#4 Tiempos
El innecesario wikipediazo de cinco horas llamado “El Show” | Columna de Guille Carregha
CRITICACIONES
Hace tiempo, en uno de los tantos grupos de shitpost que frecuento en Facebook (¿hay algo más que hacer en esa plataforma?), preguntaron en dónde estábamos el día que mataron a Paco Stanley. Honestamente, a pesar de contar ya con 10 años en aquel 7 de junio de 1999, no tengo ni idea de siquiera haber registrado que mataron a Paco Stanley. De hecho, creo que, hasta esa fecha, lo más probable es que no supiera quién era ese tal Paco. A lo mucho, me enteré del suceso al día siguiente en clase cuando algunos de mis compañeros decidieron empezar a hablar del tema, sin llegar a nada más que un “no manches, qué impactante” a manera de conclusión. Cosa completamente esperable, porque tampoco les vamos a andar pidiendo tanto poder cognitivo a niños de esa edad.
Lo único que recuerdo de aquella época fue que, poco más de un mes después del asesinato, a una tía de CDMX le pareció súper adecuado llevarme a mí y a mi familia a comer al restaurante donde lo mataron. Ni siquiera me acuerdo si disfruté la comida, porque me la pasé viendo a mi alrededor espantado todo el tiempo al pensar que ese era un lugar donde llegaban a matarte de la nada en Ciudad de México. Pero, bueno, en 1999, ¿qué lugar del DF no podía ser un lugar donde llegaran a matarte de la nada?
Ahora, en 2024, después de recibir un correo de mi proveedor de internet anunciándome que parte de su servicio es regalarme un acceso a VIX, dije “¿por qué no?” y le di una oportunidad al magno documental de CINCO horas sobre el asesinato del señor al que solo conocía por su estelar como “cadáver baleado en el asiento de una camioneta” y “el señor al lado del otro señor al que se le cae una bolsa de cocaína cuando baila”. Total, mi conocimiento tanto de sus programas o su muerte se limitaban a “pues, pasaron, wey”, así que pensé sería interesante enterarme de qué demonios podía haber pasado en aquella época.
En defensa del bodrio que tuve que aventarme por pura decisión propia, como producto audiovisual se ve bastante decente. Tampoco es como si fuera lo más complicado del mundo hacer que un montón de entrevistas en un foro de televisión se vean culeras pero, por lo menos, parece que tenían una idea clara de cómo querían que se vieran todos los entrevistados y las vibras que querían transmitir. No se fueron por el clásico “iluminación y encuadre de documental de Netflix hecho al aventón”, pero a lo más que llegaron fue a un “que parezca que los está interrogando un policía de Hollywood en un cuarto oscuro”. Y, pues, está OK. Las imágenes de archivo están muy variadas, siempre en la mejor calidad posible, y rara vez repiten cosas. O sea, para verse, no está mal.
El problema recae en que el documental está más hueco que el currículum que implementó la facultad de ciencias de la comunicación hace 3 años. Bueno. Tal vez menos hueco. Pero ahí se dan un tiro.
De entrada, muy a pesar de que el subtítulo sea “Crónica de un Asesinato” en plan mamalón (porque El Show, como título es tan vacío que nadie te entiende que viste esta cosa si dices “Acabo de ver El Show”), no explica nada. Pero nada. Es más, ni siquiera es una crónica del asesinato, la cual era la razón por la que decidí ver esta miniserie toda tocha. Es más una crónica de “lo mucho que sufrió TV Azteca al pelearse con el gobierno de la ciudad a raíz de este asunto, y de cómo TV Azteca se encargó de que Cárdenas no ganara la presidencia. *Suena El Gallinazo para que se sienta relevante todo*.
Teniendo en sus manos todo el acervo de notas periodísticas, programas, crestomatías, parodias y hasta videos musicales de Pedrito Fernández because reasons, además de acceso a TODOS los involucrados en el asesinato que aún siguen con vida, el documental se puede resumir en:
“Pues, un día mataron a Paco, le gente lloró, culparon a estos weyes, los metieron a la cárcel, y al final salieron. FIN”
Peor aún, la serie está construida precisamente para que la vea gente que ya sabe qué pasó. Asumen que conoces ya toda la información presentada, por lo que “se ahorran tiempo” evitando presentar detalles que son parte de la cultura popular. Por ejemplo, de la nada, sin antes haberla presentado ni mucho menos mencionado, alguien dice “Y ese fue el día que apresaron a Paola Durante” – corte a Paola Durante hablando de lo mucho que sufrió cuando la arraigaron.
Una vez más, como alguien que no está al tanto del evento, mi pregunta inmediata fue “¿quién chingados es Paola Durante?” a lo que el documental procede a contestarme, MEDIA HORA DESPUÉS, que era una edecán del programa. ¿Y por qué la ligaron al proceso? “Ah, es que un sujeto dijo que el asesinato se planeó con una güera y, pues, ella era la única güera de México en ese momento, así que…”. Digo, no es como si acabáramos de tener EPISODIO Y MEDIO hablando de porque se creía que había sido planeado por Mario Bezares, o qué momentos del programa en vivo sustentaban esa teoría. Tampoco es como si, después, nos tomáramos la molestia de describir A DETALLE la vida y obra del sujeto apodado El Cholo a quien acusaron de ser quien disparó el arma que mató a Paco.
No, ya, innecesario. “Alguien dijo ‘güera’, ella es güera, y ya, con eso. ¿Para qué perder el tiempo?”
Pero, eso sí, entrevistan a Chumel Torres y a Sofía Niño de Rivera para que cada uno diga UN ENUNCIADO TODO ESTÚPIDO y no vuelvan a salir en cámara otra vez. O sea, es más importante tener la validación de dos deleznables del mundo de la comedia que explicar, no sé, EL TEMA QUE ESCOGISTE PARA HACER TU DOCUMENTAL.
Este documental está tan plano y desenfocado en sí mismo que la parte más interesante es cuando, durante una de las entrevistas a Mario Bezares, él pide permiso para ir al baño y, en tiempo real, mientras su silla está vacía, se toman la molestia de editar a un montón de personas hablando mal de Mario, de cómo es sospechoso, de cómo no confían en su inocencia; vaya, de todos sus errores como humano, actor y persona del entretenimiento. Pero ahí se queda eso. No sacan el tema con Mario, no expanden la situación, ni lo ligan con nada más. Solo es un chusco momento de “en la farándula todos hablan de ti a tus espaldas” que no lleva a nada más.
Y, todo esto, ¿para qué?
¯\_(ツ)_/¯
No hablan de ninguna de las teorías populares o de las vertientes de las que me tuve que enterar después de ver esto. A duras penas se menciona el asunto de que, quizás, tal vez, se dice, por ahí se expresa, que Paco le vendía coca a medio Televisa y qué el asesinato pudo haber sido eso. Se menciona, como por encimita, que Paco recibía dinero de narcotraficantes para lavar dinero en producciones audiovisuales, pero POR SUPUESTO que eso no tuvo nada que ver con el asesinato. Nada de infidelidades, nada de problemas con televisoras, ni políticos.
Nada.
Es como si hubiera sido un documental financiado por Mario Bezares para limpiar su nombre de la manera más aburrida posible. Y ni eso logra correctamente, porque todo está editado para que dudes siempre de su veracidad. O sea, ni eso.
A lo mucho, la idea general desemboca en un “por supuesto que lo mando matar Mario Bezares, porque eso pasó en un episodio de los Simpson, y ahí, el patiño manda matar a su jefe, Y LOS SIMPSON NUNCA SE EQUIVOCAN.”
La barra no estaba alta, pero tampoco era como para que la bajaran tanto.
Y, después de cinco horas, así termina el documental. Sin conclusión. Relatando los hechos, cual si lectura de IA de una página de Wikipedia se tratara. No llegamos a nada ni aprendemos nada. Cosa completamente esperable, porque tampoco les vamos a andar pidiendo tanto poder cognitivo a los realizadores de este “show”.
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#4 Tiempos
Hoy, frente al campeón | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Cuando Toluca llegue al Alfonso Lastras esta noche, no lo hará como un visitante cualquiera. Llega con la etiqueta de campeón, con una racha que asusta y con la confianza de un equipo que se sabe sólido. Para San Luis, en cambio, la cita es una cuerda floja: si tropiezan, el vacío no será sólo en la tabla, también en la credibilidad.
Los Diablos Rojos han mostrado lo que pocos en este torneo: regularidad. Saben atacar, saben cerrar partidos y rara vez pierden la calma. Es un conjunto que luce afinado, con un mediocampo que controla ritmos y delanteros que no perdonan. La pregunta no es si Toluca llega bien, sino si San Luis tiene con qué incomodarlos.
El conjunto potosino, por su parte, ha vivido a base de altibajos. Capaz de ganar con autoridad un fin de semana y de derrumbarse al siguiente con errores de principiante. Su defensa es frágil cuando la presión se acumula y su ataque depende demasiado de destellos aislados. Juegan en casa, sí, pero el Lastras ha dejado de ser un verdadero bastión, demasiadas veces los rivales han salido de aquí con los brazos en alto.
El historial entre ambos no ayuda al ánimo local. Toluca suele imponerse con naturalidad y pocas veces ha permitido que San Luis lo sorprenda. No es casualidad, cuando uno tiene orden y el otro improvisa, el resultado suele estar cantado.
Sin embargo, el fútbol tiene esa manía de burlarse de la lógica. A San Luis le basta un arranque intenso, un gol inesperado o una noche inspirada de su arquero para cambiar el guion. Lo sabe la afición, que se aferra a la esperanza de que, ante el rival más fuerte, el equipo saque la versión que pocas veces aparece.
Hoy no se juega sólo un partido. Para Toluca es la oportunidad de confirmar que su liderazgo no es un accidente. Para San Luis, es el chance de mandar un mensaje claro de que no están condenados a ser comparsa, que pueden competir con cualquiera si deciden hacerlo en serio.
Si San Luis sale tímido, Toluca lo devorará sin esfuerzo. Pero si el local entiende que este es el momento para dar un golpe sobre la mesa, entonces el líder tendrá, por fin, un rival que lo haga sudar. El balón dirá si el Lastras es tumba o resurrección.
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#4 Tiempos
¿Será niño o niña? | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Qué nervios. Todavía no se sabe, pero pronto se sabrá. Estamos en etapa de gestación, una a partir de hoy, durará 18 meses y dos días.
Por más que se adelanten los calendarios para el comienzo del proceso electoral, es seguro que para el primero de marzo de 2027 sabremos los nombres de los candidatos a ser bautizados como nuevo gobernador…o gobernadora, electo o electa, el primer domingo de junio de ese año. Pregunta que ya patalea de prematura pero no hay forma de adelantar el parto.
Lo que sí se puede, como en toda etapa de gestación humana, es saber con anticipación el género de la criatura por nacer.
¿Cómo saberlo? La prueba de laboratorio se llama: la reforma a la Ley Electoral del Estado de San Luis Potosí y el ultrasonido serán los términos en los que se planteen los cambios en relación a la equidad de genero. Atentos.
Con ambas pruebas se está experimentando, realizando cálculos y escenarios. El prototipo, me informan, ya está casi listo y será cuestión de encontrar el tiempo perfecto para que la iniciativa camine de la calle de Madero a la de Hidalgo.
En el inicio del próximo periodo ordinario de sesiones o dar el anuncio en el cuarto informe de gobierno podrían ser buenas fechas.
Como anticipo a los términos en que viene la iniciativa hay poco. El Secretario General de Gobierno, Guadalupe Torres Sánchez, solo ha adelantado tres cosas de forma muy superficial: que podría haber modificaciones en la fórmula para la distribución de los espacios plurinominales (en otras palabras, pero así lo dejó ver), segunda: que se podría plantear el adelanto del proceso electoral para que inicie en noviembre y…(ahora si viene lo chido, diría Luisito Comunica) modificaciones a la ley en términos de paridad de genero.
Nuestra Ley Electoral, desde el 2014 y luego con sus modificaciones de 2022, (la del año pasado solo fue para armonizarla en materia de la elección del Poder Judicial) ya contempla la equidad y paridad de genero, teniendo incluso una Comisión de Género e Inclusión que, entre otras cosas, busca consolidar la paridad y participación equitativa de mujeres y hombres en los procesos electorales.
Para ser muy claros y simples, así como en toda la nación, los partidos políticos en San Luis están obligados a postular en equidad de género a sus candidatos a gobernador, diputados federales, alcaldes, diputados locales, presidentes municipales y listas de pluris y regidores. No hay de otra.
Con independencia de que se haga realidad la reforma que tiene en construcción la presidenta Sheinbaum (de la que ya hablamos en una entrega anterior) de las 17 gubernaturas en juego para el 27, cada partido o coalición tendrá que postular a 9 mujeres y 8 hombres, ellos sabrán en qué estado van los unos y en que estados van las otras.
Lo mismo en SLP: los partidos o coaliciones están obligados a cuidar, además de garantizar la participación de grupos prioritarios y de representantes de pueblos originarios, que sus candidatos a cada cargo, distrito, municipio y listas respectivas, estén equilibrados en términos de género.
Hasta aquí vamos bien porque ya sabemos las reglas, pero ¿qué pasa si cambian?
Hay dos posibilidades que se pueden adelantar en este sentido respecto a la iniciativa de reforma que prepara el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
La primera es que en la redacción de la Ley, además de las consideraciones que ya se explicaron arriba, se adicione que los partidos o coaliciones que en la anterior elección hayan postulado candidato de un género, tengan que en el siguiente proceso, postular al género contrario. Es decir, que si en la pasada elección -por ejemplo- a gobernador postularon a un hombre, en 2027 tengan necesariamente que postular a una mujer.
En ese escenario, el PRI y el PAN (PRD pues ya no cuenta porque que ya no existe) aunque vayan separados en la próxima contienda, tendrían que postular a una candidata mujer, pues en la anterior elección compitieron con Octavio Pedroza.
Eso descartaría a Enrique Galindo como candidato del PAN a la gubernatura (del PRI como quiera lo expulsaron).
El partido Morena, que abanderó a la doctora Mónica Rangel en 2021, tendría que escoger un candidato de género masculino. (¿Xavier Nava o el Batman de Tanquián para ir en sacrificio?).
Lo mismo MC, que compitió con Marvelly Constanzo en la anterior. Los naranjas, que ya adelantaron que prefieren ir solos, pues tendrán que competir con un candidato de género masculino. Solo dos nombres me vienen a la cabeza: Marco Gama y la posibilidad de un outsider (que podría ser el perdedor de la interna de Morena dado el caso).
El Verde, ganador de la gubernatura, participó con Ricardo Gallardo, por lo tanto, la propia Ley lo obligaría a registrar una candidata mujer.
Asunto que, por si todavía hay algún despistado, ya tienen resuelto (guiño, guiño).
Pero vamos más allá: La redacción de la nueva Ley Electoral podría venir en otros términos, en los que sin importar el género de sus candidatos en la elección del 21, se tome en cuenta solamente el género de quien actualmente se desempeñe en los cargos y en consecuencia, postular por obligación legal al otro genero en la siguiente elección.
En otras palabras, si hoy tenemos gobernador, el siguiente sexenio, por Ley y equidad, tendría que ser gobernadora.
En este contexto, todos los partidos tendrían que postular un perfil femenino a la elección del poder ejecutivo y de ahí para abajo, escoger candidatos de genero opuesto a los que hoy ostentan cargos de alcaldes, diputados federales, locales, regidores, síndicos, etc.
Hasta después de saber el género de la criatura, es que se puede pensar en qué nombre ponerle.
En este panorama, ¿qué perfiles femeninos tiene a la mano el PAN, PRI, Morena, MC y el Verde tanto para la gubernatura como para la alcaldía?
El cambio de reglas es un movimiento arriesgado. Conveniente de lejos, temerario de cerca.
Esperemos a ver cómo viene la reforma para saber si sale humo rosa o azul.
Hasta la próxima.
Yo soy Jorge Saldaña.
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#4 Tiempos
Escenario sin escena | Columna de Bernardo Vera “Berni”
De veras
En 2024, el cantautor potosino Beto Fierro compuso el tema oficial de la Feria Nacional Potosina (Fenapo) como parte de un concurso organizado para representar lo más emblemático de la fiesta potosina mediante el impulso a músicos de nuestro estado.
¿Se acuerda de la canción? Algunos la recordarán; tristemente, la mayoría no.
Es más, ¿usted sabe quién es Beto Fierro? ¿Podría mencionar algún aporte de su trayectoria musical, además del dato mencionado anteriormente?
Es más… si yo le pregunto cuántas canciones creadas por artistas 100% potosinos se han interpretado durante la edición 2025 en el Foro Teatro del Pueblo de la Fenapo, ¿lo sabría responder? Tal vez.
Eeeeees más… hay quienes dirían que está obligado a saberlo, ya que hubo una presentación de tres grupos norteños —sí, los tres de San Luis Potosí— que reunió a 200 mil personas… 200 MIL PERSONAS.
¿Sabe los nombres de esos tres grupos? ¿Lo sabe?
Detrás de todas esas interrogantes existe una realidad que, no por menos visible, deja de ser incómoda para el que esto firma: el talento de los artistas locales se eclipsa ante la cartelera de artistas internacionales y las cifras históricas de asistentes a conciertos como los de Marilyn Manson o Don Omar.
Hace unos días, el saxofonista potosino Moska Hernandez publicó en su Facebook las condiciones que supuestamente habría atestiguado al presentarse como músico invitado en el Teatro del Pueblo. La publicación fue aplaudida por unos e increpada por otros; pero no pasó desapercibida.
El trasfondo seguía siendo el mismo: las condiciones que vive cualquier artista emergente al llegar a un escenario de ese tamaño. Y si no está familiarizado, le cuento que son parecidas –o las mismas– a las que viven los artistas emergentes en cualquier bar o evento organizado en su ciudad de origen.
“Va a ser con sus propios equipos”; “híjole, no hay camerino, es para el estelar”; “identifícate para que estés en el escenario, ten una pulsera”; “deja veo si me autorizan darles unas aguas”...
Y el clásico…
“Te pagamos con proyección”.
¡¿Proyección?!
Añada el siguiente factor: a figuras internacionales como Don Omar, Tiësto o Marilyn Manson les ofrecen recursos, logística, seguridad y promoción masiva. Hasta una foto con el mismísimo gobernador, quien hizo todo lo posible para traer espectáculos de talla nacional e internacional. Primerísimo nivel…
¿Y a los artistas locales? Poco falta para que les digan que les van a pagar con un cubetazo de chelas tibias.
Condiciones que son una constante, pero no solo de la Fenapo, sino de la propia escena artística: hombres y mujeres que en busca de labrarse una trayectoria, caen de bruces ante la realidad del respectivo empresario u organizador que ofrece lo mínimo porque en su lógica, ellos te prestan el escenario. Es decir, ellos son los que te hacen el favor, deberías estar agradecido. Y rapidito con el sound check, que nomas eres el telonero, no te las vayas a dar de rockstar.
La invisibilización del artista local se agudiza cuando su público inmediato —para este efecto, el público potosino— no reconoce el aporte de sus exponentes. Porque qué orgullo de Los Acosta, Eulalio Cervantes “el Sax”, Gera MX y Ana Barbara…
¡Claro! Porque es más fácil admirarlos como estrellas cuando ya alcanzaron el cenit, aunque pocos hayan presenciado su ascenso al estrellato.
El talento potosino no necesita caridad ni palmaditas en la espalda. Necesita algo más que concursos efímeros. Condiciones dignas, trato justo y verdadera voluntad. ¿Institucional? Si, pero también de su gente; ese que al final de todo el proceso creativo irá a a bailar y corear sus canciones. A disfrutar su trabajo. Su arte.
Para ellas y ellos, la música no es solo un hobby, un estilo de vida o cualquier cliché usado para romantizar su chamba. Es una labor que requiere esfuerzo creativo, dedicación, adquisición de equipo, traslado. Merece ser tratado como tal.
Ninguna trayectoria musical se ha sostenido con un cubetazo de chelas tibias o con “proyección”. Se construye con respeto, con inversión y con coherencia. La Fenapo tiene el escenario más grande de México —literal, y retóricamente— para construirse como el referente nacional e internacional. Pero también le toca a las y los potosinos apoyar al artista local.
Recuerdo una frase de Memo Pacheco, comediante potosino, para describir la situación del stand up local, pero bien valdría recuperar en cualquier disciplina deportiva o artística.
Palabras más, palabras menos, decía algo como: “Antes de pisar los grandes escenarios, tuvimos que ser exponente local”.
Seguramente Marilyn Manson y Don Omar también lo fueron.
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