octubre 15, 2026

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#4 Tiempos

La mezquindad de algunos mexicanos con Venezuela | Columna de Carlos López Medrano

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Luces de variedad

 

La crisis presidencial que asola a Venezuela ha revelado la miseria humana de un sector importante de la población que lejos de involucrarse ha preferido pasar de largo ante una tragedia que afecta a uno de los países que tienen mayores lazos históricos con México.

No son tiempos para la tibieza, y ante el rompimiento del orden democrático en un país tan cercano, el sentido común indica que hay que pronunciarse desde nuestras respectivas trincheras para condenar lo que, sin lugar a dudas, es un régimen demencial comandado por un Nicolás Maduro cada vez más errado y lejano a la realidad.

El mandatario venezolano no solo ha mostrado su incapacidad como estadista al aplicar fórmulas probadamente fracasadas como el control de precios y el ahogo del sector privado que  desde hace años tienen hundida a su nación en una hecatombe sin precedentes, también ha cerrado de tajo la vía democrática que se necesita para hacer cambios de raíz que implican, desde luego, barrer al chavismo del poder.

El establecimiento de la Constituyente en 2017 quebró definitivamente lo que era una administración torpe y vil, pero con cierto anclaje institucional, para convertir de lleno al chavismo en una dictadura con todas las letras. Con tal decisión arbitraria, Maduro decidió tirar por la borda la voluntad del pueblo venezolano que había dado una abrumadora mayoría a la oposición en el legislativo e impuso a un monstruo legado por su antecesor: la Constituyente, conformada por el oficialismo que ahora tiene facultades por encima de los otros poderes públicos del Estado sin haber sido elegida por la ciudadanía.

La situación en Venezuela muestra lo que sucede cuando un gobierno monopoliza el poder en un país. El comunismo depreda cualquier contrapeso que se le cruce en el camino. Asfixian al sector empresarial, y por medio de subterfugios van amilanando a los medios de comunicación y al individuo en general. Si no vas con su proyecto, en automático te transformas en un “traidor”, en un “gusano”, en un “enemigo de la patria”.

Una de las estrategias más socorridas por los comunistas es erigirse como la voluntad del pueblo. Engañan a la gente y pretenden mostrarse como la encarnación de un país y no como lo que son, administradores temporales. Se convierten así en sátrapas que pretenden sostener a toda costa su delirante superstición internacionalista. Solo ellos pueden, nadie más.

Ante ello, muchos mexicanos han preferido callar o tomar la desgracia como objeto de burla. Peores aún son los que solapan la barbarie o los que hasta la celebran. Un sector retrógrado de la izquierda se ha quitado la máscara al guardar silencio ante violaciones de derechos humanos y la deriva del sistema de justicia del país sudamericano. Eso que tanto les hace bramar contra sus enemigos locales, les parece permisible en el exterior cuando se trata de encubrir a sus aliados ideológicos.

Lo anterior solo es explicable porque lo suyo tiene tintes de religión. De ahí que no les importen los hechos ni la evidencia que contradiga a sus intereses. Permanecerán siempre encerrados en sus ideas y nunca asumirán culpas, pese a que todo se caiga a pedazos.

Por eso los herederos de la doctrina bolchevique son peligrosos y por eso hay que evitar en la medida de lo posible que estén a cargo de una nación. Una vez que llegan, es muy difícil quitártelos de encima. No importa la miseria que acumulen ni las tragedias que provoquen. Seguirán defendiendo su fantasía revolucionaria sin considerar ninguna otra perspectiva. Maduro entiende su lugar como un papel mesiánico, como si él representara el “bien” que debe imponerse en la partida, aunque los actos lo confirmen como un tirano.

La cerrazón de los simpatizantes del chavismo es preocupante, pero no es nueva. Es la ceguera clásica de un ala de socialistas tirada hacia el negacionismo. Una especie que todavía defiende de Lenin, Stalin, Mao y Fidel Castro, pese a que llevaron a la muerte y represión a millones de personas. En comparación Maduro es un juego de niños. De ahí que no conviene tener esperanzas de que enmienden el camino.

