septiembre 28, 2026

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Opinión

Marcelito | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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Testeando

 

¡Qué pequeño se vio San Luis frente a Pachuca!

Yo no sé de futbol, yo no he hecho cursos ni mucho menos soy entrenador, ni siquiera sé jugar correctamente al futbol. Nunca pisé una cancha como jugador de primera, y nunca he levantado ni el campeonato de mi colonia. Yo solo sé jugar futbol en videojuegos y hasta en eso pierdo bastante seguido.

Sin embargo, levanto la voz y digo, ¡qué pequeño se vio San Luis frente a Pachuca!. Increíble que un equipo que juega de local, no se atreva a proponer, increíble que un equipo local y que va perdiendo, se tarde tanto en recomponer el rumbo del partido.

Ok, lo entiendo, no hay una banca con argumentos para levantar el barco y, peor aún, cuando no puedes contar todavía con todo el arsenal. Pero Pachuca no es ni cerca un rival de los complicados en la liga, y San Luis es un equipo muy triste de local.

El tenor parece será igual que el torneo anterior, un equipo con nula proposición de local y bastante ratonero de visita. Eso puede ayudar jugando en campo ajeno, pero seguirá causando pena en la cancha del Lastras.

Cuidado Marcelo, cuidado directivos, que el negocio se va a acabar (si es que ha esto aún se le puede llamar negocio) las tribunas se van vaciando cada vez más y esos “fieles” aficionados, no se van a conformar con las miserias que aún muestran de local. O se cambian las maneras, las formas y las ganas, o simplemente seguiremos pensando que Marcelito sigue siendo un técnico muy chiquito para el futbol mexicano, ya que anoche ¡qué pequeño hiciste ver al San Luis, Marcelititito!

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Letras minúsculas

Soliloquios de una puerta | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

¿Se ha imaginado alguna vez un mundo sin puertas? En cierta ocasión hice todo lo posible por imaginármelo y, vanidad aparte, debo confesar que no lo conseguí. Imagine, digo, la cara de un niño que no pueda ir a rebotar su balón a la acera de enfrente; el humor de la mujer a la que le esté prohibido ir a platicar con la vecina de dos cuadras más allá; la nostalgia del que habiendo nacido cerca del mar –marinero en tierra- tenga que conformarse con el puro ruido del oleaje. Un mundo sin puertas sería como un campo de concentración, o algo peor aún que eso. Consta por ciertos testimonios dignos de todo crédito que los prisioneros de los campos alguna vez se consolaron contemplando un crepúsculo, o inclinándose ante la fragancia de una rosa solitaria. Pero en un mundo sin puertas no habría crepúsculos ni rosas. No es casualidad, pues, que la Jerusalén celestial tenga doce puertas siempre abiertas hacia todas las direcciones, según asegura san Juan evangelista, autor también del libro del Apocalipsis. ¡Por muy divina que fuese, si no tuviera puertas, la Jerusalén de arriba sería un infierno más que un cielo!

Cuando los hombres eran nómadas, poca necesidad tenían de puertas: vivían de cara al infinito y caminaban en grupos. Pero cuando, andando el tiempo, se volvieron sedentarios, obraron la separación y cada uno se fue a vivir a su propia casa. Entonces descubrieron que existía un peligro llamado encierro, y que éste puede significar más de una cosa: soledad, incomunicación, tal vez locura. Por lo cual, para tener siempre disponible una vía de escape, se dieron a la tarea de construir puertas, que son como los barrotes por los que se escapa el reo. La puerta es símbolo de salud y libertad. Mucho se equivocaba, pues, Octavio Paz (1914-1998) cuando en algún lugar de su obra poética dijo: “No hay puertas, hay espejos”. ¡Si así fuera, el hombre estaría perdido!

Consideradas las cosas desde esta perspectiva, ¿le parece extraño que Jesús se hubiese comparado a sí mismo con una puerta? “Yo soy la puerta -dijo un día a las multitudes en Jerusalén-. Si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto” (Juan 10, 9). Honor que nos hizo.

¿Me creería usted, estimado señor, si le digo que hasta un sociólogo tan renombrado como Georg Simmel (1858-1918) se ocupó una vez de nosotras las puertas? Lo hizo en un ensayo de 1909, donde dijo: “Es esencial para el hombre, en lo más profundo, el hecho de que él mismo se ponga una frontera, pero con libertad, esto es, de modo que también pueda superar nuevamente esta frontera, situarse más allá de ella”.

¡Ya sé que este párrafo puede parecerle a usted un tanto difícil! Pero es que Georg Simmel era alemán y, como se sabe, a los alemanes les gusta enormemente oscurecer lo claro. Pues bien, se lo diré con mis palabras. La casa pone un límite al espacio infinito: lo cuadricula, por decirlo así, para convertirlo en hogar; pero gracias a las puertas puede el hombre vencer el confinamiento al que él mismo se ha sometido para salir a respirar el aire puro de la libertad. ¿No es esto maravilloso? Pero vea, también, para qué otra cosa puede servir una puerta.

Cuando los judíos habitaban ya en la tierra prometida y habían construido en ella sus casas, Dios les dio el siguiente mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Queden en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. Se las repetirás a tus hijos, les hablarás de ellas tanto si estás en casa como si estás de viaje, así acostado como levantado; las atarás a tu mano como una señal, serán como una insignia ante tus ojos, las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas” (Deuteronomio 6, 5-9).

Para nosotras las puertas, puesto que nos concierne directamente, este texto es de obligada meditación. Durante mucho tiempo he dado vueltas y más vueltas a este pasaje misterioso. ¿Por qué sobre nosotras debía de ser escrito el primero de los mandamientos y no en el techo de la casa, por ejemplo? Respecto a esta difícil cuestión he llegado a elaborar una teoría que ahora expongo a su juicio, estimado señor. ¿Qué es lo que hace alguien, por ejemplo, cuando quiere dejarle a otro un recado urgente? No lo deja por cierto en el suelo, pues se lo llevaría el viento; ni sobre su escritorio, porque se perdería entre los otros muchos papeles que hay en él –se le traspapelaría, para decírselo de manera llana-, sino que lo fija en la puerta, a la altura de los ojos, de manera que cuando éste entre o salga sea lo primero que vea. Algo similar, me imagino, quiso hacer Dios con su pueblo: como lo que le ordenaba hacer era algo de suma importancia, quiso que sus palabras estuvieran siempre delante de los ojos, de modo que nadie las olvidase.

Pero hay todavía algo más: al fijar allí el mandamiento y no en otro lugar, el Todopoderoso vio que era muy prudente que al entrar a su casa o al salir de ella, todo judío, por joven o viejo que fuese, se acordara del mandamiento del amor. El que sale a la calle sin acordarse de que debe amar, corre el riesgo de convertirse en un peligro para sus congéneres; el que entra a su casa y se olvida del amor, puede acabar siendo, como se dice, candil de la calle y oscuridad de su casa, relacionándose con los suyos como sólo saben hacerlo los tiranos. Hay el deber de amar adentro y afuera. Y si esto es así, ¿dónde más podría ser fijado el mandamiento sino en la puerta, que es como el puente entre el adentro y el afuera, entre lo público y lo privado?

En los tiempos de la posmodernidad y del retorno de los brujos, a las puertas nos ponen ajos. Es decir, que hoy servimos únicamente para recordar a las personas que tienen que lavarse la boca y cuidarse el aliento. Lo que, me parece, es una gran ofensa a la dignidad de las puertas.

Pero me callo ya: nuestros soliloquios producen el mismo sonido de las polillas cuando éstas nos devoran las entrañas, y la verdad es que no me agrada nada la idea de anticipar ese júbilo un tanto lánguido llamado, quién sabe por qué motivo, jubilación. ¿Sabe usted lo que haría conmigo el dueño de la casa si por ventura me escuchase? ¡No quiero ni pensarlo! De modo que me despido de usted y le digo adiós. Buenas noches.

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Deportes

El San Luis que ilusiona | Columna de Haniel Valdés

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Por: Haniel Valdés

Una semana de altibajos para el Atlético de San Luis Femenil ante Santos Laguna, y siete días después la respuesta inmediata: victoria de carácter ante Pachuca.

El domingo 13 de septiembre, en la jornada 7, San Luis se puso 2-0 muy pronto ante Santos con un doblete de Enyerliannys Higuera (9′ y 40′). Parecía partido resuelto, pero Santos descontó al cierre del primer tiempo con gol de cabeza de Gineva López (45+2) tras un tiro de esquina. En la segunda mitad se complicó todo: al minuto 56 llegó el empate 2-2, y cuatro minutos después, al 60′, Elaily Hernández vio la segunda amarilla y dejó a las potosinas con una menos. Con esa ventaja numérica, Santos remontó con el gol de Carol Soto (67′) para llevarse el partido 3-2. Un golpe duro, sobre todo por cómo se dio: dominando, adelante en el marcador, y dejándolo ir.

La respuesta no se hizo esperar. El domingo 20, en la jornada 8 y de nuevo en el Libertad Financiera, San Luis recibió a Pachuca y volvió a apoyarse en su goleadora estrella: Higuera anotó al cierre del primer tiempo (45+1) y amplió la ventaja al 62′, para un doblete que confirmó su gran momento. Pachuca descontó al 65′ con un autogol de Frida Gómez, pero el resultado ya no se movió: 2-1 para San Luis, victoria que reafirma el buen momento d el equipo pese al tropiezo previo.

Y ya que hablamos de Higuera, merece mención a parte. Con los dos dobletes de esta quincena, la venezolana llegó a 12 goles en el torneo

y quedó a uno solo del liderato de goleo individual, que hoy tiene la brasileña Geyse Da Silva (13). El club la nombró la mejor jugadora del duelo ante Pachuca, reconocimiento que empieza a sentirse casi automático cada que juega. Lo notable no es solo la cantidad de goles, sino la constancia: no ha dejado de anotar cuando el equipo más lo necesita, incluso en la derrota ante Santos. San Luis crece alrededor de su punta de lanza, y esa dependencia, que hoy es una fortaleza, también es la responsabilidad que carga cada domingo.

Con estos resultados, San Luis suma 8 jornadas jugadas, 5 victorias, 0 empates y 3 derrotas, 21 goles a favor, 15 en contra y 15 puntos, en el tercer lugar del Grupo 2, apenas por detrás de Guadalajara (15 pts, mejor diferencia) y de un América que sigue lejos de todos (22 pts).

Lo que dejan estas dos semanas es una lección de la que el equipo de Nacho Quintana tendrá que aprender rápido: cuando se pone en ventaja, necesita saber administrarla, sobre todo si el partido se complica con una expulsión. Higuera sigue siendo la diferencia, pero un equipo que aspira al play off no puede depender solo de su goleadora para sostener resultados.

La prueba de fuego llega el próximo domingo 27 de septiembre, cuando San Luis visite a Tigres, uno de los conjuntos más fuertes del torneo, en el Estadio Universitario, a las 18:00 horas.

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Opinión

FIEL, FIREL y justicia digital: no todas las firmas electrónicas sirven para lo mismo | Columna de Víctor Ezequiel

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SERENDIPIA

Por: Víctor Ezequiel / X: @MrVictorHdz

Culto público, probablemente alguna vez te han pedido una “firma electrónica” y has pensado que se trata de la famosa FIEL del SAT. Y sí, durante muchos años así la conocimos. Hoy se llama e.firma, pero existe otra que resulta especialmente importante si tienes un asunto ante un órgano jurisdiccional federal: la FIREL.

Aunque ambas sirven para acreditar digitalmente la identidad de una persona y permiten firmar documentos electrónicos, no son exactamente lo mismo ni tienen el mismo ámbito de aplicación.

Empecemos por la e.firma

La e.firma del SAT, antes conocida como FIEL, es un certificado digital que identifica a su titular y que jurídicamente produce efectos equivalentes a una firma autógrafa. Tiene una vigencia de cuatro años y se tramita ante el Servicio de Administración Tributaria.

Su utilización no se limita a los impuestos. Puede emplearse ante el propio SAT y, cuando los sistemas correspondientes la reconocen, ante otras dependencias federales, entidades federativas, municipios e incluso particulares.

En pocas palabras: la e.firma es una herramienta de identificación y firma electrónica de uso amplio, pero cada institución determina qué certificados acepta.

Y entonces, ¿qué es la FIREL?

La Firma Electrónica Certificada del Poder Judicial de la Federación, FIREL, está diseñada específicamente para la interacción electrónica con el Poder Judicial de la Federación.

Su importancia radica en que permite realizar actuaciones judiciales electrónicas: presentar demandas, promociones y recursos; consultar expedientes; recibir notificaciones y dar seguimiento a los asuntos sin tener que acudir físicamente al órgano jurisdiccional.

Y aquí aparece una precisión importante: tener FIREL no significa que automáticamente puedas utilizarla en cualquier órgano jurisdiccional del país.

