Destacadas
La primera biblioteca pública potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Durante el siglo XIX, la educación pública en San Luis Potosí dio un paso importante al establecerse las primeras bibliotecas públicas en el estado entre las que se encontraba la biblioteca del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, actual biblioteca pública de la UASLP que abriera sus puertas a principios del año 1878. Sin embargo, a diferencia de lo que algunos autores apuntan como la primera biblioteca pública en San Luis Potosí, la biblioteca del Instituto no fue la primera en la ciudad. La primera biblioteca que tuvo ese carácter fue una biblioteca privada que ofreció sus servicios a la población, a mediados de la década de los setenta del siglo XIX, convirtiéndose así en el primer lugar donde el público, que pudiera pagar el servicio, podía allegarse de conocimiento y disfrutar la lectura de libros y así poder cultivarse. De esta forma fue un importante impulso a la educación no escolarizada y un recurso de lo que actualmente podemos considerar como divulgación del conocimiento, y del conocimiento científico en particular. Este tipo de iniciativas, suelen ser luego dejadas de lado, pero constituyen esfuerzos que aportan y que deben de ser reconocidas y valoradas, principalmente quienes nos dedicamos a la educación no formal e informal.
Durante 1877 el Instituto Científico tuvo un desarrollo extraordinario, fue un tiempo donde a consecuencia del triunfo de la revolución de Tuxtepec y con el arribo a la gubernatura del estado de Carlos Diez Gutiérrez, el Instituto tendría un importante impulso, al dotársele de instrumentos e implementos necesarios para el buen funcionamiento de las cátedras. Se hizo traer de Europa instrumentos para los gabinetes de física y química. Se estableció un gabinete de historia natural, se instaló un observatorio meteorológico, y tuvo lugar la apertura de la biblioteca pública con una importante dotación de libros traídos de Europa
A pesar de que oficialmente se inaugurara la biblioteca pública en enero de 1878, para septiembre de 1877, esta, ya daba servicio a la población contando con más de mil volúmenes a disposición del público, y contaba con bibliotecario en la persona de José María Flores Verdad.
La Biblioteca formaba parte de los evidentes adelantos que en materia de infraestructura presentaba el Instituto y se presentaba, junto al observatorio, los nuevos gabinetes científicos y el museo y gabinete de historia natural, como las obras representativas del desarrollo educativo del Instituto e indirectamente como vínculo con la sociedad, tal como en la actualidad lo demanda las obras asociadas a la divulgación del conocimiento artístico, humanístico y científico.
Años atrás ya se destinaban recursos para una biblioteca que no estaba en operaciones, por ejemplo, en 1875 del presupuesto de egresos del Gobierno del Estado, al Instituto se destinaron cinco mil pesos, mientras que a la biblioteca pública dos mil quinientos pesos. Para septiembre de 1877 ya se contaba con un salón destinado a la Biblioteca y se ponían en orden los volúmenes recién traídos de Europa por Pedro Garza. Con estas acciones se materializaban los anhelos de progreso, planteados en el Instituto, prácticamente desde su creación a principios de los sesenta decimonónicos, en donde ya se había planteado la necesidad de instalar un observatorio meteorológico y una biblioteca pública, esta última a iniciativa de Don Florencio Cabrera, farmacéutico y connotado hombre de ciencias que en 1870 propuso que se formara una biblioteca con los libros de las bibliotecas conventuales, confiscadas por las leyes de Reforma y abandonadas en una de las bodegas del Instituto Científico y Literario, su idea fue origen de la que ahora es la rica biblioteca de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
La carencia de servicios públicos bibliotecarios era evidente lo que propició que particulares pusieran en servicio su acervo, como el caso de Ladislao J. Ramírez que el primero de julio de 1875 anunciaba en la Sombra de Zaragoza, entonces el periódico oficial, su biblioteca como servicio público. En la práctica ésta sería la primera biblioteca que ofrecía servicios al pueblo, claro, con una módica cuota, pues la biblioteca del Instituto no había podido establecerse a pesar de contar con la colección de las obras conventuales que en su momento fueron confiscadas. Ladislao Ramírez promocionaba su biblioteca pública, con el sugerente título de Biblioteca para Todos, que en la actualidad nos refleja esos títulos que son comunes en actividades de divulgación de la ciencia.
Su acción, de cierta forma, apresuró la apertura de establecimientos bibliotecarios que estaban en suspenso desde hacía muchos años, así como propuestas de apertura de nuevas bibliotecas, como el caso del ayuntamiento de Tamazunchale que en agosto de 1875, casi un mes después de la apertura de la biblioteca de Ladislao Ramírez abría una biblioteca popular destinada a fomentar la ilustración de nuestro pueblo, como apuntaba una carta agradeciendo a los redactores de los periódicos de la capital de la República y de los Estados.
Con todo, la biblioteca particular de Ladislao J. Ramírez, convertida en biblioteca pública al destinarse al servicio del público, fue, y así debe de ser reconocida, como la primera biblioteca pública de la ciudad y muy posiblemente del estado de San Luis Potosí.
También lee: El potosino que navegó del aire los abismos | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
Destacadas
“Cayetana… me gustaría creerte” | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de mis heridas y carencias, o de las realidades desiguales:
El sábado pasado fui invitado, como también lo fui al resto de las conferencias del ciclo “Unidas somos poderosas” en el marco del mes de marzo y el 8M, que organizó el DIF municipal de la mano del Ayuntamiento capitalino.
Los eventos, sin duda, de muy buen nivel, de gran participación, de inmejorable convocatoria, pero sobre todo -yo así me lo explico- “pensados para pensar, y generar conversación pública” ingrediente básico de la construcción del tejido social.
Cerró el ciclo la historiadora, periodista y política española, Cayetana Álvarez de Toledo. Con ella tuve oportunidad de desayunar de lejitos, escuchar su conversatorio y al final, de tener un momento de intercambio de ideas entre ella y compañeros del gremio y dueños de medios.
Su oratoria es impecable, su razonamiento lo entiendo con base en su construcción humana, su historia y sus circunstancias y no me atrevo a invalidarlo… pero tampoco a aceptarlo, la razón es muy simple, y es por ello que les comparto a ustedes mi Culto Público, mi muy humilde opinión.
Yo le creería a Cayetana Álvarez de Toledo, incluso quisiera tener ganas de creerle, sin caer en su definición de optimista o pesimista porque no todo es negro y blanco.
Al escucharla, es casi imposible no perderse en sus afirmaciones sólidamente construidas, y si no se pone atención yo le creería cuando dice que el populismo divide, cuando advierte que el poder puede usar a los pobres como clientela política y cuando insiste en que la libertad individual es la base de una democracia sana.
Le creería… si México fuera el país del que ella habla. Pero no lo es.
Y es que hay una diferencia brutal —y muchas veces invisible— entre el punto de partida de quien da el discurso… y el de quien lo escucha.
Cayetana habla desde una biografía de privilegio: Vida holgada en la Argentina sin crisis, redes de poder, nieta de franceses de abolengo vinculados con la realeza británica y a Edward Frank Willis James (lo conocemos como Sir Edward James -si el del castillo en Xilitla- y según las malas lenguas hijo ilegítimo del rey Eduardo VII), acceso a educación, capital cultural y muchos etcéteras.
(No es un juicio moral: es contexto)
Es por eso que su problema es que su receta parte de una premisa que en México simplemente no existe: y se llama la igualdad de condiciones.
Para algunos es muy fácil hablar del éxito y reducirlo al mérito individual. Uy, pues qué fácil. Se oye bonito. Se oye justo…
Pero en México hay niños que caminan kilómetros para ir a la escuela… y muchos otros que ni siquiera van.
Hay quienes estudian con internet, libros y tiempo… y otros que todavía estudian con hambre.
Entonces la pregunta que me hago, creo que es válida: ¿De verdad todos compiten en la misma carrera? ¿O hay quienes arrancan metros adelante… y otros que ni siquiera están en la pista?
Porque si todo es mérito… entonces los que no llegamos, ¿qué somos? ¿flojos? ¿Fracasados porque queremos? ¿o simplemente nacimos donde el esfuerzo no alcanza?
Ah, órale ya entendí… (digo, me hubieran dicho y no nazco pobre)
Va el dato: en México, apenas uno de cada cuatro jóvenes logra terminar la universidad, y en muchas regiones, ni siquiera hay condiciones para intentarlo.
Pero claro… “échale ganas”
Ahora bien, hay quien explica la pobreza como una mezcla de falta de oportunidades… y malas decisiones, pues sí, es una explicación cómoda.
Porque traslada la responsabilidad al individuo, pero en México la pobreza no es una anécdota, es una condición estructural heredada por generaciones.
Porque no es lo mismo caer… que nacer cayendo.
Y cuando se ignora eso, lo que se hace no es explicar la pobreza, casi, casi es convertirla en culpa.
Cayetana, en su discurso y en la charla también nos dio a ver que desde su mirada, los apoyos sociales son mecanismos de control (y lo argumenta bien -lo reconozco-)
Pero lo plantea como si cada peso entregado fuera una cadena invisible (esclaviza, dijo) pero a ver, en un país donde millones viven al día… ese apoyo no es control, es margen de subsistencia. No se compran voluntades, para muchos se compra tiempo.
Tiempo para comer. Para estudiar. Para no abandonar.
Porque la verdadera pregunta no es si el apoyo genera dependencia… es si alguien puede ser libre cuando no tiene nada.
Y creo que aquí es donde el discurso se rompe y -repito- no porque esté completamente equivocado… solo que está incompleto.
Porque asumir que el apoyo social esclaviza automáticamente al votante, implica algo bien problemático: que el pobre no decide… reacciona.
Y eso, además de falso… es profundamente injusto, Cayetana dice que los políticos nos tratan como “niños chiquitos”, pero decir que en automático más de 30 millones de mexicanos votando a cambio de un bolillo prácticamente es decirnos “niños, hambreados y pendejos”
Porque además en México los programas sociales no son nuevos ni exclusivos de la 4T: Los han dado todos. PRI: “Solidaridad, Procampo, Progresa” PAN: “Oportunidades, Seguro Popular, Adultos Mayores…” etc, y aún así, los gobiernos del PRI y el PAN han perdido elecciones, entonces no. El voto no se compra tan fácil. Si como afirma Cayetana, los subsidios sociales perpetúan al poder, pues nos seguiría gobernando el PRI y no es así. Los mexicanos si pensamos y tenemos dignidad.
La conferencista además ve al Estado como un riesgo, como un actor que estorba, pero eso sólo aplica cuando el Estado existe, y en México pues qué le digo que Usted no sepa: hay regiones donde el Estado no estorba simplemente porque no está.
En otros temas, Cayetana advierte que una mayoría electoral, la legitimidad de las urnas, no legitima a los abusos de poder y en eso tiene toda la razón, pero omite algo: la democracia no solo permite desconfiar del poder… también es reconocer la voluntad de las mayorías, y en México esa voluntad ha sido clara.
(Podrá gustar o no, eso es otra cosa)
Al final, el problema no es que critique el populismo. El problema es que lo hace desde una realidad donde las instituciones funcionan, donde el Estado existe y donde las oportunidades —aunque imperfectas— están al alcance.
México no es eso. México es un país donde millones de personas no necesitan teoría política, necesitan sobrevivir.
Y entre el ideal de “no depender del Estado” y la realidad de no tener nada pues hay un abismo.
Porque en México llamar “populismo” a que la gente coma, estudie o tenga lo mínimo para vivir no es un análisis… eso es lenguaje del privilegio con mundo, relaciones y facciones hermosas.
Por eso, Culto Público, yo le creería a Cayetana, de verdad, pero para creerle tendría que creer que todos empezamos desde el mismo punto y con la cancha igual de pareja, tendría que olvidar la desigualdad y la injusticia que he visto (y toda la que no he visto) en este país, tendría que dejar de ser un mexicano y provinciano promedio que vivió de devaluación en devaluación y de crisis en crisis.
Tendría que hacer como que aquí no hay niños que nacen con la partida perdida antes de jugar, como que el esfuerzo siempre alcanza, o como que los “échale ganas” quitaran el hambre.
Prácticamente tendría que cerrar los ojos… y no quiero ese privilegio, ese de creer, cuando algunos apenas tienen el privilegio de resistir.
Jorge Saldaña.
También lee: Son Ruth y Galindo ¿Apuestan? | Apuntes de Jorge Saldaña
Destacadas
¿Delito aunque no sea real? El debate que abre la inteligencia artificial
Olimpia Coral calificó como “automatización de la violación” el uso de IA para generar contenido sexual, incluso cuando no involucra personas reales
Por: Ana G Silva
La activista Olimpia Coral Melo advirtió sobre los riesgos del uso de inteligencia artificial para la creación de contenidos sexuales, incluso cuando no involucran personas reales, al señalar que estas prácticas forman parte de una nueva forma de violencia digital que debe ser regulada.
Durante su participación previa a la conferencia sobre prevención de violencia digital en San Luis Potosí, la impulsora de la Ley Olimpia alertó sobre tecnologías que permiten crear imágenes, videos e incluso robots sexuales con rasgos humanos o con la imagen de otras personas, incluidos menores de edad: “Es completamente reprobable, para nosotras es la automatización de la violación”, afirmó.
Explicó que estas herramientas utilizan procesos de antropomorfización, es decir, la adaptación de rasgos humanos en entornos digitales, lo que abre la puerta a nuevas formas de explotación y cosificación del cuerpo humano a través de plataformas tecnológicas: “Hoy las tecnologías están amplificando la violencia que ya vivimos fuera de los espacios digitales”, señaló.
Olimpia Coral subrayó que el problema no se limita al uso de imágenes reales, sino también al aprovechamiento de datos, identidad y elementos vinculados a la persona, como los llamados neuroderechos , que incluyen información cognitiva y biométrica.
En ese sentido, insistió en que la discusión debe ir más allá de la legislación actual y enfocarse en la responsabilidad de las grandes empresas tecnológicas.
“Tenemos que irnos a la raíz del problema: las plataformas digitales y los algoritmos que permiten esta explotación”, sostuvo.
La activista advirtió que incluso en casos donde las identidades generadas por inteligencia artificial no correspondan a una persona real, se mantiene una lógica de violencia estructural, al reproducir estereotipos, cosificación y explotación del cuerpo humano.
Por ello, hizo un llamado a actualizar el marco legal y a exigir responsabilidad jurídica, económica y administrativa a las empresas tecnológicas que permiten la circulación de este tipo de contenidos.
También lee: “Vienen los que quieren estar”: Olimpia Coral ante baja presencia de diputados en SLP
Destacadas
ICAT cumple 29 años; ha capacitado a más de 280 mil potosinos
El 81% de las personas atendidas son mujeres; el instituto tiene presencia en todo el estado
Por: Haniel Valdés
El Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de San Luis Potosí (ICAT) cumplirá 29 años de operación este 27 de marzo, consolidándose como una de las principales instancias de formación laboral en la entidad, con más de 280 mil personas capacitadas en lo que va de la actual administración estatal.
Así lo informó su titular, Rosa Estefanía Flores Saldierna, quien destacó que el instituto atiende a población a partir de los 16 años, enfocándose tanto en quienes buscan empleo como en quienes desean emprender o mejorar sus condiciones laborales.
Uno de los datos más relevantes, señaló, es que el 81% de las personas capacitadas son mujeres, lo que refleja una alta participación femenina en los procesos de formación. “El porcentaje es más elevado en mujeres. El 81% de nuestros capacitandos son mujeres y el 19% son hombres”, indicó.
Flores Saldierna explicó que el ICAT cuenta con presencia en todo el estado a través de 16 unidades de capacitación distribuidas en las cuatro regiones, lo que permite adaptar la oferta educativa a las necesidades específicas de cada zona.
“Cada una de ellas atiende las necesidades de su región… si en la Huasteca se requiere capacitación en turismo o agricultura, eso es lo que damos”, detalló. Además de la cobertura en sus sedes, el instituto también lleva cursos a comunidades alejadas, con el objetivo de no dejar fuera a ningún municipio.
Como parte de su aniversario, el ICAT realizará diversas actividades en las cuatro regiones del estado, entre ellas procesos de reclutamiento para nuevos instructores, entrega de constancias, así como demostraciones, expoventas y eventos abiertos al público.
La directora subrayó que las capacitaciones cuentan con validez oficial, al estar respaldadas por la Secretaría de Educación Pública, lo que permite a los egresados fortalecer su perfil laboral o emprender proyectos propios. “Estas herramientas son de mucho valor curricular y pueden cambiar la vida de las personas”, afirmó.
El instituto mantiene abierta la invitación a la población para integrarse a sus programas de capacitación, los cuales —aseguró— buscan responder a las necesidades actuales del mercado laboral en San Luis Potosí.
Lee también: Estado localiza a trabajadores desaparecidos en límites de Matehuala
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad3 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas5 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad3 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado2 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos3 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas3 años
SLP podría volver en enero a clases online










