junio 22, 2024

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#4 Tiempos

Así que… Los Óscares… | Columna de Guille Carregha

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Criticaciones

 

Siendo la persona que decidió que lo que estaba genial como decisión de vida era gastar el poco tiempo que tengo sobre esta tierra escribiendo acerca de películas y cosas relacionadas con el cine, se siente la presión en esta época del año (léase, la semana después de los premios Óscar) de hablar acerca de este supuesto magno evento, y lo que se vivió, lo que se sintió, la emoción de ver a gente que crees conocer porque las has visto por años en pantallas, entregándole estatuas a otras personas a quienes también crees conocer por haberlas visto por todavía más años en pantallas, y esas cosas.

Es mera presión interna, por cierto. En ningún momento alguna persona de la vida real se ha acercado a mí, tanto en esta realidad como en el mundo digital, para preguntarme algo como “¿qué tal esos Óscares, eh?” o, ya de plano, un “¿Vieron los Óscares?”. Nadie. Es como si, en general, a menos que sean entes muy clavados con la relevancia de que los viejitos blancos celebren a sus hombres blancos favoritos (entremezcladas con unas tres o cuatro personas de menos blanquitud aparente, para que no se vea tan obvia la preferencia, y un par de mujeres para decir que si son inclusivos) en posts de Twitter, el evento entero pasó sin relevancia alguna.

Este año, por primera vez, sentí a los Óscares como un “Huh. ¿Ya fueron los Óscares? Muy bien, sigamos con nuestra vida”, a nivel general.

Mi medidor de relevancia social suele ser el grupo de WhatsApp de mi familia. El año pasado, durante la ceremonia de premiación, nos llenamos de fotos, comentarios, “ojalá que gane esta película” y una larga lista de etcéteras en forma de live tweets dentro de la aplicación de mensajes. Sobre todo, se llenó la memoria interna de muchos de nuestros teléfonos cuando fue el momento de sacar las hot takes acerca de todo el asunto de la cachetada de Will Smith. Todos se sentían con la necesidad de opinar al respecto, de preguntarse entre ellos “¿habrá sido planeado para conseguir rating?”, “¿fue algo real?”, “¿cómo se le ocurre?” y toda la gama completa de hot takes que se generaron alrededor del evento durante la mayor parte del 2023. Era un caos, había emoción, se recomendaban películas. Vaya, se sintió como un evento.

Este año el grupo quedó en completo silencio la mayor parte del domingo. Como es costumbre, todos se mandaron sus saludos de buenos días, sus imágenes de “Dios te desea un buen fin de semana”, y gifs de perritos peludos con cara de recién despertados. Lo normal. Pero, a partir de las dos de la tarde, puro silencio. No fue sino hasta las once que regresamos al clásico programa de replicar el evento matutino, pero ahora deseando las buenas noches. O sea, un día normal de toda la vida. Literalmente hubo más vida en ese grupo durante el Super Bowl, en donde algunos preguntaban quién era Taylor Swift y qué importaba que estuviera en el estadio, que durante la premiación de los Óscares.

De hecho, a lo largo de las redes sociales que frecuento, los únicos comentarios se limitaban a hablar de lo bonito que se veía el perro Messi aplaudiendo (alto honor al perrito Messi aplaudiendo) o referencias a John Cena encuerado. De vez en cuando se hablaba del momento en el que Schwarzenegger y DeVito se acordaron de haber estado en las películas de Batman.

Pero el momento que más representa la falta de importancia cultural que tienen los Óscares en 2024 es el clip de Al Pacino anunciando al ganador de mejor película. Él simplemente llega al escenario, dice aquí tengo al ganador y, después de un tremendo CHSM, la abre y dice el título de la película sin más. Nada de decir quiénes eran los otros nominados o dar algo de chance de crear misterio o anticipación. “Ya llegué, aquí está el sobre, aquí está el ganador – créditos”. Creo que aquello resume perfectamente el valemadrismo social que sentimos la mayoría ante este magno evento de premiaciones.

Tampoco ayudó que la mayoría de las películas nominadas apenas y llegaron a salas de México una o dos semanas antes del evento (si es que acaso se estrenaron fuera de CDMX, porque, ya sabemos, que provincia no le importa ni a las distribuidoras de cine). O que una de las películas de las que más se hablaba era, justamente, una que la mayoría de las mamás panistas evitaron activamente porque había mucha muchacha encuerada ahí (Poor Things). Entonces, ¿quién si no los más crónicamente online que sí le saben a los torrents y cómo bajar películas piratas se iban a interesar en un evento como este?

Y, por cierto, el evento en sí se sintió como la apuesta más básica de “solo venimos a pasárnosla bien” que se ha visto en años. Todo se sintió tan seguro, tan “el mundo real está afuera y no nos va a afectar” que parecía una peda de alumnos de preparatoria antes de la semana de exámenes finales. Con un poquito menos de vómito, claro, pero igual de inmemorable y vacía.

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#4 Tiempos

En sus marcas, listos… | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

 

Arrancan unas semanas llenas de futbol, lo que podría ser un mundial por partes. La Eurocopa y la Copa América estarán disputándose con sus respectivas figuras los mismos días, en diferentes horarios.

Eurocopa 2024

Ni por donde empezar, muchos partidos de la primera fase son increíblemente atractivos. Resaltemos por orden cronológico, España contra Croacia trae dos escuadras muy competitivas que se enfrentan en la jornada 1, misma jornada que traerá el Serbia frente a Inglaterra y el Portugal contra República Checa, partidazos que sin duda nadie se va a querer perder. Ya para las siguientes jornadas destaco el Países Bajos vs Francia y el Croacia frente a Italia. Si esa es la primera ronda, imaginen las finales.

Copa América 2024

Los equipos sudamericanos disputarán la segunda Copa América de la historia en territorio norteamericano, el billete verde importa más. Una copa donde se clasificaron 6 equipos de Concacaf, mismos que parece solo son comparsa del resto.

En la jornada uno pocos partidos llaman la atención, tal vez destacamos el Brasil vs Costa Rica, esto para observar cómo llega el pentacampeón, tomando en cuenta su mal paso por las eliminatorias al mundial. Para las siguientes jornadas destaca el encuentro de Chile y Argentina, dos rivales que se han encontrado en finales de la copa, así como el Brasil vs Colombia que vuelve a encontrar a dos selecciones que pintan fuertes para esta edición.

Por parte de los nuestros, pocas esperanzas de hacer algo trascendente, el futbol mexicano ha retrocedido en los últimos años. Sin embargo, no parece muy difícil una clasificación a las finales, tomando en cuenta los rivales de grupo: Jamaica, Ecuador y Venezuela. Creo que se aspira sin problema a por lo menos 4 puntos, con ello, una gran posibilidad de clasificación.

Cerremos este primer acercamiento a las copas continentales con dos predicciones. En la Eurocopa ponga usted atención a Francia e Inglaterra, dos equipos que van a dar de que hablar, mientras que en América no se olvide de Argentina y una sorpresiva Colombia, esos dos cuadros van a levantar la mano.

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#4 Tiempos

“Anime Supremacy” o “Me esperaba algo mucho mejor con ese póster” | Columna de Guille Carregha

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CRITICACIONES

 

Como cada año desde 2019, estas son las fechas en las que me llegaba a través de mi correo el recordatorio de que ya estaba disponible el Japanese Film Festival Online de este año. Se trata de una página web en donde se pueden streamear sin costo entre 17 y 24 películas japonesas escogidas de alguna forma en particular por alguna persona que no desea explicar el cómo funcionan sus decisiones. Quizá son las películas más taquilleras de los últimos 3 años, quizás son el watchlist de los organizadores que están buscando una excusa para ver estas películas, o quizá los estudios le dan una cuantiosa suma a la organización para que alguien vea los filmes que pasaron sin pena ni gloria en los cines japoneses para que, de alguna forma u otra, alguien, quién sea, las vea.

                  Al igual que los últimos 4 años de mi vida, pensaba decir “¡Oh, por Dios! ¡Eso se oye súper chévere! ¡Películas gratis!”, para después acordarme a mediados de septiembre que se me olvidó siquiera ver el catálogo de este año. Sin embargo, dado que la vida laboral no me ha sonreído tanto, me encontré con una cantidad interesante de tiempo libre que podría utilizar en generar dinero, pero tampoco me quise ver tan neocapitalista y mantener un poquito de humanidad aún. Así que, llegó la época de ver cine japonés.

                  Afortunadamente para las personas mamadoras como yo, solo una de las 24 opciones es una animación. Todas las demás son películas live action que, a veces, no son adaptaciones de un manga o una novela. Muy a veces. Y, aún así, una de las que más llamó mi atención desde el inicio, fue Anime Supremacy!, una que desde el póster prometía que estaría enfocada en la industria del anime. Por supuesto que la vi tan pronto como tuve oportunidad.

Lo único que sabía antes de presionar play, era que iba sobre la creación de anime, así que esperaba que fuera algo parecido a Bakugan, un popular manga acerca de cómo dos amigos de la secundaria hace un manga. Curiosamente, no es tan meta como promete. También asumí que, al ser una producción de Toei (la empresa encargada de animar obras como Dragon Ball o One Piece) no abordaría los problemas reales de las compañías de producción de anime que han inundado Twitter en los últimos años – léase, esclavitud moderna, días laborales de 36 horas, sueldos menores al salario mínimo mexicano, abusos en todas sus variables –, principalmente porque era una producción de Toei, así que nunca esperé que se dispararan en el pie por una película.

Y, sí, ambas predicciones fueron correctas.

En el universo alterno de esta película, en donde el único problema con los trabajadores de la animación es que es un trabajo complicado que, A VECES, no te deja con mucho tiempo libre, pero en donde todos sus participantes viven bien y son reconocidos por su trabajo, nos enfocamos en una mujer llamada Saito quien está a dirigiendo su primera serie prime time de anime. Al mismo tiempo, en el mismo slot, pero en otro canal y otro estudio, uno de los directores de anime más legendarios de los últimos años, también estrenará su nueva serie. La idea es ver su rivalidad de ratings, ver cómo se esfuerzan en lograr sus objetivos y enamorarnos de todos los personajes locochones que nos presentan.

Sin embargo, es una película extraña. Por alguna razón, decidieron contar la historia usando una estructura de anime shonen genérico, lo cual no funciona tan bien en un entorno de acción real… y también hace que todo sea extremadamente predecible. Esto también significa que los primeros 20-30 minutos son excesivamente lentos para preparar el escenario para esa estructura de historia en particular, y simplemente lanza un montón de personajes aleatorios sin ninguna información visual adicional aparte de un texto en pantalla que dice “este es su nombre y esta es su posición en la empresa”. Es bastante desorientador y me hizo malinterpretar un montón de acciones debido a esto. Afortunadamente, no tuve la suerte de poder subir de nivel mamador cinematográfico e irla a ver a la Cineteca Nacional ahora que la proyectaron, así que podía adelantarme y atrasarme tanto como necesitara para asegurarme de tener todo claro.

La mayoría de los personajes son algo divertidos de ver, especialmente el productor a cargo de llevar a Saito por buen camino, pero hay tantos que van y vienen y tienen tan poco tiempo en pantalla, que es realmente difícil preocuparse mucho por ellos. Especialmente nuestra protagonista, que es excepcionalmente sosa y aburrida al principio. Entiendo que es precisamente para tener el consabido “lograremos todo al final en la última batalla gracias al poder de la amistad” de cualquier protagonista shonen, pero podría haber sido cualquier cosa menos aburrida. Ser meh no es parte del tropo.

La película realmente intenta contar un montón de cosas en solo unas 2 horas de duración, y parece que salta de un lado a otro para acomodar las escenas muy importantes, lo que hace que se sienta apresurada y sin peso muchas veces. Casi como si, no sé, esto hubiera funcionado mucho mejor como un programa de televisión…

Las mejores partes son definitivamente los segmentos animados. Aunque parecen demasiado caros para programas de televisión, incluso para las tardes de shonen en horario estelar.

Y, aun así, es bastante divertida con lo que hay para ver. Definitivamente me gustó que se enfocaran más en el aspecto de “el arte importa cuando viene del corazón” en lugar de centrarse demasiado en el lado económico de hacer dibujos animados cuando se trataba del tema principal, pero suena un poco vacío si realmente sabes cuán terribles son las condiciones de trabajo en Japón para los animadores.

Aunque en calidad de inadaptado social, me pasé casi toda la película ubicando la gigantesca cantidad de referencias y homenajes al anime a lo largo de toda la historia. Jamás especificaré en voz alta cuántas referencias entendí a la primera (más de 12), peo no pude evitar convertir en la imagen de Leonardo DiCaprio señalando algo desde su sillón cuando entendía los chistes.

En resumidas cuentas, está bonita. Aunque no me llenó las expectativas que su póster o título me prometieron, pero si alguien tiene algún leve interés en el anime es una experiencia entretenida.

Lo malo es que terminando el festival posiblemente se vuelva imposible de acceder…

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¿Qué sucedió la noche del viernes? | Columna de Luis Miguel Dorador

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Un fin de semana sin celular

 

En varias de las columnas publicadas en La Orquesta he hecho referencia a la vida nocturna y la diversión de las nuevas generaciones que se encuentran en el estreno de las salidas con amig@s a divertirse al antro. Cada época y cada ciudad tiene su lugar de salir para conocer más gente y convivir. Las costumbres y la forma en que nos organizamos tod@s depende en gran parte de lo que vivimos en casa y la formación que el ejemplo bueno o malo se tiene en cada hogar, en cada familia. De ahí se establecen las formas de todo, y me refiero a que si los jóvenes se van en grupo y algún papá o mamá los lleva al antro y otro los trae de regreso. Sin embargo, cada vez es más la libertad que se da a las nuevas generaciones y mientras que en unos casos les permiten que se lleven el coche con distintas condiciones de que si solamente pasas por fulanit@ o si el permiso es hasta tal hora, algunos papás y mamás incluso “trackean” los movimientos del celular de sus hijos para asegurarse de saber su geolocalización para sentirnos más seguros. Cada casa y cada familia se organiza a su manera…

El uso de un vehículo siempre va acompañado de las responsabilidades que implica el correcto manejo del mismo, el consumo de bebidas, etcétera. Sin embargo, el control de la tecnología no limita el comportamiento de quien la utiliza ni las consecuencias del propio comportamiento.

El éxito de muchos lugares de vida nocturna se basa en su popularidad y consecuentemente en sus ventas y eso nos hace entender que si la condicionante para acceder a estos lugares depende de un consumo mínimo por mesa o persona más el “cover” encontramos que el negocio funciona muy bien porque asegura sus ventas. El tema aquí, es que permitir el acceso a menores de edad aumenta el número de entradas porque todo el mundo tiene una especial predilección por lo que no está permitido. Eso hace a algunas generaciones “sentirse grandes” porque pueden hacer lo que los de su edad no, etcétera…

Cuando el desarrollo del organismo de un adolescente no ha concluido, el consumo de alcohol hace combinaciones peligrosas y los factores de riesgo se hacen mucho más altos y en ocasiones con consecuencias fatales.

Las circunstancias del contexto pueden disminuir los riesgos o, por el contrario, acrecentarlos cuando algo se sale de la regulación.

Un evento que logra la venta total y boletos agotados debe mantenerse en la capacidad de aforo que permita a los asistentes contar con un nivel de seguridad como lo establecen las regulaciones de Protección Civil. La logística para realizar un espectáculo diferente al de lo común, requiere de mayor organización y control para evitar situaciones complicadas.

La tragedia que se sufre el día de hoy, luego de la dramática experiencia vivida en Sierra Leona a la media noche de este viernes pasado, es una muestra clara de varios factores que se conjugaron y entonces algo salió mal… La baranda de cristal con acero de la balconería, del inmueble en donde se llevaría a cabo la presentación de una personalidad de gran fama, no soportó la presión de tantos jóvenes que ahí se daban cita para presenciar el espectáculo que terminó con el desplome de varios de ell@s desde un tercer nivel, lo que ocasionó la lesión de much@s y la pérdida de vidas humanas de otr@s.

Lamento profundamente lo ocurrido y me conduelo con las familias afectadas porque la manera de evitar que estas situaciones se repitan dependen de tod@s, papás, mamás, hij@s, empresarios, autoridades y en general de tod@s porque cercanos o no, a tod@s nos afecta y esto nos afectó.

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Opinión