abril 18, 2026

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El #MeToo en SLP; 2 (y más) testimonios exhiben a un escritor

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Alfredo Padilla

Por María José Puente Zavala

 

“Fiel a mis costumbres sólo como hembras inteligentes y perspicaces, que en estos días de Internet y paliativos son irremisiblemente difíciles de encontrar…”

Alfredo Padilla| Abril de 2015

El fragmento anterior hace parte de un texto que el escritor potosino Alfredo Padilla publicó en abril de 2015. Palabras más, palabras menos, el hombre utiliza la prosa para describir una relación (en la que el acento está puesto sobre sus cualidades superiores) con una chica a la que fantasea con matar… para comérsela.

Pocas veces como en San Luis Potosí el #MeToo cobró un significado tan literal, pues el ímpetu del movimiento a nivel nacional y una primera denuncia con el HT #MeTooEscritoresMexicanos llevó a un puñado de chicas a atar los cabos de una historia de acosos, hostigamientos e intimidaciones en el plano real que, para algunas, incluso, comenzó hace una década con un factor común: Alfredo Padilla.

“Yo hacía mis prácticas en una revista de artes visuales de aquí de San Luis y una de mis actividades era estar en contacto con los colaboradores a través de Facebook. Entonces iba a haber un evento y tenía que estar en contacto con esta persona para cuestiones de logística.

Él me contestaba lo que tenía que contestarme, pero siempre aprovechaba para mencionar algo acerca de mi cuerpo. Primero empezó muy leve y después ya fue aumentando de tono. Primero era como como “estás muy bonita” y luego era como “me gusta alguna parte de tu cuerpo”, hasta llegar a “soñé contigo y te quiero hacer esto”.

La experiencia de Diana* ocurrió hace casi 5 años y aunque denunció la actitud del artista, sus superiores desestimaron el relato argumentando “que no, que lo conocen de años, que tiene familia, que tal vez esté confundida”.

Nada pasó.

“Métete la cruz por el coño”

Años después, mientras Adriana*, otra chica, leía un texto de su autoría en un evento cultural, el escritor la escuchaba y al término de su intervención la abordó:

“Nos presentan, teníamos amigos en común y él me dice que le gustan mucho mis textos y ese es el primer acercamiento, el primer contacto que hacemos. Me pide mi correo, incluso me pide mis textos, me pregunta que si se los puede llevar y le dije que sí.

Yo lo había leído anteriormente; se me hacía chido algunas cosas que decía y me emocionó la idea de que un escritor que conocía le gustara también mi trabajo. Nada más le di mi correo, pero luego él me manda un mensaje vía Instagram y me empieza a seguir por esa red”.

Tal como lo describe en su texto y según denuncian las víctimas, Padilla ha hecho de las redes sociales su hábitat para acechar y con ello parece haber sumado a sus víctimas a la única estadística oficial que el Inegi ha publicado sobre el tema, en 2015: al menos 9 millones de mujeres en México han sido víctimas de ciberacoso.

Al principio, el escritor buscó enredar a Adriana con la falsa promesa de colocar algunos de sus textos en los espacios que lo publicaban, argumento que cayó cuando la joven conoció a otra chica, también posible víctima de Padilla, y con quien este trabajaba en un fanzine de corte cultural. Nunca mencionó la posibilidad de incluir los textos prometidos.

“Después me pide mi WhatsApp. Empezamos a platicar por ahí y las preguntas se vuelven un poco más personales como de qué es lo que hago, a qué me dedico. Cuando yo le decía que no nos podíamos ver como que había cierta molestia.

Empezó a ser molesto cuando él empezó a ser insistente en vernos y cuando empezó a ser insistente en si a mí me gustaba él. Yo le decía que no me gustaba. Me preguntaba si de perdido me atraía un poco y yo le decía que no, que se estaba equivocando. En ese entonces yo también le decía que tenía novio.

De pronto un día, así de la nada, me preguntó: ¿de qué color son tus calzones hoy? Sé lo fácil que hubiera sido bloquearlo, pero sí le dije: “oye, estas preguntas no; no estoy cómoda”.

Alguna vez él me bloqueó a mí cuando le dije que no me interesaba si esa relación no iba a ser en el sentido laboral. Luego volvió a hablarme y otra vez su acoso fue más directo y siguió haciéndome preguntas de connotación más sexual.

Recuerdo una vez estar peleando vía WhatsApp. Esa fue la vez que lo bloquee de esa red porque le dije que no me interesaba y él, me acuerdo mucho de esa frase, me dijo que entonces me metiera la cruz por el coño”.

Tanto Diana como Adriana se desempeñan en ámbitos profesionales que se cruzan constantemente con el círculo de su agresor, así que no fue de sorprenderse que, tras compartir algunos detalles, descubrieran que ambas habían sido sus víctimas y que podría haber más. Y las encontraron.

Desde el 23 de marzo, cuando el #MeTooEscritoresMexicanos arrancó su escalada en Twitter, Padilla se colocó como uno de los personajes que más denuncias acumula, incluso equiparándose con el perfil de Herson Barona, protagonista del caso que detonó el movimiento digital.

Para las víctimas del escritor potosino, esa fue la luz verde para hacer públicas sus denuncias, algunas abiertamente y otras de manera anónima, característica esta última que ha provocado el viraje del discurso digital en torno a la legitimidad de los reclamos y las formas adecuadas de formalizar las acusaciones.

Al respecto, Urenda Queletzú Navarro Sánchez, académica de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y activista por los derechos de las mujeres, desestima las críticas:

“Es de esperar que, ante la insuficiente respuesta del Estado, de las autoridades de los diferentes ámbitos en donde mujeres jóvenes han manifestado las violencias cometidas en su contra, que recurran a este tipo de movimientos que les permiten perfilar, que les permiten enunciar a todos sus agresores y sus violencias y, sobre todo, que les han permitido encontrar en el espacio público a otras que han experimentado las mismas violencias o con diferentes magnitudes”.

La activista refiere con ironía que acortar las opciones de las víctimas al laberinto burocrático de la impartición de justicia en las instituciones públicas es actuar sobre la única garantía de la impunidad.

“Es consabido entre quienes nos involucramos con las instancias de Justicia que, si no se movilizan ante una muerte violenta, mucho menos se van a movilizar ante una denuncia a la que consideran práctica cultural como normalizada; es decir, el aparato del Estado no está dispuesto a moverse más allá de lo que las propias mujeres les hemos obligado a que se muevan ante la emergencia de la violencia feminicida.

¿Cómo esperar que atiendan nuestras denuncias de acoso y hostigamiento si, con lo que es extremo, no se movilizan?”

En más de una ocasión, funcionarios potosinos por cuya jurisdicción pasa la Seguridad o la Procuración de Justicia, han hecho hincapié en que la violencia contra las mujeres es un asunto de índole cultural que se gesta en la familia y que en ese mismo seno se protege y se fomenta.

Por ejemplo, durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, a mediados de 2018, Federico Garza Herrera, Fiscal General del Estado, sugirió que las mujeres también son omisas pues a menudo no denuncian casos de violencia o denuncian para luego arrepentirse.

En ese contexto en que las autoridades potosinas exigen a las mujeres que “cumplan con su parte” para hacer valer su derecho a la Justicia, más de una víctima ha perdido la vida a manos de su agresor pues, tras interponer denuncias y solicitar medidas de protección, estas no han sido ejecutadas.

En el que quizá es el punto más escalofriante de su caso, Adriana relata cómo, tras haber bloqueado toda comunicación con su agresor, un día, al llegar a su casa, este la esperaba afuera en compañía de un hombre desconocido.

“Voy llegando y ya que estoy afuera veo que él está ahí esperándome, alejado de la casa, pero viendo hacia la fachada, hacia las ventanas como si ya hubiera tocado y estuviera esperando a que alguien se asomara.

Me sorprendí mucho y al mismo tiempo me paralicé y me enojé. Lo primero que le pregunté fue: “¿qué haces aquí?”, y me dice: “vine a buscarte”

Le dije “tú sabes que yo te tengo bloqueado de todos lados. No puedes venir a buscarme así a mi casa”. En ese momento había una nueva mascota, entonces yo abrí la puerta, me metí para agarrarla, y en eso ellos entran.

Tenía poca pila en el celular; no sabía qué hacer y les dije que ya me iba. Le mandé mensaje a un amigo, le digo que vino este güey a buscarme y me dice “voy para allá”.

Ya adentro de la casa, Alfredo me empieza a decir: “estás nerviosa; ¿por qué estás nerviosa? ¿por qué estás tan tensa? ¿qué pasa?”

Tenía miedo de que físicamente me agredieran, así que una de mis primeras acciones fue abrir la ventana y pensé “si tengo que gritar, me van a escuchar todos los vecinos”. Él comenzó a desplazarse por la casa, yo estaba muy tensa “enchufada” con el celular al cargador mientras esperaba que mi amigo llegara.

En un momento que yo volteo se están haciendo gestos con la cabeza; no se hablaban entre ellos, se comunicaban moviéndose la cabeza. Yo sentía que no me podía mover, no les quería dar la espalda. Él empieza a insistir en llevarme a donde iba a ir y cuando le digo que venía un amigo, en ese momento fue muy, muy rápido, que se fueron”.


Las denuncias que el autor acumula en el #MeToo van desde intentos de drogar a sus víctimas, envío de imágenes íntimas no solicitadas; y hostigamiento en lugares públicos y privados. Lo que es peor, una de las víctimas asegura que Padilla se confesó acosador pero incapaz de contenerse.

Diana relata que a partir de haber hecho su denuncia públicamente en Facebook, al menos tres mujeres se han reconocido víctimas del mismo sujeto.

“Hay un caso de una chava que dice que hace diez años tuvo una situación con él. Considero que (la denuncia a través del #MeToo) es también una forma de alertar a más mujeres y también que se sepa quiénes son los agresores”.

Adriana, por su parte, considera que “ahora que detonó y que Alfredo Padilla salió señalado más veces, además de las que conocíamos, sentimos alivio de saber que no era una onda nuestra. Que no estábamos inventando y que todo lo que ocurrió tampoco es nuestra culpa.

Quisiera decir que me siento más tranquila de saberme acompañada por otras mujeres que también lo están señalando y denunciando públicamente, pero lo que me sigue haciendo sentir intranquila es pensar en las mujeres que todavía no saben esto”.

En un mundo ideal, concluye Urenda Queletzú, el #MeToo debería traer consigo “que esos agresores inhiban sus conductas. Que sepan que, si siguen violentando a las mujeres, las mujeres saldrán a colocar en la palestra de lo público, sus nombres.

El escrache tiene la posibilidad de subvertir la situación que se genera entre una víctima y su victimario, en donde él goza de impunidad, goza de su inexistencia y coloca a la víctima en una condición de confrontación ante él”.

La Orquesta: ¿Tienes miedo?

Diana: La verdad no tengo miedo por mí, sino por las demás. Claro, ninguna agresión es menor pero comparado con otros casos, no me produce miedo esta persona. Me produce muchísima impotencia y coraje que todavía ande ahí como si nada agrediendo a más mujeres y que no pase nada.

Hablando específicamente de este agresor, que lleva años operando de esta forma y que todavía está ahí en espacios culturales, en espacios académicos, me da miedo por las demás.

 

 

 

Iglesia no pedirá disculpa por declaraciones vs aborto en SLP: Priego

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Sheinbaum propone en IV Cumbre en Defensa de la Democracia usar gasto militar para reforestar el planeta

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La presidenta extendió la invitación para que, en 2027, México sea la próxima sede de la Cumbre y se declaró contra intervención militar en Cuba

Por: Redacción

La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, propuso en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, realizada en Barcelona, España, dos acciones en favor de la paz: 1. Destinar el 10 por ciento del gasto mundial en armamento para impulsar un programa global que permita reforestar millones de hectáreas cada año, y 2. Una declaración en contra de la intervención militar en Cuba.

“Quiero proponer una acción concreta que propuse en el G20, sencilla, una propuesta que parta de una nueva visión de las Naciones Unidas: Destinar el 10 por ciento del gasto mundial en armamento, que asciende a miles de millones de dólares, para impulsar un programa global que permita a millones de personas reforestar millones de hectáreas cada año. En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida. Quiero proponer una declaración en contra de la intervención militar en Cuba; que el diálogo y la paz prevalezcan”.

“La democracia significa elevar el amor por encima del odio; cultivar la generosidad, en lugar de la avaricia; la fraternidad por encima de la guerra. La democracia significa que la vida no se compra, como tampoco la libertad ni la dignidad de los pueblos. La democracia significa que solo el respeto a la diversidad y el amor por los demás hará posible construir un mundo donde quepan todas y todos, todos los pueblos, todas las lenguas, todas las culturas, todas las naciones. Soy una mujer de paz y represento una nación que ama la libertad, la justicia, la fraternidad y que entiende como democracia lo que diría el gran Benito Juárez: ‘Con el pueblo, todo; sin el pueblo, nada. Con los pueblos, todo; sin los pueblos, nada’”, afirmó en el recinto Fira Barcelona Gran Via, en España.

Durante su participación, la Jefa del Ejecutivo Federal extendió la invitación para que, en 2027, México sea la próxima sede de la Cumbre en Defensa de la Democracia, para dialogar sobre una economía centrada en el bienestar y sobre una democracia que responda a las verdaderas necesidades de los pueblos.

Agregó que, ante un mundo herido por la guerra y la desigualdad, México aporta a los pueblos del mundo, como un símbolo de esperanza, principios constitucionales en materia de política exterior, destacando: El respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, el rechazo al uso de la fuerza, la igualdad jurídica de los estados

, la necesidad de la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto a los derechos humanos y la lucha permanente por la paz.

“Cuando hablamos de democracia, no es la de las élites, sino la del pueblo. No es la de la concentración de la riqueza, sino la de la distribución. No de la imposición, sino de la participación. No de la guerra, sino de la paz. No de la indiferencia y de la exclusión, sino de la cooperación y la inclusión. Cuando hablamos de democracia, nos referimos a la democratización de la cultura; del acceso a la educación, del acceso a la salud; del fin último de los gobiernos, que es la procuración de la felicidad de sus pueblos. La democracia, como decía Abraham Lincoln: ‘es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo’. No hay democracia cuando no hay opción para los pobres, para los desposeídos”, resaltó.

Destacó que acudió a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia a nombre de un pueblo trabajador, creativo y luchador, con una historia milenaria que reconoce su origen en las grandes culturas originarias que fueron acalladas, esclavizadas y saqueadas, pero nunca derrotadas ni conquistadas. Y cobijada por el legado de Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón, Leona Vicario, Josefa Ortiz Téllez-Girón, Benito Juárez, Emiliano Zapata, Francisco Villa, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Felipe Ángeles, Adela Velarde, Hermila Galindo, el General Lázaro Cárdenas y Frida Kahlo, así como de un pueblo que, en 2018, decidió que el desarrollo democrático existe bajo el legado de “Por el bien de todos, primero los pobres” y que, en 2024, rompió su historia de machismo y eligió a su primera mujer Presidenta.

En su participación, la Presidenta está acompañada por el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez; la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra; el jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, Lázaro Cárdenas Batel, y el embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel.

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Ciudad

Actos de vandalismo afectan el suministro de agua en la Colonia Nuevo Progreso

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Personas ajenas irrumpieron en el Pozo Salk 1 y cortaron los cables de energía eléctrica

Por: Redacción

La tarde de este viernes se registró la suspensión del servicio en el Pozo Salk 1, por lo que personal técnico de Interapas acudió al sitio a realizar una revisión.

Al llegar, los trabajadores constataron que personas ajenas habían ingresado al pozo y cortaron los cables que suministran energía eléctrica al equipo de bombeo. Como consecuencia, el pozo dejó de operar de inmediato, interrumpiendo el abastecimiento de agua potable hacia la Colonia Nuevo Progreso.

En estos momentos, brigadas especializadas de Interapas trabajan en el restablecimiento de la energía eléctrica y la reactivación d el pozo. Sin embargo, debido a la suspensión, el suministro de agua en la colonia se verá afectado durante las próximas horas.

La dependencia hizo un llamado urgente a los habitantes de Nuevo Progreso para que administren de manera racional sus reservas de agua mientras se restablece completamente el servicio.

Interapas condenó estos actos de vandalismo y anunció que tomará las medidas legales correspondientes. La paramunicipal informó que mantendrá a la población actualizada sobre el avance de los trabajos de reparación y el momento exacto en que se restablezca el servicio.

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El segundo apellido de Ruth González. Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

Culto Público, hijos de la bendición de ser únicos e irrepetibles:

Vámonos rapidito y al fondo, que para análisis superficiales no hay tiempo.

El martes, la Senadora Ruth González Silva —y subrayo el apellido, porque el “de Gallardo” ya ni se usa y para nuestra era eso parece haberse convertido en un inútil grillete retórico— puso las diéresis sobre las “us” (lo de las íes ya es lugar común) y dejó claro que la decisión de buscar la candidatura al gobierno potosino por el Verde le pertenece a ella, y a nadie más y miren que se lo aplaudo, no por cortesía, sino por honestidad intelectual y respeto al derecho de las y los individuos a tener personalidad y conciencia propia.

¿A qué me refiero? A algo que nadie ha dicho y ya es hora de que alguien lo haga y rompa el cristal:

Creo que reducir a Ruth González Silva a una simple prolongación del proyecto de su marido es una falta de respeto a la personalidad de una mujer que tiene más virtudes que haber firmado el acta de su matrimonio.

Pienso que eso de encasillar a una mujer a su apellido de casada es un vicio que ya no cabe en nuestra política y ya lo escribió Simone de Beauvoir: “No se nace instrumento, se llega a serlo cuando los demás deciden que lo eres”. Y Ruth, con sus declaraciones recientes, me da la impresión que ha decidido no ser el instrumento de nadie… y hace bien. Pintó su raya y se adueñó de su tiempo. Lo que también fue estratégico.

La historia está llena de esas circunstancias en que las esposas de los mandatarios tienen su peso propio: Pensemos por ejemplo en Eleanor Roosevelt, que no solo fue la esposa de FDR, sino la conciencia social de una nación, llegando incluso a contradecir públicamente al presidente cuando su propia brújula moral se lo dictaba. O en la mística de Evita, que construyó un poder tan propio y tan volcánico que, décadas después, su nombre sigue pesando más que el de muchos generales.

De regreso al hoy y a salvo las proporciones, debemos tener muy en claro que Ruth no es Ricardo, ni para bien, ni para mal. Por supuesto que es su aliada y compañera, pero no es Ricardo.

Si él es el impulso, deliberado, magnético, figura y músculo político que ya conocemos, ella debe pensar en construir su propia gramática: una más diplomática, quizá más contenida, pero no por ello menos efectiva y convincente.

Recordemos que es una ciudadana con derechos, una senadora con el récord de más votos obtenidos en la historia potosina, y con trabajo en el senado (que está abierto al juicio de todos) pero sobre todo, una persona con decisiones autónomas.

Su decisión de ir o no entonces, claro que mueve los escenarios, pero no le pertenece a los escenarios ni a las encuestas de Palacio; le pertenece a su propio espejo y al plano arquitectónico de su destino y eso… es muy diferente.

No me mal interprete ni nos hagamos bolas, ¿Es la carta fuerte del Gallardismo? Sin duda, pero a pesar de lo que muchos asuman o especulen, el camino que tiene enfrente la senadora no es nada fácil, es un laberinto oscuro, con trampas, con espejos y en 4 dimensiones. No es una decisión fácil la de participar y mucho menos lo es el participar en una elección en la que se juega el todo por el todo y por bienes mancomunados. (Traducción: se juega el futuro de todo el movimiento Gallardista

).

Por eso, para que Ruth sea verdaderamente Ruth, y no nada más la “candidata del gobernador”, necesita lo que Virginia Woolf llamaba “una habitación propia“.

Y esa habitación se construye con un discurso que no sea eco, con un equipo que no sea herencia y con una voluntad que sepa decir “no” incluso en la mesa del desayuno.

(Ella es de las muy pocas personas por cierto, que hoy en día se atreven a darle una perspectiva o consejo diferente a su “Josefino” y además sea escuchada….y eso, créame, ya es una ganancia altísima).

Ruth -si se decide- puede usar la continuidad del gobierno de su esposo como promesa de valor, por supuesto, eso le sumara los votos de los que estén satisfechos con los resultados la gestión y de su trabajo en la cámara alta, sin embargo es muy importante considerar que, en todo caso, no jugaría desde la misma posición en la que ganó su esposo el cargo, ni ella el escaño tres años después, es decir, desde la oposición.

Porque no es lo mismo ofrecer un cambio y tocar la campana del “muera el mal gobierno”, que convencer que todo lo hecho está bien y que el rumbo es el mismo. En pocas palabras: una cosa es la atractiva rebelión, y otra muy distinta la cansada disciplina. El péndulo es una permanente en la política.

Ruth no puede señalar, si decidiera ser la abanderada, a ninguna “herencia maldita” por ejemplo, y tendrá que llevar en los hombros todo lo bueno de la gestión de Ricardo Gallardo, como todo por lo que sea cuestionado (y en las campañas, aguas porque los códigos cambian).

Por eso creo que el verdadero reto para Ruth no es ganar una elección —que para eso el Gallardismo tiene maquinaria de sobra—, el reto es ganar su propia identidad política ante los ojos de un San Luis que la observa con lupa.

Al final del día, el poder que se recibe como préstamo siempre será percibido como uno que se cobra con intereses de sumisión, y la senadora no merece pagar esa factura porque no es así: Sí, Ricardo y ella son uno mismo (uo, uo) en su visión y plan de vida, pero son también dos adultos con personalidad y capacidades únicas.

Por lo demás, ella sabe exactamente dónde está parada. Sabe que el muro de los estatutos y las alianzas nacionales es alto e inamovible y que ponerse del otro lado de la cancha para jugar contra la presidenta tiene costo, sin embargo espero que también sepa que si construye su propia narrativa, sin ecos ni herencias como ya lo dije, y sin caer en la tentación del género como argumento, la autonomía y marca propia le jugaría a favor.

Del otro lado está Galindo, que no decidió participar por la gubernatura el martes pasado, eso lo tiene decidido de toda la vida y si no lo ha sido es porque en el 2015, la misma “herencia maldita” le arrebató la posibilidad y el gobernador lo sabe… (simplemente porque a el le hicieron lo mismo)

Entonces lo único que hizo el alcalde capitalino fue hacer público lo que todos sabíamos: Sí quiere y sí va a participar pero… siguiendo las reglas (lo que para empezar ya es un diferenciador con remitente)

Hay una anécdota que a estas alturas muchos ya conocen pero se las cuento. En las primeras platicas en corto que tuvieron el gobernador Gallardo y el alcalde Galindo cuando asumieron cada quién su cargo, se plantearon mas o menos lo siguiente (yo no estuve ahí así que son palabras más o palabras menos): Esto es un ring de boxeo, en algún momento, cuando suene la campana, tendremos que ponernos los guantes y ser los protagonistas de la contienda, pero mientras tanto, cada quien debe ir a su esquina a trabajar.

Amigos y Culto Público: les anuncio que ya sonó la campana.

¿Quién no se pondría los guantes para defenderse?

Esta pelea es de un solo pero larguísimo round (aunque abajo en ringside, las peleas “todo se vale” están a la orden del día).

El desgaste -que ya lleva tiempo accionado- ambos lo deben tener presupuestado, y al respecto yo solo dejo una pregunta para los estrategas (y acomedidos): Si tan mal lo han hecho uno o el otro… ¿Para qué dedicarle tanta atención?

¿No deberían estar felices de competir con alguien tan malo? Piénselo.

Los potosinos ya identificamos la guerra sucia hasta de lejos, por lo tanto el efecto puede ser contraproducente: entre más ataques se generen, estos pueden ser directamente proporcionales a la voluntad ciudadana a favor de los golpeados.

En fin. Elevemos, todos, aunque sea un poquito el nivel de la política que viene porque lo merecemos.

¿Y Morena? Para la próxima ¿ok?

Los abrazo y saludo a todos y todas.

Yo soy Jorge Saldaña.

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