#4 Tiempos
El Peje, ni diabólico ni arcángel, es el presidente | Columna de Jorge Ramírez Pardo
Enred@rte
Cuando el país debiera unir esfuerzos para resistir los embates de la actual pandemia que asola al mundo, las clases medias mexicanas con acceso a internet desgastan energías y cultivan diferencias oscilantes entre contrapuntear sus “verdades” subrayadas –casi sin excepción- de credulidades, algunas de ellas, fanáticas y/o pregnadas de ideologías aboyadas; a contrapelo dan toda suerte de variopintas orientaciones sanadoras; y sólo coinciden en el “quédate en casa”.
Hay un pequeño sector, notable por seductor e histérico de empleados por algunos dueños de grandes capitales –incluidos extranjeros- empeñado en infundir miedo y difundir una campaña de descontextualización del discurso e improvisaciones del presidente Andrés Manuel, para desprestigiarlo, y cuyos coletazos tocan en ocasiones al nuevo héroe/líder laico, el médico epidemiólogo Hugo López Gatell.
Qué ironía, querer hacer leña del líder nacional en el momento cuando por una atinada negociación con las potencias petroleras, logra también un ejercicio de aceptación diplomática de parte de los mandatarios de Rusia y los Estados Unidos.
Y acá en México, los rabiosos empleados para ensuciar con tonalidades fascistas, las que empleaba el propagandista de Hítler, afinan sus resorteras.
Algunas paradojas:
- La pandemia Coronavirus surgió en el Oriente del globo terráqueo y golpea con mayor fuerza a Europa central y Occidente.
- Según las capacidades de cada sector social y país:
- Amuralla a los ricos, liquida algunos pocos
- Enclaustra a quienes están integrados a una estructura (quédate en casa porque la tienes o no vives al día)
- Avasalla a los pobres y marginados urbanos. En Estados Unidos –según diversas fuentes informativas-, el nuevo coronavirus no es selectivo respecto a las personas a las que contagia; pero ataca en mayor proporción a afroamericanos y latinos que el resto de la población; ello debido a enfermedades subyacentes vinculadas a la pobreza y, a menudo, tienen dificultades para acceder a las pruebas y los cuidados sanitarios.
- EU, primer lugar global en muertes por coronavirus: 20 mil 506
- Aprovecha Donald Trump la pandemia para atizar la xenofobia.
- El activista humanitario Luis Varese documenta: hay más de 5 mil venezolanos que quieren regresar, desde Chile, Perú, Brasil, Ecuador y Colombia. Suena muy lógico ya que con la pandemia la posibilidad del trabajo eventual desaparece y la xenofobia aumenta. Añade que tras esto se mueven intereses políticos: Estados Unidos apoya la salida de venezolanos, pero no su repatriación voluntaria.
- Mientras, en China y países de Europa occidental, la mayor parte de la población, agrupaciones políticas, ong’s e instituciones públicas y privadas unifican voluntades en favor del liderazgo de sus mandantes, y dejan temporalmente diferencias de criterios para atender la emergencia, en países como México y Bolivia, las contrapartes políticas se desgastan en hacer de la coyuntura un ring para enlodar con juego sucio.
- En México, esto último es muy evidente. Una conducta visible es la de los locutores y ex locutores de Televisa, cargados de calumnias y sarcasmos. Esos lectores de noticias en los medios, auto ascendidos a opinólogos, pontifican (esto es, afirman con autoridad papal) qué deben hace y qué deja de hacer el presidente de México y sus secretarios.
- Al respeto del actuar televisivo, comenta Florence Toussaint (Revista Proceso, 11/04/2020): Azteca Trece, Canal 7 y los canales de Televisa, no han creado ninguna expresión especial destinada exclusivamente a referirse a la pandemia; la industria muestra una pobreza de contenidos, repite las mismas telenovelas de hace años, compra series y reality shows A ello hay que agregar, los concesionarios comerciales pierden audiencia porque mientras se desgastan en atacar al gobierno desde noticieros de credibilidad en entredicho, lo canales televisivos educativos/culturales (TV UNAM; 11 IPN, 22 de la SEP) y numerosos portales en Intenet, transmiten las conferencias mañaneras del presidente, y los vespertinos reportes y orientaciones del médico López- Gattel y otros expertos.
- El país está dividido y polarizados en una lucha entre verdades, ciencia, esoterismo y verdades. La polarización no beneficia y habrá que ver cuál sea el recuento de los daños.
La pandemia en América Latina
“En The New York Times, comenta Ángel Guerra Cabrera (Mirar al sur, 12/04/2020, La Jornada), se preguntan si el dantesco panorama de Guayaquil (Ecuador, ataúdes abandonados en las calles) es lo que la pandemia generalizará en América Latina. Ven la desigualdad social, pero no captan la clara diferencia entre la actitud omisa ante la Covid-19 de los gobiernos apegados a la ortodoxia neoliberal, y la proactiva de los partidarios de ofrecer salud gratuita y universal a todos”.
Una parte reiterativa de las campañas contra López Obrador, es porque no protege al gran capital. Le quieren imponer las medidas de países potencia con enormes cantidades para proteger la producción estructurada, cuando en México más del 50 % del comercio es informal y sin prestaciones; y más del 80% de la producción de bienes la generan pequeñas empresas.
No es noticia, conviene reiterarlo/enunciarlo, que algunas empresas multinacionales, invierten en México sumas importantes en sobornar y generar falsas informaciones para favorecerse desprestigiando. No es fácil detectar las fuentes originarias de distorsión. Les abriga la noche del anonimato y la perversidad.
Por su parte, el peruano/mexicano Jorge Duran estudioso del fenómeno migratorio, escribe: “Lamentablemente, con la pandemia, no sólo se va a incrementar el nacionalismo, los controles y el cierre de fronteras, sino el racismo y la xenofobia, que van de la mano. Ese es el futuro del siglo XXI ponerle limitaciones a la libre circulación, reforzar los nacionalismos, volver al proteccionismo, incrementar la desigualdad y marcar las diferencias. La globalización es buena para el comercio y los grandes capitales, pero tiene consecuencias y una de ellas es la movilidad humana, considerada por muchos como nociva”.
“En Estados Unidos, propiamente el único país que lleva estadísticas raciales precisas y actualizadas, 60 por ciento es blanco y otro 40 por ciento lo componen diferentes grupos: 18.3 por ciento hispano-latinos, 13.4 por ciento negros, 5.9 por ciento asiáticos y otros 2.4 por ciento. Eso nadie lo va a cambiar, más bien, para 2050 los blancos serán minoría. El concepto de raza fue un legado colonial, el de blanco es propiamente estadunidense, pero la realidad es multicultural”. (Influencias, 12/04/2020, La Jornada)
Remata un espontáneo, como en la tauromaquia
Un lector de esta columna enrd@rte, Ernesto N, contribuye a un cierre de colaboración con el siguiente texto:
Pienso que en estas circunstancias, todos y cada uno debemos tomar una posición personal ante esta realidad, ante el mundo que nos está tocando vivir.
En este sentido, hemos de entender que toda crisis es una oportunidad, un llamado a retornar a nosotros mismos y buscar en nosotros la base para una existencia consciente, resuelta y digna, que nos empodere ante los retos que tenemos ya enfrente.
Esta pandemia y sus consecuencias serán un hecho más que tornará más precaria nuestras vidas, pero que precisamente por ello exigirá de nosotros más cordura, cordialidad y bravura.
La impotencia y la parálisis son nuestros enemigos. Hay que oponerle la fuerza de vida que en nosotros alienta y darle una eminente figura, que procure encarnar los mejores valores e ideales que nuestros mejores maestros de pensamiento y vida han formulado.
Para algunos esto no es sino refrendar la tarea en la que ya están comprometidos. Para otros, será adoptarla e iniciarla conscientemente.
Deseo en esta tarea para todos y cada uno de nosotros lo mejor.
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El Cronopio
Un pionero de la astrofísica en San Luis Potosí | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Por: J.R. Martínez/Dr. Flash
Uno de los dos primeros potosinos en estudiar formalmente astronomía y en realizar investigación en astrofísica son Joel Cisneros Parra oriundo de Salinas, San Luis Potosí, y de quien hemos tratado ya en esta columna, y Antonio Sarmiento Galán que se recibiera como físico y como matemático en la década de los setenta del siglo XX en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Antonio Sarmiento Galán comenzó a estudiar física en la entonces Escuela de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, para interrumpir sus estudios y emigrar a la Ciudad de México donde ingresaría a la Facultad de Ciencias de la UNAM para estudiar simultáneamente la carrera de física y la carrera de matemáticas, mismas que concluiría en 1976. Estas líneas de formación regirían su vida académica y profesional, pues contribuiría a la investigación en física en el área de la astrofísica y posteriormente en el ámbito de las matemáticas, siendo actualmente investigador del Instituto de Matemáticas, Unidad Cuernavaca de la UNAM desde 1999; previamente había sido investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM de 1981 a 1998.
Su formación primaria en astrofísica fue en el tema en el que coincidieron estos dos personajes potosinos, pioneros en el estudio de la astrofísica, sistemas binarios. Su tesis de licenciatura en física presentado en 1978 versó sobre Etapas Evolutivas Avanzadas en Sistemas Binarios. Realizó su maestría en ciencias en la propia Facultad de Ciencias de la UNAM y su doctorado en el Departamento de Matemáticas Aplicadas del Queen Mary College en la Universidad de Londres donde vuelve a combinar su interés en la física y la matemática, que no la física-matemática. Su tesis de doctorado en dicha universidad fue sobre Gravitación en el Sistema Solar que presentó en 1981.
Entre sus estudios de formación y, en especial en astrofísica se encuentran Estudios para la Localización de un Sitio Astronómico en la República Mexicana, en la Facultad de Ciencias de la UNAM en 1977 y 1978 y, Ph ysical Cosmology en Francia en la École d’Été de Physique Théorique. Université de Grenoble. Les Houches, Haute Savoie en julio de 1979.
Antonio Sarmi ento, como astrofísico ha hecho importantes aportaciones científicas teóricas en temas como la evolución química del Universo, la gran explosión, la gravitación en teoría general de la relatividad y el vacío en sistemas no inerciales.
Su contribución no se ha limitado al carácter de investigación pues ha tenido una intensa actividad en educación, no sólo impartiendo cursos de astrofísica, relatividad, física teórica y gravitación, sino que ha realizado una destacada participación en actividades de educación no formal, en especial en divulgación de la ciencia, donde ha escrito numerosos textos entre artículos y libros entre los que se encuentran libros técnicos y de divulgación, participando, además, con conferencias, videos y programas de radio para todo tipo de público con temas de física y astronomía.
Antonio Sarmiento ha contribuido al desarrollo de la educación y la investigación científica en su tierra de nacimiento apoyando programas de divulgación como Domingos en la Ciencia en San Luis Potosí, La Semana de Física y La Ciencia en el Bar, donde ha participado en varias sesiones. Como la charla Fractales que puede consultarse en la dirección: https://www.youtube.com/watch?v=AutyQCtnuI8
En una entrevista para la revista “¿Cómo Ves?”, de la UNAM, rechaza la idea de que la labor científica sea evaluada por premios, “Por fortuna hay muchos investigadores para quienes lo valioso es tener amor por la camiseta de la ciencia, o pasar horas en el laboratorio haciendo un experimento. Ellos se olvidan por completo de premios o publicidad en la radio o la televisión”.
Antonio Sarmiento Galán nació en San Luis Potosí el 23 de abril de 1954 y se convierte en el segundo potosino en formarse profesionalmente como astrofísico y contribuir al desarrollo de la ciencia y la educación científica, siendo además uno de los primeros matemáticos potosinos.
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#4 Tiempos
El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
En 1950 El Colegio de México publicaba la obra: Los grandes momentos del indigenismo en México, escrita por Luis Villoro Toranzo, que iniciaba su trayectoria filosófica en México, después de graduarse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se doctoró en filosofía.
Bajo la influencia del filósofo español desterrado y que fuera Rector de la Universidad de Madrid, José Gaos, emprendió en el grupo filosófico Hiperion, el estudio del Ser del Mexicano y la producción de la filosofía de Lo Mexicano desde corrientes como el existencialismo, el historicismo y la fenomenología.
Aunque el interés en el tema del indigenismo al parecer tuvo sus raíces en las experiencias de juventud en el altiplano potosino, en la Hacienda de Cierro Prieto al noroeste de la ciudad de San Luis Potosí, donde la familia de su madre tenía sus raíces y donde viviría por un tiempo, antes de trasladarse a la Ciudad de México a estudiar filosofía en la UNAM.
En dicha hacienda, al decir de su hijo el escritor Juan Villoro en su libro sobre su padre: la figura del mundo, le marcaría la escena de un campesino que al encontrarlo le saluda besándole la mano y refiriéndose a su persona como “patroncito”.
Luis Villoro nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España; su padre un médico barcelonés y su madre una rica hacendada potosina. Tras el conflicto de la guerra civil española, su familia regresa a México y se instala en primera instancia en San Luis Potosí a fines de la década de los treinta.
La trayectoria intelectual de Luis Villoro, siempre estuvo en torno al tema de lo mexicano lo que lo llevó a estar de cerca y apoyar el movimiento zapatista en Chiapas al parejo de su vida académica en la UNAM.
En su pensamiento se subraya la convivencia social bajo el respeto entre culturas, exige reconocer al otro y construir comunidades que incluyan la diversidad, sin sacrificar la autonomía de las personas ni de los pueblos. Lo que le llevo a proponer enfoques para una democracia que reconozca la pluralidad de identidades.
Profesor de la UNAM desde 1954 en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresó, fue también investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas desde 1971 y en el cual es nombrado Investigador Emérito en 1989, mismo año en que recibe el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. En 1998 es nombrado Investigador Nacional Emérito de la UNAM.
En la creación de instituciones también tuvo participación, fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía de Guadalajara y de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa haciéndose cargo de la dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. En 1978 ingresa a El Colegio Nacional y en 1986 recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa en el 2002, y en el 2004 se lo otorga la Universidad Autónoma Metropolitana. Finalizando el año de 2007 es nombrado Miembro Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua.
Respecto a su obra filosófica, el Centro de Estudios de Filosofía Mexicana la reseña: “La obra de Villoro no es posible clasificarla en una sola línea de investigación, pues su producción filosófica se desarrolló en varias vertientes a lo largo de su vida intelectual, por ejemplo: el campo de la historia de las ideas y de la filosofía de la cultura, la filosofía de la historia, la filosofía política, la teoría del conocimiento, la analítica, la ética, entre otras”.
Luis Villoro Toranzo, que se nutrió de la vida mexicana en el altiplano potosino es considerado uno de los más destacados representantes de la filosofía mexicana, siendo su obra una parte indispensable de la filosofía. Villoro murió en la Ciudad de México el 5 de marzo del 2014.
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#4 Tiempos
Historias de valor | Columna de Juan Jesús Priego
LETRAS minúsculas
Una vez, un famoso orador se presentó ante un auditorio muy numeroso para disertar acerca de La dignidad humana y sus fundamentos teóricos (así tituló su conferencia). ¡Pero, ay, tan largamente habló de estos asuntos que muchos asistentes empezaron a bostezar y otros francamente se durmieron! Entonces decidió cambiar de táctica y sacó de su cartera un billete de quinientos pesos, lo agitó en el aire y preguntó con voz tonante:
–¿Alguien quiere este billete?
Los que estaban despiertos levantaron la mano, y los que en ese momento dormían también la levantaron, e incluso más firmemente que los otros, un poco así como los diputados y los senadores la levantan en la Cámara a la hora de las votaciones. ¿Sobre qué van a votar? Sólo Dios lo sabe, pero ellos de todas maneras, para fingir que viven, dan muestras de asentimiento. Pero sigamos con nuestra historia. Era claro que todos querían participar en el dichoso concurso, pero ¿qué tenían que hacer para ganarse esos quinientos pesos?
El orador adoptó un aire misterioso, tiró al billete al suelo, lo pisoteó una, dos y cien veces, cual si bailara sobre él el jarabe tapatío, lo levantó del suelo y volvió a decir:
-El billete ha quedado un poco maltratado, como ustedes pueden ver. Pero si alguien lo sigue queriendo, que me lo diga.
Por demás está decir el revuelo que se armó. ¿A quién le importaba que estuviera maltratado? ¡Todos seguían queriendo aquel billete!
Luego el orador escupió sobre él, lo dobló, hizo con él una bola del tamaño de una pelota de golf y lo enseñó otra vez a su auditorio.
-Quien en tales condiciones siga queriendo este billete no tiene más que decírmelo y se lo daré.
Y he aquí que todos volvieron a levantar la mano.
-Bien –dijo entonces el orador-. Ahora ya están en mejor condiciones de saber qué es la dignidad humana. Cuando el billete estaba liso y crujiente, todos lo querían, pues valía lo que dice en cada uno de sus cuatro ángulos, es decir, quinientos pesos. Cuando lo pisoteé no una, sino varias veces, y quedó manchado con el lodo de mis zapatos, ustedes quisieron tenerlo aún, pues seguía valiendo quinientos pesos: mis golpes, como quiera que sea, no le hicieron perder nada de su valor. Luego lo escupí, pero no por eso ustedes le hicieron ascos. Pues así sucede con el hombre, señores y señoras. El hombre puede ser pisoteado, escupido, humillado; pero, pase lo que pase con él y le hagan lo que le hagan, nunca perderá su valor ni su dignidad.
El auditorio esbozó una sonrisa de comprensión y amabilidad, y el orador prosiguió de esta manera:
-Suceda lo que suceda, ante Dios siempre seremos valiosos e importantes: infinitamente más valiosos que este billete que, por lo demás, sólo vale quinientos pesos. ¿Ahora han comprendido ya en qué consiste la dignidad humana?
Y así acabó aquella conferencia. Espero que, por su bien, el orador haya sorteado entre el auditorio aquel billete, pues, de lo contrario…
Cuando leí esta historia en un libro de cuyo título no puedo acordarme, también yo sonreí. Pero no por el ingenio de este orador, sino porque ya había leído yo en un libro de la antigüedad cristiana una historia parecida.
Una vez –así comienza esta otra historia, mucho más antigua que la primera-, un peregrino fue en busca de un anacoreta para pedirle ayuda y un consejo. Estaba muy afligido por sus pecados pasados y no estaba seguro de que Dios fuera a perdonárselos. “No he sido bueno –gemía, desconsolado-; no he sido trigo limpio. ¿Tendrá Dios compasión de mí?”.
El anacoreta le habló largamente de la misericordia divina, le contó la historia de David y otras muchas tomadas de la Biblia; lo amonestó con graves palabras para que confiara más en la misericordia divina, pero el pobre peregrino seguía mostrándose al borde de la desesperación.
Entonces el santo hombre de Dios le hizo esta pregunta:
-Dime, si tu túnica se rasgara, ¿la tirarías?
-No. Esta túnica es la única que tengo; si se rasgara, la remendaría y volvería a usarla.
-Entonces, fíjate bien –respondió el anacoreta-: si tú cuidas así tus vestidos, que no son más que paño, ¿crees que Dios no va a tener misericordia de uno que ha sido creado a su imagen y semejanza?
El peregrino sonrió lleno de gozo, luego lloró durante unos instantes, emocionado, y por último besó la mano del santo anacoreta: había comprendido la lección. ¡Ahora ya sabía cuál es el valor de la vida humana! Y, dándole las más sinceras gracias, reemprendió su camino…
¿No es ésta una historia bella y profundamente humana? En realidad, me gusta mucho más que la anterior. ¿Crees que, por lo que has hecho, Dios se va a deshacer de ti echándote en el olvido? ¿Crees que Dios se deshace de este modo de sus criaturas? Sí así lo crees, si esto es lo que piensas de Él, déjame decírtelo: aún no lo conoces. Como el billete del conferencista, el hombre puede estar sucio; como la túnica del peregrino, su corazón puede estar roto, pero no por eso a sus ojos vale menos. Tal es, en pocas palabras, el fundamento de la dignidad humana. Y quien quiera fundamentarla de otra manera y con otros argumentos construye sencillamente en el vacío.
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