Para sostener la farsa, los embajadores no oficiales del chavismo que pululan en México recurren a trucos propios del mago Chen Kai (aunque sin la misma gracia). Esta gente clama que detrás de las presiones internacionales contra Maduro se encuentran los intereses de Estados Unidos por el petróleo venezolano. Y no cabe duda que Estados Unidos tiene deseos y estrategias geopolíticas cuestionables (como muchos otros países), pero la idea no se sostiene si se toma en cuenta que el nacionalismo chavista nunca ha sido impedimento para que los estadounidenses compren a placer hidrocarburos venezolanos, representando actualmente el 20 por ciento de sus exportaciones. La economía de Venezuela, de hecho, es dependiente en exceso de Estados Unidos, su mayor socio comercial, por lo que tampoco se sostiene lo del “bloqueo” que ya aducen como una caricatura argumental que tanto han usado, ahí sí con cierta lógica, respecto a Cuba. Estados Unidos, además, es desde hace unos meses el máximo productor de petróleo en todo el mundo.

El gobierno mexicano tomó una postura de neutralidad activa respecto a la disputa entre Nicolás Maduro y Juan Guaidó, el líder de la oposición, el cual no se “autoproclamó” presidente en un acto de delirio, como vociferan los simpatizantes del chavismo, sino que como figura democrática actúo en consonancia a una interpretación de los artículos 233, 333 y 350 de la Constitución de Venezuela. Guste o no su maniobra tiene mayor legitimidad que una presidencia impuesta a la fuerza, con elecciones fraudulentas en las que hubo una participación reducida, en la que no participó la oposición y en la que no hubo una junta electoral independiente que diera certeza a los resultados. El adelanto del proceso electoral que el oficialismo aplicó a modo de madruguete, rompió de tajo con las gestiones diplomáticas internacionales que había en aquellos días. El chavismo con la anuencia de la cúpula militar simplemente quiso imponerse.

En México, la línea tomada por la administración de Andrés Manuel López Obrador puede ser criticable, pero corresponde a una ideario político que, en teoría, busca algún fin estratégico. De ahí que que la decisiones estén condicionadas por las posibles consecuencias, como la escalada del conflicto. Lo verdaderamente inmoral es que la población, que puede emitir su solidaridad con la víctima de un gobierno tiránico en Venezuela, no lo haga, ni siquiera porque gozan de una oportunidad histórica para expresarse total libertad y sin cortapisas frente a lo que agobia a nuestros similares a tan solo unos kilómetros de distancia. Tal mezquindad es indigna de nuestra historia y del liderazgo ciudadano que los mexicanos deberína representar en una región tan golpeada como en la que estamos. La solidaridad nunca sobra, en especial cuando se trata de nuestros hermanos. Si toleramos esto, podríamos ser los siguientes. Venezuela, más que nunca, no debe quedarse sola.

 

@Bigmaud

Contacto: [email protected]

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El Cronopio

María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

En la antología de Liliana Pedroza sobre el cuento mexicano, A Golpe de Linternas, que en su tomo I dedica a las pioneras, se encuentra entre las antologadas la potosina María Luisa Toranzo, que dedicó parte de su vida a la escritura y que fuera figura cultural mexicana. Madre y abuela del filósofo Luis Villoro y el escritor Juan Villoro, respectivamente.

Parte de su obra literaria se recoge en libros como: Azahares, espinas y rosas; Meditaciones, Suegras; Esbozos; Tres Chiquillas; Cuadros de una exposición; Páginas viejas; Charlas con mi hija; Átomos tontos, entre otros. Libros que reflejan su formación en el campo potosino y la época que le tocó vivir, donde impera el existencialismo y la fenomenología, campos que experimentaría posteriormente su hijo Luis Villoro. En su libro de ensayos: Esbozos, que lleva como ensayo central: El dominio de sí mismo, Sophrosyne vs la Hybris, “el dominio de sí mismo” no es una negación de la vida o de los impulsos, sino la condición necesaria para la auténtica libertad. Sin el gobierno de uno mismo, el ser humano queda a merced de fuerzas externas o de impulsos ciegos, perdiendo su autonomía.

María Luisa Toranzo Jordana nació en San Luis Potosí el 13 de marzo de 1890, perteneciente a familia de hacendados, vivió su infancia en la Hacienda de Cerro Prieto en el altiplano potosino, rumbo a Zacatecas, fue hija natural y creció entre libros, estudiando idiomas y cultivando la música tocando el arpa y la mandolina. El movimiento revolucionario le llevó en la adolescencia a radicar en la Ciudad de México, donde la vida placentera se trastocaba y la famosa banda del automóvil gris hacía de las suyas, y que quedó registrada en una de las primeras películas realizadas en México, llamada justo La banda del automóvil gris de 1919 de Enrique Rosas, filmada en los lugares donde pertrecharan sus ataques. En la película aparece la casa Toranzo donde vivió María Luisa en México y donde aparece en escena acechada en el asalto a su casa por tan peculiar banda.

Los acechos no pararon para María Luisa y fue pretendida por un general revolucionario del que logró escapar partiendo a España e instalándose en Barcelona donde se casaría con el médico barcelonés Miguel Villoro Villoro, procreando a tres hijos, entre ellos al filósofo Luis Villoro. Quedaría viuda y al iniciar la guerra civil española regresa a México huyendo de nuevo de la violencia. Se instala por un tiempo en la Hacienda de Cerro Prieto y parte a la Ciudad de México para que sus hijos continuaran sus estudios de formación.

Su familia potosina de abolengo le propició una considerable fortuna que le permitió ir a Barcelona, su abuela paterna Genoveva Peña Santacruz que casó en segundas nupcias con Casimiro Toranzo Ortiz, había sido esposa de Pantaleón Ipiña Eguía, siendo madre de José Encarnación Ipiña Peña.

Su pensamiento que de cierta forma influyera en su hijo Luis Villoro lo destaca en su libro Esbozos: “El dominio de sí mismo sobre la soberbia debe de consistir, no sólo en dominarse ‘delante de la gente’ y en vuestras ‘relaciones sociales’ para que los demás ‘vean’ que sois humildes o sencillos, sino que este dominio sobre vosotros mismos y sobre vuestra soberbia debe ser de tal modo profundo, que no sea un dominio efímero, originado únicamente por el bien parecer; tampoco debe ser un dominio de autosugestión, que sin serlo, os haga creer que ya sois humildes; sino que este dominio de vosotros mismos sobre la soberbia, debe ser una especie de ‘cura’ si queréis lenta y suave, pero sí honda, minuciosa y profunda. El dominio de vosotros mismos debe ser como un cauterio que tienda a curar, aunque sea quemando; a cauterizar, aunque sea con dolor, la llaga de vuestra soberbia, el cáncer de vuestro orgullo”

María Luisa Toranzo fue una mujer de una cultura vasta que participó activamente en la vida intelectual mexicana, aportando una sensibilidad ética que complementaba el rigor lógico de la época. Su enfoque en el “dominio de sí” suele leerse como un puente entre la virtud antigua, la psicología moderna y la abierta espiritualidad. Su nieto Juan Villoro la describe como una mujer que intentaba descifrar los secretos de la convivencia humana.

María Luisa Toranzo Jordana murió en la Ciudad de México a los 78 años de edad, el 2 de abril de 1968.

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Acento Ajeno

Maestría en derechos humanos y la incómoda pregunta | Columna de Haniel Valdés

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Por: Haniel Valdés

La comunidad cubana en el exilio, en Estados Unidos y en México, ha escrito en estos días cartas y mensajes dirigidos a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Cuestionan que Gabriela Fernández Álvarez, presentadora del programa oficialista “Con Filo”, haya sido admitida en la Maestría en Derechos Humanos de la UASLP y que hoy esté cursándola en esta ciudad.

Los hechos conocidos son pocos. Su nombre aparece en la lista de la generación 2026-2028. Está en San Luis Potosí. En 2025, durante una gira por España, sostuvo que en Cuba no hay presos políticos. Todo lo demás es una discusión de fondo, y es más incómoda de lo que parece.

“Con Filo” nació en 2021, tras las protestas del 11 de julio, como respuesta de la televisión estatal cubana. Sus defensores dicen que desmiente falsedades. Sus críticos, que en algún punto dejó de desmentir y empezó a ridiculizar a la oposición, dentro y fuera de la isla, y a señalar como “vendepatrias” a quien se fue. Muchos exiliados lo viven como algo personal, porque vieron su rostro en pantalla como blanco de burla por opinar distinto. Esa es la versión de ellos, y es la que han hecho llegar a la UASLP.

Hay una ironía que ellos señalan y que no puedo dejar pasar. Quien llamó traidor al que salió de Cuba pudo salir, viajar y dar charlas en Europa. Pocos cubanos tienen ese privilegio.

La pregunta para México

Aquí es donde el caso deja de ser solo cubano. La universidad pública mexicana, ¿puede negar un lugar por lo que una persona ha dicho en público? Mi respuesta es que no debería. Una maestría en derechos humanos que excluya por opinión traicionaría la materia que enseña. La libertad de expresión protege también a quien piensa lo contrario de lo que a uno le gustaría.

Pero esa respuesta no cierra el tema. Un posgrado no es una tribuna. El objetivo del programa es formar profesionistas críticos y comprometidos con la solución de problemas de derechos humanos, en lo local, en lo nacional y en lo internacional. Y de eso sí podemos preguntar, porque no es lo mismo defender el derecho de alguien a estudiar que ignorar lo que esa persona dijo en pantalla durante años.

