octubre 11, 2026

Connect with us

#4 Tiempos

Duda Razonable | Columna de Víctor Meade C.

Published

on

SIGAMOS DERECHO.

«Hemos satanizado la figura de la policía como abusivos, como autoridades que son represoras, como que son arbitrarias. Sin embargo, si tú te colocas en los zapatos de un policía, dices: Bueno, ¿con qué voy a trabajar? ¿Cuál es mi capacidad o cuáles son los medios técnicos para hacer intervenciones, hacer fijaciones, tener vigilancia, tener personal, transporte? No los tienes. Entonces tienes que recurrir a ciertas mañas o ciertas muletas que, en un momento dado, rayan en la ilegalidad. Pero, a final de cuentas, si queremos un omelette, tenemos que romper uno que otro huevo.» Estas fueron las palabras que pronunció un ex funcionario de la Fiscalía General del Estado de Tabasco para Duda Razonable, la nueva miniserie documental de Roberto Hernández —director del documental Presunto Culpable— que se estrenó en Netflix el martes pasado.

Duda Razonable desmenuza la historia procesal de cuatro personas que, por una u otra razón, se encontraban en el lugar equivocado y en el momento incorrecto. En Macuspana, Tabasco, a mediados de 2015, una persona tratando de hacerse justicia por propia mano y con cierta influencia local, en connivencia con las autoridades policiales del lugar, señaló como responsables del secuestro de su hermana a estos cuatro sujetos, que fueron aprehendidos, torturados y encarcelados sin mayor trámite. Además de sufrir la corrupción, brutalidad y negligencia de policías, agentes del MP, fiscales y jueces de control, los cuatro sujetos también se encontraron a la merced de la incompetencia de los defensores de oficio, que estuvieron lejos de lograr tan solo un destello de libertad y de justicia. Casi cuatro años después y con el apoyo de un hábil abogado que logró que se desestimaran las acusaciones de secuestro, la Fiscalía del Estado les fabricó una acusación ahora solo por la tentativa de secuestro, misma que mantiene a tres de ellos en prisión y sentenciados con la pena máxima que corresponde a ese delito (50 años).

Más allá de la indignante historia procesal de cuatro sujetos, Roberto Hernández documenta momentos de las vidas de Juan Luis López, Gonzalo García, Héctor Muñoz y Darwin Morales y de sus familias, que de un momento a otro se vieron truncadas y afectadas de manera sustancial por delitos fabricados y que en el mejor de los casos se sustentaron con pruebas confeccionadas. Más allá de la intolerable corrupción del sistema penal, el documental muestra la historia de Andrés Andrade, un muy capaz abogado defensor que, sin cobrar, demostró la inocencia de Juan Luis, Gonzalo, Héctor y Darwin, pero que tuvo que abandonar Tabasco luego de que coincidentemente se incendió su camioneta después de una de las audiencias. Más allá de las encabronantes declaraciones de funcionarios cínicos, Duda Razonable nos permite observar cómo opera la justicia a ras de suelo y en cada una de sus etapas, manejada primero por policías en condiciones laborales indignas y motivados por incentivos perversos; y culminada por juezas y jueces que en el mejor de los casos no están debidamente capacitados para impartir justicia.

La realización de Duda Razonable, como lo narra su director Roberto Hernández, deviene de una serie de encuestas que se realizaron en la prisión de Macuspana sobre cómo vivieron sus internos la entrada en vigor en 2016 del sistema penal acusatorio, que sustituyó al sistema inquisitivo. Hernández encontró que realmente muy poco había cambiado en la manera en que se presentan ante la justicia a las personas acusadas de cometer algún delito.

Precisamente uno de los objetivos que tenía la transición del sistema inquisitivo al acusatorio era quitarle valor a las pruebas obtenidas mediante tortura, mismas que sustentaban la teoría del caso casi en su totalidad. Con el sistema acusatorio, los testimonios de los acusados que se obtienen ante el Ministerio Público carecen de valor probatorio, dado que es ahí en donde más se les suele torturar. Sin embargo, aún con el nuevo sistema, las tortura sigue siendo una práctica generalizada en el país.

Las encuestas levantadas en Macuspana por Roberto Hernández motivaron a que el INEGI realizara su primera Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) en 2016, en la que se encuestaron a más de 60 mil personas internas en prisiones de todo el país. La ENPOL demostró, entre otras cosas, la magnitud del problema de fabricación de culpables y de tortura que impera en nuestro país. Por ejemplo, de las más de 180 mil detenciones realizadas en el sexenio de Calderón, 80 mil fueron sin la orden de un juez. Asimismo, 100 mil personas reportaron haber sido golpeadas o pateadas durante el arresto; 50 mil fueron presionadas por las autoridades para dar otra versión de los hechos y más de 30 mil no contaron con la presencia de un abogado. La ENPOL está pensada para realizarse cada tres años; sin embargo, el recorte de cinco mil millones de pesos que aplicó López Obrador al INEGI en 2019 no permitió que se llevara a cabo la encuesta.

Los eventos de tortura y de fabricación de culpables varían entre estados y, ciertamente, varían en función del delito del que se trate la acusación. Para Tabasco —el caso que analizó Roberto Hernández— es casi un hecho que las personas acusadas de secuestro serán víctimas de tortura. Mientras ello sucede, el gobierno de Tabasco presume ante la sociedad que decenas de bandas de secuestradores son desarticuladas mes con mes, al tiempo que más historias de vida como las de Juan Luis, Gonzalo, Héctor y Darwin se replican. Ello responde a la lógica de tomar alguno de los fenómenos que más aquejan a la sociedad en determinado momento y obtener capital político de ahí: populismo penal, se le llama. Este consiste, entre otras cosas, en modificar la ley y aumentar el número de años de pena privativa de la libertad a quienes cometan determinado delito, usualmente acompañado de una eficiente política de fabricación de culpables para demostrarle a la sociedad que dicho modelo está funcionando con gran éxito. Duda Razonable nos recuerda por qué debemos tener especial cuidado cuando los gobiernos comienzan a prestar atención a ciertos delitos, como ha sucedido, por ejemplo, en esta administración, que ha ampliado dramáticamente el catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa, específicamente a aquellos relacionados con corrupción.

Duda Razonable nos demuestra también que el grueso de la justicia mexicana, su gran mayoría, es aquella que sucede en los estados y que suele recibir muy poca atención. Definitivamente son alentadoras las palabras de Arturo Zaldívar, ministro presidente de la Suprema Corte, cuando nos dice que la justicia no se detuvo durante la pandemia o que la nueva reforma judicial es la más importante de los últimos 25 años. Sin embargo, eso solo será realidad para la justicia en el ámbito federal y al menos en solo una fracción de ella. En contraste, la justicia en el ámbito local se vigila por consejos de la judicatura ineficientes, rebasados e inclusive inexistentes en algunos estados. En lo que respecta a las investigaciones de delitos, solo nos podemos imaginar cómo operan las fiscalías estatales cuando vemos la desastrosa gestión de Gertz al frente de la FGR, que sí recibe atención, recursos y respaldo del gobierno.

Más importante que todo, me parece, Duda Razonable es excelente en trasmitirnos que debemos pensar al Derecho y a lo que sucede dentro de nuestro sistema de justicia siempre con las personas y sus historias de vida en el centro.

Fácilmente se pueden hacer declaraciones como las del inicio de este texto. Sin embargo, las cosas cambian drásticamente cuando a esas declaraciones se les apareja un nombre, un rostro, la historia de alguien. Nuestra liga social está ya demasiado tensa y poco aguantará de mantenerse esta política penal deshumanizante e indigna.

En El Tunel, primer documental dirigido por Roberto Hernández, la académica Layda Negrete se preguntaba «qué pedacito de nuestro sistema (inquisitivo, en ese entonces) podría exportarse a Suecia». Se trataba de un sistema que entonces no satisfacía a nadie: ni a víctimas ni a acusados. Ahora, a casi seis años de la implementación en todo el país del sistema penal acusatorio, ¿A quién se le satisface? ¿Las víctimas son reparadas? ¿Se respeta el debido proceso? ¿Qué pedazo de nuestro sistema acusatorio tiene calidad de exportación? Para entender mejor, indispensable ver Duda Razonable.

Lee también: Yo defiendo al CIDE | Columna de Víctor Meade C.

Acento Ajeno

Maestría en derechos humanos y la incómoda pregunta | Columna de Haniel Valdés

Published

on

Por: Haniel Valdés

La comunidad cubana en el exilio, en Estados Unidos y en México, ha escrito en estos días cartas y mensajes dirigidos a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Cuestionan que Gabriela Fernández Álvarez, presentadora del programa oficialista “Con Filo”, haya sido admitida en la Maestría en Derechos Humanos de la UASLP y que hoy esté cursándola en esta ciudad.

Los hechos conocidos son pocos. Su nombre aparece en la lista de la generación 2026-2028. Está en San Luis Potosí. En 2025, durante una gira por España, sostuvo que en Cuba no hay presos políticos. Todo lo demás es una discusión de fondo, y es más incómoda de lo que parece.

“Con Filo” nació en 2021, tras las protestas del 11 de julio, como respuesta de la televisión estatal cubana. Sus defensores dicen que desmiente falsedades. Sus críticos, que en algún punto dejó de desmentir y empezó a ridiculizar a la oposición, dentro y fuera de la isla, y a señalar como “vendepatrias” a quien se fue. Muchos exiliados lo viven como algo personal, porque vieron su rostro en pantalla como blanco de burla por opinar distinto. Esa es la versión de ellos, y es la que han hecho llegar a la UASLP.

Hay una ironía que ellos señalan y que no puedo dejar pasar. Quien llamó traidor al que salió de Cuba pudo salir, viajar y dar charlas en Europa. Pocos cubanos tienen ese privilegio.

La pregunta para México

Aquí es donde el caso deja de ser solo cubano. La universidad pública mexicana, ¿puede negar un lugar por lo que una persona ha dicho en público? Mi respuesta es que no debería. Una maestría en derechos humanos que excluya por opinión traicionaría la materia que enseña. La libertad de expresión protege también a quien piensa lo contrario de lo que a uno le gustaría.

Pero esa respuesta no cierra el tema. Un posgrado no es una tribuna. El objetivo del programa es formar profesionistas críticos y comprometidos con la solución de problemas de derechos humanos, en lo local, en lo nacional y en lo internacional. Y de eso sí podemos preguntar, porque no es lo mismo defender el derecho de alguien a estudiar que ignorar lo que esa persona dijo en pantalla durante años.

Y en México la materia no es teórica. Este es un país con miles de personas desaparecidas, periodistas asesinados y presos que esperan sentencia durante años. Un aula de derechos humanos en San Luis Potosí no es un espacio neutro. Se habla de casos reales, con familias reales.

Lo que corresponde

A la UASLP le corresponde explicar cómo se evalúa a quien aspira a este posgrado y qué responde a las cartas que recibió. Hasta ahora no hay una postura pública de la universidad, y el silencio solo alimenta la sospecha. También corresponde buscar la versión de la estudiante, que no ha respondido a los señalamientos. A ella le corresponde algo más difícil: sentarse en una clase donde se discute lo que defendió negar y escuchar.

Defiendo que se quede. Si la maestría sirve para algo, es para que esas ideas se confronten con argumentos, casos y compañeros que vivieron lo que ella calificó de mentira. Pero defender su derecho a estar no me obliga a fingir que la pregunta no existe.

También lee: Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés

Continue Reading

El Cronopio

El influyente divulgador de la ciencia, Luis González de Alba | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Published

on

EL CRONOPIO

 

Uno de los importantes divulgadores científicos de México fue el charquense Luis González de Alba, que emergió como un personaje famoso por su participación en el Comité Nacional de Huelga en el movimiento estudiantil de 1968; compromiso que asumió justo al egresar de la carrera de psicología en la UNAM. Fue aprehendido y recluido en la cárcel de Lecumberri donde inicia su labor literaria al escribir la novela Los Días y los Años. Lo narrado en esta novela fue usado por Elena Poniatowska lo que derivó en un conflicto entre González de Alba y la Poniatowska lo que la llevó a corregir lo dicho en su libro de La Noche de Tlatelolco.

Este lamentable episodio en la historia del México moderno, en el cual tuvo un protagonismo Luis González de Alba, marcó su derrotero profesional, participando en el periodismo y la política, siendo colaborador de los medios de comunicación: Grupo Milenio, Excélsior, Punto, Punto de Partida, Revista de Revistas, Siempre, Unomásuno y Nexos. Participó en la creación del diario La Jornada, de donde sería expulsado en 1997 tras la polémica con Elena Poniatowska.

En La Jornada, iniciaría su aventura como escritor científico en la columna “La Ciencia en la Calle” que atendió durante una década. Continuó su labor como divulgador de la ciencia en una nueva columna en Milenio Diario, que llamó “Se descubrió que…” donde escribía sobre ciencia y temas nacionales. Estas columnas marcan un momento especial en la historia de la divulgación de la ciencia en México, pues entrelazan los temas científicos, que era una de sus pasiones, con los históricos y sociales lo que enriquece el contenido tratado de manera clara y amena.

Esta labor lo llevó a escribir, además de novelas, poesía, ensayos y cuentos, libros de divulgación de la ciencia como La Ciencia, La Calle y Otras Mentiras; El Burro de Sancho y El Gato de Schrödinger: un paseo al trote por cien años de física cuántica y su inesperada relación con la conciencia, donde muestra la relación entre física y sociedad a través de la historia, libros publicados en 1989 y 2001, respectivamente.

Escribió además los libros de divulgación científica: Bases biológicas de la bisexualidad, (1985); La orientación sexual: reflexiones sobre la bisexualidad originaria y la homosexualidad, (2003); Niño o niña. Las diferencias sexuales, (2006), donde refleja y explica las bases científicas sobre la homosexualidad, manifestando su labor como activista gay

. Publica además los libros: Maravillas y misterios de la física cuántica: un paseo por la física del siglo XX y su inesperada relación con la conciencia, (2010) y Teoría de los grafos en las ciencias sociales, (1984).

Luis González de Alba nació en Charcas, San Luis Potosí, el 6 de marzo de 1944, donde realizó sus primeros estudios. Del pueblo minero, su familia se traslada a Guadalajara y González de Alba va luego a la Ciudad de México a continuar sus estudios profesionales de psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Entre sus actividades destacan la política, el activismo, la literatura y de manera especial su labor como divulgador científico pues se convirtió en uno de los divulgadores más influyentes e importantes del país, sumándose a la lista de divulgadores potosinos que forman parte de lo que llamo la tradición mexicana en divulgación de la ciencia donde se privilegia el compromiso social de la ciencia y su enfoque cultural. Fue un apasionado de los temas de física moderna y del cerebro humano, relación que marca una nueva etapa de estudio para entender la conciencia y la función del hombre en el universo con el desarrollo de la mente.

Luis González de Alba se suicidó el 2 de octubre de 2016, fecha de la conmemoración del 48 aniversario de la masacre de Tlatelolco.

También lee: Los espejos Olmecas, El Señor del Espejo Humeante | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continue Reading

El Cronopio

Los espejos Olmecas, El Señor del Espejo Humeante | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Published

on

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

La cultura Olmeca se considera la madre de las culturas mesoamericanas, con presencia desde el Preclásico o periodo formativo, alrededor de 1200 años antes de nuestra Era. Su influencia se percibe desde Jalisco hasta Costa Rica; se destacan como una sociedad compleja, con diversos estamentos, donde los gobernantes eran identificados con los dioses. Su estilo artístico, arquitectónico y simbólico influyó en otras sociedades de la región, destacando, entre otros aspectos, en el descubrimiento del hule o látex natural y su control como artefacto de uso en su vida simbólica.

Un buen número de estudios se han realizado en torno de esta cultura, con el fin de entender nuestro pasado y el desarrollo cultural de nuestros pueblos mesoamericanos que sucedieron en el tiempo a esta cultura madre y la influencia que sobre ellos tuvo en todos los ámbitos culturales. Sin embargo, quedan muchas preguntas por resolver que puedan aumentar el grado de conocimiento sobre estas culturas prehispánicas. El acceder a un conocimiento más completo requiere el auxilio del grueso de las disciplinas científicas que complementen los estudios antropológicos, arqueológicos etnohistóricos, entre otros.

Un ejemplo es el análisis y estudios de artefactos encontrados en las zonas de influencia de esta cultura, artefactos que fueron construidos con diversos fines a lo largo de los periodos culturales, desde el esplendor Olmeca hasta las culturas surgidas en nuestra Era, desde el occidente hasta el sureste del país, y más allá de las actuales fronteras, como la cultura maya, la cultura tolteca, cultura mixteca, cultura teotihuacana, entre otras.

Por lo regular, varios de estos artefactos son asociados a cuestiones ornamentales, principalmente por la belleza de su construcción y materiales utilizados como el jade y la obsidiana, tanto para uso personal, como religioso en torno a sus gobernantes.

Uno de los artefactos que habían llamado la atención eran un conjunto de espejos fabricados de materiales como la turquesa, la pirita y óxidos ferrosos. Una de las colecciones más conocidas es la de los investigadores Carlson and Gullberg, que incluye espejos olmecas y mayas, como la preciosa pieza de la placa de mosaico turquesa del Templo de los Guerreros en Chichén Itzá.

Uno de los aspectos extraordinarios que presentan los espejos encontrados, es que no son simples espejos planos, sino que son espejos cóncavos, los cuales concentran la luz solar reflejada en un punto, y cuya elaboración requiere el conocimiento adecuado del material y las técnicas de pulido necesarias para darle la forma parabólica, difícil de lograr, y que se realiza con pulimentos adecuados y el uso de materiales para el pulido que al parecer se usaba guano de murciélago.

Yuri Nahamad Molinari, investigador del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y un grupo de trabajo interdisciplinario, realizaron un estudio termodinámico de transferencia de calor, cuyos resultados apuntan a que estos objetos eran utilizados con el fin de producir fuego, y elaborados para los gobernantes que en su calidad de dioses realizaban ceremonias donde la producción del fuego tenía un interés central. Estos resultados aportan al conocimiento del desarrollo técnico de estas culturas y en la necesidad de realizar los estudios con el apoyo de otras disciplinas científicas, como en este caso la física, para ampliar el conocimiento y el entendimiento organizacional de culturas como la Olmeca.

Los resultados del grupo de trabajo donde participa Yuri Nahmad serán publicados en dos artículos que aparecerán próximamente en la revista Ancient Mesoamerica de la editorial Cambridge University Press. En uno de ellos muestran de los resultados del cálculo del poder quemador de algunos espejos cóncavos olmecas, evaluando teóricamente su capacidad para encender fuego en receptores de celulosa ennegrecida con un enfoque de equilibrio termodinámico de transferencia de calor y con base en los diagramas de restauración del espejo de Chichen Itza, muestran que esta pieza corresponde a un espejo cóncavo de pirita

(Clásico tardío) y calculan su poder quemador. Los resultados muestran la continuidad en la tradición lapidaria de manufacturar espejos cóncavos desde el Preclásico hasta el periodo de Contacto en Mesoamérica. A su vez, las dimensiones de este espejo muestran su claro potencial como instrumento para el encendido ritual de fuego como uno de sus principales usos.

En el otro artículo, estudian los espejos cóncavos y su relación con los puros de tabaco en la antigua Mesoamérica, donde los autores resaltan: “Con base en resultados previos (teóricos y experimentales) enfocados a demostrar el poder quemador de los espejos cóncavos Mesoamericanos el presente estudio se enfoca en analizar los posibles objetos que fueron utilizados como blanco receptor de la radiación concentrada del Sol para encender fuego. Nuestro análisis iconográfico, pictórico y etnohistórico, coincide en señalar al cigarro de tabaco como el mejor candidato, mostrando una significativa correlación entre cigarros y espejos. Experimentos realizados con modelos análogos de los espejos arqueológicos confirman físicamente la plausibilidad de nuestra propuesta, reafirmando la consistencia entre la información iconográfica, etnohistórica y termodinámica. De este modo, se propone al par cigarro-espejo como un instrumento inseparable para encender fuego en un contexto ritual de control de los dignatarios sobre el poder del Sol y las sustancias psicoactivas al interior del culto al Señor del Espejo Humeante.”

Detalles sobre estos resultados los pueden apreciar de viva voz por uno de sus autores, el Dr. Yuri Nahmad Molinari, investigador del Instituto de Física de la UASLP, en la charla ¿Un análogo Olmeca del Rayo de la Muerte o estoy muy fumado?, que será impartida en la próxima sesión de La Ciencia en el Bar, que se efectuará el miércoles 7 de octubre a las 8 de la noche en La Cervecería San Luis, en Calzada de Guadalupe 326. Entrada libre.

En la charla, el Dr. Yuri Nahmad abordará el tema cuyo resumen es: una de las deidades más antiguas de Mesoamérica —cuyas advocaciones más conocidas son Tezcatlipoca entre los mexicas y K’awiil entre los mayas— porta como signo distintivo un espejo humeante. En esta charla se explorarán los mitos de creación de los pueblos mesoamericanos y el conocimiento tecnológico que estos mitos contienen. Se abordará, asimismo, el desarrollo de dispositivos ópticos de concentración en sociedades de tecnología neolítica, así como la invención de uno de los receptores fototérmicos más eficaces para la producción de fuego.

También lee: Matilde Soto Landeta, pionera directora cinematográfica de México | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continue Reading

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados