#4 Tiempos
Ese día cualquiera que Wozniak visitó San Luis | Crónica de Jorge Saldaña
TERCERA LLAMADA.
“Es como decir que conociste a Pasteur, a DaVinci, o a…o a Madame Curie”, aporta con atino y visión de género a la conversación la señora Lorena Valle, esposa del gobernador Juan Manuel Carreras, iniciador y propietario de la breve, compacta e improvisada charla que se suscitó tras despedir el mandatario a Stephen Gary Wozniak, desde ayer visitante distinguido del Estado e invitado de gala en la clausura del Foro trilateral Nasco 2021 del que fue anfitrión San Luis Potosí.
“Hasta hace pocos años pensar en una máquina que hiciera millones de cálculos en milésimas de segundos era algo que solo podría atribuirse a un asunto de magia, de Ciencia Ficción, pero hoy en día resulta de lo más cotidiano”, le soltó el mandatario en su discurso al invitado unos minutos antes de entregarle la distinción.
Contundente el golpe de verdad en las palabras del gobernador anfitrión, cuando solo hacía falta voltear para notar que tanto la conferencia, como el momento protocolario, estaban siendo registrados por docenas de iPhones y iPads en manos de más de un centenar de asistentes presenciales y miles que lo hicieron a distancia en una transmisión en vivo, ambas circunstancias impensables sin la tecnología que el ingeniero expositor nacido en San José California, pero auto-declarado “ciudadano del mundo” creó hace apenas cuatro décadas.
Los videos que se reprodujeron durante la sesión y el circuito cerrado de cobertura, también fueron controlados por al menos cinco equipos con el logo de la manzana mordida.
Las tarjetas madre de cada dispositivo trabajando para su padre.
Woz, como en la mayoría de las imágenes que se encuentran en la red, vistió de negro en pantalón, playera tipo polo y saco, no hubo calcetines entre sus sandalias Náutica y sus pies, ningún accesorio extra a un iWatch en su mano izquierda, una peculiar sonrisa bonachona y la canibarba en el sótano del rostro de un genio de talla global que visitó por primera vez tierras potosinas.
Como interlocutor de Wozniak, fungió uno de esos “si-y-ou” de trayectoria rimbombante y que actualmente se desempeña como uno de los capitanes de la empresa Siemmens.
Las preguntas fueron escasas y de poca profundidad por no decir frívolas en ocasiones, no obstante Rok Roky Racoon (así se registró en la Universidad de Colorado Boulder de donde fue expulsado) aprovechaba cada pie del interlocutor para plantear su propia narrativa.
En la pista de lo ligero, derrumbó mitos de la película biográfica de su socio y tocayo Steve titulada “Jobs”, como ese muy conocido de que iniciaron Apple Computers Inc en una cochera. En realidad no fue así y hubo al menos una década de trabajo previo y muchas otras circunstancias y personajes alrededor de la construcción de un imperio corporativo que, de ser país, sería la octava economía del mundo y contaría con 2 mil 400 billones de dólares (2 mil 400 y 9 ceros más).
Anécdotas de su familia, de su esposa, del dinero para escuelas en Cupertino, del googleo sobre el lago Tahoe, la idea de la aplicación Siri, su aparición en “Dancing with the stars” o su cameo en la serie “The Big Bang Theory” (que reconoce no haber visto antes de participar en las mismas), referencias a Elon Musk, a Tesla y la comparativa recurrente de tener la pasión de crear por crear, crear para sí mismo, crear para hacer un mundo mejor sin tener como objetivo impulsor las ganancias y el beneficio.
En un terreno más profundo, el ingeniero apasionado por la matemática y la enseñanza (tiene una fundación educativa global) aseguró a los potosinos que la vida se trata sobre la felicidad, sobre ser honestos consigo mismos, aconseja ser respetuoso de las habilidades de los demás, y asume que la creación auténtica, la que transforma, proviene de la búsqueda de las propias respuestas y no de la aceptación de las que ya existen.
De acuerdo a la visión del también filántropo, acudir a la universidad y responder un examen con las mismas preguntas y con las mismas respuestas, genera individuos con exactamente los mismos conocimientos. “Puede ser buena, pero tiene sus limitaciones” No hay un pensamiento autónomo u auténtico, sino la repetición y acaso la circulación del mismo. Por eso el “Think Different” por eso el pensar “Out of the box”.
