octubre 26, 2026

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#4 Tiempos

Lupe Vélez, La leyenda de Hollywood | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

En el primer cuarto del siglo XX San Luis Potosí contó con dos actrices que iniciaron su carrera cinematográfica en la llamada meca del cine, Hollywood, así en los años veinte las potosinas Ligia de Golconda y Lupe Vélez aparecían en las primeras películas mudas que se realizaban en Estados Unidos. Ambas habían ido a radicar de jóvenes a los Estados Unidos y aprovechando su talento comenzarían a figurar como estrellas del cine mudo.

María Guadalupe Villalobos Vélez nació en San Luis Potosí en julio de 1908. Lupe Vélez, como se le conocería en el medio artístico, heredaría la vena del arte de su madre que era una cantante de ópera y la disciplina al trabajo de su padre que era coronel del ejército y que tendría participación en la revuelta revolucionaria en México. Su temperamento era de cierta forma rebelde, indomable e independiente, lo que derivó que a los trece años la enviaran a un convento a Texas, Estados Unidos a inicios de la década de los veinte.

Su padre sería asesinado durante una rebelión armada lo que propició que Lupe Vélez regresara a México para ayudar a su familia. Fue cuando inició sus lecciones de danza con la idea de ingresar al espectáculo; de esta forma en 1924 obtendría uno de sus primeros papeles en una revista musical. En poco tiempo comenzó a ser conocida en el medio artístico y ovacionada por el público mexicano y, muy especialmente por el potosino. En 1926 su fama había crecido y como parte de una Compañía Artística visitaba San Luis Potosí, despertando un gran interés por verla actuar en las funciones que dicha compañía realizaría en el Teatro de la Paz y en el Teatro O’Farril.

El periódico potosino Acción registraría la esperada visita de Lupe Vélez, pues ya era una artista muy conocida y aplaudida en su ciudad de nacimiento, y en sus páginas, con una fotografía de Lupe en el centro de la pequeña nota, anunciaba:

“Lupe Velez llegará mañana: tal como oportunamente informamos a nuestros lectores, mañana en el tren que hace su arribo a esta Capital, procedente de la frontera norte del país, llegará la gentil tiple potosina Lupe Vélez y la Compañía que debutará el sábado 4 del actual en nuestro coliseo de Villerías. Con este motivo, un gran número de los simpatizadores de esta graciosa tiple estará mañana a la hora citada a darle la bienvenida”.

Después de su actuación el diario referido narraba el éxito de Lupe Vélez en el Teatro de la Paz:

“Continúa actuando con éxito la compañía de revistas mexicanas. Lupe Vélez tiene ya a los tandófilos potosinos en los bolsillos.

Nuevamente se vieron ayer las localidades de nuestro coliseo máximo con un lleno casi completo. “La Ráfaga del Escándalo”, fue la primera de las obras que anoche se llevaron a escena, fue una vez más del agrado del público que en varios de sus números pidió el bis.

Lupe Vélez fue ruidosamente aplaudida en sus diversos números, descollando de una manera notable en el Charleston. Advertimos que, tanto las primeras tiples como las segundas, hacen una ejecución magnifica en sus evoluciones, y que su conjunto es perfecto, si descubrimos en ellas su juventud, alegría y belleza.

Chucha Camacho, muy digna compañera de la genial Lupe, con su gracia inimitable continúa deleitando al respetable con sus excéntricos couplets.

Los actores Beltri, Peña y Finance, con sus picantes diálogos constituyen una de las partes más atrayentes de esta compañía. “El Anillo del Nibelungo”, fue también grandemente ovacionado; uno de sus cuadros fue obligado al repriss por cuatro veces consecutivas. Lupe Vélez, en esta obra diluye toda la alegría y arte que atesora, y su esbelta y elegante figura dibuja difíciles bailes.

La compañía cuenta con un hermoso decorado: el vestuario no deja qué desear, y la música, dirigida por el gran maestro Bilbao, es una de las muy pocas que llenan por completo el papel tan importante que tienen en una compañía de esta naturaleza”.

Fue entonces que el productor teatral Richard Bennett la invitó a Los Ángeles para participar en la obra The Dove. Comenzaría una rápida carrera en el cine norteamericano donde participó en un gran número de películas como protagonista. En 1927, firma un modesto contrato con el productor Hal Roach y participa como una despampanante mujer a bordo de un barco en el cortometraje Sailors Beware, protagonizado por El Gordo y el Flaco. Al año siguiente, United Artists la nombró “Baby Star” de 1928. Le tocó la transición al cine sonoro. Sus relaciones amorosas, todas con actores norteamericanos y un mexicano serían muy tormentosas, lo que la llevaría al suicidio.

En 1937 regresa a México y actúa en la película Zandunga, donde interpreta un par de canciones. Regresa nuevamente a Estados Unidos donde continúa actuando y en 1944 retorna a México para interpretar su última película Nana, adaptación de la novela de Emile Zola. Ese año, Lupe quedó embarazada de su novio, un joven aspirante a actor. Una nueva decepción en su relación al negarse a casarse con ella y reconocer el bebé, Lupe estaba desolada. El 13 de diciembre, luego de una cena con amigos, Lupe se retiró a su cuarto y tomó una dosis letal de pastillas para dormir, no sin antes dejar una carta a su novio, acusándolo de abandono. Su secretaria la encontró muerta a la mañana siguiente. Tenía solamente 36 años.

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El Cronopio

Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.

Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.

Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.

A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.

Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.

Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.

Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.

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Acento Ajeno

Ni Moisés dividió tanto el agua | Columna de Haniel Valdés

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Por: Haniel Valdés

Hoy escribo porque cometí un error. Fui de los periodistas que estuvimos en rueda de prensa con el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, al terminar la Junta de Gobierno con Interapas. El miércoles pasado ofreció declaraciones a medios de prensa que sí acudimos a la cita nocturna y compartió los acuerdos tomados en dicha reunión.

Ahí está mi error: al parecer mis notas no fueron lo suficientemente claras. O quizás solo fue que varios medios salieron a llenar huecos que no había.

Lo interesante de ese encuentro es que se aprobó el plan de estímulos fiscales que se llevará al Congreso del Estado para su aprobación de cara a 2027, donde se aclaró además (y se insistió mucho en eso) que la tarifa de cobro del líquido se mantendría igual que en este año.

Al día siguiente muchos medios ya traían la nota de que aumentaría la tarifa y quién sabe cuántos inventos más de colegas que no estuvieron en la conferencia de prensa y que les pareció divertido el imaginar datos e informar a medias.

Pero lo que más me preocupa no es el ruido que generaron esas notas, sino la incoherencia que se vivió en dicha reunión por parte del síndico y el alcalde de Soledad, así como de Pascual Martínez.

Según informa Galindo, entre las decisiones tomadas, está la de revisar si es posible cumplir con la petición que hizo el gobernador de no cobrar el servicio a adultos mayores. Ni los participantes por Soledad, ni el titular de la CEA, votaron a favor de dicha propuesta. ¿No están de acuerdo con la idea de Gallardo? Es que la primera vez que el gobernador habló sobre el tema, fui muy cuidadoso y me fijé claramente que ambos, Pascual

y Navarro, estaban aplaudiendo esa iniciativa.

La CEA ya es habitual que no aporte a esas reuniones, según Galindo, el titular solo ha ido a tres y no votó en esta última, tampoco dio razones ni propuso algo. Sí, el organismo responsable de la política pública del agua en el Estado no tiene nada que aportar sobre el tema.

Según informó el presidente de la junta, Juan Manuel Navarro sí aportó algo, propuso un estímulo fiscal que también quedó dentro de los acuerdos que se enviaron al Congreso. Ahora, cuando tocó votar, Navarro se abstuvo de hacerlo, ¿no está de acuerdo con una idea que él mismo había planteado? ¿o algo lo hizo cambiar de opinión?

Lo cierto es que mientras la diputada Nancy Jeannine García, presidenta de la Comisión del Agua, llama a no politizar, todos lo continúan haciendo, lo hace el aquaman Gámez Macías, lo hace el alcalde capitalino, lo hace el gobernador del estado, lo hace el alcalde de Soledad y la CEA. Mientras hay cuentas sin pagar, tinacos sin llenar, conductoras sin reparar y rezos por hacer para que El Realito no vuelva a fallar.

“Entonces extendió Moisés su mano sobre el mar, y Jehová hizo que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.” (Éxodo 14:21)

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El Cronopio

María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

En la antología de Liliana Pedroza sobre el cuento mexicano, A Golpe de Linternas, que en su tomo I dedica a las pioneras, se encuentra entre las antologadas la potosina María Luisa Toranzo, que dedicó parte de su vida a la escritura y que fuera figura cultural mexicana. Madre y abuela del filósofo Luis Villoro y el escritor Juan Villoro, respectivamente.