Y en México la materia no es teórica. Este es un país con miles de personas desaparecidas, periodistas asesinados y presos que esperan sentencia durante años. Un aula de derechos humanos en San Luis Potosí no es un espacio neutro. Se habla de casos reales, con familias reales.

Lo que corresponde

A la UASLP le corresponde explicar cómo se evalúa a quien aspira a este posgrado y qué responde a las cartas que recibió. Hasta ahora no hay una postura pública de la universidad, y el silencio solo alimenta la sospecha. También corresponde buscar la versión de la estudiante, que no ha respondido a los señalamientos. A ella le corresponde algo más difícil: sentarse en una clase donde se discute lo que defendió negar y escuchar.

Defiendo que se quede. Si la maestría sirve para algo, es para que esas ideas se confronten con argumentos, casos y compañeros que vivieron lo que ella calificó de mentira. Pero defender su derecho a estar no me obliga a fingir que la pregunta no existe.

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El Cronopio

El influyente divulgador de la ciencia, Luis González de Alba | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

Uno de los importantes divulgadores científicos de México fue el charquense Luis González de Alba, que emergió como un personaje famoso por su participación en el Comité Nacional de Huelga en el movimiento estudiantil de 1968; compromiso que asumió justo al egresar de la carrera de psicología en la UNAM. Fue aprehendido y recluido en la cárcel de Lecumberri donde inicia su labor literaria al escribir la novela Los Días y los Años. Lo narrado en esta novela fue usado por Elena Poniatowska lo que derivó en un conflicto entre González de Alba y la Poniatowska lo que la llevó a corregir lo dicho en su libro de La Noche de Tlatelolco.

Este lamentable episodio en la historia del México moderno, en el cual tuvo un protagonismo Luis González de Alba, marcó su derrotero profesional, participando en el periodismo y la política, siendo colaborador de los medios de comunicación: Grupo Milenio, Excélsior, Punto, Punto de Partida, Revista de Revistas, Siempre, Unomásuno y Nexos. Participó en la creación del diario La Jornada, de donde sería expulsado en 1997 tras la polémica con Elena Poniatowska.

En La Jornada, iniciaría su aventura como escritor científico en la columna “La Ciencia en la Calle” que atendió durante una década. Continuó su labor como divulgador de la ciencia en una nueva columna en Milenio Diario, que llamó “Se descubrió que…” donde escribía sobre ciencia y temas nacionales. Estas columnas marcan un momento especial en la historia de la divulgación de la ciencia en México, pues entrelazan los temas científicos, que era una de sus pasiones, con los históricos y sociales lo que enriquece el contenido tratado de manera clara y amena.

Esta labor lo llevó a escribir, además de novelas, poesía, ensayos y cuentos, libros de divulgación de la ciencia como La Ciencia, La Calle y Otras Mentiras; El Burro de Sancho y El Gato de Schrödinger: un paseo al trote por cien años de física cuántica y su inesperada relación con la conciencia, donde muestra la relación entre física y sociedad a través de la historia, libros publicados en 1989 y 2001, respectivamente.

Escribió además los libros de divulgación científica: Bases biológicas de la bisexualidad, (1985); La orientación sexual: reflexiones sobre la bisexualidad originaria y la homosexualidad, (2003); Niño o niña. Las diferencias sexuales, (2006), donde refleja y explica las bases científicas sobre la homosexualidad, manifestando su labor como activista gay

. Publica además los libros: Maravillas y misterios de la física cuántica: un paseo por la física del siglo XX y su inesperada relación con la conciencia, (2010) y Teoría de los grafos en las ciencias sociales, (1984).

Luis González de Alba nació en Charcas, San Luis Potosí, el 6 de marzo de 1944, donde realizó sus primeros estudios. Del pueblo minero, su familia se traslada a Guadalajara y González de Alba va luego a la Ciudad de México a continuar sus estudios profesionales de psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Entre sus actividades destacan la política, el activismo, la literatura y de manera especial su labor como divulgador científico pues se convirtió en uno de los divulgadores más influyentes e importantes del país, sumándose a la lista de divulgadores potosinos que forman parte de lo que llamo la tradición mexicana en divulgación de la ciencia donde se privilegia el compromiso social de la ciencia y su enfoque cultural. Fue un apasionado de los temas de física moderna y del cerebro humano, relación que marca una nueva etapa de estudio para entender la conciencia y la función del hombre en el universo con el desarrollo de la mente.

Luis González de Alba se suicidó el 2 de octubre de 2016, fecha de la conmemoración del 48 aniversario de la masacre de Tlatelolco.

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