octubre 15, 2026

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#4 Tiempos

Gobierno municipal Shakira | Columna de Jorge Saldaña

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Tercera Llamada

 

Por si alguien andaba todavía con la duda, al alcalde capitalino definitivamente ya se le acabó su bono democrático desde hace mucho tiempo, sus justificaciones, gimoteos y culpas hacia las anteriores administraciones están también agotadas y con sus desplantes de todos los días ya de plano hasta cae gordo.

No es para menos, Culto Público, la actitud de “perdonavidas” y “sabelotodo” con la que se conduce el alcalde en todos y cada uno de los temas por lo que se ha cuestionado a su administración, es casi una afrenta a la inteligencia de los potosinos.

Ahí está el nepotismo claro e irrefutable de su gabinete al que han defendido con verdaderos berrinches verbales. Ahí están los contratos de gasolina y servicios médicos (más de 300 millones de pesos al año) entregados a los “cuates” y la ausencia de las licitaciones que anunciaron desde diciembre. Ahí están las 82 obras públicas asignadas por dedazo y cuatro de ellas por encima de los montos legales aprobados para la asignación directa.

Ahí están los errores cometidos y publicados respecto a sus ingresos, la falta de precisión y profesionalismo para dar a conocer a los potosinos de manera certera el uso de los recursos, pero que primero atacaron y luego, ante las evidencias, tuvieron que admitir como “un error humano” –nada más de 700 millones de pesos–.

No son los únicos, pero el último de sus dislates lo esparcieron ayer cuando para justificar el aumento de 156 millones de pesos en la nómina burocrática municipal, la alcaldía salió con la jocosa charada de que el gasto aumentó “porque se dio certeza a los trabajadores”, ajá…

¿Certeza de qué? Uno se pregunta, porque además de que los primos y amigos del alcalde tengan su sueldo asegurado, y gocen los funcionarios de primer nivel de un sueldo mucho mayor a sus predecesores, pues no se entiende eso de “dar certeza”, ya que finalmente los derechos de los trabajadores municipales están garantizadas en la Ley Federal del Trabajo, están protegidos además por su poderoso sindicato y los empleados de confianza disfrutan de prestaciones y compensaciones únicas.

Eso de aumentar la nómina burocrática en grado tal que signifique el 40 por ciento del total del presupuesto del gobierno para dar “certeza” a los trabajadores, pues como que no tiene ninguna coherencia, si se toma en cuenta que los impuestos y obligaciones federales son ineludibles independientemente del monto que ganan los funcionarios.

En otras palabras, el Impuesto sobre el Producto del Trabajo (ISPT) y las aportaciones al Infonavit las tendría que pagar su administración sin tener que aumentar la nómina en 156 millones de pesos en mejorar los sueldos y hacer nuevas contrataciones.

Por otro lado, y a reserva de que Nava pueda comprobar que la anterior administración no cumplió con aportaciones al Infonavit o a la Federación por concepto del ISPT, el que su gobierno sí lo cumpla no lo hace un buen alcalde, pues es finalmente su obligación ineludible que nada tiene que ver con el aumento desmedido en los pagos a su gabinete.

En un comunicado al respecto, el alcalde, con esos aires de sabio semi-dios fastidiado por los mortales, aseguró: “No hemos sorprendido a nadie, no se trata de ajustes desproporcionados, injustificados o peor aún, que nos hayamos aumentado el sueldo…”

Ah, caray, pues entonces el alcalde o nos quiere ver la cara o no sabe contar, porque si se comparan los sueldos de los funcionarios de primer nivel de Nava con los de la administración anterior, y que están publicados en la página de transparencia de la Cegaip (la del ayuntamiento no funciona) resulta que los síndicos 2015-2018 ganaban 43 mil 506 pesos, mientras que los síndicos de Nava Palacios ahora devengan 68 mil 724 pesos.

El secretario general anterior ganaba 58 mil 87 pesos, mientras que el actual gana diez mil 300 pesos más, es decir 68 mil 338 pesos.

Del mismo aumento goza el tesorero actual, Rodri Portilla, que se embolsa cada mes 68 mil 338 pesos mientras que su antecesor ganaba 58 mil

En el caso del presidente municipal, Ricardo Gallardo ganaba 58 mil 110 pesos, mientras que Xavier Nava, nos cobra a los potosinos 97 mil 663 pesos por hacer su trabajo (aunque sea desde Zihuatanejo, claro está).

Entonces… ¿No que no nos querían sorprender? ¿No que no se habían aumentado el sueldo? Nos están engañando y eso, a propios y extraños, cae gordo.

Por si fuera poco, los bien pagados funcionarios de Nava, todavía en su pose de indignación, afirmaron que “se logró aumentar los recursos municipales gracias al uso eficiente y transparente del presupuesto”.

¿Transparente? ¿De dónde, hijos? A pesar de presumir de dientes para afuera su discurso de bondad, claridad y transparencia, el gobierno de Xavier Nava, con documentos de los que lleva cuenta la Cegaip y que también están a la mano para consulta de cualquier ciudadano, lleva el récord del mayor número de denuncias por incumplimiento a sus obligaciones con la transparencia, 16 en menos de cuatro meses para ser específicos.

Ni Victoria Labastida, Mario García y Ricardo Gallardo Juárez juntos, lograron reunir ese número de denuncias contra la opacidad en 9 años. Nava ya lo hizo en menos de 4 meses de gobierno.

Ahí están las pruebas, las denuncias, los documentos, los números publicados por ellos mismos, las solicitudes y las respuestas. Del otro lado solo están las mentiras envueltas en vanidad y soberbia.

Diría Shakira: se les acaba el argumento y la metodología… Locos, ciegos sordomudos.

@jfsh007

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El Cronopio

María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

En la antología de Liliana Pedroza sobre el cuento mexicano, A Golpe de Linternas, que en su tomo I dedica a las pioneras, se encuentra entre las antologadas la potosina María Luisa Toranzo, que dedicó parte de su vida a la escritura y que fuera figura cultural mexicana. Madre y abuela del filósofo Luis Villoro y el escritor Juan Villoro, respectivamente.

Parte de su obra literaria se recoge en libros como: Azahares, espinas y rosas; Meditaciones, Suegras; Esbozos; Tres Chiquillas; Cuadros de una exposición; Páginas viejas; Charlas con mi hija; Átomos tontos, entre otros. Libros que reflejan su formación en el campo potosino y la época que le tocó vivir, donde impera el existencialismo y la fenomenología, campos que experimentaría posteriormente su hijo Luis Villoro. En su libro de ensayos: Esbozos, que lleva como ensayo central: El dominio de sí mismo, Sophrosyne vs la Hybris, “el dominio de sí mismo” no es una negación de la vida o de los impulsos, sino la condición necesaria para la auténtica libertad. Sin el gobierno de uno mismo, el ser humano queda a merced de fuerzas externas o de impulsos ciegos, perdiendo su autonomía.

María Luisa Toranzo Jordana nació en San Luis Potosí el 13 de marzo de 1890, perteneciente a familia de hacendados, vivió su infancia en la Hacienda de Cerro Prieto en el altiplano potosino, rumbo a Zacatecas, fue hija natural y creció entre libros, estudiando idiomas y cultivando la música tocando el arpa y la mandolina. El movimiento revolucionario le llevó en la adolescencia a radicar en la Ciudad de México, donde la vida placentera se trastocaba y la famosa banda del automóvil gris hacía de las suyas, y que quedó registrada en una de las primeras películas realizadas en México, llamada justo La banda del automóvil gris de 1919 de Enrique Rosas, filmada en los lugares donde pertrecharan sus ataques. En la película aparece la casa Toranzo donde vivió María Luisa en México y donde aparece en escena acechada en el asalto a su casa por tan peculiar banda.

Los acechos no pararon para María Luisa y fue pretendida por un general revolucionario del que logró escapar partiendo a España e instalándose en Barcelona donde se casaría con el médico barcelonés Miguel Villoro Villoro, procreando a tres hijos, entre ellos al filósofo Luis Villoro. Quedaría viuda y al iniciar la guerra civil española regresa a México huyendo de nuevo de la violencia. Se instala por un tiempo en la Hacienda de Cerro Prieto y parte a la Ciudad de México para que sus hijos continuaran sus estudios de formación.

Su familia potosina de abolengo le propició una considerable fortuna que le permitió ir a Barcelona, su abuela paterna Genoveva Peña Santacruz que casó en segundas nupcias con Casimiro Toranzo Ortiz, había sido esposa de Pantaleón Ipiña Eguía, siendo madre de José Encarnación Ipiña Peña.

Su pensamiento que de cierta forma influyera en su hijo Luis Villoro lo destaca en su libro Esbozos: “El dominio de sí mismo sobre la soberbia debe de consistir, no sólo en dominarse ‘delante de la gente’ y en vuestras ‘relaciones sociales’ para que los demás ‘vean’ que sois humildes o sencillos, sino que este dominio sobre vosotros mismos y sobre vuestra soberbia debe ser de tal modo profundo, que no sea un dominio efímero, originado únicamente por el bien parecer; tampoco debe ser un dominio de autosugestión, que sin serlo, os haga creer que ya sois humildes; sino que este dominio de vosotros mismos sobre la soberbia, debe ser una especie de ‘cura’ si queréis lenta y suave, pero sí honda, minuciosa y profunda. El dominio de vosotros mismos debe ser como un cauterio que tienda a curar, aunque sea quemando; a cauterizar, aunque sea con dolor, la llaga de vuestra soberbia, el cáncer de vuestro orgullo”

María Luisa Toranzo fue una mujer de una cultura vasta que participó activamente en la vida intelectual mexicana, aportando una sensibilidad ética que complementaba el rigor lógico de la época. Su enfoque en el “dominio de sí” suele leerse como un puente entre la virtud antigua, la psicología moderna y la abierta espiritualidad. Su nieto Juan Villoro la describe como una mujer que intentaba descifrar los secretos de la convivencia humana.

María Luisa Toranzo Jordana murió en la Ciudad de México a los 78 años de edad, el 2 de abril de 1968.

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Acento Ajeno

Maestría en derechos humanos y la incómoda pregunta | Columna de Haniel Valdés

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Por: Haniel Valdés

La comunidad cubana en el exilio, en Estados Unidos y en México, ha escrito en estos días cartas y mensajes dirigidos a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Cuestionan que Gabriela Fernández Álvarez, presentadora del programa oficialista “Con Filo”, haya sido admitida en la Maestría en Derechos Humanos de la UASLP y que hoy esté cursándola en esta ciudad.

Los hechos conocidos son pocos. Su nombre aparece en la lista de la generación 2026-2028. Está en San Luis Potosí. En 2025, durante una gira por España, sostuvo que en Cuba no hay presos políticos. Todo lo demás es una discusión de fondo, y es más incómoda de lo que parece.

“Con Filo” nació en 2021, tras las protestas del 11 de julio, como respuesta de la televisión estatal cubana. Sus defensores dicen que desmiente falsedades. Sus críticos, que en algún punto dejó de desmentir y empezó a ridiculizar a la oposición, dentro y fuera de la isla, y a señalar como “vendepatrias” a quien se fue. Muchos exiliados lo viven como algo personal, porque vieron su rostro en pantalla como blanco de burla por opinar distinto. Esa es la versión de ellos, y es la que han hecho llegar a la UASLP.

Hay una ironía que ellos señalan y que no puedo dejar pasar. Quien llamó traidor al que salió de Cuba pudo salir, viajar y dar charlas en Europa. Pocos cubanos tienen ese privilegio.

La pregunta para México

Aquí es donde el caso deja de ser solo cubano. La universidad pública mexicana, ¿puede negar un lugar por lo que una persona ha dicho en público? Mi respuesta es que no debería. Una maestría en derechos humanos que excluya por opinión traicionaría la materia que enseña. La libertad de expresión protege también a quien piensa lo contrario de lo que a uno le gustaría.

Pero esa respuesta no cierra el tema. Un posgrado no es una tribuna. El objetivo del programa es formar profesionistas críticos y comprometidos con la solución de problemas de derechos humanos, en lo local, en lo nacional y en lo internacional. Y de eso sí podemos preguntar, porque no es lo mismo defender el derecho de alguien a estudiar que ignorar lo que esa persona dijo en pantalla durante años.

Y en México la materia no es teórica. Este es un país con miles de personas desaparecidas, periodistas asesinados y presos que esperan sentencia durante años. Un aula de derechos humanos en San Luis Potosí no es un espacio neutro. Se habla de casos reales, con familias reales.

Lo que corresponde

A la UASLP le corresponde explicar cómo se evalúa a quien aspira a este posgrado y qué responde a las cartas que recibió. Hasta ahora no hay una postura pública de la universidad, y el silencio solo alimenta la sospecha. También corresponde buscar la versión de la estudiante, que no ha respondido a los señalamientos. A ella le corresponde algo más difícil: sentarse en una clase donde se discute lo que defendió negar y escuchar.

Defiendo que se quede. Si la maestría sirve para algo, es para que esas ideas se confronten con argumentos, casos y compañeros que vivieron lo que ella calificó de mentira. Pero defender su derecho a estar no me obliga a fingir que la pregunta no existe.

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El Cronopio

El influyente divulgador de la ciencia, Luis González de Alba | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

Uno de los importantes divulgadores científicos de México fue el charquense Luis González de Alba, que emergió como un personaje famoso por su participación en el Comité Nacional de Huelga en el movimiento estudiantil de 1968; compromiso que asumió justo al egresar de la carrera de psicología en la UNAM. Fue aprehendido y recluido en la cárcel de Lecumberri donde inicia su labor literaria al escribir la novela Los Días y los Años. Lo narrado en esta novela fue usado por Elena Poniatowska lo que derivó en un conflicto entre González de Alba y la Poniatowska lo que la llevó a corregir lo dicho en su libro de La Noche de Tlatelolco.

Este lamentable episodio en la historia del México moderno, en el cual tuvo un protagonismo Luis González de Alba, marcó su derrotero profesional, participando en el periodismo y la política, siendo colaborador de los medios de comunicación: Grupo Milenio, Excélsior, Punto, Punto de Partida, Revista de Revistas, Siempre, Unomásuno y Nexos. Participó en la creación del diario La Jornada, de donde sería expulsado en 1997 tras la polémica con Elena Poniatowska.

En La Jornada, iniciaría su aventura como escritor científico en la columna “La Ciencia en la Calle” que atendió durante una década. Continuó su labor como divulgador de la ciencia en una nueva columna en Milenio Diario, que llamó “Se descubrió que…” donde escribía sobre ciencia y temas nacionales. Estas columnas marcan un momento especial en la historia de la divulgación de la ciencia en México, pues entrelazan los temas científicos, que era una de sus pasiones, con los históricos y sociales lo que enriquece el contenido tratado de manera clara y amena.

Esta labor lo llevó a escribir, además de novelas, poesía, ensayos y cuentos, libros de divulgación de la ciencia como La Ciencia, La Calle y Otras Mentiras; El Burro de Sancho y El Gato de Schrödinger: un paseo al trote por cien años de física cuántica y su inesperada relación con la conciencia, donde muestra la relación entre física y sociedad a través de la historia, libros publicados en 1989 y 2001, respectivamente.

Escribió además los libros de divulgación científica: Bases biológicas de la bisexualidad, (1985); La orientación sexual: reflexiones sobre la bisexualidad originaria y la homosexualidad, (2003); Niño o niña. Las diferencias sexuales, (2006), donde refleja y explica las bases científicas sobre la homosexualidad, manifestando su labor como activista gay

. Publica además los libros: Maravillas y misterios de la física cuántica: un paseo por la física del siglo XX y su inesperada relación con la conciencia, (2010) y Teoría de los grafos en las ciencias sociales, (1984).

Luis González de Alba nació en Charcas, San Luis Potosí, el 6 de marzo de 1944, donde realizó sus primeros estudios. Del pueblo minero, su familia se traslada a Guadalajara y González de Alba va luego a la Ciudad de México a continuar sus estudios profesionales de psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Entre sus actividades destacan la política, el activismo, la literatura y de manera especial su labor como divulgador científico pues se convirtió en uno de los divulgadores más influyentes e importantes del país, sumándose a la lista de divulgadores potosinos que forman parte de lo que llamo la tradición mexicana en divulgación de la ciencia donde se privilegia el compromiso social de la ciencia y su enfoque cultural. Fue un apasionado de los temas de física moderna y del cerebro humano, relación que marca una nueva etapa de estudio para entender la conciencia y la función del hombre en el universo con el desarrollo de la mente.

Luis González de Alba se suicidó el 2 de octubre de 2016, fecha de la conmemoración del 48 aniversario de la masacre de Tlatelolco.

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