Parte de su obra literaria se recoge en libros como: Azahares, espinas y rosas; Meditaciones, Suegras; Esbozos; Tres Chiquillas; Cuadros de una exposición; Páginas viejas; Charlas con mi hija; Átomos tontos, entre otros. Libros que reflejan su formación en el campo potosino y la época que le tocó vivir, donde impera el existencialismo y la fenomenología, campos que experimentaría posteriormente su hijo Luis Villoro. En su libro de ensayos: Esbozos, que lleva como ensayo central: El dominio de sí mismo, Sophrosyne vs la Hybris, “el dominio de sí mismo” no es una negación de la vida o de los impulsos, sino la condición necesaria para la auténtica libertad. Sin el gobierno de uno mismo, el ser humano queda a merced de fuerzas externas o de impulsos ciegos, perdiendo su autonomía.

María Luisa Toranzo Jordana nació en San Luis Potosí el 13 de marzo de 1890, perteneciente a familia de hacendados, vivió su infancia en la Hacienda de Cerro Prieto en el altiplano potosino, rumbo a Zacatecas, fue hija natural y creció entre libros, estudiando idiomas y cultivando la música tocando el arpa y la mandolina. El movimiento revolucionario le llevó en la adolescencia a radicar en la Ciudad de México, donde la vida placentera se trastocaba y la famosa banda del automóvil gris hacía de las suyas, y que quedó registrada en una de las primeras películas realizadas en México, llamada justo La banda del automóvil gris de 1919 de Enrique Rosas, filmada en los lugares donde pertrecharan sus ataques. En la película aparece la casa Toranzo donde vivió María Luisa en México y donde aparece en escena acechada en el asalto a su casa por tan peculiar banda.

Los acechos no pararon para María Luisa y fue pretendida por un general revolucionario del que logró escapar partiendo a España e instalándose en Barcelona donde se casaría con el médico barcelonés Miguel Villoro Villoro, procreando a tres hijos, entre ellos al filósofo Luis Villoro. Quedaría viuda y al iniciar la guerra civil española regresa a México huyendo de nuevo de la violencia. Se instala por un tiempo en la Hacienda de Cerro Prieto y parte a la Ciudad de México para que sus hijos continuaran sus estudios de formación.

Su familia potosina de abolengo le propició una considerable fortuna que le permitió ir a Barcelona, su abuela paterna Genoveva Peña Santacruz que casó en segundas nupcias con Casimiro Toranzo Ortiz, había sido esposa de Pantaleón Ipiña Eguía, siendo madre de José Encarnación Ipiña Peña.

Su pensamiento que de cierta forma influyera en su hijo Luis Villoro lo destaca en su libro Esbozos: “El dominio de sí mismo sobre la soberbia debe de consistir, no sólo en dominarse ‘delante de la gente’ y en vuestras ‘relaciones sociales’ para que los demás ‘vean’ que sois humildes o sencillos, sino que este dominio sobre vosotros mismos y sobre vuestra soberbia debe ser de tal modo profundo, que no sea un dominio efímero, originado únicamente por el bien parecer; tampoco debe ser un dominio de autosugestión, que sin serlo, os haga creer que ya sois humildes; sino que este dominio de vosotros mismos sobre la soberbia, debe ser una especie de ‘cura’ si queréis lenta y suave, pero sí honda, minuciosa y profunda. El dominio de vosotros mismos debe ser como un cauterio que tienda a curar, aunque sea quemando; a cauterizar, aunque sea con dolor, la llaga de vuestra soberbia, el cáncer de vuestro orgullo”

María Luisa Toranzo fue una mujer de una cultura vasta que participó activamente en la vida intelectual mexicana, aportando una sensibilidad ética que complementaba el rigor lógico de la época. Su enfoque en el “dominio de sí” suele leerse como un puente entre la virtud antigua, la psicología moderna y la abierta espiritualidad. Su nieto Juan Villoro la describe como una mujer que intentaba descifrar los secretos de la convivencia humana.

María Luisa Toranzo Jordana murió en la Ciudad de México a los 78 años de edad, el 2 de abril de 1968.

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