enero 14, 2026

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#4 Tiempos

El arrebato de Chávez con santo y seña | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

Hijos de mi “acá entre nos” quiero que sepan la verdad: la salida de Fernando Chávez como secretario general del Ayuntamiento capitalino fue un exabrupto inadmisible a estas alturas de su edad y trayectoria, pero ni modo, se llama construcción humana y para eso no hay ni vacuna que prevenga ni tragos de tequila que curen.

Por presumir, por asumir y suponer, el ahora exsecretario carga a un ladito de su arrebato, la responsabilidad de un tiro de dados sin cálculo, un empujón de fichas tempranero, una sacudida de jaulas innecesaria y un golpe de tres bandas que resonó en igual número de palacios: el municipal, el de gobierno y el de Galeana.

¿Y cómo fue? No sé decirte cómo fue… Bueno sí lo sé y se los cuento a paso veloz antes de cambiar de melodía:

Es lunes guadalupano y todo parece estar sin novedad en la llanura. En manos de Chávez se opera en lo fino los detalles la salida de Enrique Torres como titular del Interapas.

(Ironías de la vida… el propio Fernando propuso a Jorge Daniel Hernández Delgadillo como relevo del leonés).

Ya sea cortesía política, intereses comunes o construcción de puentes, el relevo en el organismo también pasó por Guadalupe Torres en palacio grande y el asunto obtuvo vistos buenos. Fernando, junto a Enrique Galindo, amarró acuerdos y por supuesto, tuvo el aval del palacio de Galeana y que hoy a posteriori lamenta (como siempre son los lamentos).

Todo parecía ir tan bien… pero en los detalles se esconde el diablo (por alguna razón le gusta esconderse ahí).

Camino a su salida, Enrique Torres dejó firmado un acuerdo que pondrá en orden al fraccionamiento Villamagna, documento en el que los desarrolladores por fin se comprometen a regularizar su situación con el organismo (por cierto que eso de andar cobrándole a los poderosos y ricos desarrolladores acostumbrados a no pagar el agua tampoco abonó a la estancia de Enrique Torres…).

En fin, el asunto es que en el acuerdo entre el fraccionamiento mencionado y el Interapas, se da un hallazgo: resulta que en los últimos 10 días del gobierno municipal de Xavier Nava Palacios, se otorgó un permiso al desarrollador para construir más vivienda en terrenos que se supone eran donación municipal…

Dimes y diretes. Los vecinos cuentan y se hacen notar. Hay que operar en lo social y para ello, el alcalde Galindo envía a Martín Juárez, ciudadano, a cumplir con su función con sus iguales…

Hay dos frentes: el jurídico-político que parecía estar “planchado” y el social, que debía remediarse pronto.

Entre tanto, había pendientes que ni pocos ni pequeños: la aprobación en el Congreso de la Ley de Ingresos, el aumento a las tarifas del agua y el impuesto catastral… nada más (subraye, Culto Público el “nada más”). Además, sesión de Cabildo en puerta.

Martes complejo: Llamadas, mensajes, acuerdos, citas y un invitado especial: El recelo.

Fernando Chávez se quiere reunir con el director saliente, Enrique Torres pero está en reunión con el Secretario Técnico, Carlos Rodríguez…

Chávez se sintió saltado, se midió en una cancha que no era la suya, bajó de categoría y se le subió la sangre a la cabeza. Asumió acuerdos rotos, supuso golpe bajo y presumió traición. Así no juego y me voy….

Se cortaron los cables. Terminaron las llamadas. Se dictó renuncia y se presentó en tono todavía iracundo. Salió el todavía secretario “ensatanado” y así llegó a la comida navideña que tuvo con su equipo cercano y por “presumir a sus amigos les contó” y para todos fue evidente la abierta herida.

¿Qué pasó en realidad? Nada fuera de lo normal: El secretario estaba atendiendo el asunto del acuerdo de Villa Magna y Martín Juárez el tema social. No hubo dolo ni traición, pero así lo sintió Chávez.

Nueva reunión navideña en la que se encuentran Galindo y su enojado secretario, el segundo ofrece diálogo, el primero lo rechaza. Se tiraron los dados.

Al día siguiente Fernando Chávez pidió audiencia, pero cometió un poco antes un error derramador de vasos: Filtró a la serpiente más gorda y arrastrada de los medios y a su viperina lengua el asunto. (La serpiente gorda se llama Antonio Meza Rojo por si alguien tiene duda).

De ahí no hubo vuelta atrás. ¿Para que filtrar algo que no se había hecho público y por qué de esa forma tan soez? La renuncia filtrada por anticipado fue aceptada, el comunicado autorizado y el tuit enviado. Se escribió la historia. Se fue Chávez.

Se soltaron los dados sin soplarles. Sin agua va se tumbó la primera ficha del dominó y se dio el tiro de tres bandas.

En lo inmediato había que hacer y no hubo tiempo de lamentos. Las llamadas de los diputados José Luis Fernández y Aranza Puente fueron atendidas directamente por el alcalde, los últimos acuerdos y términos de asuntos tan relevantes como el agua y sus tarifas, los ingresos y el impuesto catastral se operaron directamente. No había secretario.

Pero la fortuna sonríe: hay cabildo social en un encuentro (otro) propio de las fechas. Ahí, el presidente informó la situación a su cuerpo edilicio y se hicieron lo que son: un solo Ayuntamiento.

¿Se puede llamar a sesión extraordinaria? ¿Puede el alcalde llevar la sesión sin secretario? Se puede y se pudo. Galindo tomó el timón, propuso nuevo secretario y se lo aprobaron por unanimidad.

El nombre todos lo conocemos: Jorge Daniel Hernández Delgadillo, que preparado para relevar en el Interapas y con los “vistos buenos” necesarios, de un salto de manecillas se convirtió en la carta fuerte para suplir a quien lo sugirió de inicio. Así es la política, de momentos decisivos.

Pasó congreso, pasó cabildo, Interapas camina y el que se adapta sobrevive.

Con todo el dolor de Galeana, Comercio y Deportes continúan y tendrán que mostrar lealtades… las que tengan.

¿Va Chávez al PRI? Me preguntó alguien, y como no supe responder, alguien más se me adelantó: Con Fernando parecería el PRI de Pablo, sin Fernando será el PRI de Enrique… y me parece que algo se tiene de razón…

Pero ninguna pena aniquila y por eso Culto Público, hasta aquí dejo la veloz historia. ¿Qué cómo la supe? Acá entre nos… salí corriendo a preguntar.

Hasta la próxima.

Jorge Saldaña.

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#4 Tiempos

Autonomía de la UASLP sobre senda de espinas | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

La Universidad Autónoma de San Luis Potosí está cumpliendo ciento tres años de vida autónoma, y, suele considerársele como la primera universidad en obtener su autonomía. Cierto que es una de las primeras en el sentido de conservar su nombre y estatus desde 1923 hasta la fecha, con algunos retrocesos jurídicos en la década de los veinte. Sin embargo, el movimiento por contar con instituciones de educación superior autónomas incluye, tanto personajes y proyectos planteados desde el siglo XIX e instituciones que obtuvieron el rango de autonomía mediante decretos amplios y reducidos y que han cambiado de nombre.

El movimiento marcó en América Latina en cuanto a obtención de autonomía a universidades lo constituye el movimiento de la Universidad de Córdoba en Argentina que logró su autonomía, jurídica, académica y administrativa en 1918, mientras que en México, la Universidad Nacional formada en 1910 y proyectada en 1881, planteaba entre sus objetivos el derecho a la autonomía en el sentido del movimiento de Córdoba, aunque lograría formalmente su autonomía hasta 1929. Justo Sierra, en su proyecto de creación de la Universidad Nacional de México, siendo diputado en 1881 incorporaba la idea de autonomía. Estos dos movimientos confluyeron en 1921 en el Congreso Internacional de Estudiantes realizado en México donde participaron los estudiantes de la Universidad de Córdoba. Así la necesidad de lograr la autonomía en la Universidad Nacional de México fue una constante desde fines del siglo XIX y, durante los primeros años de existencia de dicha universidad, repitiéndose en los discursos de autoridades y de estudiantes.

Los aires de autonomía se respiraban en diferentes puntos del país antes de 1923, año en que la UASLP obtuvo su autonomía; uno de los primeros intentos se realizó en el año de 1914, en la entonces Universidad Nacional de México, estando involucrado un potosino: Don Valentín Gama y Cruz que fuera estudiante de preparatoria entre 1880 y 1885 en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí de donde partió a la ciudad de México a continuar sus estudios de ingeniero geógrafo. Como rector de la Universidad estuvo convencido de la necesidad de que le fuera otorgada la autonomía a las instituciones de educación superior, pues con claridad expresó que esa era la única forma en que cumplirían adecuadamente su misión. En su toma de posesión en 1914 como rector de la Universidad Nacional de México anunció: “… Creemos que la Universidad debe subsistir; pero pedimos que viva independiente, libre, autónoma: que no haya menester de limosneo oficial y que la jerarquía de sus directores y la competencia de sus catedráticos sean el resultado de su propia responsabilidad. El gobierno propónese (sic) organizar la vida universitaria con un funcionamiento autónomo, y mientras tanto, cuida de que el personal directivo responda a las exigencias de la cultura general y, así como ha dado muestras en el terreno político, de que su mano es fuerte y firme, en la enseñanza será cauteloso y precavido…”

Públicamente sería el segundo pronunciamiento por una universidad autónoma, su eco no se hizo esperar en la formación institucional en otros puntos del país; de esta manera se obtiene el primer decreto por la autonomía universitaria para la Universidad Michoacana que incorporó la autonomía en su constitución en 1917,

siendo así la primera universidad autónoma de manera formal en el país. La ley referida para la Universidad Michoacana era limitada y en 1939 fue incorporada al Estado. En 1918 inicia sus labores como universidad autónoma la Universidad de Occidente, que debería llamarse, como ahora sucede, Universidad de Sinaloa,
así que dentro de su historia se realizó un cambio de nombre años después. En 1922 la Universidad Nacional del Sureste, fue creada también mediante el régimen autónomo en 1922, esta universidad es la actual Universidad de Yucatán, sufriendo también un cambio de nombre. En este movimiento nacional surge la propuesta de Rafael Nieto Compeán que otorgaba la autonomía a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en 1923, siendo la cuarta universidad en obtener su autonomía de manera formal, ahora considerada la primera universidad de las que existen actualmente en obtener el rango de autonomía, aunque debemos de ubicarla como una de las primeras en este intrincado movimiento latinoamericano por la autonomía de sus universidades.

Rafael Nieto Compeán fue funcionario en el gobierno de Venustiano Carranza donde también participara Valentín Gama y Cruz, este último como rector en dos ocasiones de la Universidad nacional de México y que ya planteara la necesidad de ser autónoma. Estos personajes potosinos Nieto y Gama, participarían en los discursos por la autonomía en universidades mexicanas.

De manera formal, una Universidad es autónoma en la medida en que es libre de tomar, dentro de su propia organización y por medio de sus propios procedimientos, las decisiones relacionadas con su legislación y administración y contar con libertad de cátedra. Lo anterior implica la necesidad de la participan activa de su planta académica como eje dinámico de dicha autonomía, asegurando a sus miembros una parte reconocida e importante en su toma de decisiones, asunto que en el caso de la universidad potosina es asunto pendiente. Así la UASLP, que en sus primeros años fuera conocida como Instituto Científico Autónomo, como reminiscencia de su pasado como Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, tiene mucho que reflexionar sobre su papel autónomo y, principalmente como centro dinámico social de la entidad, papel que no ha sido cubierto como podría esperarse a pesar de su gran desarrollo en las últimas décadas. El programa universitario académico que tuvo en la década de los cincuenta bajo el rectorado del Dr. Manuel Nava, debe de ser un referente en sus discusiones por contar con una universidad más integral y con responsabilidad social, así como eje del propio desarrollo social de la entidad .

En estos tiempos, además de festejos, se requiere reflexión sobre su papel social y los asuntos pendientes.

También lee: Gabriel Macías un periodista y político potosino en los albores del siglo XX | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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#4 Tiempos

Los quehaceres de la providencia | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

Por: Juan Jesús Priego

¿Ve usted, estimado señor, esta carpeta abultada? ¿La ve? Pues bien, déjeme decirle que contiene un manuscrito que he ofrecido ya, si las cuentas no me fallan, a una veintena de editoriales. He aquí lo triste, sin embargo: que, hasta ahora, todas me lo han rechazado o me han pedido tiempo para pensarlo mejor.

«Olvídelo, tenemos mucho trabajo», me han dicho unas. «Su obra es realmente prodigiosa y llena de interés, y no dudamos que hasta revolucionará el saber en más de un campo, pero por ahora no podemos publicársela», me han dicho otras. Y las demás ni siquiera se han tomado el trabajo de responderme. De modo que aquí me tiene usted, con mi eterna carpeta amarilla bajo el brazo.

¿Me creerá usted si le digo que ha habido días en que he decidido ponerme en huelga de brazos caídos y dejar de escribir? ¿Para qué seguir haciéndolo, estimado señor, para qué? En esos días de los que le hablo veo todo con tanta amargura que hasta el mismo sol me parece negro. ¿Es menester tomarse en serio un trabajo que a nadie le importa, salvo a este pobre servidor de usted? 

Una casa, por ejemplo, es esperada por quienes la mandaron construir, y mientras ésta va levantándose poco a poco, el arquitecto es animado a seguir adelante y a no desfallecer; lo mismo le sucede al médico y al industrial; pero, dígame, ¿quién echa de menos un libro que aún no ha sido escrito? Entonces tomo al respecto serias resoluciones, diciéndome a mí mismo: «¡Ya no más! ¡Ya no más!». 

Y arrojo la pluma al cesto de la basura y estrujo con ira el pedazo de papel. Pero al día siguiente todo vuelve a comenzar, como si en realidad nada hubiese sucedido la tarde anterior. Por si quiere usted saberlo, con la escritura no hay manera.

Escribir, ¿para qué escribir? He aquí, como se dice, la pregunta de los sesenta y cuatro mil. Sin embargo, hoy he cambiado de parecer; hoy mis hombros están mucho más relajados y casi diría que la vida me parece hermosa. ¿Y sabe usted por qué? 

Porque he leído una carta que ha provocado en mí una especie de giro copernicano, si me permite hablar de este modo. ¿Cree usted, acaso, que se trata de la carta de un editor en la que me anuncia que mi manuscrito ha sido por fin aceptado? ¡Nada de eso! A la que me refiero es a una carta que Hermann Hesse escribió a una amiga suya en 1928. ¡Ya lo ve usted, hace mucho tiempo! 

Y, no obstante eso, vea lo que este genio dice allí a su lejana corresponsal: «Querida amiga: ¿de modo que está vagando de nuevo por esas regiones de Salerno y Nápoles y de momento se ha tomado un descanso en Positano? Hay allí muchos alemanes y para usted este hecho debe tener evidentemente la ventaja de la comunicación verbal. Sin embargo, creo que podría entenderse y convivir mucho mejor con las criaturas meridionales, con los pescadores y los viñadores, que con esos artistas e intelectuales que…».

¿Me pregunta usted qué tiene que ver esto con lo que le decía hace un momento? Nada, es verdad; se trata, por ahora, de un mero preámbulo. Pero escuche lo que sigue: «Sí, y si deposita sus cartas en esos viejos y oxidados buzones, colocados entre las piedras, y luego se entera de que desde hace años y años ya no son usados ni vaciados y que desde tiempos inmemoriales no existen llaves para abrirlos, no se afane, querida amiga que, dentro de algunos decenios, encontrarán sus cartas y las exhumarán como a las ruinas de Pompeya. 

Volarán como mariposas, liberadas de la crisálida, y algún profesor interesado en realizar una compilación y un editor se harán famosos y adquirirán fortuna a través de estas cartas. Muy pronto, todos serán de la opinión unánime de que a partir de Bettina Brentano jamás fueron escritas cartas semejantes».

¡Éste es el párrafo que finalmente me ha abierto los ojos, estimado señor!

Después de leerlo, me he dicho a mí mismo: «Amigo, tú preocúpate en escribir tus cartas, es decir, en hacer lo que te toca; haz lo que sabes que es tu deber y luego deja lo demás a la suerte, o, mejor, a los quehaceres de la Providencia. 

Dios sabrá cuándo es necesario que tus escritos sean conocidos, si es que alguna vez es necesario que lo sean; acaso hoy no serían comprendidos ni mucho menos apreciados. Escribe; no dejes de hacerlo, pues eso y sólo eso es lo que depende de ti, que lo demás ya no te toca». 

¿No es consolador este pensamiento, señor? ¡Sí que lo es! Uno hace lo suyo, y lo hace lo mejor que puede; pero lo que no puede, es decir, lo que ya no depende de él, lo pone en las manos de Dios para que Él haga con la obra lo que quiera: para decirlo ya, un poco así como esas cartas que, ocultas en un buzón olvidado, alguien, algún día, rescatará. 

«Recuerdo –sigue diciendo Hesse-, por ejemplo, a cierto Knut Hamsun, que es hoy un anciano y goza de fama universal; los editores y las redacciones lo tienen en muy alta estima y sus libros se han reeditado varias veces. Ese mismo Hamsun fue un desesperado sin patria y en la época en que escribió sus libros más bellos y tiernos, andaba descalzo y andrajoso, y cuando nosotros, jóvenes rapaces entonces, abogamos por él y lo defendimos con fanatismo, cosechamos la risa de los demás o no nos escucharon». ¡Ese Hamsun del que habla Hermann Hesse es el mismo que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1920, según tengo entendido! 

Pero, ¿quién le hizo caso cuando era un joven escritor lleno de sueños? ¡El éxito, qué tarde llega siempre! Así que, a la luz de todo esto, permítame darle un consejo, señor; a usted que, como yo, no ve publicado casi nada de lo que escribe: nunca desespere, ni permita que se apoderen de su pobre corazón pensamientos descorazonadores. 

Usted haga lo que sabe que tiene que hacer –o sea, escribir, echando sus cartas al buzón herrumbroso- y, de ser posible, hágalo con ardor, con pasión, con elegancia y majestad, y luego pase a otra cosa. Eche la botella al mar, para que Dios, más tarde, la haga llegar a la playa, que es su destino.

De este modo las cosas se tornan mucho más sencillas y usted se salva de la desesperación. ¿No ve cuán sencillo es? Hágalo y verá los resultados. O quizá no los vea, pero esto en realidad no importa…

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#4 Tiempos

Hagamos cuentas | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

 

Comienza el torneo de la Liga MX, un torneo previo a la Copa del Mundo es un torneo con reglas diferentes, este año la cosa es simple, solo los ocho mejores de la tabla general calificarán a la liguilla, lo cual reduce las posibilidades de jugar postemporada. Esta situación me hace pensar que San Luis tiene muy pocas chances de colarse entre esos equipos que pelearán por el título al final de la temporada regular. 

Pero en fin, como cada inicio, hagamos el ejercicio de pronosticar los puntos que puede llegar a hacer el cuadro potosino, jornada tras jornada. 

Jornada 1.- Tigres / derrota (0 puntos)

Jornada 2.- América / derrota (0 puntos) 

Jornada 3.- Tijuana / empate (1 punto) 

Jornada 4.- Chivas / empate (2 puntos) 

Jornada 5.- Necaxa / empate (3 puntos) 

Jornada 6.- Querétaro / victoria (6 puntos) 

Jornada 7.- Atlas / empate (7 puntos) 

Jornada 8.- Puebla / victoria (10 puntos) 

Jornada 9.- Mazatlán / victoria (13 puntos) 

Jornada 10.- Cruz Azul / derrota (13 puntos) 

Jornada 11.- Pachuca / empate (14 puntos) 

Jornada 12.- León / victoria (17 puntos) 

Jornada 13.- Monterrey / derrota (17 puntos) 

Jornada 14.- Toluca / derrota (17 puntos) 

Jornada 15.- Pumas / empate (18 puntos) 

Jornada 16.- Santos / victoria (21 puntos) 

Jornada 17.- Bravos / derrota (21 puntos) 

Según el presupuesto, 21 puntos tendrá San Luis al terminar la temporada regular

, una suma que le daría para culminar la competencia aproximadamente en el lugar 10 del torneo, mismo que lo estaría dejando fuera de los puestos de liguilla. 

Siendo realistas, la plantilla de San Luis es muy limitada, con buenos jugadores pero que no puede competir contra las grandes nóminas, es un plantel modesto con pocas incorporaciones y aunque en este torneo parece que tiene diferentes opciones, no aspira a grandes números para revertir por mucho lo sucedido en los torneos anteriores, el equipo humilde tiene que distinguirse por el trabajo y demostrar

Será un torneo complicado para San Luis, desesperante para la afición y de largo aliento para la prensa y dirigencia del equipo, ojalá que la suerte los apoye y el presupuesto aquí dicho se quede corto, que se sumen más de 21 puntos y se aspire a una calificación, ojalá las cosas mejoren y sea el despertar de una reconciliación con la afición, saquemos la calculadora, el rosario y suframos el bendito futbol mexicano, que al fin, es lo que hay.

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