julio 30, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Saber que vendrás | Columna de Juan Jesús Priego

Publicado hace

el

LETRAS minúsculas

 

¿Vivimos en una época que cree poco en la amistad? «¡Amigos, no hay amigos!», clamaba nostálgico el poeta. Pero, entonces, estos amigos a los que se dirigía ¿no eran en verdad amigos?

De la experiencia de la amistad decía Cicerón, el escritor latino, que era como tener un alma compartiéndola con otro: un solo principio vital animando dos cuerpos. Sin embargo, la comparación nos parece hoy lejana, acaso demasiado bella para ser real. ¿Dónde se ven ya amistades así? Y qué distinto nos parece el tiempo en que un San Agustín, por ejemplo, hablaba de la muerte de un amigo de su juventud con estas palabras desconsoladas:

«¡Con qué dolor quedó mi corazón de luto! Todo lo que miraba era muerte. La patria era un suplicio para mí y la casa paterna una extraña desdicha. Todo cuanto con él había compartido se había vuelto, sin él, atroz tortura. Le buscaban por todas partes mis ojos, pero no lo encontraban. Y llegué a aborrecer todas las cosas porque no le tenían ni podían decirme: “¡Mira, ya viene!”, como cuando vivía y estaba ausente. Yo me había convertido en un gran interrogante para mí mismo. Preguntaba a mi alma por qué estaba triste y por qué me conturbaba tanto, y no sabía ella responderme nada» (Confesiones IV, 4, 9).

En el momento en que llega el lector a este punto del libro de San Agustín, casi siempre hace un profundo silencio, suspira con resignación y da vuelta a la página. «Era otra época», dice como disculpándose de algo que no alcanza a comprender qué sea. ¿Es que eran más generosos los hombres de otros tiempos? ¿Qué nos falta a nosotros, los modernos, que los antiguos tenían a manos llenas?

Cuando San Bernardo de Claraval (1090-1153), ya viejo, se enteró de que uno de sus discípulos más queridos había sido elegido Papa (Eugenio III), preocupado por su suerte, le escribió una larga carta en la que le decía: «Hace tiempo que te metí en mis entrañas y no te sacarán de ellas con tanta facilidad… Te amé cuando eras pobre; igualmente te he de amar hecho padre de los pobres y de los ricos… Demente pareceré; pero será a quien no ama, a quien no conoce la fuerza del amor».

«Sí» –decimos al leer estos textos preciosos-, «eran otros tiempos, era otra época. Hoy ya no somos capaces de hablar así; hoy ya no somos capaces de tanta ternura». 

¿Qué nos falta?, ¿qué tenían nos antiguos que ya no tenemos nosotros? Tiempo. El hombre posmoderno, digámoslo con sinceridad, tiene poco tiempo para la amistad. Y, sin embargo, la nostalgia de ella lo persigue como un perro vuelto loco.

«El encuentro de dos seres humanos –escribe Anselm Grün en uno de sus libros- es un regalo de Dios. Así lo afirma el filósofo griego más significativo, Platón: Dios hace a los amigos; Dios lleva el amigo al amigo. Es Dios, en última instancia, quien conduce al mutuo encuentro a aquellos seres cuyas almas vibran al unísono. Los mismos amigos con frecuencia no saben por qué se hicieron amigos o cómo surgió la amistad. De pronto está ahí. Dios ha abierto las puertas de mi corazón para que entre en él esta persona».

De acuerdo, de acuerdo, ¿pero quién es capaz hoy de experimentar una cosa tan sagrada, si nos falta tiempo para cultivarla? ¡Estamos siempre tan atareados! Pero la nostalgia sigue allí, no obstante, agarrándonos con sus tenazas. Se trata de la misma nostalgia que hizo escribir a Albert Camus (1913-1960) en una página de La caída: «Mire usted, me hablaron de un hombre cuyo amigo estaba preso, y él se acostaba todas las noches en el suelo para no gozar de una comodidad de que habían privado a aquel a quien él quería. ¿Quién, querido señor, se acostará en el suelo por nosotros? ¿Y yo mismo soy capaz de hacerlo? Mire usted, quisiera ser capaz, seré capaz, sí, un día todos seremos capaces de hacerlo, y entonces nos salvaremos».

Seremos salvados por la amistad –parece decir Camus-, es decir, por aquellos que, mientras nosotros padecemos y luchamos, nos tienen constantemente en su memoria, en su pensamiento: por aquellos que no nos olvidan ni quieren hacerlo. Karl Barth (1886-1968) lo dijo mejor que nadie: «Descartes no tenía razón cuando dijo: Cogito, ergo sum -pienso, luego existo-, sino que hubiese estado más en la verdad si hubiese dicho, en cambio: Cogitor, ergo sum: soy pensado, luego existo», luego soy importante para Alguien. ¡Entonces vale la pena vivir!

