junio 9, 2026

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#4 Tiempos

Capacidad Jurídica de las Personas con Discapacidad | Columna de Germán Bautista

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HABLEMOS DE DERECHOS

 

Advertencia para nuestras lectoras y nuestros lectores:

Dudé mucho en escribir sobre este tema, pese a que es uno de los tópicos más trascendentes previstos en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. De hecho, representa el lugar número 1 en la agenda del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ya que fue la primera Observación General publicada por éste, hace más o menos diez años.

Mi duda reside en el hecho de que en primer lugar, es un tema complejo, porque implica tener cierto conocimiento jurídico; en segundo lugar, requiere también conocer los alcances de la convención en nuestro país, y; en tercer lugar, requiere que conozcamos de algunos órganos creados por la convención. Sin embargo, me esforzaré por hacerlo claro para quienes tengan interés por este tema.

Tradicionalmente, en el estudio de la licenciatura en derecho, aprendimos que hay dos tipos de capacidad: la capacidad de goce y la capacidad de ejercicio. La primera , se adquiere al nacer y se extingue con la muerte, y significa que como personas, somos titulares de derechos y obligaciones. De manera muy básica, la capacidad de ejercicio se reconoce al cumplir la mayoría de edad y se relaciona con la posibilidad de crear obligaciones, iniciar procedimientos legales y obligarnos también para cumplir con lo que otra persona jurídicamente espera de nosotros.

No obstante, en casi todo el mundo la capacidad de ejercicio no les era reconocida a las personas con discapacidad, particularmente intelectual y psicosocial, pero ello no excluía que quienes legislan, pudieran ampliar estas restricciones a otras personas con discapacidad, como las personas Sordas, a quienes denominaban sordomudos, o personas ciegas que no supiesen leer o escribir.

La entrada en vigor de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad el 3 de mayo de 2008, supuso una importante confrontación entre la tradición jurídica en México y lo que se debía modificar, en consonancia con su artículo 12, para que a todas las personas con discapacidad les fuera reconocida su capacidad de ejercicio, lo que significaba reformar los códigos civiles y los códigos de procedimientos civiles que establecían limitaciones legales a la capacidad de ejercicio. De hecho, nuestro país fue ampliamente criticado y cuestionado por expertas y expertos en el mundo, debido a que al decretar el reconocimiento y aprobación de la Convención el 24 de octubre de 2007, opuso una declaración interpretativa al artículo 12 sobre cómo éste se comprendería en México, que afortunadamente retiró cuatro años después, previo a la reforma constitucional en materia de derechos humanos del 10 de junio de 2011.

Si desean saber más, visitar: https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5004433&fecha=24/10/2007#gsc.tab=0

A pesar del retiro de la declaración interpretativa, así como de la referida reforma constitucional, fue necesario emprender algunos litigios de carácter estratégico para que México comenzara a reflexionar sobre la necesidad de retirar las barreras jurídicas que de hecho y de derecho, niegan la igualdad a las personas con discapacidad.

Vamos a ver si logramos trasmitirlo adecuadamente sin demasiada terminología jurídica complicada:

Muchos códigos civiles a la fecha, prevén la figura de la interdicción, lo que en términos muy sencillos es un juicio en el que basta con sospechar que la persona ya no puede gobernarse por sí misma, para que de manera temporal, la persona juzgadora ordene como aparente medida de protección de dicha persona, su interdicción provisional, en lo que se determina, mediante la intervención de peritos en salud mental, si en efecto la persona ya ha dejado de ser “capaz”.

Se trata de peritos psiquiatras, comúnmente tres, cuyo costo los asume quien promueve el juicio de interdicción y si dichos peritos determinan que la salud mental de la persona se encuentra comprometida, entonces como “medida de protección” la persona juzgadora declara interdicta a la persona y le asigna una persona tutora, que a partir de entonces, se hará cargo de todas las obligaciones y decisiones legales en nombre y representación de dicha persona durante toda su vida.

Automáticamente, la persona tutora entra a sustituir la voluntad de la persona declarada interdicta para la mayoría de los trámites legales, lo que a menudo suele ocurrir con las personas mayores cuando se sospecha que ya no pueden hacerse cargo de sus decisiones.

Se le ha llamado también “juicio injusto”, porque la interdicción se declara sin escuchar a la persona que se busca declarar interdicta, lo que significa que es vencida sin que le sea garantizado su derecho de audiencia.

A partir de la declaratoria legal de incapacidad, la única forma de acudir a la justicia que tiene la persona con discapacidad, es a través de la persona tutora, que puede ser algún familiar y que también se ha documentado, puede ser quien perpetre abusos con garantía de impunidad porque también se convierte en el único medio para que la persona con discapacidad pueda quejarse o denunciar.

Por ello la Convención reconoce la igualdad y la voluntad de todas las personas con discapacidad y su derecho a manifestar esta voluntad por todos los medios disponibles, incluso la asistencia humana para tomar decisiones. Desde este paradigma, la Convención representa un parteaguas en relación al modelo médico que evalúa el grado de discapacidad o limitación, mientras que el modelo social reconoce a la persona, su voluntad, su libertad, su autonomía y sus derechos en igualdad de condiciones con las demás personas dotándole de todos los apoyos para que se respete su independencia.

Al 2024, esta fórmula jurídica que nulifica la voluntad de las personas con discapacidad, sigue impactando en la realidad de algunos grupos de personas con discapacidad, por ejemplo y como ya lo habíamos comentado, al momento de abrir una cuenta bancaria, en procesos de índole testamentario, de compraventa o incluso en la escrituración de bienes inmuebles. Sin embargo, el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares publicado en el diario Oficial de la Federación el pasado mes de junio de 2023, en sus artículos 445 a 455, reconoce la plena capacidad jurídica de todas las personas con discapacidad para tomar decisiones y obligarse en razón de ellas con los apoyos necesarios para lograrlo, lo que implica la necesidad de contar con ajustes razonables y ajustes de procedimiento, de los que hablaremos próximamente.

Representa un reto importante estructurar formal e institucionalmente un sistema de apoyos y salvaguardias para garantizar la libre toma de decisiones de las personas con discapacidad, así como cambiar costumbres y procedimientos en los que por tradición, en actos de naturaleza civil, notarial o financiera, todavía se sigue discriminando a las personas con discapacidad.

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#4 Tiempos

La enseñanza de matemáticas para la vida, Emma Castelnuovo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

En 1979 en la entonces Escuela de Física de la UASLP, se establecían las bases para iniciar una licenciatura en enseñanza de las matemáticas con el fin de preparar profesores que contribuyeran a la enseñanza de las matemáticas con calidad en el nivel medio superior. Como un paso previo se organizaron cursos para profesores y se invitaron a profesores con prestigio a nivel internacional a que impartieran dichos cursos entre 1979 y 1980. Año en que arrancaría la carrera de Profesor de Matemáticas NMS, cuyas siglas indicaban al nivel medio superior.

Entre los profesores que dictaron los cursos se encontraba Donovan Johnson, autor de varios libros clásicos sobre enseñanza de las matemáticas como: Logic and reasoning in mathematics, y, Exploring mathematics on your own; Romilio Tambuti profesor chileno especialista en enseñanza de las ciencias y, Emma Castelnuovo una innovadora en el enfoque didáctico de la matemática y desde entonces la más reconocida a nivel mundial en la enseñanza de las matemáticas.

Al citar los nombres de estos profesores podemos decir simplemente que han sido de los mejores profesores de enseñanza de las matemáticas que han pasado por San Luis.

Emma Castelnuovo, estaba recién jubilada cuando visitó San Luis, y continúo su trabajo de manera ininterrumpida aún a sus noventa y ocho años de edad. Castelnuovo nació en Roma en 1913 y murió en la misma ciudad a la edad de ciento un años en abril del 2014. Su campo de trabajo fue la geometría algebraica y de manera especial la enseñanza de la matemática, siguiendo de cierta manera el legado de su padre el geómetra italiano Guido Castelnuovo.

Se tituló en 1936 en la Sapienza en el Instituto matemático de la Universidad de Roma. Al recibirse consiguió una plaza para enseñar matemáticas en el nivel secundario, cuando viene la ocupación nazi y el gobierno de Mussolini la destituye, su familia judía es perseguida y al final de la guerra vuelve a ocupar una plaza, ahora en la cátedra de una Escuela Estatal de Enseñanza Secundaria de primer ciclo, comenzando a trabajar en el Instituto Tasso de Roma donde permaneció hasta su jubilación. Participó en la reforma de la secundaria en Italia emprendiendo un movimiento de renovación de la enseñanza de la matemática en Italia, de mucha influencia a nivel mundial; su colección de didáctica de la matemática es una de las obras reconocidas en ese campo, donde promueve una metodología en donde se privilegia la participación activa en la construcción del conocimiento como condición para el verdadero aprendizaje.

Estaba convencida de que las matemáticas son una parte integrante de la emancipación humana, y siempre estuvo preocupada por las desigualdades sociales y el medio ambiente

, en sus ejercicios que ponía en clase, desplegados con sus alumnos y en los cursos de formación de maestros en que participó activamente en varias partes del mundo, utilizaba datos que propiciaran que sus alumnos aprendieran y reflexionaran sobre esos temas. En San Luis no fue la excepción. Desplegó una serie de actividades enriquecedoras que luego darían resultados en el medio educativo potosino y del cual se nutrirían los primeros alumnos de la carrera de profesor de matemáticas en la todavía Escuela de Física y posteriormente como Facultad de Ciencias. Lamentablemente esa carrera fue desaparecida tiempo después.

La Escuela de Física se abría por la puerta grande, con la participación de esta importante educadora de las matemáticas, el camino en la preparación de profesores en matemáticas que en determinado momento fue suspendido.

Sus reflexiones quedan resonando en el imaginario educativo potosino:

“Las matemáticas son una herramienta para alcanzar la justicia social y la igualdad; las matemáticas son creadoras de cultura e impulsoras del cambio”.

La enseñanza de las matemáticas ayuda a nuestros alumnos, especialmente a los que vienen de países lejanos, a aprender nuestra lengua. No es la asignatura de literatura, demasiado rica en palabras y expresiones, sino la de matemáticas, que tiene pocas palabras y se compone de un lenguaje reducido, pero a su vez vivo, la que les permite aprender la lengua. Y nuestros alumnos se esfuerzan para hablar el idioma correctamente, para ayudar a sus compañeros extranjeros. Si solamente fuera este el objetivo de la enseñanza de las matemáticas, si solamente fuera dar una humanidad y una ayuda a estos jóvenes que vienen de países de los que conocemos las condiciones, si solamente fuera este su objetivo, yo creo que deberíamos realmente agradecer la enseñanza de las matemáticas”.

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#4 Tiempos

El efecto Tam-Tam | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

En Un mundo feliz, su novela más conocida, Aldous Huxley (1894-1963) hace decir lo siguiente a uno de los odiosos personajes que aparecen en ella: «Sesenta y dos mil cuatrocientas repeticiones hacen una verdad».

¿Quieres que una cosa sea creída y dada por verdadera? Bien, entonces repite sesenta y dos mil cuatrocientas veces la misma cosa. Si es verdad o no lo que dices, eso no importa: te la creerán en la misma medida en que la repitas. Y, por lo demás, ¿no es esto lo que hacen hoy los medios de comunicación para dar la impresión de que son muy veraces y muy objetivos? Si el canal A dice, por ejemplo, que el señor M es un abusador sexual, y el canal B lo repite, y el canal C se hace eco de la nota y el canal D la confirma, entonces no puede haber duda: el señor M es efectivamente un abusador de la peor calaña: todos lo dicen.

¿Y si los canales A, B, C y D fueran del mismo dueño y se hubiesen puesto de acuerdo para difamar al indefenso señor M? Entonces lo sentimos por el señor M. ¿Por qué cometió la imprudencia de enemistarse con un propietario tan poderoso?

Para la mentalidad posmoderna –es decir, la nuestra- la verdad no es algo que haya que buscarse o descubrirse, sino algo que puede construirse a base de repeticiones incesantes. Es curioso –observa Paul Virilio en uno de sus libros- cómo se dio cuenta la gente de que el atentado contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 no era una escena de ciencia ficción tomada de alguna serie televisiva que se estuviese transmitiendo en aquel momento: «Sólo haciendo zapping y viendo las mismas imágenes en todos los canales, comprendieron finalmente que aquello era verdad».

Escribió Ignacio Ramonet en La tiranía de la comunicación: «¿Qué es verdadero y qué es falso? El sistema en el que evolucionamos funciona de la manera siguiente: si todos los medios de comunicación dicen que algo es verdad, entonces es verdad. Si la prensa, la radio o la televisión dicen que algo es verdad, eso es verdad incluso si es falso. Los conceptos de verdad y mentira varían de esta forma lógicamente. El receptor no tiene criterios de apreciación, ya que no puede orientarse más que confrontando unos medios con otros. Y si todos dicen lo mismo, está obligado a admitir que ésa es la verdad».

Así pues, ¿qué es la verdad y qué la mentira cuando todos los medios beben de la misma fuente (las agencias de información) y dicen las mismas cosas? ¡Señores, estamos perdidos, sobre todo si pensamos que no hemos podido estar presentes como testigos en el lugar de los hechos para verificar por nosotros mismos si lo que estos señores nos dicen es cierto o no lo es!

Pero no nos desviemos. Estábamos en que sesenta y dos mil cuatrocientas repeticiones hacen una verdad. Esto lo dijo el famoso novelista inglés en el ya muy lejano 1932, año en que salió de las prensas por primera vez Un mundo feliz. Pero ya antes que Aldous Huxley –y es lástima que nadie se acuerde de ello, ni se lo tenga en cuenta-, don Miguel de Unamuno había escrito algo muy parecido en un artículo periodístico que más tarde fue incluido en su libro Almas de jóvenes. He aquí lo que don Miguel escribió en aquella ocasión:

«-Es torpe discutir y sacar a nadie de sus ideas; los hombres no quieren dejarse convencer. Lo mejor es dejarlos.

»-No dejarlos –responde entonces un interlocutor imaginario, que no es otro que él mismo-, sino repetir una y dos, y cien, y mil y millones de veces la misma cosa, que a fuerza de oírlo repetir acabarán por creértelo cuando ya no les suene a cosa extraña. Un día y otro, siempre con la misma canción.

»-Pero si una vez no se lo pruebas, ¿te lo van a creer la milésima?

»-Claro que sí. La cuestión es que no les suene ya a cosa extraña y nueva, que sea corriente, que estén hartos de oírla. Lo que se oye a diario acaba por aceptarse, por absurdo que sea… Con el público y con el pueblo no importa dar pruebas de la afirmación que se sustenta cuanto estarlo afirmando de continuo y no hartarse de repetir un día y otro y otro y ciento, sin descanso ni parada, sí, sí, sí, sí, sí, o no, no, no, no, no, y gritar más que los demás, ladrar, ladrar fuerte». ¡Ay, don Miguel! Una vez más usted ha tenido razón mucho antes que los otros. Sí, así es como el público y la gente se acostumbran a esos disparates a los que luego llaman verdades; no es que estos rumores pasen la prueba de la lógica y el buen sentido, pero a base de haberlos oído a toda hora y en todas partes, ya no le queda duda: las cosas, en efecto, son así, pues ¿no es esto lo que dicen todos? Pero yo no pienso ahora en el pobre señor M. Pienso en Cristo. Se ha hablado tan mal de él en los últimos tiempos que a muchos les ha parecido que odiarlo debería ser cosa natural. Una señora a la que conozco me preguntaba hace poco:

-Padre, ¿debo quitarle a mi hijo la cruz que le colgamos al cuello el día de su primera comunión? Es que oí decir hace poco en la televisión que la cruz atrae energías negativas. Lo dijo un yogui o quien haya sido, y al parecer lo dijo en serio. ¿Y qué cree usted? Que al día siguiente, en otro canal, escuché exactamente lo mismo: que una cruz en el cuello deprime siempre a quien la lleva. ¿No ve usted que antes la cruz era un arma mortal? Así dijo el conductor del programa: que traerla al cuello es como cargar una pistola en miniatura o incluso una sillita eléctrica. ¡Y yo no quiero que mi hijo sea un deprimido!

Bien, ya lo dijo uno, ya lo repitió otro, ya lo dirá a su debido tiempo otro más, ya lo proclamarán todos a una y entonces la verdad estará hecha. ¿Para qué añadir nada si todos no pueden equivocarse?

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El Cronopio

El mejor actor de la Época de Oro del Cine en México | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

Filmada en 1936, Vámonos con Pancho Villa, es considerada una de las mejores películas de la época de oro del cine mexicano. El protagonista: el potosino Antonio R. Frausto que participó en alrededor de 96 películas para el cine mexicano, así como en programas de televisión. Considerado como el mejor actor de esa gran época del cine en México. Presente en casi todos los rodajes que ahora son un hito en el cine nacional, destacó son su trabajo actoral en filmes como “Santa”, primera película sonora mexicana, “México de mis Recuerdos”, “El Tigre de Yautepec”, “Sobre las Olas”, “Ahí Está el Detalle”, “Cuando los Hijos se Van”, “Los Tres García”, “Los Tres Huastecos”, “El Siete Machos” entre muchas más.

Su nombre se une a los pioneros potosinos que participaron en el cine mexicano, principalmente en los inicios del cine sonoro en 1932, como Adolfo Girón Landell, Lupe Vélez, Enriqueta Ramírez Verastegui “Ligia Dy Golconda”, Emma Roldan, de quienes hemos tratado ya en esta columna, así como Noé Murayama, Lupe Inclán, Carlos López Moctezuma, Arturo Martínez Chávez, entre otros grandes actores.

Antonio R. Frausto nació en San Luis Potosí el 20 de septiembre de 1897, poco se sabe de la vida de Antonio Frausto, que se liga a la actuación que practicó de manera autodidacta, pues mostró un don natural para ello, y comenzara su carrera actoral con el inicio del cine sonoro en México. Su vida queda como su reconocimiento popular en el cine mexicano, al ser hecho a un lado por las leyendas como Pedro Infante, Jorge Negrete, Cantinflas, aunque en la industria cinematográfica es recordado como el mejor actor y uno de los más prolíficos al participar en la mayoría de las películas mexicanas que han trascendido en la historia del cine en México.

Su personaje por excelencia fue Porfirio Díaz al encarnarlo en varias películas, por lo que fue bautizado como el “eterno Porfirio” en el medio cinematográfico. Recordarlo, es apreciando su trabajo en esa infinidad de películas que ahora pueden disfrutarse remasterizadas.

Hizo su vida, cotidiana y actoral, al lado de su esposa la actriz y maquillista, Dolores Sepúlveda Camarillo, también potosina, conocida en el medio como Dolores Camarillo, Fraustita, otra pionera potosina en el cine mexicano, que nació en San Luis Potosí en 1910 y que estuviera por un tiempo en Estados Unidos, hija de actores potosinos.

Trabajaron juntos en algunas cintas, como El Tigre de Yautepec de 1933, entre otras, convirtiéndose en una de las apreciables parejas en el mundo del espectáculo fílmico.

La importante cantidad de cintas interpretadas por Antonio R. Fraustro, fue interrumpida tras su muerte en pleno auge del cine de oro mexicano, acaecida el 29 de enero de 1954 en la Ciudad de México, a los cincuenta y seis años de edad, la cual hubiera sido aún más impresionante.

Antonio R. Frausto, así como su esposa Dolores Camarillo, dieron brillo a la actuación de potosinos brillantes que en buen número contribuyeron al desarrollo del espectáculo en México y en especial al cine en el país, figurando entre los mejores actores de la época de Oro del Cine en México y en particular Antonio R. Frausto, considerado por la crítica como el mejor actor en el ranking de las mejores películas, actores y actrices del Cine de Oro en México.

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