Estado
#Exclusiva | “El DIF me cambió la vida”: Lorena Valle
La presidenta del DIF habló con La Orquesta sobre los momentos difíciles del sexenio, su labor en esta institución y el último año de gobierno de Juan Manuel Carreras
Por: Jorge Saldaña
Son las 11 de la mañana de un miércoles, unas 30 personas, en su mayoría madres de familia y niños, están reunidos en un pequeño terreno de la calle cerrada de Mazatlán en la colonia Prados tercera sección. Están esperando la entrega mensual del apoyo alimentario que a partir de la pandemia les hace llegar el DIF estatal. En esta ocasión, la presidenta del sistema, Lorena Valle Rodríguez, acudió personalmente.
Ángel Ian, un niño de ojos avispados que resuelve la pregunta de su edad levantando cuatro deditos, está inquieto junto a su madre, la señora Martha, que vive en la colonia aledaña, Jardines del Rosario. Ella sufre, según dijo, de hemorragias y en aquel momento le vino un dolor. Asistentes del DIF le acercaron una silla en la que esperó mientras Ángel Ian jugaba a tomar fotos con un pequeño celular gris.
La presidenta del DIF llegó puntual a la cita, la presentación protocolaria, el aplauso y las formalidades la mantienen incómoda al frente del pequeño grupo. Son 174 apoyos que en ese momento se entregaron como lo han hecho durante 7 meses que se ha extendido el programa, diseñado como emergente y prioritario, pero que ha permanecido el mismo tiempo que la condición pandémica. “Se tuvo que ampliar el presupuesto, la logística y el esfuerzo, porque no esperábamos que durara tanto…” declaró más tarde en entrevista exclusiva la presidenta del DIF.
Salvada la presentación, y la entrega simbólica tanto de despensas como de paquetes para bebé del programa “Construyendo el futuro, abrazando corazones”, Lorena Valle empieza a interactuar con la gente, la incomodidad del trance oficial se desvanece y habla con uno y con otra, atiende y escucha a muchos que aprovechan su presencia no solo para agradecer, sino para plantear nuevos retos.
Mariana * (todos los nombres han sido cambiados por respeto a la privacidad de los ciudadanos) se acerca a recibir una pequeña cuna, y el paquete respectivo para el bebé de una amiga que no pudo acudir por su condición de recién alumbramiento, el niño nació con síndrome de Down y así se lo comunica Mariana a la señora Valle.
La presidenta del DIF se adelanta y le avisa que existe un programa para atender a niños que, con síndrome de Down, casi siempre padecen de un soplo cardíaco. Le da instrucciones a Mariana y a su personal para que canalicen a su amiga y pueda acceder al beneficio.
Otra señora se acerca afligida a relatar una situación compleja con sus hijos, ambos varones, ambos menores de edad pre-adolescentes, madre sola y los niños con déficit de atención. Poco se puede hacer, ahí no hay instrucciones o camino que el DIF pueda ofrecer más que el aliento. La pandemia ha recrudecido situaciones domésticas que la escuela con sus puertas cerradas no puede atender.
Javier Tovar es el representante de la colonia y agradece a nombre de varios fraccionamientos que forman parte de los más de 295 mil 500 beneficiarios solamente del programa de apoyo alimentario a grupos vulnerables. Javier apenas tendrá 30 años, pero es padre de familia y con muy breves palabras agradece la atención a nombre de sus vecinos a quienes ayuda a entregar una pequeña caja cúbica que contiene sardinas, frijol, aceite, leche, dos latas de atún, sopa, harina, avena, lentejas y soya.
No es una solución integral, pero para las condiciones en que viven cientos de vecinos y familias tanto de la zona metropolitana como a lo largo y ancho del estado, la ayuda es aire puro para pasar algunos días.
El programa no es el único, se complementa con los 945 mil desayunos escolares fríos (jugo y barras energéticas) que se entregan ahora en las colonias al estar cerrados los centros esco lares, también se suman a los desayunos escolares calientes que han beneficiado a 300 mil familias, a los 7 mil beneficiados con asistencia alimentaria para los primeros mil días de vida y a los 295 mil 500 arriba mencionados. Traducidos en millones de pesos van a la fecha 242 invertidos y parece poco, no hay fecha para el término de la contingencia que obligó al DIF a convertirse, de un mes a otro, en la institución de asistencia de primer contacto con la ciudadanía.
La presidenta del DIF se es una aliada, pide estar pendiente de María de la Luz, que con sus notorios 8 meses de embarazo también recibe un paquete para el bebé que está por llegar y se lleva su despensa.
Lorena Valle Rodríguez se mueve y convive de cerca con los vecinos, les advierte sobre los cuidados que se deben continuar, las medidas de sana distancia, lo importante de la lactancia materna y la estimulación temprana en los niños, no es discurso, es una madre de familia hablándole a otras. Del programa hay poco que explicar y mucho que repartir. Funcionarios de chaleco rosa inician los llamados de 30 en 30 familias, los tienen que separar por horarios y por tiempos, la contingencia también lo exige.
Un día antes, la presidenta del DIF entregó un apoyo más de los proyectos productivos de traspatio, que consisten en que hogares potosinos monten una granja avícola de traspatio como una opción sustentable para mejorar las condiciones de vida de cientos de familias en los 58 municipios.
Se da prioridad a mujeres jefas de familia a quienes se les ha otorgado el 80 por ciento de los apoyos de este programa, mediante el cual las familias pueden obtener alimento para el hogar, trabajar desde casa e incluso comercializar los excedentes..
Para el jueves, el Sistema Estatal organizó junto al Colegio de Cirujanos Plásticos una jornada gratuita más de atención a niños con Labio Leporino y paladar hendido para niños y niñas de escasos recursos.
La gestión la realizó la propia presidenta del DIF y hace posible que niñas y niños con esta condición puedan tener la opción de una cirugía sin costo. Hasta el momento se ha apoyado a 49 niñas y niños que en compañía de un familiar fueron trasladados al hospital y en caso de venir del interior del estado se les otorgó la estancia. Las cirugías para 29 niños y niñas se programaron para el 4,5 y 6 de noviembre, todas las intervenciones fueron exitosas.
Son apenas tres días de trabajo, de 5 años en que se ha entregado el equipo del DIF a ejecutar sus diversos programas. El camino no ha sido fácil y han tenido que sortear golpes muy fuertes que han puesto a prueba la solides de la institución. El peor golpe vino de dentro, el caso de abuso a menores por parte de un funcionario que contaba con toda la confianza de la institución. El tema no quiere abordarse durante la entrevista, se acepta pero no se aborda. Todavía duele el caso Alejandro N.
Hay apuros porque el tiempo se agota, el próximo y último año de ésta administración avanza con peculiaridades propias de la contingencia y de un proceso de tránsito hacia la entrega. Se acaba el sexenio y se redoblan los esfuerzos, parece un año, el próximo, muy corto por su condición electoral, misma que no detendrá los programas, todo lo explica la presidenta del DIF, Lorena Valle en una entrevista que se da en su oficina frente a un enorme cuadro con motivos nacionales.
Es Lorena Valle platicando con La Orquesta, no es la primera vez y se acordó no fuera la última, se enfrentan a un adiós institucional aunque no a una despedida a las amistades y lazos construidos en los 5 años que transformaron la vida de la familia del gobernador. Existe la esperanza de consolidar lazos de fraternidad y amistad en el séptimo año.
También lee: DIF fortalece atención a enfermedades crónico-degenerativas
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Francisco Javier Estrada, evidencias del científico que México no supo ver
Trabajó en electricidad, magnetismo, sonido y energía en un país sin infraestructura científica y sin respaldo institucional su obra quedó dispersa
Por: Ana G Silva
En pleno siglo XIX, cuando México apenas intentaba consolidarse como nación, un científico nacido en San Luis Potosí ya experimentaba con electricidad, comunicación a distancia y reproducción del sonido con una visión que hoy sigue marcando la vida cotidiana. Su nombre: Francisco Javier Estrada Murguía.
Encendió la primera luz eléctrica en América, diseñó uno de los primeros motores eléctricos, desarrolló la comunicación inalámbrica antes que Marconi, mejoró sistemas telefónicos, sentó bases del micrófono de carbón y propuso (con décadas de anticipación) el piano eléctrico.
La reconstrucción de su legado no es reciente. Surge, en gran medida, del trabajo del investigador, divulgador y colaborador de La Orquesta, José Refugio Martínez Mendoza, conocido como Dr. Flash, académico de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, quien durante décadas ha documentado la vida y obra de Estrada. Columnas, artículos y libros de su autoría permiten hoy dimensionar la magnitud de un científico que, pese a todo, sigue siendo un desconocido en su propia tierra
Francisco Javier Estrada no fue un caso aislado de genialidad. Fue un ejemplo de cómo el conocimiento puede generarse en condiciones adversas, pero también de cómo puede perderse cuando no existe una estructura que lo respalde.
Mientras sus ideas eran retomadas en otras partes del mundo, en México quedaban archivadas, ignoradas o simplemente olvidadas.
Hoy, su historia no solo exige reconocimiento. Exige memoria. Porque si algo deja claro su legado, es que el problema no fue la falta de talento. Fue no saber qué hacer con él. Y sinceramente, como bien hoy se dice, “no te merecíamos Estrada”
La noche en que San Luis Potosí se adelantó al mundo
En noviembre de 1877, en el patio del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, ocurrió un episodio que difícilmente ha sido dimensionado en la historia nacional.
Durante una reunión pública organizada para recaudar fondos, Francisco Javier Estrada encendió lámparas de arco mediante un sistema eléctrico desarrollado por él mismo. La escena, descrita en crónicas de la época, no solo sorprendió a los asistentes; marcó un antes y un después en el desarrollo tecnológico del continente.
Aquella demostración significó el encendido de la primera luz eléctrica de arco en América y convirtió al edificio del Instituto en el primero en México iluminado con electricidad. En ese momento, San Luis Potosí no solo observaba el progreso: lo estaba generando.
Lo que siguió fue una serie de aplicaciones prácticas durante 1878, cuando el alumbrado eléctrico comenzó a utilizarse en eventos públicos, generando asombro en la sociedad.
Un inventor adelantado a la historia oficial
En 1886 obtuvo el privilegio (equivalente a una patente) para un sistema que permitía comunicar trenes en movimiento con estaciones ferroviarias sin necesidad de cables. La implicación técnica es clara: comunicación inalámbrica funcional en el siglo XIX
Este desarrollo ocurrió una década antes de que Guglielmo Marconi presentara avances similares en Europa. Sin embargo, el nombre que quedó en los libros fue el del italiano.No se trata de una coincidencia ni de un error menor, sino de una omisión sistemática que responde al contexto de dependencia tecnológica y cultural del México de finales del siglo XIX. Estrada no solo llegó primero: lo hizo sin respaldo industrial, sin financiamiento y sin un entorno que protegiera o proyectara su trabajo.
Dibujo del primer sistema de comunicación inalámbrica en el mundo, presentado por Estrada al Ministerio de Fomento para solicitar su patente para comunicar trenes en movimiento y del cual obtuvo la aprobación el 12 de junio de 1886.
Fotografía del libro: El inventor de la comunicación inalámbrica Francisco Javier Estrada
Decreto 9574. Decreto de patente para comunicar trenes en movimiento. Uso práctico por primera vez en el mundo de la comunicación inalámbrica por Francisco Javier Estrada.
Fotografía del libro: El inventor de la comunicación inalámbrica Francisco Javier Estrada
El sonido como frontera: de los teléfonos al origen del audio moderno
En la década de 1870, Estrada enfocó su trabajo en un problema que parecía secundario frente a la electricidad: la reproducción del sonido.
No lo era.
Sus experimentos lo llevaron a mejorar sistemas telefónicos existentes, desarrollar principios fundamentales del micrófono de carbón y lograr transmisiones de mayor claridad e intensidad. Estas aportaciones no solo resolvían problemas técnicos inmediatos, sino que abrían la puerta a una nueva forma de entender la comunicación.
Micrófono de carbón, desarrollado por Estrada. Siglo XIX. Colección: “Patrimonio Cultural de San Luis Potosí”. Resguardo: J.R. Martínez Fotografía del libro: El inventor de la comunicación inalámbrica Francisco Javier Estrada
El piano eléctrico que México no construyó
En diciembre de 1878, Estrada publicó en el periódico El Siglo XIX la descripción de un instrumento que no existía en su época: un piano eléctrico.
No se trataba de una idea abstracta. El diseño detallaba un sistema capaz de transformar vibraciones acústicas en señales eléctricas y amplificarlas mediante dispositivos electromagnéticos. Su intención era clara: llevar el sonido más allá de los límites físicos del instrumento tradicional.
No pudo construirlo.
La falta de recursos, materiales y apoyo técnico lo obligaron a hacer algo inusual: publicar el diseño completo para que alguien más pudiera desarrollarlo. En su propia carta lo advertía con claridad, temiendo que la idea fuera retomada en el extranjero sin reconocer su origen.
Ochenta años después, el piano eléctrico se desarrolló fuera de México.
El gabinete de física y la memoria que sobrevivió al abandono
Gran parte de su trabajo se desarrolló en el Gabinete de Física del Instituto Científico y Literario, un espacio que concentró instrumentos, experimentos y enseñanza científica en San Luis Potosí.
Entre esos objetos, destaca uno en particular: un fonógrafo que, según investigaciones recientes, pudo haber sido construido por el propio Estrada como parte de sus estudios sobre reproducción del sonido.
Hoy, ese instrumento se convierte en símbolo de una memoria científica que logró sobrevivir, no gracias a políticas públicas o reconocimiento institucional, sino al esfuerzo de quienes decidieron documentarla.
Aparato para el estudio de la reproducción del sonido, prototipo similar al fonógrafo, posiblemente desarrollado por Estrada. Colección “Patrimonio Cultural de San Luis Potosí”. Resguardo: J.R. Martínez.
Fotografía del libro: El inventor de la comunicación inalámbrica Francisco Javier Estrada
San Luis Potosí, más allá de Estrada
El desarrollo científico de San Luis Potosí no puede entenderse sin la figura de Francisco Javier Estrada. Lejos de ser un episodio aislado, su trabajo marcó un punto de partida que dialoga con una serie de avances que, con el paso de las décadas, consolidaron al estado como un espacio clave para la experimentación tecnológica en México.
Desde los primeros ensayos con globos aerostáticos en las primeras décadas del siglo XIX, pasando por los intentos iniciales de vuelo en 1840, hasta el desarrollo de la aviación en el siglo XX, existe una línea de continuidad en la que la experimentación y la curiosidad científica fueron constantes. Esa misma lógica se extendería más adelante a los estudios de radiación cósmica en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y al lanzamiento del primer cohete con fines científicos en el país en 1958.
En ese entramado histórico, las aportaciones de Estrada no solo anteceden estos logros: ayudan a explicarlos. Su trabajo en electricidad, comunicación inalámbrica y reproducción del sonido no solo abrió nuevas rutas de conocimiento, sino que sentó bases técnicas y conceptuales que formarían parte del desarrollo tecnológico posterior.
Las aportaciones de Francisco Javier Estrada detonaron una tradición científica en San Luis Potosí que evolucionó hacia la aviación, la investigación en radiación cósmica y el lanzamiento del primer cohete científico en México.
También lee: El genio que se niega al olvido | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
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Congreso busca reforma al Código Familiar para proteger a personas vulnerables
La reforma garantiza el derecho a reclamar alimentos desde el nacimiento hasta la mayoría de edad y cuatro años más
Por: Redacción
Los diputados integrantes de las comisiones unidas de Primera y Segunda de Justicia del Congreso del Estado, la iniciativa que propone reformar el artículo 164 del Código Familiar del Estado, sobre el derecho imprescriptible a recibir alimentos desde el nacimiento hasta los 18 años y cuatro años más, cuando la persona se encuentre estudiando o en condiciones de vulnerabilidad.
La presidenta de la comisión Primera de Justicia diputada Leticia Vázquez Hernández, informó que en esta reforma al Código Familiar, se garantiza el derecho a reclamar alimentos desde el nacimiento hasta la mayoría de edad y cuatro años más, cuando la persona se encuentre estudiando o sea decretada incapaz de mantenerse a sí misma, el derecho no prescribirá durante esa temporalidad.
Por su parte, la diputada Jessica Gabriela López Torres presidenta de la Comisión Segunda de Justicia, afirmó que si se condicionara la posibilidad de reclamar alimentos retroactivos a que él o la acreedora alimentaria fuera menor de edad, impidiendo que dicho reclamo pueda ser hecho por hijos e hijas que alcanzaron la mayoría de edad, entonces se estaría vulnerando el principio de igualdad y no discriminación.
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