mayo 15, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Y entonces… nos fuimos | Crónica de un informe

Publicado hace

el

El cambio de sede es eso, pero fue más.

Es 25 de septiembre, se cumplen dos años y un tercio. Es la escritura en otra página de un gobierno que cambió de manos entonces, y a partir también cambió de estilo, en sistema y estructura, para el subjetivo bien o el subjetivo mal.

Es el informe de dos años de gobierno, el primero en la historia política del estado que se celebra formalmente fuera de la capital.

Se tiene registro de “mensajes” que en el pasado, gobernadores llevaron por ejemplo, a la capital del país, pero no el evento, casi es imposible comparar los casos.

El destino de una clase política, social, empresarial, económica y hasta académica es el mismo que el de los tres poderes del Estado y los tres niveles de gobierno: Ciudad Valles, municipio que se convirtió en un fin de semana, un lunes y casi tres horas, en sede de sociedad y gobierno en pleno.

En el camino y al ganar distancia, se toma perspectiva justamente de los cambios, más allá de la sede.

El camino es de otro color. La temperatura aumenta, el verde se asoma en el avance de los kilómetros, el panorama se transforma, el aire huele distinto, el agua también hasta parece más fresca.

Valles huele a naranja y huele a café. Aquí la comida no es huasteca, es nada más comida y se come bien.

En la entrada también hay cambios, no hay arcos de piedra y yeso rotulados, se recibe en Valles con una estructura, esa del cambio, la parecida a la de los Tangamanga, la de los puentes y las entradas en general que el gobierno ha edificado con un mismo sello y estilo arquitectónico, otra vez, para el subjetivo bien o para el subjetivo mal.

Los hoteles están llenos, la ocupación de los invitados hicieron temporada alta; los “eirbianbis” también hicieron agosto.

Los restaurantes están llenos en punto de las tres, y flojos pero apresurados ya cerca de las 5.

Valles tuvo tráfico del boulevard al antiguo camino al ingenio, y a las calles de la colonia que también lleva ‘Tecnológico’ como nombre.

La vuelta de rueda de los cientos de vehículos que se dirigen al mismo lugar, es acompasado con el avance solar que se desvanece hacia el ocaso dibujando otro contraste, otro panorama.

Más cambios; del asfalto a la terracería, de la ciudad que se movilizó de pronto para ir a un mismo sitio que está tan cerca pero de todos sus visitantes tan desconocido como alejado.

La instalación está transformada, ondean banderas y encaminan vallas. No hay como perderse pero tampoco por dónde escaparse.

Las horas desde el levantarse temprano para el viaje, hasta el “ya es tarde para el evento” pasaron tan rápido como lo que dura un escalón de segundero.

Entrar a la sede se sintió como acceder a un concierto, a estreno de película, o a fiesta de gala pero con gradería.

Y entonces…las tres cosas.

Un nuevo único de lo constante: era informe de gobierno, pero hubo antes una presentación de espectáculo con el personaje “Gobernator”, esa parodia de Samuel García, el gobernador de Nuevo León.

Poca atención recibió y los temas que usó de chascarrillo no estaban fuera de contexto, estaban en absoluto lejos de las referencia del público al que se dirigía.

La gradería festejaba más los “Soledad, Soledad” contra los “Ébano, Ébano” con porras que generaban más algarabía que cualquier chistorete que el comediante intentaba colocar por lo menos en las mesas cercanas.

Desapercibido e inocuo resultó el show para todo aquel que hubiera pensado que su pasaje al evento de Valles tendría a comediante incluido.

También fue estreno audiovisual, la pantalla central con más de veinte metros de longitud, y por lo menos 6 de altura, no la tiene para sus clientes ni la mejor sala del Cinemex del Boulevard.

Ahí, acompañada de otras cuatro pantallas verticales, se transmitió por fin la llegada del gobernador que recorrió el camino de las vallas, la ruta del saludo de la gente, la senda de leer pancartas y tomarse selfie, selfie, selfie.

Llegó Bon Jovi y es “Livin’ On a Prayer” lo que resuena impecable en todo el sitio en el que, asegura la versión de los organizadores, ya esperábamos unas 12 mil personas, mitad en gradas, mitad en mesas, todos con horas encima de expectativa y espera.

Hay efectos especiales, humo y bengalas que flanquean la pasarela por la que el gobernador hizo recorrido-saludo de ida y de vuelta.

Una voz femenina “en off” agradece a los asistentes, por nombre y apellidos a los nacionales, al secretario de agricultura y desarrollo rural enviado por el presidente, a los senadores, a los dirigentes nacionales del Verde y PT, a las y los titulares de los poderes legislativo y judicial.

En lo general a las cámaras empresariales, a los alcaldes, a los amigos, a los medios y por supuesto a la gente.

Sin más, se pone “play” a un video que en un enorme formato se dispara por la pantalla central, la producción destaca no solo por el tamaño, hubo fotografía, narrativa, ritmo y fluidez en una construcción visual original que administró cifras, datos, historia, testimonio y remate musical. En todos los rubros, destacaron los resultados en casi 20 minutos que mantuvieron atrapados los ojos de todos los invitados.

Terminó el estreno y comenzó el número estelar.

Primero Ricardo Gallardo Cardona escucha el mensaje que le envió el presidente, breve y directo, con reconocimiento y agradecimiento al trabajo logrado, el discurso protocolar con anuncio de gran colaboración entre federación y estado.

Mientras tanto, al gobernador Gallardo lo asisten rápido para colocarse un micrófono de media diadema, seguía en turno a pasarela, tres, dos uno y estás en vivo para toda la audiencia, es decir, para todo el estado convocado, los ciudadanos y una concurrencia digital masiva que siguió el circuito cerrado a dos grúas, cuatro cámaras y dos unidades móviles.

¿Cómo está la huasteca? ¿Dónde están mis ahijados de…Valles, Ébano, Aquismón, Rioverde, Soledad, la capital y un largo etcétera.

Se animó al respetable que aplaudió el mensaje político que tuvo como columna vertebral los contrastes: lo que no se hizo en el pasado, lo que ahora sí se hace, si se hizo y lo que se hará.

El gobernador pasa otra vez por los números, pero enfatiza en programas, en el cambio de vidas, el cambio de estilo, en el lograr lo que antes nadie había logrado, un discurso de hacer “lo imposible” que les ha dado resultados, fundamento del slogan “Ya despegamos”.

El mensaje está claro y se cristaliza con un lenguaje directo, sin tarjetas ni discursos escritos, una presentación que parece al vuelo pero que cumple puntual con la estructura discursiva al grado que si fuera una oración, su intervención fue de sujeto, verbo y predicado.

Fueron casi 12 minutos en los que Ricardo Gallardo se apropió del escenario dando vuelta desde un podio que de la misma forma, giró a ritmo del gobernador en 360 grados.

Contundente en el repaso, emocional con el público, cercano a su familia y sin regateos en los remates de concierto, gala, premier e informe.

Las cifras quedarán consignadas en las notas, las de inversiones por más de 3 mil millones, el sacar de la pobreza a 200 mil familias, el porcentaje de crecimiento en el ingreso, las 600 mil becas alimentarias, los miles de millones en salud, educación con 100 escuelas y un total casi de 12 mil millones en infraestructura, parques, créditos, obras, apoyos, tarjetas, transporte y acciones en todas las zonas del estado.

Por fin el remate, fuegos artificiales, familia, abrazos, gracias multiplicadas, un vaivén del guayaberío, en un lunes que pareció domingo, un lunes de informe, el segundo. El primero en el interior, o en el exterior, depende como se mire, el del 33 punto 33 por ciento del camino de un gobierno que se asume se “despegó” del pasado, se alejó de la capital y despegó del suelo.

Y entonces se escribió historia, y se vivieron un millón de anécdotas.

El cambio de sede fue eso, pero también fue más. Terminó el evento.

Y entonces…nos fuimos.

Por: Jorge Saldaña

También lee: En dos años, Ricardo Gallardo logra resultados históricos para SLP

Acento Ajeno

Educar en el siglo veintiuno es un acto de fe, no solo de vocación | Columna de Haniel Valdés Velázquez

Publicado hace

el

ACENTO AJENO

Por: Haniel Valdés Velázquez

¿Te has fijado que en las escuelas hay muchas maestras y maestros veinteañeros o apenas llegados a sus treintas? Hay mucha gente joven llevando en sus hombros el futuro de este país.

Muchos recién egresados de las universidades están eligiendo el magisterio como forma de vida, muchos viven hoy de formar nuevas generaciones, de enseñar lo que pocos años antes aprendieron. Y creo que no lo ven solo como un trabajo, lo ven ya, quizás inconscientemente, como su misión de vida.

Las redes sociales se han llenado de nuevos maestros que comparten sus experiencias, sus historias frente a un aula, y están construyendo una forma distinta de educar, una de cercanía, de compañerismo, de ser uno más de sus alumnos, porque sí, educan, enseñan, pero también aprenden y crecen en el proceso.

Las escuelas son hoy, más que nunca, una bonita convergencia de generaciones, maestros experimentados, con años frente al pizarrón, alumnos muy jóvenes y que apenas comienzan ese largo camino que es el crecer, y noveles maestros, más cerca en edad de sus alumnos que de sus compañeros de profesión, que inician su vida laboral en la más noble de las tareas, educar.

A veces sin apoyo institucional, con un Mario Delgado como secretario de Educación Pública al que le falta la educación y el sentido común, con directivos a distintos niveles, que se preocupan más por las ganancias o los días libres que por el objetivo principal de los centros educativos, los maestros siguen firmes en su convicción de que sin su trabajo no existirían los demás, no habría mañana.

Educar, en pleno siglo veintiuno, en este mundo en el que vivimos, no solo es un acto de valentía, es un acto de fe, de esperanza, de profundo amor. ¿Cómo no creer en ustedes, que hoy entregan tanto?

No felicito a los maestros hoy, eso ya lo han hecho todos, mejor les pido disculpas, por las veces que fui del grupito de atrás que había que separar, por las tareas sin hacer, hasta por los padres incomprensivos que no supieron ver que su hijos no eran los angelitos que ellos pensaban. 

Mejor les agradezco, sé que su labor no la hacen esperando la felicitación del único día del año que parece nos acordáramos de ustedes, les agradezco por seguir, por levantarse en las mañanas y salir dispuestos a cambiar vidas, a formar personas de bien, por no pensar en las carencias y solo ver oportunidades de crecimiento en cada alma que llega a sus clases.

A ustedes maestros, gracias, que no se les acaben nunca la experiencia, la creatividad, el amor y sobre todo, que no se les acabe nunca las ganas de construir futuro.

También lee: Galindo alista proyecto para resolver problema de agua en el norte de la capital

Continuar leyendo

El Cronopio

Filosofa Paula Gómez Alonzo y el papel de las mujeres en la cultura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

Con el propósito de preparar a las mujeres universitarias para que sirvan con mayor eficacia a los intereses de la colectividad, cooperando en esta forma al engrandecimiento de la Patria, se formó en la década de los cuarenta del siglo pasado la filial en San Luis Potosí de la organización Universitarias Mexicanas, situación ya tratada en esta columna.

Universitarias mexicanas en San Luis Potosí, reunía a las mujeres que estudiaban e impartían cátedra en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. La filial potosina tenía dos labores de fondo, una de aspecto cultural y, la otra de orden social; en el aspecto cultural se incluían charlas y conferencias sobre diferentes problemas de orden intelectual; la otra, de orden social que abordaba problemas como el de la miseria, la desnutrición infantil, entre otros. La desocupación, la prostitución y otros muchos, de los cuales hacen un minucioso estudio para luego presentarlos a las autoridades competentes y cooperar con ellos a su resolución.

Este movimiento nacional englobaba a un buen número de mujeres que se desempeñaban en el ámbito universitario y que contribuían al desarrollo del país en diversas áreas de estudio. Una de estas mujeres que colaboró con el grupo potosino y que visitó San Luis Potosí a dictar conferencias públicas fue la Doctora en Filosofía Paula Gómez Alonzo.

En 1953 dejaba la presidencia de la filial potosina de Universitarias Mexicanas, Rosario Oyarzun, ya tratada en esta columna, y se organizaron una serie de conferencias públicas, como era costumbre y como dictaban los objetivos de la agrupación femenina. Esa serie de conferencias estuvo marcada por los temas de filosofía, dándose cita en San Luis Potosí las escasas mujeres que realizaban filosofía en México y que se habían formado en la década de los veinte y treinta, como filósofas.

Paula Gómez Alonzo se considera la primera mujer en participar en la filosofía académica en México. Como es el caso de otras mujeres, realizó al menos un par de carreras para su formación, la del magisterio, como era común para ellas, y la carrera de filosofía, que cursó en la Universidad Nacional Autónoma de México. Esta condición de caminar entre brechas en la formación y en el interés de estudio de las mujeres, hasta llegar a su objetivo de formación, lo subraya la propia Paula Gómez: “a las mujeres se les excluye de la educación, pero se les reprocha que no sean cultas”.

Paula Gómez nació en Etzatlán, Jalisco el 1 de noviembre de 1896. En 1932 recibió el grado de maestra en filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

defendiendo la tesis: la cultura femenina; en 1951 recibe el grado de Doctora en Filosofía en la propia Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, con la tesis: filosofía de la historia y ética.

Paula Gómez es una de las fundadoras del estudio de la filosofía en México, aunque poco o nada se le menciona en este sentido. En 1943, creó el curso de Historia de la Filosofía en México que se imparte en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, de la que fue profesora de tiempo completo desde 1933 y en la que laboró por treinta y tres años; pero desde 1925 dictaba cátedra en la Escuela Nacional Preparatoria.

Impartió clase en todos los niveles educativos, además de su participación en actividades públicas de educación informal, como fue su participación en 1953 en San Luis Potosí y en actividades de dirección, al encargarse de 1930 a 1940 de la subdirección de la Escuela Secundaria número 8 y directora de la Escuela Normal Superior de 1947 a 1948.

Paula Gómez se convertiría en la primera mujer en recibir un Doctorado Honoris Causa, por su valiosa contribución al desarrollo de la educación y la filosofía en México. En 1962 la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo se lo otorgó. Cuestión que es digna de mencionar, pues Paula Gómez, como otras de sus compañeras que hicieron filosofía en esa época, no suele mencionarse en la historia de la filosofía mexicana. Ya lo establecía Paula Gómez: “la diferencia entre los sexos es injusta, pues mientras la psicología del hombre parece separarse del especto físico, en la mujer se reduce a este”.

Paula Gómez Alonzo, que sentó las bases para la reflexión del papel de las mujeres en la cultura, murió en Coyoacán, en la Ciudad de México el 3 de noviembre de 1972.

También lee: Carmen Sarabia en la historia de la biología mexicana | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Al salir de la tienda | Columna de Juan Jesús Priego

Publicado hace

el

LETRAS minúsculas

 

Al salir de la tienda la mujer se ve contenta: casi se diría que un relámpago de felicidad ha iluminado su rostro. Pero, sin duda, se trata sólo de un relámpago, pues de aquí a unas horas, cuando esté ya en casa, mirará con espanto las cifras que todo eso que va en las bolsas le ha costado y que deberá pagar tarde o temprano (ojalá que temprano, por su bien). ¡Dios mío, cuántas bolsas! Apenas puede con ellas. Yo le ayudaría a cargarlas, pero no creo que se fíe de un simple transeúnte cual soy yo, encontrado como al acaso.

Una conocida mía, cuando se siente sola y deprimida, va a las tiendas.

  -¡Son para mí -me dijo un día- una excelente terapia! Veo, compro, y al comprar me distraigo.

Sí, yo todo esto lo entendía, pero una vez que estuvo especialmente deprimida compró en una sola tarde la nada risible cantidad de 30.000 pesos en faldas, blusas, vestidos y pantalones. Es claro que, a la hora de enseñar las notas, el que quiso darse un tiro en la cabeza fue su marido, aunque no lo hizo por puro respeto al qué dirán.

¿También esta mujer a la que veo salir se sintió deprimida y ha querido curarse comprando? La sigo de lejos; ahora, de hecho, sólo la veo de espaldas. Camina con dificultad y las bolsas de plástico, que no son pocas –hay verdes, amarillas, rojas, pero todas son grandes, como para caber uno dentro-, se le vienen de las manos a cada diez o quince pasos y entonces se detiene para tomar aire y acomodarlas. Yo también me detengo. La mujer, viéndolo bien, no es fea, aunque viéndolo mejor tampoco es bonita: diría que, en cuestión de belleza, es uno de esos seres que, como se dice, ni fu ni fa.

Ahora bien, con toda esa ropa que lleva en las bolsas, ¿qué es lo que pretende? ¿Gustar? En días pasados había escrito en mi diario –sí, señores, debo confesarlo, yo también llevo un diario en el que, por desgracia, casi nunca escribo a diario- lo siguiente:

«No hay manera de provocar el amor, no hay ninguna manera. Aquí la cosmética no sirve de nada. Se ama o no se ama, se gusta o no. Si comprendiéramos esto, el mundo aún tendría esperanzas de durar. Pero se producen zapatos, camisas, corbatas, pulseras, abrigos y autos a ritmos vertiginosos con el único fin de hacernos creer que se puede, con eso, seducir a los demás. La sabiduría consiste, sin embargo, en no engañarnos: ¿qué puede un auto, un perfume o un lápiz labial para suscitar el amor? El amor es gracia, es pura gracia, y el que crea poder provocarlo quedará siempre, al final, decepcionado. Saber esto, aceptar esto tendría que hacernos más naturales, más sencillos. Y también más resignados».

Miro a la mujer con ternura. Ella cree que con todas esas chácharas podrá ser más amada. Pero no, no será así como conseguirá lo que busca. No sé cuánto le durará la felicidad que he creído verle en el rostro. Deseo de todo corazón que le dure mucho. Adiós, amiga mía, adiós. Quisiera para ti la alegría.

Algunos días después de aquello, ya por la noche y antes de dormirme, me puse a leer un libro de Viktor E. Frankl (1905-1997), y en él pude encontrarme con esto que ahora me tomo el trabajo de transcribir porque confirma mis más negras sospechas:

«La impresión externa de la apariencia física de una persona es indiferente en cuanto a las posibilidades de que se la ame

. Esto debe llevarnos a una actitud de retraimiento en lo que respecta a afeites y cosméticos. En efecto, hasta los lunares y los defectos de la belleza forman parte integrante e inseparable de la persona a quien se ama. Sabemos, por ejemplo, de una paciente que abrigaba la intención de embellecer su busto mediante una operación plástica de reducción del pecho, creyendo que con ello aseguraría mejor el amor de su esposo. El médico a quien pidió consejo la disuadió de hacerlo; entendió que si su marido la quería de verdad, como al parecer era el caso, la quería, indudablemente, tal y como era. Tampoco los vestidos de noche impresionan al hombre de por sí, sino solamente puestos en la mujer amada que los viste. Por último, la mujer de nuestro caso, inquieta, pidió su parecer al propio marido. Y éste le dio a entender, en efecto, con toda claridad, que el resultado de aquella operación sólo traería consecuencias perturbadoras, pues le llevaría, tal vez, a pensar: Ésta ya no es mi mujer; me la han cambiado». Y concluye el doctor Frankl: «En efecto, los hombres tienden generalmente a olvidar cuán relativamente pequeña es la importancia de los atavíos externos y cómo lo que importa en la vida amorosa es, fundamentalmente, la personalidad. Todos conocemos claros –y consoladores- ejemplos de cómo personas exteriormente poco atractivas e incluso insignificantes, triunfan en la vida amorosa gracias a su personalidad y a su encanto» (Psicoanálisis y existencialismo).

Cerré el libro y pensé de pronto en aquella mujer que había visto salir de los almacenes en días pasados. La ternura volvió a apoderarse de mí. Sí, me dije, a los comerciantes les interesa hacernos creer que el amor se consigue impresionando; sin embargo, los orígenes de toda relación son más humildes. Pregúntale a este hombre mata el tiempo tomándose un café o a aquel otro que cruza apresurado la avenida –sí, el del periódico bajo el brazo- qué vestido llevaba su mujer cuando la conoció y verás que no te lo dice. ¡Ni siquiera vio el vestido! Lo impresionó ella, no lo que ella llevaba puesto.

Y, de pronto, me escucho a mí mismo hablando con aquella desconocida apresurada: «No, amiga, no. Eso que traía usted hace unos días con tanta felicidad en las bolsas no sirve para lo que cree usted. Sirve, si usted quiere, para andar por la vida decorosamente y con cierta dignidad, pero sólo para eso sirve. Trate, más bien, de ser gentil, delicada, dulce; en una palabra, encantadora, y entonces se habrá hecho usted lo que se llama una personalidad. Y, cuando ya la tenga, verá que cuanto se ponga le vendrá siempre bien.

También lee: ¡CÁLLATE! | Columna de Juan Jesús Priego

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados