apuntes de Jorge Saldaña
Destacadas
SLP registra afluencia récord en Semana Santa
La derrama económica podría acabar superando los mil 250 millones de pesos en todo el estado
Por: Redacción
En San Luis Potosí, la afluencia de visitantes para Semana Santa está superando las expectativas iniciales, generando ahora proyecciones de 800 mil turistas y hasta mil 250 millones de pesos como derrama económica.
Municipios con gran vocación turística como Ciudad Valles, Xilitla, El Naranjo, Aquismón y Tamasopo reportan llenos totales en parajes naturales y sitios emblemáticos.
Entre los puntos con mayor afluencia destacan las cascadas de El Meco y Minas Viejas en El Naranjo, los embarcaderos hacia la cascada de Tamúl en Aquismón, el paraje Puente de Dios en Tamasopo y las cascadas de Micos en Ciudad Valles.
También sobresalen el Jardín Escultórico de Edward James, la Media Luna y Real de Catorce, que registran cifras récord de visitantes.
De acuerdo con el área de Planeación de la Secretaría de Turismo (Sectur), del jueves 2 al domingo 5 de abril diversos destinos se prevé que alcancen el 100 por ciento de ocupación hotelera, además de una alta demanda en restaurantes y servicios como recorridos guiados.
También lee: Turismo llena SLP en Semana Santa
Ayuntamiento de SLP
Diego “El Cigala” conquista el Festival San Luis en Primavera
El cantautor español se presentó en la Plaza de Fundadores con un show lleno de flamenco, bolero y emoción
Por: Redacción
La Plaza de los Fundadores volvió a convertirse en el gran escenario cultural de San Luis Capital con la presentación del cantaor español Diego “El Cigala”, quien ofreció una noche cargada de flamenco, bolero y emoción como parte del Festival Internacional San Luis en Primavera.
Ante una plaza completamente llena, el intérprete conquistó al público con un repertorio que incluyó canciones de autores mexicanos, latinoamericanos y españoles, interpretadas con la intensidad de su característico cante flamenco, que logró una conexión inmediata con los asistentes.
Durante la velada sonaron algunos de sus temas más emblemáticos como “Lágrimas Negras”, “Piensa en mí” y otros boleros que forman parte de su repertorio internacional, provocando ovaciones y aplausos del público que acompañó cada interpretación en una atmósfera de fiesta y emoción.
Antes de que iniciara el espectáculo, el alcalde Enrique Galindo Ceballos, acompañado de la presidenta del DIF Municipal, Estela Arriaga Márquez, entregó al artista español el colibrí, símbolo del festival, como reconocimiento a su trayectoria y a su participación.
La noche también destacó el talento potosino con la participación del ensamble de guitarras Sul Tasto, que abrió el escenario y dio muestra de la calidad musical local.
También lee: Intensa noche de freestyle y jazz en el Festival San Luis en Primavera
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad3 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas5 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad3 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado2 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos3 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas3 años
SLP podría volver en enero a clases online










