mayo 19, 2026

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#4 Tiempos

Me gusta Pozos y me gustas tú | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

Culto Público, me gustó Pozos para regresar. La “delegación en ocaso” la que va de salida, la que está en metamorfosis, es la que se ha aprovechado se seguirá aprovechando en los próximos meses para en la vida pública potosina entretejer historias, desatar especulaciones, amarrar navajas y hasta para hacer negocios inmobiliarios de anticipación ilusoria.

Por ejemplo, tras la votación ayer del cabildo de la capital en un sentido positivo para que se avance en el proceso de municipalización (del que aún faltan muchos pasos por cierto) ya se empezaba a querer amarrar navajas, otra vez, entre el gobierno del estado y el gobierno capitalino. En medio, y como pivote del asunto, el Congreso del Estado que participa como eje vinculante entre la inquietud ciudadana –que no es nada nueva- y los procesos que prevé la Ley para que un deseo ciudadano tome forma hasta la conformación del municipio cinco nueve.

“Es el inicio de la guerra declarada entre Gallardo y Galindo” alguien se animó a soltar en ecos de pasillos y en pláticas de café (de esas en las que como todo el mundo sabe, casi tooodo se resuelve sorbo a sorbo).

La alevosa confusión es resultado de lo que parece una tormenta, pero que no es mas que una salpicada de babas con tos: No hay un solo polígono definido aún. pero eso no es ni impedimento ni criterio definitivo, justamente para eso es que la Ley del municipio libre, prevé que los ayuntamientos colindantes y/o afectados por la creación de uno nuevo, emitan sus opiniones desde su máximo órgano, es decir, el cabildo.

No recuerdo que haya sido tema de escándalo que, Cerro de San Pedro, cuando emitió su opinión definitiva, puso también de manifiesto un par de inconformidades de colindancias en partes de fraccionamientos como La Florida y parte del Real del Potosí.

Tampoco hubo aspaviento cuando el municipio de Zaragoza, en su opinión respectiva, pidió delimitar algunos caminos para que en las líneas de trazo de las colindancias se colocaran a la mitad de algunos caminos y no cruzaran las mismas por uno y otro lado de centros de población.

En el caso de Soledad, tampoco se prestó atención a la opinión positiva simple y sencillamente porque desde la administración de Victoria Labastida en la capital y Ricardo Gallardo Juárez en Soledad, las delimitaciones territoriales en términos de secciones electorales, desde entonces fueron perfectamente definidas (De no haber sido así, habitantes de la colonia Cactus y otras, por ejemplo, seguirían votando como si fueran habitantes de la capital potosina).

De la misma manera, ayer el cabildo capitalino emitió su opinión positiva para el avance del ocaso de la delegación en patíbulo a municipio, sin embargo también observó que, seguramente basados en documentación histórica, registros agrarios, asambleas ejidales y antecedentes tanto administrativos como geográficos, se solicite que en el polígono (que no existe aún, insisto) no se considere a una comunidad en específico que se llama El Jaralito, ya que pertenece de acuerdo a la investigación realizada por la capital, a la Delegación de la Pila y encima una parte de dicha zona se trata de terreno social.

Esa observación fue suficiente para que se diera rienda suelta a la imaginación interesada, es decir, a la especulación sin sustento de los “intereses” en derredor de “más de 2 mil hectáreas”.

En contexto, hijos de mi Pueblo viejo que estás en la colina, debo decirles que esa comunidad de El Jaralito, efectivamente representa una sección electoral, una sola, y que en toda esa comunidad viven no más de 900 personas y que de esas, más del 40 por ciento firmaron como solicitantes para que se iniciara el proceso de municipalización de Pozos.

Es decir, si fuera un asunto electoral, la sección francamente no lo vale, si fuera un tema recaudatorio mucho menos, e incluso siendo muy perversos respecto a intereses de desarrollo e interés “plusválico” (esa palabra no existe pero yo me tomo licencias) en realidad la zona está muy alejada de cualquier sueño industrial, comercial o habitacional para ser explotado ni en el mediano plazo.

Para ser muy económico con esta lectura y el tiempo de Usted, mi Culto Público, en pocas palabras para el próximo municipio de Pozos resulta prácticamente igual contar con esa comunidad o no.

Los Polígonos son cuento aparte.

Definido para la municipalización, insisto por tercera ocasión, no existe, se está construyendo y es parte fundamental para elaborar su final versión escuchar las opiniones de los ayuntamientos involucrados.

