diciembre 2, 2022

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#4 Tiempos

1 de 294 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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1 de 294

Testeando

 

El futbol mexicano es tremendamente local. Poco nos interesan las copas internacionales, y la razón es muy simple: Concacaf no otorga un trofeo que se pueda presumir en el mundo. Incluso cuando se jugaba la Copa Libertadores y la Sudamericana, los clubes mexicanos dejaron de soñar con ganarlas; cuando solo Pachuca tuvo ese privilegio, otros como América, Pumas, Cruz Azul, Chivas y Tigres lucharon contra injusticias y terminaron perdiendo.

Bajo esta circunstancia lo que todos los equipos en México sueñan ganar y nos encanta presumir a los aficionados, es una sola cosa: el título de la Liga MX.

Ganar la liga en México no es cosa simple: básicamente hay que calificar a un torneo final, y ahí todo puede suceder. Ahora bien, ¿cuán largo puede ser el camino para lograr pelear en la final del campeonato? Aquí la respuesta.

El futbol “profesional” en México se divide en tres categorías: primera, segunda y tercera, cada una con sus propias divisiones.

En el puesto más alto tenemos a la Liga MX, el club de Tobi donde solo los empresarios más poderosos del país pueden tener equipo, para evitar que cualquiera se siente (otra vez) junto a ellos, inventaron la llamada certificación, un requisito obligatorio que todos los equipos que quieran estar en la Liga MX deben cumplir. En esta liga juegan 18 equipos y en este momento el descenso está suspendido, ninguno de los 18 perderá sus privilegios a menos de que no se cubra la cuota de participación (120 millones de pesos que tiene que pagar Veracruz).

Un nivel más abajo, pero aún con la organización de la Liga MX, se encuentra el Ascenso MX, lo que podríamos catalogar como la segunda división; en esta juegan 15 equipos y la mayoría de ellos tiene derecho a ascender a la Liga MX, sin embargo el descenso de esta categoría está pendiente de decisiones de la liga, a pesar de que en teoría descendería un equipo cada año.

Fuera de la organización de la Liga MX, encontramos a la segunda categoría: la llamada Liga Premier. Esta liga está dividida en dos series la A y la B. En la Serie A (equivalente a la tercera división) juegan 32 equipos divididos en dos grupos, cada uno de 16. Se juega a torneo largo, teniendo derecho de jugar la liguilla los cuatro mejores equipos de cada grupo. Sumado a eso se hace una liguilla de equipos filiales sin derecho a ascenso. En teoría un equipo tendría el derecho de ascender al Ascenso MX cada año, pero esto será determinado según las reglas de la Liga MX respecto a la famosa certificación antes mencionada.

Un nivel más abajo pero dentro de la Liga Premier se encuentra la Serie B (lo equivalente a la cuarta división), un torneo de 16 equipos que no tienen derecho para ascender directamente a la Serie A y solo pueden jugar en dicha categoría en caso de que alguno de los equipos de la misma decida dejar de participar o pierda su derecho por alguna razón que la liga determine. El peor equipo de la Serie B, desciende a la Tercera División, en este caso el equipo con ese destino es Sahuayo.

En el nivel más bajo se encuentra la Tercera División y su Liga TDP (la quinta división). En esta liga juegan 213 equipos (214 inscritos pero Bucaneros de Matamoros dejaron de participar), de los cuales 27 no tienen derecho a ascenso por ser filiales y 186 que luchan durante un año por un lugar en la Liga Premier.

La liga está dividida en 13 grupos regionales donde juegan entre ellos para después clasificar a la liguilla final que comienza en los treintaidosavos de final. El último lugar de esta liga no desciende, pero es muy común que desaparezca junto con varios equipos cada año.

Por debajo de esta división existe la cuarta y la quinta que pertenecen al sector amateur, cuyos equipos podrían ingresar a la tercera división siempre y cuando cuenten con los requisitos de la Liga TDP.

En total 294 equipos participaron en la temporada 2018/2019 del futbol profesional o semiprofesional en México, todos buscando campeonar en sus diferentes categorías. Al final solo uno pasará a la historia y presumirá su logro: solo el Campeón de la Liga MX será el recordado.

Dato cultural: en el Estado de San Luis Potosí jugaron 4 equipos este año: Atlético de San Luis (Ascenso MX), FC Potosino (Liga Premier Serie B), Atlético de San Luis (Liga TDP, grupo 9) y Sultanes de Tamazunchale (Liga TDP, grupo 2).

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#4 Tiempos

Democracia mundialista | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

 

La copa mundial de futbol está cerrando la fase de grupos, y extrañamente, las sorpresas han comenzado.

Resultaría muy fácil culpar a las propias selecciones eliminadas de ser los que han provocado el cambio, yo me atrevo a decir que son justo lo contrario, las que han avanzado de fase las que están cambiando al futbol.

Sorpresas que equipos como Belgica, Alemania, México y Costa Rica, hayan quedado eliminados en la primera ronda, y resulta hasta increible que Japón o Marruecos sigan con vida.

Parece que el mundial es un panorama de sorpresas, sin embargo, creo que lo que sucede es que el mundial es una ventana a la democracia futbolera. Los equipos ya no pueden ganar con la camiseta, ahora hay que salir respondón para marcar el paso, jugar al tú por tú con cualquier selección, sin importar la historia o palmarés del equipo rival.

La democracia ha alcanzado al futbol y ahora cuando todos los sistemas de juego y las metodologías de prácticas se han globalizado, casi cualquiera puede jugar como cualquiera.

Esto le hace mucho bien al futbol, la idea de selecciones hegemónicas que dominen siempre al deporte, puede ir quedando en el pasado, parece que ahora las cosas pueden cambiar, por lo menos en las primeras fases del mundial.

Sin embargo, esto no durará mucho, algunas selecciones se podrán colar hasta los cuartos o incluso hasta la semifinal, pero no creo que les alcance para más, sigo siendo un fiel creyente que es muy poco probable (más no imposible) que tengamos a un nuevo campeón, creo que alguno de los 8 campeones anteriores, levantará la copa.

En fin, se viene la recta final de la competencia, donde seguramente las sorpresas serán escazas, y la continuidad tradicional prevalecerá, queda esperar y disfrutar de la aventura de las “sorpresas” de la copa, que este cambio, le da un gran respiro a lo que hemos visto en la cancha y obviamente también en la tribuna.

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#4 Tiempos

Goliardos | Columna de Julián de la Canal

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Turbas de clérigos y estudiantes ebrios recorrieron las principales ciudades europeas en los siglos XII y XIII, coincidiendo con el surgimiento de las universidades. Se les llamó goliardos. La palabra carece de origen preciso. Hedonistas y lascivos, cantaron la vida disipada que practicaban. La errancia fue su modo de vida, bizarra existencia que hizo de los caminos albergue preferente. Roger Bartra los relaciona con el salvaje en su acepción de milites silvani: “había una especie de clerecía marginal, los goliardos, que llevaban una vida disipada y errante, que celebraba con su música y sus versos jocosos la vida erótica, el juego y la bebida”. Destacaron por sus poesías mordaces. Anónimas habitualmente, esas composiciones refieren un modus vivendi escandaloso y desquiciado. Sus sátiras se dirigían a autoridades civiles y eclesiásticas que les valieron diferentes condenas conciliares. Jacques Le Goff los califica “extraño grupo de intelectuales”. Dado su anonimato, pervivieron en leyendas y tradiciones antes que estrictamente en la verdad de los testimonios. Con todo dejaron un conjunto de poesías tituladas Carmina Burana o Cánticos de Beuern, reunidas en el manuscrito de Benediktbeuern, sobre los que Carl Orff compuso la cantata homónima entre 1935 y 1936. Los goliardos fueron llamados bufones y vagabundos. Su nomadismo privilegió los centros urbanos hasta constituirse en una intelligentsia disidente. Su objeto era escandalizar al statu quo a lo que se añadía la imposibilidad de ubicarlos en una sociedad rigurosamente estamental. Recibieron en algunos casos el nombre de joculator o juglar, término referido a alguien que representaba una amenaza para la sociedad. Coinciden con otros dos movimientos: el gibelino, crítico del papado inmiscuido en las cosas temporales, y el moralizador que sancionaba el interés mundano de altos cargos eclesiásticos. Entre las poesías goliardas, sobresale “In taberna quando sumus” (“Cuando estamos en la taberna”), elogio del alcohol brindado a la sociedad:

Bibit hera, bibit herus
bibit miles, bibit clerus
bibit ille, bibit illa
Bibit servus cum ancilla
Bibit velox, bibit piger
Bibit albus, bibit niger
Bibit constans, bibit vagus
Bibit rudis, bibit magus
Bebe la señora, bebe el señor,

bebe el soldado, bebe el cura,

bebe el hombre, bebe la mujer,

bebe el siervo con la criada,

bebe el rápido, bebe el lento,

bebe el blanco, bebe el negro,

bebe el perseverante, bebe el vago,

bebe el ignorante, bebe el sabio

 

El espíritu goliardo irrumpió inopinadamente en François Villon (1431-1463), poeta de vida marginal, involucrado en robos y crímenes, considerado antecedente de la poesía maldita formulada por Paul Verlaine en Les poètes maudits (1884). Autor de diferentes obras, el siglo antepasado rehabilitó con fervor su “Ballade des pendus” (“Balada de los ahorcados”):

La pluye nous a débuez et lavez,

Et le soleil desséchez et noirciz:

Pies, corbeaulx nous ont les yeulx cavez

Et arraché la barbe et les sourciz.
Jamais nul temps nous ne sommes assis;
Puis ca, puis là, comme le vent varie,
A son plaisir sans cesser nous charie,
Plus becquetez d’oiseaulx que dez à

            [couldre.

Ne soyez donc de nostre confrarie;
Mais priez Dieu que tous nous vueille            [absouldre!

La lluvia nos ha colocado y lavado;

el sol nos desecó y ennegreció el tronco.

Nos arrancaron la barba y las cejas

urracas y cuervos, y nos cavaron los ojos.

Nunca jamás, ni un instante, pudimos            [sentarnos:

aquí y allá nos mecimos, según los antojos

del viento, que nos arrastra sin cesar,

en tanto los pájaros nos picotean más que            [al sorgo.

De nuestra cofradía no sea, por favor, [nadie:

¡y rogad a Dios que nos absuelva a todos!

 

No fue casual la exhumación de Villon y de la poesía goliarda en el XIX, siglo de la bohemia mistificada por Henri Murger en Scènes de la vie Boheme (1851). La bohemia no es únicamente desorden de vida o nostalgia de ese desorden, esa devoción oxidada por determinada música apelmazada en la memoria de una extinta juventud acompañada con una copa mediada de Merlot; o ese fervor adolescente hacia la noche alumbrada a media luz por lámparas afiligranadas art nouveau; o las reuniones en torno a un calefactor a leña de hierro fundido cuyo rojo crepitar evoca lo que nunca pudo ser de ninguna manera. La bohemia no es ademán anacrónico y extraviado, sino actitud de fondo. Reducida a gestualidad, deviene solo sórdida parodia. En algunos, es ante todo rebeldía y disidencia intelectual frente al orden establecido cuando ese orden es habitual gatopardismo. El desorden como orden de repuesto.

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#4 Tiempos

Recomendaciones del cine de la Álex de Iglesia | Columna de Mario Candia

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APUNTES DE UN CINEÓFITO

 

El día de la Bestia (1995) Álex de la Iglesia demuestra con esta película ser uno de los mejores directores españoles de la actualidad, su cine se basa en el poder de la imaginación, la desbordante mezcla de fantasía y realidad, un cine teñido por un hálito de surrealismo magistral. En esta película en concreto, nos encontramos con un cura que consigue averiguar la fecha del nacimiento del Anticristo, pero no el emplazamiento, lo que da lugar a una hilarante carrera contrarreloj en la que contará con la ayuda de un metalero satánico y un farsante de la televisión dedicado al esoterismo y ocultismo. Un argumento genial, llevado de forma única por de la Iglesia y el genial elenco, destacando Álex Angulo y el actor revelación en ese momento Santiago Segura. Si a eso le sumamos una banda sonora extraordinario, nos sale una película redonda. Y es que esto es lo que necesita el cine en la actualidad, imaginación.

 

La Comunidad (2000)  La película es probablemente no sólo la mejor de Álex de la Iglesia, sino también una obra maestra del thriller hecho en España. La tensión es asfixiante, sobre todo en toda la secuencia final o en la sorprendente escena en que los vecinos entran en casa del personaje de una espectacular Carmen Maura pretendiendo que ella no se entere. De la Iglesia consigue, como siempre, esa mezcla de humor y turbiedad o en otras palabras, un humor negro de altura, para pintar este divertido y macabro fresco de la codicia humana y de lo que se es capaz de hacer por ella. Si a todo esto sumamos a dos villanos absolutamente inolvidables y estremecedores como a los que dan vida Emilio Gutiérrez Caba y Terele Pávez, el resultado es una de las películas más recomendables, salvajes y brillantes del cine español.

 

Muertos de Risa (1999)  Comedia disparatada, deliberadamente excesiva, entre lo irónico y lo patético. Es la historia de Nino y Bruno (Santiago Segura y Gran Wyoming) que se conocieron en la Andalucía profunda, en un club de mala muerte, un cazatalentos (Álex Angulo) los subió a un escenario y descubrieron cómo las bofetadas que le propinaba Bruno a Nino, ejercían una extraña atracción en el público. Pero tras el telón del éxito se esconde una rivalidad, una corriente de odio recíproco que irá carcomiendo esas personalidades narcisistas hasta la paranoia más delirante. Una relación de odio enfermizo basada en el resentimiento y la malsana competencia que acaba en una dantesca espiral de vendettas personales. Y lo más curioso del asunto es que cuanto más se odian, más ríe la gente. Una feroz crítica a la naturaleza cruel de hombre.

 

Crimen Ferpecto (2004) Brutal y muy divertida mezcla de comedia, drama y thriller criminal, con un final absolutamente apoteósico y muy sarcástico en la plaza de Callao de Madrid. Una buena comedia negra desarrollada en el inicialmente idílico, finalmente terrorífico escenario de unos grandes almacenes, lo cual le da pie al cineasta a desarrollar una parodia tan exagerada y sórdida, acerca de la fiebre consumista y del arribismo a cualquier precio como moderna profesión, pero también muy especialmente al culto a la imagen y al físico como requisito imprescindible de todo triunfador que se precie. Imprescindible.

 

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Opinión