enero 8, 2026

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#HistoriaDeUnMigrante | Lico vio morir a niños en la selva antes de llegar a SLP

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Las 200 familias haitianas que hoy se refugian en la Casa del Migrante de la capital potosina salieron de un país en donde el crimen, los desastres naturales y el gobierno han hecho que prefieran jugarse la vida en una travesía mortal

Por: Karina González

“Si no te mata el hambre, te mata el crimen organizado, la mafia y las personas que andan secuestrando”, mencionó Lico mientras relataba la travesía que vivió para llegar desde Haití a San Luis Potosí, México, en busca de una vida mejor, misma que podría encontrarse en Estados Unidos o aquí, porque en su país, dijo, del uno al diez, las condiciones de riesgo para vivir ahí son de un nueve.

Lico vivía en Haití con su hermano y hermana y hace 8 meses decidió huir de la represión de los gobernantes y la delincuencia para buscar suerte en Norteamérica, con la esperanza de poder juntar el dinero suficiente para que sus hermanos también puedan salir y reencontrarse con ellos para vivir una vida digna: “es donde haya una vida mejor, imagino que en Estados Unidos, depende… En Haití dejé familia, dejé una hermana y un hermano, pero volver no, no pienso volver, pero ayudarlos sí”.

Según un reportaje de la BBC, desde las dos últimas décadas, Haití no ha podido superar la pobreza que azota al país, que además de la inestabilidad política, económica y la violencia en las calles, el asesinato de su presidente Jovenel Moïse, los desastres naturales como huracanes y terremotos constantes, no permiten la mejorar la vida de la población.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reporta que de los 11.5 millones de haitianos que radican en ese país, por lo menos 4 millones viven en pobreza y hambruna, por lo que se han visto obligados a emigrar por América Latina con la intención de llegar a los Estados Unidos para encontrar refugio en ese país; sin embargo, las políticas migratorias impiden que la mayoría alcance ese sueño.

Pese a las probabilidades de no llegar a Estados Unidos o ser deportado a su llegada, Lico partió desde Haití a República Dominicana, de ahí tomó un vuelo a la Guayana Francesa y viajó a Brasil. Marcelo Ebrad, secretario de Relaciones Exteriores del gobierno mexicano, informó en septiembre que, actualmente, Brasil y Chile son los países de donde sale la mayoría de los migrantes haitianos. Tal como reportan las autoridades, Lico viajó de Brasil a Chile y no detuvo su andar hasta atravesar la selva de Panamá, llegó a Centroamérica y siguió por Costa Rica, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, hasta alcanzar el sureste mexicano hace seis meses; posteriormente siguió su camino hacia el norte y desde hace tres meses radica en San Luis Potosí por tiempo indefinido.

“Lo que motiva a salir es la falta de recursos, que no hay trabajo, alimento, los políticos se aprovechan de su poder, abusan de los que menos tienen, es por lo que la mayoría sale del país y los que se quedan es porque no tienen dinero para irse”, relató el haitiano.

–¿Qué tan difíciles son las condiciones para vivir en Haití? –Preguntamos a Lico. –Del uno al diez, un nueve, porque si no te mata el hambre, te mata el crimen organizado, la mafia y las personas que andan secuestrando y si tienes a alguien en Nueva York y las personas saben, te secuestran para sacarte dinero y si no tienes te matan.

El recorrido por Centroamérica es tan riesgoso como quedarse en Haití, en todo su trayecto, Lico fue asaltado decenas de veces: “en los países que yo visité en toditos me asaltaron, en toditos me quitaron mi dinero, me maltrataron”, pero además de la inseguridad, los riesgos propios de la naturaleza al cruzar la selva cobraron la vida de muchos hombres, mujeres y niños que se ahogaron, padecieron enfermedades cardíacas o respiratorias y que fueron presas de animales salvajes.