¿Existen otros? Sí y aquí se los expondré todos: el primero es conocido como el “Decreto 381” que es lo único que existe como antecedente que “delimita” a la Delegación de Pozos, es el documento que comparte tanto la dirección de cartografía del Inegi como en el que se basa el INE y el órgano electoral local.

El problema con el Decreto 381 es que es el cuello de un gancho de ropa, es un “polígono” que no responde a su definición porque está abierto, es una puntada que no cierra y en pocas líneas es una “U” como la cuerda en la que siempre saltas tú.

El documento por lo tanto, no es fiable ni factible para dar certeza ni a los municipios vecinos ni al próximo que quiere nacer (awww el pequeño 59).

Lo más reciente como polígono propuesto, fue el que elaboró el Congreso del Estado, basado en las firmas y en las secciones electorales que se involucraron en la solicitud.

Ese polígono es el que fue propuesto a todos los ayuntamientos, a ese es al que se le están haciendo adecuaciones. En esa imagen se aprecia la ubicación exacta y dimensión de la comunidad el Jaralito que, de pertenecer a la Pila y tratarse de un ejido (tierra social) podría excluirse.

El último es la comparativa que se ha hecho entre lo propuesto por el plano construido en base a secciones y orígenes de las firmas de solicitud, contra lo que se observa por el gobierno capitalino debería no ser considerado.

El último que aquí dejo para todos ustedes, hijos del mapa accidentado de mi alma, es simplemente la versión satelital para tener una mejor idea de lo que hablamos.

Pozos va. Nacerá el 59 pero meses faltan y mucho trabajo en ellos, ni siquiera el resultado del Plebiscito es el paso final.

¿Se cuenta con los servicios, agua, bancos, capacidad recaudatoria, energía, organización, centros de desarrollo, esparcimiento, movilidad y viabilidad para que sea ésta solicitud encaminada una realidad?

Ese trabajo también se tiene que estar realizando en paralelo. No tropecemos con la piedra especulativa ni caigamos en la tentación de amarrar navajas.

¿Habrá repercusiones administrativas y de recaudación para la capital? Claro, pero no por el Jaralito, sino por el desprendimiento de toda una delegación. Digamos la verdad.

 

Para despedirme quiero expresar mi angustia moderada porque sea 3 de septiembre para ver cómo Va por México presenta a Xochitl como virtual candidata y reparte medallas de plata y bronce.

Quisiera que fuera 6 de septiembre para escuchar el anuncio del triunfo de Claudia y la repartición de la responsabilidad de la defensa de la transformación de Morena.

Quisiera que fuera 24 de septiembre para ir a participar, como todos los potosinos con credencial para votar y dirección aún en la capital, en el Plebiscito de Pozos.

Pero con más ganas quiero que sea 8 de septiembre porque…

Bueno eso se los cuento después porque ahorita ya es noche y ya me puse la pijama. Les regalo mi punto final.

Hasta la próxima.

Jorge Saldaña

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El Cronopio

El formador de humanistas, Villaseñor Tejeda | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Hace setenta y un años iniciaban las actividades académicas de la extinta Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) desaparecida ignominiosamente por motivos políticos en 1962. La UASLP caía en un largo periodo de oscurantismo del que costó salir, en la década de los ochenta, con el esfuerzo de la planta académica que comenzó su formación en la propia UASLP y que redondeara esa formación en universidades e instituciones de vanguardia a nivel mundial.

Sesenta años después se restablecían en la UASLP estudios humanísticos y sociales. Los primeros tiempos de aquella Facultad de Humanidades fueron brillantes y una pléyade de profesores figuraron en el claustro académico de la UASLP, muchos de los cuales han caído en el olvido y que hemos estado recordando en esta columna, tanto a profesores como profesoras que aparecen en el libro Damas de Potosí, perfiles publicados en La Orquesta.

En cuanto a la licenciatura de filosofía, activa en la actualidad en la UASLP, que cumple once años de ser reactivada, pues esta carrera era una de las carreras que existían en aquella Facultad de Humanidades, requiere conocer sus antecedentes y principalmente los profesores que le dieron vida en la década de los cincuenta y principios de los sesenta.

Uno de esos profesores fue José Villaseñor Tejeda, que impartió cátedra en la Facultad de Humanidades potosina de enero de 1958 a agosto de 1962, año y mes en que fue cerrada. A decir de Josefina de Ávila Cervantes, estudiante y profesora de la mencionada Facultad y de quien hemos tratado en esta columna, “el profesor Villaseñor fue el eje silencioso del cual partían y al cual volvían maestros y alumnos”.

En ese lustro de trabajo en la UASLP por formar maestros en filosofía y en letras escribiría su Introducción a la Filosofía, su estudio sobre la Crítica de la Razón Pura y sus ensayos sobre Sócrates, Freud, Proust, Dostoievski, el humanismo y otros temas que fueron publicados en la Revista de la Facultad de Hum anidades, en Letras Potosinas y en Vitral, revista del Instituto de Cultura Superior, así como escritos inéditos consistentes en investigaciones filosóficas, ensayos sobre arte: pintura, cine, literatura.

José Villaseñor Tejeda murió joven, a los cuarenta años, el 23 de diciembre de 1968 en la Ciudad de México a donde fue a laborar al Instituto de Cultura Superior después del cierre de la Facultad de Humanidades. En ese Instituto reestructuró el curso filosofía de la religión que había iniciado en la UASLP. 

Villaseñor comenzó sus estudios de filosofía en el Seminario Conciliar de México y para 1947 pasó a la Universidad Nacional Autónoma de México donde terminó sus estudios de maestría en filosofía. Al terminar, ingresó como profesor a la Universidad de Guanajuato donde laboró por un poco tiempo al renunciar en protesta por el despido de un grupo de compañeros de trabajo tratados injustamente por las autoridades escolares.

Su compañera de aventura académica en la UASLP, la mencionada Josefina de Ávila lo retrata en un comentario de recuerdo: “La contrapartida de su historia -la que ofrece tan poco a aquellos que esperan todo de los hechos-, fue (usando términos suyos), su intrahistoria. Para quienes no traducen su propia existencia como un activismo urgente y aceptan, por el contrario, que la aventura del espíritu no puede ser corrida con la esperanza de una respuesta concreta y tranquilizadora sino con la pura actitud contemplativa, encontrarán en su obra una invitación a detenerse ante el misterio develable que envuelve y penetra esto que llamamos el Universo”.

El recuerdo de quienes contribuyeron al desarrollo de nuestras instituciones y, participaron en la formación de la juventud potosina y profesionales que contribuyen al desarrollo social es imprescindible en una institución que se jacta de ser representativa de la educación superior en el país; pero más importante es darles vida manteniendo su obra en difusión.

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Acento Ajeno

Educar en el siglo veintiuno es un acto de fe, no solo de vocación | Columna de Haniel Valdés Velázquez

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ACENTO AJENO

Por: Haniel Valdés Velázquez

¿Te has fijado que en las escuelas hay muchas maestras y maestros veinteañeros o apenas llegados a sus treintas? Hay mucha gente joven llevando en sus hombros el futuro de este país.

Muchos recién egresados de las universidades están eligiendo el magisterio como forma de vida, muchos viven hoy de formar nuevas generaciones, de enseñar lo que pocos años antes aprendieron. Y creo que no lo ven solo como un trabajo, lo ven ya, quizás inconscientemente, como su misión de vida.

Las redes sociales se han llenado de nuevos maestros que comparten sus experiencias, sus historias frente a un aula, y están construyendo una forma distinta de educar, una de cercanía, de compañerismo, de ser uno más de sus alumnos, porque sí, educan, enseñan, pero también aprenden y crecen en el proceso.

Las escuelas son hoy, más que nunca, una bonita convergencia de generaciones, maestros experimentados, con años frente al pizarrón, alumnos muy jóvenes y que apenas comienzan ese largo camino que es el crecer, y noveles maestros, más cerca en edad de sus alumnos que de sus compañeros de profesión, que inician su vida laboral en la más noble de las tareas, educar.

A veces sin apoyo institucional, con un Mario Delgado como secretario de Educación Pública al que le falta la educación y el sentido común, con directivos a distintos niveles, que se preocupan más por las ganancias o los días libres que por el objetivo principal de los centros educativos, los maestros siguen firmes en su convicción de que sin su trabajo no existirían los demás, no habría mañana.

Educar, en pleno siglo veintiuno, en este mundo en el que vivimos, no solo es un acto de valentía, es un acto de fe, de esperanza, de profundo amor. ¿Cómo no creer en ustedes, que hoy entregan tanto?

No felicito a los maestros hoy, eso ya lo han hecho todos, mejor les pido disculpas, por las veces que fui del grupito de atrás que había que separar, por las tareas sin hacer, hasta por los padres incomprensivos que no supieron ver que su hijos no eran los angelitos que ellos pensaban. 

Mejor les agradezco, sé que su labor no la hacen esperando la felicitación del único día del año que parece nos acordáramos de ustedes, les agradezco por seguir, por levantarse en las mañanas y salir dispuestos a cambiar vidas, a formar personas de bien, por no pensar en las carencias y solo ver oportunidades de crecimiento en cada alma que llega a sus clases.

A ustedes maestros, gracias, que no se les acaben nunca la experiencia, la creatividad, el amor y sobre todo, que no se les acabe nunca las ganas de construir futuro.

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El Cronopio

Filosofa Paula Gómez Alonzo y el papel de las mujeres en la cultura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

Con el propósito de preparar a las mujeres universitarias para que sirvan con mayor eficacia a los intereses de la colectividad, cooperando en esta forma al engrandecimiento de la Patria, se formó en la década de los cuarenta del siglo pasado la filial en San Luis Potosí de la organización Universitarias Mexicanas, situación ya tratada en esta columna.

Universitarias mexicanas en San Luis Potosí, reunía a las mujeres que estudiaban e impartían cátedra en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. La filial potosina tenía dos labores de fondo, una de aspecto cultural y, la otra de orden social; en el aspecto cultural se incluían charlas y conferencias sobre diferentes problemas de orden intelectual; la otra, de orden social que abordaba problemas como el de la miseria, la desnutrición infantil, entre otros. La desocupación, la prostitución y otros muchos, de los cuales hacen un minucioso estudio para luego presentarlos a las autoridades competentes y cooperar con ellos a su resolución.

Este movimiento nacional englobaba a un buen número de mujeres que se desempeñaban en el ámbito universitario y que contribuían al desarrollo del país en diversas áreas de estudio. Una de estas mujeres que colaboró con el grupo potosino y que visitó San Luis Potosí a dictar conferencias públicas fue la Doctora en Filosofía Paula Gómez Alonzo.

En 1953 dejaba la presidencia de la filial potosina de Universitarias Mexicanas, Rosario Oyarzun, ya tratada en esta columna, y se organizaron una serie de conferencias públicas, como era costumbre y como dictaban los objetivos de la agrupación femenina. Esa serie de conferencias estuvo marcada por los temas de filosofía, dándose cita en San Luis Potosí las escasas mujeres que realizaban filosofía en México y que se habían formado en la década de los veinte y treinta, como filósofas.

Paula Gómez Alonzo se considera la primera mujer en participar en la filosofía académica en México. Como es el caso de otras mujeres, realizó al menos un par de carreras para su formación, la del magisterio, como era común para ellas, y la carrera de filosofía, que cursó en la Universidad Nacional Autónoma de México. Esta condición de caminar entre brechas en la formación y en el interés de estudio de las mujeres, hasta llegar a su objetivo de formación, lo subraya la propia Paula Gómez: “a las mujeres se les excluye de la educación, pero se les reprocha que no sean cultas”.

Paula Gómez nació en Etzatlán, Jalisco el 1 de noviembre de 1896. En 1932 recibió el grado de maestra en filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

defendiendo la tesis: la cultura femenina; en 1951 recibe el grado de Doctora en Filosofía en la propia Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, con la tesis: filosofía de la historia y ética.

Paula Gómez es una de las fundadoras del estudio de la filosofía en México, aunque poco o nada se le menciona en este sentido. En 1943, creó el curso de Historia de la Filosofía en México que se imparte en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, de la que fue profesora de tiempo completo desde 1933 y en la que laboró por treinta y tres años; pero desde 1925 dictaba cátedra en la Escuela Nacional Preparatoria.

Impartió clase en todos los niveles educativos, además de su participación en actividades públicas de educación informal, como fue su participación en 1953 en San Luis Potosí y en actividades de dirección, al encargarse de 1930 a 1940 de la subdirección de la Escuela Secundaria número 8 y directora de la Escuela Normal Superior de 1947 a 1948.

Paula Gómez se convertiría en la primera mujer en recibir un Doctorado Honoris Causa, por su valiosa contribución al desarrollo de la educación y la filosofía en México. En 1962 la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo se lo otorgó. Cuestión que es digna de mencionar, pues Paula Gómez, como otras de sus compañeras que hicieron filosofía en esa época, no suele mencionarse en la historia de la filosofía mexicana. Ya lo establecía Paula Gómez: “la diferencia entre los sexos es injusta, pues mientras la psicología del hombre parece separarse del especto físico, en la mujer se reduce a este”.

Paula Gómez Alonzo, que sentó las bases para la reflexión del papel de las mujeres en la cultura, murió en Coyoacán, en la Ciudad de México el 3 de noviembre de 1972.

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