#4 Tiempos
Sin entendimiento nadie gana | Columna de Óscar Esquivel
Desafinando
Es indigno de un hombre mayor ensañarse de los inocentes, de aquellos que no tienen voz, las humildes víctimas del desasosiego de la sociedad miserable, es el poder humano, hiere y persigue, al rendido.
“Miserable, porque el poderoso, también teme a ratos el menor castigo que se le pueda infringir” Quevedo.
El poder no debería entenderse como la opresión del más débil, si no como aquel que se ejerce para hacer directamente el bien, no obstante en el mundo material el poder se aplica a quien menos tienen, al ignorante que se convierte directamente en un desprotegido de la ley.
Ahora, y de igual manera, debiera externarse un entendimiento social, donde la igualdad esté por arriba de todo vicio del poder, y no precisamente el poder gubernamental o económico, digamos también, el poder que se mantiene con el convencimiento mentiroso de las palabras, sin obviar la fuerza de lo físico.
Entenderse, sería admitir que hombres y mujeres son todos por igual, seres creados por el universo, mostrados en la naturaleza como creación única para formar razonamiento y sobrevivir. Al hombre se le dotó de un cuerpo con fuerza superior a diferencia de la mujer, más no así, de inteligencia que les permitiera ser diferentes.
Buscar la igualdad tendría sus defectos, todos deseamos la igualdad e irónicamente deseando ser superiores a los demás, esquema que rompe el principio natural de las cosas.
“Donde la igualdad no se discute, ahí también existe subordinación” “Aquellos que no pueden cambiar de opinión, no pueden cambiar nada“ Bernard Shaw, activista Irlandés, que se dio a la tarea de observar plasmado en su libro, “Hombre y superhombre”, el comportamiento de Don Juan su personaje, donde propone una visión diferente sobre la mujer, esa mujer del siglo pasado, descubre en sí misma dentro de su propio ser a la mujer fuerte, cubierta, escondida en su propia fuerza, muestra aparente debilidad, cuando al contrario, utiliza la fuerza vital e inteligente para someter al hombre, y este acaba cediendo con el único afán de supervivencia; dentro de la obra externa su rechazo a la negativa de muchos a luchar por la igualdad entre los seres más perfectos, la raza humana, compuesto por hombres y mujeres.
Los acontecimientos de violencia contra niños, niñas, jóvenes, mujeres desaparecidas; horrores peores que una guerra común, el ensañamiento contra las personas débiles, sometidas a los castigos de tortura peores que la inquisición, han influenciado para que el movimiento feminista cada vez sea más grande, activo y violento, un feminismo actuante, envalentonado, aceptado por todos, pero vapuleado y sometido por algunos hombres jerarcas de su propia formación de hombre, quiénes continúan rechazándolo.
La muerte de la pequeña Fátima, observada por las cámaras de video cuando era sustraída por su próximo verdugo, caminando tranquila por esas calles estrechas, con Gladis Giovanna, quien la entregaría posteriormente al actor principal de este aberrante asesinato, al monstruo Mario Alberto, para realizar su perversidad; a falta de un “buen trato de pareja” quería una novia que le “durara mucho tiempo”, y entonces convirtió a Gladis en su cómplice forzada y amenazada porque ella “tenía temor de que abusara sexualmente de sus hijos”, sin embargo sacrificó a la pequeña Fátima, hija de otros.
¿Es suficiente esta presión para matar a una inocente? Su sometimiento ante el hombre quebrantó su propia moral al grado de entregar a la niña para su sacrificio, y esta acción generó que el público reclamara un trato justo para ella en su condición de mujer; su estado de víctima por violencia psicológica de parte de su pareja, fue lo suficientemente violento, para que Gladis Giovana ejerciera la complicidad del asesinato pero ¿es justificable?
Si pasamos a la premisa de igualdad, tendríamos que asumir que el feminismo debe resguardar posturas radicales que en nada o poco abonan a generar un ambiente de entendimiento entre géneros; los feminicidios aun cuando en su mayoría son perpetrados por hombres, también los realizan mujeres. El comportamiento, al final debería ser asumir la responsabilidad de la propia acción de una mujer.
La pugna no es contra los hombres como lo hacen ver los radicales, el feminismo debe buscar con firmeza exigencias que permitan otorgarles un trato igual ante la ley, sin dejar de exigir su cumplimiento irrestricto a este orden.
Camille Paglia reflexiona “milito por la libertad de expresión y de conciencia”. ”La proyección histérica de la sexualidad, para el feminismo se reduce al depredador masculino y víctimas femeninas”, “ el resentimiento hacia los hombres es lo que enseña el feminismo moderno, es puro veneno”, “ los problemas de los sexos no se van a resolver hasta que la educación exponga a los jóvenes las terribles realidades que heredamos de la historia”. (Sexual Personae)
La mujer persevera y ha sido tenaz desde el principio de los tiempos, movimientos feministas siempre los encontraremos en los anales de la historia, la mujer común, reinas, guerreras, filósofas, activistas, científicas, símbolos del feminismo luchando en trincheras diferentes por un mismos fin, encontrar la igualdad de trato ante toda actividad humana.
Perder batallas, no implica así perder la guerra, el ganarlas tampoco, no les otorgara al feministas el derecho de la conquista absoluta, tendrán que entrar en ideas de la convivencia y entendimiento.
Al continuar andando por esta ruta, solo encontrarán un pantano lodoso y tramposo, siempre generado por estándares de vida impuesto por los hombres.
El masculinato arrogante, tal vez permitirá que avancen hasta donde se los permitan, será difícil encontrar el entendimiento en un pleito infinito difuminado por el fanatismo de ambos lados, por el simple hecho en la creencia marcada de la superioridad masculina y la inferioridad femenina.
Educar es el camino, la raza humana es una, dos son el género, mujer y hombre, iguales en inteligencia, iguales en derechos y obligaciones.
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#4 Tiempos
Los “Chones-Pachones” de la UASLP | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de mis impulsos contenidos:
Los dedos me queman y mi sistema límbico pre frontal (causante de lo que llamamos risa) está que me brota como cascada, sin embargo, me gobernaré una vez más.
No haré mofa del asunto de los 2.4 millones de pesos de ropa interior comprados por la “UniTienda” de la UASLP.
Evitaré juegos de palabras como “espero que sean transparentes… (las autoridades, no las prendas)”.
Me abstendré de llamar el asunto “los chones pachones”.
No usaré frases como “enseñaron los chones”, ni mucho menos diré que esa “mancha” en la ropa interior, pues no es cualquier cosa.
El asunto está muy lejos de ser un misterio del estilo Ágatha Christie respecto por qué el señor Pachón compró (y a quién) semejante cantidad de prendas… eso es un misterio resuelto.
Lo del “caso cerrado” al respecto del rector Zermeño, fue la peor salida que encontraron, pero lo entiendo.
El rector, todos sabemos, es un hombre íntegro, pulcro, elegante… el andar hablando de calzones atenta contra el pudor propio.
Lamentablemente ya con “los chones enseñados” (otra frase que evitaré) pues lo mínimo era “vamos a investigar” -que en parte lo hizo- diciendo que ahora las prendas y el asunto está en la Contraloría de la Uni. (Podemos ahora decir, sin temor a equivocarnos, que la contralora universitaria pues está muy “calzonuda”)
El IFSE no desaprovechó la oportunidad y en pocas palabras dijo, otra vez: déjate auditar (que se podría decir coloquialmente: bájate los chones).
Todo eso y más diría solo para divertirme, pero como lo dije en un principio, mejor me autogobierno (que es mi especialidad) y no sigo por ese camino que tantas cosquillas da en los dedos de quien esto escribe.
Hablemos de lo serio del tema: comprar millones de pesos por un producto que no se vende no está de risa cuando esta rectoría ha sido marcada por su pensamiento de pobreza y penurias financieras permanentes.
Estoy seguro que el doctor Zermeño preferiría (por su pudor, que se respeta, y admira así como su forma de conducirse) hablar del encuentro incómodo que tuvo el sábado 17 de enero en La Parroquia con Fabián Espinosa Díaz de León, su ex arrendatario, el representante de VEM con quien la institución sostiene una demanda que, de acuerdo a los que saben, es muy probable que pierda la Universidad.
Palabras más, o palabras menos (en La Parroquia no graban los audios de sus clientes, bendito sea Dios) primero se saludaron así como con la cabeza, pero luego un tercero saludó a la señora esposa del rector y al galeno. Fabián Espinosa se acercó y el diálogo fue -según testigos que nunca faltan- entre un “mira él es responsable si me pasa algo físicamente o a mi salud-
Fabián Espinosa, dicen, respondió igual: “señora mire que mi esposa dice lo mismo de su marido”.
Qué incomodidad.
El rector dio guillotina a la charla con un “las cosas de la oficina las trato en la oficina”
¿Chisme de restaurante? Sí. Pero fondo también hay (en la tienda de la Uni, de los que no se han vendido).
En fin que preferiría el doctor Zermeño hablar de cualquier cosa menos de los “chones pachones” de eso si estoy seguro.
El asunto ya pasó y “ya lo pasado pasado” pero si nos interesa:
- ¿Qué medidas se toman para que una compra tan grande y absurda no se vuelva a repetir en la UniTienda?
- ¿Qué estudios de mercado se hacen a partir de que alguien más la administra?
- ¿Quién administra la UniTienda?
Con el convenio Federación-Estado para 2026 hasta este domingo detenido en firmas (y redacción según dicen) ¿hasta cuándo aguantará el préstamo que les hizo favor gobierno de pedir para la Uni?
En fin, ya me extendí. Yo quiero escribir de la tensión cubana, Ucrania, Venezuela, y Groenlandia (son piezas moviéndose para un “jaque mate” global)
También quería escribir sobre la valiente posición de la nueva titular de la Facultad de Derecho ante las “sugerencias” rectoriles, de la construcción de narrativas de Morena, de la renuncia de Adán Augusto, y la hamaca del Verde nacional, pero pues será para la próxima (si es que no escribo otro cuento, que ya le voy agarrando gusto).
Los abrazo y saludo a todos y todas.
Jorge Saldaña.
También lee: “Ya cállate, tenías razón” | Apuntes de Jorge Saldaña
#4 Tiempos
Una prueba de carácter | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Por: Redacción
El partido de este fin de semana entre Atlético de San Luis y Chivas no es uno más en el calendario. Llega en un momento donde ambos equipos necesitan algo más que puntos: necesitan convicción. En una liga que castiga la duda y premia la determinación, este duelo se presenta como un examen incómodo, de esos que no se aprueban solo con intención.
San Luis llega con la sensación de haber entendido, por fin, cómo competir mejor en su propia narrativa. No es un equipo espectacular, pero sí uno que ha aprendido a sostenerse, a incomodar y a no regalar partidos. En casa, el exAlfonso Lastras y ahora llamado Libertad Financiera, suele convertirse en un escenario exigente para cualquiera, y este encuentro no será la excepción. San Luis sabe que estos partidos son los que construyen temporadas: vencer a un histórico no solo suma en la tabla, también fortalece el discurso interno y ojo aquí, que en su casa, las Chivas solo han podido vencerlo una vez.
Del otro lado aparece superlider Guadalajara, siempre cargando con el peso de su nombre. El Deportivo llega a este compromiso envuelto en la presión habitual que lo acompaña: la obligación de ganar incluso cuando el funcionamiento no termina de convencer. Chivas ha mostrado destellos, pero también lagunas que lo hacen vulnerable, especialmente cuando se enfrenta a equipos ordenados, intensos y sin complejos, justo el perfil que suele adoptar San Luis.
El choque promete ser más táctico que vistoso. San Luis buscará cerrar espacios, obligar a Chivas a jugar incómodo y capitalizar cualquier error. Guadalajara, en cambio, intentará imponer ritmo, pero deberá hacerlo con paciencia, porque la desesperación suele ser su peor enemiga . Aquí, el partido puede definirse en detalles mínimos: una pelota parada, una distracción defensiva o una decisión tardía.
Hay, además, un componente emocional que no se puede ignorar. Para San Luis, ganarle a Chivas representa confirmar que su proyecto es capaz de competir contra cualquiera. Para Chivas, perder sería otro golpe a una confianza que se recompone con dificultad. En ese cruce de necesidades, el margen de error se reduce al mínimo.
Este tipo de partidos rara vez se recuerdan por su belleza. Se recuerdan por lo que provocan después. Una victoria puede impulsar a San Luis hacia una recta más tranquila; una derrota puede volver a colocar a Chivas bajo el reflector de la crítica. El empate, en cambio, dejaría a ambos con la incómoda sensación de haber dejado algo en el camino.
El fin de semana pondrá frente a frente a dos equipos con realidades distintas, pero con una urgencia compartida: demostrar que pueden sostener una idea cuando el calendario empieza. En la Liga MX no siempre gana el que juega mejor; suele ganar el que entiende mejor el momento.
San Luis y Chivas están justo ahí, frente a un partido que no promete fuegos artificiales, pero sí consecuencias. Y en este torneo, eso suele ser mucho más importante.
También lee: Dos partidos, tres puntos | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
El Cronopio
El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
En las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo pasado hubo un importante movimiento editorial en San Luis Potosí dirigido por un selecto grupo de intelectuales preocupados por la cultura potosina; así aparecieron revistas como Estilo, Letras Potosinas, Cuadrante, Jueves Literarios, Revista de la Facultad de Humanidades, Archivos de Historia Potosina, entre otros, que recogieron importantes escritos culturales y que dieron vida a libros de importancia histórica local, como la memoria de Francisco Estrada padre, titulada Recuerdos de mi Vida y el libro conmemorativo por el centenario del Himno Nacional, publicados en los cincuenta a través de la UASLP.
En 1954 se publicaría el libro Vida y Obra de Francisco González Bocanegra con motivo del centenario del Himno Nacional, de la pluma del padre Dr. Joaquín Antonio Peñaloza, que participaba en algunas de las revistas y publicaciones mencionadas. En 1998 se editaría la segunda edición de este libro, ahora dentro del marco de festejos por el setenta y cinco aniversario de la autonomía universitaria, edición que estuvo a cargo de Jesús Rivera Espinosa y del propio padre Peñaloza. Esta edición agregaba otros poemas inéditos recopilados en ese periodo entre los cincuenta y los noventa.
El libro mencionado es uno de los mejores esfuerzos por difundir la obra de González Bocanegra y aún puede conseguirse en la Librería Universitaria de la UASLP a costo bajo, pues debe de andar en la friolera de ochenta y cinco pesos. Una buena forma de conocer a este personaje y disfrutar sus poemas y escritos realizados principalmente en la década de los cincuenta decimonónicos.
González Bocanegra vivió treinta y siete años, muriendo en 1861 sobreviviéndole su esposa y dos de sus hijas, una de ellas tomaría los hábitos y otra se casaría dejando descendencia del insigne poeta. En el libro el padre Peñaloza repasa la vida del poeta desde su nacimiento en San Luis Potosí, el destierro voluntario de su familia a Cádiz en España debida a la expulsión de españoles del país al formarse la República, su regreso a San Luis y su partida a la ciudad de México donde comenzaría su obra literaria. El padre Peñaloza divide su vida de acuerdo con sus aportaciones literarias, así nos habla de su faceta de poeta, de orador, de dramaturgo, de funcionario público, de narrador , entre otros; además de su etapa de vida en San Luis Potosí.
El libro recoge, además, la recopilación de su obra, con sus poemas, sus escritos, sus ensayos, sus reportes como censor de obra de teatro. De esta forma es una buena forma de conocer la obra de este potosino que trasciende en el mundo de las letras al ser el autor de la letra del Himno Nacional, uno de los mejores poemas cívicos creados a nivel mundial.
Su estatua, retirada de la glorieta que lleva o llevaba su nombre, ya no sé, ha quedado relegada a un costado de la glorieta un tanto perdida, como ahora es la obra de González Bocanegra que es poco a nada conocida, al igual que la relegación de la estatua a Manuel José Othón otros de los importantes hombres de letras que colocan a San Luis en la historia de las letras mexicanas.
Así que, hágase de este libro, si no lo ve en las estanterías, solicítelo a ver si lo sacan de las bodegas de la librería universitaria.
Ante la ausencia de homenajes en los aniversarios de su nacimiento, como sucedió hace dos años que se cumplieron doscientos años de su natalicio el 8 de enero, el mejor homenaje que podemos hacer a este ilustre potosino es mantener su obra viva a través de la lectura.
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