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#EstiloDeVida | Cinco taquerías que le dan un giro al taco en SLP
Veganos, árabes, marinos, huastecos y gourmet, tienes que visitar estos negocios
Por: Itzel Márquez
Los tacos son una de las comidas más tradicionales de la gastronomía mexicana; sin embargo, en esta ocasión te presentamos cinco opciones que le dan una vuelta de tuerca a la tradición para presentar propuestas originales que no puedes dejar pasar:
TACOCARDIA, 37 FORMAS DE COMER TACOS
La taquería ubicada en Himalaya #550, Lomas Tercera Sección, tiene tan solo tres meses de haber iniciado y a pesar del corto tiempo ha generado gran aceptación en la población por su concepto innovador, en el que se incluyen diferentes presentaciones como un mini trompo de pastor o el uso de ingredientes gourmet como escamoles.
Guillermo Espinosa es su propietario, él narró por qué considera que sus tacos se separan del resto de las opciones en la ciudad: “Ahora lo que la gente quiere es comer barato, con calidad y en lugares al aire libre”.
Guillermo explicó que ofrecen 37 variedades de tacos, entre ellos los tradicionales tacos, volcanes, tortas y quesadillas; especialidades como un trompito de carne de pastor en la mesa, tacos vegetarianos, cortes de carne, hamburguesas y tacos gourmet con variedades como taco de escamoles, tuétano, filete, chorizo argentino, pastor negro; entre otros.
Algunos detalles finos, pero muy importantes de Tacocardia es que ofrecen nueve tipos diferentes de salsas, todas las mesas cuentan con un exprimidor de limones, los meseros pueden ser llamados con una campana y al final se ofrecen mini paletas de hielo.
Finalmente, Guillermo Espinosa recalcó que el nombre de la taquería está relacionado con el momento en que abrió, ya que varios de sus productos fueron bautizados a partir de la pandemia de covid-19, por lo que en su carta podrás leer términos como tacovid, asintomático, la cura, la vacuna, entre otros.
LA PARRILLA APACHE, EL MAR POR LA NOCHE
Adriana Mendieta fundó este establecimiento junto con su esposo hace diez años en Cordillera de los Alpes #410 Lomas Tercera Sección. La idea fue exportada de Zacatecas, estado en donde el concepto tiene más de treinta años y decidieron implementarlo en San Luis Potosí.
“Contamos con especialidades que incluyen marlin y camarón. El platillo que más se vende es el Mar y Tierra: tiene camarón, arrachera, cebolla asada y queso, se sirve una porción y aparte te ponemos tortillas para que tu prepares tus tacos”.
Otra característica de la Parrilla Apache es su variedad de complementos, como la salsa chilena y la chimichurri o la ensalada de piña con cebolla.
Por último, Adriana Mendieta contó el porqué del nombre que llevan estos tacos: “en la Ciudad de México había un negocio que se llamaba Apache 14, a mi esposo le gustaba mucho el nombre y dijo ‘algún día que tenga un negocio le voy a poner la Parrilla Apache’”.
LA GALILEA, TACOS ÁRABES AL ESTILO POBLANO
Nain Aquino es el fundador de esta taquería ubicada en Himalaya #455, la cual abrió hace un año y medio. Su estilo proviene de Puebla y fue creado por las primeras familias libanesas que llegaron a dicho territorio y preparaban en trompo para los tacos originalmente con cordero; sin embargo, al ser un sabor fuerte, se modificó por carne de puerco para el paladar mexicano.
“Una de las diferencias del taco árabe al taco normal es que se condimenta la carne y es cocinada al carbón, lo cual le da un sabor peculiar y queda más jugosa”, añadió el dueño del lugar.
Entre los tacos que se sirven en Galilea se encuentran el taco árabe, el árabe con queso, el taco especial, el mega árabe que lleva queso, jamón y piña; además hay tacos de pastor y venta de carne por kilo o medio kilo.
“La taquería se llama Galilea porque buscábamos un nombre relacionado con la primera familia árabe que llegó a Puebla a establecer su taquería, era la familia Galeana y quisimos añadir algo relacionado con el oriente, pensamos en la ciudad de Galilea y así quedó el nombre”, finalizó Aquino.
VEGANITO MIXE, TACOS VEGANOS Y CALLEJEROS
La taquería está en la calle Pedro Moreno #500 C y hace unos meses cumplió dos años de ofrecer una forma distinta de ofrecer tacos, libres de crueldad animal.
“El Veganito” como comúnmente es conocido el dueño del establecimiento dijo que en algún momento trabajó en una taquería tradicional, pero “por amor a los animales y la comida saludable libre de maltrato y matanza cambié mi estilo de vida e inauguré la taquería como un ejemplo de que sí se puede llevar una alimentación vegana y sí hay opciones, todas las recetas son de mi autoría”.
Entre los ingredientes que se utilizan para preparar los platillos de El Veganito se encuentran: soya sólida y en leche en lugar de pollo y setas para sustituir la barbacoa, así como queso de almendras en lugar del tradicional queso de vaca, esto adicionado con hierbas de olores, chiles guajillos y vinagre.
El Veganito Mixe ofrece tacos, tortas, huaraches, gringas, volcanes y algunas especialidades como el “Mata hambre” y el “No que no”, ambos son una combinación de todas las variantes de “carne” con algunos ingredientes extra.
EL QUERREQUE, UNA PROBADITA DE LA HUASTECA EN LA CAPITAL
El Querreque, taquería 100% huasteca ubicada en Pedro Moreno #460 inició el primero de septiembre de 2017 con la inquietud de acercar la comida huasteca a las personas que habitan en la capital del estado.
“Lo que nos distingue es que el sabor es diferente por los ingredientes como el chorizo y la tortilla, si le sumas el queso y la carne, es mucho más completo; entre las especialidades se encuentran el taco de bisteck entero de res sobre una tortilla como la venden en Ciudad Valles y el chile toreado relleno de queso”, mencionó Rubí Martínez, dueña de El Querreque.
Finalmente, Martínez añadió que el nombre de la taquería se debe a la intención de que la mente de los clientes se trasladara a la Huasteca potosina y el querreque es un pájaro muy cantor y hay un huapango que se llama así.
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Siete altares, siete copas: La fe y la sed. Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Es jueves, siempre lo es.
En San Luis Potosí, el jueves no es un día de la semana, es un estado de la conciencia. Es el momento exacto en que la piedra cantera comienza a exudar un sudor frío, una mezcla de incienso y aguardiente. Hoy, las puertas de los siete templos se abren de par en par para recibir a los que buscan perdón, mientras que, a pocos metros, las puertas batientes de las cantinas reciben a los que buscan olvido.
La tradición dicta siete paradas. Siete altares donde se expone el cuerpo de un Dios que sufre. Pero en este “primer cuadro” de la ciudad, la geografía del dolor es compartida. El parroquiano camina la misma banqueta que el devoto, y a veces, son la misma persona.
En ese cuadro delimitado en el que, por cierto, hay más estaciones para el alivio del cuerpo que para el alivio del alma. (7 Iglesias y al menos 25 bares).
El poeta y ensayista, Alfredo García Valdez, lo supo escribir con el mejor tino: “la cantina es espacio y tema, forma, ambiente, sujeto y paisaje, ese laboratorio donde el alma se descompone para volverse a armar”.
Es el templo lo mismo que de vividores que periodistas, que el del albañil que carga el mundo o del cirujano que sueña con salvarlo. Allí, la melancolía se corona con la misma solemnidad con la que se corona de espinas al que va camino al Gólgota.
¿Qué diferencia hay entre el pecador que se arrodilla frente a la imagen de la Virgen de los Dolores, que el hombre que se desploma sobre la barra de El Tampico, La Montaña, o el Banco?.
Ambos cargan una cruz. Cristo cayó tres veces, y en el suelo falaz de una taberna, ¿quién no ha besado el polvo, literal o figuradamente?
Las caídas en la cantina obligan a levantar el propio peso porque ahí se cae a solas, mientras el cantinero —ese sacerdote de a deshoras— oficia la misa del último trago.
La última cena se repite en cada ronda. “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre”, se traduce en el pan compartido y el vino que quema la garganta antes de que la tormenta estalle.
En las siete estaciones eclesiásticas, se recuerda el sudor de sangre en Getsemaní; en los siete bares, se suda el delirio de la derrota, del desamor, de la euforia y la tristeza perfumada de fiesta y del “sírveme otra” como si fuera el “hágase tu voluntad y no la mía”.
En la cantina también se comparte el vaso, la palabra, la herida y a veces la soledad : La que se tiene o la que viene.
Observo la procesión silenciosa de la fe y la ruidosa procesión de la sed.
Aquí cerca de San Agustín las velas se consumen rezando por los pecados del mundo. El sacrificio del cordero.
En la cantina de más adelante, los vasos se vacían urdiendo poemas que nadie escribirá. Es el punto de encuentro definitivo: el santo sufrimiento.
Unos lo entregan a la divinidad para que tenga sentido, otros lo ahogan en el alcohol para que deje de tenerlo.
Me quedo con esa imagen: la ciudad dividida entre el incienso y el paseo por el duro adoquín en el suelo que conecta lo mismo iglesias que cantinas.
Siento una profunda admiración por la fe que mueve los pies de los creyentes hacia los altares y al mismo tiempo siento una profunda admiración por la impredecible condición humana de aquellos que, a pesar de la caída, piden (pedimos con fe) una última ronda antes de que el mundo se acabe.
Una ronda más antes de la traición. Una ronda más antes de lo que viene, y que con mayor o menor sufrimiento, más o menos espinas y caídas, también nos va matar: la vida.
Es lo mismo cuando el cantinero avisa que es hora de cerrar que cuando el sacristán apaga la última vela.
Todos, tanto los fieles borrachos como los piadosos pecadores- caminamos hacia la misma noche.
Porque hay noches en las que el alma pesa y no siempre se sabe rezar, por lo tanto…se bebe. En este jueves, que siempre lo es, la ciudad lo entiende sin decirlo. Nadie interrumpe, nadie corrige. Es un mismo tránsito, algunos con fe, otros con sed, pero todos con algo encima.
Dos “tradiciones”, una milenaria y otra mundana. Las dos que se encuentran no en la moral, no en el juicio, sino en esa condición profundamente humana que no distingue entre el altar y la barra: el dolor, la caída y la posibilidad, siempre incierta, de poder volver a levantarse.
Culto Público, en jueves, que siempre lo es, pero no tan santo no es tan distinta la oración que el trago, ni la cruz del vaso.
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SLP registra afluencia récord en Semana Santa
La derrama económica podría acabar superando los mil 250 millones de pesos en todo el estado
Por: Redacción
En San Luis Potosí, la afluencia de visitantes para Semana Santa está superando las expectativas iniciales, generando ahora proyecciones de 800 mil turistas y hasta mil 250 millones de pesos como derrama económica.
Municipios con gran vocación turística como Ciudad Valles, Xilitla, El Naranjo, Aquismón y Tamasopo reportan llenos totales en parajes naturales y sitios emblemáticos.
Entre los puntos con mayor afluencia destacan las cascadas de El Meco y Minas Viejas en El Naranjo, los embarcaderos hacia la cascada de Tamúl en Aquismón, el paraje Puente de Dios en Tamasopo y las cascadas de Micos en Ciudad Valles.
También sobresalen el Jardín Escultórico de Edward James, la Media Luna y Real de Catorce, que registran cifras récord de visitantes.
De acuerdo con el área de Planeación de la Secretaría de Turismo (Sectur), del jueves 2 al domingo 5 de abril diversos destinos se prevé que alcancen el 100 por ciento de ocupación hotelera, además de una alta demanda en restaurantes y servicios como recorridos guiados.
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Ayuntamiento de SLP
Diego “El Cigala” conquista el Festival San Luis en Primavera
El cantautor español se presentó en la Plaza de Fundadores con un show lleno de flamenco, bolero y emoción
Por: Redacción
La Plaza de los Fundadores volvió a convertirse en el gran escenario cultural de San Luis Capital con la presentación del cantaor español Diego “El Cigala”, quien ofreció una noche cargada de flamenco, bolero y emoción como parte del Festival Internacional San Luis en Primavera.
Ante una plaza completamente llena, el intérprete conquistó al público con un repertorio que incluyó canciones de autores mexicanos, latinoamericanos y españoles, interpretadas con la intensidad de su característico cante flamenco, que logró una conexión inmediata con los asistentes.
Durante la velada sonaron algunos de sus temas más emblemáticos como “Lágrimas Negras”, “Piensa en mí” y otros boleros que forman parte de su repertorio internacional, provocando ovaciones y aplausos del público que acompañó cada interpretación en una atmósfera de fiesta y emoción.
Antes de que iniciara el espectáculo, el alcalde Enrique Galindo Ceballos, acompañado de la presidenta del DIF Municipal, Estela Arriaga Márquez, entregó al artista español el colibrí, símbolo del festival, como reconocimiento a su trayectoria y a su participación.
La noche también destacó el talento potosino con la participación del ensamble de guitarras Sul Tasto, que abrió el escenario y dio muestra de la calidad musical local.
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