junio 20, 2026

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#4 Tiempos

Guillermo Sheridan en aeroplano | Columna de Julián de la Canal

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Sin reparos César Huerta califica de aviador universitario al sr. Sheridan (pinchar aquí y aquí); y si aviador, corrupto, como concluye el acusado mismo. La epatante condición aviaria no operó como impedimento para representar un astracán limitado a una escena: un presunto corrupto (sr. Sheridan, “profesor” de la UNAM) acusa de corrupción a otra presunta corrupta (sra. Yasmín Esquivel, “egresada” de la UNAM). Al humor proverbial del “proverbial escritor” se agrega el del rector de la Universidad. El Dr. Graue, oftalmólogo pero anestesista de closet, declara con la somnolencia que amerita la peripecia: “el prestigio de nuestra institución no será empañado”. Da la impresión de que nadie se resiste al sentido del humor del sr. Sheridan, tampoco el sr. rector. Para restituir el lustre institucional, el Dr. Graue considera muy íntegro y honesto que un presunto corrupto denuncie a una presunta corrupta en que lo relevante es que se examine el caso de la presunta corrupta y no el del presunto corrupto. Con británico sentido del humor, el rector expulsó de la UNAM a la directora de tesis de la sra. Esquivel, pero hace mutis por el foro en relación con autoridades del Instituto de Investigaciones Filológicas que toleran hoy como ayer la presunta corrupción del sr. Sheridan consistente en ausentarse de manera habitual del lugar de trabajo. (No es alegato aducir estrategia para deshacerse del humorista excusando comisión de servicios en el cálido gremio de escritores siempre huérfano de risas). Sospechas que contaminan en proporción a los integrantes de los comités dictaminadores del Sistema Nacional de Investigadores de Conacyt. Se estima inverosímil que alguien que no imparte clases, ni dirige tesis, ni forma parte de órganos colegiados, pertenezca al SNI según estipula su reglamento que consigna además que no hay excepciones.

Todo indica error de cálculo. Se atribuye presunción de virtud al sr. Sheridan, pero la motivación para la denuncia se antoja política, sin descartar provecho económico, con pretexto académico. Equipado con su cordial modestia, el presunto aviador-corrupto debió de pensar que a la brevedad el asunto quedaba resuelto, pero en realidad añadió una abolladura más al latón de su maltrecha carrera construida sobre evidencias de fraude. Sin embargo, el pretexto se transformó en plétora y la Universidad atrajo la querella. El comité de ética de la UNAM o bien subestimó a la magistrada considerando que no maniobraría a su favor ya que sus cuarenta años de experiencia profesional eran insignificantes ante la falta original del plagio de tesis, o bien conjeturó también presunción de virtud. Sorpresivamente se impuso la experiencia de la sra. Esquivel al solicitar un amparo judicial en defensa de sus excesos. Confesión de parte, pero también declaración de intenciones.

En ambos casos esa presunción de virtud condena a la Universidad. La astracanada se levanta como niebla densa alrededor de la institución. La UNAM opera como estado dentro de otro Estado, república de plastilina dentro de la República de México, sin otra ley interna que la que conviene, mientras los que deben asegurar su cumplimiento se hacen de la vista gorda a diario sacudiéndose el sopor a golpe de titular. Un juez otorga un amparo a la sra. Esquivel que la Universidad debe acatar porque la República está sobre la república y el Estado por encima del estado. El comité de ética se excede al comunicar que respetará el fallo judicial porque solo cabe acatamiento al fallo judicial. Sin embargo, hay pruebas fehacientes de que el sr. Sheridan es presunto aviador-corrupto desde hace lustros, conflicto acerca del que la UNAM tiene competencias de actuación. La complicidad del silencio es determinante para el aparato académico que forma parte de la corrupción. Impunidad es la palabra decisiva.

La tediosa soberbia del sr. Sheridan es irrelevante pero no mezclada con impunidad. Dedica varias entregas de su columna a dar seguimiento al asunto Esquivel, aconsejándole con inédita generosidad y dosis copiosas de humor diferentes opciones a fin de enmendarlo. En ningún momento el sr. Sheridan ofrece seguimiento a sus propias irregularidades a fin de enmendarlas. Es más sencillo que la sra. Esquivel escriba nuevas tesis a que el sr. Sheridan subsane décadas entretenidas en acrobáticos bucles etéreos al margen de sus obligaciones profesionales.

Para la Universidad hay corruptos y corruptos: no es lo mismo la corrupción de un presunto corrupto que la de una presunta corrupta. (Alivia saber que la Universidad ya tiene baños exclusivos para uso de variedad de sexos y géneros). Quizás la distinción restituya el prestigio pero no parece porque ese prestigio vive preferentemente en el discurso frente a la cotidiana corrupción institucional. Muestra de su sentido del humor, el “proverbial escritor” informó que no consiente que nadie desprestigie a la UNAM, “eso sí que no”. Hay que convenir que no necesita ayuda.

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#4 Tiempos

Hagamos Fan Fest, eso lo paga el pueblo | Columna de Haniel Valdés

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Acento Ajeno

 

La clase política potosina parece estar de acuerdo en una sola cosa: es hora de pelearse. Sin embargo para coordinarse y ahorrar dinero público, para cumplir promesas de campaña o terminar las obras conjuntas, para dialogar como adultos o políticos maduros, serios, profesionales, en lugar de andar tirando piedras con cuanta pregunta lanzan mis colegas del gremio, para eso: “no señor, no tenemos tiempo”.

El Mundial de 2026 está dejando una imagen que resume buena parte de la relación entre el gobernador Ricardo Gallardo y el alcalde Enrique Galindo: dos Fan Fest en la misma ciudad, financiados con recursos públicos distintos, promovidos por gobiernos distintos y dirigidos exactamente al mismo público, los potosinos.

Por un lado, el Gobierno del Estado adquirió un paquete de derechos de transmisión para llevar los partidos a San Luis Potosí, Soledad, Ciudad Valles y Rioverde. Por otro, el Ayuntamiento capitalino firmó sus propios acuerdos para organizar transmisiones en Plaza del Carmen.

La pregunta es inevitable: ¿era realmente necesario dos fan fest en la capital del estado?

Porque más allá de los argumentos políticos o administrativos que cada autoridad pueda presentar, el resultado práctico fue que dos gobiernos sostenidos por los mismos contribuyentes terminaron desarrollando estructuras paralelas para ofrecer exactamente el mismo servicio: que los ciudadanos vieran partidos del Mundial en espacios públicos.

Pantallas, logística, promoción, personal operativo, actividades complementarias y derechos de transmisión. Todo por duplicado.

Hasta ahora, ninguna autoridad ha transparentado completamente cuánto costaron los derechos de transmisión en cada caso. Se especula que mientras el Ayuntamiento capitalino gastó unos 11 millones, el “tetrapack” estatal superó los 60 millones.

Estas cifras pueden o no ser ciertas, pero lo que sí se conoce es que tanto el Ayuntamiento como el Gobierno del Estado comprometieron millones de pesos en contratos relacionados con sus Fan Fest destinando recursos para un mismo esquema de transmisiones mundialistas, solo que en dos plazas distintas.

El problema no es que existan eventos para acercar el Mundial a la gente. Eso puede justificarse perfectamente. El problema es la ausencia de coordinación institucional.

¿Alguien analizó cuánto habría costado un solo gran Fan Fest respaldado por ambas administraciones?

¿Alguien calculó cuánto dinero público se habría ahorrado compartiendo infraestructura, producción y permisos?

¿Alguien explicó por qué era mejor tener dos proyectos compitiendo entre sí en lugar de uno complementario?

La impresión que queda es incómoda: la rivalidad política terminó pesando más que la eficiencia administrativa.

Mientras los discursos oficiales hablan de unidad, promoción turística y convivencia familiar, las decisiones muestran otra cosa. Muestran dos gobiernos empeñados en demostrar quién podía organizar el mejor evento, aunque eso implique gastar más recursos públicos de los necesarios.

Yo veo dos niños pequeños, organizando su cumpleaños y peleados por ver quien hace la fiesta más linda. ¿El problema? Como los niños son de la misma familia, el dinero sale de la misma bolsa y los invitados son exactamente los mismos “amiguitos”.

El Mundial dura unas semanas. Las consecuencias de gastar sin coordinación permanecen mucho más tiempo.

Porque el dinero utilizado para financiar proyectos paralelos no pertenece ni al gobernador ni al alcalde. Pertenece a los ciudadanos.

Y los ciudadanos tienen derecho a preguntarse si realmente era indispensable pagar dos veces por lo mismo.

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El Cronopio

El incansable escrutador del cielo, Enrique Chavira Navarrete | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

El 5 de junio de 1925 nace en la Ciudad de México Enrique Chavira Navarrete, el incasable escrutador del cielo; personaje que representa el renacer de la astronomía mexicana moderna. Heredero de los pioneros mexicanos de la astronomía que formaron los establecimientos para el estudio de la disciplina, entre ellos los potosinos Valentín Gama y Rodolfo Jurado y, muy especialmente de Joaquín Gallo quien le enseñó a observar y dar seguimiento a cuerpos celestes en el Observatorio de Tacubaya donde ingresó Chavira a trabajar, para luego pasar, al entonces naciente, Observatorio Nacional de Tonantzintla en Puebla, siendo de los astrónomos que iniciaron actividades en aquel lugar en 1943.

Su labor sería pionera al llevar a la astronomía observacional y a explicar que sucede en los fenómenos celestes que fue un paso significativo de la astronomía para usos prácticos que se realizaba en México a la astronomía moderna en el país, con el uso de nuevos instrumentos con los que contaría el Observatorio de Tonantzintla, como la cámara Schmidt, convirtiéndose en uno de los grandes observadores del cielo. El Observatorio de Tonantzintla se convertiría en uno d ellos principales centros de astronomía a nivel mundial, donde se descubrieron una buena cantidad de objetos celestes, participando en ello Enrique Chavira.  

En los setenta, cuando yo estudiaba física en San Luis, visitamos el INAOE que había asumido ese nombre a principios de los setenta al extenderse el observatorio de Tonantzintla a las áreas de electrónica y óptica que se agregaban a la de astrofísica, el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica, conocimos a Enrique Chavira quien nos mostraba parte de la instrumentación telescópica que contaba esa institución, posteriormente al ir a continuar mis estudios a Puebla, fui compañero de la maestría en física de su hija Elsa Chavira, de quien ya hemos comentado en esta sección, y visité varias veces su casa además de encontrarlo seguido en el INAOE; entre las visitas a su casa, una de ellas de varios días pues estaba convaleciente y la familia de Elsa me albergó, descubrí que Enrique Chavira era un estudioso de las arqueología, y que había recopilado una buena colección de objetos prehispánicos propios de la región cholulteca donde estaba alojado el INAOE

, mismos que estudiaba con ahínco. 

Enrique Chavira es uno de los pilares de la astronomía observacional en México, que lo llevo a ser integrado como investigador en 1952 del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTon), destacando en la identificación y clasificación de galaxias y estrellas azules gracias a su preparación en análisis espectral.

Entre sus descubrimientos observacionales se encuentran, el de una supernova en la región de Sagitario, el registro del quasar Ton256, que en el nombre lleva las siglas del observatorio de Tonantzintla, el objeto extragaláctico más lejano observado por la Cámara Schmidt de Tonantzintla y del Cometa Haro-Chavira en 1954 en la región del Toro. No es de extrañar que aparezca en el par de novelas de Elena Poniatowska que le dedicó la escritora al Observatorio de Tonantzintla donde trabajaba su esposo Guillermo Haro, compañero de Enrique Chavira.

A lo largo de más de cincuenta años contribuyó a la colección de más de 15 mil placas astrofotográficas del INAOE, sucesor del OANTON. La colección de placas astrofotográficas de la Cámara Schmidt de Tonantzintla que fue reconocida oficialmente en 2015 en el programa Memoria del Mundo de la UNESCO, cuestión que ya no pudo ser testigo Enrique Chavira Navarrete, pues su muerte ocurrió el 23 de noviembre del año 2000 en la Ciudad de Puebla donde radicó en todo ese tiempo. 

Sus grandes descubrimientos y la intensa labor en pro de la astronomía mexicana le valieron diversas distinciones, diplomas, cédulas reales, medallas al mérito académico y el nombramiento de Investigador Emérito en el INAOE.

Enrique Chavira, el gran astrónomo observacional, pasa a la historia como uno de los pilares de la astronomía mexicana moderna. 

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#4 Tiempos

Gallardo manejó, Claudia le leyó el mapa | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

 

Culto Público, hijos de la forma y el fondo:

Les traigo la primicia. Hace unas horas estuvo aquí en la capital la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Así. Sin aviso previo. Sin discurso. Rompiendo por completo — y si no me equivoco, por primera vez en su mandato — la forma de acudir a sus giras de fin de semana.

Los eventos a los que vino son, por donde se vea, guiños tiernos: premiar a un equipo de fut femenil en la Politécnica e inaugurar una cancha de futbol en Santa María del Río. Nada que ver con el estilo de sus giras. Y eso dice mucho.

La presidenta comenzó a visitar gobernadores. Y que el primero haya sido el potosino habla de la importancia que le da la mandataria a este estado de cara a la próxima contienda.

No dio discurso — seguramente algunas palabras a las premiadas y a los usuarios de la cancha —, pero su sola presencia dijo mucho más que cualquier micrófono encendido.

En los traslados estuvieron solo ella y el gobernador. Ni siquiera hubo chofer: manejó Gallardo. Y yo les apuesto, sin haberlo visto, que no hablaron del clima ni del partido México contra Corea.

Temas que sí tocaron, a mí juicio: la llamada Ley Serrano, la narrativa nacional construida sin contexto sobre la persecución a “voces críticas” — por fin la presidenta supo la calaña de personas a las que organismos internacionales defendieron con tanto ardor — y la realidad de fondo de ese asunto. Si hubo regaños, que bueno. Si se puso cada cosa en su lugar y en justa dimensión pues qué mejor.

En lo político les dejo dato para que ustedes le den mejor interpretación:

Nadie de Morena ni de Bienestar fue enterado. En Santa María del Río ni despertaron a la presidenta municipal — que es de Morena — y se enteró de la visita de Sheinbaum cuando apenas se andaba haciendo un huevito para el desayuno. Memo Morales y Rita tampoco estuvieron enterados, hasta donde se sabe.

Esos no son descuidos. Eso es mensaje.

Preguntas que dejo en el aire, porque yo no sé nada y ustedes sabrán leer mejor:

¿Comenzó la presidenta a hacer acuerdos rumbo al 27?

Si es así, se le aplaude que los haga en persona. Los mensajes encriptados y los “te mando decir con gestos” caen gordos.

¿Vino a conceder la “Excepción Ruth” estatutaria para amarrar la alianza Verde-Morena de cara a la gubernatura?

¿Vino a decirle al gobernador — no a preguntarle, ojo— cómo se va a llamar el candidato?

¿O ya quedaron en jugar a las venciditas uno contra el otro y buena suerte?

Yo por mi parte no sé nada. Yo apenas estaba echando baño para ir a misa de una en Tequis.

Buen domingo a todos y todas.

Yo soy Jorge Saldaña.

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Opinión

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