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Delegado de Bocas y la patrulla 3210, acusados de secuestro

El 4 de mayo el delegado de Bocas habría amenazado a un habitante de dicha localidad, quien después fue llevado a la comandancia oriente de la Policía Municipal

Por: Redacción

El delegado de Bocas, Rosendo Guardiola Oviedo, enfrenta una denuncia penal por los delitos de abuso de autoridad y privación ilegal de la libertad.

Según la denuncia, a la media noche del pasado 4 de mayo, tanto Rosendo Guardiola Oviedo como su hijo “Lalo” interceptaron a la víctima de esos supuestos delitos a bordo de una camioneta Ram 4. Unos minutos después, fueron llevados por policías hasta la Comandancia Oriente, cerca de la Central de Abastos.

La denuncia, presentada el pasado 16 de mayo, explica que la víctima, cuyo nombre se omite para proteger su seguridad, estaba afuera de una tienda de abarrotes en la calle Capitán Miguel Caldera, de la delegación de Bocas, a la media noche, cuando llegaron las patrullas 3210 y 3360 de la Policía Municipal a pedirle que guardara su cerveza.

La víctima asegura haberse retirado de esa tienda hacia su casa, pero que después le cerró el paso una camioneta Ram color negra, de la que bajaron Rosendo Guardiola y su hijo “Lalo”. Guardiola Oviedo se acercó por el lado izquierdo del auto del denunciante y le dijo “ya te cargó la chingada”, según consta en la denuncia penal.

Dos minutos después llegaron dos patrullas, de las que no se conoce los números económicos ni la corporación policial. De ellas bajaron tres oficiales, quienes según la declaración en la denuncia penal, sacaron a la víctima de su auto y lo aventaron al suelo, por lo que cayó boca arriba.

De acuerdo con la denuncia, los tres oficiales comenzaron a darle patadas en todo el cuerpo y en la cara a la víctima, lo que provocó que se sofocara y perdiera el conocimiento.

Cuando despertó, el denunciante estaba dentro de una patrulla, también con número económico desconocido, fuera de la Comandancia policial de Bocas. Luego fue llevado a la Comandancia Oriente, en la colonia Central de Abastos.

Ahí, según explica la víctima, un oficial le recomendó que dijera que estaba tomando en la vía pública, pues si decía alguna otra cosa su cabeza tenía precio.

Ya en las celdas de esa Comandancia, el denunciante pidió hacer una llamada a sus familiares, pero su solicitud no fue atendida. Fue hasta las 8 de la mañana cuando, sin pagar multa, fue dejado en libertad.

La denuncia fue presentada hasta el 16 de mayo por temor, dice la víctima, quien además señaló que hace responsable al delegado Rosendo Guardiola de lo que pueda pasarle a él, a su familia y a su patrimonio.

YA HABÍA UNA DENUNCIA

Un particular de nombre Alejandro Amaya denunció al delegado de Bocas, Rosendo Guardiola Oviedo por presuntos daños, amenazas e intento de homicidio, según dio a conocer esa persona en una carta entregada a la Contraloría Interna del Ayuntamiento de San Luis Potosí el pasado 15 de abril.

Amaya acusa que tanto Guardiola Oviedo como sus hijos le dispararon y lapidaron su automóvil, para que cesara sus quejas por despojo de tierras en su contra, en esa delegación municipal.

Amaya solicitó a la Contraloría del Ayuntamiento que investigara e informara si Guardiola Oviedo tenía permiso para no presentarse a trabajar el pasado 29 de marzo, cuando, según esa persona lo encontró en la cabecera municipal de Ahualulco para amenazarlo.

Amaya también pidió a la Contraloría que informe si el vehículo en que viajó Guardiola Oviedo es propiedad del Ayuntamiento y si existía autorización para que otras personas lo aborden.

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