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El narco sigue azotando a San Luis; al menos 15 ejecuciones ocurrieron en enero
En los primeros 2 meses de 2020 habrían ocurrido 33 ejecuciones en San Luis Potosí
Por: El Saxofón
Al menos el 33 por ciento de los homicidios dolosos cometidos en enero de este 2020, fueron ejecuciones del crimen organizado.
En el primer mes del año, la Fiscalía General del Estado abrió 39 carpetas de investigación por homicidio doloso, un delito que cobró 45 víctimas según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de las cuales, al menos 15, murieron a manos de sicarios de la delincuencia organizada.
De acuerdo con un recuento periodístico, el primer caso de ejecución registrado en el año, ocurrió el 9 de enero en la colonia Bellas Lomas, de la capital potosina, donde un hombre fue baleado cuando se encontraba afuera de su domicilio en la calle Monte Alto. Hasta el lugar llegaron hombres desconocidos quienes abrieron fuego en su contra.
Dos días después, el 11 de enero, un ataque armado en la colonia San Leonel, dejó dos víctimas mortales y dos lesionados. Los hechos ocurrieron alrededor de las 11:30 horas, en la calle Caldera, donde sujetos a bordo de un vehículo dispararon contra las víctimas que se encontraban en la vía pública. Los occisos eran jóvenes de 22 años de edad; uno murió en el lugar, y otro en el hospital.
La noche del 12 de enero un hombre fue atacado a balazos por varios sujetos en la calle Adolfo López Mateos, en la colonia Francisco Sarabia, perteneciente al municipio de Soledad de Graciano Sánchez. El cadáver quedó al interior de un vehículo Nissan Tsuru. La víctima fue identificada como Daniel, de 23 años de edad, y de acuerdo con los reportes, los atacantes se desplazaban en una camioneta gris.
La mañana del 14 de enero, un hombre fue asesinado en la colonia Bosques de San Francisco, también en Soledad de Graciano Sánchez. La víctima resultó ser un expolicía pensionado que días antes se había manifestado en el Edificio de Seguridad.
De acuerdo con los reportes, el exoficial identificado como Juan Martín «N» se encontraba cerca de su domicilio al momento de los hechos, y trascendió que un auto comenzó a seguirlo momentos antes de llegar a su casa. Una vez que le dieron alcance, los agresores abrieron fuego contra el ex agente policiaco.
La mañana del 21 de enero fue reportado al 911 el hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre, en un predio aledaño a la carretera federal número 69 en la colonia María Asunción, en Rioverde.
La víctima, de 53 años de edad, falleció a causa de heridas de arma blanca. El cuerpo estaba atado de manos y a su costado una cartulina con un mensaje de un grupo delictivo.
El sábado 25 de enero por la mañana, un hombre fue ultimado en la colonia Villas del Morro, en la calle Ignacio Martínez, casi esquina con avenida Libertad. Se trató de un joven de 28 años, quien estaba en su casa y fue sacado a golpes por varias personas desconocidas. Luego fue apuñalado en la cara y el cuello, heridas que le provocaron la muerte.
La mañana del domingo 26 de enero fue localizado el cuerpo sin vida de un individuo en la calle Constitución de 1857 de la colonia Rivas Guillén . El cadáver presentaba varios impactos de bala y tenía el “tiro de gracia” en la cabeza.
La noche de ese mismo día, dos hombres fueron ejecutados en el exterior de un depósito de cerveza en Villa de Reyes, a un costado de la plaza principal. Los occisos se encontraban a bordo de un vehículo afuera del mencionado lugar, y hasta ahí llegaron varios hombres que portaban armas de grueso calibre con las cuales abrieron fuego. Las víctimas recibieron varios impactos, los cuales les causaron una muerte casi instantánea.
La mañana del martes 28 de enero, fue encontrada una persona sin vida en un predio de la comunidad de Tierra Blanca, entre el Anillo Periférico y calle Cerro de la Campana, cerca del Parque Tangamanga I. La víctima era una mujer, cuyo cuerpo sin vida fue envuelto por el o los victimarios en una bolsa de dormir de campamento color rojo. Presentaba dos impactos de proyectil de arma de fuego en cabeza.
