#4 TiemposDesde mi ventaja

Fotógrafas chingones | Columna de Beatriz Lobo Elizondo

DESDE MI VENTANA

 

Esta semana se celebró el día de las y los fotógrafos, y me parece un excelente día para platicarles de una de las partes de la pandemia que ayudó mucho a mi equilibrio y salud mental. Como de seguro también vivieron, el encierro en casa desajustó nuestras vidas profesionales y personales, y afectó la economía de millones de familias en todo el mundo. Bajo estas circunstancias compartidas, un viejo amigo me invitó a formar parte de un grupo en redes sociales.

Me sorprendió un poco la invitación, no sólo por los años que habían pasado entre nosotros, sino también por la temática del grupo. Éste lleva por nombre Fotos chingonas de la cuarentanacon el móvil, y pues así como tal, yo no soy fotógrafa, me gusta eso de hacerle a la fotógrafa, pero no me dedico a eso. La curiosidad me llevó a unirme y así retomé una de mis viejas pasiones.

La dinámica del grupo consistía en lo siguiente, Roberto, el creador, elegía un tema cada día y todos los demás nos poníamos de creativos a tomar nuestras mejores fotos y compartirlas con los demás. Se llevaban a cabo votaciones que nos impulsaban a mejorar cada día, a experimentar, a salir de nuestra zona de confort y aprender de los demás. Cada día había un/a ganadora y su foto ocupaba la imagen de portada del grupo. Era un honor estar ahí, ser reconocido por los demás integrantes del grupo, un pequeño impulso al ego y definitivamente un alto entre todos los altibajos que la cuarentena nos estaba dejando.

El grupo dejó de ser grupo y se convirtió en comunidad, se crearon amistades y se fortalecieron lazos, conocimos a personas que aportaron cosas valiosas a nuestra vida profesional, o personal. Fui testigo de cómo si usamos bien las redes sociales, podemos crear verdaderas redes. Hoy, en el día de las y los fotógrafos me da gusto haber vuelto a tomar fotos, aunque fuera con el móvil, me da gusto formar parte de esa comunidad, y reconocer el talento que se ha compartido en el grupo.

Al fotógrafo no lo hace la cámara profesional, ni los lentes y objetivos de marcas de lujo. Al fotógrafo lo hace su capacidad de lenguaje visual, de interpretación de luz y color, elementos y movimiento, y todo eso lo fuimos aprendiendo de los integrantes del grupo. Qué bonito ha sido ver que quiénes más saben no tienen miedo de compartir sus conocimientos, y que quienes apenas empezaban a fotografiar, o estaban en el proceso de crecimiento, mejoraron sus técnicas y su lenguaje visual.

Eso es hacer comunidad, saber compartir, enseñar, aprender y mejorar junto/as.

Gracias a Roberto Sanx por la invitación y a todos los miembros de Fotos chingonas de la cuarentena con móvil por hacerme parte.

También lee: Tenemos que hablar | Columna de Beatriz Lobo Elizondo

Nota Anterior

The Devil All The Time | Columna de José Miguel Fernández Rendón

Siguiente Nota

Greg Louganis: una vida de caer, levantarse y luchar | Columna de Roberto Rocha