La FIREL puede ser reconocida por órganos locales solo cuando exista un convenio o mecanismo de homologación. Actualmente, el propio Portal de Servicios en Línea del PJF identifica convenios para reconocer certificados de Baja California, Estado de México, Guanajuato, Tamaulipas y Ciudad de México. También reconoce la e.firma del SAT.

Por ello, si vas a promover ante un Poder Judicial estatal, hay que revisar qué firma acepta específicamente ese tribunal.

Una FIREL con reglas nuevas

Y aquí hay una novedad importante.

El 26 de agosto de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el nuevo Acuerdo General del Pleno del Órgano de Administración Judicial que regula la emisión, renovación, revocación, reconocimiento y uso de la FIREL.

El nuevo esquema contempla dos modalidades:

Presencial: el certificado puede tener una vigencia de hasta cuatro años.

En línea: el certificado tiene una vigencia de un año.

Para la modalidad presencial, actualmente se debe ingresar al sistema, proporcionar los datos de identificación, cargar identificación oficial, acta de nacimiento o carta de naturalización y comprobante de domicilio, y posteriormente seleccionar módulo, día y hora para acudir a realizar el enrolamiento. Es sumamente importante llevar impreso tu acuse, pues es la forma en que tiene el servidor público que te atenderá para validar el proceso del trámite.

Hay un dato especialmente interesante: aunque el nuevo acuerdo establece que, a partir del 1 de enero de 2028, para obtener por primera vez una FIREL en línea será necesario haber obtenido previamente una presencial, durante 2026 y 2027 todavía será posible obtener por primera vez el certificado mediante el procedimiento en línea.

Es decir, quien quiera aprovechar la modalidad remota todavía tiene una ventana abierta hasta el 31 de diciembre de 2027.

Para tramitar tu FIREL ingresa a este link: https://firel.pjf.gob.mx/

Una pregunta frecuente es si con esto ya se puede presentar una demanda y desafortunadamente no es así. La firma electrónica es solamente un medio de validación oficial que representa la voluntad de un justiciable como si plasmara una firma autógrafa. Esta se compone de dos archivos: la llave o Key, que es el archivo que se descarga al momento de iniciar tu trámite; el certificado, que es el archivo generado una vez validada tu información; y existe un tercer archivo llamado PFX, que consiste en la unión de los dos archivos anteriores.

Una vez autorizada la emisión de tu firma, la puedes descargar en esta página: https://firel.pjf.gob.mx/Descarga.aspx

Para generar tu archivo PFX, es necesario que cuentes con tu archivo llave y que ingreses tu contraseña en el siguiente link: https://firel.pjf.gob.mx/Unionpardellaves.aspx

Ahora bien, es importante que memorices tu contraseña o la guardes en un lugar seguro, ya que no es posible recuperarla o cambiarla a menos que antes revoques tu firma vigente.

¿Y para qué es el Portal de Servicios en Línea?

Aquí es donde la FIREL deja de ser solamente un archivo guardado en una computadora y se convierte en una auténtica herramienta de acceso a la justicia.

El Portal de Servicios en Línea del Poder Judicial de la Federación permite presentar demandas, solicitudes y escritos iniciales; enviar promociones; consultar expedientes electrónicos; revisar acuerdos y documentos; recibir notificaciones electrónicas y obtener acuses.

Crear la cuenta es muy fácil pues es muy similar a crear un perfil en alguna red social, ya que debes ingresar tus datos generales, tu CURP, proporcionar un correo electrónico y elegir un nombre de usuario.

https://www.serviciosenlinea.pjf.gob.mx/juicioenlinea

Para un litigante, esto puede significar no trasladarse varios kilómetros para presentar una promoción. Para un ciudadano, puede significar ahorrar tiempo, transporte y dinero.

Asociar la FIREL al portal tampoco es un misterio. Una vez creada la cuenta, se ingresa al perfil de usuario, se selecciona la opción para asociar una firma electrónica, se cargan los archivos correspondientes y se proporciona la contraseña. Después de actualizar el perfil y volver a iniciar sesión, la firma queda vinculada.

Así, una demanda puede comenzar su recorrido desde una computadora, un escrito puede presentarse sin hacer fila y una notificación puede consultarse sin esperar a que alguien llegue físicamente al domicilio.

La justicia digital no sustituye al juez, al abogado ni las reglas del procedimiento. Pero bien utilizada puede eliminar algo que durante décadas parecía inevitable: perder horas y gastar dinero simplemente para llevar un documento de un lugar a otro.

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Opinión

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