enero 21, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

La cama que nos sostiene | Columna de Óscar Esquivel

Publicado hace

el

Desafinando

Nos preguntamos, imaginamos o simplemente no le damos importancia a los objetos de un hogar, pasamos la vida viéndolos, observándolos, nuevos o deteriorados: el preferido de la tatarabuela normalmente para el compositor, el ropero, que guarda los secretos más íntimos de los antepasados; la cocina donde se conocen las noticias diarias de la familia, conversaciones interminables, discusiones, donde por su cálido ambiente, relaja los exabruptos, o aparece el llanto, también se convierte en el lugar de reunión de los amigos, la comadre, el compadre, hasta los negocios de venta por catálogo. La cocina es la sala de la colectividad es el confesionario más democrático.

La sala, aquel lugar abullonado, sillones escogidos a la medida, largos, anchos, acojinados, lugar de importancia fundamental para la reflexión, sitio para el acompañamiento de los enamorados, novios adolescentes juguetones, los jóvenes adultos, explicándose la vida. Lugar tan adecuado para la siesta de mediodía, acompañados de la mascota favorita, perro o gato, da igual, lo importante es la tranquilidad, adornada con suvenires traídos del viaje, el cenicero antiguo, la escultura, la lámpara de techo, todos ellos escogidos con el mayor cuidado, eso sí, el lugar de relajamiento y el rincón de los sentimientos.

Podríamos realizar un recorrido por las casas, algunas mansiones, otras pequeñas, pero siempre habrá un lugar preferido, y no solo eso, un objeto que se vuelve el más preciado, el querido por todos. Pero existe uno en particular, el privado, el íntimo, el que resguarda nuestra existencia particular, nuestra cama. ¡Ah! Nuestra bien amada cama. A quienes la fortuna nos sonríe, la mejor de todas; a quienes no, la cama de piedra, de arcilla en la tierra como colchón, cartones de algún aparato electrónico adquirido en alguna tienda departamental. Sus sábanas son las cobija entregadas en alguna campaña política, o de algún politiquillo que ve en ello una oportunidad de hacerse llegar adeptos para su próxima contienda y eso si le tocó cobija, sino con una pijama, la playera raída de algún excandidato, convertido ahora en funcionario que no cumplió sus promesas de un mundo mejor.

La cama, una estructura con base casi siempre de madera, grandes tablones, cubiertos con rodapiés, un colchón suave, duro, viejo, de resortes, antialergénico. Todos con sábanas que cubren toda la cama como si esta tuviera frío. Una cobija y una colcha que adorna lo “inadornable”, como un rebozo de Santa María, utilizado por igual por la madre cargando a su crío, como la bella mujer que lo porta para cubrir su rostro y cuidarse del frío. Así la cama es el objeto que nos sostiene cuando dormimos, la que nos verá partir al Mictlán, también, donde los amantes invaden sus cuerpos en fusión, donde las parejas resumen su día, lugar de decisiones trascendentales, mueble para dormir placentero después de un largo día, testigo que observa los ojos abiertos por el insomnio, culpa de los problemas reales, incluso de los inventados que tienen solución. Reconocimiento a nuestra cama, por ser el objeto con “más vida”, se limita a escuchar, callar, cargarnos y aun con todo esto, pilar de los pesados y abultados cuerpos durante por lo menos ocho horas al día.

¿Acaso será México nuestra cama imaginaria? Un país que sostiene todo tipo de rudezas, como una cama firme de madera de encino, sólido cual ninguno, tierra bendecida. 120 millones de habitantes, todos con necesidades, deseos, buscando la felicidad, cada uno aporta, pero también roba, saquea, mata.

En ocasiones tenemos la idea que el país aguanta todo: la desigualdad, la pobreza, el hambre, paralelamente, línea que no se junta: la riqueza para unos cuantos a quienes la oportunidad de “ser” se les brindó a manos llenas. Es aquí lo diferencial entre al buen sistema de gobierno y lo indiscriminado de la intolerable burocracia de las malas decisiones.

Un sistema de salud que por falta de cálculo dejar de surtir vacunas a miles de niños, hasta septiembre de 2020, un sistema nacional de vacunación orgullo de los mexicanos, colapsado por el desdén, falta de conocimiento administrativo de adquisiciones internacionales.

Una sistema impositivo de ideas arcaicas, si no se escucha no se avanza.

El caso de Culiacán, en una decisión acertada pero llena de asegunes. No solo el gobierno, si no la sociedad toda, sufrimos una derrota moral, las chicanadas convenencieras de los responsables de la actual violencia, atacando con todo al presidente de la República, reprochando la orden de liberar al delincuente Ovidio. La moral por los suelos del bien nacido en México no permite ver la realidad, ayer gobernaron saqueadores, corruptos ladrones, durante años cómplices de la delincuencia, muchos callaron, infames de poca monta, y hoy gobierna una izquierda desquiciada, sin orden, sin estrategia.

Lo más penoso: las redes sociales, donde permeaba una disputa pareja, apoyar la determinación de dejar ir al narcotraficante o haberle retenido pese a la sangre que fuera a derramarse en tan lamentable evento. Los habitantes de la ciudad de Culiacán aportarían los muertos, por eso el 93% apoyaron al presidente, en cambio a nivel nacional un polarización empatada, sin embargo, la popularidad del mandatario continúa a la alza. ¿Por qué será? Simple, el pasado no se olvida fácilmente, aún cuando el presente esté en un estado de indefinición. ¿Estaremos huérfanos?, ¿será nuestro destino tener gobiernos con vaguedades?: las víctimas, los ciudadanos.

Pareciendo caer en contradicción, el Gobierno de la República sin lugar a dudas, tomó la decisión correcta para proteger a la población, la liberación al delincuente fue incorrecta. Aún cuando las patas de la cama sucumbieran ante tales circunstancias.

Todo hombre y mujer de esta tierra espera un sistema justo, digno, del que nos sintamos orgullosos, para ello el gobierno tiene la respuesta, cohesionarse nuevamente con la sociedad, encontrar soluciones conjuntas, no imposiciones, ni agravios. El criminal a la cárcel, los ciudadanos a la felicidad, si se perdona al delincuente se sembrará yerba mala, se secará la tierra, por más fértil que esta sea, la estrategia en todos los campos de gobierno es fundamental.

LOS PRESIDENTES MUNICIPALES

Si bien tienen derecho a manifestarse como lo hicieron frente a Palacio Nacional, para solicitar audiencia, también hay que recordarles a los alcaldes, que existen cauces diferentes a la manifestación, ¿ya fueron con sus diputados federales? ¿Llevaban propuestas concretas? ¿Qué hacen por sus municipios? En el caso de Xavier Nava, en primera fila protestaba para adquirir mayores recursos económicos para el municipio, pero primero tiene que poner orden, disciplina. Un botón como muestra: su directora de Catastro municipal, Patricia Rodríguez, es un obstáculo para el buen desarrollo de la construcción de vivienda en fraccionamientos, no autoriza ni locales comerciales, con el pretexto que va actualizar el Plan de desarrollo urbano. Mientras tanto, existe un déficit de vivienda de interés social, por cierto el presidente López Obrador se lo hizo saber, Nava lo sabe y lo consciente, se han perdido 10 mil empleos del sector de la construcción y van sumando.

También lee: Guasón, para no reir (Esta columna contiene spoilers) | Columna de Óscar Esquivel

#4 Tiempos

La batalla del segundo café | Columna de Carlos López Medrano

Publicado hace

el

Mejor dormir

 

Sé que un día se ha estropeado cuando, antes de que empiece la faena, no tengo tiempo de tomar un café y tontear un poco. Desayunar sin prisa, leer una nota ligera del periódico, observar a un paseador de perros, pensar fugazmente en un viejo amor. Ese paréntesis previo al trabajo es la última línea de defensa entre el espíritu libre y el triste destino de convertirse en un engranaje más de una máquina fría. Conviene protegerlo como se protege una playa al amanecer, atrincherado frente al desembarco de la urgencia, para que no arrase con lo más valioso de uno mismo.

Hay seres poseídos por ánimos totalizadores que han logrado convencernos de la necesidad de la prisa. No ya llegar a tiempo, sino llegar antes, hacer acto de presencia, simular que la puntualidad es la forma más alta de la responsabilidad. Son los que clavan la bandera en la luna: lunáticos del ansia, sometidos a un espacio donde ya no son ellos, sino el sometimiento mismo, el hilo carcomido del proceso. Embusteros que, al final del día, cambian muy poco el mundo.

En cambio, quienes pelean por otro sorbo de café, por caminar una cuadra más, por detenerse en la esquina siguiente y descubrir una calle nueva, llevan una insignia que convendría reivindicar en tiempos de métricas, rendimiento y KPIs —a qué punto hemos llegado, Dios mío—. Son los verdaderos justicieros: la resistencia suave que consiste en tomarse el ritmo a la ligera y escuchar otra canción.

Cumplir, sí. Llegar a tiempo. Hacer lo tuyo. Pero sin renunciar a la parte del pastel que te pertenece: ese tiempo libre que, sin venir a cuento, cedemos a las dinámicas de la preocupación y la rutina. El gran engaño de la jornada laboral de ocho horas, que siempre acaba siendo más larga por los minutos regalados al transporte, a la anticipación, a la congoja, minutos que podrían devolverte una sonrisa que no encontrarás en ningún otro sitio.

Sobre la importancia del aquí y el ahora, del tiempo libre como una variante del oro, aprendí de mi amigo Karim, abogado poblano, un mediodía en el Bar Mascota del Centro Histórico de la Ciudad de México. Estábamos de vacaciones, aunque incluso en esos territorios se filtra la ponzoña del oficio. Entre risas y anécdotas sonó su teléfono. Alguien quería hacerle una consulta, pedirle algo. Karim escuchó con atención, sin perder el aplomo ni olvidar que estaba pasándola bien con los presentes. Entonces soltó una frase memorable que aún guardo en el anecdotario: «Si es urgente, márcame en media hora». Y siguió en la cháchara, sin agobiarse.

Nadie es recordado por su fervor a la rutina, por renunciar a una escena de cine para sentarse veinte minutos antes frente a un escritorio. Quienes gozan de su tiempo cargan con un descrédito inmerecido. Hay más que aprender del hombre que fuma un cigarrillo y mira el horizonte que del que corre ansioso a apretar una máquina checadora.

Algo parecido ocurre por la noche: saber cuándo marcharse. Entender las responsabilidades como el oleaje: nunca desaparecerá, y mal hacen quienes pretenden domarlo. La sabiduría consiste, más bien, en surfearlo, pulir un poco las piedras, volver a casa y al día siguiente repetir el gesto. El trabajo nunca se acaba; la disponibilidad perpetua solo sirve para avivar el fuego y descubrir nuevos rincones que limpiar.

Languidecer no es el destino de los viernes. Un viernes es para detenerse y saludar a la vendedora de la esquina, mirar una vitrina de pan dulce, probarse un suéter que no se comprará, hojear el menú de un restaurante al que invitarás a alguien. Beber el licor suave de no hacer nada. La rutina es un ladrón de guante blanco: te roba historias y momentos si no te resistes, si no das la batalla cada mañana.

Hay que ponerse en modo guerrilla para defender la propia subsistencia antes de convertirse en una versión disminuida de lo que ya hace mejor un robot sin agallas o la mentada IA, incapaz de atender al olor de una naranja recién cortada o de entender el valor de un atardecer: la belleza de quedarse embobado, de no tener respuestas, de esperar un poco.

Sal del arroyo de las tonterías. Todo pasa.

«La noche fue hecha para amar», decía Lord Byron. Bien podría decirse lo mismo de la vida entera.

 

Contacto:
Correo: yomiss[arroba]gmail.com
Twitter: @Bigmaud

Lee también: Otro año de mi vida | Columna de Carlos López Medrano

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Pedro Miramontes Vidal y su faceta de escritor científico | Columna de J. R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

Manuel Martínez Morales, uno de los creadores de El Cronopio, hablaba de la responsabilidad del investigador en el quehacer de la divulgación de la ciencia. Su corriente de trabajo basado en la socialización del conocimiento científico, exigía de cierta forma, exponer una opinión ante los temas tratados. Su obra de divulgación abordaba artículos y ensayos donde la historia, el arte, la filosofía y la ciencia eran recurrentes en el abordaje de sus temas. 

Un buen tiempo tenía sin encontrar artículos con esta característica, hasta que la buena voluntad de Pedro Miramontes me tendió un libro suyo intitulado Mares de Tiempo y Agua, de las ediciones del Instituto de Física de la UASLP que encabeza Jesús Urías; si bien, el libro no está exento de errores editoriales viene a enriquecer los títulos que el Instituto de Física ha editado a lo largo de su corta existencia y que ha venido a refrescar el árido mundo de las ediciones potosinas y, sobre todo, las universitarias. 

Formados como físicos por la misma época y su deambulación por las matemáticas, así como el estilo de escribir artículos de corte científico dirigidos a un amplio público, son los factores que caracterizan a Manuel Martínez y Pedro Miramontes quien en mares de tiempo y agua nos recorre la historia del pensamiento que formó el estudio de los sistemas complejos y nos descubre un mundo multifactorial para su explicación. Los detalles históricos, muchos de ellos dejados de lado en la historia oficial del pensamiento científico y su relación con la construcción de las ideas sobre nuestro universo desde la antigüedad y que ha moldeado la filosofía de la ciencia, son recurrentes en los capítulos que corresponden a artículos y ensayos escritos en su mayoría al despuntar el siglo XXI para la revista Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM, una de las revistas de divulgación de gran prestigio en el país, y que ahora es dirigida, precisamente, por Pedro Miramontes que realiza una estancia académica en la Facultad de Ciencias de la UASLP.

La complejidad de los sistemas naturales que conforman nuestro mundo, lo manifiesta en sus propios escritos pues la visión holística con que los aborda, nos permite transitar desde diferentes enfoques en el entendimiento de tales sistemas, ya sea a través del arte y por supuesto, desde la ciencia en su gran abanico de disciplinas, donde las matemáticas sintetizan las posibles explicaciones. A través de la selección que realiza Miramontes podemos enterarnos de conceptos sobre el caos, la geometría fractal

, sin desligarnos de aspectos sociales y educativos. Sus escritos responden al requerimiento filosófico de Ortega y Gasset donde critica la especialización y sus inconvenientes en asuntos de carácter complejo, como es el mundo donde nos desenvolvemos y del que queremos entender a cabalidad para mejorarlo y construir sociedades más justas y de feliz convivencia.  

En todos ellos, hay una opinión, y una socialización del conocimiento formado a lo largo de siglos para la contribución del desarrollo científico y social. Pues el carácter utilitario de la ciencia es un factor que requiere reflexión por parte de los constructores de dicho conocimiento para contribuir al desarrollo social. Nuestro país, no es ajeno a este requerimiento y esa carencia que suele suceder sobre reflexión de nuestra labor como científicos, la señala Miramontes, como un recordatorio de nuestro papel como miembros de una sociedad con múltiples problemas y de los cuales podemos contribuir. 

Si tienen oportunidad, no dejen de leer ese libro es ampliamente recomendado y, en especial para quienes quieren adentrarse en la divulgación escrita, es un buen ejemplo de cómo realizarlo, para lo cual se requiere mucha preparación en el ámbito cultural.

Pedro Miramontes estudió física en la UNAM y se doctoró en la propia UNAM en Matemáticas, combina sus investigaciones en áreas interdisciplinares como computación, biología, física, matemáticas, genómica, entre otras. Es profesor titular del Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias de la UNAM, ha participado desde hace años como profesor e investigador visitante en la Facultad de Ciencias de la UASLP. Su trabajo docente y de investigación lo combina con la divulgación del conocimiento científico, participa activamente como disertador en el ciclo de charlas La Ciencia en el Bar, actualmente dirige la revista de Divulgación Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM una de las más importantes revistas de alta divulgación científica en el país.

Lee también: Autonomía de la UASLP sobre senda de espinas | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

“Ya cállate, tenías razón” | Apuntes de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

¡Ah culto público! Buen día y compañeros espero de bienestar:

Luego de unos días por aquí y por allá, regreso dichoso de hablarles. ¿Andan en grillas? Se pasan siendo tan temprano de enero.

Empezaré por el señor gobernador Gallardo que bien sabe, es mi bendición y maldición enterarme de todo: una llamada lo hizo decidir. No, no va la Ley gobernadora y qué bueno. ¿Y para qué? Diría Napoleón con José José. 

Lo dije en privado y en público y eso me queda de satisfacción. La señora y senadora Ruth le puede ganar a todos y a todas. Esa ley iba a causarle nada más oposición en todos los niveles por su percepción de “imposicón” (Ese CEEPAC de veras…jajaja)

Qué bueno que lo pensaron bien y ¿pues cómo no? si llamada fue clara: ganas ahorita o te gano después. Punto.

Morena local como sea (Dicen que el gobernador Gallardo hasta un Ron Potosí mandó a Gabino Morales).

Lo que sí hay que pensar es en no confiar mucho los Verdes de los de yate. Esos lo usan y ya. (Los yates).

Para el 2027 se abren de nuevo todas las posibilidades y ¿qué mejor? 

Si alguien no lo pensó pues yo tampoco: el que tenga la estructura gallardista va a ganar, y solo hay una condición: no abrir los cajones.

El color es lo de menos. El triángulo dorado que se llama Soledad, capital (ahí si con Ruth porque no son casualidad las fotos de Galindo y Ricardo ni los 800 millones para la capital) Pozos y Villa de Reyes, no son cualquier cosa.

¿Todo cambia? Sí. Todo. Pero no tanto. El Gallardismo junto a Morena solo tiene un hombre y nombre para la gubernatura (luego se los digo pero empieza con Juan)

Mujeres tienen varias cartas: desde mi tía Leonor, hasta la maestra Lola.

Oposiciones pues Galindo y ya. (Con el que prefiere entenderse que con otros y otras) y si me apuran pues con el que haga contraste, entendimiento y punto.

¿Y la familia? Bien gracias. Don Ricardo feliz de que su nuera sea alcaldesa…y ya.

En estos días y como para cambiar de temas, y para no ser el “ya cállate, tenías razón” pues deje les cuento mejor de crayolas.

Yo no tuve tiempo de colores, pero Holbox y León me enseñaron en tonos de grises y nada más. Por algo se empieza. Los arcoíris luego.

¿La uni? Que weba… es la única rectoría con pensamiento de pobreza en años. (Hasta Mario García, al que Marcelo le abonaba hasta casi en 31 de diciembre, hizo “El Bicentenario)

Hace poco hablé sobre las “Las dos promesas” y son las siguientes: Fabian no quiere 846 millones, le prometieron 84 mitad y mitad para la próxima rectora si es que se deja ganar. (No la menciono porque me da una flojera enorme responder sus solicitudes de réplica).

El rector pues tiene “vicerrectoras”,”vicerrectores”, sabelotodos y sabelotodas a su alrededor. ¿Para qué necesita más? Suerte. Perdiendo 86, con 189 menos y un amparo en contra para que los estudiantes no paguen, ojalá no le haya tocado además poner los tamales.

Seguro tomarán la mejor decisión. Igual que Ricardo mañana. (Hoy)

¿INTERAPAS? Feliz. No hay cosa mejor que le pueda pasar que Soledad se vaya y Pozos también. ¿A quien le van a echar la culpa ahora?

Yo mientras, si usted me lo permite o no, “voyatrair” el pelo suelto.

Hasta la próxima. (Ha que por cierto, que que la próxima puede ser desde la Pila, pero mire que me van a caer de maravilla 30 días de escribirle a lápiz y papel una iniciativa que traigo sobre que los y las jueces también tomen en cuenta la voz del afectado en las órdenes de restricción cuando se compruebe que el caballero jamás buscó a la dama)

Yo soy Jorge Saldaña.

 

Lee también: Tiranos y los relatos que se creen | Apuntes de Jorge Saldaña

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Miguel de Cervantes Saavedra 140
Col. Polanco CP 78220
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados