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Venta de contenido erótico… ¿la estabilidad económica al alcance de una foto?
Una actividad en crecimiento que permite a las personas ingresos suficiente para subsistir a pesar de los riesgos y críticas
Por: S. Díaz
En años recientes, la venta de contenido personalizado de carácter sexual, ha tenido un gran interés de las personas, ya sea para consumirlo o para ofrecerlo.
Existen gran cantidad de sitios web donde las personas ofrecen imágenes o videos de si mismas por un único precio, aunque también los hay quienes pueden optar por un modelo de suscripción mensual, similar a una plataforma de streaming.
Algunas personas utilizan este tipo de alternativas para generar ingresos y así poder aspirar a una autonomía económica. Esto se debe a las cantidades de dinero que se pueden llegar a recibir. Algunos usuarios y usuarias lo consideran un trabajo como cualquier otro.
Lourdes Moreno, presidenta de la Asociación Civil “Samalou” –cuyo objetivo principal impulsar y acompañar a las mujeres para que tomen decisiones dentro de los diferentes niveles de gobierno–, compartió su postura sobre el tema, y señaló que toda persona tiene el derecho a la libertad de expresión, a decidir sobre su cuerpo y a buscar formas de sustentarse económicamente.
“Todo tiene diferentes perspectivas, quizá algunas lo sientan como empoderamiento o quizá algunas lo tengan que hacer para lograr generar ingresos, eso depende del caso concreto de cada mujer, de los privilegios que tenga, pero también del acceso o inacceso a sus derechos humanos”.
Enfatizó, que desde una perspectiva de derechos humanos, la clave está en reconocer la autonomía de cada persona y cómo apoyar un enfoque de respeto a la dignidad y los derechos de todas las personas, independientemente de sus decisiones o formas de expresión.
Lía es una chica que radica en la capital de San Luis Potosí –cambiamos su nombre proteger su privacidad–. Ella tiene 28 años, cuenta con una carrera universitaria y un empleo de tiempo completo dentro de un almacén de motocicletas.
La joven narra que en un principio tuvo la necesidad de pagar un crédito que no podía liquidar con el sueldo que percibía, y al estar frente a esa situación fue que se le presentó la oportunidad de ganar dinero con la venta de contenido.
Actualmente, tiene dos años y medio en esta actividad, y llegó a recibir hasta tres mil pesos mensualmente por la venta de sus fotografías.
“Muchos de mis amigos, incluso mi actual pareja, me hacían comentarios de que mi forma de ser funcionaría para vender imágenes y desde entonces la idea se quedó en mi cabeza. Un día le pregunté a alguien cercano sobre si él compraría mi contenido, a lo que él respondió inmediatamente que sí”.
Lía aprovechó para preguntarle a sus amigos qué tipo de fotografías le gustaría ver o cuáles eran las que ellos encontraban más llamativas; a partir de esa conversación, surgieron varias ideas en ella.
Optó por no investigar acerca de las condiciones y términos de las plataformas a su alcance, ni tampoco consultar los riesgos que esta actividad implicaría. Confesó que al principio dudo mucho en hacerlo, pensando en que no vendería nada, que quizás no le resultaría atractiva para la gente y tenía miedo de llegar a hacer el ridículo.
Para Lía, no se trata de un emprendimiento como tal, sino como un trabajo donde puede conseguir dinero extra y que no le representa demasiado esfuerzo.
Al principio optó por registrarse en Onlyfans, ya que se trata de la página más popular para esta clase de transacciones, pero declinó tras conocer los términos y condiciones: la plataforma cobra a los creadores por su uso, se queda con un porcentaje de las ganancias que ella podría generar y todavía hay que sumar los impuestos que debería pagar tras un cambio de políticas en la plataforma durante diciembre de 2024, que la obligaba a proporcionar su Registro Federal del Contribuyente (RFC) y, por consiguiente, declarar ante el SAT.
Por esta situación, optó por crear una cuenta y un grupo de Telegram cuyo registro consideró mucho más accesible. Al hacerlo, el primer cliente de Lía llego casi enseguida (a las dos horas), dado que comenzó a promocionarse entre sus amigos que se habían mostrado interesados desde un principio.
“Tengo amigas que también se dedican a esto y ellas me ayudaron a poner los precios, yo solo elegí elevar un poco más el costo, una de mis amigas tenía un paquete de siete fotos por 70 pesos, en eso me base para elegir un precio final de 100 pesos por mi material”.
Al llegar su primer pago, ella se sintió feliz y explicó que no podía creer que con sus fotos ella podía estar ganando dinero. Confesó que esto le ayudó a alimentar su amor propio y a elevar su autoestima.
De las primeras lecciones que Lía aprendió con esta actividad, fue no permitir que nadie la obligará a hacer cosas que no quiere: “A veces me pedían que me fotografiara en formas muy específicas y no siempre podía hacerlo, y aunque les explicaba la situación, ellos insistían es ahí donde entra la decisión de que si no puedo hacerlo, no te vendo. A veces una tiene que aprender a decir esto es lo que ofrezco y si no te parece no compres”.
Aclaró que rechaza cualquier solicitud que le hagan sus clientes respecto a filmarse o fotografiarse teniendo relaciones sexuales y también se niega a realizar videollamadas, ya que en algunas ocasiones al iniciar la conversación, la persona del otro lado de la pantalla se encuentra masturbándose.
La cantidad más grande que la creadora recibió en una sola transacción fue de mil 500 pesos y fue a raíz de que una persona le solicitaba esa cantidad de dinero distribuida en diferentes materiales: “Yo en ese momento no tenía contenido suficiente tuve que recurrir a un respaldo que tenía y a tomarme fotos nuevas”.
Sobre la competencia que existe en este ramo, Lía menciona que existen bastantes personas incursionando en esto, pero que siempre hay público dispuesto a ver a todo tipo de cuerpos lo que hace que gran parte de quienes se dedican a esto tengan buena recepción y alcance. Parte de que la competencia exista, es que esta actividad ha ido rompiendo tabúes y que más personas se animan a incursionar en estas ventas. El principal factor que la chica consideró se trata siempre de la necesidad de la gente.
Lía comentó que, en general, la mayoría de sus clientes han sido respetuosos, lo que ha evitado que se sienta cosificada. Sin embargo, advierte que este ambiente no es para cualquiera: “Si no estás acostumbrado o acostumbrada a recibir halagos por tu cuerpo, no estás listo para este entorno”, afirmó, al señalar que la mayoría de los elogios que recibe están dirigidos a su físico.
También compartió una recomendación importante para quienes están considerando incursionar en la venta de contenido: “Una persona que decide fotografiarse debe tener mucha paciencia. No todos los compradores son empáticos con quienes están comenzando. Si decides vender material, trata de evitar que tu rostro aparezca. Hay muchas personas desequilibradas allá afuera”.
Recordó un episodio que la hizo sentir vulnerable: un consumidor, proveniente de otra ciudad, expresó su deseo de conocerla. Incluso le propuso una cita y se ofreció a viajar hasta su localidad. Poco después, el sujeto logró rastrear parte de su ubicación, aunque no llegó a localizarla con precisión.
“Logró ubicar mi ciudad, una avenida cercana a mi casa y la colonia. Me asusté mucho, lo bloqueé de inmediato y cerré el primer grupo de Telegram que tenía. Mi novio me ayudó a tranquilizarme. Me explicó que al enviar una foto se puede conservar cierta información en los metadatos, o que existen aplicaciones para rastrear imágenes. Todo esto me hizo pensar seriamente en dejar esta actividad”, concluyó.
En cuanto a su relación sentimental, Lía contó que su noviazgo comenzó antes de que decidiera dedicarse a la venta de imágenes. Al contarle a su pareja sobre esta actividad, recibió su apoyo incondicional desde el primer momento, algo que, confesó, la sorprendió gratamente.
Según le ha expresado él, no siente celos porque confía plenamente en su relación y en el vínculo que los une.
“Él me dice que puede tenerme a su lado, abrazarme, besarme y compartir conmigo de una forma que los demás no pueden”.
Sobre quienes critican la participación de las mujeres en este tipo de actividades, la joven fue contundente: destacó que muchas mujeres optan libremente por esta vía, y que no respetar sus decisiones individuales es una forma de violencia.
“Cuando se juzga y se agrede verbalmente a una mujer por este tipo de elección, se está ejerciendo una violencia muy clara. Cada quien debería tener derecho a decidir sobre su cuerpo y su economía sin ser atacada”, concluyó.
Lía ha mencionado que no planea dedicarse a esto durante mucho tiempo, afirmó que cuando su relación sentimental se vuelva más seria o cuando llegue el momento de casarse, dejará de lado esta actividad.
Para finalizar, Lía confesó que sus padres no saben con certeza a qué se dedica, aunque sospecha que algunos familiares ya lo intuyen. “Mi mamá me ha hecho comentarios como que debería cubrirme más en mis estados de WhatsApp, que es donde suelo avisar cuando tengo nuevo contenido”, relató. Aun así, señaló que, si en algún momento sus padres se enteran, está dispuesta a hablarlo con ellos con madurez: “Soy una adulta, sé lo que hago y estoy consciente de mis decisiones”.
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Siete altares, siete copas: La fe y la sed. Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Es jueves, siempre lo es.
En San Luis Potosí, el jueves no es un día de la semana, es un estado de la conciencia. Es el momento exacto en que la piedra cantera comienza a exudar un sudor frío, una mezcla de incienso y aguardiente. Hoy, las puertas de los siete templos se abren de par en par para recibir a los que buscan perdón, mientras que, a pocos metros, las puertas batientes de las cantinas reciben a los que buscan olvido.
La tradición dicta siete paradas. Siete altares donde se expone el cuerpo de un Dios que sufre. Pero en este “primer cuadro” de la ciudad, la geografía del dolor es compartida. El parroquiano camina la misma banqueta que el devoto, y a veces, son la misma persona.
En ese cuadro delimitado en el que, por cierto, hay más estaciones para el alivio del cuerpo que para el alivio del alma. (7 Iglesias y al menos 25 bares).
El poeta y ensayista, Alfredo García Valdez, lo supo escribir con el mejor tino: “la cantina es espacio y tema, forma, ambiente, sujeto y paisaje, ese laboratorio donde el alma se descompone para volverse a armar”.
Es el templo lo mismo que de vividores que periodistas, que el del albañil que carga el mundo o del cirujano que sueña con salvarlo. Allí, la melancolía se corona con la misma solemnidad con la que se corona de espinas al que va camino al Gólgota.
¿Qué diferencia hay entre el pecador que se arrodilla frente a la imagen de la Virgen de los Dolores, que el hombre que se desploma sobre la barra de El Tampico, La Montaña, o el Banco?.
Ambos cargan una cruz. Cristo cayó tres veces, y en el suelo falaz de una taberna, ¿quién no ha besado el polvo, literal o figuradamente?
Las caídas en la cantina obligan a levantar el propio peso porque ahí se cae a solas, mientras el cantinero —ese sacerdote de a deshoras— oficia la misa del último trago.
La última cena se repite en cada ronda. “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre”, se traduce en el pan compartido y el vino que quema la garganta antes de que la tormenta estalle.
En las siete estaciones eclesiásticas, se recuerda el sudor de sangre en Getsemaní; en los siete bares, se suda el delirio de la derrota, del desamor, de la euforia y la tristeza perfumada de fiesta y del “sírveme otra” como si fuera el “hágase tu voluntad y no la mía”.
En la cantina también se comparte el vaso, la palabra, la herida y a veces la soledad : La que se tiene o la que viene.
Observo la procesión silenciosa de la fe y la ruidosa procesión de la sed.
Aquí cerca de San Agustín las velas se consumen rezando por los pecados del mundo. El sacrificio del cordero.
En la cantina de más adelante, los vasos se vacían urdiendo poemas que nadie escribirá. Es el punto de encuentro definitivo: el santo sufrimiento.
Unos lo entregan a la divinidad para que tenga sentido, otros lo ahogan en el alcohol para que deje de tenerlo.
Me quedo con esa imagen: la ciudad dividida entre el incienso y el paseo por el duro adoquín en el suelo que conecta lo mismo iglesias que cantinas.
Siento una profunda admiración por la fe que mueve los pies de los creyentes hacia los altares y al mismo tiempo siento una profunda admiración por la impredecible condición humana de aquellos que, a pesar de la caída, piden (pedimos con fe) una última ronda antes de que el mundo se acabe.
Una ronda más antes de la traición. Una ronda más antes de lo que viene, y que con mayor o menor sufrimiento, más o menos espinas y caídas, también nos va matar: la vida.
Es lo mismo cuando el cantinero avisa que es hora de cerrar que cuando el sacristán apaga la última vela.
Todos, tanto los fieles borrachos como los piadosos pecadores- caminamos hacia la misma noche.
Porque hay noches en las que el alma pesa y no siempre se sabe rezar, por lo tanto…se bebe. En este jueves, que siempre lo es, la ciudad lo entiende sin decirlo. Nadie interrumpe, nadie corrige. Es un mismo tránsito, algunos con fe, otros con sed, pero todos con algo encima.
Dos “tradiciones”, una milenaria y otra mundana. Las dos que se encuentran no en la moral, no en el juicio, sino en esa condición profundamente humana que no distingue entre el altar y la barra: el dolor, la caída y la posibilidad, siempre incierta, de poder volver a levantarse.
Culto Público, en jueves, que siempre lo es, pero no tan santo no es tan distinta la oración que el trago, ni la cruz del vaso.
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SLP registra afluencia récord en Semana Santa
La derrama económica podría acabar superando los mil 250 millones de pesos en todo el estado
Por: Redacción
En San Luis Potosí, la afluencia de visitantes para Semana Santa está superando las expectativas iniciales, generando ahora proyecciones de 800 mil turistas y hasta mil 250 millones de pesos como derrama económica.
Municipios con gran vocación turística como Ciudad Valles, Xilitla, El Naranjo, Aquismón y Tamasopo reportan llenos totales en parajes naturales y sitios emblemáticos.
Entre los puntos con mayor afluencia destacan las cascadas de El Meco y Minas Viejas en El Naranjo, los embarcaderos hacia la cascada de Tamúl en Aquismón, el paraje Puente de Dios en Tamasopo y las cascadas de Micos en Ciudad Valles.
También sobresalen el Jardín Escultórico de Edward James, la Media Luna y Real de Catorce, que registran cifras récord de visitantes.
De acuerdo con el área de Planeación de la Secretaría de Turismo (Sectur), del jueves 2 al domingo 5 de abril diversos destinos se prevé que alcancen el 100 por ciento de ocupación hotelera, además de una alta demanda en restaurantes y servicios como recorridos guiados.
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Ayuntamiento de SLP
Diego “El Cigala” conquista el Festival San Luis en Primavera
El cantautor español se presentó en la Plaza de Fundadores con un show lleno de flamenco, bolero y emoción
Por: Redacción
La Plaza de los Fundadores volvió a convertirse en el gran escenario cultural de San Luis Capital con la presentación del cantaor español Diego “El Cigala”, quien ofreció una noche cargada de flamenco, bolero y emoción como parte del Festival Internacional San Luis en Primavera.
Ante una plaza completamente llena, el intérprete conquistó al público con un repertorio que incluyó canciones de autores mexicanos, latinoamericanos y españoles, interpretadas con la intensidad de su característico cante flamenco, que logró una conexión inmediata con los asistentes.
Durante la velada sonaron algunos de sus temas más emblemáticos como “Lágrimas Negras”, “Piensa en mí” y otros boleros que forman parte de su repertorio internacional, provocando ovaciones y aplausos del público que acompañó cada interpretación en una atmósfera de fiesta y emoción.
Antes de que iniciara el espectáculo, el alcalde Enrique Galindo Ceballos, acompañado de la presidenta del DIF Municipal, Estela Arriaga Márquez, entregó al artista español el colibrí, símbolo del festival, como reconocimiento a su trayectoria y a su participación.
La noche también destacó el talento potosino con la participación del ensamble de guitarras Sul Tasto, que abrió el escenario y dio muestra de la calidad musical local.
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