Latinoamérica derrotó a Estados Unidos en su guerra favorita, la mediática; el Super Tazón, fue latino
Por: Haniel Valdés Velázquez
Pensé escribir sobre el Super Bowl, pero ahora mismo ya nadie habla de eso, todos hablan del concierto de Bad Bunny que puso a rabiar a más de uno en el gobierno de los Estados Unidos.
No voy a mencionar las obviedades, como lo que representa que en la mayor muestra de “americanismo” que existe un reguetonero boricua se parase a cantar y hablar español, ni de que las cifras lo confirman como el más visto de la historia. Quiero centrarme en detalles que quizás escaparon al ojo del que solo esperaba un espectáculo musical.
Iniciando el show de mediotiempo, la presentación oficial (en pantallas) fue en español, y llamó Super Tazón a un juego nacido puramente de la lengua inglesa. Benito siguió su costumbre de usar un traje de los oriundos de Puerto Rico, pero adaptado a la ocasión (como de playera de jugador de football).
La mesa de dominó con personas de edades variadas jugando en lo que se ambientó como una calle cualquiera de cualquier ciudad del Caribe, habla de eso que los caribeños tanto extrañamos cuando vivimos en otros países, la libertad de cerrarle el paso a los autos y disfrutar de un espacio que es de todos, no del que va tras el volante.
Bailarines sobre postes de tendido eléctrico, el propio Bad Bunny cantando “El Apagón” sobre uno de ellos, habla de la cotidiana falta de fluido eléctrico en islas del Caribe y de la adaptación de los lugareños de hacer algo más cuando no hay luz.
El verde, el verde constante junto a las casas, la caña, los plátanos, los jardines, el verde que las grandes ciudades devoran y que en el Caribe sigue intacto.
Lady Gaga cantó, obvio en su idioma natal, una canción suya; a muchos les pareció descabellado y fuera de lugar, pero yo vi a la ídolo de los estadounidenses (también de los que odian y deportan), bailar salsa, abrazar a un latino y sonreír disfrutando de una cultura que sí que supo hacer grande a América .
Ricky Martin tiene un punto a parte, no solo por el merecido reconocimiento que tiene su trayectoria a nivel mundial, sino por el mensaje que le tocó llevar en su voz. La historia de “Lo que le pasó a Hawai” es un poco larga, pero la letra de Benito Antonio se resume en una cultura autóctona perdida entre máquinas de guerra y bases militares. Pudo haber cantado muchas otras, pero esta no podía faltar.
Mientras veía el show en directo, me pareció una idea maravillosa la de que Bad Bunny le entregara uno de sus (muchos) Grammys a un pequeño en pantalla , pensé que era un guiño a la idea de “se lo que quieras ser, que el niño que fuiste se sienta orgulloso”. Luego del show varios medios señalaron que el pequeño que salió en todas las pantallas de los Estados Unidos y el mundo, sonriendo, feliz, orgulloso, fue una representación de Liam Conejo Ramos, el pequeño ecuatoriano atrapado por ICE y que se viralizó semanas atrás, cualquiera de las dos versiones, caló justo donde debía.
El puesto de tacos llamado Villa´s Taco, los puestecitos de abarrotes, de bebidas, de frutas, lo que hay en cada barrio de América Latina, el pequeño en plena boda durmiendo en las sillas, no hay nada más nuestro, más latino que eso.
Benito Antonio Martínez Ocasio terminó su presentación con la frase God Bless America, seguido de un “o sea” que fue el colofón de su denuncia, resumen fiel ya no de su espectáculo, de su carrera, y procedió a enumerar uno a uno a los países de este continente, incluidos Estados Unidos y Canadá.
Donald Trump lanzó un mensaje, criticando lo que le pareció fue un atentado contra la América que nos quiere vender y la ideología estadounidense. O sea, gracias Benito, por incomodar al que ya nos ha incomodado bastante. En su mensaje narcisista, odiador y carente de conocimiento histórico, menciona que se avergüenza de que los niños tengan que escuchar las letras de Conejo Malo. ¿En esos mismos niños pensó cuando violaba, vendía y abusaba a niñas acompañado de una élite millonaria que hoy también estaba ofendida?
MAGA preparó otro evento, a parte del Super Tazón, un circo que solo vieron las 4 personas presentes, porque el resto del país no obedeció la orden de apagar la tele durante todo el medio tiempo.
La Casa Blanca twiteó, los periodistas trumpistas y los fascistas seguidores de Trump compartieron el mensaje, pero preferí no traducir del inglés lo que ya me imaginaba, un reguetonero boricua dejó llorando al imperio más poderoso del mundo.
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