febrero 8, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Desde el tintero de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

DESDE EL TINTERO

 

Caso Morales ¿Quién miente?

Señores gobernador y alcalde de la capital: Habiendo tantos temas buenos para pelearse como la seguridad, el agua, Pozos, o hasta la grilla electoral venidera, ¿De verdad van a pelear por el tema de Morales? Chale, no sean así…

Simplemente hay que ver que alguien está mintiendo a uno de ustedes, o a los dos.

La obra de rehabilitación anunciada desde mayo primero paró por el amparo de una asociación civil, pero salvado el asunto de permisos y proyectos y de acuerdo a lo que relata el primer mandatario, ya debió estar terminada, sin embargo -aquí la queja- Gallardo denunció que ha sido el Ayuntamiento el que no deja entrar las maquinas y hasta deslizó un “ojalá que no sea por instrucciones del alcalde” y hasta puntualizó que aunque dan todos los permisos y autorizaciones “por abajo nos chingan”.

Por su parte, el Ayuntamiento aseguró, a través de Christian Azuara, que la instrucción del alcalde es totalmente opuesta, que se han dado ordenes de dar todas las facilidades y apoyo para que se lleve a cabo la rehabilitación.

¿Quién miente pues? ¿Quién está “chingando por abajo”? Y más importante, ¿a quién beneficia que el tema de una obra menor (en proporción a otros proyectos) enfrente a ambos mandatarios?

No se vale que, para justificar un atraso (por vaya usted a saber qué motivos) la secretaría o constructora encargada del proyecto, ponga en posición de enfrentamiento a Gallardo y a Galindo.

Lo que es de interés de toda la población es que la rehabilitación se realice, y si ustedes dos están en esa misma sintonía ¿Por qué dejar que sus empleados enreden las cosas al grado de detenerlas? Orden, señores.

La elección panista

Decir los “Azuara” resulta injusto porque seguro hay muchas personas con ese apellido que no se dedican a negociar pérdidas partidistas, ni a invertir en hoteles boutique en Real de Catorce, ni a la especulación política para empoderarse a través de un personaje que se hizo millonario gracias a sus relaciones con los hijos del expresidente.

Mejor digamos, Xavier y David Azuara Zúñiga.

Este par de personajes están metidos en una nopalera (eso del berenjenal es un lugar común) y para donde se muevan se van a espinar.

La elección de la nueva dirigencia panista está a la vuelta de la esquina y, como ya se sabe, tendrá que ser para un perfil femenino.

Los hermanos Azuara Zúñiga, uno diputado federal y el otro nada, han prometido a personajes como el Batman de Tanquián (otros le llaman el nuevo Tekmoloco) obtener la dirigencia estatal panista para así asegurar candidaturas en el 2027. Quieren la capital (siempre la han querido) y quieren tener el membrete para la candidatura al gobierno del estado.

Sin embargo, no tienen nada que ofrecer y se les va a caer el teatro con el que mantienen el interés de su patrocinador, es decir, perdiendo el partido ¿qué mas pueden ofrecerle a su Batman? Se les va a acabar el patrocinio.

En su desesperación lanzarán a la regidora Maru Castro, que ya la pusieron a buscar a los consejeros estatales del interior para lograr votos, escenario que se ve muy complejo por más dinero que le inviertan.

Xavier y David, socios y compadres de Sánchez Zumaya tendrán que ser creativos y ofrecer alguna otra cosa para seguir gastando la fortuna de su mecenas.

De ahí la importancia de la solicitud de licencia al senado que hiciera Verónica Rodriguez para buscar refrendar su puesto como líder del b lanco y azul en San Luis porque al lograrlo, prácticamente eliminaría del escenario a los ambiciosos hermanos.

En una lectura rápida ni siquiera tiene por qué negociar con ellos, Verónica, arropada por el panismo activo (muy disminuido por cierto), puede sacar la elección sin mayor problema, sobre todo si enfrente le ponen a una rival como Maru Castro, que tiene grandes virtudes, no obstante todavía no tiene las credenciales para dirigir al panismo, y no se merece hacerlo por encargo de terceros.

Hay que decir además que la reelección de Vero, como se anticipa, subraya en la lista a la gubernatura a Enrique Galindo

cuando si éste se decide a cambiar de camiseta, asunto que también se anticipa.

Oigan… ¿Y la deuda de Aguas del Poniente?

En teoría, y solo en teoría, desde hace 8 meses cuando se firmó el Acuerdo del Agua entre la empresa Aguas del Poniente y el Ayuntamiento, la recaudación de estos 4 bimestres tendría que estar depositándose en cuentas del municipio y por lo tanto se puede saber cuánto cobraba la empresa concesionaria por dotar de agua al mega polígono del poniente de la capital que no solo abarca al club de golf, sino a toda la plaza comercial, todo Lomas del Tecnológico, Rinconada de los andes, todos los negocios alrededor de la glorieta, hoteles y un etcétera grandote.

Si el Ayuntamiento en estos 8 meses de gracia o “transición” que dio a la empresa sabe cuánto se recaudaba por bimestre, sería muy fácil calcular (restando el valor del dinero, inflación y otros factores) lo que la empresa cobró durante 15 años sin pagar un peso al municipio.

Que no vayan a salir ahora que con la infraestructura que deja el concesionario (léase el buen Chato López) se va a descontar de la deuda. Sería como haber rentado un departamento, no recibir renta por 15 años, darle 8 meses de gracia y luego tomar a cuenta de la renta los focos que puso el inquilino.

Si ya se reconoció el adeudo y se puede calcular el monto, solo se puede hacer una sola cosa que es cobrar.

Además sería un gran gesto de transparencia para todas las partes el saber y reconocer cuánto dejó de pagar la empresa durante todo el tiempo en que las pasadas administraciones no movieron un solo dedo para poder cobrar los derechos de esa concesión.

¿Y Minera México?

Hablando de deudas, estamos muy apurados por la de Aguas del Poniente mientras que el Grupo México o la minera como la conocemos, debe más de 200 millones de pesos de predial y otros derechos. ¿Por qué tantas consideraciones? El grupo México poco o nada aporta a la ciudad y se ha negado en diferentes momentos tanto a usar sus vías como a donar o vender parte de sus terrenos para conectar a la Avenida Hernán Cortés con el periférico y aún así todavía hay que esperar a que paguen como si les hiciera falta recurso a los pobrecitos. Que paguen, no se hagan.

Última pregunta

¿Por qué será que les angustia tanto a la clase política lo que ocurra al interior de Morena con el nombramiento del nuevo secretario Pepe Grimaldo?

Finalmente ni Rita ni Pepe van a tomar decisiones cuando se tenga que tomarlas, los acuerdos políticos y alianzas rumbo al 2027 se tomarán en la federación. Parece un escandalito muy barato y poco fundamentado que a nadie quita el sueño.

Nota final:
Me refiero como “Batman de Tanquián” al personaje de Gerardo Sánchez Zumaya por si alguien tenía la duda. Los comparo porque así como el murciélago, el único super poder del de Tanquián es tener dinero. La diferencia es que el señor Wayne hizo su fortuna honradamente.

Hasta la Próxima

También lee: La promesa de Claudia de la que depende Ruth | Apuntes de Jorge Saldaña

#4 Tiempos

Pensamientos en la Catedral | Columna de Juan Jesús Priego

Publicado hace

el

LETRAS minúsculas

 

Los dos jóvenes se toman de la mano por unos instantes y él le dice a ella: «Yo, Juan, te acepto a ti, Lucía, como mi esposa, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y amarte y respetarte todos los días de mi vida».

De reojo observo a la mamá de la novia: está llorando, y con discreción se pasa un pañuelito blanco por el área de los ojos. El padre del novio, en cambio, se muestra pensativo y perplejo. Quizá se pregunte: «¿A qué hora creció este niño? ¡Apenas ayer se me sentaba en las piernas, y mírenlo ahora! ¿Tan rápido se va entonces la vida? ¿Tan rápido nos hacemos viejos? Dentro de un año, tal vez, ya seré abuelo». Todas estas preguntas y exclamaciones, y aún otras más de la misma índole, puedo leer en su rostro, en su cabeza que se mueve a intervalos rítmicos y en sus pies que casi tiemblan. Sí, ¿en qué momento se hicieron grandes estos niños que hoy, dejándolo todo, se van de casa, a qué hora crecieron y se enamoraron?

La ceremonia continúa. Ahora ya no miro a los papás, sino a los novios, que se entregan el uno al otro un anillo dorado. Y yo pienso en la grandeza de este sacramento. Porque esto es lo que es: un sacramento, es decir, un rito sagrado que no sólo simboliza, sino que también realiza y aun trasciende, la materialidad de los signos. «Este es un gran misterio –decía San Pablo hablando del matrimonio-, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia» (Efesios 5,32). De pronto empecé a pensar cosas en las que nunca antes había pensado.

Esto que los dos jóvenes están haciendo hoy en la Catedral –me decía a mí mismo- es una imagen terrena de lo que sucede místicamente en el alma de los hombres. ¡Dios se ha desposado con cada una de sus criaturas! ¿Es esto posible? Dios se desposa con ellos, y lo que este muchacho acaba de decir a su amada lo dice Dios también a cada uno y de manera individual: «Prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad…, todos los días de mi vida». ¿Pero Dios puede decir: todos los días de mi vida? Sí, sólo que, para Él, ese todos los días se designa con una sola palabra: eternidad. Por la eternidad estaré contigo. No te abandonaré ni siquiera por un momento, ni siquiera en la muerte. Porque es fuerte el amor como la muerte, dice la lectura que hace un momento acabamos de escuchar (Cantar de los cantares 8,6).

Mientras pienso en estas cosas que me llenan de emoción, los padrinos de arras me llaman al orden pidiéndome que las bendiga. Hay que bendecirlas, claro. Y lo hago. Derramo sobre las monedas unas gotas de agua bendita y se las entrego al esposo para qué él, a su vez, las haga llegar a su mujer como un río que fluye, sin quedarse con ninguna, y yo sigo diciendo para mis adentros: «¡Por toda la eternidad! Porque nos hiciste, Señor, para ti, nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti. ¡Hermosas palabras éstas de San Agustín! ¿Nos hiciste, entonces, para ti? Sí, sólo para ti. Tú eres el esposo verdadero de nuestras almas y a los demás sólo nos los prestas por un tiempo, para el tiempo. ¡La eternidad te la reservas Tú, pues eres el Señor de ella!».

Estoy distraído o, mejor aún, embebido. Los padrinos de lazo me hacen señas desde la distancia y me preguntan como jugando a caras y gestos si ya es tiempo de ponérselo a los nuevos esposos. Yo les hago un gesto afirmativo con la cabeza. ¡Claro, el lazo! Sí, ya es tiempo de ponérselo. Y mientras los padrinos ejecutan esta sencilla maniobra, yo sigo pensando: «Haber nacido es haber sido elegido. Estamos aquí, Señor, porque nos quisiste, porque nos amaste. ¡Nos elegiste para la vida, es decir, para ser tuyos! Nadie está en este mundo por causalidad, o por azar. ¡Tú elegiste a los que viven para desposarte con ellos en el amor y la fidelidad! Así pues, nunca los dejas solos, ni los has dejado, ni los dejarás jamás. Esto es lo que dices a cada hombre que nace, y aún antes de que nazca, desde que está en el seno de su madre: «Prometo serte fiel».

Creo estar más emocionado que los mismos novios. Pero sus padres –los cuatro- me miran con extrañeza y casi diría que hasta con rencor. Seguramente piensan que he estado muy distraído durante la ceremonia. Ha sido mi actitud exterior la que quizá les haya hecho pensar que no he estado realmente con ellos, sino en otra parte: en la luna, por decir un lugar. Y, sin embargo, nunca había estado más cerca de alguien que con estos jóvenes que ahora se tal vez se preguntaban por qué me habían elegido a mí, precisamente a mí, para…

¿Cómo no había pensado con más detenimiento en este misterio? Jesús elevó a rango de sacramento la unión definitiva entre el hombre y la mujer para que éstos, celebrándolo, vayan todavía más allá y piensen en Dios, que nos ama así: con un amor que ni se arrepiente ni vacila. Todo lo podemos temer, menos que Dios deje de querernos. «Podrán desaparecer las colinas y los montes, pero mi amor por ti no desaparecerá». ¿Y no es esto justamente lo que hemos recordado, lo que hemos celebrado hoy? ¡No se enojen, amigos! Enseguida estoy con ustedes.

Mientras coloco los dones sobre el altar, sigo pensando: «No hay historia de amor más bella que la del alma con su Dios. ¿Acaso el verdadero matrimonio sea sólo éste? Sí, quizá sea así, de manera que el matrimonio que acabamos de celebrar no sea, en el fondo, más que una imagen pálida –aunque visible y real- de aquél.

Y cuando termino la Misa y los padres de la novia se me acercan para darme las gracias por haber venido de lejos únicamente para celebrarla, me dicen sonrientes:

-Estuvo muy bonita la ceremonia, ¿verdad? ¡No lo niegue! Se le veía a usted emocionado.

Emocionado, sí, esa es la palabra: pero no era por las flores que ellos mismos habían mandado colocar a todo largo y ancho de la iglesia, sino únicamente por esos pensamientos míos que ya conoce el lector.

También lee: ¡No tocar! | Columna de Juan Jesús Priego

Continuar leyendo

#4 Tiempos

La escritora mexicana que acarició el Nobel de Literatura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Cristina Rivera Garza, escritora mexicana nacida en Matamoros, Tamaulipas, estuvo considerada como la favorita para obtener el Premio Nobel de Literatura 2025 con su libro ‘El invencible verano de Liliana’, texto que narra el feminicidio de su hermana en los años noventa y obra con la que ganó el Premio Pulitzer de 2024. Si bien el Premio Nobel finalmente fue otorgado al autor húngaro László Krasznahorkai, la mención de Cristina Rivera que fue considerada como la escritora a vencer, da brillo a las letras mexicanas.

Radicada en Estados Unidos desde 1989, la escritora y ensayista trabaja actualmente como profesora en la Universidad de Houston, institución donde obtuvo su doctorado en Historia Latinoamericana; estudió sociología en la UNAM y es directora del programa de posgrado en escritura creativa en español en la Universidad de Houston.

Una de sus novelas por la que es reconocida fue editada en 1999, nadie me verá llorar, una novela que el escritor mexicano Carlos Fuentes describió como “una de las obras de ficción más notables de la literatura no sólo mexicana, sino en castellano, de la vuelta de siglo“.

En esa novela histórica resalta el papel de la mujer que es sojuzgada a fin de maniatar su furia crítica. Novela histórica que se asoma a la vida de una interna contra su voluntad en el manicomio de La Castañeda que responde al nombre de Modesta Burgos quien estuvo internada por al menos treinta y cinco años desde la década de los veinte.

Modesta Burgos originaria de Papantla Veracruz, llegaría a la Ciudad de México a casa de su tío y deambularía por la ciudad entre fábricas y burdeles. Indagando en archivos de salud, Cristina Rivera reconstruye su vida y su peregrinar en la sociedad mexicana de principios del siglo XX. 

Si bien, el libro en mención es una edición reciente, de octubre de 2024 de Random House, la novela fue publicada en 1999; la novedad de esta edición es que ahora se usa el nombre real del personaje en cuestión ya que en la anterior edición se utilizó el nombre de Matilda Burgos, por cuestión de protección de identidad de los internos del Manicomio General, hoy con la Ley de Transparencia de y Acceso a la Información y Protección de Datos personales del 2012, así como la nueva Ley General de Archivos del 2016, permiten poder revelar su nombre.

Nadie me vera llorar nos relata la experiencia de Modesta Burgos, una mujer que, a pesar de haber sido internada a la fuerza en el manicomio La Castañeda a inicios del siglo XX, en la Ciudad de México, siempre conservó su furia crítica

, una inconfundible voz propia y su libertad. Modesta parece tener dificultad para fijar su atención en los objetos del mundo, pero por donde quiera que camina lleva toda la luz del manicomio sobre la cabeza.

Entre los archivos y obras consultadas por Cristina Rivera para recrear la historia de Modesta Burgos, se encuentra la obra del padre Rafael Montejano sobre Real de Catorce, que ahora ha sido reeditada por la UASLP dentro de su magro trabajo editorial. La consulta responde a la construcción de parte de la historia de Modesta Burgos por su paso por diez años en Real de Catorce en compañía de Paul Kamáck, historia que se sitúa a principios del siglo XX cuando la bonanza de Catorce comenzaba a decrecer y como consecuencia se suicidaría Paul y Modesta quemaría su casa, despertando en un hospital de San Luis Potosí, antes de ingresar a La Castañeda.

En la novela podemos leer: “En el vagón del tren, Pablo habla del Valle de Matehuala como si le perteneciera. Su querencia. A través de la ventanilla le señala la fila zigzagueante de la gobernadora, las flores de las biznagas, amarillas, rojas; las espinas del garambullo. Hay cactos largos como sacerdotes y árboles de nopal justo como los que pintó José María Velazco, Pitayas y Guayule.

…. Su nombre le produce la primera ternura real de su vida. Lo único que él le pide justo antes de entrar a las callecitas entrecortadas de Real es que nunca le de un hijo. Modesta acepta.

El amor es una tonadilla, apenas una canción.

El mineral de Catorce

es digno de compasión

pues que ahora se encuentra

en tan fatal situación.

Al pasar por Potrero

me preguntan dónde vas,

me voy a buscar trabajo

al mineral de la Paz.

Cristina Rivera Garza inició su serie de premios en San Luis Potosí al ganar con su libro de cuentos La guerra no importa el Premio Bellas Artes de Cuento Amparo Dávila en 1987.

También lee: El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Los “Chones-Pachones” de la UASLP | Apuntes de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

APUNTES

 

Culto Público, hijos de mis impulsos contenidos:

Los dedos me queman y mi sistema límbico pre frontal (causante de lo que llamamos risa) está que me brota como cascada, sin embargo, me gobernaré una vez más.

No haré mofa del asunto de los 2.4 millones de pesos de ropa interior comprados por la “UniTienda” de la UASLP.

Evitaré juegos de palabras como “espero que sean transparentes… (las autoridades, no las prendas)”.

Me abstendré de llamar el asunto “los chones pachones”.

No usaré frases como “enseñaron los chones”, ni mucho menos diré que esa “mancha” en la ropa interior, pues no es cualquier cosa.

El asunto está muy lejos de ser un misterio del estilo Ágatha Christie respecto por qué el señor Pachón compró (y a quién) semejante cantidad de prendas… eso es un misterio resuelto.

Lo del “caso cerrado” al respecto del rector Zermeño, fue la peor salida que encontraron, pero lo entiendo.

El rector, todos sabemos, es un hombre íntegro, pulcro, elegante… el andar hablando de calzones atenta contra el pudor propio.

Lamentablemente ya con “los chones enseñados” (otra frase que evitaré) pues lo mínimo era “vamos a investigar” -que en parte lo hizo- diciendo que ahora las prendas y el asunto está en la Contraloría de la Uni. (Podemos ahora decir, sin temor a equivocarnos, que la contralora universitaria pues está muy “calzonuda”)

El IFSE no desaprovechó la oportunidad y en pocas palabras dijo, otra vez: déjate auditar (que se podría decir coloquialmente: bájate los chones).

Todo eso y más diría solo para divertirme, pero como lo dije en un principio, mejor me autogobierno (que es mi especialidad) y no sigo por ese camino que tantas cosquillas da en los dedos de quien esto escribe.

Hablemos de lo serio del tema: comprar millones de pesos por un producto que no se vende no está de risa cuando esta rectoría ha sido marcada por su pensamiento de pobreza y penurias financieras permanentes.

Estoy seguro que el doctor Zermeño preferiría (por su pudor, que se respeta, y admira así como su forma de conducirse) hablar del encuentro incómodo que tuvo el sábado 17 de enero en La Parroquia con Fabián Espinosa Díaz de León, su ex arrendatario, el representante de VEM con quien la institución sostiene una demanda que, de acuerdo a los que saben, es muy probable que pierda la Universidad.

Palabras más, o palabras menos (en La Parroquia no graban los audios de sus clientes, bendito sea Dios) primero se saludaron así como con la cabeza, pero luego un tercero saludó a la señora esposa del rector y al galeno. Fabián Espinosa se acercó y el diálogo fue -según testigos que nunca faltan- entre un “mira él es responsable si me pasa algo físicamente o a mi salud-

Fabián Espinosa, dicen, respondió igual: “señora mire que mi esposa dice lo mismo de su marido”.

Qué incomodidad.

El rector dio guillotina a la charla con un “las cosas de la oficina las trato en la oficina”

¿Chisme de restaurante? Sí. Pero fondo también hay (en la tienda de la Uni, de los que no se han vendido).

En fin que preferiría el doctor Zermeño hablar de cualquier cosa menos de los “chones pachones” de eso si estoy seguro.

El asunto ya pasó y “ya lo pasado pasado” pero si nos interesa:

  1. ¿Qué medidas se toman para que una compra tan grande y absurda no se vuelva a repetir en la UniTienda?
  2. ¿Qué estudios de mercado se hacen a partir de que alguien más la administra?
  3. ¿Quién administra la UniTienda?

Con el convenio Federación-Estado para 2026 hasta este domingo detenido en firmas (y redacción según dicen) ¿hasta cuándo aguantará el préstamo que les hizo favor gobierno de pedir para la Uni?

En fin, ya me extendí. Yo quiero escribir de la tensión cubana, Ucrania, Venezuela, y Groenlandia (son piezas moviéndose para un “jaque mate” global)

También quería escribir sobre la valiente posición de la nueva titular de la Facultad de Derecho ante las “sugerencias” rectoriles, de la construcción de narrativas de Morena, de la renuncia de Adán Augusto, y la hamaca del Verde nacional, pero pues será para la próxima (si es que no escribo otro cuento, que ya le voy agarrando gusto).

Los abrazo y saludo a todos y todas.

Jorge Saldaña.

También lee: “Ya cállate, tenías razón” | Apuntes de Jorge Saldaña

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Miguel de Cervantes Saavedra 140
Col. Polanco CP 78220
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados