julio 1, 2026

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#4 Tiempos

Tiempo de monstruos | Columna de Juan Jesús Priego

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Anteayer, dice Paul Virilo, fue el arte sacro; ayer, el arte profano; hoy, el arte profanado. La escultura, la pintura y casi todas las demás artes están en la actualidad llenas de monstruos, de figuras que causan espanto y hielan la sangre. El arte ya no expresa la belleza, sino el horror. «Pero, un siglo terrorífico, ¿no exige un arte igualmente paranoico?», preguntaban a la opinión pública hace no mucho los organizadores de una exposición hecha a base de cadáveres desnudos y fetos momificados.

Pero lo grotesco no es, hoy, algo que sólo tenga que ver con el arte, sino que también la vida doméstica, en algún sentido, se ha vuelto grotesca también. Se me dirá que exagero, pero yo pregunto: las mascotas preferidas por los muchachos posmodernos; ¿no son ratas, lagartijas, iguanas y serpientes, animales éstos que nuestros padres no hubieran dudado un instante en aplastar con la escoba? Los que fuimos niños hace cuarenta años nos conformábamos con tener en casa un perro o un gato; pero estas mascotas, demasiado convencionales para el gusto de los muchachos de hoy, han pasado ya de moda y su lugar ha sido ocupado por pequeños monstruos que, entre más ponzoñosos sean, con más ansiedad son buscados en sótanos, desiertos, colinas y cuevas para traérselos a vivir a casa.

La industria del entretenimiento, siempre atenta a las nuevas tendencias, detectó pronto este extraño gusto por lo asqueroso del joven posmoderno y empezó a ofrecerle un menú de programas y canales dedicados expresamente a satisfacer su apetito. En MTV, por ejemplo, puede verse a cierta hora del día a un muchacho que saca la lengua y muestra a las cámaras unas argollas metálicas que causan escalofríos; a otra hora, siempre en el mismo canal, una chica come excremento de niño directamente del pañal a cambio de un billete de 50 dólares; por la misma cantidad, e incluso por una menor, un joven universitario acepta comerse un plato lleno de gusanos vivos, cual si de espaguetis se tratara. Si soporta llegar hasta el final, el espectador tendrá la oportunidad de ver cómo un joven se quita los pantalones para raspar sus nalgas con una lija que se las deja sangrando. ¿De dónde acá este gusto por lo asqueroso y lo repulsivo, por el piercing y la automutilación?

Según Julián Ríos, escritor español que publicó hace no mucho una novela titulada Monstruario, no hay nada de anormal en este gusto por lo monstruoso; antes bien, hay en ello una saludable preocupación del hombre de nuestros días por distinguirse de la masa y afirmar su individualidad. «No todo en el monstruo es malo –dijo en una entrevista de 1999-; el monstruo tiene cosas que son positivas. Entre ellas, por ejemplo, la alteridad: descubrir ese otro más extremo que es el monstruo es bueno, en cierto modo, porque nos permite comprender mejor al otro. Pero al mismo tiempo, el monstruo es un reducto de lo único, de lo individual; lo poco que nos queda es la individualidad, el ser único, diferente. Yo creo que en esta época de masificación es importante defender lo individual, lo único, lo que nos separa de los demás. Cuando vemos al monstruo, bien sea en una criatura o en una creación literaria, el monstruo nos dice, en el fondo: “Sé diferente, como yo. Imítame, yo soy tu espejo”…

El monstruo viene a ser lo único, lo que permite decir: “Hay que ser lo único; ni doble, ni triple, ni clonado”».

Según Julián Ríos, pues, la única manera de diferenciarse de los demás es sacar al monstruo que llevamos dentro. Hay que distinguirnos de los otros. Pero, ¿cómo? No siendo como ellos, evidentemente, sino haciendo monstruosidades, ya que es necesario reivindicar lo profundamente original e inédito que hay en el interior de cada uno. ¿Todos consideran que el pus es asqueroso? Bien, entonces muéstralo e incluso bébelo: ¡haz lo que otros no harían, pues es necesario que te distingas de ellos!

Jamás había oído yo una imbecilidad de tal calibre; sin embargo, hay que reconocer que son muchos los que están ya pensando de este modo: no quieren ser copia de nadie, pero en vez de dedicarse a ser ellos mismos –que es lo que en realidad deberían hacer-, se ponen a transgredirlo todo en busca de la originalidad soñada.

Hélé Béji, una intelectual argelina, habló hace poco también de este gusto por lo monstruoso del hombre posmoderno, y lo hizo con estas palabras: «Las ganas de diferenciarse de los demás se ha llevado a extremos inconcebibles. Los hombres ya no quieren parecerse a los hombres. Los viejos criterios de la identidad humana ya no interesan a nadie: para llegar a distinguirnos de los demás no nos importaría llevar otro calificativo, como el de monstruo… El hombre ya no le da mucha importancia a su naturaleza: quiere ser de otra especie y hasta reivindica su derecho filosófico a ser un monstruo» [¿Hacia dónde se dirigen los valores? México, Fondo de Cultura Económica, 2006]. 

Pero para ser auténticos y originales no es necesario renunciar a ser hombres. Dios no nos hizo en serie; en la creación cada uno es irrepetible, y para lograr la plena realización de su ser basta con que se dedique a seguir su propia vocación, su propio camino, y entonces –sólo entonces, y sin necesidad de perforarse los miembros o de adoptar modas extravagantes- sí que será diferente a todos los demás.

Solía decía un sabio rabino: «En el otro mundo no me preguntarán por qué no he sido el padre Abraham, sino por qué no me atreví a ser yo mismo».

Pero hay algo que me parece todavía más preocupante, y es que, conforme se vayan acostumbrando a los espectáculos más grotescos y a las escenas más asquerosas, nuestros jóvenes irán perdiendo el sentido del horror, lo que significa que después ya nada los espantará. Y cuando ya nada sea capaz de indignarnos, o de espantarnos, entonces sí que habrá muchas razones para echarnos a temblar…

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#4 Tiempos

La potosina que escribió en letras de oro su nombre en el cine mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

En los albores del siglo XX potosino la familia Sepúlveda Camarillo daba vida escénica en las tablas de los teatros potosinos, el Alarcón y el de La Paz. Para 1915 ponían en escena las obras La Cara de Dios y San Miguel de los Espías; el matrimonio entre Amanda Camarillo y Alberto Sepúlveda habían procreado el 31 de marzo de 1910, en San Luis Potosí, a la pequeña Dolores Sepúlveda Camarillo que debutaría en teatro a los cinco años en las citadas obras.

Problemas de salud del padre de Alberto Sepúlveda orilló a la familia a trasladarse a España, donde la ya joven Dolores decide estudiar maquillaje, profesión que combinaría con la actuación, orientando el arte de los polvos y brochas al maquillaje de actuación. De regreso a México, continuaría con su vocación y aprovecha un apoyo para estudiar en la línea Max Factor en maquillaje para Hollywood lo que la llevaría a Estados Unidos a trabajar como maquillista cinematográfica.

En los inicios del cine sonoro mexicano, como adelantamos en entrega anterior de esta columna, arrancaría su carrera, tanto como maquillista como actoral, al parejo del desarrollo del cine en México. Actuando en las primeras películas sonoras mexicanas a principios de los treinta, donde conoce al que sería su esposo, el actor potosino Antonio Frausto de quien ya tratamos en entrega anterior y de cuya relación asumiría el mote de Fraustita, como fue conocida en el mundo del espectáculo. Dolores Camarillo, como también fue conocida, se convirtió en una de las más reconocidas actrices de reparto en toda la Época de Oro del Cine Mexicano, además en una de las mejores maquillistas de la industria del espectáculo. Entre los filmes que le dieron más proyección se encuentra su actuación en la película Ahí está el detalle, al lado de Mario Moreno Cantinflas y de su esposo Antonio R. Frausto.

En un buen número de películas en que participó, cumplió los roles de maquillista y de actriz. Se mantuvo vigente en ambas funciones desde 1932 hasta 1986, un par de años antes de su muerte.

Dolores Camarillo fue una de las pioneras de la televisión mexicana, donde participó también como actriz y maquillista. Toda su vida estuvo orientada al espectáculo jugando roles complicados de manera simultánea, entre maquillaje y actuación, con alto índice de calidad lo que la convierte en una de las principales figuras del cine y la televisión en México, aunque no ha tenido el reconocimiento que merece.

La muerte de Antonio R. Frausto en 1954 la lleva a estar envuelta en problemas legales al ser acusada de retirarle el oxígeno cuando se encontraba internado, de lo cual fue absuelta. Su muerte también estuvo envuelta en misterio, la que aconteció el 8 de febrero de 1988.

Una carrera de más de cincuenta años en el mundo del espectáculo, protagonizando alrededor de 120 películas como actriz de reparto y encargada de maquillaje en más de sesenta películas, así como primera actriz de la televisión mexicana, combinando de forma simultánea la actuación y el maquillaje, siendo representativa de la actuación cómica en buen número de películas, apuntando el deleite de espectadores, de aquellos años de oro del cine mexicano y de los actuales al difundirse esas viejas películas, que siguen haciendo reír y ser el delite de espectadores de todas las edades. 

Dolores Sepúlveda Camarillo, Fraustita, como aparecía en los créditos de las películas de la Época de Oro del Cine en México, ha escrito su nombre en letras de oro en la historia del cine, el teatro y la televisión mexicana.

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#4 Tiempos

Soledad fortalece alianzas para impulsar inversión

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Como parte de esta agenda de colaboración, en próximas fechas el alcalde convocará al Consejo de CANACO Servytur a sesionar en Soledad

Por: Redacción

A fin de seguir impulsando el desarrollo económico y acercar más oportunidades a las familias, el Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez, a través de la Dirección de Desarrollo Económico, reforzó la coordinación con la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO-Servytur), como parte de la estrategia impulsada por el Alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz para consolidar un municipio más competitivo, con crecimiento ordenado y cercano a la población.

El director de Desarrollo Económico Municipal, Héctor Xavier Andrade Ovalle sostuvo una reunión de trabajo con el presidente de CANACO Serv ytur, Mauricio Mahbub Támez, en la que se revisaron proyectos clave que impactan directamente en la vida diaria de la ciudadanía, como la remodelación del Centro Histórico, el fortalecimiento del corredor comercial de la carretera a Matehuala del Distribuidor Juárez a Plaza Citadina, y el impulso del bulevar Valle de los Fantasmas como zona de crecimiento; estas acciones buscan detonar más inversión, fortalecer el comercio local y generar empleos formales que beneficien directamente a más jóvenes, trabajadores y familias.

Como parte de esta agenda de colaboración, en próximas fechas el alcalde convocará al Consejo de CANACO Servytur a sesionar en Soledad de Graciano Sánchez, donde se presentarán los proyectos estratégicos de inversión y turismo que forman parte de la siguiente etapa de crecimiento del municipio. Con este trabajo conjunto, el Gobierno Municipal reafirma su compromiso de mantenerse cerca de la ciudadanía y del sector productivo, impulsando el cambio que transforma, con resultados que se reflejan en la vida cotidiana de las familias.

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El Cronopio

La cultura es la infraestructura viva de un país: Ángel Blanco | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Ángel Blanco, el músico méxico-canadiense de quien hemos tratado en varias ocasiones en esta columna; que se distingue por ser de los principales difusores de la música de Julián Carrillo, con énfasis en la de Sonido 13, intervino en la Casa de los Comunes del Parlamento Canadiense ante el Comité Permanente de Patrimonio Canadiense, bajo una invitación del mismo para disertar y proponer ideas para el desarrollo cultural de la región, enfatizando en su presentación que la cultura no es un elemento decorativo, sino la infraestructura viva de un país.

Blanco habló en el Parlamento desde la visión de los artistas que trabajan fuera de los grandes centros urbanos, donde existe talento, pero las oportunidades siguen siendo desiguales, en su calidad de artista independiente y en representación de la École de musique Alain-Caron, situada en Rivière-du-Loup, donde labora profesionalmente enseñando música; habló también desde la visión de un artista internacional que llva el nombre de Canadá al extranjero y de quien mantiene vivo el vínculo con sus raíces y herencias mexicana y estadounidense.

Sus planteamientos, dados en la Casa de los Comunes y dirigidos al contexto canadiense, son de aplicación general a nuestros pueblos latinoamericanos y en particular al mexicano, dado que subraya la infrarrepresentación de las tradiciones musicales indígenas en las instituciones educativas formales, la necesidad de integrar la innovación tecnológica en la educación musical, recordando que la tecnología no sustituye al arte; lo amplifica.

Su intervención nos hace reflexionar sobre el estado en México de la difusión y enseñanza de las tradiciones musicales autóctonas, mismas que no están integradas en la educación formal y que son también sistemas vivos de conocimiento que siguen evolucionando e influyendo en el presente. La música de los pueblos mesoamericanos estuvo muy desarrollada y se cultivaban formalmente y esas tradiciones no son solo el legado de esas grandes civilizaciones americanas. También nos hace reflexionar sobre las trascendentes contribuciones de músicos mexicanos y potosinos que suelen estar alejadas en los planes educativos nacionales.

La innovación a la que se refiere Ángel Blanco en su intervención, no sólo es tecnológica sino también conceptual, lo ejemplifica con modelos de integración entre tradición e innovación que ya se usan en algunos países han desarrollado políticas culturales que integran activamente las tradiciones locales en la educación, la creación contemporánea y la identidad nacional, demostrando que la tradición y la modernidad no son opuestas, sino profundamente interdependientes, como el caso de Burkina Faso.

En su intervención subraya que la música puede ser accesible, inclusiva y un motor de creatividad desde una edad temprana, incluso para las personas con discapacidad

. Ejemplifica con herramientas tecnológicas usadas en el Reino Unido que tienen su fuerte relación con la aportación del músico mexicano Raúl Pavón Sarrelangue que creara en 1960 el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

Resaltó la importancia de la música microtonal para ampliar los planes de estudios, diversificar las herramientas pedagógicas y profundizar en la comprensión del sonido, para lo cual puso en la palestra las contribuciones de los músicos mexicanos Augusto Novaro con su Sistema Natural de Música, y de quien tratamos en su oportunidad en esta columna, así como del potosino Julián Carrillo y su Teoría del Sonido 13 como campo coherente de experimentación sonora de donde surge una corriente que va más allá de la experimentación para convertirse en una auténtica línea de pensamiento musical.

Esta obra no debe considerarse una simple curiosidad aislada, sino una contribución significativa al lenguaje musical contemporáneo, con claras implicaciones para la educación, la investigación y la creación artística”.

Su intervención la remata recordando que el que el progreso colectivo no se mide únicamente bajo variables económicas. “Una sociedad fuerte no se sustenta únicamente en la economía sino también en la ciencia, el arte, el deporte y la filosofía: pilares esenciales de la formación humana. La próxima generación de artistas no solo necesita espacios; necesita un sistema conectado

Felicitamos a Ángel Blanco por tan distinguida invitación en el Parlamento Canadiense y en la oportunidad para resaltar uno de los puntos esenciales para el desarrollo cultural y su integración en la educación, en particular lo relacionado con el caso mexicano.

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