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La vida después del accidente en avenida Chapultepec
Tres semanas después del accidente que le quitó la vida a un joven y lesionó a varias personas regresamos al lugar del percance
Por: Ana G Silva e Itzel Márquez
El 28 de octubre de este año se suscitó un accidente en el cruce de avenida Chapultepec y el bulevar Antonio Rocha Cordero, en donde una persona perdió la vida y ocho más resultaron lesionadas. El percance se dio cuando un camión revolvedora se quedó sin frenos y se impactó contra varios vehículos que estaban parados frente a la luz roja del semáforo en la ubicación, además de dar alcance a transeúntes y a comerciantes de un puesto de tacos.
A tres semanas del incidente, La Orquesta acudió al sitio en donde aún hay vestigios de los hechos. Desde la carretera se perciben las marcas causadas por el metal del vehículo que se arrastró por varios metros por el pavimento, también las huellas de vehículos impactados y rastro del desprendimiento del contenedor del camión en la banqueta.
Al momento del accidente, varias de las personas que resultaron heridas y el joven que falleció se encontraban en un puesto de tacos, el cual hoy intenta regresar a sus actividades habituales. Sus trabajadores aún no quieren recordar lo ocurrido debido al trauma que les causó. No obstante, una de las empleadas narró que el día del accidente alcanzaron a reaccionar porque percibieron a lo lejos la revolvedora que se acercaba, lo que les permitió salir huyendo para no ser impactados, donde el puesto de tacos tuvo algunos impactos, “pero nada que nos impida venir a trabajar”.
En cuanto a la víctima, la mujer detalló que al haber sido un accidente que ocurrió “muy rápido”, fue sorprendente pensar en la distancia que recorrió el contenedor para dañar al hombre “fue a caer hasta allá”, por lo que agradeció que no hubiera más fallecidos, pues es un negocio muy concurrido por las personas durante los desayunos.
Para conmemorar el Día de Muertos, familiares y amigos de Leopoldino, la víctima mortal de 24 años, montaron un altar de muertos, en donde dejaron flores, veladoras, papel picado, una cruz de cal, su fotografía y cosas que le gustaban: como un póster de Capitán América, latas y botellas de cervezas, Doritos, Fritos, un jugo Jumex y un pan de La Superior.
¿POR QUÉ OCURRIÓ EL ACCIDENTE?
Jorge Alberto Pérez, especialista en Ingeniería Estructural de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, dijo que esta no es la primera vez que ocurre un accidente en esta zona provocado por vehículos de carga, pues una tragedia parecida ocurrió el 4 de julio de 2018, cuando una motobomba se quedó sin frenos cuando bajaba por la Prolongación Chapultepec y se impactó contra un automóvil Aveo en el Bulevar Rocha Cordero, accidente que dejó un saldo de tres víctimas mortales.
“Creo que hay una corresponsabilidad en el sentido de que las autoridades aprueban estos desarrollos urbanos en zonas cercanas donde se tienen que recurrir a vialidades con pendientes que representan un riesgo a que los vehículos se queden sin frenos, así como de los desarrolladores de fraccionamientos”, mencionó Pérez.
El especialista añadió que, de acuerdo a las normas de diseño de vías públicas, deben cuidarse las pendientes en las vialidades, así como actualizar la normativa y reglamento en este sentido.
Finalmente, Jorge Alberto Pérez recalcó que en algunas vialidades de la capital se han detectado pendientes que superan las recomendaciones internacionales y dijo que a pesar de que hay reductores de velocidad, esto no ha impedido que sucedan accidentes.
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Siete altares, siete copas: La fe y la sed. Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Es jueves, siempre lo es.
En San Luis Potosí, el jueves no es un día de la semana, es un estado de la conciencia. Es el momento exacto en que la piedra cantera comienza a exudar un sudor frío, una mezcla de incienso y aguardiente. Hoy, las puertas de los siete templos se abren de par en par para recibir a los que buscan perdón, mientras que, a pocos metros, las puertas batientes de las cantinas reciben a los que buscan olvido.
La tradición dicta siete paradas. Siete altares donde se expone el cuerpo de un Dios que sufre. Pero en este “primer cuadro” de la ciudad, la geografía del dolor es compartida. El parroquiano camina la misma banqueta que el devoto, y a veces, son la misma persona.
En ese cuadro delimitado en el que, por cierto, hay más estaciones para el alivio del cuerpo que para el alivio del alma. (7 Iglesias y al menos 25 bares).
El poeta y ensayista, Alfredo García Valdez, lo supo escribir con el mejor tino: “la cantina es espacio y tema, forma, ambiente, sujeto y paisaje, ese laboratorio donde el alma se descompone para volverse a armar”.
Es el templo lo mismo que de vividores que periodistas, que el del albañil que carga el mundo o del cirujano que sueña con salvarlo. Allí, la melancolía se corona con la misma solemnidad con la que se corona de espinas al que va camino al Gólgota.
¿Qué diferencia hay entre el pecador que se arrodilla frente a la imagen de la Virgen de los Dolores, que el hombre que se desploma sobre la barra de El Tampico, La Montaña, o el Banco?.
Ambos cargan una cruz. Cristo cayó tres veces, y en el suelo falaz de una taberna, ¿quién no ha besado el polvo, literal o figuradamente?
