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#EstiloDeVida | Siete estudios de tatuajes en SLP que debes visitar
Desde tradicionales hasta innovaciones en el diseño; si te quieres tatuar, aquí te presentamos algunas opciones
Por: Itzel Márquez
En los últimos años, el mundo del tatuaje se ha expandido, pues las personas los normalizan, las leyes coadyuvan a su inclusión dentro de cualquier espacio y, por consiguiente, los tatuadores y estudios han aumentado. Por lo anterior, aquí te presentamos siete estudios de tatuajes, cada uno con estilos y opciones innovadoras que se encuentran en San Luis Potosí:
Megawacko, de canción a estudio
Megawacko se encuentra en Nereo Rodríguez Barragán #810 int.5. Aarón, el tatuador que inició con este estudio, mencionó que antes estaba en otro lugar, pero cerró y comenzó a tatuar en su departamento; sin embargo, no tenía mucho trabajo así y desde hace ocho años entre él y otro tatuador invirtieron sus ahorros para abrir en su actual ubiación.
En Megawacko hay tres tatuadores y cada uno tiene un estilo diferente: Gabriel Paredes hace patrones geométricas y puntillismo; Mariana Lomelí tatúa colores llamativos, figuras pequeñas y cosas “cute”; a Aarón Tesch le gusta el realismo en sombras y tradicional con color, al cual llama neo realismo.
“El nombre del estudio es una canción que me gustaba en 2010, de la banda Abandon All Ships y se escuchaba chido, no fue muy pensado, pero fue el que más nos gustó porque sonaba extraño y pegajoso”, mencionó el tatuador.
La Diabla Tattoo Shop, tatuajes infernales
La Diabla Tattoo Shop ha tenido diferentes ubicaciones, pero desde hace algunos años se encuentra en avenida Nereo Rodríguez Barragán #220 y acumula 10 años de existencia.
Pato Cuevas, uno de los tatuadores del lugar, mencionó que en esta sucursal son seis tatuadores y en su otra sede ubicada en B Anaya son dos; quienes manejan distintos estilos de tatuajes, entre ellos realismo, color, líneas, detalles y sombras.
En cuanto a cómo llegaron los tatuadores al estudio, Cuevas dijo que cada uno tiene una historia especial, pero la mayoría se formaron en La Diabla y por ende, se llevan muy bien, porque empezaron por su inquietud de dibujar y poco a poco se desarrollaron en el mundo del tatuaje.
“Una de las cosas que diferencia a La Diabla de otros estudios de tatuajes es su versatilidad en estilos, propuestas e ideas, pues no es el básico estudio en donde llegas y te tatúan lo que ves en internet, aquí se intenta mejorar para que se vea lo más estético posible”, añadió Gera Cruz, otro de los artistas del estudio.
Black Soul, la variedad de estilos
Black Soul, ubicado desde hace seis años en el corazón del Centro Histórico potosino en la calle Francisco I. Madero #311, Rubén Charré, el tatuador que fundó dicho estudio, mencionó que su premisa fue darle una vuelta al tatuaje para añadirle la seriedad que antes no tenía, por lo cual, el tatuador afirmó que en Black Soul tratan de explicar cualquier procedimiento al cliente, mostrarle el material a utilizar y empeñarse en la puntualidad.
Rubén contó que en el estudio hay otros cinco tatuadores además de él y cada uno trabaja estilos distintos, entre ellos: color, neotradicional, neojaponés, anime, realismo, black and gray, letras, tradicional japonés, entre otros.
El tatuador añadió que algunos de los artistas en el lugar llegaron a pedir un espacio para tatuar, mientras que otros fueron invitados por él, siempre buscando que tuvieran una propuesta para ofrecer al público para lograr que cada persona tenga un diseño único e irrepetible.
“El nombre de estudio se debió a que me resultó algo pegajoso y fácil de recordar, no lo pensé tan a fondo; solo me gusta la música de metal, el rock y de ahí salió”, finalizó Rubén Charré.
Blackest T attoo, un nombre corto y fuerte
David García explicó que el estudio, ubicado en Venustiano Carranza #1850 Zona Centro, existe desde hace siete años, pero él tiene once años en el mundo del tatuaje y Alejandro Courtade, su socio ocho años.
Entre los estilos de tatuaje que manejan en el sitio se encuentran principalmente realismo en sombras, diseños propios y neo tradicional por David y blackwork por Alejandro Courtade.
“El nombre del estudio, Blackest Tattoo no buscamos un significado profundo, solo buscamos una palabra corta, fuerte y fácil de recordar”, finalizó García.

Tatuajes San Luis, más de una década de tradición
Israel Pacheco conocido como “Vampiro” mencionó que el estudio tiene 14 años de antigüedad en Uresti #330 Zona Centro e inició por la inquietud de querer tatuar y hacerlo lo mejor posible, pues antes no era tan común que hubiera estudios ni tatuadores.
“Cuando llegué a San Luis Potosí hace 25 años solo existían tres estudios de tatuajes, uno cerca de la plaza de toros, otro en B Anaya y uno más en Soledad”, mencionó el tatuador, por lo cual, el suyo puede ser considerado uno de los pioneros en el estado.
En Tatuajes San Luis hay tres tatuadores y manejan estilos en líneas, Vampiro dijo que si en el estudio no hay alguien que haga el estilo que el cliente busca, pueden recomendarle a algún otro tatuador o estudio.
Finalmente, Vampiro añadió que el nombre del estudio es un homenaje a la ciudad, para expresar respeto a la misma y buscaba que fuera algo simple que las personas pudiera ubicar fácilmente.
Inked Touch, el estudio de tatuajes minimalista
May Esparza, una de las tatuadoras de Inked Touch afirma que una de las características especiales del estudio ubicado en Venustiano Carranza #205 y Plaza de la Mujer local #209 y #210 Zona Centro es que se especializan en body piercing y tienen un cuarto especial para ello; además de la variedad de tatuadores y estilos que tienen.
Esparza añadió que en la sucursal de Carranza llevan dos años y medio y en la de Plaza de la Mujer, aproximadamente 12 años.
“Entre los cinco tatuadores de la sucursal de carranza y dos de la que está en el centro, manejamos todos los estilos de tatuajes, como tradicional, neotradicional, minimalismo, realismo, a sombras y realismo a color, cada uno con su técnica especial”, mencionó la tatuadora.
Zona 714 Tatto México, de Uruguay a SLP
Rex Tatts ha traído el tatuaje desde Uruguay hasta San Luis Potosí en Santos Degollado #413 y Zona 714 Art Studio tiene una sede en Montevideo y planea internacionalizar su forma de tatuar.
“La idea es una expansión de 714, que el nombre se escuche, que sepan de nosotros y que la gente vea el arte que traemos de Uruguay, ahora solo estoy yo, pero tengo pensado traer a más artistas, pues cada quien tiene su estilo, yo manejo black and gray y realismo, pero hay otros tatuadores que hacen old school, tradicional, colores y caligrafía”, mencionó Rex Tatts.
El tatuador dijo que los estilos de tatuaje que maneja se basan en colores grises y blancos, en realismo, tatuar rostros, personas, fotos, animales, brújulas, rosas; elementos 3D unidos con animación; además, Rex hace tatuajes minis.
Por último, Rex dijo que el nombre del estudio se debe a una fusión entre la ubicación del mismo en Uruguay, pues está en el kilómetro 0 del centro de Montevideo y su socio añadió el 714 porque dicho número representa compañerismo, amor, trabajo, crecimiento.
PERCEPCIÓN DEL TATUAJE EN LA ACTUALIDAD
Por otro lado, la manera en que la sociedad ve los tatuajes ha cambiado a lo largo del tiempo, esto fue lo que dijeron los tatuadores:
Aarón de Megawacko dijo que ahora ya cualquier persona tiene tatuajes o se quiere tatuar y ha visto un auge mayor del mundo del tatuaje desde hace tres años, pues hay cada vez más estudios y tatuadores y hay más personas abiertas al tema, pero siempre habrá gente reacia.
“El tatuaje ha evolucionado para bien, pues a pesar de que hay mucha más competencia, esto es algo bueno que nos exige mejorar; además, hay más posibilidad de encontrar tintas, agujas e instrumentos”, comentó May Esparza de Inked Touch.
Rubén de Black Soul mencionó que el tatuaje empezó a crecer cuando las leyes cambiaron, las personas y en los empleos no discriminaban a quienes tienen tatuajes, se normalizó cuando artistas y futbolistas comenzaron a aparecer con tatuajes y antes era mal visto y asociado con delincuentes o drogadictos.
“Yo creo que desde hace años empezó el boom del tatuaje gracias a artistas y deportistas que lo han usado cada vez más; tiene un giro positivo que nos ayuda a que sea cada vez más tabú, es común que la mayoría tenga tatuajes de cualquier profesión”, recalcó Pato de La Diabla.
“Se ha visto más apertura del tatuaje, sobre todo porque hay personas de zona industrial que antes no se tatuaban y antes incluso quienes están en altos mandos están tatuados y ha permeado en todas las profesiones”, mencionó David García de Blackest Tattoo.
Vampiro de Tatuajes San Luis recordó que antes se escuchaban comentarios como “no te tatúes porque no puedes donar sangre o porque te ves mal o qué va a pensar la gente”, los cuales, dijo, estaban basados en ignorancia, pues se puede donar sangra después de seis meses de haberse tatuado porque el cuerpo desecha los componentes de la tinta y ahora hay más gente tatuada, pero la discriminación e intolerancia sigue existiendo, aunque en menor medida.
Finalmente, Rex Tatts dijo que percibe el tatuaje en San Luis Potosí aún como un poco un tabú, pues la gente se tatúa en lugares poco visibles y no es un tema que esté tan libre entre las personas.
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El olor a descomposición llegaba a la calle; la indiferencia llegaba más lejos | Editorial de La Orquesta
Durante años, un hombre habría vivido de reproducir perros sin poder ofrecerles ni agua, ni comida, ni una muerte digna. No eran perros, eran mercancias hasta que dejaron de existir
Por: La Orquesta
La crueldad humana no puede justificarse en nuestra condición de seres humanos complejos e imperfectos, es un porqué pero no una justificación.
Lo ocurrido en Milpillas es difícil de procesar. No por falta de información, sino porque mientras más se sabe, más insoportable resulta imaginar el sufrimiento que soportaron esos animales.
Es constante el intentar entender a las personas crueles. Decimos que tuvieron una infancia complicada, que padecen enfermedades mentales, que son producto de la pobreza, de la ignorancia, del abandono institucional o de una sociedad enferma. Todo eso puede ayudarnos a entender de dónde viene la violencia. Es un porqué, pero jamás puede convertirse en una justificación.
Porque el hombre que operaba este criadero vivía de los perros. Su trabajo consistía, básicamente, en encerrar a un macho con una hembra dentro de una jaula para que se reprodujeran, vender las crías y repetir el proceso una y otra vez. Nada más. Explotaba animales para obtener un ingreso económico y aun así no pudo ofrecerles lo más elemental: agua accesible, alimento suficiente, atención veterinaria, un espacio limpio o una muerte digna.
La normalización de estos actos de personas así es profundamente preocupante. Vecinos cuentan que llevaba años funcionando de esta manera. Durante años, al parecer, para él fue insignificante que los perros sufrieran. Era irrelevante que estuvieran en los huesos. Era irrelevante que agonizaran. Era irrelevante que compartieran espacio con cadáveres de otros perros, que respiraran el olor de cuerpos en descomposición, que algunos nunca hubieran recibido una caricia, un paseo, una manta durante el frío o un tratamiento para enfermedades.
Y entonces aparece la pregunta más dolorosa: ¿cuántos perros murieron ahí? ¿Cuántos nacieron solo para ser vendidos? ¿Cuántos pasaron toda su vida dentro de una jaula? ¿Cuántos agonizaron durante días antes de morir? ¿Cuántos soportaron el hedor de otros muertos porque ni siquiera eran retirados de las instalaciones? ¿Cuántos más existen en otros patios, bodegas o periferias de este país y nunca los conoceremos porque nadie denuncia, porque las autoridades no van o porque aprendimos a convivir con el horror?
El causar dolor a un ser vivo indefenso habla mucho más de quien infringe ese dolor que de quien lo recibe. No hablamos únicamente de perros. Las personas hieren personas. Torturan personas. Matan personas. Las razones pueden ser políticas, económicas, sociales, familiares o personales, pero muchas veces tienen un hilo conductor: herir a otros desde las propias heridas no resueltas.
A quienes observamos desde fuera nos conmueve el sufrimiento, especialmente cuando se trata de seres incapaces de defenderse. Un perro no es una persona. Nunca lo será. Pero reconocer esa diferencia tampoco justifica minimizar el dolor que sentimos al imaginar la crueldad que soportaron estos animales. Deprimirnos ante ello no nos hace exagerados; probablemente nos hace una sociedad un poco menos enferma.
También debemos aceptar algo incómodo: la cárcel por si sola no cura a quien necesita infligir dolor. El castigo punitivo no repara la empatía rota de una persona. Sin embargo, sí debe existir un castigo ejemplar. Y en México, particularmente en San Luis Potosí, los castigos por maltrato animal suelen ser una burla. Hemos visto agresores salir prácticamente ilesos tras entregar costales de croquetas, cumplir medidas mínimas o evitar condenas efectivas, a pesar de que la legislación contempla penas de hasta cinco años de prisión en casos graves.
Quizá la prisión no transforme a un maltratador, pero las sanciones económicas severas sí pueden convertirse en un mecanismo disuasorio. A muchos les duele más perder dinero que saber que otro ser vivo sufrió bajo su responsabilidad.
La omisión institucional también es parte del problema. Resulta frustrante que cuando alguien roba un vehículo existan operativos, seguimiento y reacción inmediata, pero que cuando un policía observa a un animal siendo golpeado, encadenado, abandonado o muriendo lentamente, pocas veces intervenga. El maltrato animal debería asumirse con mayor seriedad y atenderse como un indicador de violencia social, no como una falta menor.
Hay otro componente incómodo: la periferia. En muchas comunidades alejadas de los centros de poder parece existir un mensaje tácito de impunidad. Ahí la gente construye sin permisos, quema basura, tira escombros, abandona animales y, a veces, opera criaderos clandestinos durante años sin consecuencias. Es un abandono institucional que termina normalizando cualquier cosa.
Finalmente, hay una responsabilidad colectiva que rara vez queremos asumir. Mientras siga existiendo un mercado dispuesto a pagar miles de pesos por un cachorro de determinada raza, seguirá habiendo personas dispuestas a reproducirlos en serie. Tal vez deberíamos dejar de decir “me encantan los perros, pero solo de tal raza”, porque ese supuesto amor muchas veces alimenta la industria que los convierte en mercancía.
El caso de Milpillas es indignante. Pero sería aún más indignante descubrir que dentro de unos meses volvemos a compartir fotografías de otro criadero, de otro perro en los huesos, de otro cadáver cubierto con cal, y reaccionamos con sorpresa, como si no supiéramos que el problema nunca fueron solamente los animales abandonados.
El problema es la facilidad con la que aprendimos a convivir con la crueldad.
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Ciudad
Era peor de lo que se imaginaba: Animalistas rescatan a perros de criadero clandestino de Milpillas
Perros husky y pastor alemán en los huesos, animales agonizando dentro de jaulas, cadáveres cubiertos con cal, restos reducidos a mechones de pelo, un olor nauseabundo que llegaba hasta la calle y hasta lechones muertos dentro del predio
Por: Ana G Silva
Lo que vecinos y rescatistas encontraron al ingresar a un presunto criadero clandestino de perros en la fracción Milpillas fue descrito por ellos mismos como una escena “horrible, difícil de ver, de oler y profundamente triste”.
La tarde del miércoles, colectivos animalistas potosinos acudieron al domicilio señalado desde hace semanas por habitantes de la zona como un sitio donde se criaban y comercializaban perros husky y pastor alemán en condiciones inadecuadas. La intervención ocurrió luego de que el caso se viralizara en redes sociales, ante la falta de respuesta de autoridades municipales y estatales, pese a denuncias previas realizadas por vecinos.
Al llegar al inmueble, las rescatistas no localizaron a los cachorros que anteriormente habían sido observados en el lugar y que presuntamente eran comercializados incluso a la orilla de la carretera. De acuerdo con testimonios de quienes participaron en el rescate, aparentemente algunos animales fueron retirados antes de su llegada y hubo intentos por limpiar parcialmente las instalaciones.
Entre las acciones que detectaron se encontraba la colocación de recipientes con agua; sin embargo, ésta permanecía fuera de las jaulas, imposibilitando que los perros encerrados pudieran acceder a ella.
A pesar de ello, numerosos ejemplares permanecían confinados en jaulas pequeñas, sin alimento y en condiciones de extrema desnutrición. Algunos perros se encontraban prácticamente reducidos a piel y huesos, mientras que otros presentaban un estado de salud tan delicado que las voluntarias consideraron que estaban al borde de la muerte.
Las activistas denunciaron además la presencia de grandes cantidades de cal esparcidas en distintas áreas del predio, particularmente en zonas donde localizaron perros muertos en avanzado estado de descomposición. El olor, señalaron, era nauseabundo y podía percibirse desde la calle, situación que vecinos consideraron incluso un riesgo sanitario para quienes habitan en las inmediaciones.
Durante la inspección también fueron encontrados restos de animales que consistían únicam ente en mechones de pelo y vestigios óseos.
Asimismo, localizaron varios lechones recién nacidos muertos, que, según sospechan algunas personas involucradas en el rescate, podrían haber sido utilizados ocasionalmente como alimento para los perros.
Los rescatistas sostuvieron que las condiciones encontradas permiten presumir que los animales sobrevivientes permanecían cotidianamente en ese entorno insalubre, rodeados de cadáveres, desechos y fuertes olores derivados de la descomposición.
Ante la gravedad de la situación, vecinos y colectivos decidieron sacar del inmueble a todos los perros que aún permanecían con vida. Algunos fueron adoptados de manera inmediata por ciudadanos que acudieron al sitio, mientras que el resto fue trasladado a un refugio para recibir atención, aunque hasta el momento se desconoce con precisión el estado de salud de cada uno de los ejemplares rescatados.
Habitantes de Milpillas recordaron que el funcionamiento del presunto criadero clandestino había sido denunciado con anterioridad ante diversas autoridades, pero aseguran que no obtuvieron respuesta ni inspecciones formales, situación que derivó en que las agrupaciones animalistas actuaran por cuenta propia una vez que el caso alcanzó notoriedad en redes sociales.
Respecto al propietario del inmueble, vecinos señalaron que presuntamente se encontraba hospitalizado y que recientemente habría sido dado de alta; sin embargo, hasta ahora no se ha presentado en la vivienda ni ha establecido contacto con quienes participaron en el rescate.
Las organizaciones animalistas anunciaron que este jueves acudirán a presentar una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado por posibles actos de maltrato animal, abandono y operación irregular de un criadero, además de aportar evidencia sobre la presunta venta de perros en las inmediaciones de la carretera y las condiciones deplorables en que eran mantenidos.
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“Dependerá del gobierno entrante”: Sedesore sobre sus programas sociales
La titular de Sedesore reconoce que los apoyos —tortilla subsidiada, becas, madres solteras, adultos mayores— podrían no sobrevivir al cambio de administración en 2027
Por: Redacción
María del Rosario Martínez Galarza, titular de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional (Sedesore), reconoció este miércoles que la continuidad de los programas sociales del gobierno de Ricardo Gallardo Cardona dependerá de quien encabece la siguiente administración, al margen de los compromisos adquiridos.
La declaración ocurrió durante el anuncio de una nueva tortillería subsidiada en Residencial del Bosque, cuando se le preguntó si existe garantía de que los apoyos no se eliminen con el cambio de gobierno. “Cada administración tiene un tema muy diferente de trabajar”, respondió.
Martínez Galarza recordó que cuando Sedesore inició la gestión de Gallardo, la dependencia contaba con un solo programa activo: las despensas de emergencia de la pandemia de COVID-19. Desde entonces, la Secretaría construyó una red que hoy incluye tortilla subsidiada , apoyos a madres solteras, adultos mayores y becas escolares.
La titular planteó que estos apoyos deberían convertirse en políticas permanentes, sin embargo, sostuvo que “va a depender muchísimo de las personas que estén a cargo de la dependencia, pero sobre todo de las indicaciones del gobierno”.
La dependencia opera actualmente ocho tortillerías en el estado con una inversión de más de 3 millones de pesos y una distribución de más de 500 kilos diarios a 14 pesos el kilo, poco menos de la mitad del precio comercial.
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