mayo 22, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Los Ajustes Razonables | Columna de Germán Bautista

Publicado hace

el

HABLEMOS DE DERECHOS

 

A menudo, hemos hablado en el contenido de estas columnas de la accesibilidad y del diseño universal. De hecho, se ha señalado que la accesibilidad, para su comprensión sencilla, es una especie de puente que busca eliminar las barreras a la participación que por acción u omisión, impiden a las personas con discapacidad realizar actividades en su vida diaria, lo que puede significar también obstáculos para ejercer sus derechos.

Al respecto, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad prevé tres conceptos que se encuentran estrechamente relacionados y que a menudo se confunden: el diseño universal, la accesibilidad y los ajustes razonables.

De manera muy básica, podemos decir que el diseño universal ocurre cuando todas las personas pueden usar espacios o productos sin necesidad de adaptarlos. Por ejemplo, hasta hace unos años en las escuelas, encontrábamos mesabancos mayoritariamente para personas diestras y muy escasos para personas que escribiesen con la mano izquierda. Evidentemente, al ser mayoría las personas diestras, pocos productos se diseñaban para personas surdas, como también ocurre con las tijeras y con muchas otras cosas que, al no ser una de ellas, no logramos identificar del todo.

Los mesabancos para personas surdas, pueden considerarse entonces una medida de accesibilidad porque el diseño común no las contempla. Sin embargo, en épocas recientes, es cada vez más frecuente encontrar mesabancos que tienen la posibilidad de girar la mesa de escritura a la derecha o a la izquierda, y ajustarla para que su orientación sea vertical u horizontal. A esta última referencia, podemos llamarle diseño universal, porque no requiere que el producto sea adaptado o especial, y al elaborarlo con características universales desde el principio, no representa costos adicionales ni excesivos, lo que sí sucede cuando se omite contemplar los requerimientos de las personas consideradas grupos minoritarios.

Desde hace aproximadamente treinta años, el Banco Mundial ha insistido en que, generar productos, bienes y servicios basados en el diseño universal, suma muy poco a los costos previstos en el proyecto original y los beneficios son altamente significativos para a una amplia mayoría de personas.

Sin embargo, para algunos grupos de personas con discapacidad el diseño universal no es suficiente, debido a sus características o condición personal. Por ejemplo, los seres humanos en el mundo hablamos lenguas distintas. A gran escala, podría decirse que los subtítulos y el doblaje, constituyen una medida de accesibilidad, lo que aplica también para las personas sordas que se comunican mediante lenguas de señas.

Por su parte, los ajustes razonables son una respuesta específica a los requerimientos particulares de una persona con discapacidad; lo que quiere decir que son individuales, por lo que es necesario que sean acordados directamente con la persona que solicita el ajuste. Es a ella a quien debe preguntársele sobre la adecuación que se va a realizar y sobre su utilidad.

El ajuste debe ser evaluado de manera periódica, siempre con la opinión de la persona que lo está demandando

, y en el caso de las niñas y los niños, de acuerdo a la edad, proveer un ajuste puede incorporar la opinión de su madre, padre o persona tutora.

Ocurren porque a pesar de todos los esfuerzos que se hagan, siempre habrá casos de personas que demanden una cantidad de apoyos más alta, incluida por ejemplo, la asistencia personal, de la que es necesario hablar más adelante.

Recordemos por ejemplo al astrofísico Stephen Hawking, que fue una persona con altos requerimientos de apoyo debido a la Esclerosis Lateral Amiotrófica,

y que usaba por poner un ejemplo, un sintetizador de voz para ser escuchado, un teclado con predictor, asistencia personal, hasta una silla de ruedas eléctrica que le permitiese la máxima autonomía e independencia. Lo anterior, en un país desarrollado y en virtud de los recursos que poseía debido a la labor que desempeñaba como investigador y científico.

Eso me lleva a destacar dos cosas que en relación a los ajustes razonables plantea la Convención:

Su denegación constituye un acto de discriminación, de acuerdo a los artículos 2 y 5 de la Convención, a la Constitución Política de nuestro país, a la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, entre otras leyes.

Su provisión está limitada por algo que se denomina “carga indebida”, lo que significa que cuando resulte demasiado oneroso para una institución u organismo proveerlos, estos no están obligados a llevarlos a cabo.

Afortunadamente realizar un ajuste, no siempre resulta costoso. A veces sólo se requiere creatividad y voluntad para por ejemplo, asegurarse que la alumna o el alumno con baja visión se coloque al principio de la fila en la escuela, que la persona docente escriba con letra más grande, describir un poco más a la hora de impartir las clases, mover a un grupo a la planta baja, por mencionar las soluciones más inmediatas y sencillas.

Respecto a las implicaciones económicas, en algunos países desarrollados, sus leyes obligan a quien debe proveer el ajuste a acreditar, con un análisis contable pormenorizado que no le es económicamente posible realizar el ajuste, lo que aún no ocurre en nuestro país. Sin embargo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya se ha pronunciado a través de diferentes resoluciones sobre esta temática, determinando la manera en que debe ser ejercida la obligación de proveer los ajustes razonables. Para conocer más al respecto, les invito a conocer el amparo en revisión 162/2021.

No omito hacer énfasis en que si bien la carga económica puede ser una condicionante para no facilitar un ajuste, no excusa al sujeto proveedor de buscar alternativas de bajo costo lo más próximas al requerimiento de la persona con discapacidad y a su satisfacción.

Para finalizar, sólo referir que los tres conceptos que hemos abordado hoy, no sólo tienen aplicación en los productos, bienes y servicios, sino en todos los aspectos relacionados con la inclusión de las personas con discapacidad; lo que no excluye al quehacer gubernamental desde la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas para que sean plena e integralmente incluyentes, lo que es desafiante, pero imperativo, para “no dejar a nadie atrás”.

También lee: La discapacidad y la inteligencia artificial | Columna de Germán Bautista

Continuar leyendo

El Cronopio

El formador de humanistas, Villaseñor Tejeda | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Hace setenta y un años iniciaban las actividades académicas de la extinta Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) desaparecida ignominiosamente por motivos políticos en 1962. La UASLP caía en un largo periodo de oscurantismo del que costó salir, en la década de los ochenta, con el esfuerzo de la planta académica que comenzó su formación en la propia UASLP y que redondeara esa formación en universidades e instituciones de vanguardia a nivel mundial.

Sesenta años después se restablecían en la UASLP estudios humanísticos y sociales. Los primeros tiempos de aquella Facultad de Humanidades fueron brillantes y una pléyade de profesores figuraron en el claustro académico de la UASLP, muchos de los cuales han caído en el olvido y que hemos estado recordando en esta columna, tanto a profesores como profesoras que aparecen en el libro Damas de Potosí, perfiles publicados en La Orquesta.

En cuanto a la licenciatura de filosofía, activa en la actualidad en la UASLP, que cumple once años de ser reactivada, pues esta carrera era una de las carreras que existían en aquella Facultad de Humanidades, requiere conocer sus antecedentes y principalmente los profesores que le dieron vida en la década de los cincuenta y principios de los sesenta.

Uno de esos profesores fue José Villaseñor Tejeda, que impartió cátedra en la Facultad de Humanidades potosina de enero de 1958 a agosto de 1962, año y mes en que fue cerrada. A decir de Josefina de Ávila Cervantes, estudiante y profesora de la mencionada Facultad y de quien hemos tratado en esta columna, “el profesor Villaseñor fue el eje silencioso del cual partían y al cual volvían maestros y alumnos”.

En ese lustro de trabajo en la UASLP por formar maestros en filosofía y en letras escribiría su Introducción a la Filosofía, su estudio sobre la Crítica de la Razón Pura y sus ensayos sobre Sócrates, Freud, Proust, Dostoievski, el humanismo y otros temas que fueron publicados en la Revista de la Facultad de Hum anidades, en Letras Potosinas y en Vitral, revista del Instituto de Cultura Superior, así como escritos inéditos consistentes en investigaciones filosóficas, ensayos sobre arte: pintura, cine, literatura.

José Villaseñor Tejeda murió joven, a los cuarenta años, el 23 de diciembre de 1968 en la Ciudad de México a donde fue a laborar al Instituto de Cultura Superior después del cierre de la Facultad de Humanidades. En ese Instituto reestructuró el curso filosofía de la religión que había iniciado en la UASLP. 

Villaseñor comenzó sus estudios de filosofía en el Seminario Conciliar de México y para 1947 pasó a la Universidad Nacional Autónoma de México donde terminó sus estudios de maestría en filosofía. Al terminar, ingresó como profesor a la Universidad de Guanajuato donde laboró por un poco tiempo al renunciar en protesta por el despido de un grupo de compañeros de trabajo tratados injustamente por las autoridades escolares.

Su compañera de aventura académica en la UASLP, la mencionada Josefina de Ávila lo retrata en un comentario de recuerdo: “La contrapartida de su historia -la que ofrece tan poco a aquellos que esperan todo de los hechos-, fue (usando términos suyos), su intrahistoria. Para quienes no traducen su propia existencia como un activismo urgente y aceptan, por el contrario, que la aventura del espíritu no puede ser corrida con la esperanza de una respuesta concreta y tranquilizadora sino con la pura actitud contemplativa, encontrarán en su obra una invitación a detenerse ante el misterio develable que envuelve y penetra esto que llamamos el Universo”.

El recuerdo de quienes contribuyeron al desarrollo de nuestras instituciones y, participaron en la formación de la juventud potosina y profesionales que contribuyen al desarrollo social es imprescindible en una institución que se jacta de ser representativa de la educación superior en el país; pero más importante es darles vida manteniendo su obra en difusión.

También lee: Filosofa Paula Gómez Alonzo y el papel de las mujeres en la cultura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Acento Ajeno

Educar en el siglo veintiuno es un acto de fe, no solo de vocación | Columna de Haniel Valdés Velázquez

Publicado hace

el

ACENTO AJENO

Por: Haniel Valdés Velázquez

¿Te has fijado que en las escuelas hay muchas maestras y maestros veinteañeros o apenas llegados a sus treintas? Hay mucha gente joven llevando en sus hombros el futuro de este país.

Muchos recién egresados de las universidades están eligiendo el magisterio como forma de vida, muchos viven hoy de formar nuevas generaciones, de enseñar lo que pocos años antes aprendieron. Y creo que no lo ven solo como un trabajo, lo ven ya, quizás inconscientemente, como su misión de vida.

Las redes sociales se han llenado de nuevos maestros que comparten sus experiencias, sus historias frente a un aula, y están construyendo una forma distinta de educar, una de cercanía, de compañerismo, de ser uno más de sus alumnos, porque sí, educan, enseñan, pero también aprenden y crecen en el proceso.

Las escuelas son hoy, más que nunca, una bonita convergencia de generaciones, maestros experimentados, con años frente al pizarrón, alumnos muy jóvenes y que apenas comienzan ese largo camino que es el crecer, y noveles maestros, más cerca en edad de sus alumnos que de sus compañeros de profesión, que inician su vida laboral en la más noble de las tareas, educar.

A veces sin apoyo institucional, con un Mario Delgado como secretario de Educación Pública al que le falta la educación y el sentido común, con directivos a distintos niveles, que se preocupan más por las ganancias o los días libres que por el objetivo principal de los centros educativos, los maestros siguen firmes en su convicción de que sin su trabajo no existirían los demás, no habría mañana.

Educar, en pleno siglo veintiuno, en este mundo en el que vivimos, no solo es un acto de valentía, es un acto de fe, de esperanza, de profundo amor. ¿Cómo no creer en ustedes, que hoy entregan tanto?

No felicito a los maestros hoy, eso ya lo han hecho todos, mejor les pido disculpas, por las veces que fui del grupito de atrás que había que separar, por las tareas sin hacer, hasta por los padres incomprensivos que no supieron ver que su hijos no eran los angelitos que ellos pensaban. 

Mejor les agradezco, sé que su labor no la hacen esperando la felicitación del único día del año que parece nos acordáramos de ustedes, les agradezco por seguir, por levantarse en las mañanas y salir dispuestos a cambiar vidas, a formar personas de bien, por no pensar en las carencias y solo ver oportunidades de crecimiento en cada alma que llega a sus clases.

A ustedes maestros, gracias, que no se les acaben nunca la experiencia, la creatividad, el amor y sobre todo, que no se les acabe nunca las ganas de construir futuro.

También lee: Galindo alista proyecto para resolver problema de agua en el norte de la capital

Continuar leyendo

El Cronopio

Filosofa Paula Gómez Alonzo y el papel de las mujeres en la cultura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

Con el propósito de preparar a las mujeres universitarias para que sirvan con mayor eficacia a los intereses de la colectividad, cooperando en esta forma al engrandecimiento de la Patria, se formó en la década de los cuarenta del siglo pasado la filial en San Luis Potosí de la organización Universitarias Mexicanas, situación ya tratada en esta columna.

Universitarias mexicanas en San Luis Potosí, reunía a las mujeres que estudiaban e impartían cátedra en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. La filial potosina tenía dos labores de fondo, una de aspecto cultural y, la otra de orden social; en el aspecto cultural se incluían charlas y conferencias sobre diferentes problemas de orden intelectual; la otra, de orden social que abordaba problemas como el de la miseria, la desnutrición infantil, entre otros. La desocupación, la prostitución y otros muchos, de los cuales hacen un minucioso estudio para luego presentarlos a las autoridades competentes y cooperar con ellos a su resolución.

Este movimiento nacional englobaba a un buen número de mujeres que se desempeñaban en el ámbito universitario y que contribuían al desarrollo del país en diversas áreas de estudio. Una de estas mujeres que colaboró con el grupo potosino y que visitó San Luis Potosí a dictar conferencias públicas fue la Doctora en Filosofía Paula Gómez Alonzo.

En 1953 dejaba la presidencia de la filial potosina de Universitarias Mexicanas, Rosario Oyarzun, ya tratada en esta columna, y se organizaron una serie de conferencias públicas, como era costumbre y como dictaban los objetivos de la agrupación femenina. Esa serie de conferencias estuvo marcada por los temas de filosofía, dándose cita en San Luis Potosí las escasas mujeres que realizaban filosofía en México y que se habían formado en la década de los veinte y treinta, como filósofas.

Paula Gómez Alonzo se considera la primera mujer en participar en la filosofía académica en México. Como es el caso de otras mujeres, realizó al menos un par de carreras para su formación, la del magisterio, como era común para ellas, y la carrera de filosofía, que cursó en la Universidad Nacional Autónoma de México. Esta condición de caminar entre brechas en la formación y en el interés de estudio de las mujeres, hasta llegar a su objetivo de formación, lo subraya la propia Paula Gómez: “a las mujeres se les excluye de la educación, pero se les reprocha que no sean cultas”.

Paula Gómez nació en Etzatlán, Jalisco el 1 de noviembre de 1896. En 1932 recibió el grado de maestra en filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

defendiendo la tesis: la cultura femenina; en 1951 recibe el grado de Doctora en Filosofía en la propia Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, con la tesis: filosofía de la historia y ética.

Paula Gómez es una de las fundadoras del estudio de la filosofía en México, aunque poco o nada se le menciona en este sentido. En 1943, creó el curso de Historia de la Filosofía en México que se imparte en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, de la que fue profesora de tiempo completo desde 1933 y en la que laboró por treinta y tres años; pero desde 1925 dictaba cátedra en la Escuela Nacional Preparatoria.

Impartió clase en todos los niveles educativos, además de su participación en actividades públicas de educación informal, como fue su participación en 1953 en San Luis Potosí y en actividades de dirección, al encargarse de 1930 a 1940 de la subdirección de la Escuela Secundaria número 8 y directora de la Escuela Normal Superior de 1947 a 1948.

Paula Gómez se convertiría en la primera mujer en recibir un Doctorado Honoris Causa, por su valiosa contribución al desarrollo de la educación y la filosofía en México. En 1962 la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo se lo otorgó. Cuestión que es digna de mencionar, pues Paula Gómez, como otras de sus compañeras que hicieron filosofía en esa época, no suele mencionarse en la historia de la filosofía mexicana. Ya lo establecía Paula Gómez: “la diferencia entre los sexos es injusta, pues mientras la psicología del hombre parece separarse del especto físico, en la mujer se reduce a este”.

Paula Gómez Alonzo, que sentó las bases para la reflexión del papel de las mujeres en la cultura, murió en Coyoacán, en la Ciudad de México el 3 de noviembre de 1972.

También lee: Carmen Sarabia en la historia de la biología mexicana | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados