Destacadas
#Entrevista | Jorge Zepeda Patterson: el periodista que siempre me ha salvado
Fundador de proyectos como SinEmbargo.mx y Día Siete y autor de la literatura política mexicana más importante de los últimos años, conversamos sobre su carrera, periodismo y López Obrador
Por: Luis Moreno
La primera vez que supe de la existencia de Jorge Zepeda Patterson (Mazatlán, 1952) fue a través de un texto que escribió en la sección «Hasta atrás» del semanario Día Siete, debí tener diez u once años, estaba sentado en el asiento trasero de la camioneta de mi madre, era domingo e íbamos a la casa de mis abuelos. Me gustaba hojear la revista para ver las imágenes y ocasionalmente hacía un esfuerzo adicional para combatir la apatía preadolescente y leer algunas páginas; no estoy muy seguro de qué trataba lo escrito por Jorge, pero desde entonces cada domingo leí esa columna, que siempre alternaba autores, así conocí a varios y varias periodistas, escritores y escritoras.
Recordé el episodio justo antes de comenzar la entrevista que le hice a Zepeda Patterson hace algunas semanas, pensé en mencionarle la anécdota, pero al final consideré que sería imprudente: entrevistar a un periodista siempre conlleva un nerviosismo diferente a hacerlo con cualquier otro tipo de personaje, pues se está frente a alguien que ha realizado la misma labor cientos de veces, en este caso a un nivel infinitamente superior, y que tiene todos los artificios periodísticos bien dominados.
Día Siete se publicó durante casi toda la primera década del siglo XXI y un poco después, Jorge Zepeda estuvo al frente de ella, y para mí representó una brújula que me ayudó a alimentar mis gustos y forjar un corpus ideológico. En sus páginas encontré textos que hablaban sobre las bandas que comenzaba a escuchar y a hacer mías, de los primeros libro que leí por convicción personal, de tendencias, de perspectivas y hechos políticos y sociales de los que no tenía ni idea, pero lo más importante es que en esa revista vi que el periodismo puede ser un medio de conocimiento, belleza, estilo, entretenimiento… por eso cuando algunas veces he llegado a escuchar que Jorge se encamina a convertirse en el patriarca del periodismo mexicano, una especie de sucesor de Julio Scherer García, me parece una apreciación indiscutible, pero con la que él no está de acuerdo:
Jorge Zepeda Patterson: No me ubicaría en esos términos. Sé que he sido un protagonista que ha animado el ambiente sobre todo regional, a diferencia de varios de los grandes referentes del periodismo nacional, que casi todos son de la Ciudad de México. La mitad de mi trayectoria fue en Guadalajara, al hacer periódicos que en efecto fueron vanguardistas, sobre todo en los criterios que se implementaron y en las formas de abordar al periodismo, las cuales después se difundieron. El resto ha sido en la Ciudad de México y debo decir que mucho de este trabajo lo realice con un equipo, a través de hacer la reingeniería de medios en 10 o 12 lugares del país, que fueron no solo de diseño, sino de concepción informativa, lo que ayudó a capacitar cuadros en nuevas lógicas de un periodismo más participativo y ciudadano. Eso ha sido un aporte, pero desde luego nada comparado con los grandes generales que ha tenido el periodismo en el país.
–0–
Zepeda Patterson dirigió SinEmbargo.mx hasta hace pocos años. Cuando fundó el portal, junto a otros grandes comunicadores, por ahí del año 2010, se convirtió de forma instantánea en el medio referente del periodismo digital: sus contenidos multimedia; sus encabezados largos que ofrecían la mayor cantidad de información para el usuario de redes sociales que muy probablemente no iba a leer la nota entera; la profundidad de sus reportajes y sus ejercicios casi literarios que se salían de la norma, eran algo nunca antes visto en México. Eso, sumado a su línea editorial más cercana a la izquierda, hizo que jugara un papel central en la elección presidencial del 2012 y posteriormente durante todo el sexenio de Enrique Peña Nieto. Por entonces yo cursaba la universidad y se volvió un modelo al cual aspirar.
Hubo un texto de Jorge, titulado «El cuarenta y cuatro», que narraba en ficción y desde la perspectiva de uno de los estudiantes, lo que había ocurrido con los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos en el 2014. Aquellas líneas me revelaron una herramienta que hasta entonces desconocida: la ficción como un instrumento para descifrar la realidad. Un artilugio que Zepeda utiliza constantemente y que ha sofisticado hasta niveles en los que su litaratura se convierte en piezas de arte.
PREGUNTA: ¿Te sientes más cómodo en la ficción o en el periodismo de rigor?
Jorge Zepeda Patterson: Me siento igual de cómodo en los dos. Me gusta mucho el espacio de la columna, es un pulso de análisis de la realidad; pero del otro lado, la novela política, que es la que yo hago, el thriller de suspenso que trata de desentrañar otros aspectos del poder, me permite ponerle color y sonido, olores a lo que el periodismo, por la inmediatez y el rigor, me limita de dar cuenta de la película completa. La literatura ofrece la oportunidad de hacer una antropología del poder.
Las crisis lectoras son un depredador que acecha a todos y todas, aparecen intempestivamente e impiden leer prácticamente cualquier material; si se les permite alcanzan niveles de padecimiento crónico. Varias veces me he enfermado de ellas y en las dos más serias, la ficción política de Zepeda me ha rescatado, en específico la trilogía de «Los Azules», una colección de novelas compuesta por Los Corruptores; Milena o el fémur más bello del mundo; y Los Usurpadores. En ella se cuentan las aventuras de cuatro amigos: Amalia (presidenta del PRD), Pablo (millonario dueño de una compañía de seguridad privada), Mario (profesor universitario) y Tomás (columnista de uno de los medios más importantes de México), a quienes el destino les obliga a resolver diversos problemas que los llevan a inmiscuirse en las tramas más profundas de la política, la corrupción, los grupos criminales, el periodismo, el dinero… La prosa que Jorge Zepeda desarrolla en estos relatos alcanza una velocidad que impide detenerse a tomar aire; las situaciones son trepidantes, crudas, divertidas, conmovedoras, indignantes… Cuando se tiene uno de sus libros entre las manos y se repara en lo avanzado ya han transcurrido 200 páginas y las ganas de leer se han restablecido, en mi caso no solo eso, sino también el deseo de escribir también volvió.
PREGUNTA: ¿Ves a la trilogía de «Los Azules» convirtiéndose en un clásico de la literatura mexicana de ficción política?
Jorge Zepeda Patterson: Para México sí lo es. Hay autores que han trabajado temas similares, Enrique Serna es uno de ellos, pero desde Luis Spota, que generó una obra que era una radiografía de la política de ese entonces, no había un esfuerzo tan prolongado, al hablar ya de tres libros, que dé cuenta del México actual. Mis libros actualizan mucho de lo que Spota hizo en su momento, cada uno con sus propias peculiaridades. Hay pocos antecedentes, tenemos novelas históricas, también autores como Elmer Mendoza, que aporta mucho con su narco novela, pero estrictamente el tema de la clase política mexicana es poco trabajado desde la ficción.
PREGUNTA: Al leer libros escritos por ti como Muerte contrarreloj, la trilogía de Los Azules o ahora El dilema de Penélope, hay una sensación de vértigo por lo ágil de tu prosa, ¿consideras que esa característica es heredada de tu labor en el periodismo?
Jorge Zepeda Patterson: Sin duda. El periodismo exige una prosa para dar cuenta de situaciones de inmediatez. Me han dicho que uno de los rasgos que caracterizan mis novelas es la intensidad en la trama. Ahora con El dilema de Penélope, amigos y conocidos me llaman para reclamarme, me dicen cosas como “me desvelé a lo pendejo porque tenía que terminarla”.
PREGUNTA: Desde la última parte de la historia de «Los Azules» (Los Usurpadores) en 2017, pasaron siete años, ¿dónde estarían parados hoy Amelia, Jaime, Tomás y Mario?
Jorge Zepeda Patterson: Tendrás que leer mi siguiente novela, porque pienso retomarlos. Estará ubicada al arranque de lo que será el segundo ejercicio del proyecto obradorista; anticipo que Morena ganará las elecciones en un sentido u otro, Claudia o Marcelo, es un contexto perfecto: con la posibilidad de una primera presidenta; entre un segundo sexenio obradorista, pero sin Obrador, y lo que pueda suceder. El momento es ideal para invocar a mis cuatro Azules y a sus hijos, a los chicos, que ya eran coprotagonistas y ahora, siete u ocho años después, ya los encontramos más activos.
PREGUNTA: En el dilema de Penélope, tomas como telón de fondo Estados Unidos, ¿por qué la decisión de narrar algo al otro lado de la frontera?
Jorge Zepeda Patterson: Por varias razones: me descubrí muchas veces pensando en cómo sería el equipo que rodea a Donald Trump, imaginándome su cuarto de guerra electoral. Comencé la novela cuando Trump todavía era presidente y ese equipo se preguntaba cómo hacer para ganar las siguientes elecciones, porque había caído. Planteaban distintos proyectos, unos más locos que otros.
La pandemia suspendió la publicación durante dos años; cuando regresamos al asunto, Trump ya no estaba en la Casa Blanca, tuve que hacer muchas modificaciones, pero aún era válida la idea de cómo actúa la ultra derecha frente a una elección. En Estados Unidos, las campañas ahora están sujetas a nuevas dinámicas que antes solo eran secundarias, como son las campañas de miedo, del enojo, de las redes sociales virales a partir de escándalos, de enlodar al adversario, que siempre han estado presentes en la política, pero como una herramienta, no como la campaña en global.
Los nuevos candidatos ni siquiera tienen que construir un proyecto alternativo, se basan esencialmente en destruir al contrario. Estados Unidos va adelante en esas formas, lo que vimos en Brasil con las manifestaciones en las que trataron de impedir que Lula tomara posesión, es casi una calca de lo que sucedió dos años antes en el Capitolio, tiene que ver con el papel que juegan las redes, con la distorsión de la política hacia la política basura.
Situar mi novela allá me servía como laboratorio para entender lo que está pasando ahora en otros países y el tema migratorio es muy importante a ambos lados de la frontera: en este momento las remesas son ya el ingreso principal para México, por encima del petróleo, el sector automotriz o el turismo, pero además el efecto que tiene al ser un recurso derramado en los sectores sociales que más lo necesitan, hace que se convierta en recurso de sobrevivencia y en Estados Unidos es la piñata a golpear, el miedo a insuflar para la agenda electoral de ese país.
PREGUNTA: El periodismo y la literatura mexicana no se lee tanto en Estados Unidos, a pesar de que tenemos problemáticas y personajes comunes. ¿Cabe tu trabajo literario en la sociedad estadounidense?
Jorge Zepeda Patterson: Milena y Muerte contrarreloj fueron traducidos en Estados Unidos, le fue mejor al segundo, en parte porque la publicó Random House y eso cambia todo. Esta última novela no la quisieron tomar por la incomodidad de los temas políticos, al hablar de un candidato al que solo le cambié el nombre, pero que figura perfectamente como Donald Trump, Random decidió pasar. Mi agente está tratando de colocarla en otro lado, entonces esa respuesta la voy a saber de aquí a un año, si es que la tomaron o no. Debo decir que mi literatura ha marchado mucho mejor en Europa, está traducida a 15 o 18 idiomas, dependiendo de la novela, pero todas están en alemán, italiano, francés, polaco, bulgaro … allá les va muy bien; me la paso casi cuatro meses al año de aquel lado para hacer promoción.
–0–
Zepeda Patterson es una súper estrella del periodismo mexicano, sin embargo, aunque vivimos en una época de hipermediatización, en la que la mayoría de las personas quieren ser famosas y se exhiben para ello en redes sociales, el rostro del periodista se conoce poco, lo mismo ocurre con su voz audible, pese a ello su voz periodística y literaria es influyente, nítida, clara y resonante y está grabada en el imaginario de millones de personas que lo leen como un referente de la política nacional:
Jorge Zepeda Patterson: Siempre he preferido el anonimato. Rehuso hacer programas de televisión o radio porque genera que tengas mucha atención; hice uno con Raymundo Rivapalacio en el 2005, se transmitía por Canal 40, y me di cuenta que no es mi medio. Me siento bien al escribir, me da mucho gusto estar en un restaurante y seguir en el anonimato, es una condición para ser novelista: el escritor es una especie de voyeurista, está atento a la vida para analizarla y describirla; es un requisito que no seas el rey de la fiesta, sino el que está acodado con la espalda en la pared, viendo cómo transcurre. Me resulta más cómodo esto, pero sé que mis columnas son leídas y comentadas por mis ideas y no por una presencia física.
PREGUNTA: Publicas tres columnas a la semana (en SinEmbargo.mx, El País y Milenio), cada medio tiene una línea editorial y lectores y lectoras distintas, ¿cómo eliges el contenido que va en cada una?
Jorge Zepeda: Son medios con actitudes distintas; Milenio, por ejemplo, antes del triunfo de López Obrador predominaba una línea muy crítica en su contra, hay un lector de esa naturaleza, yo escribo con ese lector en mente, trato de dialogar con él, de hacerle ver otras perspectivas. El de Sin Embargo es un lector mucho más de izquierda, cercano a las posiciones lopezobradoristas. Siempre escribo lo que pienso, pero debo manejar los matices en función de quién lo leerá, aunque en ocasiones no hago distingo, porque surgen temas coyunturales que no esperan a la columna del domingo o miércoles.
PREGUNTA: Tus columnas dejan la sensación de que eres un juez imparcial con López Obrador, dices lo bueno y lo malo; pero en ellas casi siempre das como ganador a Andrés Manuel, ¿es una estrategia para convencer?
Jorge Zepeda: No es deliberado. Esto refleja el hecho de que yo pienso que López Obrador fue una buena noticia para el país; ha cometido muchos errores, pero incluso dentro de ellos, el país necesitaba un cambio. Soy optimista sobre lo que sigue: lo más difícil era modificar la trayectoria, se pudo haber hecho mejor, no obstante, hay que agradecer a López Obrador que permitió la existencia, por primera vez, de un gobierno que no está al servicio de las élites; pero también evidenciar lo que no se ha hecho bien. Mi papel es escribir y racionalizar en esa dirección.
PREGUNTA: Hay quien ve la confrontación del presidente contra sus opositores como una cuestión negativa, que se replica en todos los sectores de la sociedad, pero me parece que cada persona tiene derecho a sostener su punto de vista, sin que eso sea al malo. ¿Tú, en el periodismo, ves como algo bueno que caigan las máscaras y se diga de qué lado estamos? ¿Es buena la existencia de un periodismo militante?
Jorge Zepeda Patterson: Todos los periodistas tenemos una posición, el periodismo objetivo es absurdo porque somos sujetos, hacemos periodismo subjetivo. El tema es respetar los códigos profesionales. Más allá de las simpatías, uno tiene que decir cuántos manifestantes hubo, dar cuenta de la otra versión, poner un dato en un contexto honesto, no uno sesgado, eso se debe hacer. Los periodistas podemos estar más o menos a favor de López Obrador, pero más allá de eso al reflejar la realidad debemos recurrir a los códigos profesionales que son el corpus que le da sentido a una profesión.
PREGUNTA: López Obrador en la conferencia matutina recurre mucho a las referencias históricas, literarias y académicas, a veces da la impresión de estar escuchando a un intelectual. Luego llega la oposición a tratar de desarmarlo con insultos que caen en la vulgaridad. ¿Les vendría bien a la derecha contra algunos escritores e historiadores para que les ayude a formar un discurso?
Jorge Zepeda Patterson: Más que el discurso, la sustancia es el problema de la oposición; se la han pasado obsesionados con López Obrador, como si él fuera el problema, sin darse cuenta de que es la manifestación de un descontento enorme que generaron los gobiernos, primero del PRI y luego la alternancia del PAN, que no pudieron satisfacer las necesidades de la gente. Para el 2018 había enormes masas de inconformes que, por fortuna, tuvieron una vía electoral para manifestarse. Eso es López Obrador. Mientras la oposición no construya un proyecto que suene razonablemente viable para las necesidades de las mayorías que han sido dejadas atrás, no tiene ninguna oportunidad. Qué mérito tiene o qué fin tendría demostrar que López Obrador es una mierda. ¿Eso qué significa? ¿Entonces hay que regresar a lo que teníamos antes?
PREGUNTA: La llegada de López Obrador al poder generó una cantidad importante de revoluciones tanto de diversidad sexual, empoderamiento de las mujeres, en los medios de comunicación, el combate al racismo, el clasismo, la corrupción…, pero solo han pasado cinco años, todo es tan veloz que a veces recuerdan a hechos históricos que marcaron coyunturas nacionales, como la muerte de Franco en España. ¿Cómo vislumbras que se van a asentar esos movimientos con un segundo periodo de la izquierda en México?
Jorge Zepeda Patterson: Me siento francamente optimista. López Obrador tuvo el enorme mérito de impedir que las élites siguieran gobernando en este país; implementó un cambio, tal vez rústico, con pocas herramientas, a codazos, nada bonito ni elegante, pero ha abierto brecha en la selva a machetazos; pero con un mucho sentido de responsabilidad hacia las grandes variables macroeconómicas. No ha sido un populista como muchos que se caracterizan por dejar endeudamiento, un gobierno de muchos déficits y pocos ingresos; ha intentado hacer un cambio sin desestabilizar y lo ha conseguido: ahí está el peso, las inversiones extranjeras, el turismo. Nada se ha perdido.
Me siento optimista, porque los que vienen los veo como funcionarios profesionales: tanto Claudia Sheinbaum como Marcelo Ebrard no vienen de la oposición, llevan 30 años como funcionarios, su historia de vida es distinta a la de López Obrador: son personas urbanas, que han vivido en el extranjero, que tienen postgrados, hablan varios idiomas, ella es científica, ambos tienen abuelos extranjeros, son mucho más cosmopolitas, con una visión más profesional de la administración pública, no crecieron en el resentimiento, sino en el desafío de la administración. Andrés Manuel hizo lo difícil y a ellos les tocará remendar, armonizar, buscar consensos. Además veo que todos los protagonistas de la vida pública ya están cansados de la polarización y la confrontación. Eso abre una posibilidad de sentarse a ver en qué se puede coincidir.
PREGUNTA: El presidente ha sido la materia prima de tus columnas en los últimos años. ¿Tú tienes un diálogo con López Obrador?
Jorge Zepeda Patterson: No, cero. Sé que me lee, lo ha mencionado un par de veces en la Mañanera y lo he notado por comentarios que hace sin decir que leyó mi columna. Sí tengo un diálogo con la mayoría de su gente: con Claudia, Marcelo, varios del gabinete. No con él.
–0–
El mismo fin de semana de la plática con Jorge Zepeda, también Alejandro Paez Varela y Alvaro Delgado, los otros dos pilares de SinEmbargo.mx, estuvieron en San Luis para presentar su libro (La disputa por México: Dos proyectos, frente a frente, para 2024). Eduardo Marceleño y Erick Almanza, dos de mi amigos más entrañables, se cruzaron con ellos en un puesto de tacos, ya cerca de la media noche; se entendieron a la perfección, y aunque no escribiré la anécdota que me contaron (por si ellos luego quisieran hacerlo), pensar en mis amigos de fiesta con esos dos grandes periodistas y en mí haciendo esta entrevista, me hizo caer en cuenta de los muchos motivos que tengo y que mi generación tiene para sentir agradecimiento hacia ellos, sin importar a que nos dediquemos, pues sin sus plumas, la historia de este periodo de tiempo, la historia de este país, nuestra historia, no sería escrita y recordada como se debe.
También lee: #Entrevista | Lorena Zarate: cine de San Luis a Australia en medio de la pandemia
Destacadas
Zarazúa no admite atraso en implementación de nuevo sistema
La magistrada presidenta del STJE dice que el Congreso apenas verá la declaratoria en septiembre, mientras Matehuala funciona como piloto
Por: Haniel Valdés Velázquez
Ante la pregunta sobre el avance en la implementación de los juicios orales en materia civil y familiar, la magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE), Lourdes Anahí Zarazúa Martínez, reconoció que el Congreso del Estado se encuentra en receso y que el Poder Judicial espera hasta septiembre para definir lo relacionado con la declaratoria de entrada en vigor del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares.
Zarazúa explicó que la reforma tiene una dimensión “impresionante” —mayor, dijo, a la que en su momento representó la materia penal— y adelantó que el Poder Judicial evalúa una implementación paulatina, además de insta lar mesas de trabajo sobre temas pendientes, entre ellos la relación con los notarios y la armonización del Código Familiar y el Código Civil del estado.
Detalló que desde hace un año el Poder Judicial realiza pruebas piloto, pensadas inicialmente para arrancar en Matehuala, “precisamente porque hay muchos temas que ver.”
Entre los pendientes que enumeró están la construcción de salas orales, la toma de protesta de dos jueces ya electos en materia oral que “no han tomado precisamente cargo,” y la certificación del personal.
Consultada sobre si San Luis Potosí llegará a tiempo al plazo federal del 1 de abril de 2027, Zarazúa respondió enumerando el trabajo en curso, sin precisar una fecha de conclusión.
También lee: Al PJE le quedan 3 meses para hacer lo que no hizo en 4 años
Destacadas
A TIEMPO Y MARCANDO EL RITMO- Dirige Jorge Saldaña
Lunes 17 de agosto de 2026
Culto Público, hijos del domingo en la noche me acordé de la cartulina:
El Poder Judicial potosino amaneció con dos relojes atrasados.
Uno dice que hoy no puede con lo que tiene y el otro tiene alarma para el 1 de abril de 2027.
Esa alarma es de las que no se pueden ni detener ni “*dame otros 5 minutitos”*
EL PODER JUDICIAL TIENE 227 DÍAS. PARA LO QUE NO HIZO EN 4 AÑOS Y 500 NOCHES.
Este es el tema del día y es investigación de La Orquesta.
El Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares fue publicado en junio de 2023 y fijó el 1 de abril de 2027 como fecha máxima para que opere la nueva justicia civil y familiar.
No es sugerencia. No hay prórroga.
Tampoco se trata de cambiar formatos y ponerle nueva portada a los expedientes.
La reforma exige juicios orales, salas equipadas, expedientes electrónicos, videoconferencias, conectividad y personal capacitado.
El problema es el calendario.
Si la infraestructura depende del presupuesto 2027, al Poder Judicial podrían quedarle enero, febrero y marzo para hacer lo que sabía desde hace casi cuatro años que tendría que hacer.
Y la ley entra en vigor aunque San Luis no esté listo.
Una demanda presentada el 2 de abril tendrá que procesarse con las nuevas reglas.
Es una escena bastante extraordinaria: el Poder Judicial podría terminar incumpliendo una ley porque el propio Poder Judicial no construyó a tiempo las condiciones para cumplirla.
Y no está preparando el nuevo sistema desde una cancha vacía:
Jorge Chessal calcula que la Fiscalía podría acumular 23 o 24 mil carpetas este año y advierte que la llegada de nuevos juzgadores no ha resuelto la saturación. (Pulso trae de 8 este certero apunte de el prestigiado abogado Jorge -quebonitonombre- Chessal)
LA SENTENCIA QUE LLEVA DOS AÑOS ESPERANDO A SER DESCUBIERTA
Este es otro hallazgo documental de Pulso.
Sonia Mendoza, titular de Segam, sostiene que todavía espera una resolución definitiva para determinar quién debe retirar el lirio acuático de la presa San José.
El problema es que la resolución existe.
El Segundo Tribunal Colegiado resolvió desde el 31 de enero de 2024 y vinculó al gobernador, Segam, CEA e Interapas.
Puede haber actuaciones pendientes para cumplir la sentencia. Eso merece explicación.
Lo que no está pendiente es la sentencia.
SALVITA: LA EXIGENCIA SALE A LA CALLE
Este es tema de seguimiento.
Estudiantes de la UASLP marcharán el miércoles 19 de agosto a las 14:00 horas, desde Criminología hasta la Fiscalía, para exigir justicia por el asesinato de Gabriel Salvador Martínez Flores.
Las autoridades hablan de presuntos responsables identificados.
Los estudiantes están pidiendo el siguiente verbo: detenidos.
ELECTORAL POTOSINO | TRES PUEDEN SER MULTITUD
El Heraldo de México coloca hoy a San Luis en la conversación nacional con dos datos que juntos hacen ruido.
Morena encabeza las preferencias como partido, pero Ruth González aparece adelante en los careos personales. Al mismo tiempo, se plantea la posibilidad de que Morena, PVEM y PT compitan separados en 2027.
Abusados: encuesta no es resultado y escenario no es candidatura.
La alianza en SLP a la gubernatura desde hace mucho parece lejana, el nombre de la candidata Verde muy conocido y un As bajo la manga que se asoma o se sospecha para jugada clave de último minuto.
BARRIDO NACIONAL | ANDY NO PUEDE IR A DISNEY
…y quizá pronto a ningún otro lado.
La cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán se comió buena parte de la conversación nacional.
La Embajada de Estados Unidos
dice que una visa puede cancelarse cuando existan razones para hacerlo, pero no ha explicado públicamente cuáles fueron las de Andy.Ahí apareció el vacío perfecto para que cada quien meta lo suyo.
La oposición intenta relacionar el episodio con investigaciones y posibles irregularidades; del otro lado se presenta como persecución política contra el hijo del expresidente. Y en medio ya comenzó la inevitable especulación sobre qué significa todo esto para su futuro dentro de Morena.
Es curioso: Andy pasa en cuestión de días de dirigente cuestionado a víctima geopolítica y de ahí a posible activo electoral.
—Disculpe, ¿me dijo que la nieve la quería de limón, verdad?—
CONVERSACIÓN DE COLUMNAS
Adriana Ochoa publicó ayer su columna de lectura obligada para todo aquel que se diga interesado en el tema público, “La Cábala” con una entrega titulada En azul craquelado.
Su lectura más filosa para esta semana: reducir las precampañas a 20 días beneficia especialmente a quienes lleguen con estructura, territorio y candidatura prácticamente resueltos.
La campaña formal se hizo más corta.
La campaña real, evidentemente, no.
La conversación local coincide además en otro asunto: cambiar personas no necesariamente cambia instituciones.
El Poder Judicial ya tiene nuevos juzgadores, pero conserva el cuello de botella en impartir justicia porque los juzgadores nuevos no dan una…
LOS 3 HALLAZGOS
1. EL PLAZO QUE NO SE MUEVE. El nuevo sistema civil y familiar deberá operar el 1 de abril de 2027 aunque el Poder Judicial potosino no esté materialmente preparado.
2. LA SENTENCIA QUE SÍ EXISTE. Segam habla de una resolución pendiente sobre el lirio cuando existe una ejecutoria desde enero de 2024.
3. EL AGUA QUE SE VA ANTES DE LA CAJA. BBVA Research calcula que los organismos operadores de SLP cobran apenas 4.1 de cada diez litros suministrados. Antes de discutir solamente de dónde traer más agua, convendría saber qué estamos haciendo con la que ya tenemos.
LAS DE 8
Pulso: insuficiente la llegada de nuevos juzgadores ante la carga del sistema de justicia.
Plano Informativo: saturación de litigaciones, el lastre del sistema judicial.
Dos portadas y la investigación de La Orquesta terminan diciendo “eso es elefante”: el problema judicial ya no es solamente quién juzga, sino con qué sistema va a hacerlo y el reloj sigue su marcha.
MAÑANERA
La educación media superior marcó buena parte de la conferencia presidencial. Claudia Sheinbaum anunció una ampliación de espacios y modalidades para facilitar el ingreso de jóvenes al bachillerato.
San Luis Potosí no fue tema específico.
¿QUÉ PREGUNTARÍA HOY?
1. Según los números, el Verde gana solo, pero ¿Qué perdería ganando solo?
INDICADORES ÚTILES: 1) EL REALITO: SI FUNCIONA
2) “ECHAR LAVADORAS” ES LA RESPUESTA DEL 94.7% DE LA POBLACIÓN A LA PREGUNTA ¿QUÉ HICISTE EL DOMINGO?
También lee: A tiempo y marcando el ritmo – Dirige Jorge Saldaña (Viernes 14 de agosto de 2026)
Destacadas
Al PJE le quedan 3 meses para hacer lo que no hizo en 4 años
De no lograrlo, el Poder Judicial quedaría en una grave falta a un ordenamiento federal
Por: Haniel Valdés Velázquez
El decreto que obliga a juicios orales en materia civil y familiar fue publicado desde 2023 y fija el 1 de abril de 2027 como plazo máximo e inaplazable. El calendario presupuestal estatal deja al Poder Judicial potosino apenas tres meses, entre enero y marzo, para construir la infraestructura que la ley exige.
El Poder Judicial de San Luis Potosí enfrenta una carrera contra el tiempo que fue advertida desde hace casi cuatro años: el decreto que crea el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de junio de 2023, fija el 1 de abril de 2027 como fecha límite —automática, sin posibilidad de prórroga— para que la nueva justicia civil y familiar, basada en juicios orales, entre en vigor en el estado. El problema es aritmético: por el propio calendario presupuestal estatal, el recurso para construirla no llega antes de enero de 2027.
El Artículo Segundo Transitorio del decreto no deja margen de interpretación. Establece que la aplicación del Código entrará en vigor en cada entidad mediante declaratoria del Congreso local, previa solicitud del propio Poder Judicial estatal, pero fija que dicho trámite no podrá exceder el 1 de abril de 2027. Y añade un candado adicional: si no se emite la declaratoria correspondiente, la entrada en vigor será automática en todo el territorio nacional, sin que la fecha límite se mueva. No hay escenario en el que San Luis Potosí quede exento del plazo.
Lo que exige el nuevo Código no es un ajuste de formularios. Obliga a que los procesos civiles y familiares se desarrollen en audiencias orales —salvo excepciones fundadas—, incorpora la justicia digital (videoconferencia, expedientes electrónicos) y crea figuras procesales completamente nuevas, como el Juicio Ordinario Civil Oral, el Ejecutivo Civil Oral y el Hipotecario Oral. Se traduce en salas equipadas, conectividad y personal capacitado en todo el estado, no en un memorando administrativo.
Ahí es donde se cruza con el calendario del dinero. Por mandato constitucional, el Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE) formula anualmente su propio presupuesto y lo remite al Poder Ejecutivo para que lo incorpore al Presupuesto de Egresos estatal; no lo negocia directamente con el Congreso.
La magistrada presidenta del STJE, Lourdes Anahí Zarazúa Martínez, confirmó que la propuesta de presupuesto para 2027 debe quedar aprobada por los tres órganos internos del Poder Judicial
—administración, tribunal y tribunal de disciplina— alrededor del 15 de octubre, con el mantenimiento de edificios y el gasto en personal como prioridades declaradas.De ahí, el proceso sigue un patrón que se ha repetido en los últimos tres ejercicios fiscales: el Ejecutivo tiene hasta finales de noviembre para entregar el paquete económico completo —Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos— al Congreso del Estado. La Comisión de Hacienda lo revisa en tres o cuatro sesiones y el Pleno lo aprueba, según el historial reciente, entre mediados y finales de diciembre. El presupuesto para 2025, por ejemplo, se publicó en el Periódico Oficial hasta el 26 de diciembre de 2024. Bajo ese mismo calendario, el dinero para 2027 no estaría disponible antes del 1 de enero de ese año.
Ahí queda planteado el dilema: entre que el recurso llega y el tope legal del 1 de abril, el Poder Judicial tendría apenas tres meses para construir salas orales, instalar sistemas digitales y capacitar personal en los distritos judiciales del estado. Y en las prioridades de gasto que la propia magistrada presidenta ha hecho públicas para el presupuesto 2027 —edificios y personal— no aparece mencionada de manera explícita esta infraestructura específica que exige el Código Nacional.
El antecedente no juega a favor del Poder Judicial potosino. En enero de este año, la propia institución reconoció que la no renovación de contratos de personal respondió a “cuestiones meramente presupuestarias”, derivadas de la necesidad de ajustar el gasto. Es decir: la insuficiencia de recursos no es una hipótesis alarmista para 2027, es una condición que el propio Poder Judicial ha admitido enfrentar en el presente.
El escenario de riesgo es concreto. Si el 2 de abril de 2027 se presenta una demanda bajo el nuevo Código exigiendo su desahogo en juicio oral y en sala oral, y esa infraestructura no está lista, el Poder Judicial del Estado quedaría en los hechos incumpliendo una ley federal de la que tuvo aviso desde junio de 2023.
También lee: Localizan sin vida a adulto mayor dentro de un taxi en la colonia San Ángel
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad4 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas5 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad4 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado3 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos4 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas4 años
SLP podría volver en enero a clases online










