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Llama la Secretaría de Salud a prevenir caídas en los adultos mayores

“Las caídas son un problema de salud frecuente ignorado por las personas adultas mayores, sus familiares y los médicos. Lamentablemente la mayoría de las veces  no se les presta atención necesaria para considerarlas un padecimiento que genera daños severos a la salud, discapacidad y dependencia  en forma secundaria. Se tiene la idea errónea de que las caídas son eventos comunes e incluso “normales” dentro de la vida cotidiana de las personas adultas mayores”, así lo dijo la Lic. Mónica Adriana Montante Rodríguez,  Responsable Estatal del Programa de Envejecimiento en la Secretaría de Salud de Gobierno del Estado.
“Si reflexionáramos en el hecho de que la edad avanzada confiere la vulnerabilidad necesaria para el desarrollo de las caídas, es lógico pensar que a mayor edad, la probabilidad de caerse también se incrementa. A esta problemática, se suma una serie de factores que trascienden más allá el plano médico, porque repercuten en la salud y en la calidad de vida de la persona adulta mayor”, así lo detalló la funcionaria.
Al tiempo de explicar que  “los gastos y costos tanto económicos, humanos y sociales que las caídas generan, tienen una trascendencia tal que no sólo afecta a los pacientes que las sufren, sino que afecta también a su familia, la sociedad y sistemas de salud; por lo que es indispensable resaltar la necesidad de implementar medidas de intervención inmediatas para su detección y atención temprana”.
Además informó que: “las caídas se constituyen como uno de los grandes síndromes geriátricos. Independientemente de que cualquier persona es susceptible de sufrirlas, este fenómeno es especialmente frecuente en las personas adultas mayores. Por lo tanto el factor edad es determinante aunque no el único. Estudios internacionales señalan que la tasa promedio anual de caídas en el grupo etario de 65 a 75 años de edad varía del 15 al 28 por ciento en personas sanas; esta cifra se incrementa a 35 por ciento en el grupo de 75 años de edad. Además, el género femenino es el más afectado, con una relación de 2:1, es decir que afecta dos veces más a las mujeres que a los hombres”.
“Las caídas son accidentes frecuentes y graves en la población adulta mayor, su asociación con otras enfermedades como: fracturas, inmovilidad, síndrome de fragilidad o estrés postraumático es frecuente. Los accidentes  dentro y fuera del domicilio son la sexta causa de morbilidad en mayores de 65 años en el país y ocupan la quinta causa de muerte en las  personas adultas mayores; de éstos el 70 por ciento se deben a caídas”, señaló la Responsable Estatal del Programa de Envejecimiento.
La prevención de las caídas en las personas de la tercera edad gira en torno a varios sentidos, precisó  Montante Rodríguez que: “por una parte, es fundamental sensibilizar a la persona adulta mayor, así como a sus familiares acerca de la vulnerabilidad que confiere la edad avanzada para sufrir una caída. Por otro lado se deben identificar aquellos espacios que pudieran generar caídas en el paciente geriátrico, a fin de modificar tanto el entorno potencialmente peligroso como intervenir preventivamente en aquellas causas del componente biológico que pudieran ocasionar o perpetuar este tipo de accidentes”, acotó.
Por último la funcionaria encargada del  Programa de Envejecimiento a nivel estatal  expuso que actuar de manera preventiva o correcta es imprescindible ya que se debe reducir el riesgo y anticiparse a las caídas detectando las zonas de inseguridad. Platicó que “en las unidades de salud del estado se realiza la detección de riesgos de caídas a través de un cuestionario. En el 2018, se realizaron 34 mil 724 detecciones de riesgo por caídas”, concluyó.
 
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