Un día, después de una jornada de combates especialmente violentos, un soldado pidió permiso a su superior para ir a buscar a su amigo al campo de batalla, pues al no haber regresado a la barraca seguramente se hallaba herido y, Dios no lo quisiera, hasta muerto.

-Permiso denegado -declaró el superior-. Ir al campo es peligroso y no quisiera perder así como así a uno de mis elementos más valiosos. Acaso su amigo ya haya fallecido. Piense usted en que es inútil exponerse a semejante riesgo.

Contraviniendo la prohibición, el soldado fue en busca de su amigo. Regresó después de una hora trayendo entre sus brazos un cuerpo hecho pedazos. Cuando el superior vio al desobediente, se le acercó para decirle:

-¿Ve usted cómo su amigo ya estaba muerto? Y, no obstante, usted desobedeció. ¡Debería degradarlo!

Respondió el soldado:

-No fue inútil mi trabajo, capitán, porque cuando llegué por él aún no moría; de hecho, todavía alcanzó a decirme: «Jack, estaba seguro de que vendrías».

«El amigo verdadero es como la sangre –decía Quevedo-, que acude rápidamente a la herida sin ser llamado».

Amigo es aquel que siempre viene; aquel del que se puede estar seguro de que vendrá. Porque es Dios quien lleva el amigo al amigo…

También lee: El silencio de Fray Luis | Columna de Juan Jesús Priego

Acento Ajeno

Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés

Publicado hace

el

Acento ajeno

Por: Haniel Valdés Velázquez

La competencia por la elección de 2027 ya sabemos que inició hace un rato, ¿a quién le importan los tiempos electorales cuando ni Ceepac hace su chamba, ni a los políticos les importa respetar lo establecido? Aquí lo que hace falta es ganar.

Ahora, podemos ir revisando cómo va esa carrera, quienes van primero y quienes se rezagaron, pero hagamos un análisis serio y real, no mirando encuestas de esas que casualmente suelen dar ganador al que la pagó. Y lo cierto es que el ganador real hasta ahora no es ninguno.

Las batallas electorales deben pelearse en todos los terrenos, pero casi siempre es la prensa el más complicado, y el que suele dejar al ganador. Esta vez, más que nunca les está pasando factura ese campo minado que es la comunicación, han querido meterse de a lleno en el papel de comunicar, pero terminan desinformando.

Me resulta difícil de entender ¿quién aconseja a los políticos potosinos?, ¿de dónde salieron sus grupos de comunicación?, todos parecen tener un mismo objetivo, que el rival pierda, en lugar de centrarse en que su patrón gane la campaña.

Los dime y diretes que cada vez vemos más en las conferencias de prensa, los empujones e interrupciones por pseudocomunicadores e influencers de turno de páginas de facebook autoproclamadas medios, que acompañan cada banquetera, no solo demuestran la falta de educación formal, civismo y ética periodística que consume al gremio, también evidencia carencias que ya no son de la persona, vienen desde la academia y los nuevos “periodistas” que se están formando.

Pero volviendo al tema de los que hacen boletines y posts para informar que sus jefes trabajan, ¿no hay algo más que necesite comunicarse? ¿de verdad es siempre “gracias al trabajo inconmensurable del supremo líder de tal o más cuál municipio/estado/entidad” que las cosas se solucionan?

Donald Trump en su primera campaña presidencial echó a perder la prensa internacional, en números su campaña fue maravillosa, pero es un modelo netamente primermundista, la heroización, el convertir a personajes políticos en protagonistas de Marvel funcionan en economías donde la fuerza del voto está en los grandes empresarios y en poder de las multinacionales, todos quieren al empresario exitoso dirigiendo su país.

En latinoamérica solo hay un caso donde ese modelo de prensa ha funcionado, Nayib Bukele controla los medios de El Salvador y su triunfalismo lo posicionó como el presidente con mayor aceptación del mundo. En México hubo un caso muy positivo, pero al que no le alcanzó, fue la pasada campaña presidencial de Máynez, donde mientras dos señoras se la pasaban criticándose entre sí y hablando de administraciones pasadas, el emeceísta se posicionó como el más votado de su partido en una carrera por la presidencia.

¿Pero, qué pasa en el interior de los estados, en los municipios? Las personas no creen en héroes, no les importan los muchos adjetivos que acompañan a las autoridades en las notas institucionales, el pueblo busca ver sus problemas resueltos y no siempre se acuerda de quién los soluciona.

Todas las notas periodísticas y boletines institucionales parecieran redactados por la misma persona, o el mismo usuario de chatgpt, “gracias a la labor de”, “por indicación de”, “con la guía de”, no solo dejas de reconocer al que sí estuvo al sol medio día tapando el bache o 4 meses haciendo una carretera o puente, logras hartar al lector de escuchar el mismo nombre y el mismo cargo 100 veces al día, cuando lo cierto es que a veces ni por su colonia se le ha visto.

Hay campañas peores: la zumayezca idea de que los bots cuentan en urnas es de político novato. Lo peor es que le copiaron la idea y ahora sus rivales la replican en sus propias granjas, para atacar medios aliados a su contraparte.

Ojalá me equivoque, pero nos esperan 12 meses de bombos y platillos de un lado y de otro, todos jugando a ser el ganador y bombardeando al rival con cuanta tontería (o no) aparece.

No hay charla cercana con el pueblo (aunque nos hagan creer que sí), no hay investigación, búsqueda de los problemas reales que aquejan a los potosinos, solo buscan hacer estructuras cada vez más grandes para autos, prometer agua, y bombardear sus actos y sus redes de promesas vacías que saben no van a resolver los problemas.

La carrera inició, pero esta vez casi nadie está mirando la carrera en sí, ni a sus corredores, andan pendientes de los comentarios de “narradores” que no están tampoco mirando a la pista. La descomunicación va a la cabeza, y seguramente será la vencedora.

Donde reinan las mentiras repetidas hasta el cansancio, los triunfalismos, y la vieja costumbre de intentar humillar al rival, el éxito nunca será para el periodismo o la verdad, solo para quien se siente en el trono y para aquellos que decidan seguirle el juego.

También lee: Hagamos Fan Fest, eso lo paga el pueblo | Columna de Haniel Valdés

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Una figura representativa de la literatura potosina, Ramón F. Gamarra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

En el siglo XIX se desarrolla el género de novela en San Luis Potosí al que desde entonces han contribuido excelentes plumas potosinas entre quienes se encuentran: Francisco de Paula Palomo, Francisco de Asís Castro, Alberto Sustaita Zavala, Eugenio Verástegui, Agustín Vera, Adolfo Antonio de Alba, Miguel Álvarez Acosta, Rafael Montejano y Aguiñaga, Jesús Goytortúa Santos, Teodoro Torres, Jorge Piñó Sandoval, Jesús R. Alderete, Jorge Ferretis, Manuel José Othón, entre otros, y de manera especial Ramón Francisco Gamarra que fue de los primeros en editar una novela en San Luis Potosí.

Ramón Francisco Gamarra nació en San Luis Potosí alrededor de 1828. Participó de manera activa en la política potosina del siglo XIX siendo liberal, entre las actividades que realizaría se encuentra el periodismo, donde igualmente destacaría codirigiendo en 1885 El Diablo Verde, en 1867 fue director de El Fantasma y, en 1868 de La Charanga. En 1874 fue redactor de El Potosino, que fue un periódico que impulsó la candidatura para gobernador del estado de Manuel Muro, historiador potosino. De los periódicos oficiales del gobierno del estado, fue redactor de La Unión Democrática junto a Rafael Castillo.

En el gobierno del estado fue secretario de gobierno de tres gobernadores, Vicente Chico Sein, Degollado y Bustamante, fue también diputado en varias ocasiones. Al retirarse de la vida política, fue bibliotecario del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.

En el ámbito literario, en 1868, escribió una de las primeras novelas potosinas El Filántropo, la cual se conserva en forma manuscrita, al igual que sus Memorias de un Espiritista y la Historia Contemporánea de San Luis Potosí.

En 1885 publicó por entregas Catecismo popular de la doctrina democrática y, en 1886, Ellos, un singular texto donde Gamarra aclara: “es un episodio de fondo cristiano y de forma realista que corresponde al volumen XII de mis Ensayos Literarios”. Este texto fue escrito en 1878 y publicado ocho años después por la Imprenta de Dávalos en San Luis Potosí.

Como suele suceder con los autores que mencionamos al principio, su obra no es muy conocida, existen escasas ediciones lo que ocasiona no sea difundida, a pesar de ser considerado como una figura representativa de la literatura potosina del siglo XIX,

además de su contribución al periodismo y la narrativa histórica, lo que lo lleva a ser uno de los autores relevantes en la cultura decimonónica.

Ellos, sería la novela más conocida, novela que aborda eventos históricos en un ámbito narrativo. La novela fue reeditada por el Colegio de San Luis en 1999 dentro de la serie Literatura Potosina 1850-1950, coordinada por Ignacio Betancourt.

En la presentación de Ellos, que hace el Colegio de San Luis nos indica la trama principal de la novela de Gamarra donde el autor recrear “una excepción horrorosa y rigurosamente histórica de que el amor de la madre hacia sus hijos, está siempre creciente”.

Relato alucinante en torno al incesto donde, como un mural, Gamarra intercala cuadros de costumbres, situaciones fantásticas y reflexiones culteranas acerca del mal y sus insospechadas manifestaciones. Con un recurso muy contemporáneo al ‘documentar’ la realidad, el escritor presenta una genealogía demoniaca y nos conduce ´por los vericuetos de un San Luis sorprendente y sórdido.

El abigarramiento de la narración estalla en un desenlace polifónico, cuya verosimilitud no resulta de su desarrollo anecdótico sino del extraño humor negro que caracteriza al autor.

Esta edición de El Colegio de San Luis nos permite conocer una de las obras de Ramón Francisco Gamarra, que posiblemente pueda aún conseguirse en esa institución o, al menos ser consultada en su biblioteca.

Ramón Francisco Gamarra, el político, periodista y escritor cuya obra merece ser rescatada, murió en San Luis Potosí el 18 de abril de 1886.

También lee: Arturo Medellín Anaya, su pasión por la poesía | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Presupuesto de Apertura 26 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Publicado hace

el

TESTEANDO

 

El torneo ha comenzado y no de la mejor forma para el Atlético de San Luis. Más allá de la derrota en la jornada 1 frente a Cruz Azul en casa, lo verdaderamente preocupante es lo complicado que se ven las primeras fechas para el equipo potosino, las ocho primeras jornadas parecen duelos difíciles de superar, sumado al fuerte compromiso de la Leagues Cup, lo que no parece dar muchos ánimos y más bien se pide paciencia tanto para jugadores como para la afición. Pero hagamos el presupuesto de puntos, como cada inicio de torneo.

J1.- Cruz Azul: derrota 0 puntos
J2.- Tigres: derrota 0 puntos
J3.- Tijuana: empate 1 Punto
J4.- América: derrota 1 Punto
J5.- Pachuca: derrota 1 Punto
J6.- Monterrey: derrota 1 Punto
J7.- Chivas: derrota 1 Punto
J8.- León: derrota 1 Punto
J9.- Necaxa: victoria 4 Puntos
J10.- Pumas: derrota 4 Puntos
J11.- Santos: victoria 7 Puntos
J12.- Toluca: derrota 7 Puntos
J13.- Querétaro: victoria 10 Puntos
J14.- Atlante: victoria 13 Puntos
J15.- Atlas: victoria 16 Puntos
J16.- Juárez: victoria 19 Puntos
J17.- Puebla: victoria 22 Puntos

Según el presupuesto, los 22 puntos serán insuficientes para una clasificación a la liguilla, pero aún más preocupante es la baja suma de puntos en las primeras jornadas, llegando a la semana 9 del campeonato con apenas una victoria y solo 4 puntos, esto debido al complicado calendario que tiene el cuadro potosino.

El panorama no es alentador para un equipo que se ha reforzado poco y ha perdido al jugador más valioso de la temporada pasada, un equipo que no se vio bien los campeonatos anteriores y que no promete un futuro distinto. La afición tendrá que ser paciente y entender que la reestructuración parece no ser completa en el plante

l, que las cosas pueden mejorar pero no lucen bien y menos con la forma en que el calendario se ha acomodado terriblemente para el equipo.

Por otro lado, creo que la directiva y cuerpo técnico saben bien a qué se enfrentan, conocen sus debilidades y saben lo complejo que parece el torneo en puerta, seguramente la planeación del campeonato no los tomó por sorpresa y sepan bien cuál es la ruta a seguir bajo esta circunstancia, a su vez, tranquilizar a los jugadores que seguro serán los más golpeados si los resultados no se dan.

Del lado de la afición y jugadores, queda cerrar filas, parece que se avecina un torneo más para el olvido, de esos que se va a sufrir más que gritar el gol a favor, ojalá yo esté equivocado, pero parece que no será así, parece que el destino está marcado y no suena muy alentador.

Toca esperar, apoyar, trabajar y sobre todo aguantar, que este proyecto sume y que encuentre en su humilde plantel, jugadores que demuestren y levanten la mano en un torneo en donde el presupuesto se ve, más que complicado.

También lee: El padre de todos los clásicos | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados