mayo 7, 2021

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#4 Tiempos

AMLO en la cresta de dos olas | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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AMLO

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Es difícil encontrar entre el transcurso de las últimas décadas en México, un presidente tan aceptado por la mayor parte de la población, como lo es Andrés Manuel López Obrador; tan repudiado al mismo tiempo por una élite con los grandes medios de comunicación a su servicio y una pléyade de portales informativos con un motor importante y tenaz de sembradores de falsas noticias cargadas de rencilla y odio personalizado.

Estos últimos son los que se iban a ir del país si Andrés Manuel ganaba la presidencia; suelen tener cuentas de banco y residencia en extranjero, principalmente en EEUU, particularmente con predominio en Miami, donde lavan amarguras con los históricos “gusanos” cubanos, los que sí dejaron Cuba para siempre.

A ello responde AMLO con decires y gestos mañaneros que no invitan a la conciliación, más bien pican la cresta, y eso remarca los elementos de ataque en su contra.

En la cima de dos grandes olas se debate a diario el presidente y parece ser ello parte de su estrategia: es la piedra de choque de los detractores de su gobierno, y sortea el momento más agudo de la consabida pandemia Covid 19.

López Obrador ya vivió antes fuertes controversias, todas parecían el final de su salida política. Fue derrotado (no viene al caso si a la mala) en algunas; en otras salió con cicatrices…

  • 1994, contiende con Roberto Madrazo por la gubernatura de su estado natal Tabasco. ¿Perdió? Fue tan sucio el procedimiento que el propio Madrazo, por poco no la libra. Pero, ese es otro tema. Hoy Madrazo, aunque luego contendió por la grande, es casi olvido.
  • 2000-2006, durante su mandato como gobernador de CDMX,
    • Contra todo pronóstico, construye el segundo piso del anillo períférico.
    • En 2005, Vicente Fox, promuve su desafuero. No lo consigue.
  • 2006, contiende con Felipe Calderón por la presidencia; con argucias leguleyas y la complicidad de magistrados que devengaban sueldo promedio de medio millón de pesos al mes; con muy dicutido 0.5 % de supuesta diferencia, se obsequia el “gane” a FECAL, quien, para su toma posesión como mandante, entra y sale por la puerta trasera de la sede del Congreso.
  • AMLO, subraya su protesta por el evidente fraude, se posesiona del Paseo de la Reforma y obtiene en su contra una de las campañas televisivas más sórdidas y alebosas de la cual personaje alguno mexicano haya sido el blanco de ataque (algo similar a la campaña actual, sólo que la presente con la suma de otros actores e intromisión norteamericana). Pronóstico generalizado, de esta no se levanta…, su carrera política terminó, se afirmaba.
  • 2012, contiende por la presidencia con el figurín Enrique Peña Nieto quien hace un contrato matrimonial sexenal con la Gaviota, a su vez figurina de Televisa. Había un clamor a voces de sus propios compañeros de partido para que no fuera el candidato, sino Marcelo Ebrad; este, alto, carismático, en los parámetros de “guapura” convencionales y muy superior a Peña, bajo en estatura y más pequeño en IQ. Los números oficiales en las casillas, marcaban una diferencia difícil de impugnar; sin embargo, había pruebas contundentes de campaña negra y excedida en gastos, tarjetas monex compra/votos; pero, no olvidar, magistrados sobre/asalariados y a modo.
  • AMLO, en la plaza del Zócalo a cupo rebazado, se dirigió a sus simpatizantes y, contra lo esperado, en lugar de impugnar la contienda electoral enlodada, anunció la creación de Morena, Movimiento de Regeneración Nacional.
  • Comentario generalizado. Ya acabó su carrera política, se decía.
  • El resto es historia consabida y en este momento está en la cima de la doble ola, la política y la pandémica.
  • A la evidente campaña inducida de odios y falsas noticias, se suma un numeroso grupo mecido por redes de Internet, desinformación y privilegios en entredicho (ello incluye, funcionarios, académicos y creativos privilegiados por la ociosidad y/o becas enquistadas), la inducción en la mayoría de las escuelas privadas y algunas públicas de esquemas ultraconservadores de resignación y rechazo a cualquier aire renovador; desinformación sí, y despolitización de años y años de “para qué o qué caso tiene votar”… (correlativo a fraudes de carro completo y luego troca desconchinflada).

Críticas argumentadas y no

  • Ya es lugar común y consabido que Joaquín López Dóriga, Ciro Gómez Leiva, Carlos Loret de Mola, Adela Micha, las Denis, Dresser y Merker, Enrique Krause, Pedro Ferriz de Con, han hecho de su indudable oficio de manejo de las formas para la lectura y maquillaje informativo, una mercancía rentable. Ellos y muchos más “comunicadores”, empleados y hasta socios de los medios masivos de más penetración, siempre han tenido gran peso en las definiciones de la opinión de enormes audiencias. Lo tienen aún, pero están muy enojados porque les disminuyó la cuota del llamado cochupo o chayote, cuota de soborno para aplaudir a poderosos o venderles silencios.
  • Medios como la revista Proceso y Aristegui Noticias, con historial forjado a contra corriente, como el del presidente AMLO, siempre mantienen una postura crítica, cargada de cifras duras y argumentos. En este momento, su postura analítica es remarcada y poco favorable al mandato federal.
  • En Aristegui Noticias sobresale, los lunes, la opinión mesurada y con soportes históricos de Lorenzo Meyer, los miércoles la crítica gubernamental documentada de Alfredo Figueroa, los viernes los anti/solemnes y agudos Ana Lilia Pérez y Fabricio Mejía. Eventualmente Enrique Druessel, José Ramón Cossío, John Ackerman; Jesús Esquivel desde Washington, y Anabel Hernández en el exilio, experta en el tema narcotráfico.
  • Las redes de Internet son de una abundancia y versatilidad notable. Predomina lo procaz y sensacionalista chismoso. Sin embargo, ahí, algunos sitios dedicados a la opinión, así sea contraria al mandato presidencial, fluyen con creatividad y posibilidades reflexivas.
  • Jorge Zepeda Patterson, casi cada semana en diarios mexicanos y en El País de España analiza el proceder e impacto del mandato presidencial. Aplaude sus programas e intenciones, cuestiona su forma provocadora de dirigirse a sus detractores. En su última colaboración se sale del tema y muestra preocupación por el país.

La apuesta sigue, ¿Es el final político de AMLO o conseguirá, según su deseo, ser recordado como un gobernante atinado?

La novedad de ambigüedad mustia

Ayer, Sergio García Ramírez, publicó un texto de opinión titulado “Al presidente con entrega inmediata”; bien redactado, pletórico de aseveraciones “consideradas”, “altruistas” y formato de sermón de discurso desde púlpito católico derechista para “aconsejar” a AMLO e invitarlo a que procure la armonía. “Usted -le dice-, que tiene predilección por las citas evangélicas, sabe cuál es el destino de una casa dividida. Comienza a ocurrir entre nosotros. Quienes relaciones fraternas se están enfrentando”.

Cabe preguntarle Sergio, quién provocó la división sino la corrupción, desigualdad y fraudes electorales que, entre otros dictaminadores, él mismo avaló. Para asumir el papel de clérigo pontificador, hay que limpiar primero la propia basura.

Es cómodo hacer retórica en envoltura lucidora próvida/patriotera/bien/intencionada, pero…, hay un prietito en la zóricua o morisqueta…, García Ramírez era consejero del Instituto Nacional Electoral cuando el tribunal al qué el pertenecía le obsequió el “triunfo” electoral pletórico de irregularidades a Peña Nieto.

Acá en Pueblo quieto

El munícipe potosino, bien/malaconsejado por un maquiavélico dinosaurio priísta, (su doble padrino “político”; tanto por razones de grilla como por contrato social), no se compromete con ninguna marca partidista, pero chapulinea desesperado entre los colores, amarillo, azúl cielo, tricolor devaluado y anhelos de magenta tinto por alcanzar candidatura para afianzar el delfinato que ya le otorga el Gobernador.

También corrió como pólvora el comentario de Edgardo Pérez Alvelaiz, quien capturó al vuelo otro presunto destape de precandidatura y comentó en twitter: Como no les funcionó el chantaje sentimental de que (Xavier) @navaslp “está en el corazón de @lopezobrador”, ahora exfuncionarios de Horacio Sánchez Unzueta destapan a @EMSRE2019 (Enrique Márquez) como candidato de @PartidoMorenaMx para relevar a @JMCarrerasGob.

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#4 Tiempos

Saber que vendrás | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

¿Vivimos en una época que cree poco en la amistad? «¡Amigos, no hay amigos!», clamaba nostálgico el poeta. Pero, entonces, estos amigos a los que se dirigía ¿no eran en verdad amigos?

De la experiencia de la amistad decía Cicerón, el escritor latino, que era como tener un alma compartiéndola con otro: un solo principio vital animando dos cuerpos. Sin embargo, la comparación nos parece hoy lejana, acaso demasiado bella para ser real. ¿Dónde se ven ya amistades así? Y qué distinto nos parece el tiempo en que un San Agustín, por ejemplo, hablaba de la muerte de un amigo de su juventud con estas palabras desconsoladas:

«¡Con qué dolor quedó mi corazón de luto! Todo lo que miraba era muerte. La patria era un suplicio para mí y la casa paterna una extraña desdicha. Todo cuanto con él había compartido se había vuelto, sin él, atroz tortura. Le buscaban por todas partes mis ojos, pero no lo encontraban. Y llegué a aborrecer todas las cosas porque no le tenían ni podían decirme: “¡Mira, ya viene!”, como cuando vivía y estaba ausente. Yo me había convertido en un gran interrogante para mí mismo. Preguntaba a mi alma por qué estaba triste y por qué me conturbaba tanto, y no sabía ella responderme nada» (Confesiones IV, 4, 9).

En el momento en que llega el lector a este punto del libro de San Agustín, casi siempre hace un profundo silencio, suspira con resignación y da vuelta a la página. «Era otra época», dice como disculpándose de algo que no alcanza a comprender qué sea. ¿Es que eran más generosos los hombres de otros tiempos? ¿Qué nos falta a nosotros, los modernos, que los antiguos tenían a manos llenas?

Cuando San Bernardo de Claraval (1090-1153), ya viejo, se enteró de que uno de sus discípulos más queridos había sido elegido Papa (Eugenio III), preocupado por su suerte, le escribió una larga carta en la que le decía: «Hace tiempo que te metí en mis entrañas y no te sacarán de ellas con tanta facilidad… Te amé cuando eras pobre; igualmente te he de amar hecho padre de los pobres y de los ricos… Demente pareceré; pero será a quien no ama, a quien no conoce la fuerza del amor».

«Sí» –decimos al leer estos textos preciosos-, «eran otros tiempos, era otra época. Hoy ya no somos capaces de hablar así; hoy ya no somos capaces de tanta ternura». 

¿Qué nos falta?, ¿qué tenían nos antiguos que ya no tenemos nosotros? Tiempo. El hombre posmoderno, digámoslo con sinceridad, tiene poco tiempo para la amistad. Y, sin embargo, la nostalgia de ella lo persigue como un perro vuelto loco.

«El encuentro de dos seres humanos –escribe Anselm Grün en uno de sus libros- es un regalo de Dios. Así lo afirma el filósofo griego más significativo, Platón: Dios hace a los amigos; Dios lleva el amigo al amigo. Es Dios, en última instancia, quien conduce al mutuo encuentro a aquellos seres cuyas almas vibran al unísono. Los mismos amigos con frecuencia no saben por qué se hicieron amigos o cómo surgió la amistad. De pronto está ahí. Dios ha abierto las puertas de mi corazón para que entre en él esta persona».

De acuerdo, de acuerdo, ¿pero quién es capaz hoy de experimentar una cosa tan sagrada, si nos falta tiempo para cultivarla? ¡Estamos siempre tan atareados! Pero la nostalgia sigue allí, no obstante, agarrándonos con sus tenazas. Se trata de la misma nostalgia que hizo escribir a Albert Camus (1913-1960) en una página de La caída: «Mire usted, me hablaron de un hombre cuyo amigo estaba preso, y él se acostaba todas las noches en el suelo para no gozar de una comodidad de que habían privado a aquel a quien él quería. ¿Quién, querido señor, se acostará en el suelo por nosotros? ¿Y yo mismo soy capaz de hacerlo? Mire usted, quisiera ser capaz, seré capaz, sí, un día todos seremos capaces de hacerlo, y entonces nos salvaremos».

Seremos salvados por la amistad –parece decir Camus-, es decir, por aquellos que, mientras nosotros padecemos y luchamos, nos tienen constantemente en su memoria, en su pensamiento: por aquellos que no nos olvidan ni quieren hacerlo. Karl Barth (1886-1968) lo dijo mejor que nadie: «Descartes no tenía razón cuando dijo: Cogito, ergo sum -pienso, luego existo-, sino que hubiese estado más en la verdad si hubiese dicho, en cambio: Cogitor, ergo sum: soy pensado, luego existo», luego soy importante para Alguien. ¡Entonces vale la pena vivir!

Un día, después de una jornada de combates especialmente violentos, un soldado pidió permiso a su superior para ir a buscar a su amigo al campo de batalla, pues al no haber regresado a la barraca seguramente se hallaba herido y, Dios no lo quisiera, hasta muerto.

-Permiso denegado -declaró el superior-. Ir al campo es peligroso y no quisiera perder así como así a uno de mis elementos más valiosos. Acaso su amigo ya haya fallecido. Piense usted en que es inútil exponerse a semejante riesgo.

Contraviniendo la prohibición, el soldado fue en busca de su amigo. Regresó después de una hora trayendo entre sus brazos un cuerpo hecho pedazos. Cuando el superior vio al desobediente, se le acercó para decirle:

-¿Ve usted cómo su amigo ya estaba muerto? Y, no obstante, usted desobedeció. ¡Debería degradarlo!

Respondió el soldado:

-No fue inútil mi trabajo, capitán, porque cuando llegué por él aún no moría; de hecho, todavía alcanzó a decirme: «Jack, estaba seguro de que vendrías».

«El amigo verdadero es como la sangre –decía Quevedo-, que acude rápidamente a la herida sin ser llamado».

Amigo es aquel que siempre viene; aquel del que se puede estar seguro de que vendrá. Porque es Dios quien lleva el amigo al amigo…

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#4 Tiempos

Ciencia básica y libertad de expresión | Columna de Andreu Comas García

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La Ciencia de la Salud

 

El miércoles 28 de abril tuve el honor de participar como comentarista dentro de las Jornadas de Reflexión sobre el Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación. Pude participar en la Mesa 8. Ciencia básica y libertad de expresión. A continuación, resumo las ideas con las cuales salí después de mi participación.

Como investigadores, parte de nuestra esencia es el entendimiento de la naturaleza mediante la curiosidad humana. Nuestra curiosidad nos deberá de llevar a la generación de nuevo conocimiento. Pero para que este entendimiento nos lleve al progreso, se deben de cumplir con ciertas condiciones.

Primero, el conocimiento debe de generase mediante el pensamiento crítico e independiente. Segundo, nuestros hallazgos, resultados y/o conclusiones deben de ser evaluadas y discutidas por pares. Tercero, el avance, aunque sea mediante pequeños pasos debe ser continuo y con libertad de análisis. Cuarto, el dinero destinado a esta actividad se debe de entender como inversión continúa y creciente a futuro. Quinto, debe de existir libertar en la creación del conocimiento.

El papel del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) es el de ser institución coordinadora, articuladora y gestora de los recursos económicos para investigación. El CONACyT deberá de garantizar que la utilización del dinero sea adecuada dentro del marco de la ley, que sea suficiente para generar conocimiento innovador y esté bien administrada para que no haya desperdicio.

Desgraciadamente en la administración federal actual, el CONACyT ha adquirido un papel de juez o verdugo. Claramente existe una política de querer imponer una ideología “anti-neoliberal” -por cierto, es una falacia que exista la ciencia neolibreal”, aislacionista, represiva, retrógrada, altamente discrecional y sobre todo vengativa con el pasado y con sus críticos.

Las políticas actuales del CONACyT están siendo manejadas de manera unilateral por su directora. Su manera de actuar no solo se basa en falacias científicas y sociales, también en su muy propia ideología política y que además se deja guiar por resentimientos, vendettas y traumas personales. La dirección se ha cerrado a debatir -elemento básico en la investigación y educación-, ha cerrado las puertas a foros, organismos, universidades, investigadores y demás masa crítica.

El CONACyT como órgano coordinador o gestor debería de facilitar el progreso de la ciencia mediante un proceso administrativo trasparente y eficiente. Sin embargo, desde el 2019 la burocracia científica de este país se ha vuelto ineficiente, lenta, prepotente, soberbia y sorda. En parte, esto es la consecuencia de la contratación de personal no capacitado para técnicos, administrativos y directivos. Muchas de estas contrataciones se han dado más por amiguismo, compadrazgos o por ideología que por sus capacidades, aptitudes, conocimiento y entrenamiento.

Siendo maquiavélicos, la actual ineficiencia burocrática del CONACYT se pudiera ver como una estrategia “pasiva” para reprimir o castigar a los investigadores -o a las líneas de investigación- que no estén alineadas con el discurso o pensamiento oficialista.

Otro problema actual, es que existen grandes presiones gubernamentales para que los investigadores generemos únicamente proyectos aplicados que “resuelva de manera inmediata los grandes problemas nacionales” que solo a la 4T le interesan. A esto hay que sumarle el hecho de que existen presiones -restrictivas- que buscan impedir la realización de la investigación básica libre de cualquier ideología política. Recordemos que sin investigación básica no puede existir investigación aplicada.

Hoy podemos hablar de que no existe libertad para la investigación en México, pero ¿Por qué digo esto?, porque nos están bloqueando por todas partes. Entendamos que hay menos becas para los alumnos de posgrado y para las pocas que hay existe una gran lentitud administrativa. El financiamiento se ha caído, y el poco que se ejerce es opaco, se hace por lo obscurito y por debajo de la mesa. Nos han ido recortado paulatinamente el acceso a revistas científicas, lo cual genera una barrera para el acceso a información actual y a la cooperación científica. Finalmente, y de manera discriminatoria, se ha retirado el estímulo económico a los investigadores de universidades privadas quienes a partir de ahora serán investigadores de segunda clase para el gobierno mexicano.

Es claro que desde el 2019 se ha iniciado una lenta, pero continua persecución ideológica en contra de la ciencia, de la educación y, sobre todo en contra del pensamiento crítico. Pero todo momento de adversidad nos puede generar nuevas oportunidades, y en este caso esta nueva oportunidad se da con la unión e interlocución transversal como los pares que somos entre cientos investigadores de diferentes disciplinas, áreas e instituciones.

Sin libertad y con acoso los investigadores no podemos ser pares. La falta de liberta y la presencia del acoso nos esta llevando a la polarización ideológica sin pensamiento crítico. Por lo tanto, sin libertad y con acoso no pude haber ciencia.

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El arqueólogo de los músicos potosinos y sus obras | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

El maestro Carlos Undiano Errejón es un magnifico pianista que iniciara sus estudios a finales de los setenta en San Luis Potosí con los maestros Consuelo Sandoval y Nicolás Díaz y posteriormente en la ciudad de México, para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música donde realiza la carrera de concertista de piano, así como los correspondientes cursos de perfeccionamiento pianístico con maestros de reconocida calidad internacional.

Una característica de suma importancia del maestro Undiano ha sido su interés por revivir la música de compositores potosinos que prácticamente se encuentra en el olvido, haciéndola escuchar nuevamente y en algunos casos por primera vez, dándole vida artística a este talento musical del estado potosino que ha caído en el olvido.

Gracias al maestro Undiano que viene investigando y recolectando partituras de estos músicos, desde fines de la década de los ochenta, podemos disfrutar y conocer a estos personajes y la música de su inspiración. Esta actividad es invaluable y enriquece la cultura local. Por fortuna ha editado tres discos donde recoge parte de esta música olvidada, que ha clasificado de acuerdo con su producción discográfica como composiciones de salón, y música de concierto. Por su formación las obras que rescata son obras de piano, y su trabajo permite que puedan ser escuchadas y de esta forma dar vida a estos magníficos compositores potosinos del siglo XIX y XX.

No solo ello, el rescate permite contar con las partituras que ha trabajado que permite a su vez, que otros pianistas puedan interpretar estas valiosas e históricas obras. Podemos esperar que en un futuro pueda editar estas partituras.

El trabajo de rescate del maestro Undiano, además de su trabajo artístico, valga la analogía, es todo un trabajo de arqueología, que debe de reconocérsele como una de sus aportaciones a la cultura de San Luis Potosí.

Gracias a sus grabaciones podemos escuchar música de compositores potosinos, muchos de ellos desconocidos, como Luciano Espinosa, Rafael Ambriz, Luis Martínez, Gabriel Arriaga, Manuel Hernández Nava, José Sabre Montiel, Aniceto Ortega, Julián Carrillo, Flavio F. Carlos, Clemente Aguirre, Genaro A. Moreno, Leandro Sánchez, Francisco de P. Huerta, Fausto Gaitán, Luis Martínez Colunga, Jorge Romero Malpica, Antonio Guerrero, Santiago Uresti, Santos Beltrán, León Zavala, Florencia García de Verástegui, Miguel C. Meza, Agustín Baranda y José Sabre Marroquín.

Entre los músicos que ha investigado se encuentra el célebre Julián Carrillo, las obras que muestra en sus discos, pertenece a obras clásicas en el sistema tradicional de doce sonidos; aunque en su investigación sobre este autor ha interpretado obras en el sistema de Sonido 13 desarrollado por Carrillo y desempolvado obras de la época de juventud de Carrillo, que pueden considerarse obras de salón.

Los discos en que recoge estas obras pianísticas son: San Luis Potosí …su música para piano, entre valses y lanceros y obras para piano de compositores potosinos que presentara hace un año.

Carlos Undiano Errejón, es pianista de la Camerata de San Luis, es maestro en la Escuela Estatal de Música y en el Centro de las Artes de San Luis Potosí. Ha sido maestro en el Conservatorio e Música del Estado de México y director de la Escuela Estatal de Iniciación Musical Julián Carrillo.

Los invitamos a escuchar estas obras y disfrutar la calidad pianística del maestro Carlos Undiano a quien agradecemos su esfuerzo por sacar del olvido a estos ilustres músicos potosinos.

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