El miércoles 29 se encontraron tres cuerpos sin vida en un terreno baldío de la parte trasera de la colonia Villa Magna, al poniente de la ciudad de San Luis Potosí.
La Fiscalía General del Estado (FGESLP) informó que el reporte sobre el hallazgo de los cadáveres se recibió a las 8 de la mañana en los sistemas de emergencia, por lo cual, agentes de la Policía de Investigación se trasladaron al lugar para comenzar con las indagatorias.
El área de Servicios Periciales encontró una cartulina con un mensaje. Los tres cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Legista para la necropsia de ley y determinar las causas reales de los decesos.
Con base en este recuento, según la información publicada en diversos medios de comunicación, a lo largo del primer mes del año se registraron 15 asesinatos probablemente ligados al crimen organizado, dadas las condiciones en las que fueron encontrados los cuerpos.
Cabe mencionar que en febrero, según fuentes periodísticas preliminares, se presentaron al menos 18 homicidios dolosos con características de ejecución.
El uso sistemático del homicidio por parte de células del crimen organizado es un factor que detona el recrudecimiento de la violencia en la entidad, pese a ello, las autoridades locales, minimizan la situación al argumentar que la mayoría de los homicidios se producen por el consumo excesivo de alcohol y en riñas; sin embargo, no se puede negar que la actividad de los sicarios, asesinos a sueldo de la delincuencia, no deja de cobrar víctimas y de aumentar las cifras de la violencia.
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Balancear la fórmula: Gabriela Palestino, entre la terquedad y el éxito
Hay gente que estudia química… y hay quien convierte su vida en una reacción constante. Es el caso de la doctora Gabriela Palestino
Por: Jorge Saldaña
Es fácil hablar con la doctora Gabriela Palestino; es la directora de la Facultad de Ciencias Químicas, es investigadora, universitaria, doctorada en Francia, se mueve en un entorno competitivo en los que cuentan los cargos y premios, ella tiene ambos, el último es el Premio Potosino de Ciencia e Innovación; también es madre de familia y como buena ingeniero químico, sabe balancear la fórmula entre ser una mujer de éxito, al que define como el logro de metas para beneficio de los demás, y una madre de familia que desea la felicidad de sus cercanos.
Es cualquier jueves al medio día cuando se concretó la cita para la entrevista. Hay dos formas de llegar a la Facultad de Ciencias Químicas, atravesando el Hábitat, o subir desde el Hospital Central, pasando por ingeniería, estomatología y geología. Es un espacio que si bien no es el corazón de la Zona Universitaria, si es un sitio que la conecta y articula.
En su oficina nos espera una pequeña mesa de juntas con sillas genéricas de oficina y una esquina en la que se dispuso un sillón a rayas flanqueado por una bandera de la UASLP.
Puntual, la doctora llega a la cita con talante afable, y hasta accede a repetir su entrada y saludo que por un error técnico no se grabó a la primera.
Luego de presentaciones y saludos, la doctora toma su lugar e iniciamos la entrevista con una pregunta tan abierta como profunda, ¿Quién es Gabriela Palestino?
La doctora se toma unos segundos antes de responder, como si acomodara elementos de una tabla periódica íntima antes de responder.
“Somos muchas cosas”, dice. “Es una pregunta compleja”.
Lo dice sin solemnidad y ambas partes, entrevistada y entrevistador, coinciden en que una biografía y una descripción de algo tan complejo como un ser humano, no cabe en una sola frase.
Ahí, en el rumbo de “somos muchas cosas” la doctora transita en su definición entre una mujer inquieta, terca (en un sentido productivo del término) y exitosa.
Antes de la investigación, antes del doctorado en Francia, antes de la dirección de una facultad, también relató su paso por la industria.
Fue ahí donde ocurrió una revelación que suele repetirse en muchas historias científicas: el descubrimiento de que la práctica cotidiana está llena de preguntas que todavía no tienen respuesta.
En medio de procesos programados y rutinas industriales, Palestino comenzó a detectar problemas que —según su intuición— podían resolverse desde el laboratorio.
La ciencia, entonces, apareció como un camino.
“No siempre tuve claro qué iba a pasar”, reconoce. “Me hubiera encantado tener una bola de cristal”.
Pero no la tuvo. Ningún científico serio la tiene y mucho menos le creería sin evidencia.
Y es que- se le plantea- en el imaginario popular, la ciencia suele representarse como un territorio gobernado por la inteligencia. Sin embargo, al escuchar la respuesta de Palestino, uno sospecha que hay otra variable menos romántica y más decisiva: la disciplina.
O, como ella dijo, esa disciplina se transforma en una forma de terquedad, asunto que la doctora admite sin rodeos.
Sí, la ciencia exige insistencia. Persistencia. Volver a intentar cuando el experimento falla. Y volver otra vez. No la terquedad del capricho, sino la del método.
Cuando se le pregunta por el éxito, su respuesta se mueve en otra dirección.
Para ella, el éxito ocurre cuando una meta se alcanza y además genera beneficios para otros.
“Cuando lo que haces impacta a las personas que están alrededor”.
La definición tiene algo de ecuación ética.
¿Se considera a sí misma una mujer exitosa?
La respuesta llega con serenidad, sin falsa modestia ni triunfalismo.
-Sí.
Pero no como punto final, sino como parte de un proceso que no está terminado, que se sigue moviendo.
En medio de la conversación aparece una escena doméstica que dice mucho sobre sus prioridades y es cuando se le pregunta por la realización personal, Palestino menciona algo que no aparece en los currículos académicos: ver a sus hijos felices, acompañados y con proyectos de vida propios.
En otras palabras, el éxito también tiene un lado íntimo.
Uno que no se mide en papers ni en citas bibliográficas.
La doctora suele bromear con que su formación como ingeniera química le ha servido para algo más que entender reacciones moleculares: también le ha ayudado a equilibrar la ecuación entre la vida académica y la vida familiar.
Ser investigadora, directora de facultad y madre de familia exige una especie de alquimia. Una mezcla de organización, disciplina y, probablemente, un poco de paciencia.
“A veces soy más mamá que profesionista… o las dos cosas al mismo tiempo”, dice. Como ingeniera, sabe que el equilibrio “Es una obligación con mis deberes, con mi esposo, con mis hijos”.
En algún punto de la conversación aparece la pregunta inevitable: ¿para qué sirve la ciencia?
Para ella, la investigación adquiere sentido cuando logra impactar en la sociedad.
Cuando mejora una comunidad.
Cuando deja de ser únicamente un experimento dentro del laboratorio y se convierte en una solución afuera.
Dirigir una facultad, sin embargo, introduce otra dimensión.
Pasar del laboratorio a la administración implica un cambio de lógica: de investigar moléculas a coordinar personas.
Y gobernar personas es un ejercicio mucho más impredecible que cualquier reacción química.
La doctora lo explica con naturalidad.
La clave, dice, es escuchar.
Escuchar problemas, escuchar ideas, escuchar inconformidades.
Luego aplicar algo que la ciencia enseña muy bien: analizar, ordenar y buscar soluciones.
Si se quiere, gobernar una facultad también puede parecerse a diseñar un experimento.
La conversación inevitablemente llega a un tema que atraviesa a muchas instituciones académicas: la igualdad.
Palestino la define de manera precisa: Igualdad es que todas las personas tengan acceso a las mismas oportunidades y beneficios. Ni más ni menos.
El dato inevitable aparece en la charla: en más de cien años de historia, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí nunca ha tenido una rectora.
La doctora no evade la cuestión.
Reconoce que han existido brechas históricas, aunque también observa que cada vez hay más mujeres en posiciones de liderazgo académico.
—¿De qué “team” eres, doctora? ¿Debe ser la próxima rectoría para una mujer por cuestiones de equidad de género, o debe privilegiarse la capacidad al género?
Su respuesta es cuidado-diplomática: la capacidad no tiene género, por eso la universidad debería elegir siempre a la persona más capaz.
Pero ataja que, para que eso ocurra, las condiciones de igualdad deben existir realmente.
Hacia el final de la entrevista aparece el tema del movimiento feminista y el significado contemporáneo del 8M.
Palestino habla desde una experiencia personal que la marcó: asistir a una marcha para entender lo que ocurría dentro de ellas.
Lo que encontró —dice— fue una mezcla de dolor acumulado y exigencia de ser escuchadas.
“Hay muchas mujeres que sienten que todavía no han sido tomadas en cuenta”.
La violencia que algunas veces aparece en las manifestaciones, explica, no debe distraer de la discusión de fondo.
Porque el problema central sigue siendo otro: la desigualdad y la inseguridad que todavía enfrentan muchas mujeres.
“Yo soy madre”, dice en algún momento. “Y claro que me gustaría que mis hijas pudieran salir a la calle sin que una tenga que estar preocupada”.
A veces las explicaciones más contundentes son las más simples.
Cuando la conversación entra en su recta final, se le cuestiona ¿qué ocurrirá después de su periodo como directora de la Facultad de Ciencias Químicas?
La respuesta parece seguir la lógica natural de su trayectoria: Volver a la investigación, consolidar proyectos científicos y seguir participando en la gestión universitaria si las oportunidades aparecen. En otras palabras: seguir trabajando. (Algunos de sus pares, no la descartan como un gran perfil para buscar la siguiente rectoría)
La entrevista termina pero sin punto final.
Y es que la conversación de la doctora Palestino es de esas que no terminan, quizás solo cambian de matraz para seguir vigente en la vida universitaria y en la comunidad potosina, donde todas y todos tenemos algo qué decir.
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Analiza SSPCE incorporación de “body cams” al uniforme de los agentes
Jesús Juárez Hernández, titular de la SSPCE, aseguró que no son prioridad gracias a las numerosas cámaras que hay en el estado
Por: Redacción
Jesús Juárez Hernández, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Civil del Estado (SSPCE), señaló que ya se encuentran analizando la posibilidad de implementar las “body cams” como parte de los uniformes de sus agentes.
El secretario indicó que, si bien no es prioridad esta incorporación, sí es una medida que están contemplando con el fin de seguir mejorando y optimizando las investigaciones correspondientes, así como la seguridad de los elementos.
Juárez Hernández se mostró tranquilo, pues hoy en día, las patrullas de seguridad estatal ya cuentan con cámaras frontales, además de que aseguró que “prácticamente en todos lados ya hay una cámara”.
Añadió que justamente por esto se están instalando los arcos de seguridad en distintas vialidades del estado, ya que estos también cuentan con cámaras de reconocimiento facial apuntando a la calle.
De estos arcos hay 35 activos en este momento, pero el gobernador Ricardo Gallardo ya anunció la semana pasada que estarán instalando 15 más en algunas de los puntos de más alta afluencia de las carreteras potosinas.
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Matehuala y Villa de Reyes concentran problemas de seguridad: Gallardo
El gobernador atribuyó los delitos a personas provenientes de Nuevo León y Guanajuato
Por: Redacción
Ricardo Gallardo Cardona, gobernador de San Luis Potosí, aseguró que los principales problemas de seguridad en la entidad se concentran en los municipios de Matehuala y Villa de Reyes los cuales identificó como puntos de ingreso para personas provenientes de otros estados con intenciones delictivas.
El mandatario explicó que, en el caso de Matehuala, la cercanía con el sur de Nuevo León facilita la llegada de personas que buscan delinquir en esa zona.
“Es gente que baja de Nuevo León a querer delinquir en Matehuala”, señaló, al tiempo que afirmó que ya existe presencia de corporaciones de seguridad para evitar que grupos delictivos se establezcan en el municipio.
En cuanto a Villa de Reyes, indicó que su ubicación colindante con Guanajuato —entidad que se mantiene entre las de mayor incidencia delictiva a nivel nacional— la convierte en otro punto vulnerable.
A pesar de estos focos, Gallardo Cardona sostuvo que el estado atraviesa su mejor momento en materia de seguridad en las últimas dos década s, al asegurar que “casi toda la entidad está limpia”.
El gobernador destacó que México Evalúa ubica a San Luis Potosí entre las entidades con mejores indicadores de seguridad, particularmente en delitos de alto impacto y homicidio doloso.
De acuerdo con el informe, el estado registra una tasa de 0.2 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, colocándose entre los más bajos del país, junto con Yucatán y Coahuila.
En otros indicadores, la entidad se posiciona en el lugar 15 en feminicidio, con una tasa de 0.03 casos por cada 100 mil mujeres; en el sitio 12 en delitos contra la vida y la integridad corporal, y en el lugar 11 en homicidio culposo.
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