octubre 24, 2026

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#Crónica | Iba a ser niña; la historia de un aborto

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En San Luis Potosí a pesar de estar penalizado, el aborto clandestino existe. La falta de condiciones apropiadas para realizarlo es un problema de salud pública que afecta a muchas mujeres

Por: Ana G Silva

Texto ganador del primer lugar en el Premio Estatal de Periodismo 2021 dentro de la categoría de Crónica.

Este año, La Orquesta ha sido honrada con 4 galardones del Premio Estatal de Periodismo, para celebrarlo, publicaremos de nueva cuenta esos trabajos que fueron reconocidos por nuestros y nuestras colegas del medio. Esperamos que los disfruten.

 

En San Luis Potosí el aborto clandestino es un problema que sigue matando mujeres. La estadística muestra que realizarse este procedimiento en esas condiciones tiene entre 100 y 500 por ciento más posibilidades de terminar con la muerte de la persona a la que se le practica. La razón por la cual se oculta el tema es porque las mujeres que deciden abortar sufren desigualdades estructurales que hacen que no tengan acceso a los derechos humanos.

En el estado, no se garantiza el derecho a abortar, sino que se penaliza y criminaliza: Se les penaliza porque está prohibido abortar, pueden ir a dar a la cárcel; y las criminalizan porque se habla de la construcción social del criminal, son estereotipos, la mujer es una delincuente, mala madre o asesina.

Actualmente en San Luis Potosí el aborto es considerado un delito penal en cualquier momento de la preñez. De acuerdo con el Código Penal del estado, con penas que van de uno a tres años de prisión, además de una sanción de 20 a 60 días de salario mínimo, sin embargo, seguirá corriendo como siempre ha ocurrido. Esta es solo una de esas historias.

(Los nombres de los involucrados fueron cambiados para proteger su identidad)

 

VIERNES

Una noche del viernes recibí una llamada, era Emily, me había dicho que iría al ginecólogo porque tenía un atraso de varios meses, se escuchaba angustiada. Tenía 4 meses de embarazo.

Ella mencionó que meses antes tuvo relaciones sexuales sin protección, tomó una pastilla de emergencia; sin embargo, por su pánico al día siguiente consumió una segunda dosis, lo que la hizo pensar que la cantidad del medicamento y las hormonas que este provoca, generó su atraso como “una especie de efecto secundario”.

Emily me dijo que no tenía idea de su embarazo por esta situación, además jamás tuvo algún síntoma como mareos, náuseas o antojos, incluso solía a hacer ejercicio de vez en cuando, tampoco se preocupó porque anteriormente tuvo retrasos en su regla y no sintió algún cambio notable en su cuerpo, pero le comenzaba a preocupar que sucediera algo mal con ella por las pastillas, lo primero que pensó es que podía llegar a tener quistes.“¿Qué vas a hacer?”, le dije.“Pues tenerlo, ya qué, ya no se puede hacer nada”, me contestó. Sonaba resignada, la plática continuó con diferentes temas, uno de ellos fue que le diría a su familia tres días después, pues el padre dijo que tenía que pensar las cosas y necesitaba ese tiempo para saber si quería reconocer al bebé o no. Luego recordó algo:“Adivina qué, creo que será niña, por el tiempo aún no puedo estar del todo segura, pero parece que así es”.

La plática concluyó.

 

SÁBADO

Al día siguiente recibí un mensaje suyo que decía: “Creo que aún puedo hacer algo, no es nada seguro y menos por el tiempo, pero quiero intentarlo, el lunes visitaré a un ginecólogo ¿Me acompañas?”.

 

LUNES

Fui a recogerla a su casa, le dijimos a su madre que íbamos por un café, al principio fue así, pues decidimos ir a platicar sobre el tema. Describió que el día que fue al ginecologo no esperaba escuchar que estaba embarazada, provocó que su presión bajara:

“Entré en pánico y estaba distraída, tanto que perdí mi cartera, le llamé por teléfono al padre y obviamente, como yo, no lo esperaba, me dijo que no sabía qué hacer y que le diera tiempo para pensarlo. Después de que te llamé a ti, recordé que hace poco conocí a una chava en pro del aborto, que pertenece a una asociacion en el estado y se me ocurrió contarle, la verdad es que no estoy lista, ella me dijo que iba a ser muy peligroso para mí, pero como no era experta en el tema me pasó la dirección de un ginecólogo aliado llamado Samuel, me dijo que fuera honesta con él y si lo consideraba, podría ayudarme”.

Llegamos con el ginecólogo, cuando estábamos a la puerta del consultorio nos recibió:

“Hola soy el doctor Pérez”.

“¿Es el doctor Samuel?”, preguntó Emily, pues solo le dijeron cuál era el nombre del doctor y no el apellido, era obvio que quería estar segura de no revelar información a la persona equivocada, pues eso la pondría en peligro con las autoridades, al igual que al doctor.

“Sí, Samuel Pérez; lo siento pero solo puede entrar la paciente”, contestó, así que tuve que sentarme en la sala de espera mientras salía. Emily salió del lugar y nos fuimos de inmediato, camino a su casa me contó que le había platicado al doctor que no quería tener a su bebé, aunque estaba consciente que incluso en la Ciudad de México, por el tiempo, ya era ilegal, pero si quedaba alguna oportunidad, aunque fuera remota, la tomaría.

Él le mencionó que por ser su médico no podía aconsejarla, pero la trasladó con una asesora para que ella le diera indicaciones. Así le recomendaron un sitio en la Ciudad de México en el podrían ayudarla a pesar de su tiempo de gestación, pero advirtió que era crucial actuar de inmediato. 

Llamamos a ese lugar luego de contarme todo lo sucedido con el ginecólogo y la asesora. Respondieron del otro lado de la línea, nuevamente Emily explicó todo lo que sucedía:

“Primero tenemos que ver tu caso y después buscar una causal legal para ver si podemos proceder con la interrupción del embarazo ¿te programo la cita para mañana?, es de 500 pesos”, le contestó la mujer.“No, mejor para el viernes no alcanzó a llegar mañana porque le hablo de San Luis Potosí, disculpe ¿cuánto dinero sería? en caso de que sí puedan ayudarme para ir juntando y no llegar con las manos vacías”, volvió a cuestionar Emily.

“Lo más recomendable sería que hicieras la cita lo antes posible y en cuanto al dinero no podría decírtelo, como te dije dependerá de tu situación, pero en caso de que encontremos la causal legal tendrías que dar la mitad del dinero después de la cita y cuando se realice la interrupción la otra mitad, te podría recomendar que al menos puedas tener 5 mil pesos”, respondió.

Unas horas más tarde volvió a llamarme, su voz sonaba aliviada me contó que ya había conseguido el dinero necesario para el viaje, el hospedaje, la cita y la posible interrupción del embarazo, sus amigos se lo prestaron, junto con algo de dinero que le prometió el padre del bebé. Indicó que adelantó la cita para el miércoles y estaba lista para irse.

 

MARTES

Partí con ella a la Ciudad de México, en el camino narró que su mejor amiga fue a visitarla, lloró y le pidió que no interrumpiera el embarazo. Luego le hice la pregunta:

“¿Estás segura que quieres hacerlo?”.

“Sí, quiero hacerlo, no imaginé mi vida así, no sola; tal vez sí pueda lograrlo, tal vez sí pueda salir adelante con mi hija, pero será muy difícil, no solo para mí, sino para mis padres. También hay cosas que quiero hacer y tal vez suene egoista, pero nadie está en mis zapatos y sí hay quienes lo han estado, pero yo no soy como esas mujeres; además aún no ha pasado nada, ni siquiera sé si me podrán ayudar”, contestó Emily.

 

MIÉRCOLES

Al llegar a la clínica nos registramos y esperamos a que el doctor atendiera a Emily, había algunas personas, tanto mujeres como hombres, no sabría decir exactamente por qué estaban ahí.

Emily y yo entramos con el ginecólogo, de nuevo ella explicó su situación y mencionó que no había pedido ayuda antes porque no sabía de su embarazo, de la misma manera, como el médico anterior, le realizó un ultrasonido para confirmar que estuviera embarazada.

“Te podemos ayudar, te ves muy afligida y no tendrías que estar así”, le dijo el doctor; agregó: “tu embarazo ya es avanzado y no podemos hacerlo con una pastilla de misoprostol solamente, tenemos que provocarte algo así como un parto, se le llama legrado, prácticamente lo succionaremos.

 Primero, te daremos una pastilla que te tomarás una vez que hayas pasado con la psicóloga, después de ingerirla ya no hay marcha atrás; esa pastilla hará que tu útero, por decirlo vagamente, se “afloje” y servirá para el procedimiento de mañana. Luego tomarás un antibiótico, que servirá para una inyección que te colocaremos vía uterina, ella detendrá el corazón del feto; te irás a casa y te daré unas pastillas más: otro antibiótico que debes tomar después de cenar porque te causará vómito; y algunas misoprostol; una deberás de tomarla a la 1 de la madrugada, la debes de colocar en tu encía en la parte inferior derecha o izquierda y esperar a que se desintegre en tu boca por aproximadamente una hora, la segunda dosis será a las 4 de la mañana con el mismo procedimiento, pero del lado contrario, yo te esperaré aquí a las 7 de la mañana”.

“¿Cuánto costará doctor?”, preguntó Emily.

“Son 16 mil pesos, tendrás que dar la mitad ahora y el resto mañana cuando llegues en la mañana, pero necesito que desde ahora te relajes, tu presión no ha estado bien”.

Emily claramente alivió su tensión luego de escuchar las palabras del ginecólogo; aún tenía esperanza.

Salimos del consultorio y pagó los 8 mil pesos del adelanto, conversamos media hora en la sala de espera y después la llamó la psicóloga y posteriormente pasó al quirófano, donde le pusieron la inyección vía uterina utilizando un artefacto llamado “pato” que servía para abrir un poco su útero, ella describió que es una aguja de 20 centímetros o más y es guiada con el ultrasonido.

Antes de irnos volvimos al consultorio del ginecólogo y le dijo: “Tú procedimiento está agendado para mañana a la 1 de la tarde, cuando te tomes la pastillas misoprostol pueden provocarte un poco de sangrado, solo unas gotitas, diarrea o cólicos, pero que son soportables; si pasa eso no hay problema. Pero si empiezas a sangrar demasiado, que no pueda contener la toalla, tienes cólicos intensos o se te rompe la fuente tendrás que llamarme y venir, no importa la hora, estaremos al pendiente, porque eso quiere decir que tu parto se adelantó y tenemos que proceder”.

Salimos de la clínica, fuimos a desayunar y regresamos al hotel. La noche llegó y decidimos acostarnos temprano porque al día siguiente teníamos que madrugar, obviamente Emily no iba a poder dormir, pues tenía que estar consumiendo las pastillas.

Recostadas Emily me dijo: “Sabes, cuando me enteré que estaba embarazada en estos 5 días noté que tenía algunos espasmos, creo que se movía y tenía que acomodarme de cierto lado de la cama porque si no me sentía incómoda, ahora no siento nada y puedo girar sin problema”.

Fue la primera vez que noté que Emily se sentía triste y culpable, ella sabía que el feto ya había muerto: ¿Fue la mejor o peor decisión que pudo tomar? No lo sabíamos en ese momento.

 

JUEVES

Durante la madrugada, Emily tomó las pastillas de misoprostol como se lo indicaron, despertaba a ratos para preguntarle cómo se sentía y mencionó que solo tenía ligeros cólicos, pero nada de que preocuparse.

Nos levantamos temprano y llegamos a la clínica a las 7 de la mañana, Emily pagó los 8 mil pesos restantes, enseguida le dieron dos pastillas de misoprostol más y la enfermera le explicó que las sensaciones del legrado serían similares a las de un parto: dolores muy intensos, cólicos; sangrado; rompimiento del saco amniótico… todo con la ayuda de las pastillas.

Emily tomó las otras dos pastillas y la llevaron al segundo piso donde hicieron que se cambiara con bata de hospital, y le dijeron que descansara en un sillón reclinable en el que pusieron un pañal para adulto en caso de que se le rompiera la fuente.

A las 9:30 de la mañana llegó el doctor y le preguntó nuevamente si sentía algún síntoma, pero ella contestó que no, ni siquiera los síntomas más leves. El doctor le mencionó que era importante que pasara eso, enseguida ordenó a la enfermera que le diera dos pastillas más y le pidió a Emily que caminara alrededor de la habitación para acelerar el procedimiento.

Emily caminó durante una hora; sin embargo, no tenía síntomas; nuevamente, a las 11 de la mañana le dieron dos pastillas de misoprostol más y una hora después el médico le volvió a preguntar, pero aún no sucedía nada con ella.

“Entonces tenemos que prepararte, en un momento llegará el anestesiólogo, creo que ya deben canalizarte, no te preocupes lo que va a suceder es que nosotros te vamos a inducir ‘el parto’, te vamos a hacer una pequeña incisión y requerirá puntadas que desaparecerán con el paso de los días”.

Finalmente entró al quirófano.

Mientras la esperaba se me ocurrió preguntarle a una enfermera algo que recordé:

“Disculpe, se supone que Emily no tiene una causal legal para realizar una interrupción del embarazo, ¿cómo resuelven esto?”, le dije.

“En el expediente debemos decir que ella llegó aquí desangrandose por lo que tuvimos que intervenir, las pastillas misoprostol, por más que haya consumido no son detectables por lo que nadie puede adivinar que se trató de un aborto voluntario”, contestó la enfermera.

Al salir Emily dijo que estaba mareada, durmió unos minutos y al poco tiempo despertó. Ya no estaba embarazada.

 

DOS SEMANAS DESPUÉS

Emily me contó que fue a visitar al ginecólogo en San Luis, le dijo lo que pasó en la clínica de la Ciudad de México. Le hicieron un ultrasonido para verificar que estuviera bien y así fue, le reiteró que no tenía residuos y que su útero volvía a su tamaño normal. Enseguida fue a colocarse un método anticonceptivo.

 

AHORA

Luego de pasar un tiempo, me reencontré con Emily y conversamos sobre su experiencia.“¿Cómo te sientes?”, le pregunté.“La verdad, muy bien”, contestó.“¿No te arrepientes?”.“No, si te soy sincera me siento bien, seguí con mi vida al día siguiente, se enteró la gente que tenía que enterarse y me apoyaron sin juzgar, no tengo ningún riesgo de salud y si lo deseo en el futuro me podré embarazar y tener un hijo, pero será mi decisión.

A veces crees que hacer un procedimiento de esta manera es lo más complejo del mundo, y que incluso el feto sufre, pero no es así, pues se encargan de que este muera antes de hacer el legrado y sales hasta caminando del lugar. Claro, yo tuve la fortuna de conocer a las personas indicadas. No me arrepiento, no sé si la vida en el futuro me castigue si es que lo que hice estuvo mal, pero por ahora estoy bien”.

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“De Forbes al Porfas”: La coartada de aspirante | Apuntes de Jorge Saldaña

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Culto Público, hijos de la coartada perfecta:

Si usted planea lavar dinero, cobrarle fortunas a Pemex con bendición de Tabvástagos, empresas facturalotodo y beneficiarse del huachicol, por favor no busque abogados: declare que quiere ser candidato.

Así, cuando la UIF le congele las cuentas, no tendrá que explicar los 400 millones inyectados de la noche a la mañana por su medio hermano ni decir nada sobre los socios compartidos y “casualidades” hasta de vecindad y notario con las empresas de Andy López Beltrán (-perdón, quise decir de su impecable y honorable amigo Amilcar Olán)

Que nada de eso le quite el sueño febril de octubre. Deje eso para los “malos” y que somos menos.

Para “los buenos que son los más” (los más…luego le digo que) basta con huir a Estados Unidos y ponerse en el papel de víctima y gimotear como damisela en apuros que se le persigue solo por ser aspirante a mejorar la vida de “sus hermanos potosinos a los que quiere mucho”.

A otra orca con esa foca. El periódico Reforma confirmó hoy lo que nosotros habíamos humildemente aportado en LaOrquesta con el anexo documental y reportaje publicado hace poco menos de dos semanas.

Reforma hoy es irrefutable y su investigación no deja dudas: a Gerardo Sánchez Zumaya no lo investiga la autoridad por sus votos en potencia, lo hicieron correr sus cuentas de banco hinchadas de dinero público ilícitamente obtenido y que hoy están bajo cero.

Y un asunto fundamental: El Huasteco NO es investigado por sus “enemigos”, y no está huyendo de miedo por un gobernador.

Pasó de Forbes a “Porfas” en las oficinas de sus “amigos” con los que tanto presumió cercanía.

Aquí no se vale engatusar a nadie: Es el gobierno de la 4T, el de Claudia Sheinbaum

, el que está limpiándose de Tabasco.

Es el que está separándose justamente de personajes que están manchados de huachicol con billetes pegajosos de crudo y perfume de Villahermosa.

El Huasteco está huyendo sin ser aún perseguido (otra casualidad con Amilcar Olán)

Está siendo investigado por autoridades con las que presumió cercanía a los dos pares de vientos.

El Huasteco la hizo de Gulliver: pasó de la isla en la que se sentía un gigante, a la otra isla, en la que es un “inútil, pequeño y perdido”, como lo canta Miguel Bosé.

Entonces que nadie llore como Niño, todos ya están grandes, sabían lo que hacían y las reglas del juego.

30 millones no compran impunidad transexenal y ya le quedó claro a Gerardo, que anda a salto de mata en Texas, en una de esas, se convierte en colaborador voluntario de los Estados Unidos… o en involuntario eslabón más débil.

Aquí le dejo el documento que publica hoy Reforma y que -bien raro- me encontré bajo unos correos de la UIF en mi escritorio.

El joven que aparece en el documento, Eduardo Isaac Sánchez Zúñiga, es medio hermano del Huasteco, comparten padre, empresa, chequera, colonia en Tabasco y congelador de liquidez.

Yo soy Jorge Saldaña.

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Ayuntamiento de SLP

Galindo: nadie se quejaba de socavones y “de repente” hay muchos

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Enrique Galindo dijo que antes nadie se quejaba de los socavones y que este año suman más de 80

Por: Redacción

El alcalde Enrique Galindo Ceballos dijo que en cinco años los socavones “no habían sido tendencia ni nota” y que nadie se quejaba, y que “de repente” hay muchos: más de 80 este año, de los cuales el Ayuntamiento de San Luis Potosí atiende más de 50 al mismo tiempo.

Galindo recordó a los reporteros que en cinco años nunca le habían preguntado por socavones y calificó de extraordinario lo ocurrido este año. Dijo que “hay muchos socavones todavía pendientes” y que están en toda la ciudad, no en una zona específica.

Cada reparación cuesta entre 300 mil y 700 mil pesos, explicó, porque no basta con llegar y taparlo: hay que abrir, cambiar el drenaje, volver a tapar y repavimentar. El miércoles empezaron a reparar ocho o nueve.

Los socavones con fuga de aguas negras llevan prioridad, dijo, porque lo más preocupante es el tema de salud pública

. Cuestionado por posibles caídas a causa de los hundimientos, respondió que, de haberlas, ya se habría enterado.

En julio, Galindo atribuyó los socavones a la antigüedad de la red hidrosanitaria, de más de 80 años, y a la lluvia. El 10 de septiembre dijo que en los últimos tres meses aparecían entre dos y cuatro al día y que no quería especular sobre la causa.

Este jueves, Interapas revisó un hundimiento en la calle La Lonja, a un costado del bulevar Jacobo Payán, en la colonia Julián Carrillo, que quedó acordonado como medida preventiva.

También lee: Interapas da seguimiento a reporte ciudadano en La Lonja

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Hoteles y restaurantes de SLP suben ingresos 4.1% y empleo 2.3%

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En cambio, el personal ocupado en los servicios de información en medios masivos cayó 5.3%

Por: Ana G Silva

Los servicios de alojamiento temporal y preparación de alimentos y bebidas en San Luis Potosí aumentaron sus ingresos reales 4.1% y su personal ocupado 2.3% en agosto de 2026, respecto al mismo mes de 2025, de acuerdo con la Encuesta Mensual de Servicios (EMS) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En este rubro avanzaron los dos indicadores: hubo más ingresos y más personas trabajando.

Con los servicios de información en medios masivos pasó lo contrario en el empleo. Su personal ocupado disminuyó 5.3% aunque sus ingresos reales crecieron 26.1%.

Hoteles y restaurantes suman ingresos y trabajadores

En los servicios de alojamiento temporal y preparación de alimentos y bebidas, los ingresos reales crecieron 4.1% anual y el personal ocupado aumentó 2.3% en agosto.

Los datos no permiten establecer si el crecimiento se concentró en hoteles, restaurantes, establecimientos de bebidas u otras actividades comprendidas en la clasificación. Tampoco identifican qué municipios contribuyeron más al resultado. Para eso habría que contrastar las cifras con información turística y económica de la capital, los Pueblos Mágicos y otros destinos de la entidad.

La ocupación hotelera, la llegada de visitantes, la actividad restaurantera y el gasto turístico podrían ayudar a explicar si el incremento de ingresos responde a una mayor demanda, a cambios en los precios o a otros factores.

El aumento del personal ocupado es un indicador favorable para el sector. Sin embargo, este cuadro de la encuesta estatal no trae información sobre salarios o remuneraciones que permita saber si los trabajadores también obtuvieron mejores ingresos.

SLP frente a otros estados

El crecimiento de los ingresos de hoteles y restaurantes en San Luis Potosí quedó por debajo del de algunas entidades durante agosto. Durango reportó un incremento anual de 16.3% y Querétaro, de 5%. Jalisco tuvo un crecimiento de 2.6%.

En el extremo contrario, Quintana Roo presentó una disminución de 13.6% en los ingresos reales de estas actividades, pese a su importancia turística.

En empleo, San Luis Potosí superó a Querétaro: el personal ocupado del sector creció 2.3%

en la entidad potosina y 1.4% en el estado vecino.

Estas variaciones reflejan cambios porcentuales anuales y no el monto absoluto de los ingresos. Por eso no bastan para determinar qué estado tiene mayor actividad turística o mejor desempeño económico general.

Medios masivos: menos personas empleadas

En los servicios de información en medios masivos, el personal ocupado cayó 5.3% en agosto, en comparación con el mismo mes de 2025.

La reducción ocurrió aunque los ingresos reales del sector aumentaron 26.1%, el mayor crecimiento entre los dos rubros estatales que destaca la encuesta. Es decir, la actividad generó más ingresos con menos personas.

El caso potosino contrasta con el de Querétaro, donde los ingresos de esta actividad subieron 30.8% y el personal ocupado aumentó 7.5%. En Durango los ingresos crecieron 25.6% y en Jalisco, 11.6%.

La información publicada por el INEGI no permite determinar por sí sola qué actividades específicas explican la reducción de personal. Para eso sería necesario revisar los subsectores que integran la actividad, la evolución del empleo formal, las remuneraciones y la productividad.

Ingresos y empleo, dos indicadores que no siempre avanzan juntos

Los resultados de agosto muestran que el aumento de los ingresos de una actividad no necesariamente implica que se contrate a más personas. En alojamiento y preparación de alimentos crecieron tanto los ingresos como la ocupación. En los servicios de información en medios masivos, más ingresos coincidieron con menos personal.

La Encuesta Mensual de Servicios proporciona información sobre ingresos, personal ocupado, gastos y remuneraciones de los servicios privados no financieros. Los datos de agosto de 2026 son preliminares: permiten identificar tendencias en los dos sectores analizados, pero no concluir que toda la economía de servicios potosina creció en la misma proporción.

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