noviembre 5, 2026

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#Crónica | Iba a ser niña; la historia de un aborto

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En San Luis Potosí a pesar de estar penalizado, el aborto clandestino existe. La falta de condiciones apropiadas para realizarlo es un problema de salud pública que afecta a muchas mujeres

Por: Ana G Silva

Texto ganador del primer lugar en el Premio Estatal de Periodismo 2021 dentro de la categoría de Crónica.

Este año, La Orquesta ha sido honrada con 4 galardones del Premio Estatal de Periodismo, para celebrarlo, publicaremos de nueva cuenta esos trabajos que fueron reconocidos por nuestros y nuestras colegas del medio. Esperamos que los disfruten.

 

En San Luis Potosí el aborto clandestino es un problema que sigue matando mujeres. La estadística muestra que realizarse este procedimiento en esas condiciones tiene entre 100 y 500 por ciento más posibilidades de terminar con la muerte de la persona a la que se le practica. La razón por la cual se oculta el tema es porque las mujeres que deciden abortar sufren desigualdades estructurales que hacen que no tengan acceso a los derechos humanos.

En el estado, no se garantiza el derecho a abortar, sino que se penaliza y criminaliza: Se les penaliza porque está prohibido abortar, pueden ir a dar a la cárcel; y las criminalizan porque se habla de la construcción social del criminal, son estereotipos, la mujer es una delincuente, mala madre o asesina.

Actualmente en San Luis Potosí el aborto es considerado un delito penal en cualquier momento de la preñez. De acuerdo con el Código Penal del estado, con penas que van de uno a tres años de prisión, además de una sanción de 20 a 60 días de salario mínimo, sin embargo, seguirá corriendo como siempre ha ocurrido. Esta es solo una de esas historias.

(Los nombres de los involucrados fueron cambiados para proteger su identidad)

 

VIERNES

Una noche del viernes recibí una llamada, era Emily, me había dicho que iría al ginecólogo porque tenía un atraso de varios meses, se escuchaba angustiada. Tenía 4 meses de embarazo.

Ella mencionó que meses antes tuvo relaciones sexuales sin protección, tomó una pastilla de emergencia; sin embargo, por su pánico al día siguiente consumió una segunda dosis, lo que la hizo pensar que la cantidad del medicamento y las hormonas que este provoca, generó su atraso como “una especie de efecto secundario”.

Emily me dijo que no tenía idea de su embarazo por esta situación, además jamás tuvo algún síntoma como mareos, náuseas o antojos, incluso solía a hacer ejercicio de vez en cuando, tampoco se preocupó porque anteriormente tuvo retrasos en su regla y no sintió algún cambio notable en su cuerpo, pero le comenzaba a preocupar que sucediera algo mal con ella por las pastillas, lo primero que pensó es que podía llegar a tener quistes.“¿Qué vas a hacer?”, le dije.“Pues tenerlo, ya qué, ya no se puede hacer nada”, me contestó. Sonaba resignada, la plática continuó con diferentes temas, uno de ellos fue que le diría a su familia tres días después, pues el padre dijo que tenía que pensar las cosas y necesitaba ese tiempo para saber si quería reconocer al bebé o no. Luego recordó algo:“Adivina qué, creo que será niña, por el tiempo aún no puedo estar del todo segura, pero parece que así es”.

La plática concluyó.

 

SÁBADO

Al día siguiente recibí un mensaje suyo que decía: “Creo que aún puedo hacer algo, no es nada seguro y menos por el tiempo, pero quiero intentarlo, el lunes visitaré a un ginecólogo ¿Me acompañas?”.

 

LUNES

Fui a recogerla a su casa, le dijimos a su madre que íbamos por un café, al principio fue así, pues decidimos ir a platicar sobre el tema. Describió que el día que fue al ginecologo no esperaba escuchar que estaba embarazada, provocó que su presión bajara:

“Entré en pánico y estaba distraída, tanto que perdí mi cartera, le llamé por teléfono al padre y obviamente, como yo, no lo esperaba, me dijo que no sabía qué hacer y que le diera tiempo para pensarlo. Después de que te llamé a ti, recordé que hace poco conocí a una chava en pro del aborto, que pertenece a una asociacion en el estado y se me ocurrió contarle, la verdad es que no estoy lista, ella me dijo que iba a ser muy peligroso para mí, pero como no era experta en el tema me pasó la dirección de un ginecólogo aliado llamado Samuel, me dijo que fuera honesta con él y si lo consideraba, podría ayudarme”.

Llegamos con el ginecólogo, cuando estábamos a la puerta del consultorio nos recibió:

“Hola soy el doctor Pérez”.

“¿Es el doctor Samuel?”, preguntó Emily, pues solo le dijeron cuál era el nombre del doctor y no el apellido, era obvio que quería estar segura de no revelar información a la persona equivocada, pues eso la pondría en peligro con las autoridades, al igual que al doctor.

“Sí, Samuel Pérez; lo siento pero solo puede entrar la paciente”, contestó, así que tuve que sentarme en la sala de espera mientras salía. Emily salió del lugar y nos fuimos de inmediato, camino a su casa me contó que le había platicado al doctor que no quería tener a su bebé, aunque estaba consciente que incluso en la Ciudad de México, por el tiempo, ya era ilegal, pero si quedaba alguna oportunidad, aunque fuera remota, la tomaría.

Él le mencionó que por ser su médico no podía aconsejarla, pero la trasladó con una asesora para que ella le diera indicaciones. Así le recomendaron un sitio en la Ciudad de México en el podrían ayudarla a pesar de su tiempo de gestación, pero advirtió que era crucial actuar de inmediato. 

Llamamos a ese lugar luego de contarme todo lo sucedido con el ginecólogo y la asesora. Respondieron del otro lado de la línea, nuevamente Emily explicó todo lo que sucedía:

“Primero tenemos que ver tu caso y después buscar una causal legal para ver si podemos proceder con la interrupción del embarazo ¿te programo la cita para mañana?, es de 500 pesos”, le contestó la mujer.“No, mejor para el viernes no alcanzó a llegar mañana porque le hablo de San Luis Potosí, disculpe ¿cuánto dinero sería? en caso de que sí puedan ayudarme para ir juntando y no llegar con las manos vacías”, volvió a cuestionar Emily.

“Lo más recomendable sería que hicieras la cita lo antes posible y en cuanto al dinero no podría decírtelo, como te dije dependerá de tu situación, pero en caso de que encontremos la causal legal tendrías que dar la mitad del dinero después de la cita y cuando se realice la interrupción la otra mitad, te podría recomendar que al menos puedas tener 5 mil pesos”, respondió.

Unas horas más tarde volvió a llamarme, su voz sonaba aliviada me contó que ya había conseguido el dinero necesario para el viaje, el hospedaje, la cita y la posible interrupción del embarazo, sus amigos se lo prestaron, junto con algo de dinero que le prometió el padre del bebé. Indicó que adelantó la cita para el miércoles y estaba lista para irse.

 

MARTES

Partí con ella a la Ciudad de México, en el camino narró que su mejor amiga fue a visitarla, lloró y le pidió que no interrumpiera el embarazo. Luego le hice la pregunta:

“¿Estás segura que quieres hacerlo?”.

“Sí, quiero hacerlo, no imaginé mi vida así, no sola; tal vez sí pueda lograrlo, tal vez sí pueda salir adelante con mi hija, pero será muy difícil, no solo para mí, sino para mis padres. También hay cosas que quiero hacer y tal vez suene egoista, pero nadie está en mis zapatos y sí hay quienes lo han estado, pero yo no soy como esas mujeres; además aún no ha pasado nada, ni siquiera sé si me podrán ayudar”, contestó Emily.

 

MIÉRCOLES

Al llegar a la clínica nos registramos y esperamos a que el doctor atendiera a Emily, había algunas personas, tanto mujeres como hombres, no sabría decir exactamente por qué estaban ahí.

Emily y yo entramos con el ginecólogo, de nuevo ella explicó su situación y mencionó que no había pedido ayuda antes porque no sabía de su embarazo, de la misma manera, como el médico anterior, le realizó un ultrasonido para confirmar que estuviera embarazada.

“Te podemos ayudar, te ves muy afligida y no tendrías que estar así”, le dijo el doctor; agregó: “tu embarazo ya es avanzado y no podemos hacerlo con una pastilla de misoprostol solamente, tenemos que provocarte algo así como un parto, se le llama legrado, prácticamente lo succionaremos.

 Primero, te daremos una pastilla que te tomarás una vez que hayas pasado con la psicóloga, después de ingerirla ya no hay marcha atrás; esa pastilla hará que tu útero, por decirlo vagamente, se “afloje” y servirá para el procedimiento de mañana. Luego tomarás un antibiótico, que servirá para una inyección que te colocaremos vía uterina, ella detendrá el corazón del feto; te irás a casa y te daré unas pastillas más: otro antibiótico que debes tomar después de cenar porque te causará vómito; y algunas misoprostol; una deberás de tomarla a la 1 de la madrugada, la debes de colocar en tu encía en la parte inferior derecha o izquierda y esperar a que se desintegre en tu boca por aproximadamente una hora, la segunda dosis será a las 4 de la mañana con el mismo procedimiento, pero del lado contrario, yo te esperaré aquí a las 7 de la mañana”.

“¿Cuánto costará doctor?”, preguntó Emily.

“Son 16 mil pesos, tendrás que dar la mitad ahora y el resto mañana cuando llegues en la mañana, pero necesito que desde ahora te relajes, tu presión no ha estado bien”.

Emily claramente alivió su tensión luego de escuchar las palabras del ginecólogo; aún tenía esperanza.

Salimos del consultorio y pagó los 8 mil pesos del adelanto, conversamos media hora en la sala de espera y después la llamó la psicóloga y posteriormente pasó al quirófano, donde le pusieron la inyección vía uterina utilizando un artefacto llamado “pato” que servía para abrir un poco su útero, ella describió que es una aguja de 20 centímetros o más y es guiada con el ultrasonido.

Antes de irnos volvimos al consultorio del ginecólogo y le dijo: “Tú procedimiento está agendado para mañana a la 1 de la tarde, cuando te tomes la pastillas misoprostol pueden provocarte un poco de sangrado, solo unas gotitas, diarrea o cólicos, pero que son soportables; si pasa eso no hay problema. Pero si empiezas a sangrar demasiado, que no pueda contener la toalla, tienes cólicos intensos o se te rompe la fuente tendrás que llamarme y venir, no importa la hora, estaremos al pendiente, porque eso quiere decir que tu parto se adelantó y tenemos que proceder”.

Salimos de la clínica, fuimos a desayunar y regresamos al hotel. La noche llegó y decidimos acostarnos temprano porque al día siguiente teníamos que madrugar, obviamente Emily no iba a poder dormir, pues tenía que estar consumiendo las pastillas.

Recostadas Emily me dijo: “Sabes, cuando me enteré que estaba embarazada en estos 5 días noté que tenía algunos espasmos, creo que se movía y tenía que acomodarme de cierto lado de la cama porque si no me sentía incómoda, ahora no siento nada y puedo girar sin problema”.

Fue la primera vez que noté que Emily se sentía triste y culpable, ella sabía que el feto ya había muerto: ¿Fue la mejor o peor decisión que pudo tomar? No lo sabíamos en ese momento.

 

JUEVES

Durante la madrugada, Emily tomó las pastillas de misoprostol como se lo indicaron, despertaba a ratos para preguntarle cómo se sentía y mencionó que solo tenía ligeros cólicos, pero nada de que preocuparse.

Nos levantamos temprano y llegamos a la clínica a las 7 de la mañana, Emily pagó los 8 mil pesos restantes, enseguida le dieron dos pastillas de misoprostol más y la enfermera le explicó que las sensaciones del legrado serían similares a las de un parto: dolores muy intensos, cólicos; sangrado; rompimiento del saco amniótico… todo con la ayuda de las pastillas.

Emily tomó las otras dos pastillas y la llevaron al segundo piso donde hicieron que se cambiara con bata de hospital, y le dijeron que descansara en un sillón reclinable en el que pusieron un pañal para adulto en caso de que se le rompiera la fuente.

A las 9:30 de la mañana llegó el doctor y le preguntó nuevamente si sentía algún síntoma, pero ella contestó que no, ni siquiera los síntomas más leves. El doctor le mencionó que era importante que pasara eso, enseguida ordenó a la enfermera que le diera dos pastillas más y le pidió a Emily que caminara alrededor de la habitación para acelerar el procedimiento.

Emily caminó durante una hora; sin embargo, no tenía síntomas; nuevamente, a las 11 de la mañana le dieron dos pastillas de misoprostol más y una hora después el médico le volvió a preguntar, pero aún no sucedía nada con ella.

“Entonces tenemos que prepararte, en un momento llegará el anestesiólogo, creo que ya deben canalizarte, no te preocupes lo que va a suceder es que nosotros te vamos a inducir ‘el parto’, te vamos a hacer una pequeña incisión y requerirá puntadas que desaparecerán con el paso de los días”.

Finalmente entró al quirófano.

Mientras la esperaba se me ocurrió preguntarle a una enfermera algo que recordé:

“Disculpe, se supone que Emily no tiene una causal legal para realizar una interrupción del embarazo, ¿cómo resuelven esto?”, le dije.

“En el expediente debemos decir que ella llegó aquí desangrandose por lo que tuvimos que intervenir, las pastillas misoprostol, por más que haya consumido no son detectables por lo que nadie puede adivinar que se trató de un aborto voluntario”, contestó la enfermera.

Al salir Emily dijo que estaba mareada, durmió unos minutos y al poco tiempo despertó. Ya no estaba embarazada.

 

DOS SEMANAS DESPUÉS

Emily me contó que fue a visitar al ginecólogo en San Luis, le dijo lo que pasó en la clínica de la Ciudad de México. Le hicieron un ultrasonido para verificar que estuviera bien y así fue, le reiteró que no tenía residuos y que su útero volvía a su tamaño normal. Enseguida fue a colocarse un método anticonceptivo.

 

AHORA

Luego de pasar un tiempo, me reencontré con Emily y conversamos sobre su experiencia.“¿Cómo te sientes?”, le pregunté.“La verdad, muy bien”, contestó.“¿No te arrepientes?”.“No, si te soy sincera me siento bien, seguí con mi vida al día siguiente, se enteró la gente que tenía que enterarse y me apoyaron sin juzgar, no tengo ningún riesgo de salud y si lo deseo en el futuro me podré embarazar y tener un hijo, pero será mi decisión.

A veces crees que hacer un procedimiento de esta manera es lo más complejo del mundo, y que incluso el feto sufre, pero no es así, pues se encargan de que este muera antes de hacer el legrado y sales hasta caminando del lugar. Claro, yo tuve la fortuna de conocer a las personas indicadas. No me arrepiento, no sé si la vida en el futuro me castigue si es que lo que hice estuvo mal, pero por ahora estoy bien”.

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Se sabía, se avisó y nadie hizo nada: evaluación judicial, el camino para depurar la base trabajadora | Columna de Víctor Ezequiel

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SERENDIPIA

Por: Víctor Ezequiel
X: @MrVictorHdz

Culto público, amanecimos con tremendo golpe al personal operativo del PJF. Este 5 de noviembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación un Acuerdo General que fue aprobado por unanimidad el 28 de octubre por el Pleno del Órgano de Administración Judicial. Su supuesto objeto es “regular la evaluación del desempeño del personal de carrera judicial del Poder Judicial de la Federación”.

Su justificación oficial es fortalecer la profesionalización, mejorar la impartición de justicia, identificar necesidades de capacitación y establecer parámetros objetivos para valorar el desempeño. Hasta ahí, nadie podría oponerse a que el servicio público sea evaluado. El problema comienza cuando revisamos cómo se hará y qué consecuencias puede tener.

¿A quiénes alcanza?

La evaluación comprende las categorías de: secretarios de tribunales y juzgados, proyectistas, asistentes de constancias y registro, secretarios instructores y de acuerdos de tribunales laborales, actuarios y oficiales judiciales, entre otros. Se excluye al personal adscrito a la Suprema Corte y al Tribunal Electoral. También puede evaluarse al personal que tenga al menos seis meses ininterrumpidos en el mismo órgano y categoría, independientemente de que cuente o no con nombramiento de base.

Esto último merece atención: no se trata únicamente de quienes tienen una plaza definitiva. El acuerdo alcanza a un universo amplio de personas que realizan funciones de carrera judicial.

¿Cómo se evaluará?

El modelo combina conocimientos y rendimiento. El 60% corresponde a habilidades y competencias: 40% mediante un examen y 20% por capacitación. El 40% restante se distribuye entre productividad (10%), calidad del trabajo conforme al perfil (5%), trabajo en equipo y clima organizacional (5%), ética (5%), servicio a la ciudadanía (5%) y comportamiento y ejercicio profesional (10%).

Para integrar los resultados se utilizarán exámenes, cuestionarios contestados por titulares o administradores, cuestionarios confidenciales aplicados a compañeros y reportes institucionales. También se tomarán en cuenta antecedentes disciplinarios, administrativos y laborales, así como informes desfavorables de revisiones técnicas, bajo las condiciones previstas en el acuerdo.

Aquí aparece una preocupación evidente: ¿cómo se evitará que las diferencias personales, los conflictos internos o las relaciones de poder dentro de cada órgano influyan en una evaluación que pretende ser objetiva? El documento ordena utilizar información verificable y establecer controles metodológicos contra posibles sesgos, pero una declaración normativa no garantiza, por sí sola, que estos no ocurran.

Las consecuencias no son menores.

Los resultados se clasifican en cinco niveles: sobresaliente, de 90 a 100 puntos; satisfactorio, de 80 a 89; regular, de 70 a 79; suficiente, de 60 a 69; e insuficiente, de 0 a 59.

Quienes obtengan resultados satisfactorios o sobresalientes recibirán una constancia de permanencia por dos años. Los niveles regular y suficiente tendrán una constancia por un año y deberán cumplir acciones de fortalecimiento. El resultado insuficiente se traduce en un estándar de desempeño no alcanzado y abre la posibilidad de un examen extraordinario o un recurso de revisión, según el origen de la calificación. Si el resultado queda firme, el asunto se remite al Pleno para los efectos previstos en la Ley de Carrera Judicial, incluida la posible separación en los supuestos legales.

El recurso de revisión debe interponerse en diez días hábiles y el Pleno cuenta con un plazo máximo de cuatro meses

para resolver. Sus resoluciones se consideran inatacables dentro de este mecanismo.

¿Y qué sucede durante 2026?

El acuerdo establece expresamente que la evaluación de este año será diagnóstica: no contará como periodo ordinario ni producirá consecuencias individuales de permanencia o separación. Sin embargo, la participación será obligatoria y sus resultados servirán para diseñar programas de capacitación que también serán obligatorios y considerados en la primera evaluación ordinaria.

El calendario ya está definido: del 11 al 13 de noviembre se cargará información a la plataforma; el 17 y 18 se notificará y publicará el temario; del 4 al 15 de diciembre se aplicarán cuestionarios. Los exámenes serán el 4 de diciembre para secretarios, el 8 para actuarios y los días 14 y 15 para oficiales judiciales. De enero a marzo de 2027 se analizarán resultados y se elaborarán informes y acciones de fortalecimiento. La primera evaluación con consecuencias se realizará después de concluir la capacitación correspondiente.

La memoria de 2024 no puede borrarse.

Durante el paro nacional de trabajadores del PJF en 2024, una de las principales preocupaciones fue precisamente la posible afectación a los derechos laborales. En aquel momento, se sostuvo que la reforma buscaba combatir el nepotismo y la corrupción, particularmente respecto de las personas titulares, y que el personal no tendría por qué resultar perjudicado.

Hoy, con un nuevo “modelo de evaluación” que alcanza a oficiales, actuarios y secretarios, resulta difícil separar las piezas. Entre 2024 y 2026 se impulsaron numerosos concursos abiertos de oposición para integrar listas de personas habilitadas; ahora existe un universo amplio de aspirantes disponibles, mientras el personal que construyó su trayectoria dentro de la institución queda sujeto a un sistema que puede comprometer su permanencia.

La lectura política es inevitable: la reforma no solamente cambió quiénes ocupan los cargos de juzgadores; también está reconfigurando las condiciones bajo las cuales permanece el personal que sostiene la operación judicial. La evaluación puede convertirse en una herramienta de profesionalización, pero también en un mecanismo de depuración si sus criterios se aplican de manera sesgada o se utilizan para favorecer la sustitución de personal de carrera por perfiles alineados con el nuevo proyecto político. No es una preocupación que deba despacharse con el argumento de que todo se hace por eficiencia.

El acuerdo dice que la evaluación será objetiva, imparcial y diagnóstica. Ahora corresponde demostrarlo. La independencia judicial también se construye con trabajadores que puedan desempeñar sus funciones sin temor a perder su empleo por criterios discrecionales. La transformación del Poder Judicial no puede convertirse en una puerta para sustituir experiencia, antigüedad y carrera por obediencia institucional.

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Caravana de migrantes será vigilada también por aire, dice Gallardo

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El gobernador dijo que hay una gran sincronización con la Guardia Nacional para vigilar las carreteras desde el aire y recibir a los paisanos

Por: Redacción

El gobernador Ricardo Gallardo Cardona anunció que la vigilancia de las carreteras para recibir a los migrantes potosinos se hará este año también por vía aérea, en coordinación con la Guardia Nacional.

Gallardo dijo que habrá “una gran caravana de migrantes” y que los paisanos serán recibidos “en próximos días”. Aseguró que existe una gran sincronización con la Guardia Nacional para vigilar las carreteras desde el aire y poder recibirlos “con los brazos abiertos”.

La Caravana del Migrante Potosino de este año traerá de regreso a entre 5 mil y 7 mil paisanos desde Estados Unidos, de acuerdo con el Instituto de Migración y Enlace Internacional de San Luis Potosí. Será la última de la administración 2021-2027 y más de 36 alcaldes

acompañarán a las familias, como en las cinco ediciones anteriores.

El Gobierno del Estado informó que unos 2 mil vehículos participarán en la caravana, que entrará a México el 20 de diciembre por Matamoros, Tamaulipas, con el apoyo de unas 40 dependencias que darán atención médica, asesoría jurídica y auxilio vial. La llegada a San Luis Potosí está prevista entre el 18 y el 21 de diciembre.

El Instituto recomendó a quienes regresan por su cuenta que se unan a la caravana oficial para viajar acompañados y con menos riesgo, pues desde septiembre muchos paisanos llegan al estado por separado.

También lee: Gallardo presume cero observaciones financieras en auditoría de 2025

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Fenapo rompió récord de visitas, pero no de ocupación hotelera

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Las noches de hotel en la capital bajaron 13% aunque la feria superó los 10 millones de visitas

Por: Ana G Silva

Los hoteles de la capital potosina ocuparon 53.96% de sus cuartos en agosto de 2026, el mes de la Feria Nacional Potosina (Fenapo), frente a 61.16% en agosto de 2025. La caída fue de 7.2 puntos, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información Estadística del Sector Turismo de México (DataTur), de la Secretaría de Turismo federal.

Los hoteles de la capital mantuvieron su oferta de 6,181 cuartos, pero en agosto vendieron 103,106 noches de habitación, 11.7% menos que un año antes. Llegaron a los hoteles 88,823 turistas, 8.9% menos que en agosto de 2025.

Antes de la feria, Yolanda Josefina Cepeda Echavarría, titular de la Secretaría de Turismo del Estado, anticipó que los hoteles “se van a abarrotar” con la Fenapo. El gobernador Ricardo Gallardo Cardona afirmó que la derrama económica de esta edición “va a superar todo” lo registrado en 2025.

Más visitas a la feria, menos noches de hotel

Al cierre de la feria, en la que se incluyó el concierto gratuito de Katy Perry, el Gobierno del Estado de San Luis Potosí reportó una ocupación hotelera de 80% en la capital. Esa cifra correspondió a los últimos días de la Fenapo; el promedio de todo agosto quedó 26 puntos

abajo.

En septiembre, el gobierno estatal informó que la Fenapo rebasó los 10 millones de visitas en 24 días, más de tres millones por encima de su propia proyección.

Ese aumento no se reflejó en el hospedaje. Los turistas noche en hoteles de la capital, que suman las noches de cada huésped, bajaron de 191,979 en agosto de 2025 a 166,574 en agosto de 2026, una caída de 13.2%.

La Secretaría de Turismo del Estado reportó para todo el estado un incremento de poco más de 5% en la ocupación hotelera del verano, del 10 de julio al 30 de agosto. En la capital, julio y agosto juntos promediaron 55.3%, contra 60.6% en 2025.

El año también va abajo

De enero a septiembre de 2026, la ocupación promedio en la capital fue de 50.88%, contra 53.40% en el mismo periodo de 2025. Solo enero y mayo superaron el nivel del año anterior.

Septiembre, con 45.19%, fue el mes más bajo de 2026, siete puntos debajo de septiembre de 2025.

En nueve meses llegaron 694,483 turistas a los hoteles de la capital, 2.5% menos que un año antes. Los visitantes nacionales bajaron 7.9%, mientras los extranjeros subieron 71.6%, hasta 82,622, sin compensar la caída.

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