#4 Tiempos
Ricardo u Octavio, he ahí el dilema | Columna de Jorge Saldaña
TERCERA LLAMADA.
Culto Público, lo invito a participar en la más bonita, fidedigna, transparente, pero sobre todo útil de las encuestas: He decidido contratar a Massive Caller, la encuestadora de cabecera de Octavio Pedroza, para que publique en los próximos días que su servidor tiene la nariz más respingada y estética de todo el país, compitiendo apenas unos puntos por debajo de la Miss Universo y hermosísima chihuahuense, Andrea Meza.
También romperé mi cochinito y pagaré a la nacional y mundialmente desconocida empresa FactoMétrica, casa encuestadora de Mónica Rangel y casi todos los candidatos morenistas de la elección, para que aseguren por todo lo alto (pero sobre todo por todo lo bajo) que este aprendiz de reportero arrasará contundente e irreversiblemente la elección sobre quién es el vecino mejor portado, el que se levanta más temprano, hace menos ruido los fines de semana y el más simpático de mi populosa colonia.
Mi más cercano competidor (con 5 puntos de diferencia) es una simpática monja en retiro, que organiza el Ángelus todos los días aquí cerca.
Ya encarrerado, pediré a la empresa Demotecnia de María de las Heras, la encuestadora de Ricardo Gallardo, que arroje y publique los resultados de un estudio en el que se asegure que, con 20 puntos de ventaja, en los próximos meses seré el ganador indiscutible del primer concurso estatal de brillo ocular, empatía y encanto natural.
Por el bien de todos, en ninguno de los ejercicios se tomará en cuenta la prueba del traje de baño, pero en todos resultaré ganador.
Así de confiables y fehacientes son las encuestas que los tres candidatos finalistas han usado como material de propaganda desde el inicio de la contienda, para mi gusto una herramienta sobre-utilizada, al grado que hoy se les desestima por completo.
¡Ah!, pero no tema el Culto Público, este audaz golpeatecleados, ha tenido acceso a algunos otros ejercicios, los cuales considero dignos, al menos, de un poco de atención, por la única razón de que me consta no están pagados por candidato alguno, y por no haber sido publicados, aún, en ningún lado como material de campaña.
Me refiero en específico a la encuesta levantada por México Elige, a través de la empresa Investigaciones Digitales, y a la que reposa en el escritorio del gobernador Juan Manuel Carreras elaborada por Arias Consultores.
No tengo autorización expresa de ninguna de las empresas para publicar sus gráficos como lo solicitan en el propio estudio, por ello solamente hago referencia a cada una y dejaré el sitio web y plataformas de contacto de cada una para que usted pueda comprobar la certeza y veracidad de las cifras.
Al grano: ¿Cómo van?
En el estudio de México Opina, Ricardo “El Pollo” Gallardo aventaja la elección con el 35.3 por ciento de las preferencias. Le sigue Octavio Pedroza con el 31.9% (3.4 puntos de diferencia) y en tercer lugar se ubica Mónica Liliana Rangel con el 16.8% (18.5 escalones de diferencia con el primer lugar). [email protected] y www.mexicoelige.com
Aunque ya dije que la encuesta no está patrocinada por el Pollo, ni por ninguno de los contendientes (para que ni empiecen) en lo particular me parece que su metodología está pobremente explicada, no deja clara la forma de elección de la muestra (2 mil 914 encuestados) ni las condiciones de exclusión, o no, de los levantamientos.
El segundo informe electoral al que me refiero, de Arias Consultores, con una técnica y metodología mucho más precisa (hasta el precio del estudio publican) coloca, al 13 de mayo, a Ricardo Gallardo Cardona como puntero de la encuesta con un 32.8 por ciento de las preferencias, seguido de Octavio Pedroza con 26% y en tercer lugar a la doctora Rangel con el 24 de los puntos porcentuales. www.ariasconsultores.com Contacto: Luis Octavio Arias Ortiz. www.facebook.com/ariasconsultores, Paseo de la Reforma 483 piso 14 Colonia Cuauhtémoc. Correo: [email protected]
A simple vista, el estudio de Arias arroja resultados mucho más cerrados entre el triduo puntero, pero ambas casas coinciden en el orden de las preferencias.
De ahí me explico tanto vaivén de trompazos mediáticos, el origen de las denuncias de ida y vuelta, de la guerra declarativa entre los voceros de ambos bandos y la desesperación por la colocación masiva de encuestas cuchareadas.
La elección vive su punto más critico, se está cerrando como Oxxo a las 10 o como banco a las 5, todo está en juego, ya no hay vuelta para atrás, las fichas están en su número y chin chin el que se raje.
Ya no bajaron ni bajarán al Pollo de la contienda, lo harían víctima en automático y virtual ganador antes de la votación. Los amarres con el presidente ya no los desata ni Mario Delgado, Gallardo cumplirá con las diputaciones federales prometidas a la federación y espera el respeto a los resultados finales por parte de la presidencia, la petición de operar a favor de Mónica en el día “D” (versión que corre en las más altas esferas), de ser cierta, llegó demasiado tarde. Los compromisos están firmes y el Gallardismo defenderá con todo lo que tenga a su alcance sus puntos de ventaja.
Bien lo dijo Riva Palacios en su columna de ayer miércoles sobre el Pollo Gallardo, que pese a lo que se diga del candidato, a la fecha todo son “percepciones y no realidades”.
Octavio por su parte, vive su mejor momento, ya no tiene razón para cuidar las formas con la contendiente de Morena, ex compañera de gabinete de su hermano y protegida indirectamente por el gobernador Carreras.
Ya no tiene que cuidar las formas con él, Carreras ya decidió (o lo hicieron decidir desde alguna llamada o reunión en una oficina del Zócalo) sacar las manos y dejar correr la elección tal cual lo arrojan los resultados, por lo tanto, el ingeniero Octavio tiene el campo libre para hacer notar y contrastar su proyecto frente a los dos restantes. La traba constante de “quedar bien” con todo el mundo ha quedado rebasada.
Es tiempo de Octavio para lanzarse con todo por la bandera ANTI-Cuarta Transformación, que hoy pertenece al Pollo mucho más que a Mónica, pero no con golpes bajos, tampoco con expedientes armados a modo que no llevan a ningún lado y que no son rentables electoralmente, esos se quedan en el campo de la velocidad ingrata y efímera de lo mediático. Esa estrategia ya está agotada.
Es hora que su equipo desborde pasión, no importa que haya llegado en mal momento la orden de aprehensión contra Cabeza de Vaca, no importa si su hermano salió o no del gabinete justo después de la acusación (desde mi punto de vista muy débil) de Arturo Segoviano, si Octavio quiere ser gobernador, debe demostrar en los próximos 5 días que todo esto lo puede superar con estrategia, y efectivamente puede ser el gobernador de los potosinos. Fortalecer sus enlaces, invitar a expertos en estrategia, no confiarse, usar sin miedo los recursos, tomando el timón por propia mano y navegar contra viento y marea.
Golpear y callar es lo más fácil, conmover y convencer, lo más difícil.
Octavio trae fragata ganadora, que levante pues las velas y no se desgaste en remeros de las inquinas y fomentadores de la polarización bajuna, agorera de inestabilidad post-electoral. Si el viento hoy no lo tiene a favor, no hay más que buscar el ángulo correcto de las velas.
A Mónica, la doctora, todo parece que le faltará un mes de campaña que no tiene. Su curva de aprendizaje fue muy lenta, la estructura y los recursos le llegaron tarde, el despliegue y la movilización apenas lo están atendiendo y ni idea tienen de la ubicación o diagnóstico de las 355 secciones básicas para ganar puntos. Su única esperanza es la de una intervención presidencial forzada y caprichosa que sería tan notoria como humillante.
En pocas palabras, Culto Público, a 17 días de la contienda, en mi humilde opinión la final está entre el Pollo Gallardo y Octavio Pedroza, alguno de los dos será el próximo gobernador, pero solo de ellos depende dar el último estirón, es la hora de que aguante la riata porque es el último jalón, ahora es cuando chile (verde y coalicionista) en el que hay que dar sabor al caldo.
La guerra de encuestas está rebasada, jueguen sus cartas, vienen las últimas semanas, pongan a trabajar a sus candidatos municipales y diputados locales, no hay más. ¿Quieren ganar o no? Ambos (o el triduo por respeto a los números de la doctora) ofrecen un cambio. ¿Por qué no lo demuestran en los próximos 17 días evitando la guerra sucia, la compra de votos? Con ninguno de los tres en el palacio, nos iría mal a los potosinos, compórtense, si me permiten la sugerencia, más como estadistas y políticos de altura, que como niños berrinchudos arrebatándose el juguete, acusando con sus mamás, llorando a grito pelón o presumiendo los dibujos de sus propias encuestas.
Digo y repito: es una simple sugerencia, pero hagan lo que quieran finalmente, si la campaña la polarizan en lo negativo en estos últimos días, en el pecado llevarán la penitencia, el que gane recibirá un estado en hervor, con poco margen de gobernabilidad y con su legitimidad cuestionada.
Para despedirme, un último dato: de acuerdo a PentaMarketing (que hace mucho no publica nada) su servidor lleva 51 puntos de ventaja para convertirme en el primer reportero en ser enviado a Marte, 49 puntos de ventaja para ganar el concurso de las uñas de los pies mejor arregladas y es irreversible mi triunfo frente a todos los potosinos por tener a la novia con más bonitos ojos (esa encuesta la levanté yo y el universo muestral fue de 1).
Ya en serio, faltan 17 días, son pocos para hacer mucho, y muchos para no hacer nada.
Hasta muy pronto, Culto Público y una disculpa de antemano por la extensión de la presente, no tuve tiempo de escribir poco.
Hasta muy pronto.
@jfsh007
Lee también: ¿Y los diputados locales? | Apuntes de Jorge Saldaña
Acento Ajeno
Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés
Acento ajeno
Por: Haniel Valdés Velázquez
La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.
Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.
Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.
No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.
Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.
¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.
Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.
Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.
La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido .
Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.
Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.
Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?
A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes.
Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente.
Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.
Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.
Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.
Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.
En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.
También lee: Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés
Acento Ajeno
Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés
Acento ajeno
Por: Haniel Valdés Velázquez
La competencia por la elección de 2027 ya sabemos que inició hace un rato, ¿a quién le importan los tiempos electorales cuando ni Ceepac hace su chamba, ni a los políticos les importa respetar lo establecido? Aquí lo que hace falta es ganar.
Ahora, podemos ir revisando cómo va esa carrera, quienes van primero y quienes se rezagaron, pero hagamos un análisis serio y real, no mirando encuestas de esas que casualmente suelen dar ganador al que la pagó. Y lo cierto es que el ganador real hasta ahora no es ninguno.
Las batallas electorales deben pelearse en todos los terrenos, pero casi siempre es la prensa el más complicado, y el que suele dejar al ganador. Esta vez, más que nunca les está pasando factura ese campo minado que es la comunicación, han querido meterse de a lleno en el papel de comunicar, pero terminan desinformando.
Me resulta difícil de entender ¿quién aconseja a los políticos potosinos?, ¿de dónde salieron sus grupos de comunicación?, todos parecen tener un mismo objetivo, que el rival pierda, en lugar de centrarse en que su patrón gane la campaña.
Los dime y diretes que cada vez vemos más en las conferencias de prensa, los empujones e interrupciones por pseudocomunicadores e influencers de turno de páginas de facebook autoproclamadas medios, que acompañan cada banquetera, no solo demuestran la falta de educación formal, civismo y ética periodística que consume al gremio, también evidencia carencias que ya no son de la persona, vienen desde la academia y los nuevos “periodistas” que se están formando.
Pero volviendo al tema de los que hacen boletines y posts para informar que sus jefes trabajan, ¿no hay algo más que necesite comunicarse? ¿de verdad es siempre “gracias al trabajo inconmensurable del supremo líder de tal o más cuál municipio/estado/entidad” que las cosas se solucionan?
Donald Trump en su primera campaña presidencial echó a perder la prensa internacional, en números su campaña fue maravillosa, pero es un modelo netamente primermundista, la heroización, el convertir a personajes políticos en protagonistas de Marvel funcionan en economías donde la fuerza del voto está en los grandes empresarios y en poder de las multinacionales, todos quieren al empresario exitoso dirigiendo su país.
En latinoamérica solo hay un caso donde ese modelo de prensa ha funcionado, Nayib Bukele controla los medios de El Salvador y su triunfalismo lo posicionó como el presidente con mayor aceptación del mundo. En México hubo un caso muy positivo, pero al que no le alcanzó, fue la pasada campaña presidencial de Máynez, donde mientras dos señoras se la pasaban criticándose entre sí y hablando de administraciones pasadas, el emeceísta se posicionó como el más votado de su partido en una carrera por la presidencia.
¿Pero, qué pasa en el interior de los estados, en los municipios? Las personas no creen en héroes, no les importan los muchos adjetivos que acompañan a las autoridades en las notas institucionales, el pueblo busca ver sus problemas resueltos y no siempre se acuerda de quién los soluciona.
Todas las notas periodísticas y boletines institucionales parecieran redactados por la misma persona, o el mismo usuario de chatgpt, “gracias a la labor de”, “por indicación de”, “con la guía de”, no solo dejas de reconocer al que sí estuvo al sol medio día tapando el bache o 4 meses haciendo una carretera o puente, logras hartar al lector de escuchar el mismo nombre y el mismo cargo 100 veces al día, cuando lo cierto es que a veces ni por su colonia se le ha visto.
Hay campañas peores: la zumayezca idea de que los bots cuentan en urnas es de político novato. Lo peor es que le copiaron la idea y ahora sus rivales la replican en sus propias granjas, para atacar medios aliados a su contraparte.
Ojalá me equivoque, pero nos esperan 12 meses de bombos y platillos de un lado y de otro, todos jugando a ser el ganador y bombardeando al rival con cuanta tontería (o no) aparece.
No hay charla cercana con el pueblo (aunque nos hagan creer que sí), no hay investigación, búsqueda de los problemas reales que aquejan a los potosinos, solo buscan hacer estructuras cada vez más grandes para autos, prometer agua, y bombardear sus actos y sus redes de promesas vacías que saben no van a resolver los problemas.
La carrera inició, pero esta vez casi nadie está mirando la carrera en sí, ni a sus corredores, andan pendientes de los comentarios de “narradores” que no están tampoco mirando a la pista. La descomunicación va a la cabeza, y seguramente será la vencedora.
Donde reinan las mentiras repetidas hasta el cansancio, los triunfalismos, y la vieja costumbre de intentar humillar al rival, el éxito nunca será para el periodismo o la verdad, solo para quien se siente en el trono y para aquellos que decidan seguirle el juego.
También lee: Hagamos Fan Fest, eso lo paga el pueblo | Columna de Haniel Valdés
#4 Tiempos
Una figura representativa de la literatura potosina, Ramón F. Gamarra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
En el siglo XIX se desarrolla el género de novela en San Luis Potosí al que desde entonces han contribuido excelentes plumas potosinas entre quienes se encuentran: Francisco de Paula Palomo, Francisco de Asís Castro, Alberto Sustaita Zavala, Eugenio Verástegui, Agustín Vera, Adolfo Antonio de Alba, Miguel Álvarez Acosta, Rafael Montejano y Aguiñaga, Jesús Goytortúa Santos, Teodoro Torres, Jorge Piñó Sandoval, Jesús R. Alderete, Jorge Ferretis, Manuel José Othón, entre otros, y de manera especial Ramón Francisco Gamarra que fue de los primeros en editar una novela en San Luis Potosí.
Ramón Francisco Gamarra nació en San Luis Potosí alrededor de 1828. Participó de manera activa en la política potosina del siglo XIX siendo liberal, entre las actividades que realizaría se encuentra el periodismo, donde igualmente destacaría codirigiendo en 1885 El Diablo Verde, en 1867 fue director de El Fantasma y, en 1868 de La Charanga. En 1874 fue redactor de El Potosino, que fue un periódico que impulsó la candidatura para gobernador del estado de Manuel Muro, historiador potosino. De los periódicos oficiales del gobierno del estado, fue redactor de La Unión Democrática junto a Rafael Castillo.
En el gobierno del estado fue secretario de gobierno de tres gobernadores, Vicente Chico Sein, Degollado y Bustamante, fue también diputado en varias ocasiones. Al retirarse de la vida política, fue bibliotecario del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.
En el ámbito literario, en 1868, escribió una de las primeras novelas potosinas El Filántropo, la cual se conserva en forma manuscrita, al igual que sus Memorias de un Espiritista y la Historia Contemporánea de San Luis Potosí.
En 1885 publicó por entregas Catecismo popular de la doctrina democrática y, en 1886, Ellos, un singular texto donde Gamarra aclara: “es un episodio de fondo cristiano y de forma realista que corresponde al volumen XII de mis Ensayos Literarios”. Este texto fue escrito en 1878 y publicado ocho años después por la Imprenta de Dávalos en San Luis Potosí.
Como suele suceder con los autores que mencionamos al principio, su obra no es muy conocida, existen escasas ediciones lo que ocasiona no sea difundida, a pesar de ser considerado como una figura representativa de la literatura potosina del siglo XIX, además de su contribución al periodismo y la narrativa histórica, lo que lo lleva a ser uno de los autores relevantes en la cultura decimonónica.
Ellos, sería la novela más conocida, novela que aborda eventos históricos en un ámbito narrativo. La novela fue reeditada por el Colegio de San Luis en 1999 dentro de la serie Literatura Potosina 1850-1950, coordinada por Ignacio Betancourt.
En la presentación de Ellos, que hace el Colegio de San Luis nos indica la trama principal de la novela de Gamarra donde el autor recrear “una excepción horrorosa y rigurosamente histórica de que el amor de la madre hacia sus hijos, está siempre creciente”.
Relato alucinante en torno al incesto donde, como un mural, Gamarra intercala cuadros de costumbres, situaciones fantásticas y reflexiones culteranas acerca del mal y sus insospechadas manifestaciones. Con un recurso muy contemporáneo al ‘documentar’ la realidad, el escritor presenta una genealogía demoniaca y nos conduce ´por los vericuetos de un San Luis sorprendente y sórdido.
El abigarramiento de la narración estalla en un desenlace polifónico, cuya verosimilitud no resulta de su desarrollo anecdótico sino del extraño humor negro que caracteriza al autor.
Esta edición de El Colegio de San Luis nos permite conocer una de las obras de Ramón Francisco Gamarra, que posiblemente pueda aún conseguirse en esa institución o, al menos ser consultada en su biblioteca.
Ramón Francisco Gamarra, el político, periodista y escritor cuya obra merece ser rescatada, murió en San Luis Potosí el 18 de abril de 1886.
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