Destacadas
El factor de los “lastimados” | Apuntes electorales de Jorge Saldaña
APUNTES.
Es muy triste amar sin ser amado, pero es más triste que en tu partido no te hayan pelado.
Ahhh, pero qué hermosos somos los seres humanos: con defectos y virtudes, con amor y desamor, suaves como gaviotas, pero felinos como unas leonas, diría Lupita Dalessio.
En la esquina del amor y el desamor casi siempre escondemos al agravio bajo el farol del resentimiento y el rencor. “No digas que no me quieres.Cómo antes sí me querías”, bien dijo Laurita Garza antes de matar al prometido de Estela.
Y así como le pasó a aquella maestra de la escuela, a la que antes sí la querían, en los partidos políticos de San Luis Potosí más temprano que tarde ocurrirá la misma tragedia.
No pueden Sonia, Octavio, Xavier y Marco formar entre los cuatro un solo candidato cual si fueran el robot Voltron, entonces, por puro sentido común, habrá tres perdedores, tres agraviados, tres a los que antes sí los querían pero que tendrán que decidir entre pasar el trago amargo de ver a su prometida (candidatura) casarse con Estela… o de plano sacar una escuadra cortita… (favor de escuchar el corrido de Laurita Garza para disfrutar al máximo de este texto).
Me queda claro que casi todos (ojo, excepto Sonia) han dicho que, de no resultar ganadores de la contienda interna, se sumarían al proyecto triunfante pero… ¿usted, Culto Público, cree en tanta belleza? Yo no, porque las emociones humanas son un asunto serio.
¿Dejar pasar al “outsider”, al advenedizo, al que no tiene ningún trabajo político así nada más porque sí?
Pero seamos buenos y pensemos bien, demos el beneficio de la duda, digamos que el PAN no se rompe tras su proceso interno. Perfecto. Hasta ahí vamos bien en la teoría, pero en la práctica no solo se trata de palabras, abrazos o de levantarse la mano uno al otro. Se trata de estructuras, aliados fuera del partido, intereses externos, y hasta de inversiones. ¿Todo eso podrá cambiar de bando nada más de un plumazo?
Quizás los proyectos que más puedan embonar desde la perspectiva, son los de Marco Gama y Xavier Nava, es decir, se pueden acomodar como dos piezas de rompecabezas porque Marco Gama no tiene razones para no invitar a un derrotado Xavier, dar cobijo a su equipo y en una de esas impulsarlo para que sea su aliado y mancuerna en la capital potosina.
No ocurre lo mismo entre el proyecto de Octavio Pedroza, en el que no cabe el Xavier ni viceversa. No veo a la gente del ex Senador apoyando a Xavier ni a los Xavieristas (léase Oscar, Rodrigo, Sebas, Germán y ya) apoyando a Octavio. Los agravios que entre ellos tienen no son de ahora y van más allá de las formas.
Además existe siempre un problema, que los panistas tienen bien detectado en pactar con el alcalde con licencia o con su equipo cercano: No son de fiar. No saben cumplir acuerdos y si los cumplen son traicioneros. El panismo que apoyó a Xavier para llegar a la presidencia municipal no fue invitado a gobernar, no fue tomado en cuenta para nada y se encapsularon en su círculo “cero” para roer su hueso, al que defienden a diente pelón.
Sonia Mendoza es un caso que debe ser tratado por separado. Sabe ganar y es generosa en el triunfo, invita, acuerda (y cumple), pero en la derrota, sobre todo si es salvaje y se siente herida por la traición, puede ser un elemento de filo para su propio partido.
Ella sí sabe romper al PAN, conoce el lugar de las bisagras, sabe apretar los tornillos y prácticamente ella pintó la línea de flotación. ¿Qué pasa si Sonia Mendoza no resulta ganadora de la contienda interna? ¿En dónde cabe Sonia?
Ya no hay partidos de dónde escoger, todos se encuentran de uno y otro lado coaligados, el Movimiento Ciudadano está esperando el resultado para ofrecer en bandeja de plata el “Plan B” a Octavio Pedroza, y de ahí en fuera solo queda uno suelto: El Partido Verde.
¿Y si la dupla al gobierno del estado y la capital se conforma por Ricardo Gallardo y Sonia Mendoza respectivamente? ¿Habría otro camino? Es imposible saber, Culto Publico, porque los caminos de la vida no son lo que yo creía.
Volteemos hacia el PRI, hasta ahorita coaligado, comprometido, pedido pero no dado a la coalición con PRD y PAN. ¿Y si no llegan al altar?
Por eso el PRI, mientras estos apuntes electorales se redactan, están dando a conocer la convocatoria para elegir a su propio candidato, su propio abanderado o abanderada. Es definitivo que los tricolores son más precavidos, previsores, calculadores, más buzos y colmilludos.
No hay tricolor que esté del todo conforme en que vengan los de enfrente a imponer candidato. La coalición se oye muy bien allá arriba en la cúpula, suma bien en los números, pero ¿de verdad los priistas de sangre tricolor van a votar por un panista? Digo, por lo menos se los tienen que pedir de buen modo y resolver una incógnita de más de 64 mil pesos al cuadrado: ¿Y con quién va a gobernar?
Un abanderado multicolor para sumar fuerzas parece, en la cancha, una buena estrategia, pero a la hora del triunfo…¿de quién será el trofeo? Los priistas tienen mucha experiencia en ganar candidaturas y perder el gobierno. ¿Se lo van a ceder nada más porque sí al ungido blanquiazul?
Insisto en la pregunta. ¿En dónde cabrán los agraviados? ¿Por quién prefiere votar el priista de abajo, el de las bases? ¿Seguros que por el PAN?
Por eso tienen siempre un AS bajo la manga, por eso el PRI es cauto y aunque dijo que sí, no les dice cuándo. Ya en la orilla de la elección el tricolor puede ir solo para mover los tableros y agitar las jaulas.
Esta elección apenas comienza.
(Se está poniendo bonito, pásele a ver)
Hasta la próxima.
Lee también: Manuelito y la potosinidad | Columna de Jorge Saldaña
Destacadas
Siete altares, siete copas: La fe y la sed. Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Es jueves, siempre lo es.
En San Luis Potosí, el jueves no es un día de la semana, es un estado de la conciencia. Es el momento exacto en que la piedra cantera comienza a exudar un sudor frío, una mezcla de incienso y aguardiente. Hoy, las puertas de los siete templos se abren de par en par para recibir a los que buscan perdón, mientras que, a pocos metros, las puertas batientes de las cantinas reciben a los que buscan olvido.
La tradición dicta siete paradas. Siete altares donde se expone el cuerpo de un Dios que sufre. Pero en este “primer cuadro” de la ciudad, la geografía del dolor es compartida. El parroquiano camina la misma banqueta que el devoto, y a veces, son la misma persona.
En ese cuadro delimitado en el que, por cierto, hay más estaciones para el alivio del cuerpo que para el alivio del alma. (7 Iglesias y al menos 25 bares).
El poeta y ensayista, Alfredo García Valdez, lo supo escribir con el mejor tino: “la cantina es espacio y tema, forma, ambiente, sujeto y paisaje, ese laboratorio donde el alma se descompone para volverse a armar”.
Es el templo lo mismo que de vividores que periodistas, que el del albañil que carga el mundo o del cirujano que sueña con salvarlo. Allí, la melancolía se corona con la misma solemnidad con la que se corona de espinas al que va camino al Gólgota.
¿Qué diferencia hay entre el pecador que se arrodilla frente a la imagen de la Virgen de los Dolores, que el hombre que se desploma sobre la barra de El Tampico, La Montaña, o el Banco?.
Ambos cargan una cruz. Cristo cayó tres veces, y en el suelo falaz de una taberna, ¿quién no ha besado el polvo, literal o figuradamente?
Las caídas en la cantina obligan a levantar el propio peso porque ahí se cae a solas, mientras el cantinero —ese sacerdote de a deshoras— oficia la misa del último trago.
La última cena se repite en cada ronda. “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre”, se traduce en el pan compartido y el vino que quema la garganta antes de que la tormenta estalle.
En las siete estaciones eclesiásticas, se recuerda el sudor de sangre en Getsemaní; en los siete bares, se suda el delirio de la derrota, del desamor, de la euforia y la tristeza perfumada de fiesta y del “sírveme otra” como si fuera el “hágase tu voluntad y no la mía”.
En la cantina también se comparte el vaso, la palabra, la herida y a veces la soledad : La que se tiene o la que viene.
Observo la procesión silenciosa de la fe y la ruidosa procesión de la sed.
Aquí cerca de San Agustín las velas se consumen rezando por los pecados del mundo. El sacrificio del cordero.
En la cantina de más adelante, los vasos se vacían urdiendo poemas que nadie escribirá. Es el punto de encuentro definitivo: el santo sufrimiento.
Unos lo entregan a la divinidad para que tenga sentido, otros lo ahogan en el alcohol para que deje de tenerlo.
Me quedo con esa imagen: la ciudad dividida entre el incienso y el paseo por el duro adoquín en el suelo que conecta lo mismo iglesias que cantinas.
Siento una profunda admiración por la fe que mueve los pies de los creyentes hacia los altares y al mismo tiempo siento una profunda admiración por la impredecible condición humana de aquellos que, a pesar de la caída, piden (pedimos con fe) una última ronda antes de que el mundo se acabe.
Una ronda más antes de la traición. Una ronda más antes de lo que viene, y que con mayor o menor sufrimiento, más o menos espinas y caídas, también nos va matar: la vida.
Es lo mismo cuando el cantinero avisa que es hora de cerrar que cuando el sacristán apaga la última vela.
Todos, tanto los fieles borrachos como los piadosos pecadores- caminamos hacia la misma noche.
Porque hay noches en las que el alma pesa y no siempre se sabe rezar, por lo tanto…se bebe. En este jueves, que siempre lo es, la ciudad lo entiende sin decirlo. Nadie interrumpe, nadie corrige. Es un mismo tránsito, algunos con fe, otros con sed, pero todos con algo encima.
Dos “tradiciones”, una milenaria y otra mundana. Las dos que se encuentran no en la moral, no en el juicio, sino en esa condición profundamente humana que no distingue entre el altar y la barra: el dolor, la caída y la posibilidad, siempre incierta, de poder volver a levantarse.
Culto Público, en jueves, que siempre lo es, pero no tan santo no es tan distinta la oración que el trago, ni la cruz del vaso.
También lee: “Cayetana… me gustaría creerte” | Apuntes de Jorge Saldaña
Destacadas
SLP registra afluencia récord en Semana Santa
La derrama económica podría acabar superando los mil 250 millones de pesos en todo el estado
Por: Redacción
En San Luis Potosí, la afluencia de visitantes para Semana Santa está superando las expectativas iniciales, generando ahora proyecciones de 800 mil turistas y hasta mil 250 millones de pesos como derrama económica.
Municipios con gran vocación turística como Ciudad Valles, Xilitla, El Naranjo, Aquismón y Tamasopo reportan llenos totales en parajes naturales y sitios emblemáticos.
Entre los puntos con mayor afluencia destacan las cascadas de El Meco y Minas Viejas en El Naranjo, los embarcaderos hacia la cascada de Tamúl en Aquismón, el paraje Puente de Dios en Tamasopo y las cascadas de Micos en Ciudad Valles.
También sobresalen el Jardín Escultórico de Edward James, la Media Luna y Real de Catorce, que registran cifras récord de visitantes.
De acuerdo con el área de Planeación de la Secretaría de Turismo (Sectur), del jueves 2 al domingo 5 de abril diversos destinos se prevé que alcancen el 100 por ciento de ocupación hotelera, además de una alta demanda en restaurantes y servicios como recorridos guiados.
También lee: Turismo llena SLP en Semana Santa
Ayuntamiento de SLP
Diego “El Cigala” conquista el Festival San Luis en Primavera
El cantautor español se presentó en la Plaza de Fundadores con un show lleno de flamenco, bolero y emoción
Por: Redacción
La Plaza de los Fundadores volvió a convertirse en el gran escenario cultural de San Luis Capital con la presentación del cantaor español Diego “El Cigala”, quien ofreció una noche cargada de flamenco, bolero y emoción como parte del Festival Internacional San Luis en Primavera.
Ante una plaza completamente llena, el intérprete conquistó al público con un repertorio que incluyó canciones de autores mexicanos, latinoamericanos y españoles, interpretadas con la intensidad de su característico cante flamenco, que logró una conexión inmediata con los asistentes.
Durante la velada sonaron algunos de sus temas más emblemáticos como “Lágrimas Negras”, “Piensa en mí” y otros boleros que forman parte de su repertorio internacional, provocando ovaciones y aplausos del público que acompañó cada interpretación en una atmósfera de fiesta y emoción.
Antes de que iniciara el espectáculo, el alcalde Enrique Galindo Ceballos, acompañado de la presidenta del DIF Municipal, Estela Arriaga Márquez, entregó al artista español el colibrí, símbolo del festival, como reconocimiento a su trayectoria y a su participación.
La noche también destacó el talento potosino con la participación del ensamble de guitarras Sul Tasto, que abrió el escenario y dio muestra de la calidad musical local.
También lee: Intensa noche de freestyle y jazz en el Festival San Luis en Primavera
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad3 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas5 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad3 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado2 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos3 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas3 años
SLP podría volver en enero a clases online










