#4 Tiempos
Aires de transformación, desde el Soconusco y el Mayab al país | Columna de Jorge Ramírez Pardo
Enred@rte
Cuando José López Portillo -presidente mexicano entre 1976 y 1982- era candidato al cargo, se dieron dos hechos inesperados:
- Su hermana Margarita sufrió un atentado, y
- La mamá de ambos, requirió una cirugía del corazón para salvar la vida.
A causa de tales acontecimientos, la hermana de López Portillo y el Dr. Luis Cueto García quedaron temporalmente liados. Veamos por qué:
- López Portillo, ya presidente, premió a Cueto, quien, con claridad y visión, solicitó se le encomendara el desarrollo de un embrión de televisión educativa arrinconado en una subsecretaría de Comunicaciones, para convertirlo en un programa con sentido social, orientado a la capacitación y entretenimiento. De ahí surgieron: la vital y cuasi sexenal Televisión Rural de México (TRM), la Productora Nacional de Radio y Televisión (PRONARTE), y el fortalecimiento de Canal 13 -luego privatizado y trocado en TV Azteca por conveniencia a modo para cuidar la retirada de Carlos Salinas de Gortari-.
- López Portillo nombró a su hermana Margarita titular de la Dirección general de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC). Ella, jefa de Cueto, era una figura meramente decorativa para aquello que escapa a su competencia. Empero, activó desde el poder acciones y caprichos:
o Paseos por el mundo y adquisición de inmueble en España.
o Jodió a la cinematografía cuando inhibió su desarrollo y encarceló a dos realizadores destacados: Carlos Velo (“Torero” 1957 y “Pedro Páramo” 1967, impulsó también de cine científico) y Bosco Arochi, productor de cine documental.
o Por negligencia, durante su administración, se incendió la primer Cineteca Nacional.
o Gastó cantidades ingentes en traer a directores e histriones mundiales de la cinematografía para rodajes costosísimos mal incubados: “Campanas Rojas” 1981 de Sergéi Bondarchuk, y “Antonieta” 1982 de Carlos Saura -filmada en un 70% en la ciudad de San Luis Potosí-.
o A capricho, también dejó encaminado el rodaje de la película “Toña Machetes” 1985 del telenovelero Raúl Araiza, a partir de una novela de su autoría.
o Atinado fue, en cambio, rescatar el Claustro de Sor Juana, convertirle en centro cultural y universidad. Cargo que heredó a su sobrina Carmen Beatriz quien lo ha conducido con eficiencia y discreción.
El cochupo se estremece
La semana pasada, el presidente López Obrador anunció la conformación del Sistema Público de Radio y Televisión. Quedará a cargo de Jenaro Villamil, destacado comunicador, en el pasado reciente, procedente de la revista Proceso.
Dicho Sistema, estará sub comandado por periodistas críticos, y académicos con trayectoria. Ellos y sus encomiendas son:
• Armando Casas, ex director del Centro Universitarios de Estudios Cinematográficos, UNAM, Canal 22
• Gabriel Sosa Plata, académico y analista de medios, Radio Educación
• Sanjuana Martínez, periodista con reconocimiento internacional, Notimex
• Aleida Calleja, académica y consultora, Instituto Mexicano de la Radio
• Lidia Camacho, ex directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y el Festival Cervantino, Televisión Educativa
• Rodolfo González, comunicador de medio ambiente y derechos humanos, RTC
• José Antonio Álvarez Lima, ex gobernador de Tlaxcala y director de Radio Educación, Canal Once
• Fernando Coca, columnista e integrante de MujerEsMás, Canal 14
Al respecto, comenta el analista de La Jornada, Enrique Galván Ochoa: “Ninguno ha aparecido en alguna de las listas de chayoteros que circulan profusamente en redes sociales. Veremos si son capaces de aprovechar la apertura de Andrés Manuel para seguir ejerciendo un periodismo crítico e independiente”.
Es deseable que este conjunto poseedor de intelecto y agudeza analítica/contextualizadora, dé aire modernizador a la imagen y comunicación del ejecutivo federal, quien luce y se afianza como un gran líder, pero en vestuario corporativo anacrónico. Mensajes televisivos de innecesarios y falsos testimonios con voces en off engoladas y/o impostadas.
En Pueblo quieto/mustio
Bordeando la obscenidad provinciana por abulia de mando supremo, está en riesgo de perderse territorio protegido de la Sierra de Álvarez en favor de intereses del zar regional de la especulación territorial alevosa/impune.
Por otra parte, y en contraste con el programa nacional, en la capital potosina y sus irradiaciones, no hay avance en medios comunicativos tradicionales. Su impacto y la credibilidad, decrecen con apuestas al pri-analismo y aún comprometidos con boletines estatales de prensa, ahora encomendados a comunicadores tamaulipecos, por hechos consabidos, tipificados como delincuentes.
En cambio, hay fortaleza en nuevas propuestas juveniles e innovadoras, remarcada en el ejercicio por internet con portales variopintos en calidades formales y contenidos.
Blanquitos en el frijol criollo
Con la novedad de actividades extramuros, el Colegio de San Luis celebró 22 años de actividad. De especial relevancia fue la interacción de su presidente David Vázquez Salguero, durante una actividad conjunta con la Casa de la Cultura (en la guía oficial denominada museo), la de Venustiano Carranza, donde se presentó un trabajo de digitalización y difusión de planos y documentos cuyo tema rector es el territorio potosino.
El trabajo realizado por la historiadora Ofelia Zacarías en ese centro cultural es de indudable tesón y calidad. Empero, la desigual competencia con la diarrea de programación cultural y ausencia de formación de públicos prometida hace más de 3 años por el titular de la Secretaría de Cultura funden/confunden esos méritos y otras excepciones del conjunto, con el paisaje anodino/amorfo.
También en lo oscurito
Al inicio de año destituyeron a la responsable académica del Centro de las Artes. Por lo visto, ahí el eje rector es devastar.
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El Cronopio
Elke Köppen y la sociología visual | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
El estudio de las imágenes como medio de comunicación, aprendizaje y generación de nuevo conocimiento, es una de las áreas que están desarrollándose. Pocos estudios en comparación con otros temas, son los que se han realizado en este tema. Nuestro mundo, un mundo de imágenes, que ahora con el advenimiento de las redes sociales, se despliegan, en parte, como transformadoras de la realidad, producen además un detrimento en la capacidad lectora de los jóvenes.
Las imágenes en sí, también requieren de decodificar su significado y reconstruir la narrativa que encierran en su construcción, sea producida por una fotografía y elaborada por otros métodos, incluyendo la iconografía. De esta manera, requiere una alfabetización para su apreciación y su interpretación, lo que la convierte en un recurso pedagógico que es poco aprovechado.
La construcción de nuevo conocimiento en nuestra era nanotecnológica, y astronómica, requiere del manejo de imágenes que adquieren sentido para los especialistas, como medio de extensión de nuestros sentidos para el entendimiento de nuestro mundo. Una imagen dice más que mil palabras, dicen por ahí, pero no siempre estas palabras están al alcance del observador.
Una de las investigadoras que ha incursionado en este tema, y en el uso de las imágenes en el área de biblioteconomía, es la Dra. Elke Köppen que desarrolla lo que llama, sociología visual, que tiene como objetivo alentar el uso de material visual en la investigación social y, en otras áreas del conocimiento.
La Dra. Elke Köppen es investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde participa activamente en el Programa de Investigación Estudios Visuales, enfocándose primordialmente en la fotografía. Su línea de investigación es sobre recursos y sistemas de información en bibliotecas, archivos y repositorios. Ha fincado una destacada carrera académica de más de treinta y nueve años en la UNAM, iniciando en el Instituto de Investigaciones Sociales de dicha institución, generando una buena cantidad de estudios que han sido publicados en revistas y diversas publicaciones internacionales, entre artículos, capítulos de libro y libros coordinados sobre información visual, archivos fotográficos, imágenes científicas graffiti y fotografía.
Su formación inicial es en sociología, de la que obtuvo la licenciatura en la Universidad de Bielefeld, Alemania. Vino a México a continuar sus estudios de posgrado y trabajar en investigación social. Realizó su maestría y posteriormente el doctorado en Bibliotecología y Estudios de la Información en la UNAM.
Elke Köppen ha colaborado como investigadora con receso sabático con la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en la Facultad de Ciencias de la Información, en información visual y tecnologías disruptivas. Ha seleccionado a San Luis Potosí como uno de sus puntos de residencia lo que enriquece el ambiente cultural y académico de la ciudad.
La visión estética de las imágenes, principalmente a través de la fotografía, enlaza las áreas de las ciencias sociales y las exactas, resaltando el tema interdisciplinario que pregona el instituto para el que labora, desde su creación, el cual recientemente ha cumplido treinta años de fundado.
Algunos de los libros que le ha publicado la UNAM, son: los trazos de la ciencia, libro que es resultado del cruce de diversas investigaciones sobre procesos históricos de producción de conocimientos científicos y tecnológicos vehiculados por el uso de imágenes. Pero se trata de imágenes elaboradas para distintos destinatarios y con múltiples propósitos: información geográfica, educación moral, pasatiempos, diagnósticos médicos. Otro de ellos es: imágenes en la ciencia, ciencia en las imágenes, libro colectivo de la que fue coordinadora.
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El Cronopio
El formador de humanistas, Villaseñor Tejeda | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Hace setenta y un años iniciaban las actividades académicas de la extinta Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) desaparecida ignominiosamente por motivos políticos en 1962. La UASLP caía en un largo periodo de oscurantismo del que costó salir, en la década de los ochenta, con el esfuerzo de la planta académica que comenzó su formación en la propia UASLP y que redondeara esa formación en universidades e instituciones de vanguardia a nivel mundial.
Sesenta años después se restablecían en la UASLP estudios humanísticos y sociales. Los primeros tiempos de aquella Facultad de Humanidades fueron brillantes y una pléyade de profesores figuraron en el claustro académico de la UASLP, muchos de los cuales han caído en el olvido y que hemos estado recordando en esta columna, tanto a profesores como profesoras que aparecen en el libro Damas de Potosí, perfiles publicados en La Orquesta.
En cuanto a la licenciatura de filosofía, activa en la actualidad en la UASLP, que cumple once años de ser reactivada, pues esta carrera era una de las carreras que existían en aquella Facultad de Humanidades, requiere conocer sus antecedentes y principalmente los profesores que le dieron vida en la década de los cincuenta y principios de los sesenta.
Uno de esos profesores fue José Villaseñor Tejeda, que impartió cátedra en la Facultad de Humanidades potosina de enero de 1958 a agosto de 1962, año y mes en que fue cerrada. A decir de Josefina de Ávila Cervantes, estudiante y profesora de la mencionada Facultad y de quien hemos tratado en esta columna, “el profesor Villaseñor fue el eje silencioso del cual partían y al cual volvían maestros y alumnos”.
En ese lustro de trabajo en la UASLP por formar maestros en filosofía y en letras escribiría su Introducción a la Filosofía, su estudio sobre la Crítica de la Razón Pura y sus ensayos sobre Sócrates, Freud, Proust, Dostoievski, el humanismo y otros temas que fueron publicados en la Revista de la Facultad de Hum anidades, en Letras Potosinas y en Vitral, revista del Instituto de Cultura Superior, así como escritos inéditos consistentes en investigaciones filosóficas, ensayos sobre arte: pintura, cine, literatura.
José Villaseñor Tejeda murió joven, a los cuarenta años, el 23 de diciembre de 1968 en la Ciudad de México a donde fue a laborar al Instituto de Cultura Superior después del cierre de la Facultad de Humanidades. En ese Instituto reestructuró el curso filosofía de la religión que había iniciado en la UASLP.
Villaseñor comenzó sus estudios de filosofía en el Seminario Conciliar de México y para 1947 pasó a la Universidad Nacional Autónoma de México donde terminó sus estudios de maestría en filosofía. Al terminar, ingresó como profesor a la Universidad de Guanajuato donde laboró por un poco tiempo al renunciar en protesta por el despido de un grupo de compañeros de trabajo tratados injustamente por las autoridades escolares.
Su compañera de aventura académica en la UASLP, la mencionada Josefina de Ávila lo retrata en un comentario de recuerdo: “La contrapartida de su historia -la que ofrece tan poco a aquellos que esperan todo de los hechos-, fue (usando términos suyos), su intrahistoria. Para quienes no traducen su propia existencia como un activismo urgente y aceptan, por el contrario, que la aventura del espíritu no puede ser corrida con la esperanza de una respuesta concreta y tranquilizadora sino con la pura actitud contemplativa, encontrarán en su obra una invitación a detenerse ante el misterio develable que envuelve y penetra esto que llamamos el Universo”.
El recuerdo de quienes contribuyeron al desarrollo de nuestras instituciones y, participaron en la formación de la juventud potosina y profesionales que contribuyen al desarrollo social es imprescindible en una institución que se jacta de ser representativa de la educación superior en el país; pero más importante es darles vida manteniendo su obra en difusión.
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Acento Ajeno
Educar en el siglo veintiuno es un acto de fe, no solo de vocación | Columna de Haniel Valdés Velázquez
ACENTO AJENO
Por: Haniel Valdés Velázquez
¿Te has fijado que en las escuelas hay muchas maestras y maestros veinteañeros o apenas llegados a sus treintas? Hay mucha gente joven llevando en sus hombros el futuro de este país.
Muchos recién egresados de las universidades están eligiendo el magisterio como forma de vida, muchos viven hoy de formar nuevas generaciones, de enseñar lo que pocos años antes aprendieron. Y creo que no lo ven solo como un trabajo, lo ven ya, quizás inconscientemente, como su misión de vida.
Las redes sociales se han llenado de nuevos maestros que comparten sus experiencias, sus historias frente a un aula, y están construyendo una forma distinta de educar, una de cercanía, de compañerismo, de ser uno más de sus alumnos, porque sí, educan, enseñan, pero también aprenden y crecen en el proceso.
Las escuelas son hoy, más que nunca, una bonita convergencia de generaciones, maestros experimentados, con años frente al pizarrón, alumnos muy jóvenes y que apenas comienzan ese largo camino que es el crecer, y noveles maestros, más cerca en edad de sus alumnos que de sus compañeros de profesión, que inician su vida laboral en la más noble de las tareas, educar.
A veces sin apoyo institucional, con un Mario Delgado como secretario de Educación Pública al que le falta la educación y el sentido común, con directivos a distintos niveles, que se preocupan más por las ganancias o los días libres que por el objetivo principal de los centros educativos, los maestros siguen firmes en su convicción de que sin su trabajo no existirían los demás, no habría mañana.
Educar, en pleno siglo veintiuno, en este mundo en el que vivimos, no solo es un acto de valentía, es un acto de fe, de esperanza, de profundo amor. ¿Cómo no creer en ustedes, que hoy entregan tanto?
No felicito a los maestros hoy, eso ya lo han hecho todos, mejor les pido disculpas, por las veces que fui del grupito de atrás que había que separar, por las tareas sin hacer, hasta por los padres incomprensivos que no supieron ver que su hijos no eran los angelitos que ellos pensaban.
Mejor les agradezco, sé que su labor no la hacen esperando la felicitación del único día del año que parece nos acordáramos de ustedes, les agradezco por seguir, por levantarse en las mañanas y salir dispuestos a cambiar vidas, a formar personas de bien, por no pensar en las carencias y solo ver oportunidades de crecimiento en cada alma que llega a sus clases.
A ustedes maestros, gracias, que no se les acaben nunca la experiencia, la creatividad, el amor y sobre todo, que no se les acabe nunca las ganas de construir futuro.
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