agosto 18, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

En 2025 las reglas cambian | Columna de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

Tercera Llamada

 

La nave 2025 sale de puerto con un mapa de navegación incierto, con tormentas por lo seguro, sin boyas y con pocos faros a la vista.

Es este, el primer lunes del año el que cuenta.

El calendario a partir del primero de enero fue generoso con 5 días extras de aparente circunstancia festiva y por lo tanto bondadosa.

Los buenos deseos y el clima nostálgico convidó todavía un poco a esos días de bonus que hoy terminan.

Con 360 días al frente, este año para San Luis Potosí empieza su travesía que tiene reglas y narrativas distintas. Nada será igual y por muy sobado que esté el término, debemos admitir desde ahora que las reglas cambian.

De inicio, si me lo permite usted, mi Culto Público, hago una reflexión que me parece importante, pues desde finales del 2023 y el finiquitado 2024, el entorno político social, y me atrevo a decir que también el entorno psicopolítico potosino, perdió puntos de referencia en su carta de navegación.

No es el mismo San Luis.

En las sociedades, con la condición de no querer serlo, con el tiempo se van creando, generando y creciendo personajes, hombres y mujeres que se convierten en algún momento en puntos de referencia para el resto de su comunidad y que se convierten –insisto– sin querer serlo, en líderes morales, una especie de boyas en altamar a las que se acude para estar seguros del rumbo.

El fenómeno por supuesto se da en varios campos, sin embargo los más visibles son los de la vida pública de una ciudad, un estado o una nación.

No, este no es un espacio para hacer juicios de ninguno, sobre todo teniendo en mente que esas boyas, esos líderes por definición y requisito, acumularon detractores (que los hicieron aún más importantes) y acumularon para muchos, hierros imperdonables en su historia, pero aún así, tan impregnados de su verdad (que ha muerto según Nietzsche) lograron conexiones sociales suficientes y las dotaron de significado al grado de poder influir en mayor o menor medida en la conducta de la vida pública potosina (lo que para muchos es el verdadero poder).

Hombres y mujeres que vivían de la política, pero no se mantenían de ella.

Hombres que desayunaban, comían y cenaban asuntos públicos, con la vida resuelta, sin necesidad ni de reflectores, ni de cargos, ni siquiera de aceptación o validación pública.

No, ya no es el mismo San Luis sin el transatlántico de la política, Teófilo Torres Corzo, que lo mismo salvaba al gobernador en turno recibiendo en su casa con todo el protocolo a embajadores o cónsules sin que nadie se lo pidiera.

Esa casa de Teófilo en la que todos los que han sido gobernadores después de él, tuvieron que ir como candidatos y luego como mandatarios.

No había evento político que se respetara en el que la opinión y presencia de Teófilo fuera significante.

Repito, los juicios de sus personalidades e historias específicas no son lo importante de esta entrega, sino el señalar su ausencia para comprender la navegación que viene.

En febrero del 2024 también se perdió otra de esas referencias del mar sociopolítico potosino.

Dueño absoluto de su historia, sus mitos y sus claroscuros: Horacio Sánchez Unzueta. El hombre quizás más informado de la política local y nacional. Dueño de su personalidad y de todo lo que dejó en su pasado. Protagonista de la etapa más virulenta de la política potosina, tanto para generarla como para resolverla. Bien o mal, no importa, su paso dibujó la realidad histórica política del estado y de las decisiones de Horacio se conformaron las condiciones para la política que tenemos hoy.

Un gran amigo de Horacio decía que tenía el “mal de la bicicleta”: si dejaba de pedalear (en la política) se caía.

Definitivamente una boya a la que todo político contemporáneo se acercó o intentó acercarse cuando se vivían momentos de transición o crisis. Insisto, no son juicios, es aceptar que no está y que su presencia fue, efectivamente una referencia que hoy no se tiene. Se navega así, sin las parábolas horacistas.

Sus últimos lances no fueron exitosos, tuvo muchos de esos. Sus últimos años yo lo definí como un león viejo agazapado, pero aún viejo y agazapado, era león, y con medio zarpazo todavía movía tableros.

También se fue en noviembre del 24, Don Jacobo Payán. Quizás en otra tesitura de participación social, más apegado al emprendimiento y a los negocios, pero siempre atento a la vida pública, personaje de la política potosina en varios niveles.

Hombre apegado a su verdad y sus formas, quiso ser alcalde a cualquier precio y lo fue, aunque sea como concejal presidente.

Invitado siempre a muchas de las decisiones trascendentes y opinión obligada en las transiciones de poder.

No es que el actual capitán del barco, Ricardo Gallardo Cardona, acudiera a Don Jacobo para tomar decisiones y mucho, pero mucho menos, a Horacio, que se sabían totalmente adversos, sin embargo estoy seguro que se reconocían sus capacidades aunque no coincidieran en nada (y se vale).

Con Teófilo sí, y la muestra está en el homenaje póstumo que se le hizo en Palacio de Gobierno. Teófilo creyó siempre en el proyecto de Gallardo y fueron aliados.

Tampoco es que el gobernador lo necesite. En su verdad, él tiene su carta de navegación muy firme y la está cumpliendo.

No es que con las ausencias deje de girar el mundo y no se dejará de navegar solo porque algunas boyas psicopolíticas se hayan ido.

Pero se nota su no estar. San Luis no es el mismo.

Finalmente debo decir que la vida cultural de San Luis Potosí jamás será la misma tras la partida de Daniel de la Llera.

Por otro lado, también hay contados faros, personajes que, reitero, sin mantenerse de la política, viven de la política. Mencionar a cada uno me llevaría mucho espacio.

Los faros hasta ahora solo dan luz de vez en cuando y se acude a ellos cuando se necesita. Unos en retiro, otros en pausa y otros sin capacidad genética para ser guías.

Por mencionar un ejemplo de faro de la navegación potosina, podría ser el Consejo Potosí, un grupo de personajes con su peso específico e influencia que acompañan a este gobierno, sin embargo aunque son hombres y mujeres de vida holgada y resuelta, están más ligados a los intereses empresariales con buenas intenciones sociales… pero nada más.

No parecen estar ninguno en vías de construcción de un líder moral, ni quieren serlo.

Por su parte los Gallardo, tanto Ricardo padre como Ricardo hijo, seguramente se convertirán, con el tiempo (muy seguramente después de 2033) en una nueva generación de esos puntos de referencia político en el estado.

Se quiera o no, se guste o no, han impuesto un estilo, una visión de futuro deseado en sus valores y principios que comparten y que hoy, bien o mal, articulan a nuestra sociedad y tienen un claro compromiso (y forma de hacerlo realidad).

Hasta aquí la reflexión.

¿Fácil? No, no será fácil. El 2024 no será nada parecido al 2025. Los retos del altamar de este año que comienza traen olas grandes. No se tienen esperanzas de elevados presupuestos, aunque sí promesas de proyectos de la mayor relevancia con la federación.

El 25 que inicia también será el del comienzo de la esgrima jurídica que implica romper el contrato con Aquos de El Realito y muy seguramente seremos testigos de la no pacífica muerte del Interapas.

Las inversiones para San Luis y para muchos estados estarán en StandBy hasta que se sepa con certeza el plan arancelario de Trump y por si fuera poco existe un fuerte rumor, que le advierto al estilo ArmandoAcostero, “tómelo bajo reserva”, pero podría pronto darse un anuncio del retiro de Tecnológico de Monterrey de San Luis Potosí, que de resultar cierto sería un mensaje devastador para las expectativas económicas y académicas del estado. Ojalá que no sea cierto.

Se me queda en el tintero lo chistoso, por no decir absurdamente estúpido, que parece que la nueva secretaria de finanzas, haya escogido la peor estrategia para no comunicar con claridad y con inteligencia, el incremento en el pago de derechos vehiculares. Es cierto, no creció el impuesto, pero sí el cobro por adelantado de tres años por la tarjeta de circulación.

Al ciudadano le importan poco los tecnicismos, el enojo es real a la hora de pagar en la caja casi el doble de lo que pagó el año pasado.

Lo peor es que el desgaste se lo lleva su jefe, el gobernador del estado. Mientras la señora de finanzas patea a todo quien se le quiere acercar, y cuando más debería buscar aliados y comunicación, mejor se hace de enemigos con su absoluta indiferencia y soberbia.

Lo más preocupante no es que se haya ido de vacaciones en pleno cierre de año. De acuerdo a sus colaboradores, preocupa más que la señora no conozca muchos de los términos técnicos de la secretaría.

En fin, naveguemos pues este 2025. Les deseo lo mejor y hasta la próxima con todos los temas que se quedan en el tintero, entre ellos la oposición…que parece que no hay ¿o sí?

Hasta pronto Culto Público

Atentamente
Jorge Saldaña

 

BEMOLES

Nadie quiere hablar abiertamente del tema y por tanto no es una información confirmada ni verificada, sin embargo suena a una locura la versión de que se han detenido participaciones federales a los municipios. El asunto sería escandaloso y gravísimo. Sería tanto como organizar una tanda, gastarse el dinero y luego querer pagar a los participantes con una tarjeta de crédito. Yo creo que no es cierto. No crean FakeNews.

También lee: El facturero berrinchudo que quiere ser gobernador | Columna de Jorge Saldaña

#4 Tiempos

Historias de valor | Columna de Juan Jesús Priego

Publicado hace

el

LETRAS minúsculas

 

Una vez, un famoso orador se presentó ante un auditorio muy numeroso para disertar acerca de La dignidad humana y sus fundamentos teóricos (así tituló su conferencia). ¡Pero, ay, tan largamente habló de estos asuntos que muchos asistentes empezaron a bostezar y otros francamente se durmieron! Entonces decidió cambiar de táctica y sacó de su cartera un billete de quinientos pesos, lo agitó en el aire y preguntó con voz tonante:

¿Alguien quiere este billete?

Los que estaban despiertos levantaron la mano, y los que en ese momento dormían también la levantaron, e incluso más firmemente que los otros, un poco así como los diputados y los senadores la levantan en la Cámara a la hora de las votaciones. ¿Sobre qué van a votar? Sólo Dios lo sabe, pero ellos de todas maneras, para fingir que viven, dan muestras de asentimiento. Pero sigamos con nuestra historia. Era claro que todos querían participar en el dichoso concurso, pero ¿qué tenían que hacer para ganarse esos quinientos pesos?

El orador adoptó un aire misterioso, tiró al billete al suelo, lo pisoteó una, dos y cien veces, cual si bailara sobre él el jarabe tapatío, lo levantó del suelo y volvió a decir:

-El billete ha quedado un poco maltratado, como ustedes pueden ver. Pero si alguien lo sigue queriendo, que me lo diga.

Por demás está decir el revuelo que se armó. ¿A quién le importaba que estuviera maltratado? ¡Todos seguían queriendo aquel billete!

Luego el orador escupió sobre él, lo dobló, hizo con él una bola del tamaño de una pelota de golf y lo enseñó otra vez a su auditorio.

-Quien en tales condiciones siga queriendo este billete no tiene más que decírmelo y se lo daré.

Y he aquí que todos volvieron a levantar la mano.

-Bien –dijo entonces el orador-. Ahora ya están en mejor condiciones de saber qué es la dignidad humana. Cuando el billete estaba liso y crujiente, todos lo querían, pues valía lo que dice en cada uno de sus cuatro ángulos, es decir, quinientos pesos. Cuando lo pisoteé no una, sino varias veces, y quedó manchado con el lodo de mis zapatos, ustedes quisieron tenerlo aún, pues seguía valiendo quinientos pesos: mis golpes, como quiera que sea, no le hicieron perder nada de su valor. Luego lo escupí, pero no por eso ustedes le hicieron ascos. Pues así sucede con el hombre, señores y señoras. El hombre puede ser pisoteado, escupido, humillado; pero, pase lo que pase con él y le hagan lo que le hagan, nunca perderá su valor ni su dignidad.

El auditorio esbozó una sonrisa de comprensión y amabilidad, y el orador prosiguió de esta manera:

-Suceda lo que suceda, ante Dios siempre seremos valiosos e importantes: infinitamente más valiosos que este billete que, por lo demás, sólo vale quinientos pesos. ¿Ahora han comprendido ya en qué consiste la dignidad humana?

Y así acabó aquella conferencia. Espero que, por su bien, el orador haya sorteado entre el auditorio aquel billete, pues, de lo contrario…

Cuando leí esta historia en un libro de cuyo título no puedo acordarme, también yo sonreí. Pero no por el ingenio de este orador, sino porque ya había leído yo en un libro de la antigüedad cristiana una historia parecida.

Una vez –así comienza esta otra historia, mucho más antigua que la primera-, un peregrino fue en busca de un anacoreta para pedirle ayuda y un consejo. Estaba muy afligido por sus pecados pasados y no estaba seguro de que Dios fuera a perdonárselos. “No he sido bueno –gemía, desconsolado-; no he sido trigo limpio. ¿Tendrá Dios compasión de mí?”.

El anacoreta le habló largamente de la misericordia divina, le contó la historia de David y otras muchas tomadas de la Biblia; lo amonestó con graves palabras para que confiara más en la misericordia divina, pero el pobre peregrino seguía mostrándose al borde de la desesperación.

Entonces el santo hombre de Dios le hizo esta pregunta:

-Dime, si tu túnica se rasgara, ¿la tirarías?

-No. Esta túnica es la única que tengo; si se rasgara, la remendaría y volvería a usarla.

-Entonces, fíjate bien –respondió el anacoreta-: si tú cuidas así tus vestidos, que no son más que paño, ¿crees que Dios no va a tener misericordia de uno que ha sido creado a su imagen y semejanza?

El peregrino sonrió lleno de gozo, luego lloró durante unos instantes, emocionado, y por último besó la mano del santo anacoreta: había comprendido la lección. ¡Ahora ya sabía cuál es el valor de la vida humana! Y, dándole las más sinceras gracias, reemprendió su camino…

¿No es ésta una historia bella y profundamente humana? En realidad, me gusta mucho más que la anterior. ¿Crees que, por lo que has hecho, Dios se va a deshacer de ti echándote en el olvido? ¿Crees que Dios se deshace de este modo de sus criaturas? Sí así lo crees, si esto es lo que piensas de Él, déjame decírtelo: aún no lo conoces. Como el billete del conferencista, el hombre puede estar sucio; como la túnica del peregrino, su corazón puede estar roto, pero no por eso a sus ojos vale menos. Tal es, en pocas palabras, el fundamento de la dignidad humana. Y quien quiera fundamentarla de otra manera y con otros argumentos construye sencillamente en el vacío.

También lee: Siempre hay gente así | Columna de Juan Jesús Priego

Continuar leyendo

El Cronopio

El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

J.R. Martínez/Dr. Flash

En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.

Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.

Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.

En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.

Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela

, la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.

En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).

Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.

En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.

Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.

También lee: El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.

Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.

En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.

Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.

En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.

Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.

En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.

Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).

Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.

También lee: Una figura representativa de la literatura potosina, Ramón F. Gamarra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados