#4 Tiempos
Silencio gubernamental cómplice/mustio | Columna de Jorge Ramírez Pardo
Enred@rte
Mustio, según definición elemental de diccionario, es “triste, abatido o melancólico”. Aplicado a la naturaleza significa “falto de lozanía, frescura y verdor”.
Sinónimos: marchito, ajado, apagado, decaído, lacio, lánguido, melancólico, mohíno, triste, abatido, deprimido
En el sentido tradicional potosino, mustio es el que permanece silente para disimular conductas vergonzantes propias o en complicidad.
Ese es el sentido acorde a la conducta gubernamental frente a los acontecimientos vandálicos de la tarde del viernes negro potosino 5 del junio del 2020.
Una horda circunstancial de aprendices de delincuente de cuello blanco, filtrados en una manifestación, de inicio pacífica y multitemática, hicieron destrozos tan nihilistas como simiescos, propios de la irracionalidad y/o la demencia. Pero tolerados, acaso apadrinados por funcionarios gubernamentales antigobierno federal. Los hay identificados en distintas dependencias y con evidencias obvias en la Secretaría de cultura.
La respuesta policiaca/gubernamental municipal/estatal fue primero permitirlo todo y luego reprimir a destiempo con detenidos selectivos y el delincuente principal, Sebastián “N”, apodado de inmediato Mono blanco (por su conducta simiesca y su atuendo al momento del agravio con varias prendas blancas).
Hasta la mañana del 5 de junio, Sebastián “N” presentaba su perfil en Facebook como director ejecutivo de la empresa Markex LAB. Un día antes, comentó en su muro: “Si me ven en la protesta de mañana me saludan”.
También, hasta antes de los sucesos mencionados, se autodefinía en Linkedin como “Un emprendedor sumamente activo, mis fines son los negocios, la política y el emprendimiento social, funde mi primera empresa a los 14 años, actualmente estudio dos carreras, Negocios en el Tecnológico de Monterrey y Derecho en la Universidad Del Valle de México, soy miembro del Club Rotaract y afiliado al Pan”. Sebastián es hijo de una funcionaria en la secretaría de Cultura del Estado.
Para la memoria no oficial
El destrozo tuvo dos líderes altenados, el primero, (convocante de la protesta en redes sociales) Alejandro “N”, quien portaba una cartulina roja con las siglas Frente revolucionario aliado anti represión, FRAAR, siempre acompañado de una joven pelirroja (ambos vestidos de negro, según la consigna dada en internet por Alejandro). En un momento que le dan la espalda al edificio del Congreso tienen una bandera mexicana en la mano. “Estado asesino, estado feminicida”, gritó ella y prendió la bandera. También la página en Facebook de este grupo, cuya consigna era “abolir el mal gobierno y buscar la destitución del presidente Andrés Manuel López Obrador”, desapareció después de la marcha.
El segundo líder fue el mencionado Sebastián “N”, aprendido primero, tolerado con trato especial, y luego liberado, aparentemente, sin cargos.
Desde el principio de la marcha –según crónica de Marcelo Muro, forjada con testimonios de las detenidas- hubo un elemento policiaco infiltrado, Ricardo “N” quien se identificó con las hermanas Hernández Herrera como prensa. En el video se muestra como Claudia le pide que deje de grabar caras y se vaya.
Algunos granaderos llegaron aventando a los marchistas. Los juntaban a macanazos para después soltarlos. Claudia fue la primera detenida. La subieron a golpes a un camión anti motín.
El camión avanzó y comenzaron los arrestos a dedazo: subieron a José Luis, de quince años, quien observaba acompañado de su abuela. Hubo diez detenidos en total. Entre ellos. Sebastián –ahora apodado “Mono blanco”. Lo suben a la cabina del camión.
Entre los detenidos hubo menores de edad y militantes pacíficas identificadas como defensoras de la Sierra de San Miguelito, las hermanas Claudia y Rocío Hernández.
Sebastián nunca fue molestado, mientras platicaba con algunos policías, a los otros detenidos les rompen celulares y les pedían carteras. Los hombres son insultados, empujados y golpeados. Las mujeres empujadas e insultadas: “Eres una perra. Eres una feminazi. Eres una zorra. Esto te pasa por andar alborotando en marchas”.
Los golpean con las macanas, con los escudos, los empujan entre ellos, los patean. Por lo que nos hicieron, creemos que no hay cámaras de vigilancia” comenta Claudia. Las mujeres eran empujadas contra la pared, con jalón de pelo.
A los jóvenes arrestados les pidieron que se quitaran agujetas, cinturones y aretes, y pidieron sus datos para el registro. Todos menos Sebastián, quien solo estaba de observador. A él, según comentan las hermanas, nunca lo tocaron.
Familiares y amigos de las hermanas Hernández informaron que Sebastián salió pasadas las diez de la noche del edificio de Seguridad Pública. Nadie lo detuvo, nadie preguntó.
En los nombres de los diez detenidos que presentó la Fiscalía General del Estado, donde se quitó a José Luis por ser menor de edad, aparece en el número tres el nombre de Sebastián “N”. Quien, según reportan los manifestantes detenidos, nunca fue encarcelado.
Los secretarios, general de gobierno Alejandro Leal Tovías, y de Seguridad Pública, Jaime Pineda, luego de los acontecimientos, estuvieron presentes en el escenario principal de los destrozos, y justificaron su incapacidad en nombre de “la prudencia”.
Detrás de la mustiedad gubernamental se advierte:
- Río revuelto muti-modal de la “cargada” frente a la sucesión gubernamental.
- Esto luce, también, como un biombo distractivo para empolvar y archivar las acusaciones múltiples y reiteradas que involucran -malversación de fondos a la secretaria de Salud Mónica Rangel.
- Numerosos medios informativos y portales en Intenet, ver en el hecho un montaje teatral convertido en farsa tragicómica, pero con cargo al erario y, a un gobernador y presidente capitalino silentes. Y…, consabidos es, el que calla algo esconde o es actor intelectual mustio.
- También parece un ejercicio amedrentador para manifestantes. Difícil de asumir por jóvenes pro o anti-gubernamentales, partícipes o no de la violencia. Ellos no tienen futuro y el presente heredable aún está infectado por corrupción y criminalidad.
- Se mira tolerancia extrema a grupos de ultraderecha anti-gubernamentales. Señal nada favorable para la, hasta hoy, buena relación entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Juan Manuel Carreras. De Xavier Nava, ni hablar. Sus asesores de ascendente priista le han provocado una hiperactividad de campaña política que le luce y desluce al mismo tiempo.
- El ridículo de la vigilancia gubernamental que se hace nada creíble y, mucho menos aceptable, que un grupo juvenil pueda derribar vallas, romper candados y hacer destrozos sin la menor resistencia ni cámaras de seguridad que lo consignen. Qué ironía, los aprendices de delincuente, en la misma conducta simiesca/narcisista de presunción, aportaron las grabaciones realizadas para festinar su triunfo. Mismas que han circulado “trending topic” en redes sociales; pero quienes pueden/deben impartir justicia parecen no considerarlas para responsabilizar culpables y exonerar manifestantes pacíficos ya atendidos por defensores de los derechos humanos locales y por el comisionado de Naciones Unidas en el país.
¿Qué sigue?
Sí el aparato de estado se quiso apropiar de la tendencia ultraderechista para imponer un candidato de cuello blanco a suceder al gobernador, fueron tan torpes los titiriteros que mecieron la cuna y tan exhibicionistas los delincuentes, que el tiro parece auto-infringido.
El gobernador está a tiempo para hacer un relevo con buenas formas. Es de natural flemático y suele dar la vuelta a los problemas, pero sólo se es gobernador una vez. Tiene la decisión y, vale insistir, está a tiempo. Mientras, luce como falto de autoridad.
De la secretaría de cultura, como siempre, nada significativo qué decir. Tan sólo que no inciden en lo cultural (o conjunto de expresiones, usos y costumbres de la colectividad), tal sólo “maladministran” los cuantiosos recursos para impulso de las artes a ellos asignados, de los cuales, 90 por ciento se van a nómina obesa en directivos de bajo perfil. Combinación errática de cacicazgo grupal, aderezado con nepotismo mustio y timorato.
También lee: Dos Méxicos y SLP sub gobernado | Columna de Jorge Ramírez Pardo
El Cronopio
Un pionero de la astrofísica en San Luis Potosí | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Por: J.R. Martínez/Dr. Flash
Uno de los dos primeros potosinos en estudiar formalmente astronomía y en realizar investigación en astrofísica son Joel Cisneros Parra oriundo de Salinas, San Luis Potosí, y de quien hemos tratado ya en esta columna, y Antonio Sarmiento Galán que se recibiera como físico y como matemático en la década de los setenta del siglo XX en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Antonio Sarmiento Galán comenzó a estudiar física en la entonces Escuela de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, para interrumpir sus estudios y emigrar a la Ciudad de México donde ingresaría a la Facultad de Ciencias de la UNAM para estudiar simultáneamente la carrera de física y la carrera de matemáticas, mismas que concluiría en 1976. Estas líneas de formación regirían su vida académica y profesional, pues contribuiría a la investigación en física en el área de la astrofísica y posteriormente en el ámbito de las matemáticas, siendo actualmente investigador del Instituto de Matemáticas, Unidad Cuernavaca de la UNAM desde 1999; previamente había sido investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM de 1981 a 1998.
Su formación primaria en astrofísica fue en el tema en el que coincidieron estos dos personajes potosinos, pioneros en el estudio de la astrofísica, sistemas binarios. Su tesis de licenciatura en física presentado en 1978 versó sobre Etapas Evolutivas Avanzadas en Sistemas Binarios. Realizó su maestría en ciencias en la propia Facultad de Ciencias de la UNAM y su doctorado en el Departamento de Matemáticas Aplicadas del Queen Mary College en la Universidad de Londres donde vuelve a combinar su interés en la física y la matemática, que no la física-matemática. Su tesis de doctorado en dicha universidad fue sobre Gravitación en el Sistema Solar que presentó en 1981.
Entre sus estudios de formación y, en especial en astrofísica se encuentran Estudios para la Localización de un Sitio Astronómico en la República Mexicana, en la Facultad de Ciencias de la UNAM en 1977 y 1978 y, Ph ysical Cosmology en Francia en la École d’Été de Physique Théorique. Université de Grenoble. Les Houches, Haute Savoie en julio de 1979.
Antonio Sarmi ento, como astrofísico ha hecho importantes aportaciones científicas teóricas en temas como la evolución química del Universo, la gran explosión, la gravitación en teoría general de la relatividad y el vacío en sistemas no inerciales.
Su contribución no se ha limitado al carácter de investigación pues ha tenido una intensa actividad en educación, no sólo impartiendo cursos de astrofísica, relatividad, física teórica y gravitación, sino que ha realizado una destacada participación en actividades de educación no formal, en especial en divulgación de la ciencia, donde ha escrito numerosos textos entre artículos y libros entre los que se encuentran libros técnicos y de divulgación, participando, además, con conferencias, videos y programas de radio para todo tipo de público con temas de física y astronomía.
Antonio Sarmiento ha contribuido al desarrollo de la educación y la investigación científica en su tierra de nacimiento apoyando programas de divulgación como Domingos en la Ciencia en San Luis Potosí, La Semana de Física y La Ciencia en el Bar, donde ha participado en varias sesiones. Como la charla Fractales que puede consultarse en la dirección: https://www.youtube.com/watch?v=AutyQCtnuI8
En una entrevista para la revista “¿Cómo Ves?”, de la UNAM, rechaza la idea de que la labor científica sea evaluada por premios, “Por fortuna hay muchos investigadores para quienes lo valioso es tener amor por la camiseta de la ciencia, o pasar horas en el laboratorio haciendo un experimento. Ellos se olvidan por completo de premios o publicidad en la radio o la televisión”.
Antonio Sarmiento Galán nació en San Luis Potosí el 23 de abril de 1954 y se convierte en el segundo potosino en formarse profesionalmente como astrofísico y contribuir al desarrollo de la ciencia y la educación científica, siendo además uno de los primeros matemáticos potosinos.
También lee: El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
#4 Tiempos
El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
En 1950 El Colegio de México publicaba la obra: Los grandes momentos del indigenismo en México, escrita por Luis Villoro Toranzo, que iniciaba su trayectoria filosófica en México, después de graduarse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se doctoró en filosofía.
Bajo la influencia del filósofo español desterrado y que fuera Rector de la Universidad de Madrid, José Gaos, emprendió en el grupo filosófico Hiperion, el estudio del Ser del Mexicano y la producción de la filosofía de Lo Mexicano desde corrientes como el existencialismo, el historicismo y la fenomenología.
Aunque el interés en el tema del indigenismo al parecer tuvo sus raíces en las experiencias de juventud en el altiplano potosino, en la Hacienda de Cierro Prieto al noroeste de la ciudad de San Luis Potosí, donde la familia de su madre tenía sus raíces y donde viviría por un tiempo, antes de trasladarse a la Ciudad de México a estudiar filosofía en la UNAM.
En dicha hacienda, al decir de su hijo el escritor Juan Villoro en su libro sobre su padre: la figura del mundo, le marcaría la escena de un campesino que al encontrarlo le saluda besándole la mano y refiriéndose a su persona como “patroncito”.
Luis Villoro nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España; su padre un médico barcelonés y su madre una rica hacendada potosina. Tras el conflicto de la guerra civil española, su familia regresa a México y se instala en primera instancia en San Luis Potosí a fines de la década de los treinta.
La trayectoria intelectual de Luis Villoro, siempre estuvo en torno al tema de lo mexicano lo que lo llevó a estar de cerca y apoyar el movimiento zapatista en Chiapas al parejo de su vida académica en la UNAM.
En su pensamiento se subraya la convivencia social bajo el respeto entre culturas, exige reconocer al otro y construir comunidades que incluyan la diversidad, sin sacrificar la autonomía de las personas ni de los pueblos. Lo que le llevo a proponer enfoques para una democracia que reconozca la pluralidad de identidades.
Profesor de la UNAM desde 1954 en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresó, fue también investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas desde 1971 y en el cual es nombrado Investigador Emérito en 1989, mismo año en que recibe el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. En 1998 es nombrado Investigador Nacional Emérito de la UNAM.
En la creación de instituciones también tuvo participación, fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía de Guadalajara y de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa haciéndose cargo de la dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. En 1978 ingresa a El Colegio Nacional y en 1986 recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa en el 2002, y en el 2004 se lo otorga la Universidad Autónoma Metropolitana. Finalizando el año de 2007 es nombrado Miembro Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua.
Respecto a su obra filosófica, el Centro de Estudios de Filosofía Mexicana la reseña: “La obra de Villoro no es posible clasificarla en una sola línea de investigación, pues su producción filosófica se desarrolló en varias vertientes a lo largo de su vida intelectual, por ejemplo: el campo de la historia de las ideas y de la filosofía de la cultura, la filosofía de la historia, la filosofía política, la teoría del conocimiento, la analítica, la ética, entre otras”.
Luis Villoro Toranzo, que se nutrió de la vida mexicana en el altiplano potosino es considerado uno de los más destacados representantes de la filosofía mexicana, siendo su obra una parte indispensable de la filosofía. Villoro murió en la Ciudad de México el 5 de marzo del 2014.
También lee: El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
#4 Tiempos
Historias de valor | Columna de Juan Jesús Priego
LETRAS minúsculas
Una vez, un famoso orador se presentó ante un auditorio muy numeroso para disertar acerca de La dignidad humana y sus fundamentos teóricos (así tituló su conferencia). ¡Pero, ay, tan largamente habló de estos asuntos que muchos asistentes empezaron a bostezar y otros francamente se durmieron! Entonces decidió cambiar de táctica y sacó de su cartera un billete de quinientos pesos, lo agitó en el aire y preguntó con voz tonante:
–¿Alguien quiere este billete?
Los que estaban despiertos levantaron la mano, y los que en ese momento dormían también la levantaron, e incluso más firmemente que los otros, un poco así como los diputados y los senadores la levantan en la Cámara a la hora de las votaciones. ¿Sobre qué van a votar? Sólo Dios lo sabe, pero ellos de todas maneras, para fingir que viven, dan muestras de asentimiento. Pero sigamos con nuestra historia. Era claro que todos querían participar en el dichoso concurso, pero ¿qué tenían que hacer para ganarse esos quinientos pesos?
El orador adoptó un aire misterioso, tiró al billete al suelo, lo pisoteó una, dos y cien veces, cual si bailara sobre él el jarabe tapatío, lo levantó del suelo y volvió a decir:
-El billete ha quedado un poco maltratado, como ustedes pueden ver. Pero si alguien lo sigue queriendo, que me lo diga.
Por demás está decir el revuelo que se armó. ¿A quién le importaba que estuviera maltratado? ¡Todos seguían queriendo aquel billete!
Luego el orador escupió sobre él, lo dobló, hizo con él una bola del tamaño de una pelota de golf y lo enseñó otra vez a su auditorio.
-Quien en tales condiciones siga queriendo este billete no tiene más que decírmelo y se lo daré.
Y he aquí que todos volvieron a levantar la mano.
-Bien –dijo entonces el orador-. Ahora ya están en mejor condiciones de saber qué es la dignidad humana. Cuando el billete estaba liso y crujiente, todos lo querían, pues valía lo que dice en cada uno de sus cuatro ángulos, es decir, quinientos pesos. Cuando lo pisoteé no una, sino varias veces, y quedó manchado con el lodo de mis zapatos, ustedes quisieron tenerlo aún, pues seguía valiendo quinientos pesos: mis golpes, como quiera que sea, no le hicieron perder nada de su valor. Luego lo escupí, pero no por eso ustedes le hicieron ascos. Pues así sucede con el hombre, señores y señoras. El hombre puede ser pisoteado, escupido, humillado; pero, pase lo que pase con él y le hagan lo que le hagan, nunca perderá su valor ni su dignidad.
El auditorio esbozó una sonrisa de comprensión y amabilidad, y el orador prosiguió de esta manera:
-Suceda lo que suceda, ante Dios siempre seremos valiosos e importantes: infinitamente más valiosos que este billete que, por lo demás, sólo vale quinientos pesos. ¿Ahora han comprendido ya en qué consiste la dignidad humana?
Y así acabó aquella conferencia. Espero que, por su bien, el orador haya sorteado entre el auditorio aquel billete, pues, de lo contrario…
Cuando leí esta historia en un libro de cuyo título no puedo acordarme, también yo sonreí. Pero no por el ingenio de este orador, sino porque ya había leído yo en un libro de la antigüedad cristiana una historia parecida.
Una vez –así comienza esta otra historia, mucho más antigua que la primera-, un peregrino fue en busca de un anacoreta para pedirle ayuda y un consejo. Estaba muy afligido por sus pecados pasados y no estaba seguro de que Dios fuera a perdonárselos. “No he sido bueno –gemía, desconsolado-; no he sido trigo limpio. ¿Tendrá Dios compasión de mí?”.
El anacoreta le habló largamente de la misericordia divina, le contó la historia de David y otras muchas tomadas de la Biblia; lo amonestó con graves palabras para que confiara más en la misericordia divina, pero el pobre peregrino seguía mostrándose al borde de la desesperación.
Entonces el santo hombre de Dios le hizo esta pregunta:
-Dime, si tu túnica se rasgara, ¿la tirarías?
-No. Esta túnica es la única que tengo; si se rasgara, la remendaría y volvería a usarla.
-Entonces, fíjate bien –respondió el anacoreta-: si tú cuidas así tus vestidos, que no son más que paño, ¿crees que Dios no va a tener misericordia de uno que ha sido creado a su imagen y semejanza?
El peregrino sonrió lleno de gozo, luego lloró durante unos instantes, emocionado, y por último besó la mano del santo anacoreta: había comprendido la lección. ¡Ahora ya sabía cuál es el valor de la vida humana! Y, dándole las más sinceras gracias, reemprendió su camino…
¿No es ésta una historia bella y profundamente humana? En realidad, me gusta mucho más que la anterior. ¿Crees que, por lo que has hecho, Dios se va a deshacer de ti echándote en el olvido? ¿Crees que Dios se deshace de este modo de sus criaturas? Sí así lo crees, si esto es lo que piensas de Él, déjame decírtelo: aún no lo conoces. Como el billete del conferencista, el hombre puede estar sucio; como la túnica del peregrino, su corazón puede estar roto, pero no por eso a sus ojos vale menos. Tal es, en pocas palabras, el fundamento de la dignidad humana. Y quien quiera fundamentarla de otra manera y con otros argumentos construye sencillamente en el vacío.
También lee: Siempre hay gente así | Columna de Juan Jesús Priego
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad4 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas5 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad4 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado3 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos4 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas4 años
SLP podría volver en enero a clases online
















