#4 Tiempos
Los infiernillos de gobierno y el beso del diablo | Columna de Óscar Esquivel
Desafinando
Olvidar para crecer, quedarnos como estamos
Lo que alguna vez fue nuestro, podría volver a serlo, es como olvidar lo que se tenga que olvidar, aun cuando los recuerdos queden sin lastimar. La palabras escritas quedan, son ideas del autor, algunas quedarán, otras se olvidarán y aquello que parezca lo que pensamos, nos quedará como aprendizaje, concordarán nuestro espíritu. Lo que es: para algunos las ideas son importantes, para otros son ridículas.
Cometeríamos un atentado contra nuestra inteligencia si todas las razones de las ideas, nos las apropiáramos. Entonces caeríamos en la confusión de no ser quienes quisiéramos ser.
Existen hombres que pretenden mover un yunque sólido de acero tan solo con la mente. Obvio, la gente lo llamará loco. En cambio, un hombre lleva cuerdas y hasta pide ayuda para mover aquella pesada mole, entonces es aplaudido y lo llamarán inteligente.
Entonces, nosotros los humanos pretendamos olvidar lo que en su momento dañó la esencia del país, causa rabia e indignación y no permite generar paz y felicidad. En sus enseñanzas, Aristóteles mencionaba: “la más necesaria de todas las ciencias es olvidar el mal que alguna vez se aprendió”, “El olvido es señal de menosprecio, por lo tanto causa enojo”. Todas las cosas y causas son caducas, el principio y el fin se pudieran observar, si no nos aferramos a permanecer en un sitio. Olvidar eso hará que nos comportemos con un conducta digna, a cada uno se nos asigna o nos asignamos una responsabilidad en nuestro ámbito. Olvidar lo que en su momento funcionó es difícil, pero si algo dejó de enseñanza, tomémoslo, guardémosle y olvidemos la insistencia que fue lo mejor.
LOS INFIERNILLOS
Olvidar no significa borrar del todo el pasado, solo ayudará a replantear estrategias, pero de una cosa sí estamos seguros, en un gobierno tan complejo como el mexicano, cada sexenio tiene sus exaltaciones inyectadas por la adrenalina de alcanzar el poder, una droga que excita los sentidos y todos se creen que lo saben todo.
Andrés Manuel López Obrador llegó a cumplir lo prometido, y todo mundo se asustó. Bueno, para los más ricos: aeropuerto cancelado. Bien a bien las dudas existen del cómo o por qué, las razones solo las conocen los del poder y se cumplió. El tren maya, ¿necesario turísticamente?, digamos que sí. ¿Para la movilidad de todos?, es la duda ya que se convierte en proyecto regional: un diablillo con los Zapatistas como estorbo.
La guerra contra el huachicol: 118 inocentes palomitas que se dejaron engañar, al olor de la gasolina y al sabor del dinero. Ese es hasta ahora el resultado.
Tomas clandestinas todos los días, una fuerza pública que no se da abasto combatiendo a los ladrones de la delincuencia organizada, como también vigilando a los otros ladrones, dentro de la pulverizada Pemex, un diablo muy astuto, hábil y demoledor tiene a la petrolera mexicana al borde de un abismo.
El presidente y el equipo mantienen vigilancia continua, pero, ¿varios generales para un asunto como este? Los operadores lentos o ignorantes no les quitan trabajo a sus jefes.
La pugna por la Guardia Nacional: ¿quienes serán los ángeles guardianes del orden y promotores de la paz?, simplemente avanza poco, mientras los demonios y ángeles de Luzbel, mantienen a raya a la población, con tanto homicidio, secuestro, trata y otros tantos inombrables delitos.
Con los infiernillos se construye el infierno mayor, los demonios que ahora se siente perseguidos se resguardaban en su infiernillo personal, donde resguardaron, repartieron y desmembraron la riqueza nacional, pero AMLO, en mi opinión debe mesurar el uso de la daga vengadora y atizar con “modo” a los infiernillos. Las consecuencias comienzan a observarse y podrían ocasionar un verdadero infierno.
Con una aceptación del 80% de la población, en su manera de llevar la política del país, ese músculo de tanto golpear podría cansarse y después resentir la contraofensiva, el poder desgasta y es muy difícil recuperarse.
SAN LUIS DE LOS ÁNGELES
Olvidar, a los potosinos nos cuesta mucho trabajo. Somos una sociedad reacia a cambiar, porque no olvidamos, sea para bien o para mal, evolucionamos económicamente bien en algunas regiones como la ciudad y sus alrededores, pero hacia el interior, continúa creciendo la pobreza. Más de la mitad de la población potosina es pobre. ¿Será acaso, que tenemos herencia para no olvidar? En lo político quienes nos han gobernado, con algunas excepciones provienen del linaje de los gobiernos de los años 60, las mismas caras, los mismos apellidos con los mismos resultados.
Si menciono lo económico es porque la aportación del gobierno es muy pobre, poco entusiasta y eficiente.
El gobernador Carreras anunció hace dos años la construcción del brazo del distribuidor Juárez. Con la resistencia de la sociedad, lo llevó a cabo, autorizando el proyecto más caro, con recursos que regresó la automotriz Ford y con los fondos suficientes. Hoy solo se observan trabajando ocho obreros: las constructoras no les pagan a proveedores, la obra prácticamente detenida. Se le hizo un llamado a la cordura para que ese dinero se empleara en dar solución al tramo a la Zona Industrial de la carretera 57, y ahora él mismo se lamenta su equivocada decisión.
Las noticias corrieron que fue abucheado Juan Manuel Carreras en el evento con López Obrador en el municipio de Cedral. Sí lo abuchearon y ni las manos metió, pero corren rumores que los hábiles operadores con que cuenta el gobernador, solicitaron a presidentes municipales de la región que llevaran “porra” a favor del gobernador… se cree que no hicieron su chamba.
Con el beso del diablo, se le olvidó al gobernador que para mantener al PRI en la gubernatura del estado es necesario no haber impuesto a sus mismos “diablillos políticos” ¿No tendrá el jefe político quién le informe de la situación con la militancia y líderes en los municipios? Tal vez no les guste investigar a las fuerzas vivas con que contaba el Revolucionario.
El abanico de aspirantes a la gubernatura se le abrió más a Carreras, tres de oposición y uno del PRI, el beso del diablo está dado.
Nunca olviden: el ser auténtico implica sacrificio, pero tiene sus recompensas.
Nos saludamos pronto.
También lea: ¡Apacigüen su culpas!, cínicos | Columna de Óscar Esquivel
#4 Tiempos
La batalla del segundo café | Columna de Carlos López Medrano
Mejor dormir
Sé que un día se ha estropeado cuando, antes de que empiece la faena, no tengo tiempo de tomar un café y tontear un poco. Desayunar sin prisa, leer una nota ligera del periódico, observar a un paseador de perros, pensar fugazmente en un viejo amor. Ese paréntesis previo al trabajo es la última línea de defensa entre el espíritu libre y el triste destino de convertirse en un engranaje más de una máquina fría. Conviene protegerlo como se protege una playa al amanecer, atrincherado frente al desembarco de la urgencia, para que no arrase con lo más valioso de uno mismo.
Hay seres poseídos por ánimos totalizadores que han logrado convencernos de la necesidad de la prisa. No ya llegar a tiempo, sino llegar antes, hacer acto de presencia, simular que la puntualidad es la forma más alta de la responsabilidad. Son los que clavan la bandera en la luna: lunáticos del ansia, sometidos a un espacio donde ya no son ellos, sino el sometimiento mismo, el hilo carcomido del proceso. Embusteros que, al final del día, cambian muy poco el mundo.
En cambio, quienes pelean por otro sorbo de café, por caminar una cuadra más, por detenerse en la esquina siguiente y descubrir una calle nueva, llevan una insignia que convendría reivindicar en tiempos de métricas, rendimiento y KPIs —a qué punto hemos llegado, Dios mío—. Son los verdaderos justicieros: la resistencia suave que consiste en tomarse el ritmo a la ligera y escuchar otra canción.
Cumplir, sí. Llegar a tiempo. Hacer lo tuyo. Pero sin renunciar a la parte del pastel que te pertenece: ese tiempo libre que, sin venir a cuento, cedemos a las dinámicas de la preocupación y la rutina. El gran engaño de la jornada laboral de ocho horas, que siempre acaba siendo más larga por los minutos regalados al transporte, a la anticipación, a la congoja, minutos que podrían devolverte una sonrisa que no encontrarás en ningún otro sitio.
Sobre la importancia del aquí y el ahora, del tiempo libre como una variante del oro, aprendí de mi amigo Karim, abogado poblano, un mediodía en el Bar Mascota del Centro Histórico de la Ciudad de México. Estábamos de vacaciones, aunque incluso en esos territorios se filtra la ponzoña del oficio. Entre risas y anécdotas sonó su teléfono. Alguien quería hacerle una consulta, pedirle algo. Karim escuchó con atención, sin perder el aplomo ni olvidar que estaba pasándola bien con los presentes. Entonces soltó una frase memorable que aún guardo en el anecdotario: «Si es urgente, márcame en media hora». Y siguió en la cháchara, sin agobiarse.
Nadie es recordado por su fervor a la rutina, por renunciar a una escena de cine para sentarse veinte minutos antes frente a un escritorio. Quienes gozan de su tiempo cargan con un descrédito inmerecido. Hay más que aprender del hombre que fuma un cigarrillo y mira el horizonte que del que corre ansioso a apretar una máquina checadora.
Algo parecido ocurre por la noche: saber cuándo marcharse. Entender las responsabilidades como el oleaje: nunca desaparecerá, y mal hacen quienes pretenden domarlo. La sabiduría consiste, más bien, en surfearlo, pulir un poco las piedras, volver a casa y al día siguiente repetir el gesto. El trabajo nunca se acaba; la disponibilidad perpetua solo sirve para avivar el fuego y descubrir nuevos rincones que limpiar.
Languidecer no es el destino de los viernes. Un viernes es para detenerse y saludar a la vendedora de la esquina, mirar una vitrina de pan dulce, probarse un suéter que no se comprará, hojear el menú de un restaurante al que invitarás a alguien. Beber el licor suave de no hacer nada. La rutina es un ladrón de guante blanco: te roba historias y momentos si no te resistes, si no das la batalla cada mañana.
Hay que ponerse en modo guerrilla para defender la propia subsistencia antes de convertirse en una versión disminuida de lo que ya hace mejor un robot sin agallas o la mentada IA, incapaz de atender al olor de una naranja recién cortada o de entender el valor de un atardecer: la belleza de quedarse embobado, de no tener respuestas, de esperar un poco.
Sal del arroyo de las tonterías. Todo pasa.
«La noche fue hecha para amar», decía Lord Byron. Bien podría decirse lo mismo de la vida entera.
Contacto:
Correo: yomiss[arroba]gmail.com
Twitter: @Bigmaud
Lee también: Otro año de mi vida | Columna de Carlos López Medrano
#4 Tiempos
Pedro Miramontes Vidal y su faceta de escritor científico | Columna de J. R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Manuel Martínez Morales, uno de los creadores de El Cronopio, hablaba de la responsabilidad del investigador en el quehacer de la divulgación de la ciencia. Su corriente de trabajo basado en la socialización del conocimiento científico, exigía de cierta forma, exponer una opinión ante los temas tratados. Su obra de divulgación abordaba artículos y ensayos donde la historia, el arte, la filosofía y la ciencia eran recurrentes en el abordaje de sus temas.
Un buen tiempo tenía sin encontrar artículos con esta característica, hasta que la buena voluntad de Pedro Miramontes me tendió un libro suyo intitulado Mares de Tiempo y Agua, de las ediciones del Instituto de Física de la UASLP que encabeza Jesús Urías; si bien, el libro no está exento de errores editoriales viene a enriquecer los títulos que el Instituto de Física ha editado a lo largo de su corta existencia y que ha venido a refrescar el árido mundo de las ediciones potosinas y, sobre todo, las universitarias.
Formados como físicos por la misma época y su deambulación por las matemáticas, así como el estilo de escribir artículos de corte científico dirigidos a un amplio público, son los factores que caracterizan a Manuel Martínez y Pedro Miramontes quien en mares de tiempo y agua nos recorre la historia del pensamiento que formó el estudio de los sistemas complejos y nos descubre un mundo multifactorial para su explicación. Los detalles históricos, muchos de ellos dejados de lado en la historia oficial del pensamiento científico y su relación con la construcción de las ideas sobre nuestro universo desde la antigüedad y que ha moldeado la filosofía de la ciencia, son recurrentes en los capítulos que corresponden a artículos y ensayos escritos en su mayoría al despuntar el siglo XXI para la revista Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM, una de las revistas de divulgación de gran prestigio en el país, y que ahora es dirigida, precisamente, por Pedro Miramontes que realiza una estancia académica en la Facultad de Ciencias de la UASLP.
La complejidad de los sistemas naturales que conforman nuestro mundo, lo manifiesta en sus propios escritos pues la visión holística con que los aborda, nos permite transitar desde diferentes enfoques en el entendimiento de tales sistemas, ya sea a través del arte y por supuesto, desde la ciencia en su gran abanico de disciplinas, donde las matemáticas sintetizan las posibles explicaciones. A través de la selección que realiza Miramontes podemos enterarnos de conceptos sobre el caos, la geometría fractal , sin desligarnos de aspectos sociales y educativos. Sus escritos responden al requerimiento filosófico de Ortega y Gasset donde critica la especialización y sus inconvenientes en asuntos de carácter complejo, como es el mundo donde nos desenvolvemos y del que queremos entender a cabalidad para mejorarlo y construir sociedades más justas y de feliz convivencia.
En todos ellos, hay una opinión, y una socialización del conocimiento formado a lo largo de siglos para la contribución del desarrollo científico y social. Pues el carácter utilitario de la ciencia es un factor que requiere reflexión por parte de los constructores de dicho conocimiento para contribuir al desarrollo social. Nuestro país, no es ajeno a este requerimiento y esa carencia que suele suceder sobre reflexión de nuestra labor como científicos, la señala Miramontes, como un recordatorio de nuestro papel como miembros de una sociedad con múltiples problemas y de los cuales podemos contribuir.
Si tienen oportunidad, no dejen de leer ese libro es ampliamente recomendado y, en especial para quienes quieren adentrarse en la divulgación escrita, es un buen ejemplo de cómo realizarlo, para lo cual se requiere mucha preparación en el ámbito cultural.
Pedro Miramontes estudió física en la UNAM y se doctoró en la propia UNAM en Matemáticas, combina sus investigaciones en áreas interdisciplinares como computación, biología, física, matemáticas, genómica, entre otras. Es profesor titular del Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias de la UNAM, ha participado desde hace años como profesor e investigador visitante en la Facultad de Ciencias de la UASLP. Su trabajo docente y de investigación lo combina con la divulgación del conocimiento científico, participa activamente como disertador en el ciclo de charlas La Ciencia en el Bar, actualmente dirige la revista de Divulgación Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM una de las más importantes revistas de alta divulgación científica en el país.
Lee también: Autonomía de la UASLP sobre senda de espinas | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
#4 Tiempos
“Ya cállate, tenías razón” | Apuntes de Jorge Saldaña
¡Ah culto público! Buen día y compañeros espero de bienestar:
Luego de unos días por aquí y por allá, regreso dichoso de hablarles. ¿Andan en grillas? Se pasan siendo tan temprano de enero.
Empezaré por el señor gobernador Gallardo que bien sabe, es mi bendición y maldición enterarme de todo: una llamada lo hizo decidir. No, no va la Ley gobernadora y qué bueno. ¿Y para qué? Diría Napoleón con José José.
Lo dije en privado y en público y eso me queda de satisfacción. La señora y senadora Ruth le puede ganar a todos y a todas. Esa ley iba a causarle nada más oposición en todos los niveles por su percepción de “imposicón” (Ese CEEPAC de veras…jajaja)
Qué bueno que lo pensaron bien y ¿pues cómo no? si llamada fue clara: ganas ahorita o te gano después. Punto.
Morena local como sea (Dicen que el gobernador Gallardo hasta un Ron Potosí mandó a Gabino Morales).
Lo que sí hay que pensar es en no confiar mucho los Verdes de los de yate. Esos lo usan y ya. (Los yates).
Para el 2027 se abren de nuevo todas las posibilidades y ¿qué mejor?
Si alguien no lo pensó pues yo tampoco: el que tenga la estructura gallardista va a ganar, y solo hay una condición: no abrir los cajones.
El color es lo de menos. El triángulo dorado que se llama Soledad, capital (ahí si con Ruth porque no son casualidad las fotos de Galindo y Ricardo ni los 800 millones para la capital) Pozos y Villa de Reyes, no son cualquier cosa.
¿Todo cambia? Sí. Todo. Pero no tanto. El Gallardismo junto a Morena solo tiene un hombre y nombre para la gubernatura (luego se los digo pero empieza con Juan)
Mujeres tienen varias cartas: desde mi tía Leonor, hasta la maestra Lola.
Oposiciones pues Galindo y ya. (Con el que prefiere entenderse que con otros y otras) y si me apuran pues con el que haga contraste, entendimiento y punto.
¿Y la familia? Bien gracias. Don Ricardo feliz de que su nuera sea alcaldesa…y ya.
En estos días y como para cambiar de temas, y para no ser el “ya cállate, tenías razón” pues deje les cuento mejor de crayolas.
Yo no tuve tiempo de colores, pero Holbox y León me enseñaron en tonos de grises y nada más. Por algo se empieza. Los arcoíris luego.
¿La uni? Que weba… es la única rectoría con pensamiento de pobreza en años. (Hasta Mario García, al que Marcelo le abonaba hasta casi en 31 de diciembre, hizo “El Bicentenario)
Hace poco hablé sobre las “Las dos promesas” y son las siguientes: Fabian no quiere 846 millones, le prometieron 84 mitad y mitad para la próxima rectora si es que se deja ganar. (No la menciono porque me da una flojera enorme responder sus solicitudes de réplica).
El rector pues tiene “vicerrectoras”,”vicerrectores”, sabelotodos y sabelotodas a su alrededor. ¿Para qué necesita más? Suerte. Perdiendo 86, con 189 menos y un amparo en contra para que los estudiantes no paguen, ojalá no le haya tocado además poner los tamales.
Seguro tomarán la mejor decisión. Igual que Ricardo mañana. (Hoy)
¿INTERAPAS? Feliz. No hay cosa mejor que le pueda pasar que Soledad se vaya y Pozos también. ¿A quien le van a echar la culpa ahora?
Yo mientras, si usted me lo permite o no, “voyatrair” el pelo suelto.
Hasta la próxima. (Ha que por cierto, que que la próxima puede ser desde la Pila, pero mire que me van a caer de maravilla 30 días de escribirle a lápiz y papel una iniciativa que traigo sobre que los y las jueces también tomen en cuenta la voz del afectado en las órdenes de restricción cuando se compruebe que el caballero jamás buscó a la dama)
Yo soy Jorge Saldaña.
Lee también: Tiranos y los relatos que se creen | Apuntes de Jorge Saldaña
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad3 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas4 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad3 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado2 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos3 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas3 años
SLP podría volver en enero a clases online