Es asunto de prioridades y ninguna opción es por sí misma negativa –atajó- pero no se forman “inventores” en la universidad y es una disyuntiva primordial para las nuevas generaciones pensar en la inversión de obtener un título de profesional o con ese recurso aventurarse en una “StartUp”. Es cuestión de actitud y de prioridades, aconsejó.
-“Amar todo alrededor de tu vida”.
-“La pasión es más importante que el conocimiento”.
-“La pasión es la razón con la sonrisa”.
-“Hay que lanzarse al océano, solo hay dos opciones: o nadas o te ahogas”.
-“El Bitcoin es el oro digital”.
-“Se transforma con la actitud”.
Fueron algunas de sus frases, que me atrevo a marcar como cita textual aunque pueden variar por la traducción de quien esto escribe (La traducción simultanea con la que se contó en el evento tampoco era muy precisa).
Entre semejantes decretos, consejos y experiencias en voz de quien es considerado un genio, “Inteligencia es una palabra graciosa… hay que definir la inteligencia” destacó del resto y provocó un “gasp” o momento de jalar aliento para repensar lo escuchado entre la audiencia.
Simpático, bromista, cómodo, sin pose de diva ni de profeta con la verdad facturada, Wozniak de acuerdo tanto a lo dicho por sí mismo, como a algunas advertencias de sus representantes dadas a conocer previamente a los organizadores, es también un hombre introvertido, que se siente incómodo con las relaciones interpersonales, que odia el SPAM y a los “fans” que llegan a interrumpirle en su vida cotidiana. Es un Rockstar que no disfruta serlo.
Aun así, lanzó la carnada más usada de los famosos: “San Luis es el mejor lugar de México, y si quisiera vivir en este país (al que reconoce mucho más desarrollado y menos pobre que hace 20 años) escogería a “Saint Loois Potósi (así con el acento en la “o”) porque ahora es mi favorito”. Llegaron los aplausos.
Las advertencias sobre la interacción personal tomaron forma al no haber oportunidad de verdadera comunicación, cero “feedback”, no hay sesión de preguntas ni con la audiencia física y mucho menos la virtual. El invitado jamás bajó del templete de metro y medio que sostenía el escenario conformado por tres pantallas gigantes, a la derecha un discreto “set” de dos sillones elegantes donde se sostuvo la charla y una pequeña mesa central.
Aplausos. “Bye” desde lejos. Algunas palabras de Tiffany Melvin, presidenta de la North American Strategy for Competitiveness. ¿Ella cerró el evento? ¿Ya se acabó? ¿Se retira Wozniak?
Huele a una rápida despedida. Un impertinente de la segunda fila saca una carpeta tamaño carta abierta de par en par en la que a manera de cartel, se lee algo escrito con una letra espantosa:
-Steve, can you please sign my 1986 Aple II?
El genio de Cupertino entrecierra los ojos para alcanzar a leer la improvisada pancarta, la presidenta de Nasco, con visión más afinada, se acomide a hacerlo y se lo transmite. Woz hace un ademán con ambas manos que se interpreta como un ¿Y en dónde está?
A la Apple II se refirió en repetidas ocasiones durante su conferencia. Es la primer computadora personal con teclado, monitor y una unidad de disco “flopy”, que se vendió por más años que ningún modelo, el verdadero producto que hizo sólida en ese momento a la compañía de la manzana y de la que, se nota, Wozniak está verdaderamente orgulloso por la pasión con la que se refirió a la misma.
De inmediato el imprudente volteó de lado la carpeta-pancarta, en la que decía:
-In the trunk of my car.
Wozniak sonrió al detalle de tener por adelantado la respuesta sobre la ubicación de la nostálgica y beige computadora que “todos tuvimos” (según Steve Wozniak) entre 1983 y finales de 1994 y pidió con la mano al imprudente acercarse.
No, no iba a salir Steve a firmar una computadora al estacionamiento, pero accedió a firmar un par de dispositivos de colección que el imprudente llevaba en mano. Aplausos nuevamente al generoso gesto del que dio cuenta la audiencia.
Una docena de personas siguieron el ejemplo del imprudente solicitador de autógrafos para computadoras y lo mismo acercaron iPhones que iPads que servilletas o papeles. Era comprensible, volver a estar a centímetros de un pionero de ese calado seguramente no será un asunto con muchas posibilidades de repetirse.
No a todos dijo que sí, ni tampoco firmó cualquier cosa. Asunto de marcas, de derechos, de tiempos, de dispositivos o meros cuidados de su firma, solo el lo sabe.
El imprudente guardé muy bien mis nuevos coleccionables favoritos marcados ya con los trazos de su creador.
Foto rápida con los organizadores, los titulares de Desarrollo Económico de otros estados, el gobernador de éste, el Director de Desarrollo Económico potosino, Gustavo Puente Orozco, y no más. Adiós Steve, su vehículo lo esperaba para partir de inmediato a su aeronave. Adiós Saint Looois Potósi.
El evento con el lema “Stronger Together” fue un éxito y no solamente por Wozniak (que le dio muchísimo realce) sino también por la “Coompetive” una mezcla entre cooperación y competencia que resultó de tres días de agenda y de relaciones de negocios entre tres países aliados reunidos en el valle del Tangamanga.
Los VIP subieron la escalera eléctrica del Centro de Convenciones donde los esperaba una comida de clausura. El resto bajamos la escalinata de piedra para retirarnos del sitio.
En medio de ambas gradas, las que subían y bajaban, se quedaba el sabor de un San Luis próspero, privilegiado geográficamente, con potencial no solamente automotriz o manufacturero, vocaciones de ciudad en puerta, grandes esperanzas, riqueza en recursos humanos y vaporoso de bondades por donde se le vea. Caray, tenemos todo.
Afuera, a pocos minutos y cuadras del punto de reunión de tres países por la competitividad, en una calle cualquiera, están dos niñas menores de 10 años trabajando. La más pequeña pasa un traste de plástico a los conductores detenidos en el semáforo para pedirles alguna moneda. La más grande toca en su acordeón una canción tristísima.
Trabajan juntas y seguramente se reparten las monedas, ellas también son “Stronger Together”.
La canción tristísima no cabe en los 250 gigas de mi Mac. El recuerdo del día que Wozniak visitó San Luis quedó guardado en el limitado disco duro de mi memoria y entre tanto, mi lento procesador se queda congelado en una pregunta:
¿Cómo salir de la caja cuando duermes en cartón?
(¿Le pregunto a Siri?)
@jfsh007
#4 Tiempos
Pensamientos en la Catedral | Columna de Juan Jesús Priego
LETRAS minúsculas
Los dos jóvenes se toman de la mano por unos instantes y él le dice a ella: «Yo, Juan, te acepto a ti, Lucía, como mi esposa, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y amarte y respetarte todos los días de mi vida».
De reojo observo a la mamá de la novia: está llorando, y con discreción se pasa un pañuelito blanco por el área de los ojos. El padre del novio, en cambio, se muestra pensativo y perplejo. Quizá se pregunte: «¿A qué hora creció este niño? ¡Apenas ayer se me sentaba en las piernas, y mírenlo ahora! ¿Tan rápido se va entonces la vida? ¿Tan rápido nos hacemos viejos? Dentro de un año, tal vez, ya seré abuelo». Todas estas preguntas y exclamaciones, y aún otras más de la misma índole, puedo leer en su rostro, en su cabeza que se mueve a intervalos rítmicos y en sus pies que casi tiemblan. Sí, ¿en qué momento se hicieron grandes estos niños que hoy, dejándolo todo, se van de casa, a qué hora crecieron y se enamoraron?
La ceremonia continúa. Ahora ya no miro a los papás, sino a los novios, que se entregan el uno al otro un anillo dorado. Y yo pienso en la grandeza de este sacramento. Porque esto es lo que es: un sacramento, es decir, un rito sagrado que no sólo simboliza, sino que también realiza y aun trasciende, la materialidad de los signos. «Este es un gran misterio –decía San Pablo hablando del matrimonio-, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia» (Efesios 5,32). De pronto empecé a pensar cosas en las que nunca antes había pensado.
Esto que los dos jóvenes están haciendo hoy en la Catedral –me decía a mí mismo- es una imagen terrena de lo que sucede místicamente en el alma de los hombres. ¡Dios se ha desposado con cada una de sus criaturas! ¿Es esto posible? Dios se desposa con ellos, y lo que este muchacho acaba de decir a su amada lo dice Dios también a cada uno y de manera individual: «Prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad…, todos los días de mi vida». ¿Pero Dios puede decir: todos los días de mi vida? Sí, sólo que, para Él, ese todos los días se designa con una sola palabra: eternidad. Por la eternidad estaré contigo. No te abandonaré ni siquiera por un momento, ni siquiera en la muerte. Porque es fuerte el amor como la muerte, dice la lectura que hace un momento acabamos de escuchar (Cantar de los cantares 8,6).