“En mi experiencia como pasé en la selva, vi muchos niños muertos, señoras que se iban en el río, a mí se me fueron dos mujeres, dos señoras en el río y una iba embarazada. Cuando fuimos a alcanzarlos ya se habían ahogado y la mafia en la selva de Panamá, violan, matan y si a ellos les gustan las mujeres matan al marido y se quedan con la señora. Es muy crudo. Hay muchas personas que se morían en el camino, porque tenían asma y no podían subir las montañas, sufrían de la presión y se morían en el camino en la selva, porque hay personas que duran 7 días caminando en la selva y hay algunos que los animales los atacan. Hay unos que se mueren, también niños que se mueren, se asfixian dentro de la carpa”, mencionó.

Hasta el momento, son más de 200 familias Haitianas que se refugian, como Lico, en la Casa del Migrante en la capital potosina. Desde que llegaron a México, afirma Lico, se encontraron con el apoyo humanitario que tanto deseaban, “nos daban comida y nos ayudaban económicamente, nos daban ride, fue la única parte que me dieron ayuda”. Por ello, se han alojado por tres meses en este sitio. Poco a poco las autoridades de Cáritas, quienes tienen a cargo este refugio, han brindado el apoyo para que los migrantes se integren a labores y oficios que les permitan ganar algo de dinero. Algunos ya comenzaron a rentar habitaciones a los alrededores de la casa; sin embargo, aún hay muchas familias que por la barrera del idioma no han encontrado las mismas oportunidades.

En los meses de septiembre y octubre nacieron en territorio potosino dos bebés de madres haitianas; lamentablemente aunque estos niños son mexicanos por derecho, sus padres tendrán que enfrentar los procesos legales tardíos y costosos para obtener la residencia en México, por lo que es muy probable que deban volver a Haití o aventurarse con sus pequeños a seguir su camino hasta Estados Unidos.

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#4 Tiempos

SLP no es grande… pero su problema de transporte sí | Columna de Ana G Silva

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Corredor Humanitario

 

Ya no es molestia. Ya no es inconformidad. Es hartazgo puro.

Y no, no voy a buscar una palabra más bonita, porque no la hay para describir lo denigrante que resulta usar el transporte público en San Luis Potosí.

Los camiones potosinos son, sin exagerar, de los más caros del Bajío. Hoy el pasaje cuesta 12.50 pesos y, aun así, el servicio es lento, viejo, sucio, impredecible y profundamente irrespetuoso con el usuario.

En Guadalajara, una de las ciudades más importantes del país, el transporte cuesta 8 pesos. En Querétaro, sí, puede llegar a 12 pesos, pero ahí el transporte sí sirve: pasa seguido, es relativamente puntual y no te condena a perder media vida esperando.

Aquí no.

En San Luis Potosí hay personas que esperan 20, 40 minutos o hasta una hora para que pase un camión. Una hora. Solo para subir. Eso no es un “detalle operativo”. Eso es trato indigno.

Aquí mismo, los potosinos repiten que atravesar la ciudad en coche toma 15 o 20 minutos. Pero gracias a un sistema de transporte público miserable, ese mismo trayecto se convierte en una hora con veinte, de los cuales 60 minutos son solo de espera.

En la Ciudad de México, con tráfico brutal y distancias enormes, puedes tardar dos horas en un traslado, sí, pero no esperas. El metro, el pesero, la combi pasan cada 4 o 5 minutos. La ciudad será un caos, pero el transporte no te abandona.

Aquí el usuario espera como si pidiera limosna.

Y por si fuera poco, muchas rutas dejan de operar a las 8 de la noche. Entonces la pregunta es obligada: ¿qué diablos pasa con quienes salen a las 8, 9 o 10 de la noche de trabajar?

Antes, el transporte público funcionaba al menos hasta las 10:30 pm. Hoy ya no. ¿La solución? Que el usuario pague Uber o taxi. Y eso no es ocasional: Es diario, es de lunes a viernes, de lunes a sábado. Para quien gana el salario mínimo —o apenas un poco más— esto es un golpe directo a la cartera.

Y aun así, todavía se atreven… Margarito Terán, líder de los transportistas, dice que 12.50 pesos no les alcanza, que no les “presta” para dar un buen servicio y que necesitan subir el pasaje a 15 pesos (aunque de todos modos se la pelan, porque legalmente no pueden aumentar la tarifa más allá de lo que marca el Índice Nacional de Precios al Consumidor, INPC)

.

Seamos serios. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes les ha señalado, año tras año, que circulan unidades con más de 10 años de antigüedad, algo que no debería permitirse en la zona metropolitana. Esto no empezó ayer. Pasó con Ricardo Gallardo, pasó con Juan Manuel Carreras y pasó antes.

Han sido omisos profesionales.

Prometen arreglar camiones. Prometen capacitar choferes. Prometen mejorar rutas. Y lo único constante es el mal servicio.

¿Quién no ha sufrido a un chofer grosero? ¿Quién no ha visto a uno hablando por teléfono, con la música a todo volumen, prepotente, echando carreritas con otro camión? ¿Quién no ha vivido eso de que se juntan dos unidades y una avanza a paso de tortuga, importándole poco o nada si el usuario lleva prisa?

Y luego está el clásico: acortar la ruta, aunque no sea su recorrido, porque “ya van tarde”. Y el usuario que se joda: se baja antes, camina, llega tarde, pierde tiempo y pierde dinero.

Eso no es transporte público. Eso es desprecio sistemático al usuario.

Por eso lo digo sin rodeos: si no pueden prestar un servicio digno, háganse a un lado.

Permitan que el Gobierno del Estado busque otra concesionaria que sí pueda, que sí quiera y que sí le alcance. Porque en otros estados ya quedó demostrado que con menos dinero se puede ofrecer un servicio muchísimo mejor.

Y ya ni siquiera es por el precio. Es por el tiempo robado, el maltrato, las unidades decrépitas, la falta total de respeto.

Basta de tratar al usuario como ciudadano de segunda.

Y ojalá —de verdad ojalá— que la secretaria Araceli Martínez Acosta se suba una semana, solo una, al transporte público para ir a trabajar. Que espere, que se desespere, que llegue tarde. A ver si así entiende la indignación diaria de miles de potosinos.

Porque el transporte público no es un favor. Es un derecho. Y en San Luis Potosí, hoy, ese derecho está secuestrado por la mediocridad.

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Ciudad

¿Será removido el lirio de la presa San José en 2026?

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Mientras el Ipicyt mostró la posibilidad de emplear el lirio en El Realito, la CEA insiste en removerlo totalmente del embalse

Por: Redacción

Pascual Martínez Sánchez, titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA), informó que se continúa trabajando en el saneamiento del río que va desde la cortina de la presa El Peaje hasta San José y en el retiro definitivo del lirio de esta última.

Según Martínez Sánchez la primera parte del proyecto, de conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) consiste en el entubamiento de un porcentaje del agua de El Peaje para que sea utilizada en el área metropolitana, la siguiente fase incluiría un saneamiento integral de la zona y los drenajes que pudieran estar obstruidos o dañados.

La segunda parte de este proyecto planea la remoción completa del lirio de agua de la presa San José, a pesar del llamado del alcalde municipal, Enrique Galindo, al cultivo controlado

de estas plantas.

Un estudio realizado por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt) encontró metales pesados en las raíces de los lirios, si bien dichos metales contribuyen a la limpieza del agua, no deberían ser tratados como un desecho simple.

La propuesta del Ipicyt mostró la posibilidad de emplear el lirio también en El Realito como controlador natural de la limpieza de la misma, mientras que la CEA insiste en removerlo totalmente.

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Destacadas

SLP apunta a erradicar el analfabetismo en 2026: SEGE

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El titular de la dependencia dijo que la entidad ocupa el primer lugar en alfabetización a nivel nacional

Por: Redacción

El 2026 podría ser un año histórico para San Luis Potosí, pues Juan Carlos Torres Cedillo, titular de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE), señaló que este año el Estado podría erradicar el analfabetismo entre la población.

El secretario apuntó que San Luis Potosí actualmente ocupa el primer lugar nacional en alfabetización, y se están redob lando esfuerzos en la educación para adultos, en donde además de la primaria y la secundaria, se está buscando que también puedan completar la preparatoria

.

Torres Cedillo comentó que ya se encuentran en conversaciones con Armando Contreras Castillo, titular del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), con el fin de firmar un convenio que certifique a San Luis como uno de los estados que elimina el analfabetismo.

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