mayo 14, 2026

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#4 Tiempos

Los diputados al VI y VII local | Columna de Jorge Saldaña

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TERCERA LLAMADA.

 

Culto Público, seré breve porque tuve tiempo, a diferencia de los candidatos a los que ya se les agotó ese preciado activo:

Me voy a referir en esta entrega a dos candidatos a diputados locales, al postulado por Morena al VII distrito, Óscar Valle Portilla, y al abanderado por la Coalición Sí por San Luis al VI distrito local, Ricardo Villareal Loo.

Óscar Valle:

1) Jamás se ha preparado para ser funcionario público, mucho menos para ser representante popular y por lo tanto no tiene una sola experiencia en su trayectoria profesional en el ámbito legislativo. Formó su familia y su currículum en la Ciudad de México y en Puebla siendo primero bróker financiero, asesor de inversiones, su vida hasta hace tres años fue la del apasionante mundo del juego de los capitales y el dinero. Compra barato y vende caro, la acumulación, la ganancia y la generación de capital son su Padre, Hijo y Espíritu Santo. Nadie dice que eso sea malo ni negativo, caray que bueno porque además fue exitoso y generó fortuna, alimentó a su familia y un estilo de vida.

2) Su retorno a San Luis, tras un breve paso por tierras poblanas, en las que defendió a multimillonarios capitalistas defraudados por algún vivales relacionado a banco Interacciones (en el que además abandonó el caso) responde al ruego perfumado de invitación que le hizo su amigo y socio Xavier Nava Palacios, cuando veía hundirse el barco de su campaña en 2018. Valle decidió regresar con la condición de mantener su calidad de vida (léase puesto asegurado y mejor remunerado). Allá en Puebla, por cierto, hizo buenas relaciones con empresas dedicadas a los proyectos de iluminación rentables, representantes o intermediarios involucrados con una de las productoras de energía más importantes de Francia (pura casualidad si fue el principal promotor e intermediario con TrafficLight empresa “ganadora” de la licitación del proyecto de 400 millones de pesos por 50 mil luminarias que a precio de mercado no cuestan ni la mitad).

3) Por construcción humana, y me refiero a educación, círculos sociales, relaciones familiares, convicciones e historia personal, Óscar Valle se puede definir como un hombre de derecha, capitalista, marista, privilegiado, siempre de alta esfera, beneficiado del apellido y los rendimientos del mismo que jamás dudó en usar. Vamos que, de haber nacido en Estados Unidos, Óscar Valle sería un ejemplar republicano y seguramente un ferviente admirador de Donald Trump. Entre sus libros favoritos, casi por lo seguro, tiene alguno de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, o ¿Quién se robó mi queso? de Spencer Jhonson, y su biblia de cabecera me imagino puede ser “Padre Rico, Padre Pobre” o alguna novedad sobre cómo “triunfar en la vida” de Arturo Elías Ayub (que conste que nada tengo en contra de los textos y mucho menos de los autores, los pongo como ejemplos para dibujar al personaje en cuestión).

4) ¿Qué hace pues un perfil como el de Valle Portilla buscando el voto por el Movimiento de la Regeneración Nacional? Ese Partido de la llamada Cuarta Transformación en México, que entre sus principios se compromete a cuidar de los menos privilegiados, con el más alto sentido social encaminado a la recomposición estructural del sistema político y económico del país, el partido que es enemigo de los privilegios y fomentador de los derechos universales, ¿qué hace ese partido que es la antítesis de la acumulación desmedida de recursos en las manos de unos cuantos abanderando a un hombre como Óscar Valle?

5) A Óscar le interesan las relaciones del más alto nivel, la vida holgada, vivir en el Campestre, comer bien y beber mucho mejor en los mejores restaurantes, es aficionado al campismo y, comprobado, se encuentra invirtiendo 50 millones de pesos en la construcción de un Hotel-Camping para niños con padres de alta capacidad adquisitiva en la Sierra de Álvarez ¿Qué sabe el candidato de Morena de no tener agua en su casa si su fraccionamiento riega diariamente hectáreas de jardines con abundancia de H20 y en los baños de su residencia cuenta con sistema hidroneumático?

6) ¿Qué sabe Don Oscar de inseguridad si antes de vivir en la zona mejor ubicada de la Ciudad de México, creció viviendo en una enorme mansión de la Avenida Venustiano Carranza? ¿Cómo puede, ya no digamos representar, sino saber y sentir lo que siente un potosino de Mesa de Conejos, Tierra Blanca, Pozuelos, El Aguaje, Terrero o la Simón Díaz? ¿Podrá representarlos también a ellos? ¿Los conoce? ¿O nada más se acerca a hacer promesas, regalar estufas y persuadirlos con su gentileza efímera y estudiada que puede desde el legislativo resolver la seguridad y la falta de agua?

7) ¿No será que quiere seguir manteniendo su ritmo de vida, sus buenas relaciones y no alejarse del círculo de los negocios en el cobijo del presupuesto y vida pública? El partido, los valores y los ideales son lo de menos, mientras en su biografía no falte algo que para Valle Portilla es indispensable: recursos a manos llenas y la cercanía del lugar donde eso se consigue.

8) No tengo bola de cristal, Culto Público, pero puedo apostar doble contra sencillo que Valle Portilla ya tiene un plan “B” para cuando pierda la elección al séptimo distrito local. Saldrá de este pueblo polvoriento al que tanto desprecia, para ir a buscar un acomodo en la capital de la República o en alguna ciudad cosmopolita, desde donde administre las ganancias que le generen sus “Campamentos de Verano” para adolescentes mimados hijos de las clases altas.

9) Su campaña va en cuarto lugar en las preferencias y con razón. El VII distrito vota, como desde hace 50 años, por el PAN, no por una cara bonita que cambia de atuendo a conveniencia y que tiene por único objetivo mantener su status a cualquier costo.

10) Por lo anterior, Culto Público, si le dieran solo dos opciones a elegir y la primera fuera el señor Valle, por congruencia le sugiero escoger la segunda (sea lo que sea).

11) A casi tres años de ingresar al Ayuntamiento, el señor Valle Portilla no ha podido explicar, ni de dónde está invirtiendo cantidades millonarias en la construcción de un Hotel Campamento en la Sierra, ni ha podido explicar cómo es que le alcanza para pagar la renta de la casa que Jesús Ramírez Stabros en el exclusivo Club Campestre de Golf en más de 50 mil pesos, cuando Oscar Valle como funcionario ganaba apenas 46 mil mensuales, mismos que dejó de recibir hace más de 7 meses. ¿Será que en el Campestre fían las rentas?

12) Bonus Line: Valle Portilla la lleva de la mano con Xavier Nava, no se sueltan ni a sol ni a sombra… todavía no sé quién de los dos le quita más votos al otro.

Ricardo Villareal Loo (Candidato al VI distrito local por la coalición PRI-PAN-PRD-CP):

Diré muy poco y mucho menos de lo que sé: El diputado Villarreal quiere repetir en el cargo que le permitió darse gustos propios con dinero ajeno. Jamás regresó al distrito que se supone representa, pero que no conoce. Vive tan lejos de las colonias que recorre y ha gozado siempre de lo que los ciudadanos que pretende representar tanto carecen, que su campaña es una afrenta a la inteligencia, a la congruencia y a su propia integridad.

De Villarreal Loo, se le recuerda apenas por su paso, sin pena ni gloria, por la televisión local. No se ha distinguido por casi nada en la vida, ningún logro personal, ninguna causa desinteresada, ninguna iniciativa relevante ni mucho menos alguna historia de ayuda o interés genuino por sus semejantes.

El señor, eso sí, goza de vivir la buena vida y derrochar el dinero fácil, por ejemplo aquel millón de pesos que le fue entregado el 13 de diciembre del 2018 en casa del propio alcalde Xavier Nava por manos de Jesús Medina, atestiguada por otros asistentes, y confirmada por funcionarios municipales que estuvieron presentes.

La entrega del soborno a cambio de que votara Villarreal el aumento de la tarifa del agua que se celebraría un día después, fue festejado a lo grande en una francachela empapada de alcohol y mujeres en el privado del restaurante Casa Altero, evento que este reportero consignó puntualmente por encontrarse en el lugar y tener acceso posterior y por separado con casi todos los invitados al festín del reparto del dinero.

En aquella ocasión, el señorito Villarreal ebrio de poder y vanidad, pero también envalentonado con por lo menos medio litro de algún delicioso destilado, agredió verbal y físicamente al reportero que esto escribe y que en aquel entonces exhibió puntualmente, pero no hay rencores. Lo aquí plasmado son hechos verificables.

Nota: (Por razones técnicas, la crónica se perdió de la base de datos de La Orquesta pero se encuentra en nuestra página amiga Código San Luis en la que se puede acceder a través de éste link: https://archivo.codigosanluis.com/la-orquesta-cronica-de-un-aumento-al-agua-que-termino-en-cruda/)

Al final de cuentas, los diputados panistas involucrados en apoyar el intento municipal de aumentar la tarifa fracasó, pero solo los “decentes” (y lo pongo entre comillas porque ya habían recibido también su parte de recursos) regresaron el efectivo que habían recibido.

Villarreal Loo, no. El prefirió quedárselo y gastárselo, total –pensaría- “lo caido (sin acento) caido.

Por eso Ricardo Villarreal, no se atreve a decir una sola palabra en contra de Xavier Nava, por eso, aunque lo niega, le juega sucio y en contra a Enrique Galindo, candidato de su misma coalición a la alcaldía, del que, por cierto, se aprovecha en cada evento y oportunidad, por eso no se atreve a tocar temas municipales, simple y sencillamente porque no tiene cara ni valor para mirar a Nava a la cara… digo, le debe un millón de pesos (y su carita de vergüenza lo sabe).

¿Así quiere repetir en el cargo? ¿Quiere otro millón para gastar en gustos costosos? No creo que los potosinos quieran mantenerle 3 años más la parranda, la socarronería, la desvergüenza y la falta de integridad, pero pues allá él, su distrito y sus compañeros del “maxi-combo” si siguen confiando en dicho personaje.

Me despido por esta ocasión, Culto Público, pero regreso pronto con apuntes. Los 7 días de campaña lo ameritan. Próximo jueves, esos sí, le prometo dar a conocer mis pronósticos para las diputaciones federales.

Hasta muy pronto.

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El Cronopio

Filosofa Paula Gómez Alonzo y el papel de las mujeres en la cultura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

Con el propósito de preparar a las mujeres universitarias para que sirvan con mayor eficacia a los intereses de la colectividad, cooperando en esta forma al engrandecimiento de la Patria, se formó en la década de los cuarenta del siglo pasado la filial en San Luis Potosí de la organización Universitarias Mexicanas, situación ya tratada en esta columna.

Universitarias mexicanas en San Luis Potosí, reunía a las mujeres que estudiaban e impartían cátedra en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. La filial potosina tenía dos labores de fondo, una de aspecto cultural y, la otra de orden social; en el aspecto cultural se incluían charlas y conferencias sobre diferentes problemas de orden intelectual; la otra, de orden social que abordaba problemas como el de la miseria, la desnutrición infantil, entre otros. La desocupación, la prostitución y otros muchos, de los cuales hacen un minucioso estudio para luego presentarlos a las autoridades competentes y cooperar con ellos a su resolución.

Este movimiento nacional englobaba a un buen número de mujeres que se desempeñaban en el ámbito universitario y que contribuían al desarrollo del país en diversas áreas de estudio. Una de estas mujeres que colaboró con el grupo potosino y que visitó San Luis Potosí a dictar conferencias públicas fue la Doctora en Filosofía Paula Gómez Alonzo.

En 1953 dejaba la presidencia de la filial potosina de Universitarias Mexicanas, Rosario Oyarzun, ya tratada en esta columna, y se organizaron una serie de conferencias públicas, como era costumbre y como dictaban los objetivos de la agrupación femenina. Esa serie de conferencias estuvo marcada por los temas de filosofía, dándose cita en San Luis Potosí las escasas mujeres que realizaban filosofía en México y que se habían formado en la década de los veinte y treinta, como filósofas.

Paula Gómez Alonzo se considera la primera mujer en participar en la filosofía académica en México. Como es el caso de otras mujeres, realizó al menos un par de carreras para su formación, la del magisterio, como era común para ellas, y la carrera de filosofía, que cursó en la Universidad Nacional Autónoma de México. Esta condición de caminar entre brechas en la formación y en el interés de estudio de las mujeres, hasta llegar a su objetivo de formación, lo subraya la propia Paula Gómez: “a las mujeres se les excluye de la educación, pero se les reprocha que no sean cultas”.

Paula Gómez nació en Etzatlán, Jalisco el 1 de noviembre de 1896. En 1932 recibió el grado de maestra en filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

defendiendo la tesis: la cultura femenina; en 1951 recibe el grado de Doctora en Filosofía en la propia Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, con la tesis: filosofía de la historia y ética.

Paula Gómez es una de las fundadoras del estudio de la filosofía en México, aunque poco o nada se le menciona en este sentido. En 1943, creó el curso de Historia de la Filosofía en México que se imparte en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, de la que fue profesora de tiempo completo desde 1933 y en la que laboró por treinta y tres años; pero desde 1925 dictaba cátedra en la Escuela Nacional Preparatoria.

Impartió clase en todos los niveles educativos, además de su participación en actividades públicas de educación informal, como fue su participación en 1953 en San Luis Potosí y en actividades de dirección, al encargarse de 1930 a 1940 de la subdirección de la Escuela Secundaria número 8 y directora de la Escuela Normal Superior de 1947 a 1948.

Paula Gómez se convertiría en la primera mujer en recibir un Doctorado Honoris Causa, por su valiosa contribución al desarrollo de la educación y la filosofía en México. En 1962 la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo se lo otorgó. Cuestión que es digna de mencionar, pues Paula Gómez, como otras de sus compañeras que hicieron filosofía en esa época, no suele mencionarse en la historia de la filosofía mexicana. Ya lo establecía Paula Gómez: “la diferencia entre los sexos es injusta, pues mientras la psicología del hombre parece separarse del especto físico, en la mujer se reduce a este”.

Paula Gómez Alonzo, que sentó las bases para la reflexión del papel de las mujeres en la cultura, murió en Coyoacán, en la Ciudad de México el 3 de noviembre de 1972.

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#4 Tiempos

Al salir de la tienda | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

Al salir de la tienda la mujer se ve contenta: casi se diría que un relámpago de felicidad ha iluminado su rostro. Pero, sin duda, se trata sólo de un relámpago, pues de aquí a unas horas, cuando esté ya en casa, mirará con espanto las cifras que todo eso que va en las bolsas le ha costado y que deberá pagar tarde o temprano (ojalá que temprano, por su bien). ¡Dios mío, cuántas bolsas! Apenas puede con ellas. Yo le ayudaría a cargarlas, pero no creo que se fíe de un simple transeúnte cual soy yo, encontrado como al acaso.

Una conocida mía, cuando se siente sola y deprimida, va a las tiendas.

  -¡Son para mí -me dijo un día- una excelente terapia! Veo, compro, y al comprar me distraigo.

Sí, yo todo esto lo entendía, pero una vez que estuvo especialmente deprimida compró en una sola tarde la nada risible cantidad de 30.000 pesos en faldas, blusas, vestidos y pantalones. Es claro que, a la hora de enseñar las notas, el que quiso darse un tiro en la cabeza fue su marido, aunque no lo hizo por puro respeto al qué dirán.

¿También esta mujer a la que veo salir se sintió deprimida y ha querido curarse comprando? La sigo de lejos; ahora, de hecho, sólo la veo de espaldas. Camina con dificultad y las bolsas de plástico, que no son pocas –hay verdes, amarillas, rojas, pero todas son grandes, como para caber uno dentro-, se le vienen de las manos a cada diez o quince pasos y entonces se detiene para tomar aire y acomodarlas. Yo también me detengo. La mujer, viéndolo bien, no es fea, aunque viéndolo mejor tampoco es bonita: diría que, en cuestión de belleza, es uno de esos seres que, como se dice, ni fu ni fa.

Ahora bien, con toda esa ropa que lleva en las bolsas, ¿qué es lo que pretende? ¿Gustar? En días pasados había escrito en mi diario –sí, señores, debo confesarlo, yo también llevo un diario en el que, por desgracia, casi nunca escribo a diario- lo siguiente:

«No hay manera de provocar el amor, no hay ninguna manera. Aquí la cosmética no sirve de nada. Se ama o no se ama, se gusta o no. Si comprendiéramos esto, el mundo aún tendría esperanzas de durar. Pero se producen zapatos, camisas, corbatas, pulseras, abrigos y autos a ritmos vertiginosos con el único fin de hacernos creer que se puede, con eso, seducir a los demás. La sabiduría consiste, sin embargo, en no engañarnos: ¿qué puede un auto, un perfume o un lápiz labial para suscitar el amor? El amor es gracia, es pura gracia, y el que crea poder provocarlo quedará siempre, al final, decepcionado. Saber esto, aceptar esto tendría que hacernos más naturales, más sencillos. Y también más resignados».

Miro a la mujer con ternura. Ella cree que con todas esas chácharas podrá ser más amada. Pero no, no será así como conseguirá lo que busca. No sé cuánto le durará la felicidad que he creído verle en el rostro. Deseo de todo corazón que le dure mucho. Adiós, amiga mía, adiós. Quisiera para ti la alegría.

Algunos días después de aquello, ya por la noche y antes de dormirme, me puse a leer un libro de Viktor E. Frankl (1905-1997), y en él pude encontrarme con esto que ahora me tomo el trabajo de transcribir porque confirma mis más negras sospechas:

«La impresión externa de la apariencia física de una persona es indiferente en cuanto a las posibilidades de que se la ame

. Esto debe llevarnos a una actitud de retraimiento en lo que respecta a afeites y cosméticos. En efecto, hasta los lunares y los defectos de la belleza forman parte integrante e inseparable de la persona a quien se ama. Sabemos, por ejemplo, de una paciente que abrigaba la intención de embellecer su busto mediante una operación plástica de reducción del pecho, creyendo que con ello aseguraría mejor el amor de su esposo. El médico a quien pidió consejo la disuadió de hacerlo; entendió que si su marido la quería de verdad, como al parecer era el caso, la quería, indudablemente, tal y como era. Tampoco los vestidos de noche impresionan al hombre de por sí, sino solamente puestos en la mujer amada que los viste. Por último, la mujer de nuestro caso, inquieta, pidió su parecer al propio marido. Y éste le dio a entender, en efecto, con toda claridad, que el resultado de aquella operación sólo traería consecuencias perturbadoras, pues le llevaría, tal vez, a pensar: Ésta ya no es mi mujer; me la han cambiado». Y concluye el doctor Frankl: «En efecto, los hombres tienden generalmente a olvidar cuán relativamente pequeña es la importancia de los atavíos externos y cómo lo que importa en la vida amorosa es, fundamentalmente, la personalidad. Todos conocemos claros –y consoladores- ejemplos de cómo personas exteriormente poco atractivas e incluso insignificantes, triunfan en la vida amorosa gracias a su personalidad y a su encanto» (Psicoanálisis y existencialismo).

Cerré el libro y pensé de pronto en aquella mujer que había visto salir de los almacenes en días pasados. La ternura volvió a apoderarse de mí. Sí, me dije, a los comerciantes les interesa hacernos creer que el amor se consigue impresionando; sin embargo, los orígenes de toda relación son más humildes. Pregúntale a este hombre mata el tiempo tomándose un café o a aquel otro que cruza apresurado la avenida –sí, el del periódico bajo el brazo- qué vestido llevaba su mujer cuando la conoció y verás que no te lo dice. ¡Ni siquiera vio el vestido! Lo impresionó ella, no lo que ella llevaba puesto.

Y, de pronto, me escucho a mí mismo hablando con aquella desconocida apresurada: «No, amiga, no. Eso que traía usted hace unos días con tanta felicidad en las bolsas no sirve para lo que cree usted. Sirve, si usted quiere, para andar por la vida decorosamente y con cierta dignidad, pero sólo para eso sirve. Trate, más bien, de ser gentil, delicada, dulce; en una palabra, encantadora, y entonces se habrá hecho usted lo que se llama una personalidad. Y, cuando ya la tenga, verá que cuanto se ponga le vendrá siempre bien.

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#4 Tiempos

México vs México | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

 

Durante muchos años, la Concacaf quiso convencernos de que el fútbol de la región estaba creciendo parejo.

Que la MLS ya había alcanzado.
Que Centroamérica resistía.
Que los gigantes mexicanos ya no imponían como antes.

Y entonces llega otra final.

Tigres contra Toluca.

México contra México.

Otra vez.

La Concacaf Champions Cup tiene algo curioso: cada torneo parece abrir la puerta a una sorpresa… hasta que aparece un club mexicano recordándole a todos cómo funciona realmente esta competencia.

Porque sí, hay historias emocionantes en el camino. Equipos que compiten, estadios que aprietan, noches donde parece que el dominio se tambalea. Pero al final, casi siempre termina pasando lo mismo: el trofeo se queda aquí.

Y no es casualidad.

Durante años, los equipos mexicanos entendieron algo que el resto de la región todavía persigue, este torneo no se juega solo con intensidad. Se juega con profundidad, con jerarquía y con la costumbre de competir bajo presión.

Por eso las finales recientes ya parecen parte de una misma memoria.

León imponiéndose con autoridad.
Monterrey haciendo del torneo una propiedad privada.
Pachuca apareciendo cuando parecía que el dominio se desgastaba.
América recordando que los ciclos pasan, pero el peso permanece.

Y cuando no gana México… el impacto se siente histórico.

Porque las excepciones son pocas. Muy pocas.

Seattle Sounders rompiendo la hegemonía en 2022 se sintió menos como un cambio de era y más como una anomalía que obligó a reaccionar. Antes de eso, había que ir demasiado lejos para encontrar un campeón que no hablara mexicano futbolísticamente.

Ese es el tamaño del dominio.

Ahora la historia pone enfrente a dos maneras distintas de entender el poder.

Tigres llega como ese equipo que aprendió a habitar estas noches. Ya no juega las finales con ansiedad; las juega con memoria. Sabe sufrirlas, sabe administrarlas y, sobre todo, sabe que los detalles terminan cayendo de su lado cuando el partido se rompe.

Toluca, en cambio, llega con algo diferente: hambre.

Con esa sensación de equipo que volvió a reconocerse. Que encontró ritmo, carácter y una identidad incómoda para cualquiera. Toluca no llega a esta final solo por talento; llega porque volvió a competir como club grande, como bicampeón.

Y eso cambia todo.

Porque esta final no se siente improvisada.

Se siente lógica.

Son dos equipos que entendieron antes que nadie cómo sobrevivir a un torneo que exige viajar, rotar, adaptarse y competir cada tres días sin perder forma. Mientras otros clubes de la región todavía viven la Champions Cup como una oportunidad, algunos de los mexicanos la viven como obligación.

Y esa diferencia mental pesa demasiado.

Por eso, más allá de quién levante el trofeo, hay algo que ya quedó claro desde antes de jugarse la final:

La Concacaf volverá a tener campeón mexicano.

Otra vez.

Como ha pasado la mayor parte del tiempo.
Como pasa cuando la costumbre se vuelve estructura.
Como pasa cuando un país convierte un torneo regional en parte de su identidad futbolística.

Y quizá eso también explique por qué estas finales, aunque repetidas, nunca se sienten vacías.

Porque en el fondo no se trata solo de ganar la Concacaf.
Se trata de sostener un dominio que lleva décadas construyéndose. Uno que ha sobrevivido generaciones, formatos, discursos y proyectos extranjeros que prometían cambiar la jerarquía de la región.

Pero cada año, cuando llega mayo, el futbol termina acomodando las piezas en el mismo lugar.

Con un club mexicano levantando la copa.

Y con el resto de la Concacaf preguntándose cuánto falta para que eso deje de pasar.

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