septiembre 6, 2026

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#4 Tiempos

¿Si pasa o no pasa la Reforma? | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

La discusión nacional sobre la Reforma al Poder Judicial se ha convertido en una linea divisoria, un gis en el cemento, un sello que se tiene o no se tiene, y una barda en la opinión púbica.

Es la nueva causa de la esgrima social que se encuentra en debate en dos escalones distintos de la pirámide: la del curso formal, que en estos momentos corresponde al Senado de la República, y la otra, que corresponde al discurso que se construye y se alimenta de forma permanente en el imaginario colectivo.

En ambos niveles, estar en contra parece, y solo parece, que es estar en lo correcto, ser de los “buenos”, de los que quieren al país, es estar de lado de la democracia, parece significar ser culto en automático, ilustrado, es un sinónimo de ser patriota, gente buena y que se baña todos los días.

Sus gritos de guerra son los básicos del miedo simplón y reciclado que van desde el “seremos Venezuela” hasta “te van a quitar tu casa”.

Sus argumentos más serios se centran en la distribución de poderes de Montesquieu, la imposibilidad real de elegir en 25 boletas a más de 600 nombres que en la vida entera hayamos escuchado, el peligro que implica el que los candidatos a magistrados vendan sus posturas jurídicas a cambio del financiamiento de una campaña y el riesgo de que exista un órgano rector con uñas y dientes al interior del Poder Judicial.

Por lo contrario, si se está a favor de la reforma, se expone cualquiera a ser tachado de ignorante, traidor, autoritario, malo, (obviamente estar a favor de “querer ser Venezuela y que te quiten tu casa”) no querer a México, ser enemigo de la democracia, retrógrada, chairo y más cosas peores.

Los argumentos serios de esta postura son los que reconoce incluso la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, y que no son ni el hilo negro ni el café soluble: todos sabemos que al interior del Poder Judicial, mucho pesan las relaciones familiares, mucho se estila el nepotismo, el tráfico de influencias y las turbias recomendaciones para hacer “carrera judicial”.

(Que conste que no se generaliza porque también hay que reconocer que hay muchos elementos con las credenciales y conocimientos probados y méritos propios, pero que lamentablemente son los menos)

Total que estamos viviendo en una especie de maniqueísmo social al que parece somos adictos, un país en el que se es bueno o se es malo, muy a pesar de las decisiones de las mayorías, que no tienen por qué ser perfectas ni ilustradas, pero que nos recuerdan que vivimos en un sistema democrático.

El gis en el cemento divide a dos Méxicos, la barda separa dos visiones, una con un acceso a la visibilización inmediata, muy sonora, pudiente, pero sobre todo, con la medalla al cuello de estar firmemente convencidos a sí mismos de estar en lo correcto.

Son los que están de ese lado del gis y de la barda, son los que votaron contra la cuarta transformación, son la materia prima de una oposición que no logra asumir que son minoría.

Estar de ese lado es sencillo, siempre ha sido fácil ir con la corriente, estar de acuerdo con ellos es un boleto a la aprobación que es simple de conseguir.

En el otro México, están los que efectivamente viven mejor a partir de la Cuarta Transformación, y por lo tanto no votan contra sí mismos. Son los que votaron por Claudia, son los que lograron que sus representantes sean mayoría en la cámara de diputados, son los que, de estar en contra a la reforma, estarían contradiciéndose con su decisión en junio.

También están los que ven en la reforma un camino más justo para desarrollar su carrera gracias a sus méritos y no a sus apellidos, los que saben que es necesario terminar con todos los vicios y manos negras en los juicios, los que ven de cerca cómo los criminales de mayor o menor peso son dejados en libertad gracias a arreglos en lo oscurito con jueces y magistrados, los que están agraviados por las enormes prestaciones, bonos, pagos y privilegios de jeque árabe que recibe la cúpula de intocables, son los que quieren ver caer a las vacas sagradas de Poder Judicial.

Son las dos caras de la moneda que está volando.

En este momento tanto la oposición como la coalición Morena-Verde-PT se encuentran enclaustrados, cada quien en un búnker convertido en capilla de oración.

Unos, los más maldosos, seguro piden porque un morenista lo atropelle un tren, se resbale en la regadera o le reviente el apéndice al mismo tiempo que a su suplente.

Mientras tanto los morenistas ruegan porque a los de la oposición NO se les atore un hueso de pollo en la comida, no tropiecen en una escalera o no les de un infarto fulminante (un “accidente” a un miembro de la oposición en este momento los pondría en una posición de víctimas).

El detalle matemático

128 no es divisible entre tres de manera exacta, por lo que dos tercios en matemáticas puras da un total de 85.3 senadores, sin embargo no hay un 0.3 senador.

Con este detalle a la vista, la oposición insiste por lo tanto en que el 85.3 significa que deben ser 86 votos los necesarios para que pase la reforma, aunque muchos de los guindas-verde, aseguran que el 85.3 por ciento se cumple con 85 votos y por lo tanto la mayoría calificada.

En la muy humilde opinión de quien esto escribe, es que será muy difícil, mas no imposible, que pase al menos en esta semana la reforma y no porque tome yo postura en uno u otro bando, sino porque en un cálculo político, los de la coalición no van a arriesgarse a que, con 85 votos, escudándose en la interpretación matemática, la reforma pueda ser inmediatamente impugnada.

Reconozco también que, aunque parezca un disparate, Morena pueda obtener la mayoría calificada si al momento de la votación, algún senador de la oposición (por ejemplo Miguel Ángel Yunes Marquez) de pronto “se sienta mal”, se salga del recinto, vaya al baño (sí así de ridículo pero todo es posible) o sencillamente no se presente.

Hay que recordar que (muy al estilo Axtla de Terrazas) este tema se definirá por un voto.

Si alguien de la oposición se vende, falta (junto a su suplente) o vota a favor de la reforma, se ganará el título de Judas para toda la vida, cosa que a muchos, que a cambio de sus 30 monedas de plata, poco les importaría.

El camino que a este aprendiz de reportero parece más prudente es que la reforma no pase en el Senado por el momento, la discusión se regrese a la cámara de diputados, se calmen las aguas y se enfríen los ánimos, Claudia se ponga la banda presidencial y entonces, y solo entonces, vuelva la iniciativa, probablemente en términos muy similares, pero en condiciones muy distintas (ojo) de regreso al Senado.

¿Qué es lo que más le conviene a México?

¿Habrá un traidor de la oposición que se convierta en héroe para los aliados?

Lo sabremos pronto.

Hasta la próxima.

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El Cronopio

Juana María Alvarado, La Vida es Química | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

Andrés Manuel del Río, el científico español naturalizado mexicano que desarrolló su carrera científica en México en el Seminario de Minería de México en los albores del siglo XIX y finales del XVIII se convirtió en una figura representativa de la química en México; se encargó de la cátedra de Mineralogía del también llamado Colegio de Minería y escribió el libro Elementos de Orictognosia que llevaría el potosino Mariano Jiménez, que sería su alumno.

De sus logros sobresalientes fue el descubrimiento del eritronio, un nuevo elemento químico que descubriera en 1801 en una muestra recolectada en Zimapán Hidalgo. La historia de este descubrimiento es una de las tristes historias de la ciencia mexicana, pues el descubrimiento de este elemento fue adjudicado años después a E. Wöhler que lo bautizó como vanadio. El elemento vanadio debe ser considerado como descubrimiento de Andrés Manuel del Río, quien también descubrió otros compuestos, como la plata azul o la aleación del rodio y el oro.

El nombre de Andrés Manuel del Río lo tiene asignado la Sociedad Química de México para denominar sus premios de química en México a destacados investigadores y docentes de la química en el país. Este año 2026 la profesora investigadora de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Juana María Alvarado Rodríguez se hizo merecedora al Premio Nacional de Química “Andrés Manuel del Río” 2026, por su actividad docente.

El Premio Nacional de Química se otorga desde 1964 y es otorgado en tres categorías: Docencia, Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico, tiene como finalidad hacer un reconocimiento público nacional a la labor realizada por profesionales de la Química que hayan contribuido de manera extraordinaria a elevar la calidad y el prestigio de la profesión Química en México.

Juana María Alvarado estudió en la licenciatura en la Facultad de Ciencias Químicas y realizó una maestría en hidrosistemas con opción en irrigación, en el 2006. Fue coordinadora de la licenciatura en química de la Facultad de Ciencias Químicas de la UASLP y ha desempeñado una destacada labor docente en dicha Facultad.

Juana María Alvarado ha incursionado en el área de divulgación de la ciencia en varias de sus facetas de comunicación, entre ellas y de manera importante en la radio. En 2008 inició la producción del programa La Vida es Química en Radio Universidad el cual ella misma conduce y en los que invita a participar a alumnos de química, lo que les ha permitido ser un factor más en su formación.

El amor y la pasión por la química que tiene la maestra Juanita, como se le conoce en el medio, la ha llevado a especializarse en comunicación social de la ciencia para lo que decide ir a España a Almería en particular a realizar el máster en Comunicación Social de la Ciencia en la Universidad de Almería realizando un trabajo comparativo de fin de máster entre dos jóvenes radios universitarias españolas, RadioUAL y RadioOlavide, y dos radios veteranas mexicanas, Radio UNAM y Radio UASLP.

La influencia que ha tenido, inyectando a su vez su pasión y amor por la química en sus estudiantes les ha permitido seguir con éxito sus carreras profesionales, algunos de los cuales se han convertido en sus colegas en el seno de la Facultad de Ciencias Químicas. Su interés por la historia de la química en San Luis se ha manifestado al difundir la labor de mujeres químicas pioneras en química y mantener la memoria del desarrollo de la química en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y compartirlo con el pueblo potosino, sin descartar a los niños y jóvenes con talleres de ciencia donde la química es la protagonista, entusiasmándolos para orientar su vocación a la química y mostrarles, como reza el título del que fuera su programa en Radio Universidad, que La Vida es Química. ¡Felicidades a la maestra Juanita!

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El Cronopio

Un pionero de la astrofísica en San Luis Potosí | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

Uno de los dos primeros potosinos en estudiar formalmente astronomía y en realizar investigación en astrofísica son Joel Cisneros Parra oriundo de Salinas, San Luis Potosí, y de quien hemos tratado ya en esta columna, y Antonio Sarmiento Galán que se recibiera como físico y como matemático en la década de los setenta del siglo XX en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Antonio Sarmiento Galán comenzó a estudiar física en la entonces Escuela de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, para interrumpir sus estudios y emigrar a la Ciudad de México donde ingresaría a la Facultad de Ciencias de la UNAM para estudiar simultáneamente la carrera de física y la carrera de matemáticas, mismas que concluiría en 1976. Estas líneas de formación regirían su vida académica y profesional, pues contribuiría a la investigación en física en el área de la astrofísica y posteriormente en el ámbito de las matemáticas, siendo actualmente investigador del Instituto de Matemáticas, Unidad Cuernavaca de la UNAM desde 1999; previamente había sido investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM de 1981 a 1998.

Su formación primaria en astrofísica fue en el tema en el que coincidieron estos dos personajes potosinos, pioneros en el estudio de la astrofísica, sistemas binarios. Su tesis de licenciatura en física presentado en 1978 versó sobre Etapas Evolutivas Avanzadas en Sistemas Binarios. Realizó su maestría en ciencias en la propia Facultad de Ciencias de la UNAM y su doctorado en el Departamento de Matemáticas Aplicadas del Queen Mary College en la Universidad de Londres donde vuelve a combinar su interés en la física y la matemática, que no la física-matemática. Su tesis de doctorado en dicha universidad fue sobre Gravitación en el Sistema Solar que presentó en 1981.

Entre sus estudios de formación y, en especial en astrofísica se encuentran Estudios para la Localización de un Sitio Astronómico en la República Mexicana, en la Facultad de Ciencias de la UNAM en 1977 y 1978 y, Ph ysical Cosmology en Francia en la École d’Été de Physique Théorique. Université de Grenoble. Les Houches, Haute Savoie en julio de 1979.

Antonio Sarmi ento, como astrofísico ha hecho importantes aportaciones científicas teóricas en temas como la evolución química del Universo, la gran explosión, la gravitación en teoría general de la relatividad y el vacío en sistemas no inerciales.

Su contribución no se ha limitado al carácter de investigación pues ha tenido una intensa actividad en educación, no sólo impartiendo cursos de astrofísica, relatividad, física teórica y gravitación, sino que ha realizado una destacada participación en actividades de educación no formal, en especial en divulgación de la ciencia, donde ha escrito numerosos textos entre artículos y libros entre los que se encuentran libros técnicos y de divulgación, participando, además, con conferencias, videos y programas de radio para todo tipo de público con temas de física y astronomía.

Antonio Sarmiento ha contribuido al desarrollo de la educación y la investigación científica en su tierra de nacimiento apoyando programas de divulgación como Domingos en la Ciencia en San Luis Potosí, La Semana de Física y La Ciencia en el Bar, donde ha participado en varias sesiones. Como la charla Fractales que puede consultarse en la dirección: https://www.youtube.com/watch?v=AutyQCtnuI8

En una entrevista para la revista “¿Cómo Ves?”, de la UNAM, rechaza la idea de que la labor científica sea evaluada por premios, “Por fortuna hay muchos investigadores para quienes lo valioso es tener amor por la camiseta de la ciencia, o pasar horas en el laboratorio haciendo un experimento. Ellos se olvidan por completo de premios o publicidad en la radio o la televisión”.

Antonio Sarmiento Galán nació en San Luis Potosí el 23 de abril de 1954 y se convierte en el segundo potosino en formarse profesionalmente como astrofísico y contribuir al desarrollo de la ciencia y la educación científica, siendo además uno de los primeros matemáticos potosinos.

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#4 Tiempos

El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

En 1950 El Colegio de México publicaba la obra: Los grandes momentos del indigenismo en México, escrita por Luis Villoro Toranzo, que iniciaba su trayectoria filosófica en México, después de graduarse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se doctoró en filosofía.

Bajo la influencia del filósofo español desterrado y que fuera Rector de la Universidad de Madrid, José Gaos, emprendió en el grupo filosófico Hiperion, el estudio del Ser del Mexicano y la producción de la filosofía de Lo Mexicano desde corrientes como el existencialismo, el historicismo y la fenomenología.

Aunque el interés en el tema del indigenismo al parecer tuvo sus raíces en las experiencias de juventud en el altiplano potosino, en la Hacienda de Cierro Prieto al noroeste de la ciudad de San Luis Potosí, donde la familia de su madre tenía sus raíces y donde viviría por un tiempo, antes de trasladarse a la Ciudad de México a estudiar filosofía en la UNAM.

En dicha hacienda, al decir de su hijo el escritor Juan Villoro en su libro sobre su padre: la figura del mundo, le marcaría la escena de un campesino que al encontrarlo le saluda besándole la mano y refiriéndose a su persona como “patroncito”.

Luis Villoro nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España; su padre un médico barcelonés y su madre una rica hacendada potosina. Tras el conflicto de la guerra civil española, su familia regresa a México y se instala en primera instancia en San Luis Potosí a fines de la década de los treinta.

La trayectoria intelectual de Luis Villoro, siempre estuvo en torno al tema de lo mexicano lo que lo llevó a estar de cerca y apoyar el movimiento zapatista en Chiapas al parejo de su vida académica en la UNAM.

En su pensamiento se subraya la convivencia social bajo el respeto entre culturas, exige reconocer al otro y construir comunidades que incluyan la diversidad, sin sacrificar la autonomía de las personas ni de los pueblos. Lo que le llevo a proponer enfoques para una democracia que reconozca la pluralidad de identidades.

Profesor de la UNAM desde 1954 en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresó, fue también investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas desde 1971 y

en el cual es nombrado Investigador Emérito en 1989, mismo año en que recibe el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. En 1998 es nombrado Investigador Nacional Emérito de la UNAM.

En la creación de instituciones también tuvo participación, fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía de Guadalajara y de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa haciéndose cargo de la dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. En 1978 ingresa a El Colegio Nacional y en 1986 recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.

La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa en el 2002, y en el 2004 se lo otorga la Universidad Autónoma Metropolitana. Finalizando el año de 2007 es nombrado Miembro Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua.

Respecto a su obra filosófica, el Centro de Estudios de Filosofía Mexicana la reseña: “La obra de Villoro no es posible clasificarla en una sola línea de investigación, pues su producción filosófica se desarrolló en varias vertientes a lo largo de su vida intelectual, por ejemplo: el campo de la historia de las ideas y de la filosofía de la cultura, la filosofía de la historia, la filosofía política, la teoría del conocimiento, la analítica, la ética, entre otras”.

Luis Villoro Toranzo, que se nutrió de la vida mexicana en el altiplano potosino es considerado uno de los más destacados representantes de la filosofía mexicana, siendo su obra una parte indispensable de la filosofía. Villoro murió en la Ciudad de México el 5 de marzo del 2014.

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