Mientras pienso en estas cosas que me llenan de emoción, los padrinos de arras me llaman al orden pidiéndome que las bendiga. Hay que bendecirlas, claro. Y lo hago. Derramo sobre las monedas unas gotas de agua bendita y se las entrego al esposo para qué él, a su vez, las haga llegar a su mujer como un río que fluye, sin quedarse con ninguna, y yo sigo diciendo para mis adentros: «¡Por toda la eternidad! Porque nos hiciste, Señor, para ti, nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti. ¡Hermosas palabras éstas de San Agustín! ¿Nos hiciste, entonces, para ti? Sí, sólo para ti. Tú eres el esposo verdadero de nuestras almas y a los demás sólo nos los prestas por un tiempo, para el tiempo. ¡La eternidad te la reservas Tú, pues eres el Señor de ella!».
Estoy distraído o, mejor aún, embebido. Los padrinos de lazo me hacen señas desde la distancia y me preguntan como jugando a caras y gestos si ya es tiempo de ponérselo a los nuevos esposos. Yo les hago un gesto afirmativo con la cabeza. ¡Claro, el lazo! Sí, ya es tiempo de ponérselo. Y mientras los padrinos ejecutan esta sencilla maniobra, yo sigo pensando: «Haber nacido es haber sido elegido. Estamos aquí, Señor, porque nos quisiste, porque nos amaste. ¡Nos elegiste para la vida, es decir, para ser tuyos! Nadie está en este mundo por causalidad, o por azar. ¡Tú elegiste a los que viven para desposarte con ellos en el amor y la fidelidad! Así pues, nunca los dejas solos, ni los has dejado, ni los dejarás jamás. Esto es lo que dices a cada hombre que nace, y aún antes de que nazca, desde que está en el seno de su madre: «Prometo serte fiel».
Creo estar más emocionado que los mismos novios. Pero sus padres –los cuatro- me miran con extrañeza y casi diría que hasta con rencor. Seguramente piensan que he estado muy distraído durante la ceremonia. Ha sido mi actitud exterior la que quizá les haya hecho pensar que no he estado realmente con ellos, sino en otra parte: en la luna, por decir un lugar. Y, sin embargo, nunca había estado más cerca de alguien que con estos jóvenes que ahora se tal vez se preguntaban por qué me habían elegido a mí, precisamente a mí, para…
¿Cómo no había pensado con más detenimiento en este misterio? Jesús elevó a rango de sacramento la unión definitiva entre el hombre y la mujer para que éstos, celebrándolo, vayan todavía más allá y piensen en Dios, que nos ama así: con un amor que ni se arrepiente ni vacila. Todo lo podemos temer, menos que Dios deje de querernos. «Podrán desaparecer las colinas y los montes, pero mi amor por ti no desaparecerá». ¿Y no es esto justamente lo que hemos recordado, lo que hemos celebrado hoy? ¡No se enojen, amigos! Enseguida estoy con ustedes.
Mientras coloco los dones sobre el altar, sigo pensando: «No hay historia de amor más bella que la del alma con su Dios. ¿Acaso el verdadero matrimonio sea sólo éste? Sí, quizá sea así, de manera que el matrimonio que acabamos de celebrar no sea, en el fondo, más que una imagen pálida –aunque visible y real- de aquél.
Y cuando termino la Misa y los padres de la novia se me acercan para darme las gracias por haber venido de lejos únicamente para celebrarla, me dicen sonrientes:
-Estuvo muy bonita la ceremonia, ¿verdad? ¡No lo niegue! Se le veía a usted emocionado.
Emocionado, sí, esa es la palabra: pero no era por las flores que ellos mismos habían mandado colocar a todo largo y ancho de la iglesia, sino únicamente por esos pensamientos míos que ya conoce el lector.
También lee: ¡No tocar! | Columna de Juan Jesús Priego
#4 Tiempos
La escritora mexicana que acarició el Nobel de Literatura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Cristina Rivera Garza, escritora mexicana nacida en Matamoros, Tamaulipas, estuvo considerada como la favorita para obtener el Premio Nobel de Literatura 2025 con su libro ‘El invencible verano de Liliana’, texto que narra el feminicidio de su hermana en los años noventa y obra con la que ganó el Premio Pulitzer de 2024. Si bien el Premio Nobel finalmente fue otorgado al autor húngaro László Krasznahorkai, la mención de Cristina Rivera que fue considerada como la escritora a vencer, da brillo a las letras mexicanas.
Radicada en Estados Unidos desde 1989, la escritora y ensayista trabaja actualmente como profesora en la Universidad de Houston, institución donde obtuvo su doctorado en Historia Latinoamericana; estudió sociología en la UNAM y es directora del programa de posgrado en escritura creativa en español en la Universidad de Houston.
Una de sus novelas por la que es reconocida fue editada en 1999, nadie me verá llorar, una novela que el escritor mexicano Carlos Fuentes describió como “una de las obras de ficción más notables de la literatura no sólo mexicana, sino en castellano, de la vuelta de siglo“.
En esa novela histórica resalta el papel de la mujer que es sojuzgada a fin de maniatar su furia crítica. Novela histórica que se asoma a la vida de una interna contra su voluntad en el manicomio de La Castañeda que responde al nombre de Modesta Burgos quien estuvo internada por al menos treinta y cinco años desde la década de los veinte.
Modesta Burgos originaria de Papantla Veracruz, llegaría a la Ciudad de México a casa de su tío y deambularía por la ciudad entre fábricas y burdeles. Indagando en archivos de salud, Cristina Rivera reconstruye su vida y su peregrinar en la sociedad mexicana de principios del siglo XX.
Si bien, el libro en mención es una edición reciente, de octubre de 2024 de Random House, la novela fue publicada en 1999; la novedad de esta edición es que ahora se usa el nombre real del personaje en cuestión ya que en la anterior edición se utilizó el nombre de Matilda Burgos, por cuestión de protección de identidad de los internos del Manicomio General, hoy con la Ley de Transparencia de y Acceso a la Información y Protección de Datos personales del 2012, así como la nueva Ley General de Archivos del 2016, permiten poder revelar su nombre.
Nadie me vera llorar nos relata la experiencia de Modesta Burgos, una mujer que, a pesar de haber sido internada a la fuerza en el manicomio La Castañeda a inicios del siglo XX, en la Ciudad de México, siempre conservó su furia crítica , una inconfundible voz propia y su libertad. Modesta parece tener dificultad para fijar su atención en los objetos del mundo, pero por donde quiera que camina lleva toda la luz del manicomio sobre la cabeza.
Entre los archivos y obras consultadas por Cristina Rivera para recrear la historia de Modesta Burgos, se encuentra la obra del padre Rafael Montejano sobre Real de Catorce, que ahora ha sido reeditada por la UASLP dentro de su magro trabajo editorial. La consulta responde a la construcción de parte de la historia de Modesta Burgos por su paso por diez años en Real de Catorce en compañía de Paul Kamáck, historia que se sitúa a principios del siglo XX cuando la bonanza de Catorce comenzaba a decrecer y como consecuencia se suicidaría Paul y Modesta quemaría su casa, despertando en un hospital de San Luis Potosí, antes de ingresar a La Castañeda.
En la novela podemos leer: “En el vagón del tren, Pablo habla del Valle de Matehuala como si le perteneciera. Su querencia. A través de la ventanilla le señala la fila zigzagueante de la gobernadora, las flores de las biznagas, amarillas, rojas; las espinas del garambullo. Hay cactos largos como sacerdotes y árboles de nopal justo como los que pintó José María Velazco, Pitayas y Guayule.
…. Su nombre le produce la primera ternura real de su vida. Lo único que él le pide justo antes de entrar a las callecitas entrecortadas de Real es que nunca le de un hijo. Modesta acepta.
El amor es una tonadilla, apenas una canción.
El mineral de Catorce
es digno de compasión
pues que ahora se encuentra
en tan fatal situación.
Al pasar por Potrero
me preguntan dónde vas,
me voy a buscar trabajo
al mineral de la Paz.
Cristina Rivera Garza inició su serie de premios en San Luis Potosí al ganar con su libro de cuentos La guerra no importa el Premio Bellas Artes de Cuento Amparo Dávila en 1987.
También lee: El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
#4 Tiempos
Los “Chones-Pachones” de la UASLP | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de mis impulsos contenidos:
Los dedos me queman y mi sistema límbico pre frontal (causante de lo que llamamos risa) está que me brota como cascada, sin embargo, me gobernaré una vez más.
No haré mofa del asunto de los 2.4 millones de pesos de ropa interior comprados por la “UniTienda” de la UASLP.
Evitaré juegos de palabras como “espero que sean transparentes… (las autoridades, no las prendas)”.
Me abstendré de llamar el asunto “los chones pachones”.
No usaré frases como “enseñaron los chones”, ni mucho menos diré que esa “mancha” en la ropa interior, pues no es cualquier cosa.
El asunto está muy lejos de ser un misterio del estilo Ágatha Christie respecto por qué el señor Pachón compró (y a quién) semejante cantidad de prendas… eso es un misterio resuelto.
Lo del “caso cerrado” al respecto del rector Zermeño, fue la peor salida que encontraron, pero lo entiendo.
El rector, todos sabemos, es un hombre íntegro, pulcro, elegante… el andar hablando de calzones atenta contra el pudor propio.
Lamentablemente ya con “los chones enseñados” (otra frase que evitaré) pues lo mínimo era “vamos a investigar” -que en parte lo hizo- diciendo que ahora las prendas y el asunto está en la Contraloría de la Uni. (Podemos ahora decir, sin temor a equivocarnos, que la contralora universitaria pues está muy “calzonuda”)
El IFSE no desaprovechó la oportunidad y en pocas palabras dijo, otra vez: déjate auditar (que se podría decir coloquialmente: bájate los chones).
Todo eso y más diría solo para divertirme, pero como lo dije en un principio, mejor me autogobierno (que es mi especialidad) y no sigo por ese camino que tantas cosquillas da en los dedos de quien esto escribe.
Hablemos de lo serio del tema: comprar millones de pesos por un producto que no se vende no está de risa cuando esta rectoría ha sido marcada por su pensamiento de pobreza y penurias financieras permanentes.
Estoy seguro que el doctor Zermeño preferiría (por su pudor, que se respeta, y admira así como su forma de conducirse) hablar del encuentro incómodo que tuvo el sábado 17 de enero en La Parroquia con Fabián Espinosa Díaz de León, su ex arrendatario, el representante de VEM con quien la institución sostiene una demanda que, de acuerdo a los que saben, es muy probable que pierda la Universidad.
Palabras más, o palabras menos (en La Parroquia no graban los audios de sus clientes, bendito sea Dios) primero se saludaron así como con la cabeza, pero luego un tercero saludó a la señora esposa del rector y al galeno. Fabián Espinosa se acercó y el diálogo fue -según testigos que nunca faltan- entre un “mira él es responsable si me pasa algo físicamente o a mi salud-
Fabián Espinosa, dicen, respondió igual: “señora mire que mi esposa dice lo mismo de su marido”.
Qué incomodidad.
El rector dio guillotina a la charla con un “las cosas de la oficina las trato en la oficina”
¿Chisme de restaurante? Sí. Pero fondo también hay (en la tienda de la Uni, de los que no se han vendido).
En fin que preferiría el doctor Zermeño hablar de cualquier cosa menos de los “chones pachones” de eso si estoy seguro.
El asunto ya pasó y “ya lo pasado pasado” pero si nos interesa:
- ¿Qué medidas se toman para que una compra tan grande y absurda no se vuelva a repetir en la UniTienda?
- ¿Qué estudios de mercado se hacen a partir de que alguien más la administra?
- ¿Quién administra la UniTienda?
Con el convenio Federación-Estado para 2026 hasta este domingo detenido en firmas (y redacción según dicen) ¿hasta cuándo aguantará el préstamo que les hizo favor gobierno de pedir para la Uni?
En fin, ya me extendí. Yo quiero escribir de la tensión cubana, Ucrania, Venezuela, y Groenlandia (son piezas moviéndose para un “jaque mate” global)
También quería escribir sobre la valiente posición de la nueva titular de la Facultad de Derecho ante las “sugerencias” rectoriles, de la construcción de narrativas de Morena, de la renuncia de Adán Augusto, y la hamaca del Verde nacional, pero pues será para la próxima (si es que no escribo otro cuento, que ya le voy agarrando gusto).
Los abrazo y saludo a todos y todas.
Jorge Saldaña.
También lee: “Ya cállate, tenías razón” | Apuntes de Jorge Saldaña
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad3 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas4 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad3 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado2 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos3 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas3 años
SLP podría volver en enero a clases online














