marzo 18, 2026

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Vanadio en el aire potosino: CFE trasladó toneladas del cancerígeno en secreto

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15 mil metros cúbicos del metal fueron llevados de Villa de Reyes a Nuevo León sin ninguna medida de seguridad

Por: Jorge Saldaña

En San Luis Potosí, la superintendencia de la termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ubicada en el municipio de Villa de Reyes, logró evadir todos los protocolos sanitarios y regulaciones ecológicas para manejar, extraer y trasladar a discreción más de 15 mil metros cúbicos de material tóxico, contaminado principalmente con Vanadio, metal que se considera altamente cancerígeno, a través del territorio potosino.

La superintendencia, a cargo de Héctor Octavio Parra Alvarado, contrató, durante más de 90 días, a dos empresas potosinas bajo el concepto de “renta de maquinaria y traslados”, sin que estos fueran enterados del material que estaban extrayendo y transportando. De la misma forma, 20 personas fueron directamente contratadas por la CFE para llevar a cabo las labores estando expuestos a los materiales tóxicos, sin que fueran capacitados, advertidos o protegidos con las herramientas y accesorios indispensables para el manejo de este tipo de residuos.

De acuerdo a los estudios y contratos a los que tuvo acceso La Orquesta, la superintendencia de CFE y la termoeléctrica estuvieron advertidas por la Secretaría de Gestión Ambiental (Segam), desde el año 2016, sobre lo peligroso y urgente que era remediar al menos tres polígonos de sus instalaciones, en los que se habían acumulado por décadas de “malos manejos” residuos de Vanadio, producto de sus procesos de generación de energía.

Fue hasta este año que la superintendencia generó y licitó un contrato específico para el “Servicio de Remediación de suelo contaminado con Vanadio en la C.T. Villa de Reyes”; mismo que es meticuloso y preciso en sus cláusulas y condiciones. Por ejemplo: en la contratación de “servicios de empresas autorizadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y que demuestren solvencia para llevar a cabo los trabajos de remediación mediante la presentación de al menos cinco trabajos similares y que hayan sido autorizados por la Semarnat para prestar servicio de remediación de suelos contaminados…”.

Según las normas mexicanas, son más de una docena de condiciones, autorizaciones, certificaciones y pruebas técnicas las que se requieren para realizar un proceso de esa naturaleza, sin embargo, en San Luis Potosí, lo ejecutaron subcontratistas de renta de maquinaria.

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La filial mexicana de la empresa TSK ganó el contrato por un monto de 46 millones de pesos para realizar los trabajos de extracción, demolición, reconstrucción, instalación de membrana y remediación de los tres polígonos contaminados detectados por Semarnat en la planta termoeléctrica de Villa de Reyes.

TSK lleva 36 años en el mercado global de la ingeniería, construcción industrial, desarrollo y suministro de instalaciones para los sectores energético, industrial y se especializa además en el manejo de minerales y medio ambiente. Esta empresa es proveedora frecuente de la CFE en México y tiene alianzas en materia de energéticos con empresas de todo el mundo.

Aunque el contrato lo señala con precisión, TSK tendría prohibido “subcontratar” a alguna otra empresa para realizar las labores en territorio potosino, no obstante, de acuerdo a testimonios y seguimiento de los documentos, el jefe de la superintendencia potosina, Héctor Octavio Parra, logró que TSK encargará parte de los trabajos a la empresa tabasqueña CIMA, que no tiene experiencia en manejo de residuos o minerales, pues se dedican a la construcción de estructuras y naves industriales.

El contrato por la remediación a CIMA (FPGC/ 10673-012/2022) fue de no menos de 10 millones de pesos.

A su vez, CIMA contrató la renta de maquinaria y traslados de material a la empresa potosina GYCSA Construcciones, por menos de 4 millones de pesos, sin advertirles sobre el tipo de material que extraerían.

La mano de obra, que debió ser calificada, certificada, capacitada y advertida sobre el manejo del material (según las normas de la Semarnat), la contrató directamente la superintendencia de CFE y fueron despedidos injustificadamente cuando los propios trabajadores advirtieron de lo tóxico del material que estaban manejando.

Los zapatos se nos hacían amarillos, igual que la ropa, el polvo era picoso y no traíamos ni cubre bocas…”, cuenta Reynaldo, uno de los 20 empleados que ya han interpuesto demanda laboral contra la superintendencia por el despido repentino, lo mismo que aseguran pedirán asesoría a las instancias correspondientes por los riesgos a los que fueron expuestos sin advertencia.

LOS VIAJES

La empresa GYCSA Construcciones fue cuestionada por este medio, y aunque la entrevista ya fue pactada, la misma aún no se lleva a cabo. Más, la empresa reconoce que fue contratada por CIMA de Tabasco por renta de maquinaria, misma que se utilizó en la extracción de material del que desconocían sus propiedades tóxicas y cancerígenas.

Fue en los traslados, a cargo de CIMA, a veces en tolvas destapadas (fuera de toda norma sanitaria y ecológica) al municipio de Mina en Nuevo León, que se percataron que el mineral se dejaba en un relleno de disposición de desechos tóxicos, que comenzaron sus empleados a preguntar sobre las propiedades del cargamento.

En los viajes (más de 45) de Villa de Reyes a Nuevo León se pudieron esparcir una cantidad incuantificable de polvos contaminados de Vanadio.

La empresa subcontratista, CIMA, al no poder responder a los proveedores potosinos, el fin de semana del 15 de septiembre cerraron las instalaciones y ya no permitieron el acceso ni a los empleados ni a la maquinaria, a pesar de que los trabajos se realizaron hasta los últimos días de agosto.

CFE

Ni la CFE ni la superintendencia han querido dar a conocer su postura y, desde la oficina de Héctor Octavio Parra, se han negado sistemáticamente a responder las preguntas de este medio.

De acuerdo a grupos y ecologistas cuestionados, este podría tratarse del caso más grave e irresponsable de traslado de residuos cancerígenos en México, con una exposición a la población todavía de alcances incalculables.

LOS PELIGROS DEL VANADIO

De acuerdo a la información de la propia superintendencia:

“El 30 de septiembre de 2016, la CFE ingresó a través de la Dirección General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas de la Semarnat la propuesta de remediación de un volumen total de 15,909.28 metros cúbicos de suelo contaminado con Vanadio para llevar a cabo el proceso de disposición final de dicho suelo.

La contaminación del suelo probablemente estuvo asociada a un inadecuado manejo de escorias removidas de los generadores de vapor y a las actividades de operación y mantenimiento de la central termoeléctrica en los polígonos ubicados en el kilómetro 19.5 de la carretera San Luis Potosí en el municipio de Villa de Reyes San Luis Potosí”

Conforme a la Unidad de Investigación en Genética y Toxicología Ambiental (Unigen) de la Facultad de Estudios Superiores-Zaragoza de UNAM, en sus estudios de toxicidad de los metales, efectos mutagénicos, genotóxicos, y toxicidad celular, advierten que el metal tiene un alto potencial tóxico en una amplia variedad de sistemas biológicos, además de que recientemente el pentóxido de Vanadio ha sido clasificado como un “posible cancerígeno para los humanos”.

La entrada de Vanadio al organismo de los mamíferos ocurre a través de la piel, por el tracto gastrointestinal y por el sistema respiratorio…”,

Según el departamento de salud de la Universidad de New Jersey, en su hoja informativa sobre substancias peligrosas advierte:

-El Vanadio puede afectar al inhalarlo.
-El contacto puede irritar piel y los ojos.
-Respirarlo puede irritar la nariz, la garganta y los pulmones, causando tos, respiración con silbido o falta de aire.
-La alta exposición al Vanadio puede causar nausea, vómitos, dolor abdominal y un tono verdoso en la lengua.
-La exposición alta y repetida podría causar anemia.

La International Agency for Research on Cancer (IARC), en 2006, lo clasificó como un elemento cancerígeno para humanos.

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Gobernador confirma que se destinarán 516 millones y no 320 a la UASLP en 2026

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El gobernador indicó que el recurso será entregado en “doceavas” (mensualmente) y que se acudió al artículo transitorio que permite que el Congreso autorice el aumento de 196 millones de pesos

Por: Redacción

Ricardo Gallardo Cardona, gobernador de San Luis Potosí, confirmó que el presupuesto estatal destinado para la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) será de 516 millones de pesos para el ejercicio fiscal 2026, tras una ampliación al monto inicialmente aprobado por el Congreso del Estado.

El mandatario aclaró que el recurso no se entregará en una sola exhibición, sino que será distribuido en 12 mensualidades.

“Todo se va a suministrar por medio de doceavas”, explicó.

Detalló que esto significa que el total del presupuesto será dividido en 12 partes iguales, garantizando flujo constante para la operación de la universidad.

“No quiere decir que se entreguen 300 millones en partes y los 200 restantes de golpe al final; todo va en doceavas”, precisó.

Gallardo Cardona confirmó que esta ampliación presupuestal será posible al amparo de un artículo transitorio que prevé que el Congreso del Estado modifique la cantidad autorizada.

Este anuncio se da en el marco del convenio firmado entre el Gobierno del Estado, la federación y la UASLP, desde el 14 de enero el cual busca fortalecer la educación superior en la entidad.

La titular de la Secretaría de Finanzas, Ariana García Vidal, informó que el acuerdo se concretó tras un proceso de diálogo entre las partes, permitiendo incrementar el recurso respecto al año anterior.

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Ciudad

Defender la voz en medio del ruido: entrevista con Gabriela Warkentin

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Por: Jorge Saldaña

Fue un sábado redondo. La visita a San Luis Potosí de Gabriela Warkentin, la periodista, la académica, la mujer comienza como los días que son buenos: desayunando.

El alcalde Enrique Galindo está en el primer piso del Centro de Negocios Potosí, casi a las puertas del elevador. Lo acompaña su equipo más cercano. Enrique está esperando a su invitada al desayuno, a la conferencista del evento, a la protagonista del día y a la periodista que responderá a los medios, de los que es parte y referencia.

Warkentin llegó desenfadada, con su porte de intelectual madura pero accesible, como quien no tiene que demostrarle nada a nadie.

En la mesa de honor, la conductora de “Así las cosas” compartió enchiladas suizas y jugo de naranja con la autoridad de la ciudad, empresarias y periodistas.

El resto del recinto, el mirador uno del Centro de Negocios Potosí, se pobló de invitados especiales que pudieron compartir de cerca con la huésped de honor.

Luego de unos minutos de ajustes en los horarios, Warkentin subió al templete de un escenario dispuesto solo con una pantalla que acompañó a frases precisas a su autora.

El auditorio, repleto, sillas faltaron, pero sobraron oídos atentos.

Gabriela no llegó a explicar el mundo, sino a incomodarlo un poco. Su charla giró sobre avances visibles y barreras invisibles, pero en realidad orbitó sobre algo más delicado: la necesidad de tener propósito, de defender la voz propia… y de atreverse a mirarse al espejo, incluso cuando no es cómodo.

Después de aplausos de pie, la comunicadora se presentó ante los medios para conversar. Una rueda de prensa de periodistas para una periodista. Sin solemnidades vino la conversación.

No tenemos la primera pregunta, pero se le plantea en la oportunidad el escenario que hoy compartimos todos los que trabajamos en medios: un ecosistema saturado, inmediato, donde cualquiera opina, publica y distribuye.

La pregunta es directa:
¿Qué le queda al periodismo en medio de ese ruido?

Warkentin no responde rápido. Ordena ideas. Como quien sabe que la simplificación, en estos temas, suele ser una trampa.

“Nos daría para un semestre de clase”, dice primero, casi como advertencia.

Y luego entra al fondo:

“Hoy el periodismo es más necesario que nunca… pero también estamos en un contexto económico muy desfavorable para hacerlo”.

La frase parece contradictoria, pero no lo es.

Explica: mientras en otras latitudes hay redacciones robustas —pone como ejemplo al New York Times, con miles de periodistas—, en México los equipos son reducidos, fragmentados, muchas veces precarizados.

“¿De qué tamaño son nuestras redacciones aquí?… nosotros somos una decena”, dice, marcando la distancia sin dramatismo, pero con claridad.

La conversación se mueve entonces hacia una tensión que todos conocemos: velocidad contra profundidad.

¿Debe el periodismo competir con la inmediatez de las redes?

La respuesta no es romántica, pero sí firme:

“En ese mundo donde todos opinan, donde todo mundo reenvía, donde todos creen el WhatsApp que les mandó la tía… en ese mundo el periodismo es más necesario que nunca

”.
Hace una pausa breve.

“Pero necesitamos condiciones para hacerlo”.

Y ahí aparece una palabra que se repite sin repetirse: tiempo.

Tiempo para investigar. Tiempo para seguir una historia. Tiempo para equivocarse y corregir.

No el tiempo de la viralidad, sino el de la comprensión.

Se le dirige otro cuestionamiento poco cómodo tanto para ella como para sus entrevistadores: la confianza.

Los datos son conocidos: la mitad del país desconfía de los medios. Y mientras tanto, proliferan espacios sin firma, sin responsabilidad, sin rostro.

¿Sigue teniendo autoridad el periodismo?

Warkentin no niega el problema. Pero tampoco se queda en la queja.

“Sí, hay una proliferación de medios espontáneos, por llamarlos de alguna manera… que distorsionan y meten mucho ruido”.

“Quienes nos dedicamos profesionalmente a esto, tenemos la obligación de volvernos pertinentes para nuestra audiencia”.

La palabra no es casual: pertinente.

No dice influyentes. No dice virales. Dice pertinentes.

“Cuando yo era chica —recuerda— el periodismo en México no le hablaba a la ciudadanía… le hablaba al poder”.

No hay dramatismo en el tono. Pero sí hay una especie de ajuste de cuentas histórico.

“No venimos de un periodismo comprometido con las causas ciudadanas. Venimos de uno que nunca le habló a la gente”.

Dicho así, cambia el eje de la discusión.

El problema no es solo TikTok. Ni Twitter.
Ni los “medios patito”. El problema es más estructural.

¿Cómo se construye en un entorno donde un video improvisado puede tener más alcance que una investigación de semanas?

Warkentin lo aterriza:

“Tenemos que hacer un esfuerzo adicional para que lo que hacemos le importe a alguien”.

Y ahí está quizá uno de los puntos más honestos de la conversación.

No basta con tener razón. Hay que lograr que alguien entienda por qué importa.

En medio del diagnóstico deja claro que el periodismo mexicano no está vacío de talento.

“Se está haciendo un trabajo extraordinario… hay organizaciones, investigaciones, proyectos que están contando historias muy potentes”.

Menciona, por ejemplo, trabajos que reconstruyen la vida de personas desaparecidas a partir de sus pertenencias.

Periodismo que no solo informa: reconstruye humanidad.

Antes de cerrar, se le propone sintetizar al periodismo mexicano en una frase breve. Ocho palabras, como una cabeza de nota.

Se niega.

No de forma evasiva, sino deliberada.

“No lo voy a hacer… el periodismo mexicano merece más que ocho palabras”.

Y en lugar de definición, ofrece algo más significativo:

“Abrazo a las y los periodistas valientes de territorio”.

Terminan las preguntas y afuera se regresa al mismo ruido de siempre: opiniones, versiones, certezas exprés e intereses.

Adentro —al menos por un momento— quedó otra idea flotando:

El periodismo sigue teniendo algo que decir… y también debe defender su voz.

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IMSS Bienestar toma control: SLP acelera entrega de unidades médicas

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Más de 100 unidades médicas ya fueron formalizadas; el proceso busca integrar completamente el sistema estatal al modelo federal de atención

 

Cynthia Mariana Guerrero Hernández, subdirectora de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de los Servicios de Salud en San Luis Potosí, informó que continúa el proceso de transferencia de unidades médicas al modelo federal de atención encabezado por IMSS Bienestar, como parte de la reestructura del sistema de salud para población sin seguridad social.

En entrevista, explicó que este proceso deriva del convenio de coordinación firmado en agosto de 2023, mediante el cual se busca que las instituciones de salud que anteriormente operaban bajo el estado pasen a ser propiedad y estén bajo la operación directa del esquema federal.

Guerrero Hernández detalló que de un total de 218 unidades médicas que estaban a cargo de los Servicios de Salud, 100 ya cuentan con título de propiedad a favor de IMSS Bienestar, lo que representa un avance significativo en la consolidación del nuevo modelo.

Además, señaló que recientemente se gestionó ante el Congreso del Estado de San Luis Potosí la donación de cuatro centros de salud más, Los Pocitos, Rotario, Ciudad Fernández y San Miguel. Estos casos forman parte de los asuntos abordados en la sesión legislativa, en apego a la Ley de Bienes del Estado.

La funcionaria confirmó que el Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto” ya fue incorporado al modelo, al contar con un título de propiedad formalizado a favor de IMSS Bienestar

. Asimismo, indicó que, en términos operativos, las 218 unidades médicas ya funcionan bajo este esquema, aunque el proceso jurídico de transferencia aún continúa en algunos casos.

Sobre el impacto para la ciudadanía, Guerrero Hernández aclaró que la transición no implica la suspensión ni modificación del acceso a los servicios médicos. “La población continuará recibiendo atención de manera normal; lo que cambia es la operatividad, que ahora está a cargo de IMSS Bienestar”, explicó.

En ese sentido, subrayó que la Secretaría de Salud de San Luis Potosí mantiene la rectoría de la política pública en materia de salud, por lo que seguirá supervisando y garantizando la calidad de los servicios.

Finalmente, la funcionaria indicó que continúan las gestiones para completar la transferencia total de las unidades médicas, con el objetivo de que todas cuenten con certeza jurídica y operen de manera regularizada dentro del sistema federal.

Aseguró que tanto autoridades estatales como federales trabajan de forma coordinada para garantizar que el servicio médico se mantenga sin interrupciones y con calidad para la población potosina.

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