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#Entrevista | Agustín Zaragoza, el medallista olímpico potosino del 68
“No iban a venir a pegarme en mi propia casa”
Por: Ana G Silva
Agustín Zaragoza, es uno de los cuatro potosinos que ha logrado conseguir una medalla en Juegos Olímpicos, además también uno de los pocos medallistas mexicanos que logró esa hazaña en su propio país, pues en México 68 se quedó con el bronce de boxeo en la categoría peso gallo. El ex pugilista potosino contó para La Orquesta cuál fue el camino hasta el pódium olímpico y cómo una sentencia, casi convertida en mantra, lo ayudó a conseguir el objetivo: “No iban a venir a pegarme en mi propia casa”.
Zaragoza contó que para llegar a Juegos Olímpicos tuvo que ganar todos los campeonatos nacionales y selectivos en la República Mexicana, además de subir 6.5 kilogramos (de 66 a 72.5 kg) para poder participar en la división media y conseguir su boleto olímpico: “tuve la honrosa oportunidad de representar a México en los Juegos Olímpicos y me tocó estar en un peso superior, pero me faltaban de 5 a 6 kilos”.
El ex boxeador describió que fue en un torneo selectivo cuando ganó una última pelea antes de ser electo donde comprendió que “tenía una responsabilidad por México”.
Sobre su medalla, Agustín comenta que solo le quedó un pendiente: “No se me hizo tocar el himno, pero sí izar mi bandera, con los más grandes, es lo más enorme que puedo recordar. Ese momento quedará para la historia”.
En aquellos juegos el potosino debutó con una victoria unánime contra el jamaicano Dinsdale Wrigtt, posteriormente se enfrentaría al checoslovaco Jan Hejduk en una pelea que terminaría 4-1 a favor del de casa, logrando asegurar medalla para México.
Zaragoza indicó que una de sus motivaciones fue que en su mente estaba la idea: “no van a venir a pegarme en mi propia casa”, reiteró que ese pensamiento lo tuvo presente desde los Juegos Olímpicos anteriores:
“Yo dije ‘México contra todo el mundo”, porque así iba a hacer, afortunadamente se me hizo ganar una medalla, aunque no sentía tan tercer lugar no me sentía tan satisfecho con el tercer lugar, pero todo mundo me lo dijo ‘cualquiera quisieran una medalla como esa’, porque se luchó, yo digo ‘bueno es una medalla olímpica y me tocó tener el bronce con orgullo, con satisfacción y con esfuerzo, un gran esfuerzo porque competía en donde no era mi peso y conseguirla’.
Agustín comentó que él buscaba obtener un mejor puesto dentro del medallero olímpico; sin embargo, en la semifinal perdió por un knockout en su primer round contra el ruso Alexei Kiselev, cuando sus entrenadores, los polacos Enrique Nowara y Casimiro Masek, tiraron la toalla y pararon la pelea.
El púgil narró cómo fue la pelea desde dentro del ring y todo lo que sintió mientras representaba al país en la Arena México:
“Era una pelea bastante eufórica, porque había un lleno total, pero un lleno a reventar y cuando se me dijo ‘vas por una medalla’, dije ‘aquí me muero’ y fue en esa mentalidad de subir al ring, no fue otra cosa más que pensar en vencer y terminé con la idea de ‘que pude haber hecho más’, pero al menos el público rotundamente gritaba ‘México’, no ‘Agustín Zaragoza”, sino simplemente ‘México, México, México’ y yo me sentía honrado por estarlos oyendo, fue una emoción tremenda decir ‘que divino se siente cuando uno está luchando por un triunfo y por un lugar mundial´ voltee a ver a Dios porque por lo menos pude llegar a tener una medalla”.
“Cuando subí a la premiación las banderas se veían hermosas, porque representaban a los cuatro mejores boxeadores en esta categoría a nivel mundial”.
Desde 1970 Zaragoza se dedicó a ser instructor de boxeo en el ISSSTE, se retiraría en 1975 de las peleas. En 1981, recibió el carnet internacional de juez de la Asociación Internacional de Boxeo Amateur y actualmente enseña boxeo en una escuela en la Ciudad de México.
“Posteriormente a ello me dedique a ser un ejemplo, un recuerdo para la gente, para los jóvenes, para que ellos mismos tengan un ejemplo. A mí no me gusta el vino, no me gusta tomar, no me gusta desvelarme, no me gusta ser mal ejemplo para la juventud, he llevado una mentalidad sana y me han seguido muchos jóvenes con el sueño de estar en los Juegos Olímpicos”.
Finalmente, Agustín Zaragoza considera que los boxeadores potosinos pueden ser capaces de llegar al nivel que él tuvo hace años:
“He visto a jóvenes que han estado al frente, potosinos que han tenido el orgullo de estar izando la bandera en Centroamericanos y Panamericanos, han estado presentes y por fortuna han ganado medallas”.
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#4 Tiempos
SLP no es grande… pero su problema de transporte sí | Columna de Ana G Silva
Corredor Humanitario
Ya no es molestia. Ya no es inconformidad. Es hartazgo puro.
Y no, no voy a buscar una palabra más bonita, porque no la hay para describir lo denigrante que resulta usar el transporte público en San Luis Potosí.
Los camiones potosinos son, sin exagerar, de los más caros del Bajío. Hoy el pasaje cuesta 12.50 pesos y, aun así, el servicio es lento, viejo, sucio, impredecible y profundamente irrespetuoso con el usuario.
En Guadalajara, una de las ciudades más importantes del país, el transporte cuesta 8 pesos. En Querétaro, sí, puede llegar a 12 pesos, pero ahí el transporte sí sirve: pasa seguido, es relativamente puntual y no te condena a perder media vida esperando.
Aquí no.
En San Luis Potosí hay personas que esperan 20, 40 minutos o hasta una hora para que pase un camión. Una hora. Solo para subir. Eso no es un “detalle operativo”. Eso es trato indigno.
Aquí mismo, los potosinos repiten que atravesar la ciudad en coche toma 15 o 20 minutos. Pero gracias a un sistema de transporte público miserable, ese mismo trayecto se convierte en una hora con veinte, de los cuales 60 minutos son solo de espera.
En la Ciudad de México, con tráfico brutal y distancias enormes, puedes tardar dos horas en un traslado, sí, pero no esperas. El metro, el pesero, la combi pasan cada 4 o 5 minutos. La ciudad será un caos, pero el transporte no te abandona.
Aquí el usuario espera como si pidiera limosna.
Y por si fuera poco, muchas rutas dejan de operar a las 8 de la noche. Entonces la pregunta es obligada: ¿qué diablos pasa con quienes salen a las 8, 9 o 10 de la noche de trabajar?
Antes, el transporte público funcionaba al menos hasta las 10:30 pm. Hoy ya no. ¿La solución? Que el usuario pague Uber o taxi. Y eso no es ocasional: Es diario, es de lunes a viernes, de lunes a sábado. Para quien gana el salario mínimo —o apenas un poco más— esto es un golpe directo a la cartera.
Y aun así, todavía se atreven… Margarito Terán, líder de los transportistas, dice que 12.50 pesos no les alcanza, que no les “presta” para dar un buen servicio y que necesitan subir el pasaje a 15 pesos (aunque de todos modos se la pelan, porque legalmente no pueden aumentar la tarifa más allá de lo que marca el Índice Nacional de Precios al Consumidor, INPC) .
Seamos serios. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes les ha señalado, año tras año, que circulan unidades con más de 10 años de antigüedad, algo que no debería permitirse en la zona metropolitana. Esto no empezó ayer. Pasó con Ricardo Gallardo, pasó con Juan Manuel Carreras y pasó antes.
Han sido omisos profesionales.
Prometen arreglar camiones. Prometen capacitar choferes. Prometen mejorar rutas. Y lo único constante es el mal servicio.
¿Quién no ha sufrido a un chofer grosero? ¿Quién no ha visto a uno hablando por teléfono, con la música a todo volumen, prepotente, echando carreritas con otro camión? ¿Quién no ha vivido eso de que se juntan dos unidades y una avanza a paso de tortuga, importándole poco o nada si el usuario lleva prisa?
Y luego está el clásico: acortar la ruta, aunque no sea su recorrido, porque “ya van tarde”. Y el usuario que se joda: se baja antes, camina, llega tarde, pierde tiempo y pierde dinero.
Eso no es transporte público. Eso es desprecio sistemático al usuario.
Por eso lo digo sin rodeos: si no pueden prestar un servicio digno, háganse a un lado.
Permitan que el Gobierno del Estado busque otra concesionaria que sí pueda, que sí quiera y que sí le alcance. Porque en otros estados ya quedó demostrado que con menos dinero se puede ofrecer un servicio muchísimo mejor.
Y ya ni siquiera es por el precio. Es por el tiempo robado, el maltrato, las unidades decrépitas, la falta total de respeto.
Basta de tratar al usuario como ciudadano de segunda.
Y ojalá —de verdad ojalá— que la secretaria Araceli Martínez Acosta se suba una semana, solo una, al transporte público para ir a trabajar. Que espere, que se desespere, que llegue tarde. A ver si así entiende la indignación diaria de miles de potosinos.
Porque el transporte público no es un favor. Es un derecho. Y en San Luis Potosí, hoy, ese derecho está secuestrado por la mediocridad.
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Ciudad
¿Será removido el lirio de la presa San José en 2026?
Mientras el Ipicyt mostró la posibilidad de emplear el lirio en El Realito, la CEA insiste en removerlo totalmente del embalse
Por: Redacción
Pascual Martínez Sánchez, titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA), informó que se continúa trabajando en el saneamiento del río que va desde la cortina de la presa El Peaje hasta San José y en el retiro definitivo del lirio de esta última.
Según Martínez Sánchez la primera parte del proyecto, de conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) consiste en el entubamiento de un porcentaje del agua de El Peaje para que sea utilizada en el área metropolitana, la siguiente fase incluiría un saneamiento integral de la zona y los drenajes que pudieran estar obstruidos o dañados.
La segunda parte de este proyecto planea la remoción completa del lirio de agua de la presa San José, a pesar del llamado del alcalde municipal, Enrique Galindo, al cultivo controlado de estas plantas.
Un estudio realizado por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt) encontró metales pesados en las raíces de los lirios, si bien dichos metales contribuyen a la limpieza del agua, no deberían ser tratados como un desecho simple.
La propuesta del Ipicyt mostró la posibilidad de emplear el lirio también en El Realito como controlador natural de la limpieza de la misma, mientras que la CEA insiste en removerlo totalmente.
Lee también: CEA augura el 2026 como año positivo en el abasto de agua potable
Destacadas
SLP apunta a erradicar el analfabetismo en 2026: SEGE
El titular de la dependencia dijo que la entidad ocupa el primer lugar en alfabetización a nivel nacional
Por: Redacción
El 2026 podría ser un año histórico para San Luis Potosí, pues Juan Carlos Torres Cedillo, titular de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE), señaló que este año el Estado podría erradicar el analfabetismo entre la población.
El secretario apuntó que San Luis Potosí actualmente ocupa el primer lugar nacional en alfabetización, y se están redob lando esfuerzos en la educación para adultos, en donde además de la primaria y la secundaria, se está buscando que también puedan completar la preparatoria .
Torres Cedillo comentó que ya se encuentran en conversaciones con Armando Contreras Castillo, titular del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), con el fin de firmar un convenio que certifique a San Luis como uno de los estados que elimina el analfabetismo.
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