Las caídas en la cantina obligan a levantar el propio peso porque ahí se cae a solas, mientras el cantinero —ese sacerdote de a deshoras— oficia la misa del último trago.
La última cena se repite en cada ronda. “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre”, se traduce en el pan compartido y el vino que quema la garganta antes de que la tormenta estalle.
En las siete estaciones eclesiásticas, se recuerda el sudor de sangre en Getsemaní; en los siete bares, se suda el delirio de la derrota, del desamor, de la euforia y la tristeza perfumada de fiesta y del “sírveme otra” como si fuera el “hágase tu voluntad y no la mía”.
En la cantina también se comparte el vaso, la palabra, la herida y a veces la soledad : La que se tiene o la que viene.
Observo la procesión silenciosa de la fe y la ruidosa procesión de la sed.
Aquí cerca de San Agustín las velas se consumen rezando por los pecados del mundo. El sacrificio del cordero.
En la cantina de más adelante, los vasos se vacían urdiendo poemas que nadie escribirá. Es el punto de encuentro definitivo: el santo sufrimiento.
Unos lo entregan a la divinidad para que tenga sentido, otros lo ahogan en el alcohol para que deje de tenerlo.
Me quedo con esa imagen: la ciudad dividida entre el incienso y el paseo por el duro adoquín en el suelo que conecta lo mismo iglesias que cantinas.
Siento una profunda admiración por la fe que mueve los pies de los creyentes hacia los altares y al mismo tiempo siento una profunda admiración por la impredecible condición humana de aquellos que, a pesar de la caída, piden (pedimos con fe) una última ronda antes de que el mundo se acabe.
Una ronda más antes de la traición. Una ronda más antes de lo que viene, y que con mayor o menor sufrimiento, más o menos espinas y caídas, también nos va matar: la vida.
Es lo mismo cuando el cantinero avisa que es hora de cerrar que cuando el sacristán apaga la última vela.
Todos, tanto los fieles borrachos como los piadosos pecadores- caminamos hacia la misma noche.
Porque hay noches en las que el alma pesa y no siempre se sabe rezar, por lo tanto…se bebe. En este jueves, que siempre lo es, la ciudad lo entiende sin decirlo. Nadie interrumpe, nadie corrige. Es un mismo tránsito, algunos con fe, otros con sed, pero todos con algo encima.
Dos “tradiciones”, una milenaria y otra mundana. Las dos que se encuentran no en la moral, no en el juicio, sino en esa condición profundamente humana que no distingue entre el altar y la barra: el dolor, la caída y la posibilidad, siempre incierta, de poder volver a levantarse.
Culto Público, en jueves, que siempre lo es, pero no tan santo no es tan distinta la oración que el trago, ni la cruz del vaso.
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SLP registra afluencia récord en Semana Santa
La derrama económica podría acabar superando los mil 250 millones de pesos en todo el estado
Por: Redacción
En San Luis Potosí, la afluencia de visitantes para Semana Santa está superando las expectativas iniciales, generando ahora proyecciones de 800 mil turistas y hasta mil 250 millones de pesos como derrama económica.
Municipios con gran vocación turística como Ciudad Valles, Xilitla, El Naranjo, Aquismón y Tamasopo reportan llenos totales en parajes naturales y sitios emblemáticos.
Entre los puntos con mayor afluencia destacan las cascadas de El Meco y Minas Viejas en El Naranjo, los embarcaderos hacia la cascada de Tamúl en Aquismón, el paraje Puente de Dios en Tamasopo y las cascadas de Micos en Ciudad Valles.
También sobresalen el Jardín Escultórico de Edward James, la Media Luna y Real de Catorce, que registran cifras récord de visitantes.
De acuerdo con el área de Planeación de la Secretaría de Turismo (Sectur), del jueves 2 al domingo 5 de abril diversos destinos se prevé que alcancen el 100 por ciento de ocupación hotelera, además de una alta demanda en restaurantes y servicios como recorridos guiados.
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Ayuntamiento de SLP
Diego “El Cigala” conquista el Festival San Luis en Primavera
El cantautor español se presentó en la Plaza de Fundadores con un show lleno de flamenco, bolero y emoción
Por: Redacción
La Plaza de los Fundadores volvió a convertirse en el gran escenario cultural de San Luis Capital con la presentación del cantaor español Diego “El Cigala”, quien ofreció una noche cargada de flamenco, bolero y emoción como parte del Festival Internacional San Luis en Primavera.
Ante una plaza completamente llena, el intérprete conquistó al público con un repertorio que incluyó canciones de autores mexicanos, latinoamericanos y españoles, interpretadas con la intensidad de su característico cante flamenco, que logró una conexión inmediata con los asistentes.
Durante la velada sonaron algunos de sus temas más emblemáticos como “Lágrimas Negras”, “Piensa en mí” y otros boleros que forman parte de su repertorio internacional, provocando ovaciones y aplausos del público que acompañó cada interpretación en una atmósfera de fiesta y emoción.
Antes de que iniciara el espectáculo, el alcalde Enrique Galindo Ceballos, acompañado de la presidenta del DIF Municipal, Estela Arriaga Márquez, entregó al artista español el colibrí, símbolo del festival, como reconocimiento a su trayectoria y a su participación.
La noche también destacó el talento potosino con la participación del ensamble de guitarras Sul Tasto, que abrió el escenario y dio muestra de la calidad musical local.
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