#4 Tiempos
El poder de las franquicias | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
Testeando
Franquicia: acuerdo entre particulares para ceder la explotación de los derechos de uso de determinada marca, sistema, producción y/o mercado.
El negocio de las franquicias se ha hecho popular a lo largo del mundo. La idea de comprar un negocio consolidado en otra región parece bastante bueno para las miras de expansión de distintas marcas o empresarios.
En el deporte nos hemos acostumbrado a hablar de franquicias, sobre todo en Norteamérica, donde tanto el futbol americano, el baseball, el basketball, el hockey y el futbol soccer manejan a sus equipos profesionales bajo estos esquemas.
Ahora bien, desde Europa se ha comenzado a operar otro tipo de franquicias, unas que comienzan a dominar regiones del mundo antes un tanto olvidadas. Hoy hablaremos de tres proyectos que están buscando afianzar sus franquicias: Manchester City, Red Bull y obviamente Atlético de Madrid.
Manchester City
En 2008, el modesto equipo de Manchester tuvo un cambio radical: de la noche a la mañana se convirtieron en uno de los equipos más ricos del mundo, cuando el Abu Dhabi United Group for Development and Investment los compró. A partir de ese momento la realidad del club se disparó.
Esa fue la punta de lanza para que el grupo comenzara su ambiciosa proyección deportiva alrededor del mundo.
Siguiendo los métodos ejecutados con el equipo británico y estableciendo una misma filosofía, en 2013 comienza su aventura en el futbol de los Estados Unidos, directamente en la capital financiera del mundo, obtienen una nueva franquicia en la MLS: New York City. Esta franquicia no ha tenido los resultados deportivos que pretenden, pero las ha ayudado a establecer una marca muy potente en un país que promete mucho con el futbol.
En 2014 aterriza el proyecto en Australia: uniéndose con empresarios locales compran al club Melbourne Heart para transformarlo en el Melbourne City FC y con ello transformar el uniforme del equipo para alinearlo al azul celeste del resto de inversiones. Hasta el momento su logro deportivo más grande es levantar el título de copa en 2016.
En 2017 se convierten en dueños del Club Atlético Torque en Uruguay. El modesto equipo de segunda división consigue ese mismo año el ascenso gracias al gran apoyo de la filosofía de City Group. Se espera que en los próximos meses el equipo sea renombrado a Montevideo City para estar dentro de la idea central de equipos franquicias.
Sumado a estos equipos, la organización es inversionista no mayoritaria de Yokohama Marinos en Japón y del Girona FC en España, equipos donde no puede implantar su sello al no ser dueños mayoritarios.
Red Bull
La empresa de bebidas energéticas nacida en Austria ha impulsado al deporte en muchos rubros y el futbol no ha sido la excepción.
La aventura de la marca en el futbol comenzó en 2005 cuando compraron al SV Austria Salzburg y con ello refundaron la historia del equipo, los colores, el escudo y hasta el diseño del uniforme para crear al Red Bull Salzburg, equipo que armaron con bastante seriedad, tanto que son los actuales campeones de la liga y la copa de su país. Desde que el equipo pertenece al grupo han ganado 10 ligas y 6 copas.
En 2006 la marca compra al New York Metrostars de la MLS para convertirlo en el New York Red Bull, equipo con el que la marca ha podido competir incluso en fases finales de la Concacaf Champions League y ha sido campeón de conferencia en la liga local.
En 2009 hicieron su más grande apuesta, cuando compraron al modesto SSV Marktrastadt, un equipo de quinta división de Alemania. La compra estuvo llena de polémica ya que la marca intentó comprar varios equipos en divisiones superiores pero ninguno de los tratos se pudieron cerrar gracias a la negativa de los hinchas de clubes como el St Pauli, 1860 Munich o el mismo Leipzig.
Al final pudieron comprar a este equipo modesto de quinta división para renombrarlo como el RB Leipzig. Con esta historia comenzó la era de logros para el desconocido club y rápidamente escalaron hasta la cima del futbol alemán, jugando actualmente en la Bundesliga y compitiendo por ganarla contra los grandes de ese país. Cabe mencionar que RB Leipzig está convertido en el club más odiado de Alemania precisamente por esta falta de identidad y respeto a tradiciones locales.
La organización cuenta además con Red Bull Brasil que juega en torneos regionales y el Red Bull Ghana que busca generar cantera para el resto de equipos de la organización.
Atlético de Madrid
Es por todos conocida la inversión del grupo español en México y más precisamente en San Luis Potosí.
La inversión de más del 50% del equipo ha transformado al futbol en la ciudad, desde las instalaciones, hasta los colores y los triunfos del equipo, la llegada de los de Madrid ha impulsado al futbol a niveles que hace mucho no veíamos.
Podemos discutir mucho sobre las formas pero hasta ahora los resultados avalan el proyecto y podemos entender cuál es el rumbo que ahora busca el equipo español.
Después de proyectos no tan rentables en Francia e India, parece que el negocio mexicano sí dará frutos en la internacionalización de la marca, curiosamente de un equipo que festeja poco en Europa.
Y ahí está, tres proyectos que impulsan su marca y sus ideas alrededor del mundo, tres grandes clubes que se han olvidado de lo local para conocer el planeta y tres grandes marcas que transforman todo lo que tocan como si el futbol fuera un restaurante de comida rápida.
Las identidades se pierden y la globalización impera, nos guste o no, estos tres proyectos han dado grandes resultados a través del globo, las filosofías son producto de exportación, ahora falta que todos asimilemos el consumo. Las tradiciones se borraron, el negocio triunfó.
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Acento Ajeno
La alcancía sin fondo de Margarito | Columna de Haniel Valdés
ACENTO AJENO
Por: Haniel Valdés Velázquez
Dice Shakira, “tiene nombre de persona buena, claramente no es como suena”. Nombre de flor, pero actuar de mala hierba. Mientras el Estado amplía las rutas gratuitas y de calidad, para los potosinos, las empresas que operan el otro, el caro y de pésima calidad, dicen que no les alcanza y necesitan duplicar el precio del pasaje.
Margarito Terán, representante del sector camionero, que nunca ha usado el transporte público para moverse, solo para llenar sus bolsillos, por eso no sabe el pésimo servicio que prestan, pide tarifa récord y dinero público sin explicar qué pasó con el aumento de este año ni con los camiones nuevos que el Estado ya entregó al sector.
En enero, Margarito Terán pidió subir el pasaje de 12.50 a 15 pesos. El Estado le autorizó 13.50. Nueve meses después vuelve con una cifra que ya no es petición sino ultimátum: 23 pesos por viaje, 2,797 millones del erario y la amenaza de que el sistema “va a colapsar por inercia”.
Veintitrés pesos son 70% más que la tarifa vigente y 53% más que los 15 que el propio Terán decía indispensables hace diez meses. Si 15 eran la salvación en enero, ¿qué cambió para que ahora cueste ocho pesos más?
Hay un dato que Terán omite. Ese mismo enero, el 12, el gobernador Ricardo Gallardo entregó 100 camiones nuevos con una inversión de 266 millones de pesos en financiamientos. Son 2.66 millones por unidad. Al ritmo de ese precio, renovar las 768 unidades de la iniciativa costaría unos 2,043 millones. Faltarían casi 750 millones para llegar a los 2,797 que piden. El resto cubriría déficits de operación, un margen de 15% de utilidad para los concesionarios y las pérdidas de la pandemia. Es decir: dinero público para garantizarles ganancia.
Tampoco está claro qué pasó con los camiones ya entregados. El Gobierno presumió 100 en enero; en octubre, la SCT habló ante el Congreso de “más de 70 unidades urbanas” renovadas. Nadie ha dicho cuántos circulan, en qué rutas ni quién paga el financiamiento. Antes de pedir más, habría que rendir cuentas de lo que ya se dio.
Yo, usuario del transporte público de la capital, debo ser un desafortunado, solo una vez subí a una unidad de las nuevas, al parecer las rutas 53, 21, 30, 27, 10 y 5, que son las que utilizo con frecuencia, no recibieron la dicha de contar con los nuevos camiones, porque he conocido autos clásicos más modernos que los camiones que suelen llevarme por la ciudad.
La flota vieja no es una sorpresa. Terán dice que 882 unidades
ya debieron salir de circulación. La Ley de Transporte Público no permite camiones de más de 10 años, y renovarlos es obligación de quien tiene la concesión, no del usuario. En 2015 el padrón registraba mil 174 unidades; hoy hay mil 203. Once años después, el parque casi no creció, y tampoco se renovó. Y en mayo, el propio Terán reconoció que de mil 200 unidades autorizadas solo circulaban unas 800.Hay una concentración que pesa. Cuatro empresas controlan 36% del padrón y diez, 61%. El dinero público llegaría sobre todo a quienes ya tienen más peso. Una de ellas, Tangamanga, enfrenta una denuncia de Ciudadanos Observando por mantener suspendidas tres rutas de su concesión.
El diputado Héctor Serrano lo dijo claro: las concesiones “son potestad del Estado, no propiedad de los concesionarios”. Quien explota un bien público no puede presentarse a pedir rescate cuando el negocio le sale mal.
Terán tiene razón en algo: los costos de operar suben. Pero una industria que pide más tarifa, más subsidio y más tiempo, sin ofrecer metas, plazos ni auditoría, no pide apoyo: pide un cheque en blanco.
Los costos suben, pero el respeto a la vialidad, la buena educación y atención por los conductores de las unidades, la limpieza de las mismas y el respeto a sus horarios y paradas, disminuyen.
La SCT debería preocuparse más por velar que las unidades de transporte urbano cumplan con aquello por lo que reciben dinero público, ofrecer un transporte de calidad. Pero primero y más fácil, cerrarle la boca y pararle los pies a este señor que ya parece alcancía, solo pidiendo dinero para guardar y no para emplear en lo que se necesita. O mínimo, salir con urgencia a desmentir sus falacias y exigirle resultados.
Lo mínimo que el usuario merece antes de pagar un peso más es saber cuántos de los 100 camiones nuevos circulan, un plan de renovación con fechas, rutas que realmente operen y cuentas abiertas sobre qué se hizo con el aumento de este año. Sin eso, los 23 pesos no son un precio. Son una factura sin desglose.
También lee: Gallardo renueva transporte público urbano
El Cronopio
Carlos Villatoro, el actor de corazón potosino | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Los inicios del cine mexicano están marcados por la participación de actores y actrices de San Luis Potosí; algunos personajes han sido tratados en esta columna. Desde la época del cine mudo hasta los albores del cine sonoro en México, aparecen estas contribuciones potosinas que se extienden a lo largo de toda la historia del cine mexicano.
Entre los personajes que inician su actividad actoral en el cine mudo se encuentra Carlos Villatoro, que si bien se registra su lugar de nacimiento en Comitán, Chiapas, en 1903, siempre subrayó su sello de potosino en virtud que sus hermanos mayores habían nacido en San Luis Potosí y su familia radicaba en la ciudad potosina al finalizar el siglo XIX.

Uno de dichos hermanos era Héctor Villatoro que a principios de la década de los veinte se encontraba como cónsul en Canadá, y con quien fue enviado Carlos Villatoro por su padre. Este periplo marcaría su primera relación con el mundo del cine, pues al quedar varado en Nueva York por una huelga que imposibilitó su viaje a Canadá, conoció a quienes iniciarían la dirección de películas en México, Gabriel García Moreno y Manuel Ojeda, en ese momento se acercaba a la actividad actoral en Nueva York. Como consecuencia, en 1925 García Moreno le propuso el papel estelar de la película El Buitre, y una serie de películas que se filmaron en Orizaba, Veracruz, de 1925 a 1927, entre ellas el Puño de Hierro de 1927 que se considera la primera película que trata el mundo de las drogas.
Como pionero del cine mudo mexicano Carlos Villatoro se convierte en uno de los mejores actores del cine mudo mexicano y de los primeros años del cine sonoro, al protagonizar películas sonoras desde 1934, entre ellas la película de Juan Bustillo Oro, Dos Monjes, donde participa también la actriz potosina Emma Roldán, en el papel de Gertrudis la madre de Javier, protagonizado por Carlos Villatoro; en esa película participa también en realización de Dos Monjes, el matehualense Juan José Ortega García, de quien trataremos en futuras entregas de esta columna.
Carlos Villatoro conoce a Juan Bustillo Oro cuando estudiaban en la Escuela Nacional Preparatoria, lo que fue otro encuentro que le marcaría su destino a la actuación en cine, donde también se formaría como guionista y director, dirigiendo a principios de los cuarenta los cortometrajes: Viaje a Jalapa, Canciones y Danzas Mexicanas, Compositores Mexicanos y Juan Diego. Escribió el argumento de la famosa y exitosa película Quinto Patio, dirigida por Rafael Sevilla en 1950.
Después de su participación en el cine mudo en México donde actuó en cinco películas en la década de los veinte, inicia su participación en el cine sonoro en 1934 en la película Águilas de América dirigida por Manuel Ojeda, participando en alrededor de veinte películas en el lapso de diez años, terminando su actuación en 1943 en la película La Mujer sin Alma de Fernando de Fuentes en 1943, al lado de María Félix.
A partir de 1944 se desempeña como anotador y asistente de director hasta 1963, año de su muerte. En esta actividad trabaja en numerosas producciones norteamericanas filmadas en México, teniendo apariciones incidentales.
También tuvo participación en la radio en México, siendo locutor en varias estaciones desde 1929. En la XEW tuvo el programa en 1951 “El rincón bohemio de Carlos Villatoro”.
Carlos Villatoro Escobedo el actor pionero del cine mexicano y baluarte en su desarrollo, quien se consideró un potosino de corazón, es uno de los fervientes hacedores del cine en México, quien consideraba que “la vida no era de película, pero hacer cine era su vida”.
Lee también: Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina
El Cronopio
Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.
Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.
Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.
A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.
Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.
Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.
Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.
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