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El #MeToo en SLP; 2 (y más) testimonios exhiben a un escritor

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Alfredo Padilla

Por María José Puente Zavala

 

“Fiel a mis costumbres sólo como hembras inteligentes y perspicaces, que en estos días de Internet y paliativos son irremisiblemente difíciles de encontrar…”

Alfredo Padilla| Abril de 2015

El fragmento anterior hace parte de un texto que el escritor potosino Alfredo Padilla publicó en abril de 2015. Palabras más, palabras menos, el hombre utiliza la prosa para describir una relación (en la que el acento está puesto sobre sus cualidades superiores) con una chica a la que fantasea con matar… para comérsela.

Pocas veces como en San Luis Potosí el #MeToo cobró un significado tan literal, pues el ímpetu del movimiento a nivel nacional y una primera denuncia con el HT #MeTooEscritoresMexicanos llevó a un puñado de chicas a atar los cabos de una historia de acosos, hostigamientos e intimidaciones en el plano real que, para algunas, incluso, comenzó hace una década con un factor común: Alfredo Padilla.

“Yo hacía mis prácticas en una revista de artes visuales de aquí de San Luis y una de mis actividades era estar en contacto con los colaboradores a través de Facebook. Entonces iba a haber un evento y tenía que estar en contacto con esta persona para cuestiones de logística.

Él me contestaba lo que tenía que contestarme, pero siempre aprovechaba para mencionar algo acerca de mi cuerpo. Primero empezó muy leve y después ya fue aumentando de tono. Primero era como como “estás muy bonita” y luego era como “me gusta alguna parte de tu cuerpo”, hasta llegar a “soñé contigo y te quiero hacer esto”.

La experiencia de Diana* ocurrió hace casi 5 años y aunque denunció la actitud del artista, sus superiores desestimaron el relato argumentando “que no, que lo conocen de años, que tiene familia, que tal vez esté confundida”.

Nada pasó.

“Métete la cruz por el coño”

Años después, mientras Adriana*, otra chica, leía un texto de su autoría en un evento cultural, el escritor la escuchaba y al término de su intervención la abordó:

“Nos presentan, teníamos amigos en común y él me dice que le gustan mucho mis textos y ese es el primer acercamiento, el primer contacto que hacemos. Me pide mi correo, incluso me pide mis textos, me pregunta que si se los puede llevar y le dije que sí.

Yo lo había leído anteriormente; se me hacía chido algunas cosas que decía y me emocionó la idea de que un escritor que conocía le gustara también mi trabajo. Nada más le di mi correo, pero luego él me manda un mensaje vía Instagram y me empieza a seguir por esa red”.

Tal como lo describe en su texto y según denuncian las víctimas, Padilla ha hecho de las redes sociales su hábitat para acechar y con ello parece haber sumado a sus víctimas a la única estadística oficial que el Inegi ha publicado sobre el tema, en 2015: al menos 9 millones de mujeres en México han sido víctimas de ciberacoso.

Al principio, el escritor buscó enredar a Adriana con la falsa promesa de colocar algunos de sus textos en los espacios que lo publicaban, argumento que cayó cuando la joven conoció a otra chica, también posible víctima de Padilla, y con quien este trabajaba en un fanzine de corte cultural. Nunca mencionó la posibilidad de incluir los textos prometidos.

“Después me pide mi WhatsApp. Empezamos a platicar por ahí y las preguntas se vuelven un poco más personales como de qué es lo que hago, a qué me dedico. Cuando yo le decía que no nos podíamos ver como que había cierta molestia.

Empezó a ser molesto cuando él empezó a ser insistente en vernos y cuando empezó a ser insistente en si a mí me gustaba él. Yo le decía que no me gustaba. Me preguntaba si de perdido me atraía un poco y yo le decía que no, que se estaba equivocando. En ese entonces yo también le decía que tenía novio.

De pronto un día, así de la nada, me preguntó: ¿de qué color son tus calzones hoy? Sé lo fácil que hubiera sido bloquearlo, pero sí le dije: “oye, estas preguntas no; no estoy cómoda”.

Alguna vez él me bloqueó a mí cuando le dije que no me interesaba si esa relación no iba a ser en el sentido laboral. Luego volvió a hablarme y otra vez su acoso fue más directo y siguió haciéndome preguntas de connotación más sexual.

Recuerdo una vez estar peleando vía WhatsApp. Esa fue la vez que lo bloquee de esa red porque le dije que no me interesaba y él, me acuerdo mucho de esa frase, me dijo que entonces me metiera la cruz por el coño”.

Tanto Diana como Adriana se desempeñan en ámbitos profesionales que se cruzan constantemente con el círculo de su agresor, así que no fue de sorprenderse que, tras compartir algunos detalles, descubrieran que ambas habían sido sus víctimas y que podría haber más. Y las encontraron.

Desde el 23 de marzo, cuando el #MeTooEscritoresMexicanos arrancó su escalada en Twitter, Padilla se colocó como uno de los personajes que más denuncias acumula, incluso equiparándose con el perfil de Herson Barona, protagonista del caso que detonó el movimiento digital.

Para las víctimas del escritor potosino, esa fue la luz verde para hacer públicas sus denuncias, algunas abiertamente y otras de manera anónima, característica esta última que ha provocado el viraje del discurso digital en torno a la legitimidad de los reclamos y las formas adecuadas de formalizar las acusaciones.

Al respecto, Urenda Queletzú Navarro Sánchez, académica de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y activista por los derechos de las mujeres, desestima las críticas:

“Es de esperar que, ante la insuficiente respuesta del Estado, de las autoridades de los diferentes ámbitos en donde mujeres jóvenes han manifestado las violencias cometidas en su contra, que recurran a este tipo de movimientos que les permiten perfilar, que les permiten enunciar a todos sus agresores y sus violencias y, sobre todo, que les han permitido encontrar en el espacio público a otras que han experimentado las mismas violencias o con diferentes magnitudes”.

La activista refiere con ironía que acortar las opciones de las víctimas al laberinto burocrático de la impartición de justicia en las instituciones públicas es actuar sobre la única garantía de la impunidad.

“Es consabido entre quienes nos involucramos con las instancias de Justicia que, si no se movilizan ante una muerte violenta, mucho menos se van a movilizar ante una denuncia a la que consideran práctica cultural como normalizada; es decir, el aparato del Estado no está dispuesto a moverse más allá de lo que las propias mujeres les hemos obligado a que se muevan ante la emergencia de la violencia feminicida.

¿Cómo esperar que atiendan nuestras denuncias de acoso y hostigamiento si, con lo que es extremo, no se movilizan?”

En más de una ocasión, funcionarios potosinos por cuya jurisdicción pasa la Seguridad o la Procuración de Justicia, han hecho hincapié en que la violencia contra las mujeres es un asunto de índole cultural que se gesta en la familia y que en ese mismo seno se protege y se fomenta.

Por ejemplo, durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, a mediados de 2018, Federico Garza Herrera, Fiscal General del Estado, sugirió que las mujeres también son omisas pues a menudo no denuncian casos de violencia o denuncian para luego arrepentirse.

En ese contexto en que las autoridades potosinas exigen a las mujeres que “cumplan con su parte” para hacer valer su derecho a la Justicia, más de una víctima ha perdido la vida a manos de su agresor pues, tras interponer denuncias y solicitar medidas de protección, estas no han sido ejecutadas.

En el que quizá es el punto más escalofriante de su caso, Adriana relata cómo, tras haber bloqueado toda comunicación con su agresor, un día, al llegar a su casa, este la esperaba afuera en compañía de un hombre desconocido.

“Voy llegando y ya que estoy afuera veo que él está ahí esperándome, alejado de la casa, pero viendo hacia la fachada, hacia las ventanas como si ya hubiera tocado y estuviera esperando a que alguien se asomara.

Me sorprendí mucho y al mismo tiempo me paralicé y me enojé. Lo primero que le pregunté fue: “¿qué haces aquí?”, y me dice: “vine a buscarte”

Le dije “tú sabes que yo te tengo bloqueado de todos lados. No puedes venir a buscarme así a mi casa”. En ese momento había una nueva mascota, entonces yo abrí la puerta, me metí para agarrarla, y en eso ellos entran.

Tenía poca pila en el celular; no sabía qué hacer y les dije que ya me iba. Le mandé mensaje a un amigo, le digo que vino este güey a buscarme y me dice “voy para allá”.

Ya adentro de la casa, Alfredo me empieza a decir: “estás nerviosa; ¿por qué estás nerviosa? ¿por qué estás tan tensa? ¿qué pasa?”

Tenía miedo de que físicamente me agredieran, así que una de mis primeras acciones fue abrir la ventana y pensé “si tengo que gritar, me van a escuchar todos los vecinos”. Él comenzó a desplazarse por la casa, yo estaba muy tensa “enchufada” con el celular al cargador mientras esperaba que mi amigo llegara.

En un momento que yo volteo se están haciendo gestos con la cabeza; no se hablaban entre ellos, se comunicaban moviéndose la cabeza. Yo sentía que no me podía mover, no les quería dar la espalda. Él empieza a insistir en llevarme a donde iba a ir y cuando le digo que venía un amigo, en ese momento fue muy, muy rápido, que se fueron”.


Las denuncias que el autor acumula en el #MeToo van desde intentos de drogar a sus víctimas, envío de imágenes íntimas no solicitadas; y hostigamiento en lugares públicos y privados. Lo que es peor, una de las víctimas asegura que Padilla se confesó acosador pero incapaz de contenerse.

Diana relata que a partir de haber hecho su denuncia públicamente en Facebook, al menos tres mujeres se han reconocido víctimas del mismo sujeto.

“Hay un caso de una chava que dice que hace diez años tuvo una situación con él. Considero que (la denuncia a través del #MeToo) es también una forma de alertar a más mujeres y también que se sepa quiénes son los agresores”.

Adriana, por su parte, considera que “ahora que detonó y que Alfredo Padilla salió señalado más veces, además de las que conocíamos, sentimos alivio de saber que no era una onda nuestra. Que no estábamos inventando y que todo lo que ocurrió tampoco es nuestra culpa.

Quisiera decir que me siento más tranquila de saberme acompañada por otras mujeres que también lo están señalando y denunciando públicamente, pero lo que me sigue haciendo sentir intranquila es pensar en las mujeres que todavía no saben esto”.

En un mundo ideal, concluye Urenda Queletzú, el #MeToo debería traer consigo “que esos agresores inhiban sus conductas. Que sepan que, si siguen violentando a las mujeres, las mujeres saldrán a colocar en la palestra de lo público, sus nombres.

El escrache tiene la posibilidad de subvertir la situación que se genera entre una víctima y su victimario, en donde él goza de impunidad, goza de su inexistencia y coloca a la víctima en una condición de confrontación ante él”.

La Orquesta: ¿Tienes miedo?

Diana: La verdad no tengo miedo por mí, sino por las demás. Claro, ninguna agresión es menor pero comparado con otros casos, no me produce miedo esta persona. Me produce muchísima impotencia y coraje que todavía ande ahí como si nada agrediendo a más mujeres y que no pase nada.

Hablando específicamente de este agresor, que lleva años operando de esta forma y que todavía está ahí en espacios culturales, en espacios académicos, me da miedo por las demás.

 

 

 

Iglesia no pedirá disculpa por declaraciones vs aborto en SLP: Priego

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900 millones extraviados son responsabilidad de hermano de Octavio Pedroza

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El ex secretario general asegura que el encargado de explicar dónde está el dinero retenido por concepto de Impuesto Sobre la Renta es Daniel Pedroza, ex secretario de Finanzas

Por: Karina González

Alejandro Leal Tovías, diputado local por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y quien fue secretario general del gobierno de Juan Manuel Carreras por casi seis años, dijo no tener injerencia en el tema de los 926 millones 743 mil 295 pesos con 45 centavos que se encuentran desaparecidos de las arcas del estatales y que fueron descontados de las nóminas de los trabajadores de la administración por concepto del Impuesto Sobre la Renta (ISR), los cuales el Sistema de Administración Tributaria (SAT) intenta cobrar a la administración de Ricardo Gallardo.

El funcionario señaló que es un tema que únicamente le corresponde a la Secretaría de Finanzas, que estuvo a cargo de Daniel Pedroza Gaitán, hermano de Octavio Pedroza, ex candidato a gobernador por el PRIAN, y argumentó: “yo no podría opinar al respecto porque no sé exactamente en qué consistiría el asunto”.

Leal Tovías insistió en que este tema no se abordó nunca en la Secretaría General porque no era su área, sino que la Secretaría de Finanzas es la que se encarga de los pagos de nómina, retenciones y pagos de impuestos: “es lo único que te puedo comentar en el tema”, dijo.

Guadalupe Torres Sánchez, actual secretario general en la administración de Ricardo Gallardo Cardona, dio cuenta del recurso faltante, que no se pagó al SAT y tampoco se encuentra retenido en otra área, ni se conoce en qué se aplicó; por lo que aseguró que se mandará llamar a los exfuncionarios carreristas para que brinden información sobre el tema, además de que se interpondrán denuncias ante la Fiscalía General del Estado para que se deslinden responsabilidades sobre estos hechos.

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Paloma Blanco es la nueva presidenta del Ceepac

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Por unanimidad fueron desechadas las impugnaciones del PVEM, PRI y Morena

Por: Redacción

El Consejo General del Instituto Nacional Electoral por unanimidad declaró procedente elegir a Paloma Blanco López como la nueva presidenta del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac), esto por un periodo de siete años, de 2021 a 2028.

Todos los consejeros consideraron improcedentes las quejas de los partidos Verde Ecologista de México, Revolucionario Institucional y Morena.

Paloma Blanco será la responsable de la organización del proceso electoral local concurrente para diputados locales de mayoría relativa y representación proporcional de la legislatura 2024-2027 y de las 58 alcaldías del calendario electoral en el mismo año, durante los comicios federales para renovar la Cámara de Diputados, la Cámara de Senadores y la Presidencia de la República.

Blanco es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, maestra en Administración y Políticas Públicas por el Colegio de San Luis A.C. y doctora en Ciencias Ambientales por la UASLP.

La nueva presidente consejera rendirá protesta de ley en sesión solemne del órgano máximo de dirección del Ceepac.

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#Entrevista | «No hay denuncias de corrupción contra Mónica Rangel»: secretario de Salud

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Aunque el gobernador Ricardo Gallardo ha hablado de un desfalco por mil 700 millones en los servicios de salud del estado, el doctor Acosta Díaz de León aseguró que aún no han confirmado irregularidades administrativas

Por: Luis Moreno

La Secretaría de Salud fue la dependencia más cuestionada durante el gobierno de Juan Manuel Carreras, pues durante los seis años en que estuvo dirigida por Mónica Rangel Martínez, y el breve paso de Miguel Ángel Lutzow, no dejó de coleccionar revelaciones de irregularidades en su interior. De contrataciones de proveedores fantasma hasta la compra de medicamentos falsos y otros caducos, los servicios de salud de San Luis Potosí se convirtieron en el foco de atención de la ciudadanía al pensar en corrupción.

El nivel del agravio que sintió la población quedó asentado con el resultado de la elección de gubernatura del estado, pues Rangel Martínez consiguió apenas el 8% de la votación, esto a pesar de ser candidata de Morena, partido que encabezaba las preferencias durante el periodo de precampañas.

Recuperar la confianza de la ciudadanía en esta secretaría parece ser uno de los objetivos más complejos para el gobierno de Ricardo Gallardo, para el cual, el gobernador eligió al doctor Daniel Acosta Díaz de León, que con sus 30 años como neurocirujano y su experiencia al frente del Colegio de la Profesión Médica, parece ser una apuesta para resolver la operación de técnica del área, pero también solventar el desgaste político y mediático de la misma.

El doctor Acosta Díaz de León conversó con La Orquesta sobre la corrupción al interior de la secretaría, la pandemia de covid y los objetivos para los primeros meses en el cargo; sin embargo, se mantuvo al margen de lanzar acusaciones, como sí lo ha hecho el gobernador y permanece en en una cautela cuyos resultados no están muy lejos de verse.

La Orquesta: ¿Cómo encontró la Secretaría de Salud?

Daniel Acosta: Encontramos un desorden administrativo, yo diría falta de disciplina en los procesos, esto nos ha llevado a tardarnos en entender las cosas. Hay un número muy grande de trabajadores como de programas.

Tenemos tres prioridades: la atención de primer nivel en las comunidades de los 58 municipios, donde hay muchas carencias estructurales y de organización, por ejemplo en algunos centros de salud hemos encontrado que hay suficiente personal, pero todos están ubicados de ocho de la mañana a tres de la tarde de lunes a viernes, la población de esos municipios no se puede enfermar después de esa hora ni los fines de semana. Necesitamos que los 120 centros de salud en todo el estado brinden un servicio permanente.

El segundo problema grave que hemos encontrado es el desabasto de medicamentos e insumos. Nos dimos a la tarea de hacer una revisión de todas las bodegas de material y medicamentos para optimizar lo poquito que tenemos.

LO: ¿No había un inventario?

DA: Sí, pero no era confiable, de ahí derivó mucho de lo que es público sobre medicamentos caducos y otros ocultos. Ya estamos en condición de decir dónde y qué hay en cada lugar.

El tercer punto es la infraestructura hospitalaria. Tenemos el nuevo Hospital Central construido y no está equipado, estamos trabajando en un hospital adaptado, totalmente constreñido.

LO: El nuevo Hospital Central es un proyecto que viene desde el sexenio de Fernando Toranzo. ¿Cuándo podremos tenerlo operativo?

DA: Es difícil decirlo porque dependemos del Insabi. Ellos marcan sus tiempos, podríamos hablar de febrero o marzo del 2022.

LO: La gestión de Mónica Rangel convirtió a la Secretaría de Salud en la dependencia más señalada del gobierno, ¿qué harán para recuperar la confianza de la población?

DA: Trabajamos hacia el interior de la secretaría. Tratamos de acercarnos a los sindicatos para volver a formar esa confianza. En la entrega recepción lo que encontramos lo señalamos, creemos que la autoridad será la que se encargue de determinar alguna culpabilidad o no.

LO: ¿Se presentaron o presentarán denuncias?

DA: Por nuestra parte no. Del análisis que surja del proceso de entrega recepción tanto en la Secretaría como específicamente en el Hospital Central, será la propia autoridad competente la que determine si hay algún delito que perseguir, nosotros no podemos establecernos como jueces.

LO: Pero, puede presentar una denuncia.

DA: Si es necesario, sí, pero hasta ahora no hay ningún señalamiento. Hay una instrucción muy precisa del gobernador: si vamos a acusar, tenemos que tener todos los elementos en la mano. Son temas muy delicados que han dañado a la secretaría, al gobierno y, sobre todo, la confianza de las personas, tenemos que dar pasos muy firmes y muy seguros.

LO: El gobernador Ricardo Gallardo ha hablado de un desfalco por mil 700 millones de pesos en Salud. ¿Es real esa situación?

DA: De cantidades yo no puedo hablar, lo que sí me consta es que los medicamentos que encontramos caducos por montones y vehículos inutilizados, un parque vehicular de 920 de los que un 70% son funcionales. Con los medicamentos hay otro problema, en los próximos meses para finalizar el 2021 y comenzar 2022, tenemos una gran cantidad de ellos que están por caducar. Ya establecimos contacto con otras instituciones de salud, públicas y privadas, para ponerlos a su disposición.

LO: ¿Había una sobrecompra de medicamentos?

DA: Las compras dependen mucho del Insabi, ellos nos proporcionan con cargo a nuestro presupuesto el material. En ocasiones viene desproporcionada la cantidad de medicamentos, por eso hay un sobre almacenaje y paradójicamente una lista de desabasto.

LO: ¿Se hizo una revisión en torno a los proveedores fantasma identificados en la administración de Mónica Rangel?

DA: Sí, ahora estamos en un proceso de revisión de todos los proveedores. Todos deben tener un registro ante la Oficialía Mayor, deben estar avalados para evitar que pase lo que estaba ocurriendo en tiempos pasados. Esto se ha dado sobre todo en las compras emergentes, tú como director de hospital tienes que resolver el problema inmediato, y a veces no te fijas y vas con el que te lo ofrece y con el que te fía, entonces pensamos que mucho de eso pasó. Hubo vivales que aprovecharon esa circunstancias y fue lo que se dio, pero ahora somos muy precavidos en la compra de insumos urgentes.

LO: En el Hospital Central se dieron los casos de medicamentos caducos y apócrifos, ¿eso afectó su prestigio?

DA: Sigue trabajando al 100%, hay un exceso de demanda en el servicios porque realmente la gente no tiene otra opción. Tienes razón, el prestigio ha sido lastimado, debemos demostrar si hubo o no las anormalidades. He revisado detenidamente los medicamentos apócrifos, no me he metido en el tema administrativo de cuánto compraron y a quién le compraron, pero sí hubo procesos que se siguieron en cada uno de ellos para detectarlos y congelarlos.

LO: ¿Hubo pacientes tratados con medicamentos caducos o apócrifos?

DA: Del primer caso que se detectó, no se involucró a ningún paciente, porque cuando se iba a aplicar a un paciente oncológico, la enfermera detectó cambios en la coloración y consistencia del medicamento; decidió no aplicarlo y comunicarlo a sus superiores, ahí se pudo detectar el lote de medicamentos e inmediatamente se desactivaron. De ahí se dieron otros tres o cuatro casos con antibióticos y antiinflamatorios, que se fueron detectando e informando a la población. No hubo aplicación tampoco de estos medicamentos. No hay ninguna evidencia o paciente que haya denunciado que se le SER tratado con insumos en esas condiciones.

LO: Pasamos de los 100 mil casos de covid en SLP y ocupamos aproximadamente el 10 lugar a nivel nacional en incidencia de contagios. ¿Cuál es el estado que guarda la pandemia en la entidad?

DA: El problema no se ha terminado. El covid está latente. En el cambio de estación podemos tener otro aumento en el número de casos. Si analizamos cómo se ha comportado el covid desde febrero del 2020 a octubre del 2021, realmente hemos visto epidemias o pandemias diferentes: antes no teníamos la vacuna, ahora disminuyó el número de casos y mortalidad, pero mientras haya una persona que fallezca a causa del covid no podemos estar tranquilos. Si vemos la curva, ahora estamos bien, porque está bajando el número de contagios, pero eso no es garantía de nada.

En lo que estamos preocupados es en la cantidad de muertes que se han mantenido entre 16 y 17 al día, sigue siendo un número alto.

LO: ¿A qué se debe esa mortalidad?

DA: Una de las principales causas, no la única, es la tardanza de los pacientes en llegar a los hospitales, muchas veces debido a la información encontrada entre el mismo personal médico. Ahora mismo hay suficiencia de lugar en los hospitales, tenemos una ocupación menor al 20%. El factor hospitalario y medicamentos no pueden ser la causa, como ocurrió en cierto momento. El comportamiento de la pandemia es incierto, pero todo el mundo mayor de edad debemos vacunarnos, los menores atentos a las políticas de salud. Seguir con las medidas de cubrebocas, lavado de manos, sana distancia, toma de temperatura. Si avanzamos en ese sentido es posible que los números sigan descendiendo. No se va a acabar el covid en mucho tiempo, vienen temporadas difíciles, Navidad, vacaciones, Año nuevo y el invierno.

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